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sábado, 23 de julio de 2022

y COVID... and COVID... et COVID...

Finalmente llegó la epidemia a casa... creo que el sábado pasado que desayuné con uno de mis antiguos compañeros de voluntariado me contagié; quién sabe si él era portador... me comentó que había sufrido con con la variante omicrón pero hacía meses... o el cajero, o la señora de las tortillas pues recuerdo que no llevé mascarilla a la tienda... en fin.

El domingo no salimos de casa porque habíamos estado planeando por varios meses cortar unas plantas que crecen en los meses lluviosos a un costado del muro lateral; estuvimos un poco más de una hora bajo un sol bastante intenso y por la tarde nomás estuvimos viendo series.

El lunes me empecé a sentir un poco mal: me ardía la garganta y me dolía un poco la cabeza; el martes creo que fue el peor día, me dolía todo el cuerpo y sentía mas molestias en la garganta además tenía un poco de secreción, también el dolor de cabeza fue más intenso y más constante; igual no tomé nada.

El martes me pasé casi todo el día durmiendo, ni siquiera quería comer; afortunadamente Rb se hizo cargo de la situación, me llevó desayuno a la cama y me preparó un almuerzo bastante líquido, además estuvo cada par de horas brindándome limonada caliente con miel.

El miércoles me sentía mucho mejor, incluso estuve trabajando un poco, aunque le comenté a mis compañeros que el día anterior me había sentido bastante mal y que apenas me estaba poniendo al día; además, por sentirme mejor por la tarde acompañé a Rb al supermercado (una caminata de un par de kilómetros) cuando el día anterior ni siquiera la acompañé a la caminata diaria de sus perros (un par de cuadras).

Al retornar de la caminata, sin embargo, me sentí otra vez mal y le comenté a Rb que ya dejaría de salir por al menos el resto de la semana; total que el jueves mis síntomas empeoraron -no al nivel del martes- y decidí empezar a tomar acetaminofén (500 miligramos por la mañana).

El viernes también tomé otros 500 miligramos de  acetaminofén y estuve la mayor parte del día con secreción nasal; no masiva pero si constante; por ser mi cuarto viernes libre (de cinco que solicité este mes) me pasé la mayor parte del día en cama.

Hoy ya me siento mejor; no he querido hacerme un hisopado porque no le veo sentido a pagar para confirmar o descartar un contagio con COVID, no a estas alturas; en nuestro país ha habido un repunte de más del 500% durante las últimas semanas pero al parecer la morbilidad del virus ya no es lo que era.

Los síntomas que tuve -espero que ya haya terminado- son: dolor de cabeza y cuerpo durante un día, debilidad general y ardor de garganta, un poco de secreción nasal; muy poca fiebre, no pérdida de gusto u olfato; en fin, nada -afortunadamente- más que incomodidades corporales.

Lo malo ahora es que Rb empezó a sentirse mal ayer -es alérgica a varias cosas por lo que la secreción nasal es bastante frecuente pero ayer fue un poco más intensa- y hoy ha estado teniendo dolor en el cuerpo; creo que empieza el ciclo con ella, espero que sea igual de corto que el mío...

El jueves también fue mi último día en mi antigua posición... o al menos fue el último día en la calendarización que mi gerente había eviado para mi transición; la verdad es que las últimas semanas he estado trabajando muy poco en ambos lados.

Poco en lo que estaba dejando porque ya había completado la transición de mis responsabilidades a mi mejor analista del país vecino del norte y nomás había estado apoyándolo con dudas puntuales de algunas funciones o pruebas muy específicas.

Poco en la posición que estoy empezando a desempeñarme porque el knowledge transfer ha sido bastante escueto -o raquítico se diría- y durante las últimas tres semanas o así he estado trabajando al lado -de forma virtual- del analista más antiguo pero mis acciones han sido bastante limitadas.

Pero, de acuerdo a lo que anuncié a mis compañeros del pasado, a partir de esta semana dejo de acudir a las reuniones de los dos proyectos en los que me involucré durante los últimos meses y también dejaré de reportar tiempo para los mismos.

Leí una gran parte de Agency (creo que más de la mitad), una de las últimas novelas de William Gibson pero no me apeteció avanzar en la misma; estuve leyendo en paralelo SPAM que describe de forma bastante interesante cómo esta parte de la informática ha crecido desde el mismo inicio de internet.

