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martes, 4 de febrero de 2020

Onomástico -and 30 days challenge-

Ayer cumplí cuarenta y siete años.

También cumplí diez años de ser voluntario en mi grupo de risoterapia; la convocatoria a la que asistí la documenté en este mismo blog cuando cumplí treinta y siete años... en ese tiempo estaba trabajando como Ingeniero de Soporte de un software de microfinanzas y recibí casi doscientos mensajes de felicitación en Facebook por mi cumpleaños.

Ayer recibí como veinticinco mensajes en Facebook, me llamó una amiga que ya no es parte del voluntariado, me escribieron mensajes otro par de conocidos y me llamó mi papá en la noche; también me puse de acuerdo con mi hija mayor para almorzar este día; no nos hemos visto desde nuestro almuerzo de Navidad.

También me escribió un ex compañero laboral de hace más de quince años, quien además de felicitarme me invitó a volver a trabajar como Consultor en Implementacion de ERP; le agradecí la oferta pero le comenté sobre mi estabilidad laboral actual.

Cuando inicié este año me propuse algunas metas -como casi todas las personas como casi todos los años-... leer más, cuidar mi situación financiera, aprender a malabarear con tres pelotas, y un desafío de treinta días.  Empecé con renunciar a Facebook por un mes y la verdad no fue un gran desafío porque desde el año pasado (o el anterior) he ido reduciendo cada vez más el tiempo que le dedico a las redes sociales.

Ingreso a Twitter cada varios meses y a Facebook algunas veces por semana; evitar concientemente entrar a Facebook a enterarme de la vida de mis contactos fue bastante fácil, la única excepción fue la información necesaria para el viaje que realizamos con mi hijo menor para apoyar a una fundación educativa en el interior y algún seguimiento a mi otro grupo de voluntarios de risoterapia.

Desde la primera semana de Enero me puse a ver videos en Youtube para aprender a malabarear con tres pelotas; era uno de los temas que se suponía que nos enseñaban en mi grupo de voluntarios pero fue otra de las áreas manejadas deficientemente.  

Por alguna razón había aceptado mi total falta de coordinación pero en esta ocasión abordé el malabarismo como lo hice con el cubo de Rubik: dividiendo el aprendizaje en partes; conseguí un par de videos que explicaban la forma de aprender a malabarear y empecé con lo más básico: una pelota; estuve practicando varios días el primer paso, luego un poco más de una semana con dos pelotas y finalmente aprendí la técnica de la cascada, ahora solo me falta practicar y practicar y practicar.

Malabarear con tres pelotas ha sido bastante complicado, he estado practicando dos o tres veces al día por al menos quince o veinte minutos -incluso bajé un video que cuenta los segundos con música de fondo-; no se si es la experiencia común pero luego de diez minutos o así los brazos me han dolido, lo que espero que mejore con la práctica; además en la tercera o cuarta semana de Enero tuve uno de mis períodos de desánimo; no se si sólo por la práctica de malabarear o tiene algo que ver que el trabajo está bastante irregular o que no avanzo mucho en mis lecturas o cualquier otra razón o combinación de las mismas.

Según Rb mis días azules también pudieron deberse a que uno de los libros que estoy leyendo documenta la historia del cáncer desde la antigüedad... quizá tiene razón, me parece un poco deprimente los estragos de la enfermedad, la forma en la que actúa la quimioterapia y los pocos avances que se han encontrado realmente para el tratamiento de la misma; pero quizá contribuye a mi bajo estado de ánimo el hecho de que únicamente salga de casa los sábados -para convivir con mi hijo menor- y de que me despierte todos los días a las cinco de la mañana para ayudarla a pasear a sus perros; ella se duerme nuevamente hasta las nueve y yo tengo que levantarme entre siete y ocho para trabajar.

Son tres libros los que estoy leyendo en forma paralela; los tres en inglés y dos del mismo autor, un médico nacido en India y especializado en Oncología; el primer libro es sobre el cáncer y el segundo sobre el gen; mucha de la información del segundo la conocía de manera superficial pues me ha tocado escribir sobre genética y herencia en los libros de ciencias naturales que escribí los últimos años.

Pero los detalles sobre Mendel, Darwin, Franklin y muchos otros están contados de una muy buena forma en el libro, junto con detalles que no había encontrado en ninguna otra parte -aunque la mayoría pueden ser corroborados con una buena búsqueda en Internet-.

El tercer libro es de un psicólogo israelí que ganó el premio Nóbel de Economía a principios de la década pasada; el libro se llama Thinking, fast and slow y examina de forma muy detallada los dos sistemas de pensamiento que la mayoría utilizamos: uno muy rápido que no analiza el entorno y el otro que necesita de más información para actuar.

Los tres libros los llevo como al veinticinco por ciento y creo que pasará un par de meses antes de que los concluya, pero también me ha gustado el ritmo de los mismos, la cantidad de información que contienen y la forma en la que están narrados.

En el mes de diciembre terminé el segundo libro de ciencias naturales que escribí el año pasado; de hecho un día antes de Navidad envié a la editorial la última unidad del mismo.  Durante ese mes envié cuatro o cinco unidades completando en tres semanas lo que me había llevado antes tres meses; y luego ya no recibí noticias de ellos.

A finales de Enero le escribí a mi editor (no sé si esa es su función laboral o aún si realiza esa función en nuestra relación de trabajo) preguntando sobre el estado de la última información remitida y me contestó un par de días depués con un par de comentarios sobre una de las unidades y pidiendo un poco más de información para completar la última; además me ofreció continuar el trabajo con el tercer libro para completar el grupo.

Cuando estaba por terminar mi desafío de los treinta días sin Facebook empecé a pensar sobre el siguiente, sopesando principalmente dos: renunciar al azúcar (al menos al agregado al café y otras bebidas) o renunciar a ver porno; al menos por un mes.

Ambos temas son bastante sensitivos; todos los que me conocen saben sobre mi adicción a los dulces; el café lo tomo bastante dulce -Rb lo toma sin azúcar-, me encantan las donas y pasteles y en general cualquier alimento con un alto grado de dulzura; y el porno ha estado en mi vida desde mi niñez, ha sido un tema delicado aunque no tratado tan abiertamente como el anterior.

Por crecer en un puerto creo que tuve acceso a información que otras personas encuentran un poco más difícil, como revistas pornográficas; creo que las primeras que ví en mi etapa educativa primaria habían sido bajadas de un barco y compartidas luego en grupo.

Cuando entré a la adolescencia también llegó la televisión por cable a nuestra comunidad y, como muchos adolescentes de mi generación, esperaba con ansias los viernes por la noche de Cinemax; cuando estaba saliendo de la universidad encontré en una incipiente Internet la literatura erótica y estas últimas décadas he sido un visitante asiduo de los sitios gratuitos de videos de adultos.

Así que terminando Enero me decidí a un desafío personal de treinta días sin acceder a mis sitios habituales de videos o imágenes con contenido erótico; y puede parecer un cliché pero ayer que me puse a ver una película albanesa de ciencia ficción sobre un viaje a Alpha-Centauri, la robot se pasaba como un diez por ciento del tiempo desnuda y parte de su trabajo incluía satisfacer al piloto que dirigía la nave, en fin, no cabe duda que el sexo vende pero continúo con el desafío consciente de evitar la pornografía durante febrero.

Mi hijo va por sus primeras semanas en mi antigua facultad y, como casi todo en su vida, se lo está tomando tranquilo; mientras mi hija mayor había elegido natación como el área de deportes (en mi tiempo solo había atletismo) mi hijo se decantó por el ajedrez; y a diferencia de su hermana mayor, que recibía -sin necesitarlas- clases de inglés, él ha decidido presentar el certificado que lo libera de las mismas.

Durante el último mes hemos estado trabajando en una aplicación en Python para comparar documentos en formato PDF; hay varios de este tipo en el mercado y en mi trabajo uso uno de código abierto pero estamos aprovechando para practicar la programación orientada a objetos y estamos casi por finalizar la primera versión.

Este domingo fue la primera visita del año con mi antiguo grupo de risoterapia; visitamos un asilo al que fuimos un par de veces el año pasado y convivimos con sus cinco o seis residentes durante un par de horas; al final de la visita el encargado del grupo -que también se hace cargo de las visitas en general- me comentó que aún no ha revisado la app que le envié el año pasado para compartir la información de visitas.

Esta app la realicé utilizando MIT App Inventor y aunque muy básica me sirvió para aprender a compartir información utilizando la plataforma Firebase de Google; luego de completarla planeé subirla a la App Store pero al parecer únicamente aceptan código de Android o similares; este año retomé Android Studio (ahora con Kotlin) y estoy trabajando en la traducción de la App; aún me falta mucho.







lunes, 23 de abril de 2018

Soñar en otro idioma (and that is it)...

Hace cuatro días hice un balance de mi situación financiera.  Tengo una hoja de Excel que actualizo cada tres o cuatro meses con los saldos de mis cuentas bancarias (tengo cuatro), el efectivo y las deudas.  Me tranquiliza ver cuántos meses puedo pasar sin trabajar manteniendo un ritmo de gastos como el que llevo.  Mi meta ha sido tener al menos para sobrevivir tres meses sin trabajar (en lo que encuentro otro trabajo), idealmente seis meses.  Esta vez cuento para continuar funcionando por al menos un año.  No está mal, pero también estoy a la mitad de mi cuarta década y he leído que se va haciendo más complicado conseguir un trabajo.  De hecho lo veo cada vez que consulto los anuncios de empleo en mi país.

El viernes en la noche (o el domingo en la madrugada) me ocurrió algo que no me pasaba desde hace un buen tiempo: estuve soñando un poco en inglés.  Era una escena doméstica en la que entraban una mamá con sus dos hijas discutiendo por algo de unos zapatos.  No sé si es porque he estado viendo un reality show de modas que no tiene subtítulos o porque el viernes me despidieron.  De hecho despidieron a casi toda la plantilla porque las operaciones las están moviendo a este país asiático que es el segundo más poblado en el mundo.

La 'oferta' es que si trabajo todo el mes de Mayo, además de la indemnización universal (que no es obligatoria cuando uno renuncia) obtendré un bono equivalente a un poco más de un mes de salario.  La verdad es que no está tan mal pues estaba por cumplir cuatro años acá, con lo que serían cinco meses de salario, más dos meses adicionales porque nunca he tomado vacaciones.  Lo complicado puede ser conseguir otro trabajo similar.  Aunque la cosa no pinta tan mal, he estado sopesando trabajar en un Call Center, en donde ganaría como el 75% de lo que gano acá y complementar el 25% restante con trabajo editorial.  De hecho esta semana (o la siguiente) empezaré a ir a la casa de la amiga de Rb con quien estuvimos trabajando diagramación de libros.

La otra cosa es que nos quitaron el trabajo desde casa a partir del mismo viernes, lo que es una vaina pues es super cómodo empezar a trabajar entre las sábanas.  Así que todo este mes tendré que estar viniendo a la oficina, visitando a Rb únicamente sábados por la noche y domingo todo el día.  La verdad es que estábamos a la expectativa de una fecha para la eliminación del trabajo remoto pero ahora unieron ambas cosas.  Además, con Rb sabíamos que durante los dos meses y medio que mi hija segunda pase en el país no iba a poder quedarme a pernoctar en su casa.

