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lunes, 9 de octubre de 2023

Un viaje de ida y vuelta(2) - la estadía... A round-trip(2) the stay... Un aller-retour(2) le séjour...

El viernes me levanté un poco antes de las siete de la mañana; me parece que había dejado la alarma a esa hora para iniciar a buena hora mis movimientos del día pues eran varias las reuniones que tenía planificadas; creo que dormí muy poco pues además de la novedad de estar fuera de mi lugar habitual de descanso el tránsito de motos y autos no se detiene y la casa está justo en la avenida principal.

Mi primera reunión del día era un desayuno con mi único amigo de la infancia; habíamos quedado en que llegaría a su casa a las nueve por lo que tenía un par de horas para verificar mis responsabilidades laborales; y pasar un rato con mi hermano, quien me brindó posada la noche anterior.

Mi hermano mayor me propuso hacer un recorrido a pie por la playa del lugar para lo cual sacó una de sus tres motos (una pequeña, de estilo passola); nos dirigimos a la playa y caminamos un par de kilómetros; en el ínterin me dí cuenta que había olvidado mi celular pues lo había puesto a cargar por la noche.

Luego de la caminata mi hermano nos condujo en su motocicleta a unas champas en las cuales se reunen muchos trabajadores del puerto antes de iniciar sus labores matutinas o luego de completar sus labores nocturnas, ya que el puerto funciona las veinticuatro horas.

En el lugar mi hermano ordenó un par de desayunos normales (huevos, frijoles, queso, crema, tortillas y café) y desayunamos en el lugar; yo me dije que una de las primeras cosas que debía realizar al retornar a la ciudad era ingerir desparasitantes, ya que no creo que la higiene fuera de las mejores en ese lugar.

En fin, desayunamos y luego retornamos a la casa de mi hermano; a medio camino la rueda trasera de la moto perdió el aire y nos tocó caminar un kilómetro para completar el retorno; justo cuando empezábamos la caminata encontramos al hermano menor del amigo de mi hermano que ahora vive en la ciudad del Imperio del Norte donde pasé un par de años.

Estuvimos conversando un rato con el joven y luego nos dirigimos a la casa de mi hermano; yo andaba un poco preocupado pues temía que se volviera a repetir con Rb una escena como la de la semana pasada cuando no pudo localizarme por un tiempo -ya eran más de las ocho y media y usualmente ella se levanta a las ocho-.

Afortunadamente no encontré ningún mensaje o llamada perdida en el celular por lo que nomás esperé a que fueran las nueve para enviarle un mensaje a mi amigo de que estaba en camino a su casa; y mi hermano mayor se auto invitó para realizar la visita.

Temía que pasara eso pues la verdad prefiero las visitas personales; pero tampoco podía ponerme con muchos escrúpulos ya que ellos también son amigos; de hecho quizá han tenido una amistad más estrecha durante las últimas décadas, debido a la cercanía geográfica.

Total que mi hermano sacó otra de sus motos -la tercera al parecer no tenía batería- y nos dirigimos a la casa de mi amigo; en donde no había estado desde hacía más de veinte años: estudiamos en la misma aula los últimos años de la escuela primaria y en el mismo instituto los tres años de la educación secundaria.

Lo encontramos ya desayunando en compañía de su hermano -hombre transexual- a quien hace unos años le amputaron una pierna por complicaciones con la diabetes; la mamá de mi amigo -creo que tiene más de ochenta años- se portó muy amable y nos sirvió desayuno a mi hermano mayor y a mí.

Y el desayuno consistió nuevamente de huevos y frijoles, acompañados de tortillas y café; mientras estaba desayunando conecté mi computadora para monitorear mi trabajo pero todo se veía en calma; además realicé una videollamada con Rb para mostrarle dónde andaba y que se saludaran con mi amigo y mi hermano.

Luego realicé una videollamada con el amigo de Pdx y mi hermano y él estuvieron conversando durante casi una hora; cuando cortaron la llamada le escribí -de acuerdo a lo planeado- a mi amigo de bachillerato que ha estado viniendo a la ciudad a tratar un cáncer.

Mi amigo me indicó que podía pasar por su oficina de trámites aduanales a las doce y que buscaríamos un lugar para almorzar; como le comenté que me encontraba en la casa de mi amigo de la infancia -y ambos también coincidieron en la educación básica- me sugirió que nos acompañara y que él correría con los gastos.

Le compartí la invitación a mi amigo de la infancia y un poco después de las once y media nos retiramos de su casa pues había estado recibiendo comunicación que la carretera había empezado a ser bloqueada en varios puntos; lo bueno es que mi amigo se transporta constantemente en motocicleta por lo que no previmos ningún problema para llegar a la oficina de trámites aduanales.

Mi amigo es prudente manejando motocicleta y nos tomó un poco menos de media hora recorrer los diez kilómetros que separan ambos puertos; lo bueno es que él esta bastante familiarizado con las rutas y llegamos a nuestro destino con diez minutos de antelación.

El sol estaba terrible y luego de guarecernos bajo un alero le escribí a mi amigo informándole que estábamos ya en el lugar; él nos invitó a pasar un momento a su oficina que -agradablemente- contaba con aire acondicionado; me llamó la atención que en el pequeño espacio aislado térmicamente tres diferentes negocios comparten el mismo ambiente: la oficina aduanera de mi amigo, una contadora pública y auditora y otro técnico en trámites aduanales.

Mi amigo se entretuvo unos minutos en atender una gestión que tenía a media y luego nos pidió que lo acompañaramos a una restaurante del lugar -creo que era uno de los más lujosos-; él también andaba en motocicleta por lo que no nos tomó más de cinco minutos recorrer las diez o doce calles que nos separaban del lugar.

Yo le había dicho a Rb que durante este viaje mi plan era 'desayunara tortillas de harina, almorzar tortillas de harina y cenar tortillas de harina'; pero el desayuno había sido normal y al preguntar en el lugar si vendían tortillas de harina -realmente eran cuatro restaurantes en el mismo edificio de tres niveles- me respondieron negativamente.

Al final pedí una porción de tres tacos de pulpo -esperaba algo estilo mejicano pero no fue así- y mis amigos pidieron una mezcla de pescado y pulpo fritos y almejas cocidas; estuvimos conversando un poco sobre la vida y familia de cada uno y aprovechamos para que una de las meseras nos tomara una foto grupal.

Al menos en este lugar vendían café frío por lo que acompañé el almuerzo -al final también tomé un poco de lo que habían ordenado ellos- con un frappe de caramelo; estuvimos en el lugar un poco más de una hora y luego de que mi amigo pagara la cuenta -realmente debe haber sido bien alta- nos despedimos.

Con mi amigo de la infancia retornamos al puerto en donde vive y en el camino le pedí que me dejara en la casa de la hermana de mi mamá a la que siempre paso a visitar cuando realizo este tipo de viajes; mi tía no estaba pero si estaba su hija mediana y me quedé conversando un rato en su negocio de venta de ropa.

Un poco más tarde apareció mi tía y aprovechamos para tomarnos una foto grupal -que espero compartir con mi madre cuando la visite este mes-; estuvimos un corto tiempo conversando los tres sobre la familia y luego me despedí y caminé el kilómetro que separa esta casa de la de mi hermano.

