Ayer llevé, por primera vez, un par de relatos impresos al taller de narrativa. Uno de ellos -con estilo erótico- narraba, desde el punto de vista femenino, las primeras dos citas con Al. La instructura insistió en que eso nunca pasaría y que por eso el relato adolecía de ingenuidad. Como diría Miguel Angel Asturias, la ficción supera a la realidad. Pero en este caso, la realidad estuvo tan fuera de lugar que no es aceptada como una ficción que supere a la realidad.
El miercoles, luego de revisar mis correos, y actualizar el blog, en la biblioteca, me dirigí al segundo día del taller de títeres. El segundo día sirvió, básicamente, para terminar el títere que habíamos iniciado el día anterior. Como al mío le faltaba únicamente agregarle los ojos no me pareció de mucho contenido el día. Al final también nos mostraron los instructores como preparar las manos y los brazos para una sesión de títeres: Ejercicios de calentamiento y así.
Me retiré diez minutos antes de las seis pues Al había quedado de llegar a mi habitación entre seis y media y siete. Había cronometrado el recorrido de mi habitación hacia el local del CCE, cuarenta minutos exactos. El retorno a la habitación estuvo complicado pues las seis es, al parecer, la hora pico por las tardes. Pasaron cuatro o cinco unidades del Transmetro antes d eque pudiera abordar una. Finalmente llegué a la estación más cercana a mi casa como a las 6:40. Estaba lloviendo y Al me había llamado para confirmarme que llegaría alrededor de las siete a mi habitación.
Pasó más o menos lo que esperaba que pasara. Empezamos a ver un poco de una película -El Secreto- y luego empezamos con los abrazos y besos. No me gustan las segundas partes -traté una vez de retornar a una empresa en la que había estado y no funcionó- pero acordamos con Al tomar con más calma esta vez la situación. No con respecto a las relaciones pues al final como que eso es la base de nuestro entendimiento. Se supone que nos veremos únicamente cuando ambos tengamos el suficiente tiempo. Al estuvo en mi habitación hasta las nueve de la noche. A esa hora salí a dejarla a su automovil.
Me dormí antes de medianoche pues había planeado levantarme a las 7:30 y llegar con mucha antelación a mi prueba del polígrafo para la oportunidad en la corporación. Me desperté incluso antes de las siete. Planché mi camisa y me alisté para la prueba. Salí de mi habitación un poco después de las ocho y llegué al lugar de la entrevsita como a las 9 y cuarto. Me atendieron de una vez. La poligrafista se veía bastante profesional -muy seria, diría- aunque Alx me había comentado que esta es una técnica para poner nerviosos a los candidatos. La prueba tardó un poco menos de una hora y sentí que estuvo un poco más sencilla que las anteriores. Para empezar, la poligrafista me dió una explicación bastante detallada del aparato y el proceso, luego realizó tres rondas de diez preguntas y con eso estuvo concluída la prueba. Me gustó que no tuve que rellenar ningún extenso formulario.
Retorné a mi habitación, pasé a cambiarme de ropa y a recoger una portátil. Me vine a la biblioteca a revisar mi correo y ver si había alguna otra oferta laboral. En el camino pasé a imprimir el par de relatos -uno de dos hojas sobre seducción y el otro, basado en mi proceso en la corporación, de siete páginas- y a sacar ocho copias para los asistentes al taller. Me estuve en la biblioteca hasta la una de la tarde y luego me dirigí al taller de títeres. En el camino pasé a almorzar a un Taco Bell -mi única segunda comida e el mismo día de toda la semana-.
El taller de títeres empezó tardísimo, casi a las tres y media. Este día lo dedicamos totalmente a la manipulación de títeres. Hicimos un par de dinámicas para romper el hielo y fomentar la creatividad y luego participamos, por parejas, en una pequeña improvisación, primero con los títeres propios y luego tomando un títere diferente. Un poco antes de las seis me retiré para participar en el Taller de narrativa. Esto no fué del agrado del tipo que estaba dirigiendo el taller de títeres y llegó al aula a conminarme a que volviera con el grupo para el acto final, la entrega de diplomas. Argumenté que la hora había concluído y que estaba en el otro taller pero volví un momento al salón de los títeres. No muy contento me dió mi diploma y me dijo que podía retirarme. No participé de las fotos de clausura pero la verdad me tenía sin cuidado recibir un documento atestiguando mi participación en el taller. Me interesaba el contenido más que un diploma.
