El sábado había decidido visitar con un grupo diferente -ni con el oficial ni con el que visito usualmente-. Quería devolver El Inquisidor. Me levanté bastante temprano y me dirigí al McDonald's que queda cerca del asilo de ancianas más caro de la ciudad.
La visita estuvo bien. Devolví el libro y volví a estar como un ahora con la anciana negra con la que usualmente llego a conversar a este lugar. Después de la visita fue el problema. Estabamos realizando la retroalimentación de la visita en la parte trasera de McDonalds -había una buena sombra en el portón de una casa- cuando un par de tipos se bajaron de un automovil, uno de ellos cargó una bala en la recámara de su escuadra y empezó a quitarnos los teléfonos -yo estaba jugando pac man en el Iphone 5 de la encargada del grupo-.
Total que hasta allí llegó la retroalimentación. La mayoría de jovenes empezó a llamar a sus casas para avisar lo que había pasado y la mamá de la encargada del grupo llegó a traerla. Uno de los voluntarios me dió aventón en su motocicleta hasta una estación del transmetro y allí lo abordé. Hasta la universidad.
En la tarde visité por primera vez un hospital psiquiátrico de la misma zona en la que vivo. Llegamos solamente seis voluntarios. El lugar es bastante bonito, supuestamente es propiedad de un psiquiatra. Muchos de los pacientes están allí por adicciones a estupefacientes. Incluso estuve conversando con la enfermera en jefe sobre la historia clínica de un par de pacientes.
Luego de la visita regresé caminando a la universidad. Me costó como media hora caminar entre una multitud para avanzar un par de calles, pues desde la universidad empezaban a salir las carrozas del desfile navideño que organiza uno de los grandes bancos del país. Compré un hot dog y unas galletas y esperé allí a un par de integrantes de mi grupo de los sábados por la noche. Estuvimos viendo el desfile hasta que terminaron de salir las carrozas -ocho o seis- y luego nos fuimos a la casa de una de las líderes de este grupo.
En esta casa estuvimos viendo un poco de videos musicales, luego cenamos tamal y chocolate y celebramos -otra vez- el cumpleaños de uno de los miembros del grupo -el que llegó tardísimo el sábado pasado-. Un poco antes de la medianoche nos retiramos de este lugar y con el voluntario que vive en la misma colonia fuimos a dejar a otro par de voluntarios a una colonia casi al final de la Avenida Petapa. Un poco antes de medianoche ingresé a mi habitación. Me dormí viendo Unknown.
Este día me levanté temprano -ocho de la mañana- pues tenía que lavar mis camisas de la semana. Como a las 9:00 ya había lavado y tendido la ropa y me puse a ver un poco de Unknown. Como a las 9:20 me llamó mi hija segunda para pedirme que los pasara a traer con cinco minutos de retraso. Como no había ordenado mi habitación me levanté a barrer y arreglar un poco y como a las 10 menos veinte fui por mis peques.
Estuvimos en mi habitación refaccionando -plátanos y bananos- y viendo un par de videos que había bajado entre semana. Les presenté la computadora y les comenté que faltaba para que se las entregara. Al mediodía salimos a comprar los ingredientes para preparar burritos y un poco después de mediodía nos fuimos al IRTRA. Lo primero que hicimos en el IRTRA fue buscar un lugar para almorzar. Lo que estuvo un poco difíficl pues el parque estaba atestado de visitantes. Al final encontramos un pequeño lugar con sombra a un costado de las mesas de picnic.
Compramos un pasaporte de doce juegos y fuimos a conocer la nueva atracción del parque: Mi Barrio. Mis chicos se subieron a tres juegos cada uno y nos retiramos del lugar un poco antes de las seis. Pasamos a mi habitación por sus sueters y los diarios y los fuí a dejar a su casa como a las 6:30, pasé a la panadería a comprar pan tostado pero no había. Planeo ver otra vez Unknown -o al menos una parte- y no dormirme muy tarde para empezar una buena semana en el trabajo.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
Mostrando entradas con la etiqueta asalto. Mostrar todas las entradas
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domingo, 18 de noviembre de 2012
lunes, 12 de noviembre de 2012
Lunes, asalto -otra vez- casi...