SPAM es un libro bastante denso y lo llevo apenas como a la mitad; aunque no sé si continuaré con este, al igual que con el anterior; empecé a leer The Echo Wife porque creí que era de ciencia ficción pero es más bien de fantasía; brujas adolescentes y cosas así.

También leí un poco de The This pero no le encontré mucho atractivo; The ministry for the future fue uno de los libros que Bill Gates recomendó este año entre sus selecciones anuales, leí los primeros tres capítulos del mismo y está bastante interesante... aún estoy considerando si lo continuaré.

El que sí leí -casi- completamente (evité los capítulos que se circunscribían al imperio del norte) fue Pond Foolish, que trata sobre la industria de las finanzas personales y todos sus gurús; no estuvo tan mal; y como estoy tratando de  mejorar un poco en francés empecé a buscar libros infantiles -o juveniles- en este idioma.

Empecé a leer Poil de Carotte pero me pareció bastante dark para ser un libro infantil -en general los libros infantiles de antes eran raros-; también leí como la mitad de Le Petit Prince y un par de capítulos de un par de libros de Short Stories in French.

Bajé y empecé a leer L'élégance du hérisson, que leí (y fue uno de mis libros favoritos) en español hace casi una década; estoy tratando de leer un capítulo de este libro de vez en cuando; también bajé los cuatro libros de una serie juvenil cuyo héroe se llama Kamo.

Estoy por terminar de leer el primero: Kamo l'idée du siécle y pienso completar los otros tres antes de moverme a libros un poco más serios; creo que podría ser una buena idea leer los de Julio Verne en su lengua original; también bajé un libro que empecé a leer hace como quince años y que siempre he querido terminar: Bangkok Tatto.

Pero, como he estado bien desmotivado en la lectura bajé el primer libro de una serie de novela negra: El silencio de la ciudad blanca; la historia está ambientada en el país vasco y versa sobre un asesino en serie que comete crímenes rituales en los sitios históricos de Vitoria... un clásico.

Lo terminé de leer el miércoles o jueves de madrugada, que estuve teniendo dificultades para dormir de noche debido a mi poco nivel de actividad física durante la semana; pero no pienso leerme los otros dos libros de la misma autora, creo que ha sido suficiente novela negra por ahora.

En Duolingo acabo de pasar el nivel cuatro de la unidad seis y se me está haciendo bastante cuesta arriba; me imagino qe nomás debo seguir practicando y practicando; por lo pronto la meta sería: cerrar el nivel 4 de las siguientes 4 unidades y luego retornar a la cinco para cerrar el nivel cinco en todas -hasta la diez-.

Aún no he decidido si luego de completar el nivel cinco de las 10 unidades de Duolingo continuaré profundizando mi conocimiento de este idioma con otros recursos -lectura, otros cursos- o empezaré a estudiar Alemán en Duolingo (empezando con un conocimiento nulo del mismo); la semana pasada hice una lección de la primera unidad y se ve bastante retante.

Por el nivel de contagios en el país -y que todavía andaba con síntomas- le escribí esta semana al ex compañero del vountariado con el que me iba a reunir hoy para cancelar nuestro desayuno; Rb me pidió que no salgamos durante un tiempo pero aún no he querido cancelar el almuerzo que había programado con mis chicos el próximo sábado.

Mi hija segunda me escribió la semana pasada con la información para comprar su pasaje a Japón, serán tres meses y el pasaje al final salió en mil ochocientos dólares; y bueno, creo que -aparte del pasaje de vuelta al país- será de los últimos gastos fuertes que cubriré.

Mi hijo menor ha estado siendo puntual en el plan de pagos que acordamos hace un par de meses -ya solo le quedarían cuatro meses- y mi hija mayor aceptó que le resguardara una parte de sus ingresos como una forma de ahorro; actualmente tengo en mis cuentas como un 15 por ciento de lo que gana en un mes, pero creo que ya es un principio.

Y eso... hace un par de semanas fui a la casa de mis papás a ver cómo estaban y a ver cómo iba la construcción; las paredes del primer nivel estan casi completas y la siguiente semana le envié a mi madre el dinero para que se empiece a trabajar en la terraza del primer nivel.