De mi hija mayor no he sabido nada, trato de no fisgonear en su Facebook pero he estado considerando contactarla cuando mi segunda hija venga, más o menos en un mes.  Con mi hijo menor seguimos trabajando en sus tareas atrasadas, reproduciendo una copia de Settlers of Catan y practicando Python para análisis de datos.  Además estamos viendo Civil War,  esta semana se estrena Infinity Wars pero creo que nos esperaremos una semana par ir a verla.

Y el voluntariado.  Al parecer debo dejar de participar en el mismo, debido a distintos cambios que han estado introduciendo.  Como este tipo de trabajo ha sido vital para mantenerme en paz durante los últimos ocho años debo buscar alguna otra forma de realizarlo.  Con Rb estamos contemplando realizar visitas en pareja a alguno de los orfanatos o asilos a donde hemos asistido durante los últimos años.  Aún debemos trabajar en esto, por el momento creo que nuestros domingos van a centrarse en una gran parte en organizarnos con el trabajo editorial.

A ver cómo va esto.

martes, 10 de abril de 2018

Seis meses más tarde (it's six month already?)

Y no, el trabajo en el otro lugar no se dió.  Se lo dieron a mi compañerito en el lado opuesto de mi pasillo.  ¿Irónico?, no sé, cuando yo me enteré de esa oportunidad lo contacté pues supuestamente su hermano trabajaba en ese lugar.  Él aplicó y al final él quedó.  También tiene 15 años menos que yo y contaba con una visa estadounidense vigente (la mía expiró hace un par de años y no la quise renovar).  En fin, aún me llamaron para una última entrevista y luego para un recorrido a las instalaciones y luego nada.  Me enteré del resultado hasta el día en que el susodicho renunció acá y se largó a Canadá, con un sueldo alrededor del 50% más de lo que tenemos acá.  Y luego pasé por un par de semanas de enojo/bajón/incomodidad.  Y eso fue el inicio del último mes del 2017. Y bueno, al final las cosas pasan. 

A finales del mes de diciembre mi hija mayor me informó que quería irse a vivir sola, intentó elaborar algo como que todo lo hacía mal y no quería afectar a nadie.  Intenté razonar con ella sobre las conveniencias de seguir al menos un poco de tiempo más en mi casa.  Un mes antes de eso o algo así me había notificado que ya no seguiría en mi vieja facultada, que estudiaría artes o periodismo o alguna de esas carreras hipsterianas.  Las opciones que le había dado (igual que a mis otros dos vástagos) fueron: estudiaba algo interesante (medicina, ingeniería, arquitectura, o similar) y yo me hacía cargo de cualquier gasto; estudiaba algo hipster (artes, comunicación, psicología o similar) y debía trabajar y estudiar -podía seguir en mi casa-, no estudiaba nada y debía trabajar (y podía seguir en mi casa).  

Cuando me comentó que se quería ir de casa escribí una nota para los cuatro (su madre y sus dos hermanos) comentando como estaba la situación y tratando de globalizar el status de los tres: ella queriendo estudiar algo liberal, trabajar (estaba en el período de entrenamiento de un call center en inglés) y vivir por sus propios medios; su hermana en el colleges dos países al sur del nuestro; su hermano menor recién egresado del ciclo básico y sin haber decidido que estudiar en el nivel medio.  Distribuí la nota por Whatsapp y facebook.

Al final se largó de casa y no me opuse.  Tampoco la he contactado, de hecho la dejé de seguir en Facebook luego de ver un par de publicaciones en donde mostraba sus piercings y hablaba sobre las compras que ha estado haciendo (ropa, zapatos, etc).  Hace un par de semanas mi hijo me comentó que debía escribirle pues acababa de publicar en Facebook que la habían asaltado.  El texto era bien interesante pero no la llamé, creo que necesita mucho espacio en su vida por estos tiempos.

Mi hija segunda también ha tenido su carga de dificultades en el college en el que está por terminar su primer año.  Se supone que son dos años y la adaptación no ha sido tan fácil como se lo esperaba (o nos lo esperábamos).  He recibido un par de correos en donde me notifican de repetidas ausencias a clases e incluso amenazan con suspenderla.  He tratado de hablar con ella pero sólo minimiza los eventos.  No vino para diciembre y creo que fue una buena decisión pues al parecer la carga estudiantil es bastante pesada.  Al final del año escolar como que es obligatorio que retorne a casa.  El mes pasado el envié el pasaje de avión.  Viene la última semana de mayo y se supone que regresa la primera semana de Agosto.  A ver como va eso.

Mi hijo menor.  En la nota que envié le informé a la mamá de mis hijos que no estaba de acuerdo en que lo pusiera a estudiar solo los fines de semana.  No sé si escribí que me parecía una idiotez pero eso es lo que pensaba.  Indiqué que si estudiaba en esa modalidad esperaba resultados super altos o dejaría de aportar dinero para su manutención.  Al final me citó al buffete popular de mi antigua universidad y firmamos un acuerdo en el que ella ponía a estudiar a mi hijo en un régimen de estudio normal y yo seguía aportando la misma cantidad de dinero que he estado depositando desde que mis hijas ya no viven con ellos.  Se suponía que mi hijo tampoco quería estudiar sólo los fines de semana, pero la verdad es que ya no creo todo lo que me dicen.

Ahora está estudiando bachillerato en computación (les empecé a enseñar a programar a los tres desde hace cuatro o cinco años) y este sábado (ahora mis sábados con chicos son sólo sábados con chico) llegó con un promedio alto pero una clase perdida (porque las tareas le parecen aburridas).  La consecuencia es que pasará durante los próximos dos o tres meses haciendo un par de hroas de esas tareas aburridas en mi casa.  Espero que todos aprendamos.

El trabajo sigue.  Después de que mi compañerito se largó me pusieron como principal analista del proyecto que él llevaba; trabajando muy de cerca con la directora de nuestro departamento.  Le expresé (y a mi supervisor) que quería que me subieran de posición (esto parece el gobierno en ese sentido) y se supone que evaluarán este proyecto para ver los pasos a seguir -igual, grandes esperanzas no tengo-.  El proyecto en el que he estado trabajando desde finales del año pasado (se suponía que teníamos que entregarlo en diciembre) se ha alargado y debería de terminar el otro mes.  

He trabajado bastante cerca con la directora y le pedí a Rb que me ayudara a no sobretrabajar como hace un par de años.  Al final me ha tocado trabajar algunas horas las noches del sábado y un par de horas los domingos.  Además, una semana antes de Semana Santa pedí que me dejararan trabajando remotamente pues podía aprovechar las noches para transferir archivos.  Al final terminé trabajando tres semanas desde la casa de Rb, incluyendo la Semana Santa.  Como la hermana de Rb venía de nuestro país vecino del norte aproveché ese asueto diferido para acompañarla al aeropuerto.

La mala (?) noticia es que ya no tendré trabajo remoto.  Por decisiones del más alto nivel se ha estado hablando desde el año pasado que nos quitarían ese 'privilegio'.  A otros departamentos les confirmaron desde la semana pasada que debían estar todos los días en la oficina, nosotros tenemos una reunión hoy en la tarde y varios analistas ya dan por sentado que esa es la noticia más importante de nuestra reunión mensual.

La verdad es que tengo como cinco meses de no vivir mucho en mi casa.  Mi semana empezaba saliendo el lunes a las 5:00 de casa de Rb, trabajando todo el día en la oficina y retornando en la noche a mi casa.  El lunes y martes estaba durmiendo en mi casa y el miércoles a mediodía me iba de la oficina a casa de Rb en donde  trabajaba un par de horas el miércoles, así como todo el jueves y viernes.  El sábado retornaba en la mañana a mi casa para pasar el día con mi hijo y luego en la noche regresaba a donde Rb, los domingos visitábamos con nuestro grupo de voluntarios y terminaba la semana cocinando en su casa para los primeros dos días de mi semana en la oficina.  Y luego estaban las semanas como estas tres últimas donde no salía de su casa más que para pasar el sábado con mi hijo.

Nuestro voluntariado también ha cambiado, y no para bien.  Por una u otra razón la junta directiva decidió un reentrenamiento (remotivación) y suspendieron las visitas.  Estamos iniciando el cuarto mes del año y únicamente hemos visitado un par de veces entre enero y febrero.  Se supone que mejorará pero la verdad es que había decidido empezar a realizar visitas de forma independiente; también contacté a un amigo que fue voluntario en la Unidad de Oncología Pediátrica pero ya no oí nada de él.  Aún veremos como se desarrolla eso.

Y la vida sigue...

lunes, 2 de octubre de 2017

Unos se quedan, otros se van...

C tiene como mes y medio de estar viviendo en el campus del college que le dió una beca, dos países al sur del nuestro.  Hemos hablado un par de veces por whatsapp, aprovechando que tiene wifi en las instalaciones.  Según he visto en su facebook comparte habitación con una noruega y una estadounidense. La salida del país fue un relajo pues en la linea aérea no querían dejarla aboradr porque solo llevaba un pasaje de ida y no llevaba visa.  Al final me tocó que comprar un pasaje de autobús (mismo que se perdió) de Costa Rica a Nicaragua y ya todo marchó sobre ruedas.

K está a mediados de su segundo semestre en mi vieja facultad, aunque perdió el primer curso de matemáticas y está repitiendolo por ahora.  Además habla constantemente que quiere pasarse a la facultad de artes y de que quiere trabajar... no se qué hará finalmente y no creo que 'obligarla' a seguir estudiando algo que no la entusiasma sea un buen camino.

M cleaned his act.  El tercer bimestre, después de haberlo sentenciado nuevamente y ejecutado las consecuencias, salió en limpio y con un buen promedio.  Ahora sólo falta el último bimestre, en el cual lleva las mismas condiciones: o se aplica y sale en limpio o el dinero mensual es reducido.  Se supone que esta semana su colegio está de aniversario y la próxima son los exámenes del último bimestre.  No se ha decidido aún sobre qué estudiar luego del ciclo básico aunque ayer me insinuó que quiere estudiar Ciencias y Letras, en el mismo colegio, me imagino.  No se si al final va a estudiar algo 'serio' en la universidad o alguna cosa de humanidades... ¿en qué habré fallado?

Acabo de cumplir 37 meses en este trabajo (3 años y un mes).  El año pasado estuvo super pesado, trabajé casi todos los feriados y muchos días de muchas horas.  Este año estuvo un poquito más suave, tan suave que me dieron como 12 días de compensación por todos los trabajados el año pasado.

Hace como un mes vi un anuncio de un trabajo en uno de los más grandes call centers de la ciudad.  La posición era la misma que acá y me llamó la atención que uno de los analistas más antiguos de acá publicó en LinkedIn que ya iba a medio proceso.  Me dió curiosidad y apliqué por la misma vía.  Eso fue un lunes, el martes a la hora del almuerzo me llamaron y me entrevistaron de forma rápida en inglés y español.

Luego me volvieron a llamar cuando iba en el autobús de regreso a mi casa. La recepción era malísima e incluso el conductor, al pegarse mucho a un árbol, provocó un relajo al estallar un vidrio de una ventana lateral.  Esta entrevista tardó un poco más y la mayor parte fue en inglés.  A la siguiente semana me llamaron para evaluarme en programación, bases de datos y gramática inglesa.  Aproveché uno de los últimos días de compensación para ir por la mañana a esta cita.