Hoy me costó levantarme. Se está convirtiendo en la historia de mi vida. A pesar de todo llegué a las 7:58 a mi oficina. Me llevé un billete de 20 para el almuerzo -usualmente los lunes compro una pizza personal- y olvidé llevar monedas para comprar el pan con el que desayuno usualmente. Aprovechando -y debido a que durante el fin de semana como de más y a que he sobrepasado completamente mi presupuesto mensual- decidí no comer un par de días. En la mañana estuve trabajando con la única programadora de la oficina pues la asignaron para que me apoye en el desarrolo de unas pruebas. Al mediodía preparé la avena que había llevado y bajé a almorzar al segundo nivel. Continúo leyendo Wolf Brother.
Luego del almuerzo continué con la misma actividad. En la oficina están nuevamente los supervisores de Tecnología de las oficinas de Latinoamérica que atendemos por lo que el ambiente está bastante formal. Había planeado salír un poco después de las seis, ya que la asignación actual está bastante pesadita pero un poco antes de las cinco y media mi jefa me indicó por Skype que debía retirarme a mi hora. Mis chicos me habían llamado avisándome que no habían podido instalar un par de juegos para pc que les grabé en la memoria el día anterior y había llamado a mi ex esposa para ver si podía pasar esta noche a ver la computadora.
Cuando estaba a un par de cuadras de mi casa una moto se detuvo justo en la intersección de la calle con la avenida -venía yo sobre la calle y la moto sobre la avenida-. Venía el motorista con un pasajero y me pareció amable que me diera tiempo de pasar. Como a media cuadra colocaron la moto a mi lado y el conductor me indicó que les diera -sin hacer relajo- mi celular. Otra vez no supe como reaccionar, tranquilamente saqué mi celular del bolsillo del pantalón y se lo entregué al pasajero de la motocicleta. No se como el conductor se dió cuenta que mi celular era de los baratos y le indicó al acompañante que me lo devolviera -devolvele esa su m$#&**&-. Me indicó que me quedara tranquilo y se fueron. Intenté ver la placa -simple curiosidad- y me di cuenta que no cargaba.
Vine a mi habitación a tratar de bajar un emulador para los juegos que le dí a mis peques y un poco después de las 8:00 me dirigí a su casa. Estuve un poco menos de una hora tratando de instalarles otros juegos -no pude instalar el emulador- y luego retorné a mi habitación. Espero no dormirme muy tarde pues esta semana se ve bastante cargadita. Las personas de IT de las oficinas que atendemos estarán hasta media semana y la programadora que me está apoyando con las pruebas descansa Jueves y Viernes.
viernes, 15 de abril de 2011
Semana completa...
El lunes fui a la entrevista a la que me habían convocado el viernes. Me levanté temprano y preparé cuidadosamente mi curriculum y mi ropa. Al final salí tarde de mi habitación y tuve que tomar un taxi para llegar al lugar de la entrevista, que no era muy alejado de mi habitación, gastando en el viaje de ida lo que hubiera gastado en tres semanas de transporte público. La entrevista fue bastante express, es una oficina de selección. Me dijeron que de continuar en el proceso se comunicarían conmigo antes del viernes, no lo han hecho por lo que asumo que no estoy entre los seleccionados para continuar en el mismo.
Como habíamos acordado con Axl nos reunimos por la tarde para tomarnos un café. Tenía mis dudas acerca de esta reunión ya que ella me había insinuado que tenía algunos problemas que quería consultarme. Al final el problema es que hace un mes mas o menos que termino con Fer y quería pedirme que sondeara si es algo que ya quedó así o aún se podía reparar. Lo dicho, una persona bastante complicada. Quedé de, en caso de poder hacerlo, hablar por msn con Fer y tratar de ver como estaba la situación con él.
