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miércoles, 31 de agosto de 2022

El final de la (otra) historia... The end of the (other) story... La fin de l'(autre) histoire

En el 2013 (viernes, 25 de octubre) escribí un post sobre los hijos de dos escritores cuyos libros me habían afectado (El hijo del escritor y la hija de la poeta) y la diferencia de ambos casos: el hijo de Paul Auster (Daniel) estaba en libertad condicional por estar implicado en un asesinato; la hija de Clara Janés (Adriana) era una escultora.

Le comentaba sobre el post a mi hija mayor este sábado que cenábamos en un Subway y le contaba que me había enterado a principios de año que Daniel seguía en problemas… hace unos meses se había publicado que estaba siendo llevado a juicio por la muerte de su pequeña hija, una bebé de menos de un año de edad.

Al parecer la niña había muerto por una sobredosis mientras estaba bajo su cuidado; él decía que había consumido heroína y se durmió y que al despertarse vio que la niña no se movía; llamó a los servicios de emergencias y la niña fue llevada a un hospital, en donde fue declarada muerta.

Lo que no sabía hasta el momento de esta conversación es que la historia de Daniel realmente había llegado a su fin: en Subway googleé la noticia y entre los primeros artículos encontré un par de publicaciones que anunciaban su muerte.

Hoy que estuve buscando con un poco más de detenimiento tengo más detalles: luego de salir bajo fianza, a la espera de un juicio por homicidio involuntario, Daniel fue encontrado inconsciente en una estación del metro.

Según la noticia de The New York Times se trataba de una sobredosis de drogas y fue trasladado a un hospital en donde estuvo en coma durante seis días; luego de este tiempo se le retiró el soporte vital y se le declaró muerto; al parecer se había dedicado a la fotografía y a ser DJ.

Por otro lado, Adriana Veyrat Janés sigue trabajando como escultora y fotógrafa y a menudo realiza exhibiciones en museos de España y Europa además de haber publicado algunos libros de fotografía, uno en conjunto con su madre.

Uno muere, la otra vive… uno se sumió en la vida libertina y las drogas, la otra se licenció en Artes en una universidad española… uno tuvo una relación tórrida con sus padres y su madrastra, la otra incluso ha publicado trabajos en conjunto…

Pero últimamente, ¿cuál es la diferencia? Al final todos nos vamos a morir… tengamos o no tengamos, amemos u odiemos, suframos o disfrutemos… a todos nos espera el mismo final, o como dice el autómata al final de Blade Runner: 

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Naves de ataque en llamas más allá del hombro de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Hora de morir.

Me había propuesto no meterme mucho en la vida de mis hijos -o al menos en la de la mayor y el menor, pues no puedo meterme mucho en la de la segunda: por ahora anda en Japón- por lo que no los contacté, luego de nuestro almuerzo de la primera semana, durante este mes.

Había planeado un desayuno con uno de mis últimos contactos de mi antiguo voluntariado con quien ya nos habíamos reunido en un par de ocasiones a principios de año; quedamos de reunirnos a las 7:30 en el Mc de costumbre.

Pero, el sábado temprano el automóvil se negó a arrancar; y la verdad no debía haberme sorprendido: el lunes o martes por la noche acompañé a Rb a comprar un termómetro digital pues su perro rompió el de mercurio que tenía desde hace muchos años.

La farmacia está bastante cerca -tres o cuatro calles- y me había ofrecido a ir a pie pero Rb se negó pues ya era un poco tarde y además, estaba lloviendo un poco; mi ánimo no estaba de la mejor forma: ese día le había enviado a mi madre mil dólares para iniciar la terraza de la casa del puerto y a mis casi cincuenta años aún me afecta negativamente realizar gastos mayores.

Total que hubo un connato de discusión en el auto pues yo iba repitiendo una frase sin sentido y Rb pensó que me refería a la salida, o a su constante búsqueda de respuestas sobre sus dolencias o a cualquier otro tema que la afectara. 

Al regresar me estacioné bastante abruptamente y salí del auto bastante rápido, y vi que la pantalla del radio -que ni usamos- aún brillaba, me quedé con la duda de por qué no se apagaba, pero como había visto que a veces se quedaba una luz en el estárter no le di mucha importancia.

Hasta el sábado que no arrancó… entonces, luego de escribirle a mi amigo sobre el retraso, llamé a un Uber y me enteré que siempre sí, también tenemos servicios de motocicleta a través de esta app en la ciudad.

Llegué al desayuno con 20 minutos de retraso -lo que me fastidia- pero no hubo mucho drama con mi amigo, desayunamos -interesante que él insistió en cubrir el costo en esta ocasión- y nos pusimos un poco al día.

Lo que me llamó la atención, sin embargo, fue que no tuve la misma paciencia que en las ocasiones anteriores, o sea, ya sabía que era antivacunas, ya sabía que era algo homofóbico y ya sabía que en general hace de menos cualquier opinión que no se alinea a las suyas (como yo, como muchos).