A pesar del atraso en la conducción por el agujero que se formó en la ruta al pacífico el viaje no estuvo tan mal y, por haber llevado comida preparada de acá, no tuve ningún inconveniente de salud; quien ha estado teniendo molestias de salud es mi padre, pero, a los setenta años, creo que ya el cuerpo se resiente.

Hace un mes me llamaron de la universidad española en donde completé el curso de master hace ya mas de un año para contarme que ya casi casi completan el envío del diploma; la verdad es que es una decepción total; afortunadamente no me metí a ese programa por necesidades laborales o estaría en una peor posición.

Creo que completé setenta diplomas o así en Platzi -aunque aún me quedan como 8 o nueve meses de acceso a su plataforma- creo que la mitad de los diplomas fueron sobre IT y la mitad sobre inglés o alguna soft skill; no he entrado a la plataforma en varias semanas pero creo que debo revisar nuevamente si hay algún tema que podría interesarme.

En tres semanas también tengo calendarizado el exámen para una certificación de Azure que podría darme un poco más de estabilidad laboral; estuve estudiando para la misma hace un par de semanas pero luego no avancé nada durante la última; debo ponerme a trabajar en esto... y a ver cómo va eso.

sábado, 11 de septiembre de 2021

Trabajos, estudios, familia, pandemia... Jobs, studies, family, pandemic... Emplois, études, famille, pandémie...

El trabajo estuvo pesadito esta semana y ha estado aumentando paulatinamente desde el mes pasado; nuestra PM es bastante nueva y nuestro cliente interno no hizo un buen trabajo al especificar los requerimientos; o más bien la persona que escribió los requerimientos no los tradujo bien al equipo de desarrollo.

Además este mismo cliente interno se fue de vacaciones durante una semana, justo en el periodo en el que empezaban las pruebas funcionales con la etapa final del proyecto; al final me tocó trabajar casi doce horas varios días de esta semana para lograr mandar todas las pruebas a todos los sitios; aunque luego de completarlo encontramos un error en nuestras pruebas.

Lo cual es bastante común; es bastante improbable que un producto al final de la etapa de desarrollo no presente algún inconveniente; reportamos ayer el error encontrado y espero que el lunes ya esté subsanado pues la persona que debe revisar las pruebas (otra) retorna de vacaciones el día martes.

Esta semana también tuve una entrevista que me dejó bastante desanimado: han sido dos reclutadores los que me han contactado por medio de LinkedIn y en ambos casos se trata de empresas de software con sede en el imperio del norte pero con oficinas en varias ciudades del mundo, incluyendo varios sitios latinoamericanos.

En el primer caso no estuvo tan mal; recibí un mensaje y lo tuve en espera como una semana: había planeado no contestar pero Rb me aconsejó al menos evaluar las opciones por cuestiones de práctica de entrevistas laborales; cuando me entrevistó la reclutadora coincidimos en que no aplicaba a la plaza ofertada pero podía aplicar a una posición similar a la cual he ocupado durante los últimos años.

Acordamos una entrevista con la gerente técnica y la de contratación aunque al final ambas entrevistas se dieron de forma separada: en el primer caso fue con una analista del país en el que mi segunda hija estudió durante dos años; la entrevista estuvo interesante pues fue más o menos un repaso de mis últimas experiencias -y mis conocimientos técnicos-.

Luego me entrevistó -como a los dos días- la gerente de contratación y tampoco estuvo tan mal: ella también es del mismo país que la analista y fue una conversación sobre funciones y temas importantes para el trabajo; luego de ambas entrevistas la reclutadora me indicó que el resultado fue bastante satisfactorio y que solo faltaba la entrevista final con el cliente directo -o sea, la empresa terceriza funciones de software-.

Se suponía que me iban a entrevistar al día siguiente pero eso fue hace dos semanas y ya no recibí ninguna confirmación; me dije a mí mismo: seguro ya no les interesa; y como además aún estoy trabajando no los contacté para darle continuidad al proceso.

De hecho una respuesta afirmativa me dejaría en una disyuntiva: renunciar a mi actual empleo -y 'perder' casi medio año de salario que llevo de pasivo laboral- y pasarme a otra posición a reiniciar toda mi vida laboral; o dar las gracias y continuar con mi actual empleo renunciando a un 40% más de dinero mensual.