Como mi siguiente reunión era a las cinco de la tarde aproveché un momento para relajarme en la casa de mi hermano y un poco después de las cuatro le pedí que me retornara al otro puerto pues había quedado de reunirmo con mi amgio de bachillerato -el único que respondió a mis mensajes- en el Pollo Campero de la localidad.

Mi hermano maneja un poco más rápido que mi amigo de la infancia pero creo que salimos tarde de su casa pues llegamos unos minutos después de las cinco a mi destino; me despedí de mi hermano y entré a encontrarme con mi amigo del bachillerato.

Ordenamos un par de cafés y unas champurradas -fueron como cuatro dólares!- y estuvimos en el lugar un poco más de una hora entre reminiscencias de nuestra juventud -teníamos más de treinta años de no vernos- y las historias familiares; luego dimos -él también andaba en motocicleta- un recorrido por el malecón del lugar.

Un poco antes de las ocho le pedí que me  pasara a dejar a un lugar en donde pudiera tomar un taxi para regresar al otro puerto y nos despedimos; los taxis son de los medio más usados para moverse entre ambos puertos, el recorrido es de menos de media hora y el precio es de un dólar.

Llegué a la casa de mi hermano un poco después de las ocho y le comenté que me había puesto de acuerdo con mi amigo que había venido a inicios de año a la ciudad para que pasara -junto con su familia- por mí a las nueve y media.

También le comenté que el plan era que fueramos a cenar con su familia -su esposa y su hijo, que es cantante de música cristiana- y que luego abordaría el autobús para regresar a la ciudad; el pasaje lo había adquirido en la mañana mientras desayunábamos y había pasado por la tarde a la oficina local a imprimirlo.

Mi amigo pasó con su esposa un poco después de las nueve y media y nos dirigimos a un lugar en el que se estaba realizando una campaña evangelística y en la cual su hijo estaba participando en la amenización.

Nos tocó que esperar un momento a que su hijo se desocupara y luego nos dirigimos a un comedor -por fin tortillas de harina!- que se encuentra justo a la par de la estación en donde debía abordar el bus para el retorno a la ciudad.

Llegamos al lugar un poco después de las diez de la noche pero pudimos cenar en paz -mi amigo también ordenó unas tortillas extras para que puediera traer- un poco antes de las once mi amigo pagó la cuenta y caminamos a donde debía abordar el autobús.

Pero, llegaron las once de la noche y no se veía ninguna acción en el mismo; fuí a preguntar sobre la situación a la ventanilla de boletos y me indicaron que debido a los bloqueos aún no se decidía si el viaje se realizaría; que se vería entre once y media y once cuarenta y cinco.

Como no quería retener a mi amigo y su familia le indiqué que se retiraran y que les informaría de cualquier novedad; él mi hizo prometerle que le confirmaría cualquier resultado de la salida del bus; tanto si el viaje se realizaba como si no.

A medianoche anunciaron por los altavaoces que debido a un bloqueo en la carretera; justo al iniciar la ruta nacional, el viaje no se realizaría; que los boletos podían ser redimidos en cualquier otro día y hora; por lo que llamé a mi amigo y le pedí que llegara por mí para dirigirme a la casa de mi hermano.

Pero mi hermano tiene el sueño muy pesado; y duerme en una habitación muy interior de la casa; y tampoco quería causar un relajo a la una de la mañana; por lo que al ver que mi hermano no se levantaba le pedí a mi amigo que me dejara en una pensión que se encuentra a pocas calles de distancia.

Sorprendementemente -pues el rótulo dice Atención las 24 horas- nadie salió a atender el timbre por lo que le pedí que me llevara a otro hotel un poco más distante; en este lugar si atendieron el timbre y, luego despedirme de mi amigo, me registré en el mismo y procedí a intentar dormir unas pocas horas -fueron veinte dólares!-.

                                                                    ...---ooo000ooo---...

El martes pasado aproveché para comentarle a mi nueva manager oficial que había perdido la gorra que me había obsequiado el año pasado -por andar en Uber moto-; y amablemente me ofreció su reposición; luego conversé con una oficinista de Recursos Humanos y acordamos que llegaría el día lunes antes del medio día por mi nueva gorra.

El miércoles pasado estuvo bastante ocupado; o al menos más ocupado que las últimas semanas: de nueve a diez asistí a una reunión de planificación con todo el equipo y de diez a once asistí -al menos por momentos- a una reunión en la que mostraron parte de la tecnología con la que debemos trabajar en nuestra nueva asignación.

Y luego, de once a once y media, tuve la entrevista con la segunda organización con la que espero hacer trabajo voluntario como traductor; la reunión estuvo muy buena, el joven costarricense que me entrevistó tiene más de quince años de trabajar con la organización y además, veo acá procesos más estables.

O sea, en la primera de las organizaciones el contacto fue unos diez días antes del evento y no hubo ninguna entrevista; nomás la confirmación de que podía atender los diez días que duraba la jornada médica; en este caso no, la persona me contó sobre la organización y luego realizó una entrevista de reclutamiento bastante completa; incluyendo la evaluación de mi nivel de inglés.

Al final la persona me dijo que el resultado era un Sí y que nomás debía esperar al siguiente lunes por un link para ingresar mi información en su base de datos; la verdad me sentí bastante satisfactorio por la entrevista aunque luego -para variar- empecé a preocuparme por las fechas -primeras semanas de diciembre- y el estado general de mi empleo actual.

El miércoles también me volvió a escribir mi prima favorita quejándose de problemas financieros y pidiéndome un préstamo de cien dólares; como nunca se ha atrasado en sus re pagos le transferí el dinero a la cuenta de costumbre; por la tarde caminamos con Rb hasta el supermercado más alejado y nos abastecimos de pollo para los almuerzos y frutas para las refacciones y desayunos.

lunes, 4 de septiembre de 2023

La media centuria y los primos…The half century and the cousins... Le demi-siècle et les cousins...

Mi segunda prima favorita cumplió cincuenta años el sábado anterior; como yo hace seis meses y como su hermana mayor el año pasado; y continuando con mi campaña de alejar a la soledad -o mejorar mi acercamiento social más bien- había agendado un desayuno desde hace un par de meses.

Y me imaginé que la ocasión sería un poco complicada: hace diez meses enviudó luego de treinta años de convivencia con su esposo -se casó a los 18 años esperando ya a su primogénito-; y también esperaba la reacción de celos de su hermana mayor: la he estado visitando regularmente desde el año pasado pero en su cumpleaños nomás le envié una pizza a su domicilio.

Y es que la situación de ambas es rara: mi prima mayor trabaja desde su casa -aunque justo el día de su cumpleaños la hicieron llegar a su oficina- y se hace cargo de su hijo menor: quien desde los nueve años -creo que ahora tiene 22- ha ido desarrollándose en dirección inversa -no puede caminar y apenas habla-.

En el caso de mi segunda prima; además de haber enviudado hace menos de un año ha mantenido a sus hijos a su lado desde que nacieron: el más grande tiene treinta años y trabaja por temporadas y el segundo tiene veintisiete y convive con su novia en la misma casa; mientras ella trabaja él lo ha hecho por temporadas muy cortas… algo raro todo.

Y también se me iba a complicar porque este mes me brindaron tres sábados el espacio en la biblioteca municipal a donde he acudido a practicar la dialéctica los últimos meses; entonces, había planeado salir de mi casa a las nueve y media, pasar por mi prima a las diez, desayunar y retornarla a su casa a las once y media, y finalmente dirigirme a mi siguiente reunión.