Los exámenes estuvieron interesantes y de las tres preguntas de base de datos una realmente me puso a sudar.  Afortunadamente completé las pruebas y luego me dirigí a un centro comercial en la periferia de la ciudad, a recoger las fotografías de estudio de la graduación de C.  Después de eso pasé a migración a renovar mi pasaporte pero, como no llevaba el anterior, me tocó que retornar a mi casa por el vencido.  Al final renové mi pasaporte y luego me fuí a la casa de Rb, pues K fue a pasar la noche a la casa de su mamá y he aprovechado esas ocasiones para pernoctar donde Rb.

Me volvieron a llamar a la semana siguiente (tenía el últim par de días de compensación) para una entrevista técnica con una persona de El Salvador.  Eso fue hace dos semanas, como tenía dos días libres me pasé el miércoles en la casa de Rb, ella fue a una manifestación antigobierno y yo tomé su auto a las cuatro de la tarde para ir a esta entrevista, que fue bastante extensa y exclusivamente en inglés.  Salí como a las siete y me quedé en mi casa pues el tránsito estaba terrible.  Desde que me tocó llevar a C al aeropuerto he dejado en un par de ocasiones adicionales el automóvil fuera de mi casa.

La semana pasada me volvieron a citar, supuestamente para la penúltima entrevista.  Me habían citado para el lunes a las 6:00 pero a mediodía me la cambiaron para el día siguiente una hora antes.  Como había traído mi saco lo dejé acá en la oficina.  El martes salí rápido y pedí un Uber, llegué bastante temprano a la entrevista y me hicieron esperar como 45 minutos.  La entrevista (también por video conferencia) tardó como 30 o 40 minutos y me dijeron que me contactarían para la última.

Lo interesesante de este proceso es que otros dos analistas de acá han estado en el mismo, uno de ellos se quedó en los exámenes y el otro (el más antiguo) llegó hasta la misma entrevista en la que voy yo.  Además, cuando me entrevistaron hace dos semanas encontré al analista que estaba liderando el proyecto que terminamos hace un par de meses.  Él estaba en la fase de exámenes y, aunque me dí cuenta que no los completó, lo habían citado para la siguiente entrevista la semana pasada.

Tengo más de tres años acá, que es lo más que he durado en un mismo lugar en la misma posición.  No me molesta el trabajo pero en el presente proyecto aún no veo las cosas muy claras.  Además, hace un par de meses nos indicaron que uno de los beneficios de trabajar acá iba a ser removido.  Veremos si me llaman para la última entrevista, y cómo va; o si simplemente debo continuar acá y estar atento a otras oportunidades. 

En el área de redacción, participé en el concurso Tu Ciudad en 100 palabras, nuevamente.  No pude ir a la ceremonia de premiación porque coincidió con la entrevista técnica en el otro lugar, debo llamar para ver si obtuve algún lugar o mención honorífica.  De la editorial anterior no nos han vuelto a contactar y la amiga de Rb estuvo casi dos meses en Estados Unidos, el último mes prácticamente esperando que los vuelos se pusieran al día pues los estados que visitó sufrieron inundaciones por huracanes.  Se supone que nos reuniremos en un par de semanas para ver si continuamos con los libros de primaria.  A ver cómo va eso.

En el área de voluntariado, seguimos con las visitas cuando no se trata de actividades de formación o especiales.  Ayer visitamos un hospital psiquiátrico al que no había ido como en seis años.  Se celebraba el día del niño y mientras la mayoría de voluntarios estuvo en la fiesta, piñatas y refacción, con Rb nos pasamos a un aula en la que estaban 10 o 12 niños con necesidades muy especiales.  La visita estuvo bien.


jueves, 28 de agosto de 2014

A slow week...

El lunes me costó un poco encontrar un par de documentos que tenía que presentar al día siguiente, por un momento pensè que habìa tirado -por equivocación- la papelería que vine a escanear a la casa de Rb hace un mes y medio o asì.  Afortunadamente tenía el folder muy bien guardado en la última gaveta de mi ropero.

El martes me levanté super temprano, antes de las siete, ya no me volví a dormir sino que estuve navegando un poco y jugando Scrabble.  Un poco antes de las nueve me dirigí al Call Center a completar mi papelería.  Llegué casi a la hora acordada y en recepciónme informaron que la persona que me había citado nos e encontraba pero que me atendería su asistente.  Entregué el sobre que llevaba con la papelería requerida y la chica imprimió mi contrato.  Empiezo el primero de septiembre.

Retorné a mi casita a comer un poco de avena y luego estaba bajándome sueño pero decidí salir a conseguir un cpu para mis peques.  Fui al negocio a donde había ido a buscar un monitor plano hace unos meses y compré un cpu bastante antigüito por 65 dólares o así.  Al menos funciona bien Windows XP S3 y Earth of Empires que es el juego que nunca le funcionó a mi hijo en los cpu's anteriores.  Retorné a mi casa en el Transmetro -bastante difícil pues el case es bastante grande- y un poco después de las seis llamé a mis hijos para que me prestaran el monitor para configurarles la compu.

Como a las seis y media fuí a la casa de mis hijos, salieron mi hija segunda y mi hijo pequeño y me dieron el monitor, con sus cables.  Cuando estaba retornando a mi habitación encontré a mi hija mayor, retornando de su instituto.  Conversamos un poco y luego retorné a mi casa.  El CPU es IBM y funciona bastante bien, supuestamente es reconstruido.  Instalé un par de programas y luego  estuve navegando un poco.

Ayer me volví a levantar bastante temprano, es como si el cuerpo ya supiera lo que se viene a partir del lunes.  Estuve jugando un poco de Ajedrez en mi celular y un poco después de las 10:30 salì hacia el centro comercial que queda al lado del edificio en donde trabajaba hace un par de años.  Saqué un poco de dinero de mi cuenta de ahorros y deposité la mensualidad de mis peques.  Luego pasé al banco en donde abrí la cuenta de ahorros la semana pasada pues no me habían configurado correctamente la banca virtual.  Aproveché para abrir una cuenta de ahorro programado en el mismo banco.

Por la apertura de la cuenta me atrasé un poco y llegué como diez minutos tarde al comendor vegetariano en donde habìa citado a la voluntaria con la que visité dos semanas atrás.  Almorzamos -yo lasagna de espinaca y carne vegetal- y estuvimos en el lugar un poco más de una hora.  Luego me dirigí al hospital en donde visité hace un par de semanas.

A la visita llegamos menos voluntarios que la última vez.  No llegó ni el encargado ni su sub.  La visita estuvo bien, estuve en la misma sala que hace un par de semanas conversando con las personas que estaban en su tratamiento de hemodiálisis.  Y haciendo un poco de origami con la mayorìa.  A las cinco de la tarde salimos y luego de la retroalimetnaciòn tomè el transmetro para venir a donde Rb.  Cenamos y luego estuvimos viendo un par de videos en lìnea.  Nos dormimos un poco después de las once.

Hoy volví a levantarme un poco después de las seis y me quedé arriba mientras Rb dormía un poco más pues se levanta bastante temprano para sacar al perro más nuevo a que haga sus necesidades en el patio.  He estado descargando un poco de documentación sobre el tipo de metodología que estaré utilizando en el trabajo a partir del lunes y un par de videos sobre el programa que utilizan para darle seguimiento al trabajo.  También unos videos de PHP, estoy mentalizándome para aprovechar las noches perfeccionando mi manejo de PHP.  A ver como va eso.

martes, 12 de agosto de 2014

Semana Corta...

Este viernes se celebra a la Virgen de la Asunción -o algo así- por lo que toca asueto en la ciudad.  Cuando uno está trabajando un asueto es de lo más placentero, usualmente fin de semana largo y sobre todo pagado.  Cuando no se está trabajando sólo es otro día más que debe pasarse para continuar con la búsqueda.  Al menos no cayó en lunes.

El sábado tuvimos un día bastante tranquilito con mis peques.  Antes de ir por ellos a las ocho y media había preparado el cereal y los panes del desayuno.  Comimos y luego hicimos un ciclo extendido de Kndle, Juego en Computadora, JavaScript y Papercraft.  Por una equivocación uno de los más pequeños usó unas piezas de la figura de mi hija mayor y estuvo a punto de haber un conflicto.

Después del ciclo fuimos a la universidad.  Había planeado preparar sandwiches para almorzar pero luego decidimos comprar pizza.  Preparamos limonada y nos dirigimos a la universidad.  Para complementar el almuerzo compramos un par de panes al vapor que venden en un comedor taiwanés en la entrada a la universidad.

Después de almorzar estuvimos un rato en la biblioteca.  Mis chicos pequeños están leyendo una nueva serie: crónicas vampíricas.  Yo estuve leyendo algo del desarrollo de los adolescentes.  Retornamos a mi habitación bastante temprano y realizamos un microciclo de juego en computadora, cubos de rubik, lectura en kindle y lectura en papel.  También preparamos té y refaccionamos.  Estuvo lluviosa la tarde.

Un poco antes de las siete fui a dejarlos a su casa.  Retorné a mi habitación a cambiarme y me dirigí al salón de eventos en donde se estaba casando una de las amigas de Rb.  Estuvimos en el acto un par de horas -incluyendo un connato de baile- y un poco después de las diez nos retiramos a la casa de Rb.

El domingo visitamos con el grupo de Rb, un asilo al que habíamos ido hace unas semanas.  La visita estuvo muy buena, con música -de otro grupo de visita- y mucha convivencia con los residentes del lugar.  Luego de la visita pasamos a un supermercado en donde almorzamos pollo frito.  Por la tarde estuve conversando con las hermanas de Erik pues mi conocido en Portland entregó el regalo en la casa en donde no era.  Quien sabe si aún se podrá entregar el regalo.

El sábado había intercambiado un par de mensajes con el primo de Rxn que trabaja en la empresa de computadoras más grande del país, y a quién le había enviado un mensaje en fb el mes pasado.  Durante el domingo por la tarde estuvimos conversando un poco más sobre alguna oportunidad y por la noche le envié mi curriculum a la persona que contrata en esta empresa.

Ayer me levanté temprano y salimos con Rb a comprar la prensa.  Encontré algunas ofertas en la sección amarilla y envié como cuatro o cinco correos.  Un poco antes del mediodía llevamos al nuevo perro a que le pusieran las vacunas y luego preparamos pasta para almorzar.  Un poco después de almorzar me vine a mi habitación.  Como a media tarde empezó a difundirse la noticia de que Robin Williams había sido encontrado muerto en su apartamento.  Por haber protagonizado una película basada en el doctor al que emulamos en nuestro grupo de visita fue una noticia que se difundió bastante rápido en las cuentas de los voluntarios.

Por la tarde y la noche estuve revisando las páginas de empleo y verificando en donde más puedo aplicar.  Por la noche estuve jugando Scrabble con Rb y también intercambiando un par de mensajes con Al, quien sabe si vendrá aún a mi habitación.  Me dormí como a media noche.