El taller de narrativa estuvo intenso. Por ser la primera vez que llevaba una propuesta repartí rápidamente mis copias y pedí que se analizara mis textos. La crítica fué contundente. Desde mi contínua repetición de ciertos términos, hasta la falta de un viaje real en el texto y la profusión de detalles innecesarios. Sin mencionar que no creyeron lo que relataba sobre la seducción. Intenté no defenderme mucho sino tratar de tomar los puntos que me parecieron interesantes de los comentarios de la instructora y los compañeros. Leímos otros dos o tres textos de otros compañeros y realizamos un examen exhaustivo de los elementos de cada uno.
A las 9:00 terminamos el evento y me dirigí hacia el transmetro. Llegué a mi casa un poco después de las nueve y media. Terminé anoche finalmente La Reina de Los Condenados. Es interesante lo crítico que se vuelve uno al empezar a 'meterse' en la escritura. No me gustó el final del libro -eran más de seiscientas páginas- pero al menos ya puedo devolverlo en paz. Aún hice veinte minutos de Zazen antes de dormirme un poco antes de medianoche.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
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viernes, 10 de junio de 2011
viernes, 13 de mayo de 2011
Friday the 13th...
Esta semana he estado llamando todas las noches -con excepción de ayer- a Al. Creo que su vida esta bastante complicada pues aparte de estarse poniendo al día por lo que se atrasó en esas dos semanas que estuvo viniendo asiduamente a mi habitación la condición de salud de su padre -es grande y tiene diabetes- le ha estado demandando más tiempo.
El martes por la mañana fui a la entrevista a la que había sido citado el lunes. Esta agencia de empleos trabaja exclusivamente -al parecer- para uno de los bancos más grandes del sistema nacional. La entrevista estuvo un poco escabrosa pues la señora insistió bastante en las razones de mi viaje a Estados Unidos. La posición es para Auditoría en el área de sistemas y el siguiente paso sería una entrevista con la persona encargada del área.
Al medio día fuí a almorzar al comedor a donde pasaba al menos una vez a la semana cuando estaba en mi anterior trabajo. Por la tarde fuí a renovar -otra vez- mi tarjeta del transporte urbano. En esta ocasión la persona que se encontró la tarjeta utilizó el -poco- saldo que había en ella. Que le aproveche. Antes de entrar a la oficina que emite las tarjetas compré en una librería en un comercial vecino un libro de Sudoku para Alx.
El miercoles me levanté tarde aprovechando que no tenía ninguna entrevista programada. Un poco antes de mediodía llamé a Al para saludarla y luego me dirigí a almorzar a la casa de Alx. En las ocasiones anteriores que había acudido estaban únicamente sus hermanas. En esta ocasión también estaban sus padres presentes. El almuerzo estuvo buenísimo -Alx es muy buena cocinando- y consistió en una sopa Minestrone y carne asada. Luego tomamos café y la mamá de Alx estuvo conversando sobre el grupo de Neuróticos Anónimos al que ha asistido.
Un poco después del almuerzo invité a Alx a caminar por su colonia. Iniciando el trayecto recibí una llamada de Al y quedamos de acuerdo en hablar por la noche. Como a la mitad de nuestra caminata también recibí una llamada de la persona que me había entrevistado el día anterior citándome a una entrevista con el encargado de área en el banco. Un poco antes de las seis Alx me dió aventón a un punto en donde podía tomar la camioneta, aprovechando que tenía que salir a reunirse con una amiga. Vine a mi habitación y preparé la papelería que debía llevar al día siguiente.