Pero ahora si sentí que no tenía mucha paciencia… en fin… luego de un poco más de una hora de tertulia me despedí con la justificación de la clase de lengua de señas y pedí otra motocicleta en la app de Uber, media hora después estaba pagándole al conductor en la garita cuando vi que Rb venía en el auto.

Y lo que pasó fue que como a medio desayuno Rb me llamó para preguntarme sobre el automóvil, pues no me vio y sí el auto estacionado; le comenté sobre la batería y lo que había observado la última vez que lo utilizamos y me comentó que iba a esperar a que viniera para ver quién nos pasaba carga.

Pero, al final decidió que vería si lo podía solucionar antes que yo viniera -pues le había comentado el día anterior que tenía planeado ir a cenar con mi hija mayor: ella me había escrito a principios de la semana- y fue con una de sus vecinas a pedir corriente.

La persona que la ayudó le recomendó que lo mantuviera funcionando al menos quince minutos y estaba regresando de conducir una vuelta cuando me vio apeándome de la motocicleta… fuimos a dar otra vuelta para asegurarnos que se cargara la batería y luego venimos a tomar la clase de lengua de señas.

Había quedado con mi hija mayor de reunirnos a las 5:00 por lo que a las 4:30 me despedí de Rb, tomé el auto y me dirigí a su habitación… llegué con un poco más de diez minutos de antelación, estacioné el auto y esperé hasta la hora acordada.

Se veía bastante movimiento en su casa, unos jóvenes entrando y saliendo y en una casa vecina un grupo de jóvenes adultos embriagándose; entré a tocar su puerta y luego nos dirigimos al Subway de costumbre.

En el camino le pregunté sobre sus días de descanso -creía que estaba descansando sábado y otro día- y me comentó que había renunciado al trabajo: una semana y media antes o algo así se había hartado y le había dicho a su supervisor que se retiraba.

Con lo que se le cierran completamente las puertas al segundo mejor call center de la ciudad; por haberse retirado a mitad de su turno de trabajo y sin ningún aviso previo creo que su expediente queda con una nota de ‘not for re hiring’ .

Me terminó de contar esto mientras cenábamos y traté de restarle dramatismo al asunto: al final todo se termina, hay que ver siempre que se puede hacer y así… para variar no me di cuenta que nomás estaba empeorando las cosas; durante un momento se retiró al baño a llorar.

Me disculpé por mi insensibilidad en el viaje de vuelta a su habitación a donde regresamos luego de la cena, a su sugerencia, y traté de cambiar el ambiente pero la verdad es que no soy muy bueno en lo que a relaciones sociales se refiere, ni siquiera con mis hijos.

Total que anda bastante deprimida, no sabe qué hacer, no sabe si seguir trabajando en call centers o en alguna otra cosa, de hecho no sabe -según ella- si quiere seguir trabajando o viviendo… en fin.

Y mi hijo menor… está -espero que aún esté- trabajando en el mismo call center, a donde entró luego de dos o tres meses de no trabajar luego de haber renunciado del mismo seis o siete meses antes; supuestamente estaba integrándose bien (a diferencia de mi hija mayor que debía acudir al sitio él estaba completamente desde su habitación).

Y ha estado siendo responsable: al iniciar a trabajar acá y no tener dinero me había pedido ayuda monetaria; le facilité el dinero, pero le indiqué que lo esperaba de vuelta -por aquello de la adultez y las responsabilidades- por lo que se comprometió a un plan de pago de seis meses.

El plan lo ha estado cumpliendo efectivamente y ya iría a la mitad del saldo de su deuda pero, desde hace un par de semanas no tengo noticias suyas… ni ha publicado nada en las redes sociales -al menos en las que lo puedo ver- ni ha respondido a una propuesta de reunirnos en un par de semanas que le envié por whatsapp hace cuatro días.

Si no se manifiesta en el resto de la semana acudiré a su habitación el sábado para confirmar que sigue vivo o si me necesita de alguna forma…

Del resto no hay mucho cambio… el domingo pasado fui a Cemaco a comprar un marco para el diploma del máster y ahora cuelga espléndidamente en una pared de la habitación en la que duermo, a noventa grados de mi título de ingeniero.

En el trabajo las cosas siguen casi igual… algunos días el trabajo está bastante intenso pero en general paso mucho mucho mucho tiempo simplemente esperando a que liberen alguna parte de las aplicaciones para aplicar el proceso de QA.

Empecé a leer 21 lessons for the 21st Century, del mismo autor de Sapiens y Homo Deus, aunque aún tengo a medias Midlife A Philosophical Guide; ambos autores judíos… terminé de leer Los Ritos del Agua y aún me falta el último capítulo de L’Evasion de Kamo.

También bajé Better Small talk, pero creo que este libro ya lo había descargado en alguna ocasión; igual he leído un par de capítulos y realmente no le encuentro sentido -o quizá nomás lo veo inalcanzable- a tener conversaciones verdaderas.

Y una semana de la unidad 8 (de 10) del nivel 4 (de 5) de Francés en Duolingo y de vez en cuando hago un poco de malabares y casi todos los días juego ajedrez contra mi Tablet -me gana el 75% del tiempo- y casi todos los días juego una versión de Scrable en línea (aunque trato de no hacerlo mucho pues suele ponerse bastante intenso).