El dinero no es lo más importante para mí y me preocupa más que estoy por llegar al medio siglo y dudo que vayan a abundar ofertas laborales pasado ese punto; en el segundo caso al menos estaría -creo- prolongando un poco mi vida laboral útil.

En fin, se suponía que la entrevista sería al día siguiente del último contacto pero no hubo más comunicación; entonces respondí a otro mensaje similar con todas las caraterísticas del primero y con la única diferencia del genero del reclutador: en este caso era un hombre.

Nos comunicamos un par de veces por LinkedIn y luego acordamos una entrevista; al igual que en el anterior caso no aplicaba a la posición ofertada pero podía aplicar a algo similar a mi posicion actual; pero en este caso la entrevista fue bastante decepcionante: no le gustó mi inglés y no le gustó mi conocimiento técnico; ambos puntos que superé muy bien anteriormente.

Y además el reclutador terminó la entrevista bastante rápido aduciendo que le habia surgido otra reunión pero sentí que simplemente no le veía sentido a continuar con la misma; esto me afectó esa tarde y se lo comenté a Rb.

Lo interesante es que hace un par de días me volvió a contactar la chica de la primera empresa para comentarme que aún teníamos pendiente la última entrevista y que ella le estaba dando seguimiento; en fin. A ver cómo sigue esto.

Hoy terminó el curso de conversación en francés en la institución técnica más grande del país; eran tres horas cada semana por lo que había decidido que iba a estar atendiéndolo por periodos ya que la última media hora se traslapaba con la primera media hora de mi curso de lengua de señas.

Además, cuando me inscribí al curso en francés la información disponible indicaba que era una hora los sábados, implicando que se podía alargar un poco, sin embargo desde el primer día la maestra indicó que eran tres horas.

El curso era bastante básico y me sirvió para repasar un poco los verbos y adjetivos más comunes del francés; la maestra es belga aunque creo que ha vivido la mayor parte de su vida en el país pues habla muy bien español; o quizá más precisamente, el castellano.

Empezamos quince y terminamos 6; el 'examen final' fue enviar una flor listando los adjetivos con los que nos identificamos; en mi caso: paciente, gentil, responsable, entre otros; lo dicho, bastante básico. Por otra parte no persigo los certificados de esta institución.

Con Duolingo acabo de pasar el penúltimo nivel de días de estudio de francés: 255; el último es 365 días por lo que coincidirá -o casi- con el fin de año; voy a la mitad del séptimo nivel y espero completar el árbol -y obtener el búho de oro- también antes de fin de año.

No he estado ingresando a las clases de PHP pues no me gusta el estilo del instructor; afortunadamente puedo pedir la grabación el día siguiente y presentar las tareas -tres o cuatro cada vez- que asigna en cada ocasión.

El curso está bastante sencillo: lleva casi dos meses entre HTML, CSS, Javascript y MySql y hasta la próxima semana -creo que faltan tres o cuatro clases- empezará el verdadero contenido de PHP; lo bueno es que ahora tengo los sábados temprano libre y aprovecharé ese tiempo para realizar las tareas pues entre semana creo que estaré bastante ocupado con el trabajo.

En el curso de Lengua de Señas debemos presentar una tarea grupal y el grupo no ha funcionado nada bien; o más bien, cinco de los elementos hemos cumplido con la asignación pero falta que una chica entregue su parte para completar la tarea y enviarla; se supone que la fecha de entrega es en tres días y aún no hemos logrado decidir cómo completaremos la última parte.

Ya no me quise inscribir a la segunda parte del curso de francés conversacional pues no soporto tres horas de escuchar a la misma persona; continuaré nomás hasta fines de año con Duolingo y luego creo que intentaré aprender con un profesor en línea, en una de estas aplicaciones de intercambio de idioma.

A finales de este mes empezará otro curso de desarrollo web en el que espero aplicar lo que sé -o debería aprender este mes- de PHP; el curso es en el mismo lugar y es un día a la semana, el tema es WordPress y son dos horas una noche a la semana; espero que tenga un mejor nivel que el actual.

Para mejorar mi nivel de Lengua de Señas he estado pensando que podría ayudar a personas con sordera por medio de tutorías en matemáticas, física, computación o alguna otra materia; igual hace como 25 años fui profesor de informática y he publicado como quince libros de texto de diferentes materias; aún estoy viendo como contacto a posibles candidatos.