El jueves me levanté un poco después de las seis. Me alisté y me dirigí al banco. Llegué un poco antes de las 9 -hora de la entrevista- y tuve que esperar como media hora para que me atendieran. Al final no me atendió el director del área sino una de sus directora de 'sub-areas'. Coincidentemente la señora vive a unas pocas calles de mi casa y nos hemos visto en alguna ocasión. Estuvimos conversando sobre mi experiencia, expectativas y demás. No me sentí muy seguro en la entrevista pues ella estuvo insistiendo sobre el áre en el cual trabajaría y tengo cero experiencia en la misma, en sus normas y procedimientos. El siguiente paso sería una evaluaciones psicométricas online y la prueba del polígrafo -otra vez-. Veremos como continúa eso. Después de salir de esta entrevista pasé a las oficinas del seguro social a recoger el libro que había olvidado hacía un par de semanas en el auto de una voluntaria y que debía devolver el mismo día.
Alx me llamó un poco después de medio día para contarme que estaba con una gripe que le había estado molestando desde el día anterior. Coincidentemente yo había empezado a sentir un poco de molestias -un poco de secreción y dolor de cabeza-. Pasé a almorzar al mismo restaurante que el día martes y luego me vine a mi habitación. Traté de avanzar en mis tareas del taller pero dejé ambas a medias. A las 5:00 me dirigí al taller de narrativa en donde estuve hasta las 9:15. La sesión de este día versó sobre los tiempos en las narraciones y las diferentes formas de enfocarlo en nuestros escritos.
Retorné a mi habitación casi a las 10 y traté de ver Rush Hour e Identidad pero ninguno de los discos son legibles por mi computadora. Me dormí un poco después de medianoche luego de haberme tomado una pastilla que corta los sintomas de la gripe.
Este día me levanté -levantaron- como a las 8:30. Una persona de un colegio de Idiomas me llamó para citarme a una entrevista el próximo lunes a las 8:00. La posición es de Analista de Sistemas y aunque el área es el que he andado buscando creo que las funciones del puesto no son las que más me atraigan. Igual iré pues necesito aprender a manejar de una mejor forma las entrevistas.
Hoy se supone que viene Al. No la he visto desde el viernes pasado aunque hemos hablado casi todas las noches. Hay veces que lo mejor es aceptar lo que se ha recibido, disfrutarlo y estar dispuesto a que se acabe pronto. Aún no he aprendido a hacer esto.
El martes por la mañana fui a la entrevista a la que había sido citado el lunes. Esta agencia de empleos trabaja exclusivamente -al parecer- para uno de los bancos más grandes del sistema nacional. La entrevista estuvo un poco escabrosa pues la señora insistió bastante en las razones de mi viaje a Estados Unidos. La posición es para Auditoría en el área de sistemas y el siguiente paso sería una entrevista con la persona encargada del área.
Al medio día fuí a almorzar al comedor a donde pasaba al menos una vez a la semana cuando estaba en mi anterior trabajo. Por la tarde fuí a renovar -otra vez- mi tarjeta del transporte urbano. En esta ocasión la persona que se encontró la tarjeta utilizó el -poco- saldo que había en ella. Que le aproveche. Antes de entrar a la oficina que emite las tarjetas compré en una librería en un comercial vecino un libro de Sudoku para Alx.
El miercoles me levanté tarde aprovechando que no tenía ninguna entrevista programada. Un poco antes de mediodía llamé a Al para saludarla y luego me dirigí a almorzar a la casa de Alx. En las ocasiones anteriores que había acudido estaban únicamente sus hermanas. En esta ocasión también estaban sus padres presentes. El almuerzo estuvo buenísimo -Alx es muy buena cocinando- y consistió en una sopa Minestrone y carne asada. Luego tomamos café y la mamá de Alx estuvo conversando sobre el grupo de Neuróticos Anónimos al que ha asistido.
Un poco después del almuerzo invité a Alx a caminar por su colonia. Iniciando el trayecto recibí una llamada de Al y quedamos de acuerdo en hablar por la noche. Como a la mitad de nuestra caminata también recibí una llamada de la persona que me había entrevistado el día anterior citándome a una entrevista con el encargado de área en el banco. Un poco antes de las seis Alx me dió aventón a un punto en donde podía tomar la camioneta, aprovechando que tenía que salir a reunirse con una amiga. Vine a mi habitación y preparé la papelería que debía llevar al día siguiente.