El martes visité el hospital de oncología pediátrica, encontré a la niña a la que le quitaron la pierna y la vi bastante bien, al menos emocionalmente. También visité la unidad de cardiología, en donde estuve en la misma sala de espera del ala pediátrica. Encontré a una señora y su madre que tenían tres días de estar en el país. Habían venido de República Dominicana para el tratamiento de su bebé.
El miercoles no salí en todo el día de mi habitación. En la noche fuí a reunirme con una amiga que vino de Mexico. COn Pt trabajamos bastante cerca -al menos virtualmente- durante casi dos años, ahora que vino a recibir una capacitación en las oficinas locales aprovechamos para reunirnos. Retornando de la cena -y casi en el mismo lugar en donde me asaltaron hace casi dos años- un pickup bastante grande se detuvo y bajaron dos personas, una de ellas cargando una escuadra y me quitaron todo todo lo que traía: mi billetera con cincuenta dólares, mi celular y algun dinero que traía en las otras bolsas. Aún les pedí que me dejaran los documentos pero se negaron. Eso fue lo que más sentí en el momento ya que en la billetera llevaba el carnet del colegio profesional y el carnet del lugar a donde he llevado a mis chicos a la piscina durante este año. Ni modo, a veces las cosas solo pasan.
Cuando venía a varias cuadras de donde me asaltaron me percaté que tampoco traía mis llaves. Retorné a ver si habían quedado cerca del lugar pero no logré encontrarlas. Me vine a mi casa y traté de abrir la puerta de mi habitación -por olvidos previos tengo una cuerda que va de la cerradura a la ventanita de la puerta- pero estaba con llave. Fui a la casa del dueño de la casa pero su hijo me comentó que no estaba y que llegaría hasta el día siguiente, que todos estaban por salir. Bastante grotesca la escena, realmente. Eran casi las once de la noche. Retorné a la casa y decidí esperar en el pasillo -dormir si era posible- pero luego me recordé del voluntario que vive a cuatro cuadras de mi casa y fui a pedirle posada. Me desperté a las 11:00 del Jueves.
Cuando llegué a la casa del dueño salió el hijo menor -ya está en la universidad- a decirme que no estaba. Le expliqué nuevamente la situación y le dije que no tenía dinero ni acceso a mi habitación. Luego de esperar un buen rato me acompañó a mi habitación y me prestó las llaves de entrada a la casa y de mi habitación. Fuí al banco a sacar dinero nacional, pasé comprar otro celular -esta vez realmente el mas barato-, a una estación de policía a informar de los documentos perdidos y a una cerrajería a hacer un par de copias de cada llave.
En la noche fui al taller de narrativa. No hice las tareas ni imprimí el material que nos enviaron. La sesión estuvo bastante interesante, se trató sobre el ciclo de las historias y la creación de personajes. Nos dejaron más tareas. Luego de salir del taller -mas o menos a la misma hora de la noche anterior- me dirigí a mi habitación en donde estuve viendo nuevamente un par de películas que tengo en mi portátil.
Me levanté el viernes casi a las once de la mañana. Creo que hay bastantes signos de depresión.
viernes, 21 de enero de 2011
Outplacement - día 4.
Evaluaciones psicométricas.
Algo de lo que siempre me he preciado es de mi inteligencia. Creo que a veces rallo en la arrogancia. Hace unos diez años estuve estudiando una maestría en Recursos Humanos y aunque no la completé -nació mi segunda hija, etc- conocí y apliqué un para de evaluaciones psicométricas.
El día de ayer vimos cuatro de las evaluaciones que se emplean en los procesos de selección de personal. Las cuatro por supuesto son las que aplica la oficina a la que estamos acudiendo para evaluar a personal de nivel ejecutivo:
Personalidad (Gordon) : Evalúa 8 aspectos de la personalidad. Se completa en una lapso de aproximadamente 20 minutos.
