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lunes, 9 de agosto de 2010

I se está muriendo

Este blog se trata de la vida, el zen y la tecnología. O al menos así lo registré en NetworkedBlogs. Me imagino que muchos discreparán con las categorías. He escrito más que todo de mi vida, mis peques, mi trabajo, voluntariado, etc.

Ahora escribo de la muerte. Porque de hecho es un tema que no es muy común. O no es muy agradable para la mayoría. Algo que les pasa a cualquier otro menos a los que queremos o a nosotros. O eso esperamos.

I llegó a nuestro grupo voluntario con un pañuelo atado a la cabeza, la veíamos esforzarse pero también que estaba -la mayor parte del tiempo- débil. La vimos luego sin cabello y nos fuimos enterando de su caso: cáncer. Estaba en tratamiento. La cosa iba mejorando.

Nos graduamos de sonriseros al cabo de cinco meses. Ella no pudo ir porque se le complicó realizar esfuerzos. A nuestras visitas de práctica había asistido únicamente a una. Con Pj, Ms y Cg fuimos a realizarle una pequeña y muy personal ceremonia de graduación. Algo que se pareciera al menos remotamente a lo que habíamos vivido por dos días en un retiro el resto de nosotros.

Luego no la vimos más. Yo estuve con la inquietud de visitarla o llamarla pero no me sentí con la suficiente confianza de ninguna de ambas cosas. Preferí empezar a coordinar una visita a I. La que se realizó este domingo. I está muriendo. No se cuanto le queda. Es una vaina el cáncer, justo cuando crees que está remitiendo viene la etapa final. I está ya utilizando oxígeno porque tiene dificultades al respirar. Llevé a mis chicos a la visita, ya que los domingos están siempre conmigo. Cómo puedo recordarme cada día de vivir sin desperdiciar mi tiempo en cosas sin importancia? desear un poco menos, lamentar un poco menos, amar un poco más.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Amigo secreto, convivios navideños...y algo más...

Esto también pasará. Cuando las cosas marchan bien tenemos la esperanza que siga así para siempre, cuando las cosas no marchan bien, nos desesperamos porque cambien. En Budismo se le llama Apego y es la causa del sufrimiento, estoy llegando a pensar que es la parte de la existencia humana con la que nunca me reconciliaré.

El campeonato de ajedrez terminó hoy: El maestro de Ajedrez en primer lugar -que sorpresa!- el segundo lugar fue para la revelación del campeonato, el último en adherirse al mismo: acaba de entrar a trabajar. En tercer lugar quedó el compañero A, en cuarto lugar Koan y en quinto el compañero B. Mañana por la noche, aprovechando la (auto) celebración navideña de parte de los colaboradores de nuestra empresa realizaremos el acto de premiaciòn. Al ganador se le dará un tablero de ajedrez de cristal y otros dos tableros serán sorteados entre los otros siete participantes del campeonato (8 realmente, aunque el octavo no terminó su primera partida).

Mañana en la cena que nos brindaremos, se realizará el respectivo intercambio de regalos, con nuestro amigo secreto. El amigo secreto funcionó durante tres semanas. Se suponía que teníamos que llevar a nuestro amigo -designado por sorteo- un pequeño regalo cada viernes: una galleta, pastelito o así. No abundaré en detalles, pero solo una vez fuí receptor de su aprecio.

El sábado tenemos otro convivio, en este caso en la casa del compañero A, es una celebración de nuestro departamento, aunque, como somos solo 5, invitamos a unírsenos a casi toda la oficina, o sea que será un viernes de celebración y sábado de continuación.

Algunas de las tareas que me toca realizar las encuentro particularmente ingratas, y, me auto recrimino que a seis meses de haber empezado a trabajar no domine completamente todos los procesos del programa al que doy soporte, mi jefe me ha consolado con que nadie de todos los que trabajan con el programa domina todos los procesos, pero bueno, autoexigente que es uno.

Llevo casi un mes de estar trabajando de madrugada, creo que mi ciclo se ha visto bastante resentido, algunos días he dormido sólo tres o cuatro horas: He avanzado con algunas películas, los Simpson y Dr House. Y ayer, después de casi tres meses del último, tuve un gran bajón en el trabajo, al enterarme que uno de nuestros mayores clientes -y uno de los más estables/colaboradores- está por dejar de utilizar nuestro programa, corrieron a mi mente rápidamente imágenes de fin de labores, inicio de búsqueda de empleo, etc, etc.

Actualicé mi hoja de vida en los sitios de empleo en donde lo tengo alojado y estuve ojeando la sección amarilla de la prensa este día. Pero al final, creo que no es para tanto: Si se analiza fríamente, conservamos el 95% de los clientes, además que hay proyectos para iniciar nuevas implementaciones el próximo año, se ha estado contratando a más personal y en general la empresa se ve estable. Es quizá en el día a día en el cual debo poner más atención, o, de acuerdo a la corriente budista: el momento a momento.

martes, 24 de noviembre de 2009

Impermanencia II, o , Puedes decidir ser.. o no ser...