El jueves me levanté un poco después de las seis. Me alisté y me dirigí al banco. Llegué un poco antes de las 9 -hora de la entrevista- y tuve que esperar como media hora para que me atendieran. Al final no me atendió el director del área sino una de sus directora de 'sub-areas'. Coincidentemente la señora vive a unas pocas calles de mi casa y nos hemos visto en alguna ocasión. Estuvimos conversando sobre mi experiencia, expectativas y demás. No me sentí muy seguro en la entrevista pues ella estuvo insistiendo sobre el áre en el cual trabajaría y tengo cero experiencia en la misma, en sus normas y procedimientos. El siguiente paso sería una evaluaciones psicométricas online y la prueba del polígrafo -otra vez-. Veremos como continúa eso. Después de salir de esta entrevista pasé a las oficinas del seguro social a recoger el libro que había olvidado hacía un par de semanas en el auto de una voluntaria y que debía devolver el mismo día.
Alx me llamó un poco después de medio día para contarme que estaba con una gripe que le había estado molestando desde el día anterior. Coincidentemente yo había empezado a sentir un poco de molestias -un poco de secreción y dolor de cabeza-. Pasé a almorzar al mismo restaurante que el día martes y luego me vine a mi habitación. Traté de avanzar en mis tareas del taller pero dejé ambas a medias. A las 5:00 me dirigí al taller de narrativa en donde estuve hasta las 9:15. La sesión de este día versó sobre los tiempos en las narraciones y las diferentes formas de enfocarlo en nuestros escritos.
Retorné a mi habitación casi a las 10 y traté de ver Rush Hour e Identidad pero ninguno de los discos son legibles por mi computadora. Me dormí un poco después de medianoche luego de haberme tomado una pastilla que corta los sintomas de la gripe.
Este día me levanté -levantaron- como a las 8:30. Una persona de un colegio de Idiomas me llamó para citarme a una entrevista el próximo lunes a las 8:00. La posición es de Analista de Sistemas y aunque el área es el que he andado buscando creo que las funciones del puesto no son las que más me atraigan. Igual iré pues necesito aprender a manejar de una mejor forma las entrevistas.
Hoy se supone que viene Al. No la he visto desde el viernes pasado aunque hemos hablado casi todas las noches. Hay veces que lo mejor es aceptar lo que se ha recibido, disfrutarlo y estar dispuesto a que se acabe pronto. Aún no he aprendido a hacer esto.
lunes, 29 de noviembre de 2010
Volver...
con la frente marchita,
las nieves del tiempo
platearon mi sien...
Sentir que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada.
Ok. tengo un poco de canas pero no es para tanto. Mi frente aún no está marchita, de hecho la mayoría de las personas me calculan 10 años menos que mi edad real -o son muy amables-. Y no fueron veinte años, fueron dos años que me ausenté de mi pueblo natal.
Aunque si he de ser exacto, hace exactamente veinte años que salí de mi pueblo, luego de graduarme de bachiller en mecánica general, hacia la ciudad pues en ese tiempo no había universidad por aquellos rumbos. Vine a estudiar Ingeniería en Computación, terminé graduándome como Ingeniero Industrial y quince años después me desempeño como Ingeniero de Soporte de Software. Las vueltas que da la vida.
Pero si, tenía dos años de no ir a mi pueblo. Aprovechando que tenía tres días de vacaciones en mi trabajo me decidí a realizar el viaje de seis horas en bus. Había estado dudando durante la última semana entre ir y no ir pues luego de una llamada a mi hermana menor me enteré que no se estaban llevando bien con mi hermano mayor, que practicamente la había echado de la casa familiar con su hijo pequeño. Y que tenían varios meses de no hablarse entre ellos: Mis papás, mi hermano mayor y ella. De mi hermano menor ni se había informado.
