Hay un libro con ese título, que narra la historia de amor entre dos universitarios norteamericanos, el chico es vástago de una familia de poder y la chica es de origen humilde, o algo así, me parece que el libro -y la película- termina con la frase 'amar es... no necesitar preguntar', ella muere de cancer, creo...
Personalmente, me conmovió más la historia de amor que se cuenta en La Guerra del Fin del Mundo de Mario Vargas Llosa: Joao Abad y Catarina. Joao fué un huérfano al que criaron sus tíos, cuando son asesinados, por culpa de los chismes del pueblo, Joao se vá del pueblo y jura vengarse. Lo cual cumple, al unirse a una banda de bandidos de las sierras y regresar cuando llega a ser su jefe, violan a todas las mujeres y matan a todas las personas del pueblo.
Tiempo después Joao se convierte en seguidor del Consejero, quien es una especie de apóstol de las selvas de Brasil, y se dá cuenta que una mujer lo observa contínuamente. Cuando finalmente la cuestiona, resulta que es una de sus víctimas de la venganza de su pueblo natal: Le cuenta que solo tres personas sobrevivieron, ella, un viejo que se escondió y una señora que curó de sus heridas pero quedó loca. Catalina misma le dice que a ella la dejaron por muerta, pero sobrevivió. Empiezan a conversar, contándose sus vidas, y luego se acompañan mutuamente en la romería constante en la que viven con el Consejero, incluso él la carga varios días en que ella cae enferma. Finalmente Joao se autoacusa públicamente de haber deseado poseerla y el consejero les dá su bendición para que se casen.
La Guerra del Fin del Mundo es un gran relato de una historia real, aparentemente ocurrido en una localidad remota de Brasil, Vargas Llosa se valió -me parece- de los informes que daban cuenta de la forma en que fué reprimida una rebelión de un poblado que no quería reconocer la autoridad de la república.
Al final, el ejercito llega al pueblo que habían fundado para vivir en un paraíso terrenal. Al final Joao -son varios con ese nombre- y la mayoría de los ex bandidos convertidos, terminan siendo los líderes de la defensa de ese pueblo. Logran resistir tres intentos del ejército por tomar el pueblo y aunque al cuarto intento, todo queda destruído, no muere con ellos el mito del Consejero: Empiezan a realizar peregrinaciones al lugar en donde creen que reposa.
...¿Qué quieres que le diga?»
«Que si se condena, quiero condenarme», dijo suavemente Catarina.
Esa es la frase que me dejo pensando en la historia de amor. Joao y Catarina se casaron, viven en una mísera choza, comen -cuando pueden- miserablemente y se despiojan mutuamente. Tienen dificultades para copular, por lo sucedido a ella. Y aún así, ella declara que, a pesar de que por lo que pelean es por la vida -cristiana- eterna, si Joao se condena, ella también quiere condenarse. Amor.