Hoy me levanté temprano pues el dueño de la casa andaba revisando una habitación que desocuparon en el segundo nivel.  Me levanté a revisar las páginas de empleo y a continuar con Scrabble.  Creo que a partir de esta semana estaré más tiempo en mi habitación pues siento que al permanecer en la casa de Rb no le pongo todo el enfoque que debo a la búsqueda de empleo.  A ver como va eso.

miércoles, 5 de marzo de 2014

March madness

El primer fin de semana del mes estuvo un poco diferente.  Especialmente de los últimos tres meses –Rb lleva bien las cuentas-.  Para empezar, el viernes no salí tan temprano de mi oficina, pues Rb me había comentado que por una actividad de su trabajo no se encontraría en su casa al principio de la noche. Un poco después de las seis le pedí aventón a Tn y tomé el transmetro en la estación central.  Llegué a la casa de Rb como a las siete y media.  No estaba y, de acuerdo a lo conversado, saqué a pasear a sus mascotas.

Acabábamos de salir con las perras cuando llegó Rb.  Terminamos el recorrido y retornamos a cenar, y a empezar a ver Office Space.  También empecé a bajar El Origen de los Guardianes, que es la siguiente película en la lista de los sábaods.  Nos dormimos un poco antes de la medianoche y a las seis y un poco de la mañana me retiré de su casa.

El sábado había planeado llevar a mi hija segunda a la dentista, la mayor fue la que empezó hace unos meses a ser más consciente de su higiene dental –cepillándose varias veces al día- y ya lleva dos visitas con dos dentistas diferentes.  Después de desayunar con mis peques pasamos un rato a mi habitación a ver un par de videos de HolaSoyGerman y uno de Phineas and Ferb.  Luego nos dirigimos al centro.  Se suponía que en espera sólo estaba un paciente –además del que estaba ya en tratamiento- por lo que creí que no nos tardaríamos mucho –alrededor de una hora-

A los cuarenta y cinco minutos aún no había salido el paciente en tratamiento y al ver por un resquicio de la ventana –no muy buena privacidad, al final- vi que la dentista estaba colocándole anestesia.  Les comenté a mis chicos lo que había visto y nos retiramos del lugar, esperando volver en dos semanas.

Nos pasamos el resto de la mañana –hasta las dos de la tarde, realmente- en la biblioteca del Centro Cultural de España, yo leyendo un par de libros de un autor nacional y cada uno de mis peques con otro grupo de libros.  A las dos nos fuimos a comer a la panadería en donde venden unos muy buenos licuados y panes preparados.

Después de almorzar nos dirigimos al café internet que queda en la entrada de la universidad para su hora mensual de Internet.  Mientras estaba en el café internet me contactó por FB una de las voluntarias del grupo del sábado por la noche invitándome a que los acompañara en la cena de ese día.  Le escribí a Rb y quedamos en juntarnos en el comercial desde donde tomo el busito hacia su casa.  Retornamos con mis peques a mi habitación, leímos un rato y luego vimos media hora de Lluvia de Hamburguesas 2.  A las seis y media los fui a dejar a su casa.  A las siete me dirigí a reunirme con Rb.

La reunión de esa noche en la casa del voluntario que vive en la misma colonia era para celebrar el cumpleaños del voluntario que menos bien me cae.  No recordaba la fecha, llegamos además de Rb, otro subgrupo y el organizador del concurso de cuento que gané el año pasado.  Cenamos asado y –ellos- hubo brindis con tequila.  Un poco antes de las diez le propuse a Rb que nos retiráramos y nos dirigimos a su casa.  Antes de salir, sin embargo, hubo un connato de discusión entre Rb y la voluntaria que me había invitado por el poco tiempo que les dedico ahora.  A la reunión también llegó Axl.

El domingo fui a visitar con el grupo de Rb, nos levantamos un poco tarde y llegamos justo a la hora a la entrada del orfanato del centro histórico en donde nos tocaba.  La visita estuvo bien, sacamos a los niños en sus sillas de rueda a dar vueltas al parque que queda frente al lugar.  Después de la visita le propuse a Rb que almorzáramos en el Taco de costumbre y nos fuimos con varios miembros de su grupo.  En el Taco no pasó mi tarjeta y tuve que pedirle a Rb que pagara.  Después de Taco retornamos a la casa de Rb y estuvimos viendo un poco de una película.  Rb también me comentó que se había atrasado en su período ya por tres días.

Luego de que mi hijo menor nació –cumple doce en un par de semanas- decidí realizarme la vasectomía pues con mi ex esposa éramos tan fértiles que mis hijos se llevan un año diez meses cada uno, y eso que la intimidad era bien esporádica.  Luego de casi seis años separados –y con pocas relaciones en mi haber- nunca me había planteado si aún estaba vigente el resultado de la operación y, para variar, internet tiene más información de la que realmente a veces conviene.

Total, terminé el domingo –y pasé el lunes y la mañana del martes- preguntándome si no me tocaría reiniciar desde cero mi rol paternal.  También diciéndome que debo verificar nuevamente si mi esterilidad sigue vigente.

El lunes pasó bastante lento.  He estado leyendo La Cúpula y Cascabel, de Arturo Arias.  Andaba con los ánimos bastante bajos.  Salí a almorzar al comedor en donde como una o dos veces por semana.  En la tarde le pedí aventón a Tn y llegué aún a tiempo para comprar mis almuerzos de dos días en el supermerdado que queda cerca de mi casa.  También pasé por la casa de mis peques a recoger los dibujos para el concurso en el que les había propuesto que participaran.

Es la segunda vez que mis chicas se esmeran y mi pequeño no.  Debo buscar nuevas formas para motivarlo –u obligarlo- a que participe en los concursos que les propongo.  Ayer traje panitos para el almuerzo y al mediodía fui a entregar los dibujos de mis chicas.  Iniciando la tarde recibí un sms de Rb –se suponía que si el miércoles persistía sin venirle su período iría a realizarse un examen de maternidad- anunciándome que No seríamos padres.  Respiré aliviado.

Por la tarde pasé, como quien no quiere la cosa, por el líder máximo del área de proyectos e IT.  Me comentó que la ex compañera de mi jefa le había pasado mi curriculum y que lo había entregado a su subordinado que tiene a cargo de IT.  No sé si aún se podrá dar mi cambio –me encantaría que se diera- pues mi sponsor en ese lado –el mejor amigo de la compañerita del área- fue despedido la semana pasada.

Como no habíamos podido reunirnos temprano lo hicimos de cinco a seis con toda el área.  Reunión semanal.  Terminamos un poco después de las seis y la ex compañera de mi jefa -y con quién había también intentado pasarme- me dio aventón hasta mi casa.  Aún llegué a cenar panito y té y a jugar unas cuantas partidas de Scrabble.  Me dormí un poco después de medianoche luego de leer un poco de La Cúpula.  Ya voy llegando al final.

lunes, 2 de septiembre de 2013

Hábitos

Me parece que Stephen Covey era el que decía que primero uno forma los hábitos y luego los hábitos lo forman a uno.

El sábado en la noche luego de retornar de la reunión con el grupo de los sábados por la noche aún vine a leer un poco Guerra Mundial Z, muy poco.  Me faltaban diez o veinte páginas pero preferí leerme pues ya pasaba de medianoche.  El domingo me costó levantarme, bastante.  Había dejado el reloj para las siete pero terminé levantándome casi a las siete y media.  Salí a lavar las camisas y ropa interior que había dejado en remojo la noche anterior y un poco después de las ocho me dirigí al lugar en donde me reunía con el grupo de la mañana.

Cuando iba en el bus recibí un par de mensajes del voluntario que usualmente nos da aventón al lugar de visita.  Llegué al lugar un poco antes de las nueve y estuve allí entre periódico y conversación hasta las nueve y media, hora en la que nos dirigimos al lugar de visita.  Que era un asilo para familias acaudaladas.

El asilo está en una de las mejores zonas de la ciudad pero, como le comentaba hoy a un compañero, no importa si el lugar es lujoso o precario, la soledad es la misma.  Previendo que era un asilo me había llevado uno de mis tableros de ajedrez y me estuve casi toda la visita jugando ajedrez con un anciano que en su anterior vida era finquero y zootecnista.

La visita terminó a las doce y luego de la retroalimentación retornamos al mismo lugar de reunión en donde pagué el almuerzo que debía hace casi un mes.  El lugar estaba bastante lleno pero no pude ver a los voluntarios del grupo de la tarde.  Como el lugar estaba tan lleno y había varias personas esperando mesas dejamos la mesa libre y nos unimos con otros voluntarios.  El voluntario que usualmente nos da aventón se despidió y yo me quedé con otro grupo jugando dominó.

Una de las voluntarias -quien antes era una paciente en un hospital de oncología- andaba de bajón porque acababa de terminar con su novio de año y medio.  El novio era parte de su grupo y los amigos estaban tratando de animarla.  Pero luego se despidieron.  Como la chica me comentó que se deprimiría si se quedaba sola y me invitó a acompañarla al centro, abordamos un autobús y nos dirigimos a la sexta avenida. 

Recorrimos una parte de la avenida y luego fuimos a una venta de ropa usada.  Me interesaba comprar un saco negro pero sólo encontré uno de cuadros.  Lo compré de todos modos.  También compré -por fin- unos tenis negros pues los Nike que traje de Portland ya estaban rompiéndose.  Alrededor de las seis acompañé a mi amiga a tomar el autobús y luego tomé el transmetro.

Vine un poco antes de las siete a mi habitación y luego fui al supermercado de la otra calle a comprar un cubilete de chocolate, y pan para el almuerzo de hoy.  Planeaba cenar y luego leer un poco, y luego ver un poco de alguna película.  Terminé de leer -por fin- Guerra Mundial Z y luego me quedé dormido, no me dí cuenta qué estaba haciendo.  Me desperté como a medianoche, me lavé los dientes y continué durmiendo hasta hoy a las cinco y media.

Me levanté a las seis, preparé los panes para mi comida de hoy y planché mi camisa.  Me fuí al trabajo un poco antes de las siete.  Ando peludo, otra de las cosas que iba a hacer ayer era cortarme el cabello pero por haberme quedado dormido ya no lo hice.  Llegué a mi trabajo como a las siete y media.  Se suponía que Ant tenía una reunión toda la mañana de este día y me extraño verlo en la oficina.  Cuando le comenté revisó la programación de reuniones y se dirigió al edificio en el cual tenía la reunión.  Un poco después empecé a verificar mis propias reuniones y me dí cuenta que la reunión no era este día.  Lo llamé y me indicó que también acababa de darse cuenta.  Retornó a la oficina.

Nuestra jefa llegó un poco después de las ocho y aproveché para ver un par de temas de una vez pues Ant la ha acaparado bastante últimamente.  Como a media mañana mi jefa llegó a mi lugar para ver un par de temas y pude ver -o medio ver, más bien- un nuevo organigrama.  No ví específicamente el nuevo puesto de Ant pero me imagino que lo ascenderán a un puesto intermedio, lo que me deja en una disyuntiva pues no creo que quiera reportarle a él.  Vería eso como una deslealtad de mi jefa el cambiar las líneas de reporte.  En fin.  A mediano plazo estoy planeando cambiarme de área.  Tecnología sería una opción, o Normativa, en otro caso.

Al mediodía aproveché para ir a pagar un par de meses de la cuota del Colegio de Ingenieros.  Afortunadamente ahora se puede pagar en un banco del sistema pues antes me tocaba madrugar cada cierto tiempo y pasar temprano a las oficinas del Colegio.  Como es una transacción que no es común la cajera se tardó bastante en procesar el pago.  Al menos fue bastante amable.  Almorcé los panes que llevaba en el retorno a mi oficina.