No he hablado con mi hijo menor en un par de meses; ni con la segunda; a mi hijo menor nomás le mandé un mesaje luego de haberle depositado pues no había tenido ninguna noticia, el mensaje era muy escueto: 'déjame saber que estás vivo'; su respuesta fue más o menos similar -una semana mas tarde o así-: 'no había visto tu mensaje'.

A finales de año debo reunirme con él pues habrá qué evaluar qué planea hacer en los meses por venir; mi hija mayor me transfirió hace unos días un monto similar al último préstamo; luego, un par de días más tarde, me escribió comentándome que quería ir con un psiquiatra; y que ya no estaba consumiendo.

Le respondí nomás comentándole la diferencia que he percibido entre psicología y psiquiatría: el uso de medicamentos por parte de la segunda; y preguntándole si ya había probado con la primera; me volvió a escribir ayer y se supone que explorará ambas opciones.  No sé que pasará.

Mi madre me llamó anoche -no habíamos hablado desde mi viaje a visitarlos- para contarme que mi hermano mayor estaba decepcionado pues al parecer perdió una parte del terreno familiar en una disputa espuria (como todo el sistema de justicia acá) y que estaba planeando viajar a visitarlos.

Se supone que pasará por la ciudad en poco tiempo y mi madre quería saber si yo podría ayudarlo en su viaje conduciéndolo hasta el lugar en donde debe tomar el último bus; le comenté que lo consultaría con Rb pero que el auto estaba en el taller; y la verdad no sé que pasará: no utilizamos transporte público desde hace más de un año debido a la pandemia y creo que la mejor opción es pagarle a alguien para que me realice ese viaje.

Y ese es el último tema: la pandemia; después de más de año y medio hay aún mucha especulación sobre la enfermedad, sus causas, sus efectos y el comportamiento social; con Rb ya estamos vacunados (Moderna) y se supone que mis padres también lo están (Sputnik); no sé si mi hermano se ha vacunado o su postura con respecto a este punto; y tampoco me quiero meter en ningún drama familiar a causa de esto.

A ver cómo termina septiembre...

miércoles, 21 de julio de 2021

Vacunas... Vaccines... Vaccins...

El tema de las vacunas ha estado últimamente -como casi todo- encendiendo los ánimos en las redes sociales: que si son buenas, que si no son buenas, que si se aprobaron de forma muy acelerada, que son solo un negocio, que dañan mas de lo que benefician, y un laaaargo etcétera.

Personalmente creo en el método científico y leí lo suficiente sobre pandemias y genética en los últimos años como para no tener reservas en su aceptación; incluso he dado mi opinión favorable a los conocidos que me han consultado sobre el tema.

Tampoco es que me urgiera aplicármela: afortunadamente trabajo desde hace un buen tiempo desde casa y, debido a que muchas personas no quieren (o no pueden) vacunarse, creo que pasará mucho tiempo (al menos hasta el próximo año) hasta que se alcance una estabilidad en el número de contagios de COVID.

Y el rechazo a las vacunas no es exclusivo de nuestros países tercermundistas: un ex compañero de voluntariado me comentó que tanto su hermana como su cuñado danés -y residentes de Dinamarca- evitarán vacunarse porque creen que modificará su ADN... si supieran lo realmente complicado que es realizar este tipo de mutaciones; en fin.

Quien sí estaba esperando ansiosamente la oportunidad era RB, incluso había considerado ir -como muchas personas de nuestro medio- al imperio del norte a aplicársela; el inconveniente fue que, aunque su visa está vigente, su pasaporte ha caducado y el trámite de reposición se está tardando mucho más que antes: tiene cita para su renovación hasta dentro de cuatro meses.

A mí la verdad me daba igual y me había ofrecido a cuidar de sus perros durante los días que tuviera que ausentarse para lograr la inmunidad; y la verdad no tenía muchas esperanzas de vacunarme pronto debido a la corrupción local que campea a sus anchas: el gobierno recibió préstamos millonarios para adquirir vacunas pero la mayor parte de la aplicación se está realizando con donaciones.

