Un punto de inflexión es generalmente un momento en donde tomamos una decisión que afecta nuestra vida. No hay punto de retorno diría alguien. No es exactamente lo que está sucediendo estos días en mi vida, pero huele bastante a eso.
A ver, estoy asistiendo a un curso de Administración de Redes que definitivamente no ha llenado mis expectativas, especialmente viniendo de una institución que es líder en Latinoamérica en capacitación técnica. La vida no es perfecta. Por otra parte, es casi un hecho que no voy a terminarlo, pues, en el casi año que llevo acá en el trabajo he visto como los horarios de trabajo cambian constantemente.
Tengo casi un mes de estar trabajando de 3 a 8 pm en mi oficina, luego de 9 a medianoche en mi habitación. Duermo 5 o 6 horas y luego me voy a este curso, que es de 8 al mediodía. Después del mediodía paso a una biblioteca o a un comedor hasta las 2 y algo, hora en que me vengo a la oficina. Esto de Lunes a Jueves. El viernes vengo a la oficina de 9 a 11 o algo así a reunión de depto, luego trabajo de 4 a 8 pm.
He estado durmiendo entonces muy poco, y el curso este ha estado bastante nebuloso, básicamente hemos estado viendo herramientas utilitarias -muy buenas por cierto- que no tienen nada que ver con administración de redes. Ayer pasamos casi las cuatro horas realizando ejercicios de subredes, que no me pareció que fueran tan importantes para que nos pasaramos cuatro horas en eso. Al final del período cuestioné a nuestro instructor sobre los objetivos del curso, el contenido y el programa, pues aparentemente no hay un programa de clases. Traté de no ser muy negativo en mis comentarios, sino plantearlos como una forma de mejorar y aprovechar la clase. Se embarcó en un discurso de casi veinte minutos sobre la necesidad de saber un poco de todo, blah, blah, blah. Al final hizo un comentario como que los que no empiecen a llevar uniforme no podrán ingresar a clase la próxima semana, o algo así.
Pasé a la biblioteca de costumbre luego de la clase y estuve leyendo un par de horas, tiempo que resisten ahora mis ojos antes de empezar a tener una visión borrosa, luego me vine al trabajo en donde estuve hasta las 8. Tuvimos tres partidas de ajedrez con el compañero B antes de que se retirara, ganándole la primera y perdiendo las siguientes dos. El día anterior le había ganado una y empatado la segunda. Trabajé en mi casa de 9:30 a medianoche.
Hoy me levanté a la hora acostumbrada: 6:30 AM, planché mi camisa, me dirigí a la ducha y, antes de girar la llave para bañarme me pregunté ¿para qué?. No toqué la llave, retorné a mi lecho y me volví a acostar. Dormité de 7 a medio día. Me hizo tanto bien y estoy seguro de no haberme perdido gran cosa de mi curso. Planeo ir mañana y preguntarle directamente al instructor si lo del uniforme va, pues ando en autobús y no puedo cargar una camisa planchada para llegar con una polo blanca -que ya la tengo- a clases. De ser así, hasta acá llegó lo del curso.
En todo caso siempre hay más opciones. Lo que me lleva al punto de inflexión: Estoy a muy poco de llegar a las cuatro décadas, me gustaría antes de llegar a ese punto dejar de preguntarme si estoy trabajando en lo que realmente es mi mejor opción o si hay algo más allí afuera.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
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miércoles, 14 de abril de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
Finalización de otra semana cargadita...sorpresa en ajedrez.
Tengo pocas esperanzas de que me mantengan en el turno actual al menos un par de meses y aunque el curso que estoy recibiendo es de cinco meses por lo que significa que no creo terminarlo, por el momento es lo que hay. La otra opción que tengo es no hacer nada por la mañana con lo que me levanto tardísimo y luego me deprimo pensando que no estoy haciendo nada.
Estoy levantándome alrededor de las 7:00 AM. Entro al curso de redes -que mas bien ha sido curso de utilitarios de windows- a las 8:00 y salgo a las 12:00, almuerzo cerca del lugar de estudios, paso una hora o así a una biblioteca y luego me voy al trabajo, en donde he estado entrando alrededor de las 15:00. Trabajo cuatro o cinco horas en la oficina y luego me vengo a mi habitación a terminar mi turno, usualmente entre 0:00 y 1:00 AM. y al dia siguiente lo mismo.