Aunado a esto está la situación política local: el presidente electo -y de cuyo partido fui fiscal en las últimas elecciones- continúa siendo perseguido políticamente y durante la semana -finalmente- convocó a la población en general a manifestar en la plaza central de la ciudad -a cuatro o cinco calles de donde se encuentra la biblioteca-.

El partido político del presidente electo -cancelado la semana pasada en una maniobra por demás rara- surgió como fruto de las manifestaciones populares que desembocaron en la renuncia -y encarcelamiento- del binomio en el poder hace ocho años.

La manifestación del sábado buscaría retomar ese sentimiento de cambio que se vió truncado hace ocho años con la elección de un payaso -virtual y literal- para la presidencia y la consiguiente expulsión de los operadores de justicia que buscaban bajar un poco la corrupción galopante: nuestro país es considerado campeón mundial en este aspecto -superado apenas por algunas naciones africanas-.

Rb participó activamente en las manifestaciones de hace ocho años -yo la acompañé en alguna ocasión pero no es una actividad que me atraiga realmente- y estaba planeando también participar en la de hoy; pero el sábado amaneció con molestias abdominales por lo que al dejarla por la mañana aún no había decidido su proceder…

El martes y miércoles de la semana pasada la carga laboral continuó tan baja como había estado el último mes: casi inexistente; en todo caso aproveché para avanzar un poco en la lectura, practicar Duolingo y mejorar mi comprensión del cubo de Rubik 4x4x4; y el miércoles mi manager convocó a una reunión a los tres analistas que acudimos a la bienvenida del otro equipo la semana pasada.

La reunión estuvo un poco extraña; básicamente nos contó lo que ya sabíamos: que aún faltaba definirse definitivamente cuál sería nuestra siguiente posición y que debíamos esperar a que nos convocaran a una entrevista con el director del área para determinar la mejor forma de proceder.

Pero, también nos comentó que los otros dos compañeros ya estaban trabajando en su nueva posición -aunque la naturaleza de trabajo cambió de automatización a manual- y que nuestro caso era diferente por haber indicado en la última encuesta un perfil más adecuado.

Y me inquietó la última parte de la reunión -fueron como veinte minutos en total-: nos propuso a los tres integrarnos a uno de sus otros equipos realizando también estas labores de índole manual; al parecer, de continuar por donde vamos dejaremos de estar bajo su administración.

Ninguno de los tres respondimos a su propuesta y el silencio se interpretó como lo que era: una negativa a retornar a las tareas que realizaba antes; aunque yo le escribí luego de la reunión para repetirle -como lo hice cuando trabajaba más cercanamente- que estoy dispuesto a seguir laborando en donde pueda colaborar.

Pero ya no pasó nada más digno de mención; hasta el día siguiente: el jueves recibí una invitación a una reunión con el director de la nueva área; según ví en la convocatoria en la misma participarán mi actual manager, el director -procedente del sudeste asiático-, el manager el área de desarrollo y el manager del área al cual pasaría a trabajar.

La reunión está programada para el martes por la tarde y me ha provocado sentimientos ambivalentes: por una parte creo que por fín se definirá cuáles serán las nuevas tareas que estaré realizando, por otra parte, me parece extraño que se realice una entrevista antes de los cambios definitivos.

A la reunión vespertina del sábado llegaron tres asistentes regulares, un nuevo invitado: al parecer es un refugiado de nuestro pequeño vecino del sur, quien dice ser ingeniero civil pero estar asilado en nuestro país debido a la violencia existente en el suyo; también llegó una chica quien se integró al grupo luego de entrar a observar las pinturas que adornan la sala en la que nos reunimos.

Y mis hijos; en total fuimos ocho personas en el grupo y aunque el tema era la ocurrencia de cosas malas a las personas buenas -como trasfondo teníamos el mito de Edipo Rey- al final terminamos conversando sobre la situación política actual.

Mis hijos -creo que ya lo tomaron como costumbre- llegaron un poco antes de que se cumplieran las dos horas que tarda la reunión y luego me ayudaron a limpiar el espacio y a empacar la cafetera y los insumos sobrantes.

Luego los invité -también se está haciendo costumbre- a almorzar en el Subway cerca del áre en la cual habitan; saliendo del parqueo en donde dejo el auto en el centro histórico empezó a llover bastante fuerte por lo que la llegada al restaurante tardó más de lo normal pues las vías estaban bastante inundadas.

El almuerzo estuvo tranquilo y estuvimos en el lugar un poco más de una hora entre comida y conversación; después pasé a dejar a cada uno a su lugar de habitación y me dirigí a la casa de mi prima cumpleañera.

En el lugar estaban mis tíos, mi prima mayor con sus hijos menores y la novia del segundo; los dos hijos de la celebrada y la novia del menor; mi primo menor, su esposa y sus cuatro hijos -las dos menores son gemelas- y al final llegó el pastor de la iglesia a la que acuden acompañado de su esposa.

También estaba -tenía varios años de no verlo- el esposo de mi prima mayor -a quien siempre admiraré por ser capaz de tener dos familias al mismo tiempo-: lleva más de veinticinco años de matrimonio con mi prima -ya los tres hijos son mayores de edad- aunque estuvieron separados varios años.

La separación -al parecer- se debió a que había iniciado otra relación con una compañera de su lugar de trabajo; ahora regresó a convivir con mi prima pero durante algunos días de la semana también continúa con la otra pareja; me parece que adquirieron una vivienda en común.

La cena estuvo bastante tranquila, de hecho pasé la mayor parte del tiempo con el hijo menor de mi prima mayor -quien no tiene movilidad y apenas habla- practicando un poco de origami; la comida se compuso de asado y pastel.

Luego de la comida el hijo mayor de mi prima tomó la palabra e inició el círculo de felicitaciones a la cumpleañera; me tocó ser el tercero y traté de que mis palabras fueran bastante ligeras y justo cuando estaba cerrándose el círculo hice que mi teléfono sonará y simulé una llamada: me incomodan las situaciones emotivas y temí que viniera algo de eso.

Lo cual sucedió: quien cerró el círculo fue quien lo había iniciado y las emociones desbordaron sus palabras y terminó llorando, y por supuesto su mamá también lo acompañó en el llanto; para esto yo estaba en el exterior y esperé a que pararan los sollozos para entrar a despedirme.

Como ya eran las ocho de la noche las calles estaban bastante desiertas por lo que el retorno a mi casita estuvo bastante tranquilo; con excepción de la última parte: estuve detenido un buen rato pues al parecer un motorista había derrapado deteniendo completamente la circulación.

Afortunadamente no fueron más de diez minutos detenido y finalmente llegué a la casa de Rb un poco después; el domingo estuvo -como casi todos- bastante lento, especialmente porque Rb no acudió a la iglesia por la mañana por lo que nomás avancé un poco en mis lecturas y luego salimos a caminar un poco antes del mediodía.

Almorzamos -como casi todos los domingos- alitas y luego sacamos a caminar a los perros; después de que Rb les diera de comer a sus animales la llevé a sus clases de teología y luego me dirigí a la casa del antiguo voluntario a donde estoy acudiendo cada mes; había pasado a comprar pan tostado y llevaba la prensa francesa.