Por las razones mencionadas -y el atraso en los procesos burócráticos- las jornadas de vacunación han dejado mucho que desear: inmensas colas de espera, desabasto, privilegio de algunos grupos sociales para obtener la vacuna; entre otros; incluso han estado organizando excursiones de vacunación a la frontera con nuestros vecinos del norte.

La semana pasada por fín se abrió el periodo para la vacunación de las personas con edades entre cuarenta y cincuenta años; en el mismo momento que lo anunciaron Rb ingresó sus datos en la página web de registro y me pidió la información necesaria para registrarme.

Durante el fin de semana acordamos que ella se acercaría el lunes por la mañana al puesto de vacunación que instalaron en la iglesia más grande de esta parte de la ciudad y que, dependiendo de lo que encontrara, me avisaría para ver si la acompañaba o la iba a traer o cuáles eran los siguientes pasos a realizar para vacunarnos.

El lunes luego del desayuno Rb se dirigió a pie a la citada iglesia y media hora después me envió un par de fotografías para ilustrar el estado de la cola: no se veía mucha gente y decidió esperar; al principio hizo una cola de pie y luego pudo sentarse, llenar un formulario de descargo de responsabilidad por reacciones indeseadas a la inyección y, finalmente, recibir la fórmula de Moderna; en total el proceso le tomó como tres horas.

Como yo había programado reuniones en mi trabajo para el día siguiente temprano quedamos en que trataría de realizar los mismos pasos -pero mucho más temprano- este día; ayer martes Rb estuvo informándose en las redes sociales sobre el avance general del proceso y al final acordamos que hoy empezaría a hacer cola para vacunarme a las 4:30 de la madrugada -hora y media antes de lo que habíamos previsto-.

Anoche puse el reloj para las 4:20 y hoy, luego de preparar mis documentos de identificación y empacar un par de libros para la espera, nos dirigimos -ahora en auto, por la hora- hacia el centro de vacunación; el acceso en automóvil era imposible: se veía una fila bastante extensa de autos ya haciendo cola.

Rb me dejó en un lugar cercano y me dirigí a la entrada de la iglesia a formarme en la fila peatonal; era un poco después de las 4:30 y ya había como 30 personas cuando me uní; un rato más tarde Rb me llamó y me comentó que la fila de automóviles se extendía varios kilómetros.

Aproveché el tiempo de espera para jugar un poco de ajedrez y terminar de leer Real World; un poco después de las seis abrieron las instalaciones e hicimos un poco más de fila de pie en el interior del parqueo; luego nos repartieron números -me tocó el 85- y esperamos otro poco de tiempo en filas de sillas; en el ínterin avance un poco con el libro de Administración de Servidores Debian.

Se suponía que la aplicación de las inyecciones empezaría a las 8 pero, afortunadamente, dieron inicio a las 7:00; un poco después de las 8 recibí la inmunización, esperé en otra área los quince minutos reglamentarios para descartar cualquier reacción por la aplicación y luego recibí el carnet en el que especifican la fecha en la que debo recibir la segunda dósis: el 18 del próximo mes.

Salí un poco después de las ocho y media del lugar y me vine caminando a casa; como a medio camino Rb me llamó para informarse del avance; le comenté que estaba ya en camino; en cuanto entré a la casa tomé el baño necesario, por aquello de la contaminación, y empecé con mi jornada laboral.

Espero poder viajar a ver a mis padres en un par de semanas, que es el tiempo aconsejable para asegurar una protección mínima contra la agudización de la enfermedad por un posible contagio... y a ver cómo va eso.

miércoles, 28 de octubre de 2020

Ya son más de siete meses... and god bless Coursera (and FUNSEPA)

Cuando estaba empezando la pandemia, o las medidas para evitar su propagación, hubo un meme que se hizo viral, decía algo así como: "Si no sales de esta situación con una nueva habilidad, un nuevo grado académico o dominando otro idioma, no te faltó tiempo, te faltó voluntad y disciplina"... o algo así.

Me lo recordó mi hija mayor cuando le comenté que estaba aplicando a un programa online de maestría que ofrecía una universidad española; más o menos por la época en que me gradué de la universidad había iniciado una maestría en Recursos Humanos en la universidad que tiene mejor nivel académico en cuestiones técnicas por acá; por allí nació mi hija segunda, renuncié a mi trabajo para ayudar a su madre pues la mayor no tenía dos años y eso fue todo.