Y hoy es el último día del octavo mes del 2022… mañana empieza el último cuarto del año… ¿qué nos traerá aún el fin de este período?


viernes, 25 de octubre de 2013

El hijo del escritor y la hija de la poeta.

Hace un tiempo escribí sobre cómo gracias a la explosión de la información podemos conocer un poco más de los autores, sus libros e incluso los motivos o las circunstancia que rodearon al autor por la época en la que estaba en producción alguna de sus obras.

Me referí en esa ocasión –y por motivos bastante personales- a Paul Auster y al libro La invención de la soledad, en donde relata la difícil relación que tuvo con su(s) progenitor(es).  En fin, casi al final del libro Paul se pregunta qué pasará con Daniel, quien para esa fecha es un pequeño de cinco o seis años y que vive el divorcio de sus padres.

Hace un par de años o así que publiqué el post encontré en algún periódico estadounidense que Daniel estaba con libertad condicional por haber sido partícipe indirecto en el asesinato de un vendedor de drogas.  Según recuerdo Daniel no había crecido muy crecido todo lo bien que un padre esperaría y se dedicaba a una vida de despilfarro y drogas.  El asunto por el cual lo procesaron era un poco oscuro, según parece en una fiesta uno de los asistentes golpeó hasta la muerte al vendedor de drogas y, Daniel, aunque no participó en el hecho si registró el cadáver y tomó –no recuerdo si dos o – tres mil dólares.  Luego leí que Paul Auster acababa de publicar Diario de Invierno.

El año pasado o un poco antes compré en una venta de libros usados una copia de Cartas a Adriana, un libro de Clara Janés en donde le escribe dos o tres cartas por mes durante un año a su hija que tiene siete u ocho años.  El libro me encantó pues narra de forma bastante cándida el desarrollo de una chica –y su madre- a través de los primeros años.  Los temas de las cartas son variados: el miedo, la mentira, la pascua.  En fin, bastante grato de leer.

Estuve a punto de regalar el libro a mi mejor amiga de mi oficina anterior ya que frecuentemente me daba aventón a un lugar cercano a mi casa y conversábamos bastante sobre nuestros respectivos hijos.  El de ella tenía algo así como siete u ocho años y se le dificultaba bastante algunos aspectos escolares.  Al final tuve que pedirle el libro pues mis chicos –no recuerdo si alguna de mis hijas o mi pequeño- lo habían dejado a medias y querían terminarlo.

El año pasado o algo así estuve investigando un poco sobre Clara Janés y/o sobre su hija Adriana.  No recuerdo haber encontrado mucha información, o quizá no busqué mucho o quizá no estaba disponible la información. 

Por alguna razón hoy empecé a buscar nuevamente y tengo un poco más claro el panorama: Clara aún vive –tiene sesenta y algo- y es escritora y traductora de éxito.  Se divorció del papá de Adriana –Adriana Veyrat-, con quien estuvo casada durante catorce años y quien es un periodista de renombre también en España.  Sobre Adriana leí que es una escultora y fotógrafa de bastante renombre en Europa.

Me pregunto nuevamente, ¿qué provoca al final que Daniel sea un drogadicto y Adriana una artista consumada? Creo que es una pregunta que cualquier padre se haría.

lunes, 17 de junio de 2013

Día del Padre...

El viernes me levanté un poco temprano... la verdad sin quererlo.  Salí temprano de mi habitación porque no tuve que planchar camisa.  Ese día usé por primera vez la polo que me dieron como parte del uniforme.  En la mañana continué trabajando en el documento conflictivo de toda la semana.

No recuerdo al final si fue el viernes o el jueves que tuve una conversación un poco extraña con mi jefa.  Creo que fue el viernes.  Uno o dos días antes, había comentado a la compañera de mi jefa que usualmente me dá aventón por las noches, los últimos hechos de mis conflictos familiares,  pero, por ser en la mañana, había cerrado la puerta de su oficina para hablar en paz.  El compañero del BMW le fue a comentar a mi jefa -como broma- pero mi jefa me reclamó ese hech muy en serio.  Aprovechó también para reclamarme el hecho de haber planeado un almuerzo los cuatro analistas con su compañera.  La verdad me desespera la política oficinesca.  En casi cualquier oficina.

No iba a salir a almorzar pues no había llevado almuerzo y no tenía realmente hambre.  Sin embargo, al mediodía tomé uno de los periódicos de la oficina y me dirigí al parque en el que acostumbraba almorzar.  Estaban filmando un programa de televisión -o un anuncio, no se-.  Me estuve allí leyendo casi una hora.

Por la tarde empecé a trabajar en otro par de documentos que he llevado en proceso y salí casi a las siete de la noche de la oficina.  Por la mañana, el voluntario que vive en la misma colonia me había enviado un mensaje para que cenaramos pero decliné la invitación.  No me sentía con ánimos.  Como el miércoles había comido una torta y el jueves había comido un asado, pasé a cenar al puesto de hamburguesas en donde el otro día me gané un menú.  El lugar estaba un poco lleno porque estaba por empezar un partido amistoso entre Guatemala y Argentina -al final perdió nuestra selección 4-0-.