Al final me decidí a viajar porque era eso o pasarme los tres días entre mi habitació y la biblioteca. Como he andado bastante depresivo estos últimos días -cosas del corazón- y Pb me había ofrecido posada en su apartamento -no quería llegar a dormir a la casa paterna, en la que habita ahora mi hermano mayor únicamente- me decidí por el viaje.
El martes pasado trabajé de 15:00 a medianoche por la celebración del cumpleaños de mi hija mayor. Después de medianoche salí a lavar una pila de trastos que tenía acumulados en mi habitación e hice una buena limpieza pues es bastante triste -para mí- regresar de un viaje para encontrar todo desordenado.
Me dormí alrededor de las 2:00 de la mañana. Me desperté alrdedor de las 7:00 y me dirigí a la estación de autobuses hacia nuestro puerto en la costa atlántica. Llegué justo a tiempo de abordar el bus de las 8:00 AM. El viaje estuvo sin contratiempos, mis vecinos eran una joven señora y su niño de un poco menos de dos años -o esos le calculé-, afortunadamente el niño se portó muy bien y se puso a llorar únicamente un rato casi a medio camino.
Justo a mitad del camino entre la ciudad y el puerto la compañía de los autobuses construyó un Hotel y restaurante. Los buses hacen en este lugar una pausa de media hora en la que uno puede estirar las piernas y comer algo. Me comí un helado de mis favoritos. Llamé a Pb para avisarle que iba en camino -lo había llamado el día anterior- y a mi hermana para contarle que llegaría a visitarla, ella ofreció ir por mí a la estación de buses.
Llegamos casi a las 14:30 a la estación, mi hermana estaba esperándome en compañía de mi sobrino de cinco años. En la motocicleta de mi hermana nos dirigimos a la casa en la que está viviendo y allí me invitó a almorzar. Le dí el regalo que le llevaba a mi sobrino -un robot de baterías- y luego pasamos el resto de la tarde recorriendo los lugares comunes del puerto: Un hotel centenario a orillas del mar, el malecón, el parque de basket. En el último punto del recorrido encontré a mi único amigo de la primaria. Había estado llamándolo desde un par de días pero no contestaba el teléfono. Resultó que había perdido el teléfono y estaba utilizando otro, quedamos en reunirnos al día siguiente.
Al final de la tarde fuimos a un Mc Donalds, por un helado para el niño y allí llegó a recogerme Pb. Pero eso es otra historia.
las nieves del tiempo
platearon mi sien...
Sentir que es un soplo la vida,
que veinte años no es nada.
Ok. tengo un poco de canas pero no es para tanto. Mi frente aún no está marchita, de hecho la mayoría de las personas me calculan 10 años menos que mi edad real -o son muy amables-. Y no fueron veinte años, fueron dos años que me ausenté de mi pueblo natal.
Aunque si he de ser exacto, hace exactamente veinte años que salí de mi pueblo, luego de graduarme de bachiller en mecánica general, hacia la ciudad pues en ese tiempo no había universidad por aquellos rumbos. Vine a estudiar Ingeniería en Computación, terminé graduándome como Ingeniero Industrial y quince años después me desempeño como Ingeniero de Soporte de Software. Las vueltas que da la vida.
Pero si, tenía dos años de no ir a mi pueblo. Aprovechando que tenía tres días de vacaciones en mi trabajo me decidí a realizar el viaje de seis horas en bus. Había estado dudando durante la última semana entre ir y no ir pues luego de una llamada a mi hermana menor me enteré que no se estaban llevando bien con mi hermano mayor, que practicamente la había echado de la casa familiar con su hijo pequeño. Y que tenían varios meses de no hablarse entre ellos: Mis papás, mi hermano mayor y ella. De mi hermano menor ni se había informado.
Al final me decidí a viajar porque era eso o pasarme los tres días entre mi habitació y la biblioteca. Como he andado bastante depresivo estos últimos días -cosas del corazón- y Pb me había ofrecido posada en su apartamento -no quería llegar a dormir a la casa paterna, en la que habita ahora mi hermano mayor únicamente- me decidí por el viaje.