Luego me negué a entrar a cualquier otra maestría, en parte porque se popularizaron al más que duplicarse el número de universidades privadas en el país; y también porque no estaba seguro de qué estudiar, o para qué; consideré un tiempo filosofía y otro tiempo bases de datos; al final este año me inscribí en este programa online para un máster en ciberseguridad.

Entré un mes luego de su inicio pero me puse al día y esta semana estoy completando el penúltimo tema del sexto módulo (son ocho); será otro mes este año para completar el séptimo, luego el octavo a principios del próximo año, y finalmente un trabajo de investigación; somos 8 o 10 estudiantes, cinco o seis de centroamérica y el resto de sudamérica; el nivel del programa es bueno y tendré -aunque no creo que me sirva mucho- un título más para agregar a mi hoja de vida.

El domingo pasado envié la última asignación a la editorial con la cual he estado colaborando desde hace varios años; al principio de la pandemia había empezado la redacción de un libro de física fundamental, luego de completar el mismo estuve revisando algunos capítulos de un par de libros de matemáticas -me tocó que recordarme del álgebra- y en el último mes redacté un capítulo de trigonometría y uno de estadística y probabilidad; creo que eso ha sido lo último en escritura para este año; a ver cómo viene el próximo.

Mi hija mayor renunció -o fue despedida, no lo tengo claro- de su segundo trabajo, me había estado pagando el préstamo para la computadora que utilizó desde el inicio de la pandemia pero como sé que no ahorra había ido acumulando ese dinero en una cuenta de ahorros y le comenté que era para los días de lluvia; estos son sus días de lluvia, se supone que está buscando un tercer trabajo pero no sé qué pasará.

Mi hija segunda sigue en el Imperio del Norte; completó su primer año en la universidad y trabaja en la misma; casi no le envío dinero -únicamente para su cumpleaños y Navidad-; su programa es de cuatro años y espera continuar con un doctorado cuando termine; espero que logre completar su vida en ese país pues acá no estaba contenta ni siquiera con el género asignado al nacer: había empezado a tomar hormonas; cuando se fue del país le comenté que esperaba que si se establecía en el imperio me reclamara; quien sabe si aún funciona eso, o cómo.

Mi hijo menor completó bien su primer semestre -online- en la universidad; aún nos vimos las primeras semanas de la pandemia; es más, me retiré de la casa de Rb por un mes completo para evitar los riesgos de contagio: me quedé por un mes completo en mi antigua habitación, incluso pagando por primera vez Internet para poder trabajar pues desde marzo nos prohibieron llegar a la oficina; pero luego hubo un cierre total los fines de semana y decidimos con Rb la reunión: ahora llevo acá más de dos meses y estamos tratando de no salir más de una vez cada par de semanas, nomás para aprovisionarnos de víveres.

Entonces, no veía a mi hijo desde mediados de Mayo hasta hace un par de semanas que me escribió para que le prestar la estufa que utilizaba en mi antigua habitación -cuando devolví las llaves me deshice de casi todo lo demás, vendí mi cama, mi gavetero y unas mesitas y tiré a la basura la mayor parte del menaje-; al parecer no estaba estudiando de la forma en que su mamá esperaba y le pidió que buscara un lugar dónde vivir.

Al final ya es mayor de edad -cumplió 18 en marzo- por lo que es completamente legal que pueda independizarse; hace un par de semanas le llevé la estufa, una mesita y algunos trastes a una habitación que empezó a alquilar muy cerca de la universidad; se supone que seguirá estudiando normal (aunque también tiene planes de trabajar en un call center) y estoy completamente de acuerdo en seguir haciéndome cargo de él financieramente mientras sus resultados universitarios sean aceptables; tampoco sé qué pasará.

Además de la maestría que empecé en Mayo estoy aprovechando que Funsepa puso a disposición de la población en general el acceso a Coursera -Rb me compartió la publicación en Twitter-; en el pasado había completado un par de cursos de esta plataforma pero nunca había obtenido un diploma -creo que el costo de los mismos es de cincuenta dólares-; incluso las últimas prácticas de Android que hicimos con mi hijo menor fueron basadas en un curso de estos.