Me vine a mi habitación a cenar y estuve viendo un poco de JFK.  También empecé a bajar Good Morning Vietnam.  Para el sábado tenía convivencias en la mañana y en la tarde con varios grupos y aún no había decidido que hacer.  Al final por la noche decidí que asistiría al círculo de lectura y por la tarde a una de las convivencias que haría uno de mis grupos, habían convocado para la reunión en la rectoría de la universidad.  Me dormí como a las once pero dejé ropa en remojo.

Me levanté el sábado un poco después de las siete.  Salí a lavar la ropa y luego entré a actualizar mis redes sociales.  Un poco después de las nueve me dirigí al Museo del Ferrocarril.  Llegué un poco después de las diez.  Habían un par de colas bastante largas para entrar pero, como no iba propiamente a visitar el museo, pagué la entrada y me dirigí a unas bancas que estan en el patio central del museo.  Encontré a un anciano y un poco más tarde llegó el hermano de mi amiga voluntaria que nos acompañó en las lecturas de los dos libros anteriores.

Un poco después empezaron a llegar más participantes y al final, bastante tarde, nos asignaron un vagón cafetería en donde realizamos nuestra reunión final sobre El Lobo Estepario.  Al final llegamos como dieciseis personas.  La reunión estuvo interesante -como todas las que se tratan de libros-; logramos que participaran todos dando su opinión sobre el autor o el libro, o aún sobre los comentarios que habían escuchado, pues algunas personas no habían leído el libro.

Se suponía que la reunión terminaría al mediodía pero salimos casi a las una.  En la conversación que tuvimos antes de la conversación sobre libros el hermano de mi amiga voluntaria me había comentado que podía conseguir té de menta en un almacén que distaba cuatro o cinco cuadras del museo.  Cuando la reunión terminó me dirigí a toda prisa al lugar.  Ya estaba cerrado pero afortunadamente aún habían algunas personas adentro.  Compré dos cajas con veinticinco bolsitas de té de menta.

Después de comprar el té abordé el transmetro y me dirigí a la universidad, encontré al grupo de voluntarios con quienes estuve visitando esporádicamente las tardes de los sábados de este semestre.  Resultó que la reunión la realizaríamos en la casa del voluntario que vive en la misma colonia.  Como éramos como quince y el voluntario hubiera tenido que realizar dos viajes les indiqué que guiaría a los chicos a pie.  Nos tardamos como veinte minutos pero llegamos sin novedad a la casa.

La reunión estuvo buena, con presentaciones de los nuevos voluntarios, algunos juegos y al final la celebración de un baby shower a una voluntaria que estuvo visitando en este grupo al principio del semestre pero que había dejado de visitar por estar esperando un bebé.  Un poco después de las cinco el grupo se retiró y yo me quedé un poco más de tiempo.  Luego me vine a mi casita, compré pan tostado, preparé té de menta y me puse a ver otro poco de JFK.  Me quedé dormido un poco antes de las siete y como a las siete y media uno de los voluntarios de los sábados por la noche me llamó para comentarme que iban a cenar, le dije que llegaría pero luego me volví a quedar dormido.

Como a medianoche me levanté a lavarme los dientes y continué hasta el domingo a las seis y media.  La noche anterior había dejado unos pantalones y mi par de sacos en remojo y me levanté a lavarlos.  Subí a tenderlos a la terraza y luego salí a comprar los ingredientes para el desayuno con mis chicos.  Actualicé mis redes sociales y luego pasé por el mercado comprando unos aguacates, tomates y al supermercado a comprar leche y pan.  Preparamos un desayuno completo y a las nueve y media nos venimos a mi habitación.

Les dí a mis chicos una hoja con sudokus un poco más sencillos que los de la semana pasada y luego les puse un ejercicio de redacción, basado en la canción de Porta que estuve escuchando la semana pasada.  Después vimos un par de videos y luego fuimos al mercado a proveernos para el almuerzo del día.  Prepraamos los componentes de los burritos que preparamos cuando vamos al IRTRA  y nos dirigimos al parque de la avenida Petapa.

Compré dos pasaportes para mis chicos y los acompañé a un par de juegos, almorzamos en el área de picnic y luego estuvimos un rato en el zoológico y en una de las atracciones que es como un recorrido teatral.  Un poco antes de las cinco pasamos a comprar unos helados de cono y luego nos venimos.  Estaba lloviznando, estaba constante pero, afortunadamente, se mantuvo ligero el volumen de agua.  Aún venimos a lavar los trastes y a bajar mi ropa de la terraza.

Estuvimos leyendo un poco, armando un par de cubos y al final vimos media hora de Episodio II.  El voluntario que vive en la misma colonia me había escrito como a las seis y media comentándome que el grupo estaba en su casa y que irían por unos atoles.  Fuí a dejar a mis chicos a su casa a las siete y me llevé la chumpa negra que uso a veces cuando salgo por las noches.  Después de dejar a mis chicos en su casa me dirigí a la casa del voluntario.  Estuve tocando y luego lo llamé.  Resultó que ya se habían ido.