La reunión estuvo bastante tranquila, entre café y conversación; y estuve en el lugar un poco más de hora y media -incluso la última parte de la reunión estuvimos viendo el final de Rocky 3 y el inicio de una película de la Pantera Rosa- y luego me despedí para retornar a mi casita.

Encontré únicamente a los perros y los saqué un rato al patio mientras lavaba los trastos que habían quedado sucios del almuerzo y después preparé las gelatinas que acompaño con la avena en mis desayunos.

Rb vino un poco después de las seis y después de cenar terminamos el domingo como casi todos los días: en su cama viendo series o películas -y jugando ajedrez, practicando francés con Duolingo, leyendo o armando el cubo de Rubik-.

Y eso.


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martes, 15 de febrero de 2022

A mitad del camino... Half way... à moitié...

 Hoy es el día cincuenta de mi challenge anual... o bueno, he estado haciéndolo desde hace tres años pero no se sí lo continuaré haciendo durante los próximos años... de pronto encuentro una variación; en el 2020 hice tres challenges de 30 días cada uno -creo- de forma consecutiva; el año pasado aumenté los challenges a cuatro de forma paralela y a 64 días... este año me propuse cinco y a cien días; de pronto el próximo año hago un par de forma paralela por cincuenta días y realizo tres consecutivos... quién sabe.

La pandemia parece que empieza a remitir y a perfilarse como una endemia... al menos en el imperio del norte y usualmente los demás países seguimos sus pasos; o al menos en esta parte del mundo ha sido lo común durante las últimas décadas; lo último que leí es que cuatro o cinco estados están ya dejando los mandatos obligatorios de mascarilla.

Y previendo que ya las cosas deberían de empezar a 'normalizarse' hemos estado saliendo un poco más de casa: el sábado pasado fuimos por primera vez en dos años a la megapaca: de mis cuatro pantalones de lona tres ya estaban casi inservibles y Rb necesitaba unos tenis.

Y quería ropa nueva porque había programado una visita para el domingo: habíamos quedado con mi prima favorita que nos encontraríamos en la casa de su mamá el domingo por la tarde; además ese mismo domingo Rb volvió a su congregación luego de siete años de ausencia.

Pero el fin de semana empezó más temprano: el sábado me reuní con mi abogado (o al menos el abogado al que he acudido por necesidades notariales durante los últimos años) para ver las implicaciones legales de los matrimonios en nuestro país.

Y es que debido a todo lo que ha pasado con Rb desde el fin del año pasado quiere ponerse a cuentas con sus creencias y parte de eso es dejar de vivir como pareja sin un sustento legal; y lo que me comentó el abogado es que es bastante riesgoso pues casarse es sencillo pero divorciarse conlleva muchas dificultades, especialmente para la parte masculina.

Igual creo que a mis casi cincuenta años evitar legalizar la unión en la que he estado desde hace un buen tiempo nomás refleja una falta de madurez o una negación de las responsabilidades que como adulto debo afrontar; aunque Rb quería que lo hicieramos cuanto antes le indiqué que lo mejor es que nos esperáramos un tiempo y acordamos en Junio.

Y no sé qué va a pasar; personalmente creo que todo lo que inicia finaliza eventualmente o al menos, que nada es para siempre; no sé si su acercamiento religioso será algo que nos irá distanciando paulatinamente o alguna otra cuestión; al final todo se termina, lo que me molestaría es que las cosas se complicaran para una finalización, aunque creo que tampoco he sido nunca bueno con los finales.

Mañana viene la hermana de Rb del país vecino del norte; han estado conversando bastante desde que empezaron todas sus molestias de salud y creo que fue ella la que al sugirió el casamiento, o hacerlo de forma más o menos precipitada; no espero nada bueno de su visita y creo que dependerá de cuanto tiempo se quede por acá lo que marcará bastante el progreso de nuestra relación con Rb.

Y es que al final esta es su casa; aunque Rb haya vivido ininterrumpidamente acá como cuarenta años, ella fue la propietaria original de la casa, luego creo que estuvo a nombre del papá de ambas y luego de su muerte regresó a su nombre; y a mí me da igual: no tengo ninguna propiedad y no me interesa obtener una, más que por evitar la depreciación del dinero y/o dejarle algo a mis hijos.

La casa es de ella, Rb ha vivido acá como cuarenta años y yo he vivido más o menos regularmente como cuatro o cinco años -y ya de forma estable durante un poco más de un año- pero no tendría ningún inconveniente en retornar a vivir a una habitación; de hecho el día que me reuní con mis peques les coenté que de pronto necesitaba moverme y les pedí que averiguaran si habían espacios disponibles donde estaban viviendo.

Total que el sábado me levanté un poco más temprano que de costumbre y pase por H a las siete para ir a desayunar a un Mc Donald's; estuvimos hablando sobre las cuestiones legales con respecto al matrimonio, divorcio y adquisición de propiedades; lo pasé a dejar casi a las 9:30 a su casa.

Luego retorné a casa pues teníamos clase de Lengua de Señas de 10:30 a 12:30; por la tarde fuimos a la megapaca en donde adquirí un pantalón de lona y una pantaloneta Calvin Klein; el domingo por la mañana fui a dejar a Rb a la iglesia y al medio día fui por ella y pasamos por Subway para almorzar.

En la tarde me dirigí a la casa de mi tía en donde estuve un poco más de dos horas con ella, su esposo y mi primo favorito; fue un fin de semana bastante diferente a los que habíamos tenido durante más de dos años: saliendo varias veces cada día.

En el trabajo seguimos aún recibiendo training del mismo proyecto que debemos tomar a partir del próximo mes y empezamos a recibir otro training de un proyecto un poco más pequeño que también nos tocará estar viendo; además estamos preparandonos para el último release del actual proyecto que está programado para la madrugada de este viernes.

Terminé de leer Counting y dejé a medias Eloquent Javascript (sigo escribiendo Javascript por las noches pero me concentro en Cypress) y Periodic Tales; empecé a leer American Gods y espero terminarlo esta semana: el libro empieza muy bien -no me dí cuenta que el autor era el mismo de Good Omens hasta ayer o antier- pero luego se va a clichés y estereotipos; no creo que lea más del mismo autor al concluir este.

Y a ver cómo se viene la segunda mitad de mi challenge 2022...



jueves, 3 de enero de 2013

Jueves, Frío de Enero…


El martes, como a las 9:00 me dirigí caminando a la casa de mi prima.  Traté de no salir muy temprano y de no caminar muy rápido para llegar un poco tarde.  Se suponía que a las 9:30 saldríamos de la casa de mi prima para dirigirnos a la casa de mis tíos, que viven como a una hora en automóvil.  Llegué como a las 9:38 a la casa de mi prima y su esposo estaba saliendo a revisar el automóvil en el que viajaríamos.  Me quedé en la acera ayudándolo –viendo como- a revisar los niveles de aceite y agua.  Como a los 10 minutos me llamó mi prima y le comenté que estaba afuera.

El día estuvo muy bueno.  Yo había llevado mi Scrabble y le enseñé a jugarlo a los hijos de mi prima menor.   Mucho después del mediodía llegó mi prima mayor y también estuvimos jugando scrabble con sus hijos.  Vimos una parte de Señales y otra parte de El Quinto Elemento.  La reunión terminó casi a las 5:30, luego de almuerzo y repartir un helado que salimos a comprar con todos los adolescentes.