Comportamiento (Cleaver): Examina cuatro factores de comportamiento:
-Dominio-Empuje
-Influencia
-Constancia
-Cumplimiento
Se completa en un período de 10 minutos.
Liderazgo (LIFO): Evalúa cuatro estilos gerenciales:
-Da y Apoya
-Toma y Controla
-Mantiene y Conserva
-Adapta y Negocia
Se completa en un período de 20 minutos.
Inteligencia (Terman): Siete -me parece- series de preguntas que evalúan distintas áreas de inteligencia, me pareció fuertemente orientado a matemático y verbal.
Esta última prueba tenía un tiempo fijo de 35 minutos, las otras tres no eran contra tiempo.
Nos explicaron -presentación de PowerPoint- cada una de las pruebas, que contenían y que se esperaba determinar con cada una. Enfatizaron -al igual que en cualquier proceso- en la sinceridad al momento de responder las que evaluan rasgos de personalidad.
Luego de la presentación realizamos las cuatro pruebas y nos dijeron que los resultados, así como una entrevista personal, sería el contenido del último día del proceso.
Salí un poco antes de las 18:00 horas -sentí que no me fué muy bien en la última prueba- y llamé a Pv. Vine un rato a la oficina y luego nos reunimos en el Mc Donalds que está más cerca de mi oficina. Realmente trabajamos a una cuadra de distancia. Como me dijo que no tenía mucho tiempo le ofrecí únicamente acompañarla a su casa. Tomamos un bus y conversamos en el trayecto sobre su día y la llamada de atención -la primera en este trabajo y muy fuerte- que había recibido de su jefa por un error de proceso. Pv trabaja como auditora de calidad en un Call Center.
Después de despedirnos en la parada de autobús más cercana a su casa me dirigí a mi habitación. La casa de Pv queda a una distancia más o menos equivalente a la del restaurante en el que almuerzo comúnmente los sábados por lo que decidí retornar a pie a mi casa. Cuando estaba ya a unas pocas cuadras de mi casa -no iba poniendo atención realmente- vi a pocos metros que una moto se acercaba sospechosamente del lado de la acera. Intenté cambiarme de lado de la calle pero había otra moto enfrente. Intenté correr pero a media cuadra me coparon. En una moto iban dos tipos y en la otra solo uno. No se realmetne porqué corrí. Creo que fue únicamente un acto reflejo pues mi cel es de los más baratos. Creo que gasto más en un fin de semana en comida y diversión.
Me paré y les dije que se calmaran. De una moto se bajo uno de los tipos y me quitó el celular. No se si iban armados, creo que no pero no creo que valiera la pena averiguarlo. Igual en mi mochila llevaba mi mp3 player -el doble de valor de mi cel- y dinero en efectivo por una cantidad mayor a la del valor del cel. Me quitaron el celular y en el celular se quedó trabado el carnet de mi trabajo -en este portadocumento también tengo mi DPI y la tarjeta recargable que uso en el transporte-. El tipo fue tan amable de colocar eso en la acera. O sea que solo se llevaron mi cel.
Retome mi camino. Al salir de esa calle, por supuesto, apareció otro tipo y me preguntó si estaba bien y que qué me habían quitado y que gracias a Dios que no me habían hecho nada. Llegué a mi habitación y me puse a verificar como me comunicaba con Pv, pues habíamos quedado de llamarnos. Pasé casi una hora entre msn y FB y al final conseguí los números de Pv. Salí a llamarla al teléfono público que está en la esquina de mi casa. Publiqué en mi perfil que mi cel estaba averidado y me quedé viendo el final de Terminator 2.