Pasé a la panadería por pan tostado y me vine a cenar té y panito, viendo Good Morning Vietnam.  Un poco antes de las nueve mi chica mayor me llamó pidiéndome ayuda para una tarea que su madre no había podido encontrar.  La fui a traer y bajamos un poco de información sobre acometidas eléctricas.  Anotó algunos datos en hojas de papel y luego la fui a dejar a su casa.  Retorné a terminar de ver Good Morning Vietnam y me dormí un poco antes de las once.  Me costó dormirme porque un poco antes de que mi chica viniera había estado dormitando.

Hoy me costó un montón levantarme.  Los lunes se me han estado haciendo cuesta arriba.  Debo investigar la forma de mejorar esto.  Me desperté a las seis menos veinte pero seguí en la camita.  El celular sonó a las seis pero me levanté hasta las seis y cuarto.  Planché una camisa, me bañé, rasuré y salí casi a las siete hacia mi oficina.

No compré pan pues he estado comiendo bastante y no tenía realmente apetito.  Cuando llegué a la oficina solo estaba Ant.  Luego llegó la compañerita y más tarde el compañero del BMW, quien debía llevar este día dulces y no lo hizo.  Debe rellenar la dulcera por dos semanas seguida, según lo acordado.  Llamé a mi papá y a mi único amigo de la infancia.  Con mi papá hablé como medio minuto, con mi amigo de la infancia un poco más.  También hablé con Pb, me comentó que ya había hecho su iniciación como masón y me invitó al proceso.  Se supone que nos reuniremos el sábado.


En la mañana estuve actualizando mi estado de los documentos en los que estoy trabajando.  La última reunión sobre el libro que estamos leyendo la habíamos programado para la semana pasada pero la realizamos hoy, de ocho a nueve.  Luego a las nueve hubo una pequeña reunión para celebrar el día del padre.  Dieron bolovanes de carne y pie de manzana.  Después de la reunión bajé con las chicas que nos reunimos la semana pasada pero me tocó subir y bajar nuevamente porque estaban en una celebración.

Al final tuve una reunión larguísima con la líder de esa área.  Yo le pregunté sobre su familia y estuvimos conversando -yo más que todo escuchando- sobre el proceso de divorcio en el cual se encuentra actualmente.  Quedé de enviarle Eat, Pray, Love.  Creo que al final la reunión fue de casi dos horas.  O al menos entre una y dos horas.  Cuando bajé a mi escritorio ya estaba sobre la hora de mi almuerzo.  Como los burritos que habíamos preparado el día anterior habían resultado enormes nos sobraron dos, que llevé este día para mi almuerzo.

Me dirigí al parquecito de costumbre con una prensa y los burritos y almorcé leyendo las noticias de la semana pasada.  Luego de almorzar retorné a mi oficina y me pasé toda la tarde diagramando un par de procesos y adecuando algunos comentarios en otro par de documentos.  Un poco antes de las seis el compañero del BMW me indicó que no había llevado automóvil, que su amigo no pasaría y que planeaba abordar el Transurbano.  Salimos a las seis y media y abordamos el autobus en el Obelisco.

Pasé a comprar pan tostado para la cena de hoy y pan para el almuerzo de mañana.  Estaba revisando mis redes sociales, respondiendo a algunos mensajes del día del padre cuando me llamó mi hija segunda, pidiéndome que pasara por su casa pues me habían preparado algo.  Cuando llegué mi chico menor ya estaba dormido, mis hijas salieron con una bandeja de duroport.  Era una cena -o almuerzo?- que mi ex esposa había preparado.  Coincidentemente es la misma comida que preparó para la reunión de mi graduación de la universidad.

Estuve conversando con mis chicas un rato y luego retorné a mi habitación.  Espero no dormirme muy tarde pues debo mejorar mi ánimo.  Incluso el compañero del BMW me comentó este día que se nota mucho cuando ando de bajón.


martes, 13 de marzo de 2012

Martes 13...

El sábado en la mañana visité el asilo con mi grupo regular de visita. Como había lavado el viernes por la noche el sábado me levanté con calma a las 6:00 AM, hice una buena limpieza a mi habitación -ya la necesitaba- y un poco antes de las 7:00 me dirigí al restaurante en donde nos habíamos citado con LG, quien llegó como con diez minutos de retraso, eso sí, me había llamado para contarme que estaba en un embotellamiento. Desayunamos y luego nos fuimos un rato a su automovil a conversar, casi hasta las 8:45 que era la hora límite para llegar a nuestros respectivos grupos de visita.

Estoy planeando dejar mi grupo de la mañana, no creo que sea buena idea acompañar al grupo de LG -la encargada es MV- pero por segunda ocasión en la visita hubo una persona que no era parte del voluntariado y como al tratar de señalar esas situaciones otras veces se ha generado energía negativa estoy mejor pensando dejarlo por la paz y buscar otro grupo. De pronto este sábado visite con LG, el siguiente es descanso y luego creo que empezaré a buscar otro grupo al cual adherirme.