Cuando iba entrando a la ciudad –ya casi a las 6:30- llamé al voluntario que vive en la misma colonia para avisarle que me retrasaría un poco para la cena que habíamos planeado en la casa de una de las amigas de los sábados por la noche.  Al final no pude ir.  Mi prima mayor y su familia iba en otro automóvil y había planeado pedirles aventón de la casa de mi prima menor a mi casa.  Resultó que se atrasaron un poco y luego decidieron tomar café y pan al llegar a la casa de mi prima menor.  Al final salí de allí como a las 8 de la noche.  Le había enviado un mensaje al voluntario que vive en la misma colonia para que no me esperara.

Cuando llegué a mi habitación revisé mis correos y blogs.  Estuve intercambiando mensajes con la voluntaria en donde era la cena, explicando porqué no había podido llegar.  Leí un poco de State of Wonder y me dormí un poco antes de medianoche.

Ayer fue el primer día de labores del 2013.  El día estuvo bastante lento, aunque aproveché para adelantar en una asignación bastante trabajosa que traía entre manos.  Mi jefe me regaló un tamal de papa pero lo guardé en el refrigerador y bajé a almorzar al comedor que queda al otro lado de la calle.  Que estaba cerrado.  Me tocó almorzar una chimichanga, en el tercer nivel del edificio.  También leí el segundo y una parte del tercer capítulo de Cien Años de Soledad.  Al final del día envié el reporte de lo realizado en el día.  Estoy esperando que me llamen del banco para la –supuesta- última entrevista.

Salí un poco antes de las seis de la tarde.  Cuando iba entrando al comercial más popular de la zona llamé a mi hija mayor para ver como había estado su inicio de año.  Mi ex esposa empieza a trabajar este día.  Mi chica me comentó que todo había estado normal.  Que no habían hecho nada extraordinario el primero de enero.  También me comentó que me habían guardado un trozo del pastel que les había llevado el lunes, que debía pasar por él.  Le indiqué que pasaría como en una hora y luego se me ocurrió que podía aprovechar para instalar la memoria que había recuperado la semana anterior.

Estuve en casa de mis peques un poco menos de una hora, instalándo la memoria y revisando algunos inconvenientes que tienen con Office.  Creo que tengo un par de alternativas para repararlo.  Un poco antes de las 8:00 retorné a mi habitación a revisar mis correos y blogs.  También empecé a ver la declaración de impuestos de este año.  Afortunadamente mi mejor amiga del voluntariado y el voluntario que vive en la misma colonia facturaron algunas compras a mi nombre y con lo que me dio el primer mes del año pasado mi ex esposa creo que no me irá tan mal.

También estuve conversando un poco con Eve a través de websapp.  El día de ayer estaba pensando en la conveniencia o inconveniencia de algunos eventos o personas.  Por ejemplo, el año pasado reencontré a Al y, al parecer, íbamos nuevamente hacia estar juntos.  Como al mes de reencontrarnos –no íntimamente- murió su papá y se desconectó completamente.  Ahora con Eve, parece que tuvo un percance bastante fuerte la semana pasada –intentaron roberle el auto o algo así- y ha decidido dejar por completo los eventos sociales.  Incluso me ofrecí a pasar a verla a su casa este sábado pero declinó porque, según ella, está ahorita en una situación legal delicada.  En fin. Leí un poco de State of Wonder y me dormí un poco antes de medianoche.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Miercoles, primos, chica...

Ayer habíamos quedado con mi ex esposa en que podía ir a traer a mis peques como a las 11:00 AM.  Un poco después de las 10:00, luego de ver una parte de Dragonfly y leer un poco de State of Wonder los llamé para ver si estaban listos y fuí por ellos.  Venimos a mi habitación a ver un episodio de Phineas and Ferb, un video sobre fails del 2012 y a buscar alguna información en Wikipedia.

Había quedado con mis primas que llegaría a su casa al almuerzo navideño alrededor de la 1:30.  Había planeado salir de mi casa a las 12:30 con mis peques para no llegar muy temprano.  Al final salimos casi a las 1:00 de mi habitación y llegamos un poco después de la 1:30 a la casa de mis primos.  Temprano.  Mis tíos llegaron como media hora después y un poco después mi prima mayor.

Almorzamos pavo, arroz especial y ensalada de manzana.  Lo típico.  Y muy sabroso.  Estuvimos departiendo entre almuerzo y conversación casi hasta las 4:30, también explicando un poco del cubo de Rubik.  A las 4:30 les comenté a mis primos que tenía que retirarme para que no nos agarrara la tade y retornamos a mi habitación con mis peques.  Luego los llevé de vuelta a su casa, alrededor de las 5:30.

Retorné a mi habitación y terminé de ver Dragonfly.  Luego me dormí temprano.

Había una dama a la que contacté por medio de Facebook hace más de dos años, creo.  Ella estuvo en el mismo período de entrenamiento en el que ingresé a mi voluntariado pero se retiró por completo del mismo.  Hablamos algunas veces por Facebook el año pasado y nos mensajeamos algunas veces.  La semana pasada la invité a que salieramos.  Se suponía que leeríamos Cien Años de Soledad y nos reuniríamos para comentarlo.  Buen plan.  La cita estaba para hoy a las 6:00.

Hoy me levanté a las 6:30.  Me había despertado mucho antes pero me quedé dormitando en mi camita, este mes de diciembre ha estado realmente frío.  Entré a mi oficina un poco antes de las 8:00, me llevé el par de tamales que me sobraron de los tres que mis chicos me regalaron ayer.  Cuando llegué a la oficina solo estaba el compañero A y la verdad, la oficina se veía bastante solitaria este día.

Temprano en la mañana me llamaron de la agencia en donde están realizando la investigación socioeconómica para el trabajo en el banco al que estoy aplicando.  Supuestamente no habían podido ponerse en contacto con varias de mis referencias personales.  Les proporcioné otros cuatro contactos y les escribí sobre Facebook a los cuatro para ponerlos sobre aviso.  A dos -al voluntario que vive en la misma colonia y a H- los contactaron mientras estaba avisándoles.  El voluntario que vive en la misma colonia me llamó para confirmar que lo había puesto de referencia y H me escribió sobre Facebook para comentarme que lo habían llamado.

Luego, como a la media hora, me llamó Lc, quien será mi jefa en el banco.  Lc me llamó para comentarme que estaba presionando a la agencia esta para que pasaran el informe y agilizar la contratación.  Le comenté lo que había sucedido más temprano y que había recibido la visita domiciliar el sábado.  Le aseguré que en cuanto me confirmara en el trabajo renunciaría en donde estoy.

Estuve trabajando todo el día en la asignación por la que mi jefe me cortó estos dos días de vacaciones y por la mañana conversando sobre Facebook con la dama con la que me encontraría en la tarde.  Salí a la hora del almuerzo al banco en donde me depositan y pasé una pequeña cantidad a la cuenta de ahorros y deposité la mensualidad para mis peques en el otro banco.  Tomé otra cantidad para mis gastos mensuales y me dirigí al banco en donde manejo tarjeta de débito pero el banco estaba atestado.  Dejé el dinero en un sobre en el archivo de mi escritorio.

Un poco después de las 5:30 me retiré de la oficina.  Mi jefa también.  De hecho coincidímos en el elevador.  Costó que pasara el bus para el centro pero finalmente llegué como con media hora de anticipación.  Aprovechando lo temprano recorrí un poco la sexta avenida, ingresando incluso a una exposición de pintura que tiene el gobierno al lado del museo de la policía nacional civil.