El martes pasado trabajé de 15:00 a medianoche por la celebración del cumpleaños de mi hija mayor. Después de medianoche salí a lavar una pila de trastos que tenía acumulados en mi habitación e hice una buena limpieza pues es bastante triste -para mí- regresar de un viaje para encontrar todo desordenado.
Me dormí alrededor de las 2:00 de la mañana. Me desperté alrdedor de las 7:00 y me dirigí a la estación de autobuses hacia nuestro puerto en la costa atlántica. Llegué justo a tiempo de abordar el bus de las 8:00 AM. El viaje estuvo sin contratiempos, mis vecinos eran una joven señora y su niño de un poco menos de dos años -o esos le calculé-, afortunadamente el niño se portó muy bien y se puso a llorar únicamente un rato casi a medio camino.
Justo a mitad del camino entre la ciudad y el puerto la compañía de los autobuses construyó un Hotel y restaurante. Los buses hacen en este lugar una pausa de media hora en la que uno puede estirar las piernas y comer algo. Me comí un helado de mis favoritos. Llamé a Pb para avisarle que iba en camino -lo había llamado el día anterior- y a mi hermana para contarle que llegaría a visitarla, ella ofreció ir por mí a la estación de buses.
Llegamos casi a las 14:30 a la estación, mi hermana estaba esperándome en compañía de mi sobrino de cinco años. En la motocicleta de mi hermana nos dirigimos a la casa en la que está viviendo y allí me invitó a almorzar. Le dí el regalo que le llevaba a mi sobrino -un robot de baterías- y luego pasamos el resto de la tarde recorriendo los lugares comunes del puerto: Un hotel centenario a orillas del mar, el malecón, el parque de basket. En el último punto del recorrido encontré a mi único amigo de la primaria. Había estado llamándolo desde un par de días pero no contestaba el teléfono. Resultó que había perdido el teléfono y estaba utilizando otro, quedamos en reunirnos al día siguiente.
Al final de la tarde fuimos a un Mc Donalds, por un helado para el niño y allí llegó a recogerme Pb. Pero eso es otra historia.
martes, 8 de diciembre de 2009
Historia de Amor...
Hay un libro con ese título, que narra la historia de amor entre dos universitarios norteamericanos, el chico es vástago de una familia de poder y la chica es de origen humilde, o algo así, me parece que el libro -y la película- termina con la frase 'amar es... no necesitar preguntar', ella muere de cancer, creo...
Personalmente, me conmovió más la historia de amor que se cuenta en La Guerra del Fin del Mundo de Mario Vargas Llosa: Joao Abad y Catarina. Joao fué un huérfano al que criaron sus tíos, cuando son asesinados, por culpa de los chismes del pueblo, Joao se vá del pueblo y jura vengarse. Lo cual cumple, al unirse a una banda de bandidos de las sierras y regresar cuando llega a ser su jefe, violan a todas las mujeres y matan a todas las personas del pueblo.
Tiempo después Joao se convierte en seguidor del Consejero, quien es una especie de apóstol de las selvas de Brasil, y se dá cuenta que una mujer lo observa contínuamente. Cuando finalmente la cuestiona, resulta que es una de sus víctimas de la venganza de su pueblo natal: Le cuenta que solo tres personas sobrevivieron, ella, un viejo que se escondió y una señora que curó de sus heridas pero quedó loca. Catalina misma le dice que a ella la dejaron por muerta, pero sobrevivió. Empiezan a conversar, contándose sus vidas, y luego se acompañan mutuamente en la romería constante en la que viven con el Consejero, incluso él la carga varios días en que ella cae enferma. Finalmente Joao se autoacusa públicamente de haber deseado poseerla y el consejero les dá su bendición para que se casen.
La Guerra del Fin del Mundo es un gran relato de una historia real, aparentemente ocurrido en una localidad remota de Brasil, Vargas Llosa se valió -me parece- de los informes que daban cuenta de la forma en que fué reprimida una rebelión de un poblado que no quería reconocer la autoridad de la república.