Después de la visita retornamos al restaurante de reunión usual en donde le comenté la situación que había pasado a una sonrisera antigua -y muy querida- y me comentó que no le parecía bien que estuviera cediendo mi espacio ante este tipo de situaciones. Igual, creo que es una vaina que en un grupo con tan buena vibra se genere energía negativa. Después de la conversación con esta sonrisera me dirigí al otro restaurante en donde nos estamos reuniendo con el grupo de la tarde.

La visita de la tarde estuvo similar a los sábados anteriores. Compartir mucho con las ancianas, un poco con las enfermeras y un poco con la administradora del lugar. Después de la retroalimentación una voluntaria me pasó dejando al trebol. Había planeado tomar el transmetro pero finalmente caminé hasta mi habitación. Compré un asado y vine a cenar viendo la última parte de la película de Nicolas Cage que había comprado la noche anterior. Un poco antes de las 10 me llamó LG y estuvimos conversando un buen rato. Me dormí un poco antes de las 11:00.

El domingo fuí a traer a mis peques a las 9:30, afortunadamente había dejado ordenado mi cuarto desde el día anterior, aunque -me imagino que por LG- mi nivel de energía ha estado bastante alto durante toda la semana. Antes de ir por mis peques había reunido un poco de dinero entre mis cajones, mesa, pantalones y mochila. Creí que no tenía lo suficiente y saqué una buena cantidad de monedas de una alcancía que mantengo sobre mi ropero.

Con mis chicos jugamos angry birds, MahJong, Rubik, además de tener un poco de tiempo personal con cada uno de ellos. La mayor andaba con algunas escoriaciones en los labios que me preocuparon un poco. Ha estado aplicándose una pomada. Refaccionamos plátanos y banano y compramos pan, aguacate, salsas y embutidos para preparar emparedados. Fuimos a almorzar a la universidad y pasamos un rato a la biblioteca. Los dos pequeños están leyendo a Agatha Christie y la grande está leyendo un libro de un bisnieto sobrino de Bram Stoker. Yo estuve leyendo un poco de todo. Ciencia ficción, Rius, Redacción. Retornamos a mi habitación, mis chicos resolvieron un par de ejercicios de ajedrez cada uno y luego me ayudaron a lavar los trastos.

Para terminar vimos 20 minutos de El Viaje de Chihiro. Los fuí a dejar a las 18:20. Cuando veníamos retornando de la universidad nos cruzamos como a medio camino con mi ex. Son interesantes estos episodios -igual que cuando suceden alrevés- pues el que va solo saluda a los chicos y todos continuamos con nuestro camino. Cuando fuí a dejar a mis peques vi que en la cocina de la casa estaba una de las mejores amigas de mi ex esposa, de hecho, no se si ella se encontraba en casa. Retorné a mi habitación a conversar con LG -por teléfono- y me dormí un poco después de las 10:00.

Ayer entré un poco antes de las 8 a mi trabajo. Estaba el jefe regional de la corporación y un ejecutivo de asia con quien había almorzado hace un poco más de un año. El ambiente se sintió bastante pesado pues el jefe regional viene una o dos veces al año y marca el rumbo de la oficina para el tiempo entre visitas. Afortunadamente estuve en comunicación -por sms y cel- con LG. Al mediodía pasé al banco en el que me depositan mi salario y trasladé el monto que espero sea mi presupuesto mensual durante este año a la cuenta en la que manejo tarjeta de débito. No me dió tiempo de almorzar pero tenía la avena de la mañana. La comí en mi escritorio. Sentí también pesado el día pues mi jefa estuvo cuestionándome sobre unos informes que había presentado el mes anterior -y en el cual habían varios errores- y tuve que estarlos reparando durante una buena parte de la mañana.

A las 18:10 LG pasó por mí. LG estacionó su automovil en el mismo boulevard que la semana pasada y estuvimos conversando casi por hora y media. Luego me pasó a dejar al Trebol desde donde caminé hasta mi casita. Un poco antes de las 10:00 aún me llamó y estuvimos conversando casi media hora. Me dormí un poco antes de las 11:00.

Hoy estuvo un poco mejor el día. A pesar de la fecha me levanté con un muy buen ánimo -de hecho, me desperté un ahora antes de que sonara la alarma- y como había visto que este ejecutivo de Asia estaba cumpliendo años esperé a que llegara para hacerle bulla por el cumpleaños. Hace un año fue toda una odisea el almuerzo pues su inglés es muy muy básico. De hecho al compañero B no le cae bien pues no han logrado comunicarse pero estoy seguro que el inglés del compañero B es mucho mejor que el del asiático. La nota discordante es que todos todos -excepto el gerente general de la oficina- habían llevado la playera del uniforme -la que uso los viernes- menos yo. Lo primero que me preguntó mi jefa fue porque no cargaba el uniforme y le respondí que no sabía. Resultó que aún no estoy en el grupo general del correo y no me llegó la notificación el día de ayer.