Un poco antes de las siete me dirigí al café en donde nos habíamos citado con Eve y esperé un par de minutos.  A las siete le envié un mensaje y me comentó que ya había llegado.  La llamé y resultó que estaba ya dentro del local.  Compré un café helado, un café caliente y un pastel y pasamos la siguiente hora y media conversando de libros, vida, etc.

Un poco antes de las 9:00 Eve me indicó que debía retirarse, pues no guarda su automovil en su casa sino en un parqueo contiguo y no le gusta llegar tarde.  Me ofreció sin embargo, aventón hasta mi casa.  Con Eve me sentí como un adolescente -igual me sucede con casi todas las chicas que me gustan- y estuve a punto de besarla cuando nos despedimos.  Sin embargo me refrené.  Eve es auditora, tiene una fantástica carrera profesional y, según la conversación que sostuvimos, sueña con tener una familia.  O sea, iríamos hacia hacernos mucho daño.  Me despedí con beso en la mejilla e ingresé a mi casa y a mi habitación.  La soledad creo que es mi mejor compañía.

jueves, 8 de julio de 2010

Dineros...

El tema del dinero es -generalmente- parte vital de mi vida, como de la mayoría de personas, creo. No es porque ansíe tener cantidades enormes, sino es más una cuestión práctica, tienes dinero cubres tus necesidades, no tienes dinero, tienes que conseguirtelo para cubrir tus necesidades. Me molesta vivir esperando el cheque de fin de mes, viví la última parte de mi matrimonio en esta forma, con tarjetas de crédito y demás.

Afortunadamente por este tiempo no poseo una tarjeta de crédito -caso raro, me parece- tampoco poseo un automóvil ni el deseo de obtener uno. Mi preocupación principal -dada la volatilidad de mi empleo- es contar con recursos para capear un posible paro laboral y continuar cubriendo mis necesidades -y las de mis peques, eso sí-.

A veces -muchas quizá- me voy a los extremos, por ejemplo, a dos meses de cumplir dos años de vivir de nuevo en mi país, acabo de comprar mi primer cama. Mi vecino retorna a su país de origen y aproveché para empezar a proveerme de muebles 'normales'. Creo que es el gasto más fuerte -en cosas que no sean las 'básicas'- que hago desde que empecé a vivir solo en mi país. De hecho en Portland tampoco adquirí artefactos de este tipo, pues a pesar de haber vivido casi dos años siempre lo tomé como algo temporal.

El dinero. Hace unos cuatro meses estaba en una reunión con mi grupo de voluntarios cuando me llamó una prima para solicitarme un préstamo, pagadero a fin de mes. Accedí a prestarle el dinero, pues lo tenía en el momento, no lo necesitaba y me cae bien su familia. Creo que el termino era a fin de año y no a fin de mes. Lo único incómodo es cuando hablamos por teléfono, usualmente la conversación de su lado empieza con 'que pena, tengo que pagarte, etc' y por mi parte 'no te preocupes, cuando puedas, etc'.

El año pasado les abrí una cuenta de ahorro a mis peques en una Cooperativa. Cada dos o tres meses les doy cierta cantidad de dinero, con la condición que determinado porcentaje deben depositarlo en su cuenta y el resto pueden gastarlo a discreción. Usualmente el porcentaje a ahorrar lo pueden elegir, es entre el 70% y el 80% de ahorro obligatorio. Espero estar contribuyendo a su educación financiera. Lo que me interesa, al final, es que vean el dinero como una herramienta: Los resultados de su uso dependerán de lo diestros que sean al manejarlo.

martes, 4 de mayo de 2010

Amistad...

En la biblia -y que conste que no soy un fanático del libro- dice "Y amigo hay más unido que un hermano." (Biblia Reina Valera 1960).

Cada una de las tradiciones tendrá una versión más o menos similar para describir la amistad.

Lo ideal creo, sería que la amistad con tu hermano superara a la unidad de cualquier amigo, pero bueno.

No se realmente a que se debe que unos hermanos se lleven tan bien y otros tan mal. Tan mal que no es nada difícil aceptar las primeras dos líneas de este post. Cuando estaba en bachillerato recuerdo que habían dos hermanos en la misma sección del grado inmediato inferior. Se llevaban muy bien, jugaban juntos futbol, realizaban todas las actividades juntos e incluso los ví embriagarse juntos!!!

Con mi hermano mayor apenas si podíamos convivir, relacionarnos afuera de casa estaba fuera de toda discusión. Con mi hermano menor no fueron tan tirantes las coasa, pero tampoco pudimos nunca establecer una relación fuerte. El resultado, ahora mi hermano mayor vive en la casa de mis papás -aún-, yo vivo en el centro del país y mi hermano menor vive en el otro extremo del país, nos hablamos por teléfono una o dos veces al a
ño y de vernos, lo dejo a la imaginación. Mi hermana -la menor de los cuatro- también vive en la misma ciudad que mis papás, aunque no en la misma casa. La relación es más o menos la misma entre los cuatro.

Cuando era niño recuerdo haber escuchado que una de mis primas -por cierto, la familia con la que estoy reconectándome- había perdido a propósito un grado porque quería que su hermana menor fuera a la misma clase que ella. Acepté la historia tal cual, aunque cuando se la comenté -en otro tiempo- a mi ex, ella si la tomó con una gran dosis de cinismo al decir que había sido únicamente una excusa de mi prima, la mayor.

He escrito en otros post sobre los pocos amigos -cercanos- que tengo, amigos a los que puedes decirle un fin de semana, vamos al cine, o vamos a desayunar o similares. Amigos a los que puedes llamar simplemente para contarles que amaneciste sintiéndote muy mal, o incluso para llamarlos o visitarlos y contarles lo bien que te sentiste cuando el jefe de tu jefe envió un mail general felicitándote -a ti y a tu jefe- por el buen análisis que habías hecho de un problema de un cliente y la respuesta que habías enviado -lo que me sucedió exactamente ayer-.

EL HOMBRE QUE TIENE AMIGOS HA DE MOSTRARSE AMIGO, esa es la primera parte de la cita anotada al inicio. Creo que tengo aún mucho por aprender...

La canción es de Roberto Carlos...


domingo, 28 de marzo de 2010

Trabajando el domingo...

En Fábrica de Sonrisas declararon dos sábados de pausa por la Semana Santa. Así que por dos semanas nada de Risoterapia, o casi. Habíamos estado comunicándonos por FaceBook para reunirnos el viernes o el sábado en algún lugar de comida rápida. Fué una tarea titánica ponernos de acuerdo, pero finalmente se acordaron dos reuniones: una el viernes por la noche y otra el sábado por la mañana. Las dos estaban abiertas para los que pudieran llegar del grupo, somos casi 25 me parece.
Yo a la del viernes no podía, pues salgo de trabajar a las 8:00 pm los viernes y la reunión la habían programado para las 19:00, en un punto algo alejado de mi lugar de trabajo. El viernes habían también planeado los de la oficina un partido de futbol a las 10:00 pm. Al final tampoco fuí al partido. Salí como a las 9:00 pm de mi trabajo y me fuí directo a mi casita, vi de nuevo Taken.