Por la tarde estuve planificando mis actividades para el mes que está iniciando.  Como a media tarde me llamó la jefa de mi jefa para ver los avances en un documento que estoy reportándole directamente.  No había avanzado nada y debo enviarle más información.  Ant se fue un poco después de las cinco y con el compañero del BMW habíamos quedado de salir a las cinco y media.  Comentamos los cambios que se vendrán con el ascenso de Ant.  La verdad no los vemos muy prometedores.

Vine a mi habitación un poco después de las seis y cuarto.  Traía una lista de actividades que quiero empezar a realizar -leer, programar, ver videos educativos- para no pasarme toda la noche en redes sociales y navegando.  Otra vez estoy tratando de trabajar en los hábitos.  La primera actividad en la lista era meditar.  Veinte minutos.  Lo hice durante dieciocho.  Luego he estado leyendo, leyendo de programación y escribiendo un poco de código.  Espero ver un video de Seis Sigma que revisaremos en grupo el jueves y luego no dormirme muy tarde pues mañana tengo una reunión de dos a seis y no quiero andarme durmiendo en la misma.  All is well.


lunes, 26 de agosto de 2013

Repetición de experiencias...

Estaba pensando en un dicho para esta entrada... Nadie puede bañarse dos veces en un mismo río... Cada uno habla de la feria según como le fue en ella... en fin.  El tema era la celebración del aniversario del grupo en el que he hecho trabajo voluntario durante los últimos cuatro (?) años.  Cuando acababa de terminar mi entrenamiento y estaba inciandome de lleno en las visitas celebramos el tercer aniversario -está relatado por acá Aniversario 2010-.  No hubo baile, concierto ni feria -como en los años subsiguients- sino sólo un rally.  El rally eran varias estaciones para jugar en grupo.  En la tercera o cuarta estación había lodo, mucho lodo.  Hasta allí llegó el rally, pasamos las siguientes dos o tres horas jugando entre el lodo.  Muy buena.  Aún andan algunas fotos en facebook del evento.

El año posterior se intentó hacer -no oficialmente- y al siguiente también, incluso hubo un connato de llamada de atención para algunos voluntarios que andaban enlodándose.  La mayoría extrañaba la actividad.  Este año hubo un concierto -como el año pasado- el sábado por la noche y organizaron otro rally para el domingo, prometiendo otra enlodada.  Lo cual no ocurrió.  En fin.  No me gustó el aniversario, pero esa es mi opinión personal, como en el segundo refrán.

El miércoles pasado no había llevado comida y, a pesar de que la compañerita nos había obsequiado (por penitencia) panitos por la mañana, tenía hambre al mediodía.  Salí a almorzar al comedor a donde acudo frecuentemente.  Como era miércoles -sólo martes y jueves venden pollo frito- me tocó almorzar algo diferente.  Por la tarde tuvimos una pequeña reunión para continuar con la modificación de los documentos y un poco después de las cinco me retiré de la oficina.  El transmetro iba atestado por lo que me subí a un autobús rojo.  Llegué tardísimo a Intecap.  Lo peor es que había olvidado que era el último día y que se debía presentar un proyecto.  De los cuarenta o cincuenta que éramos solo tres o cuatro personas presentaron un proyecto.

Después de las presentaciones nos dieron un diploma de participación.  A mí no me llamaron, po lo que creí que se había traspapelado mi asistencia.  Lo malo es que no pude dar un discurso que había estado preparando -in mente- para agradecer a la comunidad Drupal del país.  Antes de salir de aula me acerqué a quien tenía los registros de las asistencias y resultó que si, que tenía derecho a diploma.  Bastante sencillo pero algo es algo.  Me extendieron el diploma -ni nombre de instructor tenía, aunque sí firma- y luego nos reunimos un momento en el lobby para un pequeño refrigerio.

Aproveché para conversar con el desarrollador al que había ofrecido corregir los textos en inglés de su sitio.  Estuvimos conversando un rato y me comentó que podría necesitarme también para atender a algunos clientes del exterior.  Le indiqué que con mucho gusto lo ayudaría pero tenía el limitante de mi horario.  Quedamos en que nos cuminicaríamos para ponernos de acuerdo.  Un poco antes de las ocho me retiré de Intecap y me vine a mi casita.

Conversando con un par de amigas del voluntariado me enteré que andaban distribuyendo Guerra Mundial Z, el libro.  Me llamó la atención y lo bajé, he estado leyéndolo un poco estas noches.

El jueves estuvo bastante pesadito el día pues la dama a la que he estado ayudando con un documento legal estuvo presionándome para que le entregara una copia.  Lo malo es que aún no está aprobado y no puedo distribuir documentos en ese estado.   Había llevado avena y cargaba un cupón que me dieron en el banco donde ahorro para cambiar por una hamburguesa en el restaurante de pollo más grande -y caro- dle país.  Caminé hasta el restaurante más cercano y fuí a comer al parquecito de costumbre.  Entre la ida al restaurante y retornar al parquecito caminé casi cuarenta minutos.  Por la tarde me sentía cansado.

La compañera de mi jefa me había ofrecido aventón desde la tarde por lo que me esperé hasta un poco antes de las siete.  Me pasó a dejar cerca de mi casa.  Como estoy cambiando mis horarios para tener buenos sábados con mis peques había decidido cenar una torta, así al día siguiente tenía un buen almuerzo y ya no cenaba.  Pasé al lugar de las tortas pero no tenían panes para prepararlas por lo que pasé al lugar de los asados.  Compré uno de dos dólares y me vine a cenar a mi casita, y a seguir leyendo Guerra Mundial Z.

El viernes me llevé, por primera vez, una camisa con doble uso.  Por haber lavado ropa de cama la semana anterior no me percaté que no había lavado la camisa manga corta del uniforme que uso los viernes.  El viernes por la mañana me dije, la lavo en la noche y la pongo a secar en el baño.  Lo malo es que el viernes estaba lloviendo.  En fin, saqué de la bolsa de la ropa sucia la camisa, la planché y me dirigí a mi oficina.  Creo que estaba lo suficientemente límpia.

Durante la mañana estuve actualizando la información de mi control de actividades, y tratando de avanzar en un par de documentos que se me han ido quedando atrasados.  Al mediodía fuí al comedor de costumbre y comí carne asada.  Por la tarde continué con lo que había empezado antes de salir a almorzar y un poco después de las seis el compañero del BMW -que ahora tiene un Mazda- me dió aventón a mi casita.

Afortunadamente no eran aún las siete por lo que me dirigí directamente al supermercado que queda a una calle de mi casa y me proveí para el desayuno el día siguiente.  Ya no cené nada.

El sábado me levanté temprano.  Como a las seis y media.  Hice limpieza en mi habitación y me dirigí a la casa de mis chicos un poco antes de las siete y media.  Preparamos un gran desayuno, con cereal de chocolate, leche, huevos con salchica y salami y frijoles volteados.  También algo de fruta.  Después del desayuno nos venimos a mi habitación y les expliqué a mis chicos un poco de CSS, luego hicieron cada uno una hoja aplicando algunos formatos de CSS.

Luego de estar en la computadora salimos al mercado y compramos ingredientes para preparar emparedados.  Retornamos a mi habitación y mis chicos me ayudaron a preparar el almuerzo.  Luego nos dirigimos a la universidad.  Llevábamos una pelota para jugar volleyball pero en el camino empezó una lluvia bastante fuerte.  Ha estado lloviendo bastante extraño, llueve fuerte, se calma, vuelve a llover y así.  Nos costó un poco pero finalmente llegamos al edificio de la rectoría en donde almorzamos.

Después de comer fuímos a la biblioteca en donde mis chicos continuaron con los libros que han estado leyendo, la grande está leyendo El Lazarillo de Tormes, la mediana algo de CS Lewis y el pequeño un libro de HG Wells, La Guerra de los Mundos, me parece.  Yo estuve leyendo un poco de psicología adolescente.  Estuvimos un poco menos de una hora en la biblioteca y luego retornamos a mi casa.  Mis chicos me ayudaron a lavar los trastos y luego vimos un poco de Episodio 3 de Stars Wars.  Los fuí a dejar tardísimo.

La voluntaria del departamento en el cual crecí iba a venir al concierto de aniversario de nuestro grupo de voluntarios.  Al final creo que hubo una confusión con los horarios y me llamó para que le consiguiera el teléfono de alguien que la apoyara.  Le escribí en Twitter y Facebook a dos o tres voluntarios pero creo que todos andaban en preparativos del concierto.  Ninguno me contestó.  Un poco más tarde mi amiga me llamó para comentarme que ya no vendría.  Yo le había comentado desde la semana anterior que no iba a ir porque tenía que ver a mis chicos hasta tarde esa noche y quedamos en que talvez nos veíamos el domingo.

Por la noches estuve leyendo Guerra Mundial Z pero me quedé dormido bastante rápido, aunque no me había alistado, me tuve que levantar a lavarme los dientes, apagar las luces y la computadora y terminé durmiéndome casi a medianoche, hasta salí a dejar ropa en remojo para la semana.

El domingo me levanté un poco después de las ocho, a lavar mis camisas y ropa interior.  El día estaba bastante gris y salí a tomar el autobús para la actividad que esperaba sería igual que hace tres años.  Incluso llevaba una mudada completa de ropa en mi mochila.  Llegué al lugar de reunión un poco después de las diez. Habían convocado para las diez pero la puntualidad no es una de las virtudes del grupo.

Un poco antes de las diez y media empezó la actividad con algunas canciones y luego se dividieron los grupos para realizar los juegos.  Yo encontré a una de las voluntarias de los sábados de la noche -y dirigentes del grupo- y caminamos al lugar en el que se reunió uno de los grupos.  La caminata estuvo bastante larga y cuando ya casi íbamos llegando ella recibió una llamada de su trabajo para que fuera a resolver algo a una de las tiendas.  Como había dejado la mochila en su automóvil me tocó que caminar de regreso con ella.

Un poco antes de salir de mi casa había llamado a otro de los voluntarios del grupo de los sábados por la noche para guardar en su auto mi mochila.  Como me tocó que regresar al parqueo lo esperé en el lugar y pasé mi mochila del carro de la voluntaria al suyo.  Luego fuímos a la actividad.  Que estuvo bien apagada -o al menos así la ví yo-.  No hubo lodo ni nada parecido.  Algunos juegos y luego se reunió a todo el grupo para una foto para un periódico.  La excusa es que los voluntarios que vinieron de fuera de la ciudad -y de El Salvador- debían iniciar el retorno a las una de la tarde.  En fin.

Me sentía cansado -a pesar de no haber hecho más que caminar- por lo que le pedí al voluntario donde guardé mi mochila que me pasara a dejar al periférico para tomar un autobus hacia mi casa.  Estaba planeando almorzar lo mismo que el domingo pasado y ponerme a ver una película.  Me imaginé que iba a dormirme, igual que el domingo pasado.  Cuando venía a unas cuatro o cinco calles de mi casa me llamó mi ex esposa.  Pidiéndome que la llamara de vuelta.