A la hora del almuerzo salimos con el compañero B al comedor que está cruzando la calle a un costado del edificio en el que trabajamos. Lo invité a almorzar y conversamos sobre un pequeño conflicto que había surgido con mi jefa debido a que ella tenía la impresión de que yo me dejaba influenciar mucho por el compañero B. Al final coincidimos que es difícil llevarle el ritmo a algunas personas. También le conté al compañero B sobre LG y conversamos un poco sobre las expectativas al iniciar una nueva relación de este tipo.

Como a media tarde se nos invitó a pasar al área de la cafetería en donde compartimos un pastel por el cumpleaños del ejecutivo asiático y luego se nos fue fotografiando por equipos -todos con uniforme menos yo-. Pero no me sentí mal. De hecho hasta me pareció que eso me colocaba en una mejor posición -diferente-. Lo trabajoso de este día fue la media docena de informes que tuve que hacer sobre el trabajo de uno de los de producción menos pro activos, pero a las 5:30 le avisé a mi jefa que me retiraba para asistir a la conferencia de la asociación de gerentes a la cual me había inscrito la semana pasada.

La conferencia estaba programada para las 6:30, el autobús se tardó un poco más de media hora para llegar a la estación final -cinco o seis cuadras lejos del hotel de la conferencia- y caminé tranquilamente al lugar. Cuando iba cerca del banco en donde trabajé hasta noviembre del año pasado encontré a mis dos ex compañeros, que se vieron bastante sorprendidos de verme por allí. Les comenté que iba a una conferencia y ellos que retornaban de hacer algún trámite. Conversamos unos cinco minutos y luego nos despedimos.

La conferencia estuvo interesante. Alrededor de las 8:00 se dió por finalizada y caminé a la estación más cercana del transmetro. Cuando estaba a dos o tres paradas de mi estación recibí un mensaje de LG y al entrar a mi habitación me conecté al msn para conversar con ella. Me llamó en el acto y estuvimos conversando como media hora. A media conferencia -y ayer a media cita con LG- me había llamado Alx y le he colgado diciéndole que iba a llamarla más tarde. Estuvimos aún conversando con LG sobre msn hasta casi las 10:00. Espero verla mañana.

domingo, 3 de julio de 2011

Life with kids...

El domingo me levanté a lavar un poco de ropa que tenía en remojo, a las 9:30 fui por mis peques. Aún me sentía con molestias de la gripe. Pasamos la mayor parte de la mañana en mi habitación jugando Bancopoly y luego fuimos a almorzar a Mc Donald's.

Por la tarde estuvimos haciendo unas maquetas de casas con cajas de cartón y vimos una parte de Harry Potter 4. Los fuí a dejar a las 6:00 y retorné a mi habitación a prepararme para mi primer día de trabajo -otra vez-.

domingo, 1 de mayo de 2011

Otro fin de semana pacífico...

El jueves luego de estarme cuatro o cinco horas en la biblioteca de la universidad revisando mis correos, actualizando mi faceboo y poniendome al día con los blogs que sigo retorné a mi habitación a dejar mi portátil y a dirigirme al Taller de narrativa, de las cinco o seis tareas que debía presentar únicmente había completado una.

La sesión del taller fué dirigido por mi escritora favorita -de las dos que lo están impartiendo-, se trató sobre la construcción de personajes y el análisis de textos de autores reconocidos. Terminamos el taller casi a las 9:15 y tomé el transmetro para retornar a mi habitación. He estado durmiendome últimamente entre 9 y 10 de la noche. He estado llamando casi todas las noches a Al y despertándola a las 7:00 todos los días desde el Lunes pasado. El jueves por la noche la llamé a las 10:00, hora en que ingresé a mi habitación.

El viernes me levanté -como casi todos los días de la semana- entre 5 y 6 de la mañana. Desayuné y me dirigí al banco en donde tengo una cuenta de cheques por un nuevo talonario de cheques. Pasé a sacar un poco de dólares del otro banco y me dirigí al RENAP para verificar como reponer mi Documento de Identificación Personal. Al parecer estará un poco complicado pues debo llevar una denuncia del ministerio público sobre la pérdida del documento.

Retorné a mi habitación a almorzar y por la tarde estuve dos o tres horas en la biblioteca de la Univesidad revisando mi correo, etc. A las 5:00 retorné a mi habitación -la he mantenido más ordenada últimamente- y un poco antes de las 6:00 salí a recibir a Al.

Al se retiró a las 8:00 y a esa hora me dirigí a la casa del voluntario que vive a pocas calles de mi lugar y lo invité a cenar. Estuve en su casa hasta cerca de las 10:00. El sábado asistí a un evento de 'regeneración' de mi grupo de voluntarios. Estuvo muy bueno pues se trató de compartir con los nuevos voluntarios de esta generación -la séptima- y es siempre emocionante ver a las nuevas personas que vienen continuando con el trabajo que hacemos.