Ayer sábado me levante un poco temprano y leí un poco de La rebelión de Atlas, que Mv tuvo la gentileza de prestar por mi de la biblioteca de la universidad. A las 9:45 o así partí para el lugar de la reunión del grupo. Cuando llegué solo estaba una de las compañeras de la generación anterior y en el transcurso de la siguiente hora fueron llegando otros compañeros, en total nos reunimos menos de la mitad que la ultima vez, solo ocho me parece. Estuvimos en este restaurant como dos horas entre comida, risa y fotos.

Como a la mitad de la reunión mi prima favorita me envió un mensaje, diciéndome que tenía una emergencia y pidiendo mi ayuda. Aunque no especificaba que tipo de ayuda me imaginé que era monetaria. Salí del restaurant a llamarla, por aquello de la discreción y efectivamente era una cuestión monetaria, afortunadamente no muy grande. Acepté darle un préstamo y retorné a mi reunión.

En la tarde retorné a mi habitación a subir las fotos de la reunión a Facebook y a verificar como estaban mis cuentas bancarias. La verdad no estaban tan bien como esperaba, pero si como para ayudar a mi prima. Tenía que venir ayer a programar a mi otro trabajo, me había ofrecido para trabajar un par de horas y había planeado imprimir un par de libros. Como a las 6:00 pm me dirigí a la casa de mi prima, tenía pensado llegar, darle el cheque y retirarme para venir a terminar el programa en el que estoy trabajando, pero, me ofrecieron un cafecito, estuvimos conversando un tiempo y se me hizo de noche. También me llamó Ja, contándome que tenía una botella de XL e invitándome a compartirla.

Me despedí de mi prima y su familia como a las 19:30, llegué a mi casa como a las 20:00 y encontré a Ja con la botella ya empezada. Compré unas limonadas en botella, para preparar mezclas y estuvimos como dos horas con media botella y una larga conversación.

Hoy me tocó trabajar. El programa que estoy escribiendo es corto pero me había comprometido a entregarlo antes del primero de abril y como odio andar corriendo a última hora preferí venir a darle los últimos toques. Luego de esto Domingo con los peques.

domingo, 14 de marzo de 2010

Repeticiones...

Iba a seguir con el tema de las repeticiones. El año pasado -o antepasado?- hubo un domingo en que fuí por mis bebés y no estaban, luego me llamaron como al medio día, diciendome que andaban fuera de la ciudad. Vinieron un rato a mi lugar como a las 6:00 pm. Estuve buscando en un diario en papel que llevé desde Octubre 2008-Marzo 2009, mes en que inicié este blog pero no pude encontrar ese día. Me parece que esa historia es ya parte de este blog y no de ese diario...
Si, luego de una búsqueda en este blog, resulta que esa ya es historia de acá.
En fin.
La semana pasada -o antepasada- el compañero A nos había invitado a toda la oficina al segundo cumpleaños de su hija a celebrarse el domingo 14 de marzo. El plan era llevar a mis niños a la fiestecita, habría payasos, piñata, pastel, etc. mis compañeros estaban a la expectativa de conocer a mis chicos.
....

La PayaEscuela del día de ayer estuvo bien interesante -y desconcertante-, se trató de la reconexión con el niño interior, tema que personalmente me interesa.

Luego de una meditación donde tratamos de recordar nuestra niñez, debíamos escribir una carta utilizando la mano que no utilizamos frecuentemente para escribir. En esta carta debíamos escribir del niño al adulto preguntándole que había sido de todo lo que había soñado. La verdad es que no recuerdo haber tenido una gran cantidad de sueños de niño. Soñé, si y mucho en tener una familia. Quizá es un poco extraño pero desde niño me imaginaba ya teniendo esposa e hijos. La vida es irónica muchas veces.
Como habíamos llevado cada uno un par de juguetes, debíamos también en círculo hablar acerca de lo que los juguetes nos recordaban de nuestra infancia.
En la segunda parte de la dinámica, el adulto le debía responder al niño las preguntas. En mi caso fué sencillo: No, no tengo la familia que soñaba. Si, trato de ser una buena persona. Si, sigo realizando inventos.

Terminamos la reunión como a la 1:00, luego de lo cual fuí a un supermercado a realizar la -ingrata- tarea de comprar tres regalos para la hija del compañero A. Compré varios accesorios para bebé, hice que los empacaran en tres diferentes paquetes y me decidí a almorzar en el mismo comercial. Encontré a Mv, una de las chicas de mi grupo de Fábrica de Sonrisas, a quien ya había encotrado en la entrada de la biblioteca de la Universidad la semana anterior. La invité a almorzar pero, como estaba esperando a otras amigas, les hicimos tiempo en el área común de los restaurantes. Finalmente llegaron cuatro amigas de Mv y almorzamos una variedad de comida mexicana con comida nacional con comida italiana. Luego invité a Mv a un helado y caminamos algunas cuadras hasta su iglesia, en donde tenía ensayo del coro. Yo me dirigí a la biblioteca y estuve leyendo un par de libros de narración y La Rebelión de Atlas de Ayn Rand.

Como a las 5:30 el jefe del área de calidad llegó a la biblioteca para que le prestara la llave de la oficina, le pedí aventón a mi casa y compré mi cena. Fuí a la casa de los bebés pero no estaban. El candado de la puerta estaba puesto en el exterior. Los iba a llamar pero no tenía saldo y no logré encontrar la sección en la página de mi banco para cargarle tiempo a mi teléfono.

Anoche ví Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, una película no cómica de Jim Carrey. Creo que tengo que verla varias veces más, es muy buena. Me dormí un poco después de medianoche y puse la alarma para las 7:30. Me levanté a las 8:00. Lavé y tendí ropa y me preparé para ir a traer a mis bebés. Cuando llegué, el candado estaba en la misma posición.

Vine a mi habitación, tome dinero y fuí a cargarle tiempo a mi teléfono. Llamé a mis peques. No contestaron. A los cinco minutos o así me llamaron de vuelta. Ma me informó que estaban fuera de la ciudad, que habían perdido el bus de la madrugada y que esperaban estar acá alrededor de las 14:00, agradecí el aviso. Llamé de vuelta como a los 10 minutos y pedí hablar con K, pero no estaba en ese momento con Ma, solo mi chico menor, hablé con él y le dije que no fueran a andar corriendo por regresar rápido a la ciudad, y que podíamos salir otro día. Luego les envié un mensaje de texto diciendoles que no se desesperaran, que tuvieran paz, que las cosas siempre pasan por una razón y que los quiero mucho.

Llamé a mi prima favorita, con quien pase la navidad para preguntarle por el horario de su iglesia -yo también asistía allí hace como 15 años-, pero no me respondió, por lo que planeé irme a la biblioteca a leer un rato. Cuando iba en camino me percaté que había olvidado la portatil del trabajo -estoy de turno este fin de semana- y regresé a mi habitación, en el camino de vuelta me llegó un mensaje de texto de mi prima, contándome que estaba en la iglesia y que por eso no podía responder a mi llamada.

Fuí a la iglesia. No una muy buena decisión, considerando que ya no soy un creyente, pero bueno, me gusta esa rama de mi familia. Luego de la iglesia mi prima me invitó a almorzar y estuve con su familia y mis tíos hasta casi las 17:00.
Luego me vine a mi habitación.

