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lunes, 16 de enero de 2012

Libros a medias (II)

El sábado pasado intenté devolver los libros que tenía de la biblioteca del CCEG pero al llegar a la misma estaba cerrada. Aprovechando que estaba cerca de la biblioteca del IGA pasé a terminar de leer El Leproso -un libro sobre el retorno de un inmigrante a Guatemala-, que había dejado a medias hacía casi un año. Eso me recordó de un libro que nunca terminé de leer -y ya no me interesa- sobre la represión a los cristianos en los países comunistas. Había yo acompañado a una tía a una aldea en lo más recóndito de Izabal y nos dieron posada en la casa de un pastor. A mí me tocó quedarme a dormir en la habitación del hijo del señor -tenía mas o menos mi edad- y llegué hasta la madrugada leyendo el libro. Un poco después de medianoche llegaron a apagar la luz y me hice el dormido. Nunca terminé el libro.

El domingo que llegué por mis chicos e encontré con que mi hija segunda se había cortado el pie, así que no podía caminar mucho. Habíamos planeado ir a depositar a las cuentas pero decidimos quedarnos en casa. Estuvimos jugando en la computadora y al mediodía fuimos a almorzar -pollo frito- a los campos de la universidad.

El lunes entré a las 6:00 pues había quedado de reunirme con mi jefa temprano. Salí a las 5:00 y fuí a un torneo de ajedrez al club italiano. Era un torneo de 9 rondas de cinco minutos. Perdí las primeras cuatro, descansé una ronda y gané las últimas cuatro. El martes por la noche compré zanahorias en el supermercado y el miercoles y jueves almorcé ensalada de zanahoria y atún. Estuve saliendo toda la semana entre 5:30 y 6 y caminando directamente a mi casita. No tomé cena en toda la semana.

El viernes no había traido almuerzo y no se me antojó comprar algo preparado. A la hora de la comida bajé al supermercado que queda a tres calles del trabajo y compré una papaya, dos bananos y una manzana. Retorné a la oficina en donde pelé la papaya y almorcé casi solo eso. Incluso regalé unas pequeñas porciones a los compañeros que estaban en la cocina. En la noche fuimos a jugar futbol de sala, de 9 a 10. Después del partido el compañero B y su esposa pasaron a dejarme a mi casa. Me regalaron media porción de Wantan.

El sábado me levanté temprano a lavar un baño de ropa que había dejado en remojo el día anterior. Después del lavado pasé al mercado por mis tenis blancos -los había dejado el sábado anterior para que les cambiaran la suela-. Es gracioso que el cambio de suela me costó un poco más que lo que me costaron los zapatos en Portland -usados-. Sin embargo, de comprar otro par de tenis me hubieran salido en el triple de lo que pagué. Después del mercado me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.

Habíamos quedado con mi nueva amiga del voluntariado en ir a devolver los libros, comprar unos tableros de ajedrez y pasar a pagar su internet. También ver la película de Los Muppets. Con el voluntario que vive en la misma colonia pasamos a traer a nuestra amiga al edificio en el que trabajo. Fuimos a la biblioteca del CCEG -no estaba la bibliotecaria- y luego fuimos al mercado central, en donde había visto hacía algunos meses unos tableros de ajedrez chinos bastante baratos. El centro estaba bastante lleno por el cambio de gobierno, pero pudimos realizar las compras sin ningún contratiempo. Después de comprar los tableros nos dirigimos al edificio en el que trabajo para que mi amiga pagara su factura de internet. Nos quedamos un rato en el food court del edificio, jugando ajedrez.

Un poco después del mediodía nos dirigimos a la casa del voluntario que vive en la misma colonia a almorzar -pollo y pizza- y por la tarde vimos la película de Los Muppets. Después de la película fuimos a dejar a nuestra amiga a su casa y con el voluntario retornamos a la colonia. El grupo de voluntarios de los sabados por la noche llegó a la casa del voluntario y estuvimos viendo Misión Imposible III y cenando -ellos, pues yo había comido demasiado en el almuerzo-. Un poco antes de las 11:00 una de las voluntarias me pasó a dejar a mi casita.