Vine a mi habitación, esperé un poco y luego llamé a la madre de mis hijos.  Estaba un poco alterada, problemas que tiene con mi hija mayor.  La verdad es que la adolescencia es dura para cualquiera y cuando se añade un divorcio me imagino que se complica más.  En fin, están teniendo discusiones por el lugar en el que mi chica mayor estudiará el bachillerato el otro año y parece que mi hija entró a su habitación a golpear algunas cosas.  Me ofreció que pasara un rato conmigo. 

Le pedí también a mis hijos pequeños pero el chico no había aún almorzado y mi hija segunda tenía una montaña de tareas.  Como no había almorzado le ofrecí a mi hija comprar pizza.  Como estaba molesta me dijo que no tenía apetito.  Como yo si tenía hambre fuímos caminando al restaurante en donde usualmente compramos pizza.  Cuando iba a ordenar me percaté que no llevaba efectivo, ni tarjeta.  Nos tocó que retornar a mi habitación.  Volvimos a ir al restaurante -lluvia de por medio- y al final fuimos a comer al primer nivel de la biblioteca.  Almorzamos con mi chica media pizza y conversamos.  Me gustaría poder ayudarla más pero a veces es realmente complicado.

Después de almorzar subimos a la biblioteca, mi chica continúa con El Lazarillo de Tormes y yo estuve leyendo un poco de Blanchard -El Ejecutivo al Minuto-.  Después de la biblioteca pasé a dejarla a su casa y vine a comprar jamón y pan para el almuerzo de hoy.  También un cubilete y pan tostado para mi cena.  Por la noche continué leyendo Guerra Mundial Z.

Hoy me desperté a las cinco y media.  Encendí la computadora y continué en mi camita hasta las seis.  Me levanté a preparar los panes del almuerzo y me volví a acostar, luego me levanté a planchar la camisa, a bañarme y a prepararme para el trabajo.  Llegué a la oficina como cinco minutos antes de las ocho.  Hoy llegó Tn, quien trabajó en la misma oficina en la que trabajé hace tres años, aunque en otra área.  Tn se casó hace como dos años -su esposa no me cae bien- y hace como dos o tres semanas tuvieron a su primer bebé.  Es bastante alto, moreno, algo gordo y bastante callado.  Es bastante productivo, según lo que he escuchado.

Por la mañana estuve armándome de valor para la redacción de un documento que he estado trabajando por más de tres meses y del cual pidieron cambios bastante fuertes.  Estuve en eso toda la mañana.  También acompañé a Tn a abrir su cuenta bancaria.  Al mediodía iba a salir al parquecito pues había llevado panes.  Como ninguno de los compañeros iba a salir a la hora que Tn, me ofrecí a enseñarle el comedor en el que usualmente almuerzo.  Le pasé regalando los panes a uno de los guardias del edificio.

Almorzamos, milanesa, y conversamos un poco sobre el trabajo en el que coincidimos -mi ex jefa lo había despedido y trató de recontratarlo cuando me contrató hace año y medio y cuando renuncié, hace medio año-.  Tn trabajó con mi jefa en el penúltimo trabajo de ambos.  Como no llevaba efectivo le pedí a Tn que pagara y le reembolsaría el efectivo en la oficina.  Aún no lo he hecho.

Por la tarde continué con el mismo documento.  Es increíble lo que se puede mejorar un diagrama cuando se vé desde otra perspectiva.  Finalmente envié la nueva versión un poco antes de las cinco y luego me quedé preparando un par de documentos que debo enviar a publicar.  Un poco después de las seis el compañero del BMW -que ahora maneja un Mazda- me ofreció jalón.  Cuando llegamos al parqueo encontramos una de las ruedas desinflada por lo que lo ayudé a cambiarla por la llanta de repuesto.  Luego me pasó a dejar a mi casa.

Pasé a la panadería a comprar pan tostado para mi cena y pan francés para el almuerzo de mañana, también unas salchichas.  Vine a bajar la ropa que había tendido ayer y se había mojado con el relajo de lluvia que ha habido.  Llamé a mis peques pero estaban cenando.  Me puse a actualizar mis redes sociales y el blog y volví a llamar a mis chicos.  Están haciendo tareas y leyendo.  Everything is ok.






martes, 6 de agosto de 2013

Exámenes psicométricos...

Hace un poco más de diez años estaba estudiando una maestría en psicología, enfocada en la administración de recursos humanos.  La dejé a medias.  Cuestiones familiares.  Uno de los compañeros, psicólogo, me enseñó a aplicar -y calificar- la prueba 16-PF. Aprendí pronto que no se debe aplicar una evaluación de este tipo a un amigo.  Pb me pidió que se la aplicara y al darle los resultados -específicamente la parte de sinceridad- se molestó.  Craso error.

Creí que un profesional de la psicología tendría un poco más de criterio pero creo que esperaba mucho.  El nuevo compañero del área aplicó esta semana una de estas evaluaciones y luego nos reunimos para discutirlas.  A casi nadie le fue "bien".  Al menos en mi caso, mi perfil salió bastante alto.  Profesional que es uno.

El martes pasado salí a almorzar con el compañero nuevo.  Como no había llevado comida y Ant no pudo salir a comer a su hora, le mostré el comedor en el que almuerzo algunos días de la semana.  Luego del almuerzo le pedí que me acompañara al banco y pasé a depositarle a mi ex esposa la manutención de mis chicos.  En la tarde volví a tomar el transmetro.  Ese día había llevado una sopa con verduras y las volví a llevar el miércoles.

El miércoles salí a comer tarde.  Tanto este día como el anterior nos habíamos reunido con toda el área para darle seguimiento a los pendientes que teníamos como equipo de trabajo.  Al mediodía salí al banco a depositar en el banco en el que utilizo tarjeta de débito.  Luego retorné a mi lugar a comer la sopa que había dejado del día anterior.  Las verdursa si tuve que tirarlas pues se habían empezado a fermentar.

Ese día salí un poco después de las cinco y cuarto y fui a continuar con el taller del CMS que estoy recibiendo en la institución de educación técnica nacional.  La sesión estuvo un poco mejor que la de la semana anterior pero no mucho.  Estuvimos viendo un par de módulos extras que se utilizan para manejar idiomas y menús avanzados.  Luego de salir de la clase tomé el transmetro hasta mi habitación.

El jueves volví a salir tarde a comer, com tenía que reponer una de mis tarjetas de ahorro que extravié volví a ir al banco donde tengo mis ahorros.  Antes había ido a almorzar al comedor de costumbre.  Solo.  Al salir de la oficina el compañero del BMW me dió aventón.  Aún vine a tiempo de pasar al supermercado, compré cereal, leche y una caja para hacer panqueques.

El viernes estuvo un poco corrido pues debíamos presentar unos resultados para una presentación que está programada para esta semana con el jefe de la jefa de mi jefa.  No iba a salir a almorzar pero no pude escaparme del compañero nuevo.  Bajé con un poco de avena al cuarto nivel y luego pasé al banco del otro lado de la calle para ver si ya estaba la libreta que había pedido reponer, como no llevaba la contraseña no pude recoger la misma.  Olvidé, no se si en el banco el trasto en el que había almorzado.

Un poco antes del mediodía le había ofrecido a mi jefa resumirle un libro que le había visto desde hacía unas semans y que debía reportar ese mismo día.  Como preví que no me daría tiempo decliné la invitación a cenar del voluntario que vive en la misma colonia y un poco después de las siete me vine a mi habitación.  Me dió aventón la compañera de mi jefa.  Pasé a comprar una torta y me vine a cenar a mi habitación mientras leía, resumía y comentaba La Hormiga y El Elefante.  Le envié la tarea un poco después de las diez y luego me estuve viendo un capítulo de Breaking Bad.  Me acosté un poco antes de medianoche, después de haber dejado ropa en remojo.

El sábado me levanté un poco después de las seis, salí a lavar y tender ropa y luego me dirigí a la casa de mis peques.  Llevaba ingredientes para hacer huevos con salchicas, panqueques, cereal de chocolate, leche y un par de aguacates.  Los panqueques no nos salieron muy bien, debemos mejorar la mezcla, me parece.  Después de desayunar venimos a mi habitación a traer dinero y luego nos dirigimos al café internet.  Les pagué hora y media de tiempo a mis chicos pues los puse a hacer su primera -para los dos pequeños- página con html.

Después del café internet nos dirigimos a comprar comida china y luego nos dirigimos a la universidad, la lluvia nos sorprendió un par de veces antes de llegar a la rectoría pero afortunadamente llegamos bastante secos y almorzamos en el patio de la rectoría.  Arroz frito con pollo y wantan de lomito.  Después de almorzar pasamos un poco más de una hora a la biblioteca.  Estuve leyendo -y mi hija mayor también- un libro de adolescentes.  Después de la biblioteca nos venimos a mi habitación, mis chicos me ayudaron a lavar los trastos y luego vimos un poco de Totoro.  Como mis hijos aún debían hacer unas tareas los fuí a dejar a su casa un poco antes de las seis.

Después de venir a mi habitación estaba tratando de ver GI Joe 2 pues uno de mis compañeros me prestó la película pero el lente de mi Lenovo no lo leyó.  Me puse a descargarla y estaba empezando a ver un poco de Tears of the Sun cuando me llamó uno de los voluntarios del sábado por la noche.  Pasé a comprar pan tostado y me fuí a la reunión.  Compramos carne asada y estuvimos viendo Volver al Futuro III.  Un poco antes de la medianoche una de las voluntarias me pasó a dejar a mi habitación.

El domingo me levanté un poco después de las seis y media y me dirigí al McDonald's a donde nos habían citado para la visita de la mañana.  Que fué en el mismo lugar que la semana anterior pero con otro grupo de visita.  La visita estuvo bien y luego de eso me dirigí al restaurante de costumbre a almorzar y a esperar al grupo de la tarde, ese si era el mismo.  Con este grupo visitamos el mismo lugar que la semana anterior y les -contrario a las normas- regalamos dulces y pastel. También estuvo bien la visita.

Retornamos a la ciudad un poco después de las seis y, como tenía que bajar unas canciones de música nacional para mi hija mayor me despedí de mi grupo antes de que hicieran la retroalimentación.  Pasé al café internet de la universidad por una hora y luego me vine a mi casita a ver un poco de GI Joe 2.  Estuve dormitando pero me dormí al final un poco antes de medianoche.

Ayer me desperté a las 5:30 pero me levanté un poco antes de las seis pues quería llegar temprano.  Me fui en Transmetro a la oficina y desde la mañana estuve dándole seguimiento por correo a un par de documentos que vengo arrastrando desde hace un par de meses.  No salí a almorzar sino que fui al banco en que tengo mis ahorros por la libreta que debía haber recogido el viernes. Luego tomé un poco de avena que tenía guardada en mi escritorio.

Por la tarde sucedió lo del test psicométrico que mencioné allá arriba, con el que nadie quedó contento -nadie que esperara buenos resultados al menos-.  Como tenía que pasar a quemarle el cd con las canciones nacionales a mi hija mayor salí un poco después de las seis y me vine en el transurbano con el compañero del BMW, veníamos comentando lo del test pero luego se nos unió un programador y lo dejamos allí.