Lunes y martes luego de almorzar pasé a la biblioteca del IGA a leer Sueños de mi Padre, el primer libro de Barack Obama. Miercoles fuí a comprarle el libro a mi chico menor, quien cumplió ocho años ayer. Jueves pasé también a leer. El viernes no tengo clase pero este viernes se celebraba el primer aniversario del módulo de tecnología de Intecap. Convocaron a un torneo de ajedrez y como no tenia reunion en la oficina, me decidí a participar. Había planeado levantarme normalmente y llegar a las 8:00 que era la hora a la que estaba programado el torneo. El jueves en la noche mi jefe me asignó la realización de un manual en inglés para una funcionalidad de nuestro programa. No pude avanzar mucho en la noche en mi habitación, pues el servidor de la oficina me sacaba constantemente del sistema, por lo que decidí levantarme temprano e ir a terminar la guía al trabajo. Total que el viernes me levanté como a las 5 de la mañana -4 horas de sueño unicamente- y me fuí a la oficina, terminé el documento y a las 7:30 me dirigí a Intecap.
El torneo no se realizó realmente, estuve jugando con la persona de la Federación de Ajedrez que llegó a organizarlo, pues no se presentó nadie más a jugar. Como a las 9:30 llegó otro jugador y dos instructores de Intecap se ofrecieron también a participar. Al final se realizó una cuadrangular con partidas a 10 minutos de las que salí invicto: Primer Lugar. Me regalaron una playera de la institución como trofeo.
Almorcé con Ja en la cafetería del centro y luego pasé a leer un rato a la biblioteca. A las 3 y algo me dirigí a la oficina, pues por ser viernes debía trabajar de 4:00 a 8:00. Trabajé realmente de 4 a 7, pues una muy buena compañera se retiró de la empresa ese día y fuimos a brindarle una cena de despedida en un restaurante de la zona viva. El compañero B y su esposa pasaron a dejarme a mi casa alrededor de las 11:00.
Este día en Fábrica de Sonrisas era el Día Al Revés: Teníamos que llegar vestidos de la forma mas estrafalaria que pudieramos encontrar. En mi caso, como tengo que andar en bus solo me coloqué un calcetín blanco corto y uno negro largo, me calcé mis tenis blancos pero me llevé uno verde en la mochila. Cuando llegué al lugar de reunión vi muchas muchas personas vestidas de forma realmente extraña: Muchos iban con la ropa interior sobre la ropa normal, uno de los antiguos llevaba un traje de baño femenino sobre la ropa y lo que parecía un mantel a modo de falda, en fin todo al revés. Me quité el pantalón, quedando con una pantaloneta larga, me puse la camisa al revés y me cambié un tenis blanco por uno verde, fue suficiente.
Para este día habían solicitado que llevaramos tambien un calcetín extra y materiales para construir un títere. Luego nos dividimos en dos grupos y nos tocó representar una obra de teatro con los títeres. Por último realizamos un concurso de mímica, adivinando nombres de películas.
Al final del día nos reunimos los miembros de las tres constelaciones en el estadio del parque y se armó un muy muy buen ambiente. Quedé afónico de tantas canciones y porras.
Encontré en la parada del autobús a Mv con un amigo y nos fuimos a almorzar juntos. Estuvimos en el food court de un centro comercial como cuatro horas conversando los tres. Luego fuí a comprarle el otro regalo a mi peque: siempre les regalo un libro y algun juguete. Esta vez es un libro de Roal Dahl y una figura de acción del Valle de los Dinosaurios.
Esta semana estuvo relativamente mejor que la semana pasada. Trabajé tres días de forma intensiva en un problema de un cliente de centroamérica y al final -aparentemente- logré solucionar la situación. Luego mi jefe me envió un mail agradeciéndome por la rapidez al realizar la guía solicitada.
No he conseguido aún un terapeuta -o analista, no se como llamarle-. El martes le escribí a quien me iba a referir a un especialista pero no respondió mi mensaje. Hoy la ví y me explicó que sus clases han estado irregulares y que no ha visto a la persona indicada, que hasta dentro de tres semanas quizá pueda contactarlo. Me parece que debo buscar por otro lado, pues no quiero dejar que pase el tiempo. No tendremos reunión por dos sábados, así que serán tres semanas sin Fábrica, espero que logremos reunirnos al menos una vez en otro lugar.