Y si, al parecer, la historia sigue repitiéndose. Pero me rebelo a ello. Ayer fuí con una de mis compañeras de Fábrica de Sonrisas que está por concluir la carrera de Psicología, le comenté que necesito empezar a hacer terapia pero que he tenido un par de malas -o no satisfactorias- experiencias en el tema y que si podía recomendarme a una profesional. Me llamará -o la llamaré- esta semana. Y digo, no se repetirá.

jueves, 31 de diciembre de 2009

Finales, Principios...


Javier, el de ESDLV, posteaba ayer en Facebook que siente que empieza la década deseando las mismas cosas que quería cuando empezaba el 2000.

Creo que en eso, mi situación es completamente distinta. Principiando el año 2000 estaba por recibir el título de Ingeniero de la Universidad, estaba en la búsqueda de mi primer auto, estaba por iniciar una maestría, mi segunda hija estaba por nacer, llevaba ya unos buenos cinco años con M.

Al inicio del 2010, no tengo auto ni quiero. Acabo de completar el primer año de vuelta en mi país, luego de casi tres años de estar viajando intermitente a Portland. Tengo casi dos años de vivir solo, y espero seguir así un buen tiempo. He tratado de no ir acumulando posesiones, aunque esto creo que si quiero empezar a cambiarlo: Me gustaría amueblar mi ambiente al estilo japonés. Veo a mis tres chicos todos los domingos, no tengo novia, tengo pocos amigos, me reencontré con mis primos durante este año, fuimos muy unidos durante mi tiempo en la universidad. También empecé a llevar este blog.

Así que tengo muy buenas expectativas para el 2010. En todo caso, cuando las cosas no te van del todo bien, sólo hay un lugar hacia donde pueden cambiar: Hacia mejorar. Y ese será mi 2010. Tengan todos -los tres lectores- un gran Año 2010. Espero que nos estemos saludando acá el 31 de diciembre próximo.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Quienes atienden cursos técnicos de sábados?

Empecé a tomar cursos de electrónica este año porque, en mi actual trabajo tengo los sábados libres -espero que esto sea así por mucho, mucho tiempo-, empecé con circuitos digitales, luego con memorias y al final circuitos impresos por computadora... Entonces empecé el curso por la tarde: Reparación de CD's...
Somos alrededor de 20 y está más o menos dividido así:

-el 75% o así son jovenes recien graduados o por graduarse, que esperan aumentar sus conocimientos/curriculum.
-una persona a punto de jubilarse, y que espera ocuparse en esto cuando lo haga.
-un cura -o algo así- que espera aplicar esto en el monasterio -o seminario, creo-
-dos o tres personas -me incluyo en este grupo- que por hobbie quieren aprender a reparar cd's.

En mi caso, me he dedicado a la informática desde hace un buen tiempo, en PDX hice bastante trabajo como voluntario en una Non Profit que reciclaba computadoras -y trabajaba con Linux-, sin embargo, no creo que incluya entre mis habilidades a la hora de solicitar un trabajo eso: reparar unidades de cd's. Me gusta más el software...
De hecho, uno de mis propósitos para el otro año es utilizar los sábados de otra forma: Dando clases en una universidad o colegio... a menos que consiguiera trabajo -part time- en un club nocturno, que está hasta arriba en mis futuras búsquedas...

El día hoy estuvo bastante familiar... fuimos a jugar a la universidad con las hélices que ganamos la semana pasada en la feria, quería llevar a mis peques a internet, pero, por vacaciones -me imagino- de la universidad los cafés internet del exterior están cerrados... tengo que buscar en que lugar llevarlos a su hora mensual de internet... luego fuimos a lo de mis primos, a celebrar el cumpleaños de mi tío, nosotros llevamos el helado...

Empezando la noche del domingo, me preparo para una semana de madrugada -cinco de la mañana- y, espero, pasar las tardes en la biblioteca de mi antigua universidad...

martes, 10 de noviembre de 2009

I find money...

Y si, encuentro, de vez en cuando, tal vez es porque camino bastante, usualmente camino de vuelta del trabajo a mi casa, usualmente tomo el bus para ir de mi casa a mi trabajo. Y no es que siempre ande viendo el suelo. De hecho, desde que practico zazen, he estado tratando de mejorar mi postura al caminar. Pero si, hace como dos meses -cuando entro a las cinco me voy caminando a mi trabajo y me regreso en bus- encontré 20, me parece. Hoy encontré 100.
Le gané al compañero B en nuestra partida de ajedrez de campeonato. Me quedan otras dos partidas, contra el compañero A y contra la persona del otro departamento al que estoy apoyando.
El día estuvo un poco intenso, por la mañana tratando de ponerme al día con lo que tengo atrasado del otro depto. por la tarde, solucionando un problema de un cliente del exterior.
Empiezan las actividades navideñas. Hoy nos convocaron a participar en 'amigo secreto' y a una cena para diciembre. Lo dicho, este diciembre -al parecer- será menos solitario que el año pasado. De hecho, aunque en mi trabajo no haya mucha actividad, me imagino que la Navidad y/o el Año Nuevo lo iré a celebrar con mis primos y sobrinos. Propuse que en la cena Navideña sean entregados los reconocimientos a los participantes en el campeonato de Ajedrez.
Cuando venía de regreso de mi trabajo, pasé a hacer buen uso del dinero encontrado, me proveí de avena para un mes y medio y de una crema dental que tenía varios días pendiente de comprar.

domingo, 5 de abril de 2009

Domingo de la Soledad...

Había planeado un gran domingo, de hecho ya no me recordaba que mi primo (former best cousin) no me había invitado al primer cumpleaños de su hijo...
Ayer compré tortillas de harina para prepararles unos burritos a mis peques y el viernes había comprado plasticina...
Ayer por la noche me puse a ver unos videos musicales en mi T30, luego R me propuso ver Slumdog Millionaire, total que empezamos a verla como a las 10 o algo así... no llamé a mis peques en la noche pero planeé hacerlo hoy por la mañana... entre la película y la conversación R se marchó a su lugar como a las 3:30 a.m. Puse el reloj para las 8:30 y me dormí...
Hoy llamé a mis peques un par de veces pero no contestaron, por lo que fuí a ver a la casa que estaba con llave, fuí a las 9:00 y luego a las 10:00 como al medio día me llamaron que andaban fuera de la ciudad... Mi primo me llamó como a la 1:00 (estaba durmiendo yo) para disculparse por no haberme llamado durante la semana por lo del cumpleaños (y creo que para invitarme) le comenté que los bebes no estaban conmigo y seguí durmiendo... Hasta como a las 2:30 o algo así... Hoy vi Quantum of Solace y Transporter 3, ya las había visto ambas antes...
En la tarde me preparé el almuerzo acá y estuve viendo las películas, como a las 6:00 paso M a dejarme a los bebes, estuvimos en la calle viendo un poco de una procesión y luego los invité a tomar té...
Luego los fuí a dejar a su casa...
Le fuí a devolver a R (solo lo dejé sobre su cama) una ropa de cama que había dejado anoche en mi habitación...
Estuve actualizando Firefox de la versión 3.0.3 a las versión 3.0.8 y no le veo la gran diferencia...
Mañana es Lunes pero es el primer día de la semana santa, por lo que no tengo muchas esperanzas de encontrar ofertas laborales en el diario, pero algo debo hacer, eso sí es seguro...
Abril ha comenzado, espero que no sea un Abril Rojo, de hecho, es un Abril del cual tengo grandes expectativas...