Me apeé en la universidad y pasé un poco menos de una hora organizando la información y quemando el disco, imprimiendo también en la portada una foto en la que estoy con mis chicos.  Pasé luego a la gasolinera del inicio del periférico a comprar una oferta que tienen de hotdog, gaseosa y snacks pero -al igual que el día anterior- no estaba funcionando bien la caja.

Pasé a la casa de mis chicos, salieron los tres.  Le comenté a mi chica mayor que en un cd no cabían las 25 canciones que necesitaba y que le había incluído únicamente 17.  Le dí la opción de quemarle otro cd con el resto y estuvo de acuerdo.  Un poco antes me había llamado Rx comentándome que estaba fuera de mi casa.  Rx anda terrible.  Decepcionada.  Quiere tener un bebé y su plan es conseguir a alguien con compromiso para tenerlo ella sola.  En fin.  Como no había cenado fuimos a un Campero por pollo y luego venimos a cenar a mi casa.  Es interesante la tensión sexual que se produce cuando se junta una chica que ya no quiere nada serio con un tipo que desde hace tiempo no quiere nada tampoco -y no ha tenido intimidad en mucho tiempo-  al final prevaleció mi razón y luego de cenar acompañé a Rx a su automóvil.  Espero no verla en mucho mucho tiempo. Estuve nuevamente viendo un poco de GI Joe 2 y me dormí un poco después de medianoche.

Hoy me desperté igual que ayer.  A las cinco y media.  También igual que ayer me levanté un poco antes de las seis.  Quería llegar temprano pues este día reiniciábamos los ciclos de reuniones de equipo.  Llegué un poco después de las siete.  Nuestra jefa le envió un mensaje a Ant comentándole que había tenido un desperfecto con su automóvil e iniciamos la reunión con media hora de retraso.  Presenté una pequeña disertación sobre Inteligencia Emocional y el compañero nuevo habló un poco de El Mensaje a García. Se centró más en un par de pasajes del escrito que en el espíritu del mismo.

No iba a salir a almorzar pues tenía que enviar algunos correos que había ofrecido.  Al final salí a la una.  Con el compañero del BMW.  A comer pollo frito.  Por la tarde estuve en una reunión con una persona con la que nos habíamos reunido la semana anterior y luego estuve actualizando un documento que debo presentar en la reunión de trabajo del día de mañana.  Como a media tarde mi hija me envió un SMS pidiéndome que le imprimiera la letra de las canciones que le había quemado.

Salí un poco después de las seis.  Con el compañero del BMW.  Nos dió jaló el amigo en común y me pasaron a dejar a la universidad un poco antes de las siete.  Recibí otro mensaje de mi hija pidiéndome que también incluyera algunas fotos de los músicos de las canciones nacionales.  Pasé exactamente dos horas al café internet de costumbre y preparé la información que mi chica necesitaba.  Luego pagué para que quemaran el segundo cd.  Pasé a dejarle la información a mi chica y me vine a mi habitación.

Creo que trataré de terminar de ver GI Joe 2 y luego me dormiré.  Un poco antes de medianoche pues mañana debo entrar igual de temprano que hoy ya que me toca dirigir la segunda reunión semanal.  A ver como va eso.

lunes, 22 de julio de 2013

Cambio de régimen...

Mi ex esposa está trabajando.  Otra vez.  De veras que espero que pueda durar en el trabajo.  Talvez así mejora su forma de administrar o tiene mejores opciones o no se siente tan presionada o me reclama menos.  Talvez la cosas mejoren, o talvez no.  En fin.  Está trabajando, en un call center creo.  No sé si en español o en inglés. 

Como para que las cosas no fueron diferentes, tuvimos problemas con los horarios.  El sábado pasado fuí a dejar a mis chicos como a las seis y media y el domingo -o el lunes- me enteré que había regresado hasta las nueve y media o algo así.  Temí que estuviera en el turno de la tarde y el miercoles le propuse llegar una hora o así por las noches a ver a mis peques.  Ofreciéndome a retirarme antes de su retorno.  Se negó rotundamente.

El lunes no había llevado almuerzo a mi trabajo.  Ni apetito.  Un poco antes del mediodía llamé a mi hija mayor y me contestó su madre, comentándome que le había confiscado el teléfono porque había visto que había accedido a una página de dudosa reputación en Facebook.  Al salir del trabajo, con el compañero del BMW, pasé a la venta de asados que queda a pocas calles de mi casa por un asado para cenar.

 El martes salí a almorzar al comedor al que usualmente voy los miércoles o jueves, no había pollo frito y me tocó comer pollo a la plancha.  He estado trabajando en algunos documentos que se me están volviendo eternos.

 El miércoles volví a acudir al mismo comedor.  Ahora si había pollo frito.  A media tarde tuve una reunión que había programado desde una semana antes.  El tema tiene que ver con ISO 31000 y es de lo que me interesa trabajar.  Incluso le insinué al encargado que estaba disponible para arrancar proyectos.

Como a media mañana contacté a la chica con la que había conversado la semana anterior para asistir al taller de Drupal 7 que están dando en la institución de capacitación técnica del país.  Yo suponía que seguirían los jueves pero me indicó que era ese día.  Afortunadamente no era obligatorio llevar computadora.

La clase está interesante.  Es más o  menos lo que se podría aprender -como siempre- en un tutorial en Internet.  Quizá lo más valioso es que se trabaja en grupo y hay cierto compromiso por continuar con el proceso.  Ese día estuvimos viendo el módulo Views y como tarea quedó replicar la vista realizada en clase utilizando Jcarousel.  Done.

El jueves estuve trabajando casi todo el día en la modificación de un documento que supuestamente ya había finalizado pero que un área cambió en un gran porcentaje.  A la hora del almuerzo me dirigí al parque al que suelo acudir algunas veces.  Al salir, al igual que el día anterior tomé el Transmetro.  Había estado leyendo Los muchachos no escriben historias de amor.  Lo terminé el fin de semana.

El viernes tampoco quería salir a almorzar.  Como tenía que pasar dinero de la cuenta de donde trabajo hacia la cuenta de ahorros y la cuenta donde manejo tarjeta de débito salí al edificio que queda frente a nuestras oficinas y realicé los cambios necesarios.  Luego me quedé leyendo Nuestra Señora de la Soledad.  También lo terminé el fin de semana.  Por la mañana el amigo especial de nuestra compañerita me pagó los almuerzos que había cancelado hacía un par de viernes y volvió a comentarme sobre la oportunidad de pasarme a su área a programar .net.  Veremos como va eso.

Por la tarde llamé a mi ex esposa para ver que día iba a tener a mis chicos y me confirmó que continuaríamos el sábado.  Salí un poco antes de las siete de la noche y la compañera de mi jefa pasó a dejarme a la caa del voluntario que vive en la misma colonia.  Cenamos el asado de costumbre y conversamos con una taza de café.  Un poco después de las nueve me vine a mi habitación.  Casi toda la semana no tuve -o tuve bastante irregular- internet.

El sábado me desperté un poco antes de las siete.  Me levanté a limpiar la habitación y un poco después de las siete y media me fui a la casa de mis chicos.  Su madre me había avisado que saldría desde temprano.  Hasta que estaba por salir me dí cuenta que había olvidado mi tarjeta de débito en la oficina.  Compré todos los ingredientes para el desayuno en la tienda y el mercado pues el supermercado lo abren hasta las ocho.

Mis chicos ya estaban listos y preparamos un muy buen desayuno.  Luego venimos a mi habitación por el carnet del IRTRA y algunos pasaportes que estaban medio usados -juntamos catorce juegos-.  Como no tenía tampoco tarjeta de Transurbano nos tocó abordar un bus extraurbano, que afortunadamente aún circulan en esa vía.  Estuvimos toda la mañana en el parque, mis chicos se subieron a cuatro juegos cada uno y yo acompañé a mi chico a los carros chocones.  Los cuatro nos subimos a la rueda de Chicago.

Un poco después del mediodía salimos del parque y nos dirigimos a una librería en la que mi hija mayor empastaría un libro que planeaba regalarle a una compañera que celebraba sus quince años ese día.  Por otro lado, ese tema había sido parte del conflicto semanal con mi ex esposa.  Al final ella me había llamado el viernes por la noche para comentarme que mi hija quería que fueran juntas a esa celebración.  Por mí nunca hubo problema.

Después de empastar el libro pasamos a un Campero a comprar una pizza.  Ya nos habían cobrado cuando salió el adminstrador de la tienda a disculparse porque el horno se había descompuesto.  Me devolvieron el dinero y pasamos a la Al Macarone de la Universidad por un par de medianas.  Pasamos a almorzar al corredor de rectoría e hicimos un muy buen tiempo pues mientras estábamos almorzando empezó a lloviznar.  Aprovechamos una pausa en la lluvia y nos fuímos un poco menos de una hora a la biblioteca.

Con mi ex esposa habíamos quedado en que retornaría a mi hija mayor a las tres y media para que fueran a la fiesta de su compañera y mis chicos menores continuarían conmigo hasta la hora normal.  Con mis chicos pequeños habíamos planeado retornar a leer a la biblioteca.  Venimos a mi habitación pues mi hija quería pasar al baño y mientras estábamos preparándonos para retornar a la universidad empezó a llover nuevamente.  La lluvia se mantuvo esporádicamente por el resto de la tarde y ya no salimos de mi habitación.

Les dí un poco de tiempo en las computadoras a mis chicos, leímos un poco y jugamos una partida de Scrabble.  A las seis y media fuimos a su casa pero no había nadie.  Retornamos a leer un poco y a ver la misma parte de Mi Vecino Totoro que habíamos visto la semana anterior.  También tomamos té y panito.  Un poco después de la siete y media volvimos a verificar si habían retornado pero la casa estaba vacía.  Retornamos a mi habitación y ya estaba planeando la cena pero le dije a mi chica que llamara a su madre.  Resultó que ya venían en camino.  Mi ex esposa y mi hija mayor pasaron por los pequeños diez o quince minutos más tarde.

Después de que mis chicos se fueron -un poco después de las ocho- me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia pues habían convocado para la celebración del cumpleaños de una voluntaria que ha llegado en un par de ocasiones.  Cuando llegué ya habían cinco o seis voluntarios -y una nueva asistente- y estuvimos jugando un rato Dos.

El voluntario más grande del grupo llegó un poco más tarde con la cumpleañera y sus dos hijos -él de 18 y ella de 15- y quebramos una piñata.  Luego partimos un pastel y un poco después de las once de la noche el volutnario con el que visité el domingo pasado me pasó a dejar a mi habitación.

El domingo me desperté a las siete pues habían convocado para las nueve de la mañana en el mismo restaurante de la semana pasada.  No he estado lavando los fines de semana.  Seguí dormitando hasta las ocho.  A las ocho le envié un mensaje al voluntario avisándole que llegaría directamente al hospital -a las diez-.  A las 9:15 salté de la cama y salí corriendo a tomar el Transmetro.

Llegué justo a las diez al hospital y estuve visitando en la misma ala pediátrica que la semana anterior.  Aunque ahora no entré a la sala de cirugía que habían vuelto a asignarnos.  Me quedé en el pasillo conversando con una chica que ha estado cuidando a su hermano -quemaduras de segundo y tercer grado- por un poco más de un año.  Nos acompañó en una pequeña parte  del tiempo una doctora y dos o tres familiares más. La última media hora de la visita ingresamos con otro compañero al área de quemados.