Aprovechando mi tiempo de aislamiento me he inscrito -y completado- a tantos cursos que una persona de los patrocinadores -y de otra asociación que apoya a jóvenes a desarrollarse profesionalmente- me contactaron para contarme que era uno de los que más estaba aprovechando el programa y proponiéndome una entrevista en sus publicaciones y apoyo para encontrar empleo.

En ambos casos agradecí la llamada pero decliné la entrevista; no me sentiría cómodo que mi jefa cuestionara mi tiempo libre y tampoco estoy en la edad de andar buscando un nuevo trabajo: el mes pasado cumplí seis años en este y espero que me aguanten un poco más, espero que la maestría ayude aunque sea un poquito para el siguiente.

Entre los programas que he completado está una especialización en ciberseguridad por parte de IBM -por la relación con la maestría-, una especialización en Data Science -tenía un buen tiempo informándome sobre este tema-, varios cursos sobre lenguajes como Javascript y Python e incluso algunos sobre Project Management y Agile; la verdad es que la mayor parte de los mismos ha sido únicamente para validar lo aprendido en los últimos años; ha estado interesante.  

Durante los último meses he estado tratando de leer un poco más de cuestiones técnicas, especialmente de temas relacionados con ciberseguridad; leí Tubes, the Fifth Domain y casi todo de Press Here to Kill Everybody; además completé la saga de The Murderbot Diaries y he leído uno que otro libro que no es técnico ni ciencia ficción: Let's pretend this never happened, Furiously Happy y I've still got it. 

Actualmente estoy leyendo Big Brother de Lionel Shriver; en español, no sé cómo llegué a este libro pero está super interesante, empezando porque -aparentemente- es el procesamiento de la muerte del hermano de la autora por complicaciones con obesidad mórbida; además empecé a leer ¿Qué puede salir mal? de una Youtuber de divulgación científica; este libro es como una relectura de todo lo que escribí el año pasado en los libros de ciencias naturales sobre los sistemas del cuerpo humano.

También leí el último libro de Asimov, el que escribió -literalmente- con un pie en la tumba; y sigue sorprendiéndome los hechos que siempre creo conocer acerca de alguien que al final no es la historia completa; ese también estuvo muy bueno.

¿Qué sigue? La verdad no sé.  Esta pandemia ha cambiado muchas cosas, ya no es posible hacer el trabajo voluntario que me mantuvo activo durante una década; tampoco puedo caminar tanto ya que la distancia entre mi cama y mi oficina es de 8 pasos; trato de barrer y trapear al menos una vez a la semana para mantenerme activo físicamente pero estoy temiendo que la inactividad me afecte físicamente -durante toda mi niñez fui el 'gordo' de la familia-.

El acceso a Coursera sigue abierto hasta diciembre pero la asignación de cursos se termina en un par de días; me he inscrito a varios cursos para llenar noviembre y diciembre pero creo que aún haré otra revisión para ver si hay algún otro tema interesante que podría repasar durante este tiempo.

La maestría termina en marzo o abril del 2021 y luego pasará un tiempo antes de tener un diploma que compruebe que avancé un nivel académico más; mi hija mayor seguirá -creo- trabajando en call centers mientras tenga esa opción, no sé que otra cosa pueda hacer cuando ya no haya más call centers a los que pueda aplicar; mi hija segunda tiene tres años más en el programa actual en el imperio y mi hijo dice que quiere seguir estudiando pero también trabajar para ahorrar e irse del país.

Hace un par de meses empecé a averiguar sobre opciones de migración a Nueva Zelanda, está hasta al otro lado del mundo pero ya no tengo responsabilidades familiares directas por estos lugares; creo que ese país es una buena opción y según lo que estuve viendo en su página tengo una ventana de unos cinco años más para aplicar; pero por estos días, por el COVID-19, todo está en pausa.

Quién sabe qué vendrá el otro año; se supone que la situación de aislamiento continuará mientras no haya una vacuna -aunque Rusia dice que ya desarrolló una y hay varios proyectos en países del primer mundo, aún no hay nada claro- o un tratamiento seguro para el  COVID-19; al menos en mi trabajo el plan es mantenernos trabajando desde casa pero si hay reducción de planilla me tocaría volver a salir y aplicar pues no trabajar nunca ha estado dentro de mis planes.

De pronto lo que viene sea Europa -y el Louvre-, que era el plan de este año con Rb pero ha quedado en pausa por la situación mundial.

A ver cómo va todo.