Ayer me levanté como a las 8:30 y salí a lavar un poco de ropa que había dejado en remojo el sábado por la noche. Ordené mi habitación y fuí por mis chicos. Desde el sábado pasado estoy turnándolos entre las dos computadoras y resolver dos cubos de rubik. Se están demorando entre 10 y 15 minutos en resolver los dos cubos y ese es el tiempo en el que deben turnarse con las computadoras. Un poco antes del mediodía nos dirigimos a la cooperativa en la que tienen una cuenta de ahorros y les dí el resto de dinero que les enviaron mis papás -y un poquito que puse yo- para que lo depositaran en las cuentas -menos un porcentaje que siempre les queda en efectivo-.

Después de la cooperativa pasamos a comprar una pizza y nos dirigimos a la universidad. Luego de almorzar estuvimos jugando una partida en simultáneo. Estoy enseñándoles a anotar las partidas de ajedrez y ayer fue la primera vez que completaron una partida anotada. Después de terminar la partida estuvimos alrededor de media hora en la biblioteca y luego retornamos a mi habitación. Mis chicos me ayudaron con los trates sucios y luego vimos 10 minutos de Piratas del Caribe III. A las 6:20 los fui a dejar a su casa.

La semana pasada -miercoles o jueves- compré una nueva jarrilla eléctrica. Creo que no estoy consumiendo suficiente calcio y espero poder cocinar unos huevos a la semana en la antigua jarrilla -lo había hecho varias veces hace un par de años-. Compré la nueva para no usar el mismo trasto con el que preparo el té que usualmente tomo. Como utilizaré un poco más de electricidad decidí que ya no voy a estar planchando diariamente la camisa diaria, como he estado haciendo desde hace bastante tiempo. A partir de esta semana plancharé una vez a la semana -domingos por la noche- y usaré la jarrilla de los huevos una -o dos- veces por semana. Anoche después de ir a dejar a mis chicos retorné a planchar las cuatro camisas de la semana. Me dormí un poco después de las 10:00 pues debía de levantarme a las 4:30 para entrar a mi trabajo a las 6:00: además de la reunión semanal debía empezar con una tarea bastante temprano.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Halloween, día de muertos...

Ayer se celebró el día de los muertos o el día de todos los santos o algo así... antier el Halloween, personalmente no observo ninguno. Mi abuelo favorito murió cuando yo tenía nueve años. Mi papá murió un mes antes de que yo naciera. Después de la muerte de mi abuelo no me ha conmovido ninguna, tías, abuelos, etc.

Mis chicos siguen avanzando con la resolución del cubo de rubik. Les imprimí unas hojas con las instrucciones -en inglés- y han estado practicando los domingos. Hoy contacté a una amiga que viene de Chicago el domingo y espero que pueda traerme unos cubos de Rubik originales, con los que hemos estado practicando -chinos- cuesta avanzar en tiempos, casi terminamos quebrándolos.

El viernes pasado salí tarde del trabajo -para variar- como a las 7:00, había hablado con Axl un poco antes de las seis y me contó que ya había obtenido un nuevo trabajo -exactamente en un mes de búsqueda-. Me pasó a traer a mi trabajo como a las 7:20, pasamos comprando pizza y cenamos en la casa del voluntario que vive en mi colonia. Luego Axl me pasó dejando a mi casa como a las 10:30. Me quedé sin internet como dos semanas por lo que estuve leyendo un poco, meditando un par de días y repasando las películas que tengo en mi computadora. Antier que volví a tener señal aproveché para bajar el primer capítulo de la octava temporada de Doctor House, ahorita esoy bajando el segundo capítulo.

El sábado me reuní con mi grupo de visita de la mañana en el restaurante de costumbre, no realizamos visita sino que desarrollamos una especie de lluvia de ideas para mejorar nuestro desempeño en las visitas y lograr una mejor integración grupal. Al mediodía mi encargado de grupo me dió jalón a mi casa y vine a revisar el lugar de reunión del grupo de la tarde. Pagué por media hora de internet en un cibercafé cercano a mi casa y me enteré que no habría reunión con el grupo de la tarde. Retorné a mi habiación, desayuné/almorcé y ví The Hangover 2. En la noche me fuí con mi grupo de los sabados por la noche a acuerpar la apertura de una tienda de zapatos en donde trabaja una de las lideresas del grupo.