Estoy levantándome alrededor de las 7:00 AM. Entro al curso de redes -que mas bien ha sido curso de utilitarios de windows- a las 8:00 y salgo a las 12:00, almuerzo cerca del lugar de estudios, paso una hora o así a una biblioteca y luego me voy al trabajo, en donde he estado entrando alrededor de las 15:00. Trabajo cuatro o cinco horas en la oficina y luego me vengo a mi habitación a terminar mi turno, usualmente entre 0:00 y 1:00 AM. y al dia siguiente lo mismo.
Lunes y martes luego de almorzar pasé a la biblioteca del IGA a leer Sueños de mi Padre, el primer libro de Barack Obama. Miercoles fuí a comprarle el libro a mi chico menor, quien cumplió ocho años ayer. Jueves pasé también a leer. El viernes no tengo clase pero este viernes se celebraba el primer aniversario del módulo de tecnología de Intecap. Convocaron a un torneo de ajedrez y como no tenia reunion en la oficina, me decidí a participar. Había planeado levantarme normalmente y llegar a las 8:00 que era la hora a la que estaba programado el torneo. El jueves en la noche mi jefe me asignó la realización de un manual en inglés para una funcionalidad de nuestro programa. No pude avanzar mucho en la noche en mi habitación, pues el servidor de la oficina me sacaba constantemente del sistema, por lo que decidí levantarme temprano e ir a terminar la guía al trabajo. Total que el viernes me levanté como a las 5 de la mañana -4 horas de sueño unicamente- y me fuí a la oficina, terminé el documento y a las 7:30 me dirigí a Intecap.
El torneo no se realizó realmente, estuve jugando con la persona de la Federación de Ajedrez que llegó a organizarlo, pues no se presentó nadie más a jugar. Como a las 9:30 llegó otro jugador y dos instructores de Intecap se ofrecieron también a participar. Al final se realizó una cuadrangular con partidas a 10 minutos de las que salí invicto: Primer Lugar. Me regalaron una playera de la institución como trofeo.
Almorcé con Ja en la cafetería del centro y luego pasé a leer un rato a la biblioteca. A las 3 y algo me dirigí a la oficina, pues por ser viernes debía trabajar de 4:00 a 8:00. Trabajé realmente de 4 a 7, pues una muy buena compañera se retiró de la empresa ese día y fuimos a brindarle una cena de despedida en un restaurante de la zona viva. El compañero B y su esposa pasaron a dejarme a mi casa alrededor de las 11:00.
Este día en Fábrica de Sonrisas era el Día Al Revés: Teníamos que llegar vestidos de la forma mas estrafalaria que pudieramos encontrar. En mi caso, como tengo que andar en bus solo me coloqué un calcetín blanco corto y uno negro largo, me calcé mis tenis blancos pero me llevé uno verde en la mochila. Cuando llegué al lugar de reunión vi muchas muchas personas vestidas de forma realmente extraña: Muchos iban con la ropa interior sobre la ropa normal, uno de los antiguos llevaba un traje de baño femenino sobre la ropa y lo que parecía un mantel a modo de falda, en fin todo al revés. Me quité el pantalón, quedando con una pantaloneta larga, me puse la camisa al revés y me cambié un tenis blanco por uno verde, fue suficiente.
Para este día habían solicitado que llevaramos tambien un calcetín extra y materiales para construir un títere. Luego nos dividimos en dos grupos y nos tocó representar una obra de teatro con los títeres. Por último realizamos un concurso de mímica, adivinando nombres de películas.
Al final del día nos reunimos los miembros de las tres constelaciones en el estadio del parque y se armó un muy muy buen ambiente. Quedé afónico de tantas canciones y porras.
Encontré en la parada del autobús a Mv con un amigo y nos fuimos a almorzar juntos. Estuvimos en el food court de un centro comercial como cuatro horas conversando los tres. Luego fuí a comprarle el otro regalo a mi peque: siempre les regalo un libro y algun juguete. Esta vez es un libro de Roal Dahl y una figura de acción del Valle de los Dinosaurios.
Esta semana estuvo relativamente mejor que la semana pasada. Trabajé tres días de forma intensiva en un problema de un cliente de centroamérica y al final -aparentemente- logré solucionar la situación. Luego mi jefe me envió un mail agradeciéndome por la rapidez al realizar la guía solicitada.