Esta mañana pasé a la Agencia de la telefónica que está a un par de cuadras de mi trabajo e informé que mi telefono se había ido en una reposadera y que quería comprar otro y conservar el número del anterior. Compré -otra vez- el modelo más barato -hey, tiene mail y vidocámara :D- y vine a la oficina media hora tarde. Pasé a comentarle a mi jefe que había tenido problemas técnicos en mi casa y que esperaba que no volviera a ocurrir. Mi jefe me comentó que se habían extrañado que no hubiera venido antes ya que mi puntualidad es proverbial y que no había problema. El compañero B me comentó que había intentado llamarme al ver que no me aparecía pero que Jq, la compañera de calidad que ha estado unas semanas en nuestra oficina le informó de lo que había publicado en mi perfil de FB.
Empiezo el último día de la semana laboral, el último día del proceso de outplacement y el primer día con mi nuevo cel.
Algo de lo que siempre me he preciado es de mi inteligencia. Creo que a veces rallo en la arrogancia. Hace unos diez años estuve estudiando una maestría en Recursos Humanos y aunque no la completé -nació mi segunda hija, etc- conocí y apliqué un para de evaluaciones psicométricas.
El día de ayer vimos cuatro de las evaluaciones que se emplean en los procesos de selección de personal. Las cuatro por supuesto son las que aplica la oficina a la que estamos acudiendo para evaluar a personal de nivel ejecutivo:
Personalidad (Gordon) : Evalúa 8 aspectos de la personalidad. Se completa en una lapso de aproximadamente 20 minutos.
Comportamiento (Cleaver): Examina cuatro factores de comportamiento:
-Dominio-Empuje
-Influencia
-Constancia
-Cumplimiento
Se completa en un período de 10 minutos.
Liderazgo (LIFO): Evalúa cuatro estilos gerenciales:
-Da y Apoya
-Toma y Controla
-Mantiene y Conserva
-Adapta y Negocia
Se completa en un período de 20 minutos.
Inteligencia (Terman): Siete -me parece- series de preguntas que evalúan distintas áreas de inteligencia, me pareció fuertemente orientado a matemático y verbal.
Esta última prueba tenía un tiempo fijo de 35 minutos, las otras tres no eran contra tiempo.
Nos explicaron -presentación de PowerPoint- cada una de las pruebas, que contenían y que se esperaba determinar con cada una. Enfatizaron -al igual que en cualquier proceso- en la sinceridad al momento de responder las que evaluan rasgos de personalidad.
Luego de la presentación realizamos las cuatro pruebas y nos dijeron que los resultados, así como una entrevista personal, sería el contenido del último día del proceso.
Salí un poco antes de las 18:00 horas -sentí que no me fué muy bien en la última prueba- y llamé a Pv. Vine un rato a la oficina y luego nos reunimos en el Mc Donalds que está más cerca de mi oficina. Realmente trabajamos a una cuadra de distancia. Como me dijo que no tenía mucho tiempo le ofrecí únicamente acompañarla a su casa. Tomamos un bus y conversamos en el trayecto sobre su día y la llamada de atención -la primera en este trabajo y muy fuerte- que había recibido de su jefa por un error de proceso. Pv trabaja como auditora de calidad en un Call Center.
Después de despedirnos en la parada de autobús más cercana a su casa me dirigí a mi habitación. La casa de Pv queda a una distancia más o menos equivalente a la del restaurante en el que almuerzo comúnmente los sábados por lo que decidí retornar a pie a mi casa. Cuando estaba ya a unas pocas cuadras de mi casa -no iba poniendo atención realmente- vi a pocos metros que una moto se acercaba sospechosamente del lado de la acera. Intenté cambiarme de lado de la calle pero había otra moto enfrente. Intenté correr pero a media cuadra me coparon. En una moto iban dos tipos y en la otra solo uno. No se realmetne porqué corrí. Creo que fue únicamente un acto reflejo pues mi cel es de los más baratos. Creo que gasto más en un fin de semana en comida y diversión.