El domingo me costó -otra vez- un montón levantarme. Fuí por mis chicos a las 9:30 y pasamos una parte de la mañana practicando con los cubos de Rubik. Al mediodía salimos a su hora mensual de internet y luego fuimos a almorzar -pizza- a la universidad. Después del almuerzo pasamos un rato a la biblioteca y luego venimos a ver una tercera parte de Percy Jackson y el ladrón del rayo. Los fuí a dejar un poco después de las 18:00.

El lunes continué realizando una de las ingratas funciones de mi trabajo por la mañana y por la tarde trabajé en la redacción de un manual que me había solicitado el jefe de mi jefa -a través de mi jefa-. Salí un poco después de las 6:30 -es la semana de formación en la cual entro a las 7:15 y salgo entre 6:30 y 7:00-.

Ayer se observaba una fecha muy peculiar en nuestro país. Se supone que es para honrar a las personas fallecidas. Lo fuerte de la celebración -además de los barriletes gigantes- es la variedad de comida que se prepara. Lo fuerte de la comida es el fiambre: una mezcolanza de verduras en escabeche y embutidos. Creo que nunca había estado en una celebración formal pero Axl me invitó el viernes para que llegara a su casa a comer fiambre.

Axl es muy buena cocinera -por alguna razón mis compañeros de trabajo y mi jefa se ríen estrafalariamente cuando hago esta afirmación-. Ayer me levanté tarde -como a las 9:00 AM-, lavé un poco de ropa, desayuné y me dirigí -luego de conversar con una amiga sobre FB- hacia la casa de Axl un poco después de medio día. Me gusta la casa de Axl, es grande; y su familia, son como cinco hermanas y los papás que ya están jubilados. Todas las hermanas de Axl son profesionales universitarias -ella es psicóloga industrial-, me parece que hay dos auditoras, una abogada y una doctora, me parece que hay dos divorciadas, una casada -con una niña de 10 años, que le preguntó a Axl si yo era su novio cuando me vió a la mesa- y dos solteras -la médico y Axl-.

Me estuve toda la tarde en la casa entre comidas, conversaciones y juegos en la computadora. Me despedí como a las 6:00 pm y me vine a mi casita. Estaba a reventar de comida. Este día no desayuné -me está costando hacerlo últimamente- y en mi hora de almuerzo estaba a medias con una asignación -una de las ingratas- y seguí de largo. Salí de mi trabajo como a las 18:30 -al menos las últimas tres horas estuve trabajando en la traducción de un manual de inglés a español-. La ruta del transmetro estaba obstruida por alguna manifestación y me tocó que caminar casi un kilómetro para tomar un transurbano. Vine a mi casita como a las 8:30, pasé comprando un asado, una gaseosa y una bolsa de papas y tomé mi comida del día.

Luego estuve actualizando -por fin- mis correos, facebook y conversando con varios amigos sobre FB. Había planeado escribir un post sobre 'el futuro que nos alcanza' refiriéndome a la llamada que recibí ayer de mi padre en la cual me comentaba que acababa de crear su cuenta en FB y estaba viendo las fotos de mi grupo de visita. Nomás lo agregué hoy a mi familia en FB. Dos días y se acaba la semana. Este sábado no habrán visitas por causa de las elecciones de presidente. La elección está dura, opciones no hay. Hay un dicho general por estos días en el país: Elegir presidente es como elegir entre morir ahorcado o morir decapitado. No importa lo que elijas, estás acabado.

sábado, 10 de septiembre de 2011

El trabajo? mal, gracias...

Trato de ser positivo en mi vida. A veces esto es una desventaja pues uno sigue y sigue con una situación, tratando de enfocarlo de manera positiva y la verdadera solución es cambiarla de una vez.