La visita terminó a las doce y como no cargaba dinero le pedí prestado al voluntario que me invitó la semana anterior.  Almorzamos en Taco.  Estuve en el lugar con un par de voluntarios y un par de voluntarias hasta media tarde.  Cuando todos nos despedimos el voluntario me pasó a dejar a un supermercado en donde compré un cd para grabar la última distribución de Lubuntu.

Vine a mi habitación como a las cinco de la tarde y empecé a instalar Lubuntu en mi Dell Inspiron, no lo logré.  Paralelamente me puse a ver una película en mi Lenovo y me quedé dormido un poco antes de las seis.  Me levanté un poco antes de las nueve, lavé los trastes que había dejado en la pila, dejé ropa en remojo y lavé una camisa para usar hoy.  Luego ví una parte de Wanted.  Me dormí un poco después de la medianoche.

Este día el teléfono sonó a las cinco de la mañana -le puse como tres alarmas- pero me levanté al final a las 6:15, planché la camisa y un poco antes de las siete me dirigí al Transmetro pues no tenía tarjeta para abordar el Transurbano.  Pasé a comprar pan a una panadería que me queda en el camino.  Llegué a mi oficina un poco antes de las ocho y me tocó trabajar bastante en un par de documentos que había ofrecido para mañana.

Por la tarde me reuní con una ejecutiva que nos ha estado presionando con su información.  Afortunadamente aún tenemos su favor.  El compañero del BMW me había ofrecido aventón a las cinco y media.  Lo pasaron a traer un poco después de las seis pero aún estaba enviando unos correos.  La compañera de mi jefa salió un poco antes de las siete y me dió aventón a mi colonia.  Pasé a comprar pan tostado y vine a actualizar mis redes sociales y a ver si podía instalar finalmente Lubuntu.  No lo he conseguido pero instalé LAMP y Drupal en mi Lenovo -y a medias en la DELL-. 

También escribí la tarea que nos asignaron la semana pasada pero acabo de percatarme que hay un error en el módulo que estoy probando.  Estoy googleando la solución.  Acaba de empezar el martes.  Espero no dormirme muy tarde pues me espera un buen martes -tengo un par de tareas que me gustaría concluir este día- y el compañero del BMW me invitó a un partido de futbol con el área de Tecnología.  Aunque aún no he decido si iré.  A ver como va eso.

martes, 16 de julio de 2013

Fin de semana diferente...

Desde la semana pasada había planeado un fin de semana diferente.  No me llamaba la atención visitar con ninguno de los grupos con los que visito regularmente los sábados.  Como a media semana había visto el anuncio de una visita especial a un poblado que ha sido famoso históricamente por sus pintores primitivistas.  Me parece que uno de ellos incluso llegó a realizar varias exposiciones en Europa, creo que también lo desaparecieron durante el conflicto armado.  En fin.  Me anoté para participar en esta visita que había sido planeada a partir de las 11:00 de la mañana.  Se suponía que el evento finalizaría a las 17:00 horas y luego sería el retorno a la ciudad.  Había planeado lavar temprano, irme a la visita y pasar todo el día fuera de mi habitación.

El día viernes por la tarde me llamó una de las voluntarias con las que visito el sábado por la tarde, se presentó como la asistente del encargado de visitas especiales y me informó que había sido designado encargado de la visita del sábado.  También que sólo tres voluntarios se habían anotado.  Estuve en conversación –por correo- durante el resto del día para ver si más personas se anotaban e incluso recibí una llamada de la persona que había solicitado nuestra participación.  Al final me resigné a visitar con tres o cuatro voluntarios más.  Al menos nos habían ofrecido transporte de la ciudad hacia el pueblo y viceversa.

Por la tarde traté de avanzar en varias tareas del listado que no logro completar.  El compañero del BMW me había ofrecido aventón y había aceptado pero por tratar de dejar enviados unos correos electrónicos me quedé hasta las siete de la noche.  Por suerte la compañera de mi jefa también salió tarde y me dio aventón a mi colonia.  Pasé a cenar a donde el voluntario que vive en la misma colonia y un poco después de las nueve me retiré a mi habitación.  Acababa de llegar a mi habitación cuando me llamó mi ex esposa, ofreciéndome que cambiáramos el domingo por el sábado pues tenía una capacitación el día sábado.  Como no me emociona que mis chicos se queden solos durante el sábado llamé a la voluntaria de las visitas especiales y me excusé.

El sábado me desperté un poco antes de las ocho de la mañana.  Como había quedado de pasar por mis chicos a las nueve y media continué en la cama hasta las nueve, hora en que me levanté a hacer la limpieza.  Fui por mis chicos un poco antes de las nueve y media y aún no estaban listos.  Mi hijo menor aún se encontraba en el baño pues había tenido que acompañar a su madre a la biblioteca antes de que desayunaran.  Entré a la sala de la casa a esperar a mis chicos y un poco antes de las diez de la mañana nos dirigimos a mi habitación.  En mi habitación mis chicos resolvieron tres cubos de Rubik cada uno y leyeron un poco.  Luego les comenté que en vez de ir al IRTRA de acuerdo al plan mensual quería llevarlos a la librería en la que usualmente compro libros usados.  Estuvieron de acuerdo.

Salimos a una de las calles principales pues planeamos retirar dinero de una de mis cuentas de ahorro antes de ir a la librería.  El banco estaba cerrado por lo que nos dirigimos al centro –que es donde está la citada librería- pues había visto una agencia de uno de los bancos de los cuales utilizo chequeras.  La agencia estaba cerrada por lo que nos dirigimos a la librería con el dinero que llevaba –como diez dólares- pues usualmente cierran al mediodía.  En la librería compramos cuatro libros, tres de colecciones infantiles y uno de Marcela Serrano.  Luego encontramos –por fin- una agencia bancaria abierta, retiré un poco de dinero y nos fuimos a un restaurante de pizzas cerca de la universidad.  Almorzamos dentro del restaurante pues había conato de lluvia y luego pasamos un rato a la biblioteca.

Para terminar el día retornamos a mi habitación y vimos media hora de Mi Vecino Totoro.  Un poco antes de las seis y media los fui a dejar a su casa.  Su madre los había llamado un poco antes para avisarles que no iba a estar en la casa pero que les había dejado comida para que cenaran.  Un par de voluntarios me habían escrito invitándome a un evento de karaoke en el restaurante de costumbre pero no tenía muchos ánimos de ir, además, el voluntario que vive en la misma colonia iba a asistir a la Teletón con una de las voluntarias y no tenía de usar el transporte público.  Al final la voluntaria que iba a la Teletón me llamó ofreciéndome aventón al restaurante del karaoke en donde encontré a una voluntaria y un voluntario de nuestro grupo de los sábados por la noche. Estuvimos en el lugar hasta las diez de la noche y luego el voluntario me dio aventón a mi habitación.

El lunes de la semana pasada no traje almuerzo.  Como he estado comiendo bastante el fin de semana usualmente el lunes no me dá apetito.  Salí al mediodía al parquecito de costumbre a leer un poco.  En la noche pasé al supermercado a comprar aguacates y el martes traje una ensalada ya que no me llamó la atención incluir una sopa ramen.  El miércoles traje unos panes con jamón para el desayuno y el almuerzo.  EL día anterior había olvidado traer los dulces que me toca mensualmente por lo que el día de hoy tuve que traer panes para los tres integrantes de mi área.  El jueves salí a almorzar al restaurante al que voy usualmente una vez a la semana, pollo frito.  Lo interesante fue que en el elevador encontré a un voluntario al que había identificado en la convocatoria de mi grupo de voluntarios el sábado anterior.  Almorzamos juntos. El viernes tampoco salí a almorzar, solo me dirigí con un periódico al parquecito de costumbre.

El domingo lo sentí bien raro.  Era el primer domingo en mucho mucho tiempo que no estaba con mis peques. Me levanté súper tarde.  Afortunadamente desde hace un poco menos de un año hay visitas los domingos.  Me dirigií a un MC Donalds en el cual habían convocado para la visita en el hospital más grande del centro histórico.  La visita estuvo extraña.  Del grupo al cual me uní llegaron únicamente tres volutnarios.  Habían otros tres o cuatro grupos en la misma sala pediátrica.  Me pasé la mitad de la vistia haciendo origami con tres o cuatro niños y la última en el pasillo con familiares de los pacientes jugando basta.  Después de la visita el voluntario del día anterior me invitó a almorzar.  Pollo frito.  En Wendy’s.  Después de almorzar me dio aventón a mi habitación.  Entré a mi habitación a dejar mi mochila –y a dormir un rato- y luego me dirigí al café internet pues había planeado conseguir un disco de wifilax o uno de instalación de Mint o uno de instalación de Drupal.  La semana pasada me enteré que uno de los grupos de usuarios de PHP del país estaba organizando unos talleres de Drupal los jueves.  Estoy planeando asistir.

Al final no pude bajar ninguno de los tres paquetes. La velocidad de descarga era muy lenta.  Estuve actualizando mis redes sociales, jugando un poco de Scrabble on line y copié la película La Habitación de Fermat, que alguien había descargado en esa computadora.  Fue hora y media casi desperdiciada.  Retorné a mi habitación un poco después de las cinco y media y pasé a comprar un asado, unos snacks y una coca cola.  Cené en mi habitación viendo la película que había conseguido.  Terminé de leer La vida de Pi y empecé a leer La Cabaña, aunque no creo que vaya a leer La Cabaña.  Un poco antes de las nueve me lavé los dientes y me dormí.  Puse el reloj para las cinco de la mañana pues me recordé que este día tenía que traer panes y no quería venir tarde.  No me levanté a las cinco, ni a las cinco y media.  Me levanté un poco después de las seis, planché la camisa blanca limpia –no lavé en todo el fin de semana- y me vine a la oficina.  En el camino pasé a comprar los panes que debía y entré un poco antes de las ocho.  Solamente estaba Ant.

Este día ha estado bastante productivo.  En la mañana estuve enviando una serie de correos para avanzar –aunque sea un poco- en las tareas que tengo en mi lista mensual.  Para seguir con el hábito de los lunes no almorcé, aunque en la mañana había traído un panote que compré ayer en el supermercado.  EN la mañana escaneé los cuentos que mi hija mediana y mi hijo menor escribieron para participar en el concurso de relato infantil que lanzó Mc Donald’s y al mediodía salí al edificio que está del otro lado de la calle y en el cual está el departamento de mercadeo de ese restaurante.  Entregué los cuentos.  La fecha límite era el otro martes.

Había planeado salir temprano, aunque la compañerita del área había convocado a una reunión de cinco a seis de la tarde.  Quería llegar temprano a mi  casa para comprar ingredietnes para los almuerzos del martes y el miércoles, dejar un poco de ropa en remojo y lavar una camisa blanca para mañana.  La compañerita no realizó la reunión pero el compañero del BMW ha estado viendo algunos temas con la jefa de mi jefa.  La mayoría de la oficina ya se retiró y si en una media hora aún no veo nada claro yo también me iré, aunque ya será muy tarde para el supermercado.  Ayer compré un disco para obtener wifilax pues quiero instalar Lubuntu –o Mint- en mi portátil viejita.  Se supone que al curso de Drupal debo llevar portátil y no quiero exponer mi máquina más potente a pérdidas en los buses. A ver como  va eso.