Me paré y les dije que se calmaran. De una moto se bajo uno de los tipos y me quitó el celular. No se si iban armados, creo que no pero no creo que valiera la pena averiguarlo. Igual en mi mochila llevaba mi mp3 player -el doble de valor de mi cel- y dinero en efectivo por una cantidad mayor a la del valor del cel. Me quitaron el celular y en el celular se quedó trabado el carnet de mi trabajo -en este portadocumento también tengo mi DPI y la tarjeta recargable que uso en el transporte-. El tipo fue tan amable de colocar eso en la acera. O sea que solo se llevaron mi cel.
Retome mi camino. Al salir de esa calle, por supuesto, apareció otro tipo y me preguntó si estaba bien y que qué me habían quitado y que gracias a Dios que no me habían hecho nada. Llegué a mi habitación y me puse a verificar como me comunicaba con Pv, pues habíamos quedado de llamarnos. Pasé casi una hora entre msn y FB y al final conseguí los números de Pv. Salí a llamarla al teléfono público que está en la esquina de mi casa. Publiqué en mi perfil que mi cel estaba averidado y me quedé viendo el final de Terminator 2.
Esta mañana pasé a la Agencia de la telefónica que está a un par de cuadras de mi trabajo e informé que mi telefono se había ido en una reposadera y que quería comprar otro y conservar el número del anterior. Compré -otra vez- el modelo más barato -hey, tiene mail y vidocámara :D- y vine a la oficina media hora tarde. Pasé a comentarle a mi jefe que había tenido problemas técnicos en mi casa y que esperaba que no volviera a ocurrir. Mi jefe me comentó que se habían extrañado que no hubiera venido antes ya que mi puntualidad es proverbial y que no había problema. El compañero B me comentó que había intentado llamarme al ver que no me aparecía pero que Jq, la compañera de calidad que ha estado unas semanas en nuestra oficina le informó de lo que había publicado en mi perfil de FB.
Empiezo el último día de la semana laboral, el último día del proceso de outplacement y el primer día con mi nuevo cel.
sábado, 1 de enero de 2011
Balance 2010...
En KungFu Panda Shifu corre a decirle al maestro Oogwei que le tiene malas noticias, el maestro le responde que no hay noticias buenas y noticias malas, solo noticias. Sin embargo al responder Shifu que SheerKhan ha escapado y se dirige a la aldea a vengarse el maestro contesta 'Esas si son malas noticias'.
En realidad la primera parte de la anécdota es bastante zen -al final creo que también la segunda parte lo es- pues las etiquetas de bueno y malo en noticias o sucesos es solo una percepción. Así que no separaré entre sucesos buenos y sucesos malos lo acontecido en el 2010. Solo sucesos:
-Logré terminar mi segundo año en Guatemala.
-Logré terminar el año con el mismo empleo.
-Tuve dos o tres amigas especiales
-Vi a mis padres -hacía como cuatro años que no veía a mi madre-
-Fuí a visitar a mi hermana menor y a mi hermano mayor.
-Tuve a mis chicos casi todos los domingos del año -y un par de feriados también-
-No tengo novia, aún.
-Tengo un par de muebles en mi habitación.
-Continúo con mis dos portátiles.
-Perdí mi Treo -la extraño aún-.
-Me asaltaron por primera vez en la ciudad -y dos veces!-
-Cambié de celular -debido a lo anterior-
-Tengo un Mp3 player nuevo -esto también debido al asalto-
-Me despidieron de mi empleo -tengo trabajo hasta el último día de febrero-.
-Me uní a Fábrica de Sonrisas -he asegurado en más de una ocasión que esto salvó mi
vida-
-Me llevé el primer lugar en un concurso de microrelatos.
-Aparecí en tres Periódicos: En dos por mi cuento, con foto incluída en un periódico.
El tercero es un periódico cristiano, salí en la portada con mi grupo de visita.
-Me mantuve más o menos constante en la publicación de este blog.