Esta semana estuvo super pesada; y no solo de horario, como la semana pasada. He estado tratando de ordenar unos informes que debo presentar sobre mis labores y tratando de avanzar en otro par de asignaciones. Al menos el martes salí con Axl, la encontré en la misma clínica dental y nos tomamos un café y pastel en un BK, me pasó a dejar como a las 10 a mi casa.

El miercoles y jueves estuve realizando la tarea principal de mis funciones -la que a veces encuentro más ingrata- y el viernes estuve tratando de ordenar el informe de la misma. El martes encontré nuevamente al señor de los cubos y le compré dos -por aquello de los accidentes-. He estado toda la semana practicando el paso que recordaba del tutorial que encontré en Internet: Formar una cruz en el lado que se decide completar primero.

El jueves pasé a un cibercafé cercano a mi casa a pagar por quince minutos de internet. Tenía más de 100 correos en mi buzón de hotmail. Al llegar a mi casa me encontré con que nuevamente tengo internet. Esa noche, siguiendo los siete pasos del tutorial logré completar el cubo de rubik.

Habíamos hablado con Axl sobre cenar el viernes pero ese día al hablar por la mañana por teléfono me comentó que saldría tarde. El jueves estuvo un poco mejor el trabajo y el viernes -por fin- vimos con el jefe de mi jefe el informe en el que estuve trabajando casi toda la semana anterior. Al final agregó un par de detalles y salí a las 6:30 luego de corregirlo y enviárselo a mi jefe.

Llamé a Yv antes de salir de mi trabajo y pasé a su casa a la cena de los viernes.

No es que el trabajo esté mal: es que me frustra haber dejado el otro trabajo -al que concurrí dos días- por este donde no estoy viendo tecnología como una función primaria. Me parece que una política es completar un año en la función antes de solicitar o aplicar a otra función. Espero llegar al año. :D

El día jueves que revisé mi correo vi que mi prima favorita se quejaba -en FB- de que no la había llamado para su cumpleaños. Le envié un mensaje disculpándome y ofreciendo llegar este fin de semana. Me respondió ayer invitándome a almorzar este día. El jueves y el viernes almorcé con una -jovencísima- atractiva secretaria. Quedamos en revisar un libro de inglés un día de estos.

Hoy me levanté tardísimo -como a las 7:00- y continué en cama hasta las 8:30. Me puse a resolver nuevamente el cubo de rubik pero -literalmente- se deshizo en mis manos. Uno de los centros se rompió y me quedé sin cubo. Por suerte había comprado dos.

Al medodía me fuí a la casa de mi prima. Había hablado antes con Axl para reunirnos por la tarde. Donde mi prima almorcé y escuché con preocupación una lluvia bastante fuerte, temí que se repitiera lo de hace dos domingos que vine a encontrar mi habitación inundada. Después del almuerzo estuvimos conversando con mi prima y en medio de la plática surgió el tema de las deudas. Mi prima se disculpó por no haberme cancelado la deuda de hace más de un año y caí en la cuenta de que ya ni me acordaba de la misma. Le dije que la considerara saldada. Que esperaba que le hubiera servido el dinero y que su situación económica mejorara en el futuro.

Como a las 4:30 llegó Axl por mi. Fuimos a un restaurante un poco sofisticado por pastel y café. Pasamos antes a traer a su mejor amigo. Estuvimos en el lugar un par de horas entre pastel, café y conversación y luego pasamos a comprar unos víveres de Axl a un supermercado.

Un poco después de las 8:00 me pasó a dejar a mi lugar.

Mañana es domingo, elecciones presidenciales en el país. La última vez que hubo elecciones no estaba por acá. Actualicé mi padrón electoral hace unos meses y estoy listo para ejercer mi derecho mañana a pocas calles de mi casa. La vaina es que no hay una verdadera opción para elegir al mandatario que regirá los destinos de la nación durante los próximos cuatro años. Votaré por la candidata que menos posibilidades tiene y que no ha sido aún manchada por malas actuaciones. Espero poder ver algún día una elección en la cual un -o varios- lider que realmente quiera cambiar -para bien- el destino del país sea postulado.