Leo en 'Raices del Zen' -un booklet escrito por mi antiguo maestro-: Anicca significa 'Impermanencia' e indica la total separación de todos los momentos, entre uno y otro... Esta enseñanza apunta a la pura, incambiable esencia que se encuentra detrás de todas las sencaciones, pensamientos y deseos. Dice que cada momento es nuevo y puro, dentro de sí mismo, sin importar lo que ocurrió en los momentos previos...

Estoy -otra vez- trabajando de madrugada, y me ha estado costando acoplarme al ritmo, anoche me acosté tarde tarde -alrededor de las 11:00- y hoy me levanté como a las 3:30, el resultado: un día lleno de café para mantenerme despierto. No pude avanzar mucho en mis tareas pendientes en el trabajo, y, para finalizar el día, perdí la primera partida de la segunda ronda del torneo de ajedrez contra el más fácil -quizá- de los cinco que clasificamos. Venía en el bus de bajón, tratando de justificar -racionalizar- mi pérdida, sintiendo sueño y deseos de venir a mi habitación y dormir catorce o dieciseis horas seguidas.

Como había planeado empezar a traducir -y postear- algunas partes de 'Raíces del Zen', desempolvé el libro y empecé a reviar las primeras páginas, tratando de decidir por donde empezar, cuando el término 'Anicca' llamó mi atención, leí lo que escribo arriba -y el resto del capítulo- y mi ánimo cambió totalmente -y mis planes de sueño-, revisé aún algo de mi trabajo y me dirijí luego a mi antigua universidad, almorcé -me consentí con- una lasagna y leí un poco de Seven Habits of the Highly Effective Teens -cuesta creerlo pero, el año pasado ví en una B&N uno titulado Seven Habits of the Highly Effective Kids, me imagino que en unos años habrá una versión para bebés- en uno de los parques cercanos a la biblioteca. Luego estuve un par de horas en la Hemeroteca, revisando periódicos pasados.

Cerca del final del capítulo... La enseñanza de anicca no trata de implicar que las personas y los eventos alrededor de nosotros no nos afecten realmente; pues lo hacen, en forma enorme algunas veces, para bien o para mal. Como sea, significa que muy dentro de nosotros hay un lugar de completa libertad e integridad intocable... Conocer y ser capaz de tocar este lugar es la razon por la que algunas personas pueden soportar los problemas que podrían quebrar a otros, y salir de ellos psicológicamente fuertes, aún radiantes.

Y la búsqueda de ese lugar es, básicamente, la práctica del zazen...

El plan ahora es dormir ocho horas y mañana recuperar el terreno perdido en el campeonato -y en el trabajo-.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Jueves... de lluvia...

Amaneció lloviendo. No se si por la meditación de anoche, me desperté bien temprano, alrededor de las 5:00, había puesto mi despertador para las 5:30 y continué dormitando. Al sonar la alarma me levanté. Realicé mi segunda meditación utilizando el método Silva, me bañé y preparé unos panes para el almuerzo.
Salí alrededor de las 6:15 y llegué como a las 6:45 a la oficina. Estaba lloviznando. La mayor parte del día le dí apoyo a uno de los clientes que tenemos en Honduras. También terminé lo -que creía era- último para la otra área. A media tarde me convocaron a reunión, pues sigo con el mismo blend de trabajo: una parte en mi ocupación real y otra parte apoyando a otra área. Fué una reunión como de hora y media o dos.
Jugué un par de partidas de ajedrez al medio día, también convoqué a una reunión para mañana al mediodía, para organizar el final del campeonato de ajedrez, envié la invitación muy tarde y al final -de 13- solo dos personas me habían confirmado.
Salí medio tarde, casi a las 18:15 pero el Compañero B me dió aventón hasta mi casa: Seguía lloviendo.

Debo salir a comprar avena, creo que mi organismo ya se volvió completamente dependiente de la fibra.

Tengo una montaña de ropa por lavar, este sábado tendré que irme tarde a electrónica, para poder pasar dejando la ropa a la lavandería, o no tendré ropa limpia para la próxima semana.

Talvez para hacer un poco más interesante mi objetivo de escribir un post cada día durante las restantes semanas del 2009, debería/podría escribir una historia un poco interesante, sobre lo que he leído o visto por la red. No sé, escribir por algo, no solo para contar lo de la pila de ropa que tengo por lavar...

Hace años leí sobre el rey que quería que en su más precioso anillo se escribiera un sumun de sabiduría que le ayudara a reinar y vivir mejor, al final del concurso de sabios que trataron de sintetizar toda la sabiduría en tan pequeño espacio se llegó a lo siguiente: Esto también pasará. Esta historia la contó mi jefe hace un par de días en la oficina, la adornó un poco más, pero el final era el mismo. Comenté que ese era el concepto de impermanencia en el budismo y ella argumentó que el cristianismo también tiene el concepto, no recuerdo si dijo si le llamaban de alguna forma.

He tratado de recordar la frase en los últimos tiempos en mi vida. Es un poco difícil acordarse de la misma, en medio de la acción. Cuando nos va bien, tendemos a esperar/desear que continúe así por siempre. Cuando nos va mal, queremos que pase lo más pronto posible. Al final en los dos casos sucede lo mismo: Es un continuo fluir...