No he conseguido aún un terapeuta -o analista, no se como llamarle-. El martes le escribí a quien me iba a referir a un especialista pero no respondió mi mensaje. Hoy la ví y me explicó que sus clases han estado irregulares y que no ha visto a la persona indicada, que hasta dentro de tres semanas quizá pueda contactarlo. Me parece que debo buscar por otro lado, pues no quiero dejar que pase el tiempo. No tendremos reunión por dos sábados, así que serán tres semanas sin Fábrica, espero que logremos reunirnos al menos una vez en otro lugar.
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jueves, 17 de diciembre de 2009
Convivio express... suerte...
Ayer nos anunció nuestro jefe que hoy de 16:30 a 19:00 se realizaría el convivio en la oficina, y que era obligatorio asistir (yo añadí bromeando que también era obligatorio ser feliz).
Hoy entré a trabajar a las 5:00, estuve trabajando hasta las 14:00 (dos partidas de ajedrez incluidas) y luego salí a realizar mis traslados bancarios y -esperaba- seguir leyendo el libro de Obama en la biblioteca. Realicé los tramites bancarios pero la biblioteca estaba cerrada. Así que regresé a la oficina como a las 15:30. Por la mañana había llamado a mi amiga argentina y andaba de buen ánimo.
La fiesta en la oficina empezó como a las 17:00, el maestro de ceremonias fué nuestro Jefe Supremo, y hubo variedad artística y regalos. Previamente nos habían dado nuestra canasta navideña. Al menos este fin de semana no andaré comprando golosinas para refa de mis bebés. En la intervención de los Hijos del Santo, realizaron un concurso, de adivinar nombres de películas escuchando bandas sonoras. En la tercera banda adiviné, pues no tengo buen oído, Toy Story, luego, cuando quedaban dos en la lid -yo no era parte de estos dos- acerté con La bella y la bestia, pues ninguno de los dos que quedaban lo supo, y por último, mi vecino de asiento me ayudó a identificar la última: Miami Vice, resultado: Me gané una pelota de Volley ball.
Luego de los payasos, varios participamos opinando sobre las fortalezas de la oficina, luego una refacción, y por último, una rifa. Habían muy buenos premios, incluyendo un teatro en casa y una tv plasma de 32". De nuestro depto, ganamos todos algo, menos el compañero B, nuestro jefe se ganó una cafetera, el compañero P un radio reloj, el compañero A unos fruteros de cristal y yo un juego de Scrabble. Bárbaro.
El compañero A me pasó a dejar a mi depto, pues venía con las manos llenas.
Hoy entré a trabajar a las 5:00, estuve trabajando hasta las 14:00 (dos partidas de ajedrez incluidas) y luego salí a realizar mis traslados bancarios y -esperaba- seguir leyendo el libro de Obama en la biblioteca. Realicé los tramites bancarios pero la biblioteca estaba cerrada. Así que regresé a la oficina como a las 15:30. Por la mañana había llamado a mi amiga argentina y andaba de buen ánimo.
La fiesta en la oficina empezó como a las 17:00, el maestro de ceremonias fué nuestro Jefe Supremo, y hubo variedad artística y regalos. Previamente nos habían dado nuestra canasta navideña. Al menos este fin de semana no andaré comprando golosinas para refa de mis bebés. En la intervención de los Hijos del Santo, realizaron un concurso, de adivinar nombres de películas escuchando bandas sonoras. En la tercera banda adiviné, pues no tengo buen oído, Toy Story, luego, cuando quedaban dos en la lid -yo no era parte de estos dos- acerté con La bella y la bestia, pues ninguno de los dos que quedaban lo supo, y por último, mi vecino de asiento me ayudó a identificar la última: Miami Vice, resultado: Me gané una pelota de Volley ball.
Luego de los payasos, varios participamos opinando sobre las fortalezas de la oficina, luego una refacción, y por último, una rifa. Habían muy buenos premios, incluyendo un teatro en casa y una tv plasma de 32". De nuestro depto, ganamos todos algo, menos el compañero B, nuestro jefe se ganó una cafetera, el compañero P un radio reloj, el compañero A unos fruteros de cristal y yo un juego de Scrabble. Bárbaro.
El compañero A me pasó a dejar a mi depto, pues venía con las manos llenas.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Sueños de mi padre...
No, no de mi padre. Es el título del primer libro de Barack Obama. Leí algunas partes del segundo libro de Obama antes de que fuera presidente, incluso antes de que fuera candidato de su partido, me parece. Cuando empezaban las primarias estaba viviendo en PDX y con un compañero de trabajo seguimos la evolución de las elecciones, tanto en periódicos como en internet.