Al final, el ejercito llega al pueblo que habían fundado para vivir en un paraíso terrenal. Al final Joao -son varios con ese nombre- y la mayoría de los ex bandidos convertidos, terminan siendo los líderes de la defensa de ese pueblo. Logran resistir tres intentos del ejército por tomar el pueblo y aunque al cuarto intento, todo queda destruído, no muere con ellos el mito del Consejero: Empiezan a realizar peregrinaciones al lugar en donde creen que reposa.
...¿Qué quieres que le diga?»
«Que si se condena, quiero condenarme», dijo suavemente Catarina.
Esa es la frase que me dejo pensando en la historia de amor. Joao y Catarina se casaron, viven en una mísera choza, comen -cuando pueden- miserablemente y se despiojan mutuamente. Tienen dificultades para copular, por lo sucedido a ella. Y aún así, ella declara que, a pesar de que por lo que pelean es por la vida -cristiana- eterna, si Joao se condena, ella también quiere condenarse. Amor.
Personalmente, me conmovió más la historia de amor que se cuenta en La Guerra del Fin del Mundo de Mario Vargas Llosa: Joao Abad y Catarina. Joao fué un huérfano al que criaron sus tíos, cuando son asesinados, por culpa de los chismes del pueblo, Joao se vá del pueblo y jura vengarse. Lo cual cumple, al unirse a una banda de bandidos de las sierras y regresar cuando llega a ser su jefe, violan a todas las mujeres y matan a todas las personas del pueblo.
Tiempo después Joao se convierte en seguidor del Consejero, quien es una especie de apóstol de las selvas de Brasil, y se dá cuenta que una mujer lo observa contínuamente. Cuando finalmente la cuestiona, resulta que es una de sus víctimas de la venganza de su pueblo natal: Le cuenta que solo tres personas sobrevivieron, ella, un viejo que se escondió y una señora que curó de sus heridas pero quedó loca. Catalina misma le dice que a ella la dejaron por muerta, pero sobrevivió. Empiezan a conversar, contándose sus vidas, y luego se acompañan mutuamente en la romería constante en la que viven con el Consejero, incluso él la carga varios días en que ella cae enferma. Finalmente Joao se autoacusa públicamente de haber deseado poseerla y el consejero les dá su bendición para que se casen.
La Guerra del Fin del Mundo es un gran relato de una historia real, aparentemente ocurrido en una localidad remota de Brasil, Vargas Llosa se valió -me parece- de los informes que daban cuenta de la forma en que fué reprimida una rebelión de un poblado que no quería reconocer la autoridad de la república.
Al final, el ejercito llega al pueblo que habían fundado para vivir en un paraíso terrenal. Al final Joao -son varios con ese nombre- y la mayoría de los ex bandidos convertidos, terminan siendo los líderes de la defensa de ese pueblo. Logran resistir tres intentos del ejército por tomar el pueblo y aunque al cuarto intento, todo queda destruído, no muere con ellos el mito del Consejero: Empiezan a realizar peregrinaciones al lugar en donde creen que reposa.
...¿Qué quieres que le diga?»
«Que si se condena, quiero condenarme», dijo suavemente Catarina.
Esa es la frase que me dejo pensando en la historia de amor. Joao y Catarina se casaron, viven en una mísera choza, comen -cuando pueden- miserablemente y se despiojan mutuamente. Tienen dificultades para copular, por lo sucedido a ella. Y aún así, ella declara que, a pesar de que por lo que pelean es por la vida -cristiana- eterna, si Joao se condena, ella también quiere condenarse. Amor.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Jornadas maratónicas de trabajo...





Ayer salí como a las 8:00 de mi trabajo... hoy a las 9:00. Ayer recibí una capacitación para participar en un proyecto de mi trabajo, realmente era lo que esperaba cuando me ofrecí a ayudar en un par de proyectos nuevos, digo, se me dá más el análisis y diseño que la presentación y venta de un producto... mezcla de temperamentos que lleva uno...