-Fuí encargado de visita en dos ocasiones.
-No me eligiero como encargado de visita fijo.
-No tengo automovil.
-Encontré una nueva biblioteca con lo que ya no dependo de mis amigas para conseguir
libros -o al menos, algunos libros-.
-Me rasuré la cabeza en dos ocasiones, esto también lo había hecho en Portland pero
nunca me había atrevido a hacerlo acá.
-Intenté -sin éxito- reiniciar mi práctica de meditación.
-Aprovechando las llamadas gratis a USA de Gmail he estado llamando más a mis amigos
con lo que he practicado un poco más inglés.
Feliz año a los que pasan por acá. Esta madrudada me llevé una agradable sorpresa al leer el comentario de una lectora que salió del anonimato. Mentiría si digo que no me siento halagado al saber que hay alguien del otro lado de la conexión recorriendo las líneas de mi blog. Y de mi vida.
Venga ahora el 2011.
En realidad la primera parte de la anécdota es bastante zen -al final creo que también la segunda parte lo es- pues las etiquetas de bueno y malo en noticias o sucesos es solo una percepción. Así que no separaré entre sucesos buenos y sucesos malos lo acontecido en el 2010. Solo sucesos:
-Logré terminar mi segundo año en Guatemala.
-Logré terminar el año con el mismo empleo.
-Tuve dos o tres amigas especiales
-Vi a mis padres -hacía como cuatro años que no veía a mi madre-
-Fuí a visitar a mi hermana menor y a mi hermano mayor.
-Tuve a mis chicos casi todos los domingos del año -y un par de feriados también-
-No tengo novia, aún.
-Tengo un par de muebles en mi habitación.
-Continúo con mis dos portátiles.
-Perdí mi Treo -la extraño aún-.
-Me asaltaron por primera vez en la ciudad -y dos veces!-
-Cambié de celular -debido a lo anterior-
-Tengo un Mp3 player nuevo -esto también debido al asalto-
-Me despidieron de mi empleo -tengo trabajo hasta el último día de febrero-.
-Me uní a Fábrica de Sonrisas -he asegurado en más de una ocasión que esto salvó mi
vida-
-Me llevé el primer lugar en un concurso de microrelatos.
-Aparecí en tres Periódicos: En dos por mi cuento, con foto incluída en un periódico.
El tercero es un periódico cristiano, salí en la portada con mi grupo de visita.
-Me mantuve más o menos constante en la publicación de este blog.
-Fuí encargado de visita en dos ocasiones.
-No me eligiero como encargado de visita fijo.
-No tengo automovil.
-Encontré una nueva biblioteca con lo que ya no dependo de mis amigas para conseguir
libros -o al menos, algunos libros-.
-Me rasuré la cabeza en dos ocasiones, esto también lo había hecho en Portland pero
nunca me había atrevido a hacerlo acá.
-Intenté -sin éxito- reiniciar mi práctica de meditación.
-Aprovechando las llamadas gratis a USA de Gmail he estado llamando más a mis amigos
con lo que he practicado un poco más inglés.
Feliz año a los que pasan por acá. Esta madrudada me llevé una agradable sorpresa al leer el comentario de una lectora que salió del anonimato. Mentiría si digo que no me siento halagado al saber que hay alguien del otro lado de la conexión recorriendo las líneas de mi blog. Y de mi vida.
Venga ahora el 2011.
lunes, 5 de abril de 2010
Asalto, ahora si...
Hace unos meses venía en un bus a mi casa y dos personas asaltaron a algunos pasajeros. De hecho asaltaron hasta el asiento frente al que yo venía, luego se bajaron del bus, utilizaron escuadras.
Hoy saliendo de mi trabajo, doblando la esquina un automovil pequeño -me parece que de esos suzukis pequeños- retrocedió casi media cuadra hasta ponerse justo frente a mi, luego arrancó dejando marcas de las llantas en la calle, me pareció extraño, pero no le dí mucha importancia. Venía tranquilo caminando hacia mi casa, como lo he hecho en los últimos tres o cuatro meses.