Debo decir que el libro -Sueños de mi padre- está bien redactado, es ámeno y por demás, interesante. Creo que ya es de conocimiento común los orígenes de Obama: De padre africano, madre de Kansas, nació en Hawaii -el último estado anexado a su país- y vivió dos o tres años en Indonesia, me parece que a partir de los seis años. Luego de graduarse de abogado, en lugar de perseguir una lucrativa carrera en leyes trabajó como promotor social. Todo eso lo narra en los primeros capítulos de su primer libro, me parece que el libro se va desarrollando a través de su vida y trata de mostrar los sucesos que llevaron a Obama a establecer su identidad personal, o al menos eso es lo que leí en alguna crítica del mismo.
Con mi segunda derrota en la serie actual, quedo con únicamente con dos oponentes más a enfrentarme: El compañero A y el compañero B. A ambos les he ganado en varias ocasiones y también he perdido con los dos. Trabajé de 5 a 1 y luego jugué la partida de ajedrez que me tocaba con el maestro de ajedrez d ela oficina.
Después, sabiendo que en la biblioteca cerca de mi lugar ya no está accesible el nivel en el cual están los libros, decidí pasar al IGA, que tiene una biblioteca aceptable. Me pasé tres o cuatro horas leyendo el libro de Obama y otro titulado 'Un Psicoanalísta en el Cine', que, básicamente hace un análisis 'psicológico' de algunas películas, me llamó la atención el análisis sobre una película que ví hace tiempo: Deceiver -o el farsante-. También estaba sobre una de mis favoritas, Groundhog Day -Atrapado en el tiempo- y otra que un amigo me recomendó en PDX y que voy a tratar de bajar uno de estos días: What is eating Gilbert Grapes, aún no se cual es el título con el que se comercializó por acá.
Al menos en la parte laboral me fué mejor, logré avanzar en un alto porcentaje en una asignación que hace un par de meses era un calvario desarrollar, y, lo mejor de todo, creo que ya encontré un método que puedo utilizar para cuando se vuelva a presentar.
Trabajar, leer, jugar ajedrez, navegar. Mi vida está just fine...
Debo decir que el libro -Sueños de mi padre- está bien redactado, es ámeno y por demás, interesante. Creo que ya es de conocimiento común los orígenes de Obama: De padre africano, madre de Kansas, nació en Hawaii -el último estado anexado a su país- y vivió dos o tres años en Indonesia, me parece que a partir de los seis años. Luego de graduarse de abogado, en lugar de perseguir una lucrativa carrera en leyes trabajó como promotor social. Todo eso lo narra en los primeros capítulos de su primer libro, me parece que el libro se va desarrollando a través de su vida y trata de mostrar los sucesos que llevaron a Obama a establecer su identidad personal, o al menos eso es lo que leí en alguna crítica del mismo.
Con mi segunda derrota en la serie actual, quedo con únicamente con dos oponentes más a enfrentarme: El compañero A y el compañero B. A ambos les he ganado en varias ocasiones y también he perdido con los dos. Trabajé de 5 a 1 y luego jugué la partida de ajedrez que me tocaba con el maestro de ajedrez d ela oficina.
Después, sabiendo que en la biblioteca cerca de mi lugar ya no está accesible el nivel en el cual están los libros, decidí pasar al IGA, que tiene una biblioteca aceptable. Me pasé tres o cuatro horas leyendo el libro de Obama y otro titulado 'Un Psicoanalísta en el Cine', que, básicamente hace un análisis 'psicológico' de algunas películas, me llamó la atención el análisis sobre una película que ví hace tiempo: Deceiver -o el farsante-. También estaba sobre una de mis favoritas, Groundhog Day -Atrapado en el tiempo- y otra que un amigo me recomendó en PDX y que voy a tratar de bajar uno de estos días: What is eating Gilbert Grapes, aún no se cual es el título con el que se comercializó por acá.
Al menos en la parte laboral me fué mejor, logré avanzar en un alto porcentaje en una asignación que hace un par de meses era un calvario desarrollar, y, lo mejor de todo, creo que ya encontré un método que puedo utilizar para cuando se vuelva a presentar.
Trabajar, leer, jugar ajedrez, navegar. Mi vida está just fine...
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