Me he estado yendo bien temprano a trabajar, pero, no he entrado temprano a la oficina, al menos esta semana. Las semanas anteriores me había estado yendo tarde, algunos (creo que la mayoría de días de la semana pasada) me fuí caminando... Ahora he estado tomando el autobús... En lugar de entrar a las 7:10 o 7:15 a mi trabajo, prefiero quedarme en el pasillo dos pisos antes y leer... ayer y el día anterior: The Lost Symbol. Hoy, los estandares para preparaf documentos de diseño... Entro a las 7:50...
Hoy estuve en una crisis en mi trabajo, tuvimos un soporte de varias horas hacia un cliente en otro país, tomamos remotamente su servidor, y bueno, por mi parte fue casi solo plantear el problema y observar su solución...
Lo chistoso -o algo así- es que vengo de pasar doce o trece horas trabajando en una estación en mi trabajo a mi casa, a ver mis correos, ponerme a l día con los blogs que sigo y navegar...así que al final, como que no hay mucha diferencia entre estar en la oficina y estar en mi habitación...
Estamos organizando un campeonato de ajedrez... veremos en que termina...
Me gustaría aprender a escribir... tal vez más bien a redactar...
Ayer pasé al banco, es toda una ceremonia en mi caso, pues, debo de ir a un banco a cobrar mi mes, en dólares, luego paso a otro banco (el que tiene mejor tasa de cambio) a pasarlo a moneda nacional, y luego paso a otro banco que es donde manejo mis cheques... Pagué los dos cursos que estoy recibiendo (bueno, uno voy a empezar a recibirlo dentro de dos sábados) de electrónica, y pagué a dejarle a mi ex el cheque mensual...
Ok. Dejo esta nota para recordarme que la próxima entrada será sobre las últimas películas que bajé/ví.
viernes, 3 de abril de 2009
La disciplina al escribir...


Hace como 12 años fuí a un taller de cuentos (al menos así se anunció) esa fué una de las únicas aproximaciones serias para aprender a escribir (a narrar más bien)...
El escritor (publicado) nos dijo algo así como que cualquiera puede escribir, pues de hecho todos lo hacemos, y que la diferencia entre cualquiera y un escritor "serio" (no recuerdo si esa fué la palabra que utilizó) era que el segundo escribía sin importar su estado de ánimo, o sus ocupaciones o su situación personal...
Y hoy no tenía nada de ganas de escribir...
Tenía la 'entrevista' en la agencia de empleo de la cual me llamaron ayer, había acudido a ellos hace como dos años y me parecieron bastante informales, pero, me console ahora, al menos es una oportunidad de generar entrevistas en empresas y explorar oportunidades (cualquiera), y resultó que únicamente hojearon mi papelería y me dijeron 'veremos si al cliente le interesa su curriculum y lo mandaremos a llamar' o sea (al menos así lo interprete yo): mejor suerte la próxima vez...
Andaba (hasta hoy por la mañana) con barba de una semana, y con una gripe que quiere o no entrar con todo a mi cuerpo... Anoche me tomé un té comercial que 'reduce las molestias de la gripe' y hoy en la mañana (en realidad casi al medio día) empecé a alistarme para la entrevista, planché mi traje, me bañé, rasuré y llevé un curriculum bien documentado... y me dijeron que siempre no...
Hoy si me preocupé un poco por mi situación...
Aunque, según mi horóscopo, Abril es el mes en que mejor me irá laboralmente (nuevo trabajo y stuff)...
Me vine a mi habitación a almorzar (compré un ajedrez al menos en el edificio de la agencia de empleos) y luego tomé una siesta, me ha estado doliendo el cuerpo y no sé si es por la edad, la gripe o porque ayude a Mt y Mg a cargar una de sus bolsas ayer...
Al menos, mañana día de meditación y aunque no es Soto Zen como yo habría deseado, al menos es una de las variantes del budismo...
Y un día de estos retomaré mi disciplina zen para empezar a meditar diariamente, creo que lo hice hace un par de días y lo volví a dejar...
Se me ocurrieron hoy un par de ideas para generar negocios usando mi computadora y tiempo libre, veré si puedo madurar algo, al menos para mientras no consiga una ocupación fija...
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