Continué caminando sin reparar mucho en lo sucedido, ocho o nueve calles más adelante -confieso que no iba prestando atención- vi a pocos pasos frente a mí al mismo carro y en esta ocasión se bajó un tipo y directamente fué a pedirme el celular y el dinero que cargaba. Como cosa rara hoy si cargaba dinero, usualmente cargo una o dos monedas, para el pasaje o para comprar pan. Hoy cargaba como el equivalente a 7 dolares, de lo que me había sobrado del domingo con mis peques. Le entregué mi celular y me pidió también lo que venía escuchando. Había comprado un mp3 player Lyra hace como cuatro años en PDX, en esa ocasión me costó como 30 dólares o algo así. La verdad ya estaba bastante dañado. Mi celular igual, tenía como cuatro años de uso y justo ayer recibí un mensaje de que mi saldo estaba por acabarse.
Lo bueno es que, al fin, cambiaré celular. Espero ir mañana a una tienda de celulares y tratar de continuar utilizando el mismo número. El dinero, mmm, lo que pensé justo después es que debia comprar jabon de baño y tenía entonces que pasar a mi habitación antes de ir a una tienda. Mi Lyra, mmm, tampoco me causó mucho sufrimiento su pérdida.
Tampoco es chiste que te quiten tus pertenencias, pero, me puse a pensar que la otra noche me vine con ochocientos dólares, pues no había podido cambiar lo que debía depositar, u otros días he andado con la portátil del trabajo o una de mis laptops en la mochila.
Me imagino que un par de días andaré prestando más atención a las personas o automoviles sospechosos, pero, al final no creo que valga la pena perder la paz por este tipo de situaciones.
Hoy saliendo de mi trabajo, doblando la esquina un automovil pequeño -me parece que de esos suzukis pequeños- retrocedió casi media cuadra hasta ponerse justo frente a mi, luego arrancó dejando marcas de las llantas en la calle, me pareció extraño, pero no le dí mucha importancia. Venía tranquilo caminando hacia mi casa, como lo he hecho en los últimos tres o cuatro meses.
Continué caminando sin reparar mucho en lo sucedido, ocho o nueve calles más adelante -confieso que no iba prestando atención- vi a pocos pasos frente a mí al mismo carro y en esta ocasión se bajó un tipo y directamente fué a pedirme el celular y el dinero que cargaba. Como cosa rara hoy si cargaba dinero, usualmente cargo una o dos monedas, para el pasaje o para comprar pan. Hoy cargaba como el equivalente a 7 dolares, de lo que me había sobrado del domingo con mis peques. Le entregué mi celular y me pidió también lo que venía escuchando. Había comprado un mp3 player Lyra hace como cuatro años en PDX, en esa ocasión me costó como 30 dólares o algo así. La verdad ya estaba bastante dañado. Mi celular igual, tenía como cuatro años de uso y justo ayer recibí un mensaje de que mi saldo estaba por acabarse.
Lo bueno es que, al fin, cambiaré celular. Espero ir mañana a una tienda de celulares y tratar de continuar utilizando el mismo número. El dinero, mmm, lo que pensé justo después es que debia comprar jabon de baño y tenía entonces que pasar a mi habitación antes de ir a una tienda. Mi Lyra, mmm, tampoco me causó mucho sufrimiento su pérdida.
Tampoco es chiste que te quiten tus pertenencias, pero, me puse a pensar que la otra noche me vine con ochocientos dólares, pues no había podido cambiar lo que debía depositar, u otros días he andado con la portátil del trabajo o una de mis laptops en la mochila.
Me imagino que un par de días andaré prestando más atención a las personas o automoviles sospechosos, pero, al final no creo que valga la pena perder la paz por este tipo de situaciones.
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