Al mediodía nos reunimos en el restaurante de costumbre y estuve allí un par de horas entre almuerzo y juego de futillo. Un poco después de las 3:00 me retiré pues habíamos quedado de reunirnos con Alx, pasé al área de bancos del mayor centro comercial del área pero por ser fin de mes habían colas kilométricas por lo que me dirigí a otro banco en un hipermercado. Estuve haciendo cola como 45 minutos pero finalmente deposité la manutención de mis chicos y le cambién un cheque a Alx. Del banco nos fuimos a un restaurante en donde fui invitado a café y pastel. Estuvimos conversando un par de horas con Alx y luego pasó a dejarme a pocas calles de mi casa.

Este sábado sabía que no podría ver a Al pues se celebran los quince años de su sobrina mayor. Esperé hasta cerca de medianoche por su llamada pues habíamos quedado de hablar luego de que terminara la celebración. Al final me llamó casi a las 1:00 cuando estaba ya intentando conciliar el sueño. Hablamos un par de minutos y luego traté de continuar durmiendo aunque tuve mucho trabajo en lograrlo.

Me levanté este día a las 8:00, desayuné y ordené mi habitación. Estuve leyendo un poco de un libro de Ann Rice que me prestó un voluntario el día de ayer y a las 9:30 fuí por mis chicos. Se tardaron un poco en salir pero me entretuve con el libro. Venimos a mi habitación en donde vimos un capítulo de Phineas and Ferb. Como la semana pasada les tocaba internet y esta semana restaurante les dí la opción de que eligieran y se decidieron por internet. Compramos carne y pollo, lo dejamos sazonado y nos fuimos en transmetro a un lugar en la zona nueve en donde -creía yo que- habría una exposición de autos clásicos.

Cuando llegamos a la estación del transmetro leímos el rótulo del evento y decía que es el domingo 8 por lo que nos dirigimos al paseo de la sexta avenida del centro histórico en donde usualmente hay actividades los domingos. Lo que encontramos fue a un grupo haciendo malabares y nos estuvimos en el lugar cerca de un ahora, incluyendo refacción y un helado de cono. Retornamos a mi lugar un poco después del medio día y preparamos un buen asado de carne y pollo. Luego de esto fuimos por su hora de internet. A las 18:00 fuí a dejarlos a su casa pero estaba con llave. Incluso llamamos desde el exterior y se oía el teléfono sonando por lo que asumimos que su madre había salido y no se había llevado el teléfono.

Retornamos a mi habitación en donde me ayudaron a lavar los trastos del día y luego vimos una pequeña parte de Tangled. Intentamos llamar nuevamente pero la llamada caía en el buzón de mensajes. Un poco antes de las siete la mama de mis chicos retornó la llamada y fuí a dejarlos. Retorné a mi habitación a cenar -té con pan tostado-, ver películas y esperar la hora para llamar a Al -9:30-, afortunadamente -?- vuelvo a tener señal de internet.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Great Sunday...

Desde el martes o miercoles les había avisado a mis peques que este domingo pasaría a traerlos a las 7:00 AM pues hoy era el Convivio Navideño de la oficina y con el compañero B habíamos quedado de reunirnos a las 8:00 en una intersección del camino que nos quedaba un poco retirado -pero es facilmente accesible en bus-.

Anoche puse la alarma para las 6:00 AM. Este día me levanté, ordené mi habitación y salí a comprar unos croissants que pensaba darles de desayuno a mis peques. A las 7:00 me llamaron que estaban ya listos. A las 7:02 pasé a traerlos. Venimos a mi habitación un rato y luego nos dirigimos al lugar de reunión con el Compañero B y su esposa.

La reunión estaba programada para las 9:00 AM. Por no llevar un mapa para llegar el lugar -a ninguno se nos ocurrió- tomamos otra ruta y tuvimos que desandar 20 kilometros para dirigirnos al lugar correcto. Llegamos como a las 9:30.

El lugar de reunión era bastante pequeño pero tenía varias piscinas, cancha de basquetbol, mesa de tenis y futillo. Mis peques se zambulleron en la piscina casi desde que llegamos y no salieron hasta casi las 2:00 pm que convocaron a un par de dinámicas y luego al almuerzo. Yo estuve un poco de tiempo metido en la piscina con ellos y otro poco de tiempo socializando con las familias de mis compañeros de oficina.

Antes del almuerzo buscamos -por familia- un sobre en el que encontramos un número y que correspondía a un premio. Nos ganamos una pelota de basquetbol. A los chicos también les dieron regalos: A mi hijo menor una pista de HotWheels, a la mediana una Barbie y a la grande una gift card de un almacen. Luego almorzamos.

Después del almuerzo nos entregaron una canasta navideña a cada trabajador de la oficina. Luego se sortearon las canastas de las personas que no se presentaron y los regalos que no se entregaron en la primera ronda.

Envié a mi hija segunda -es dragón de metal según el horóscopo chino- a que tomara el número y nos ganamos un Tostador eléctrico. Había un calor tremendo ya que el lugar queda cerca del puerto del sur. Mientras mis peques se pasaban jugando en la piscina yo me entretuve un rato entre el futillo, el pingpong y un poco de futbol.

La reunión estaba programada para terminar a las 5:00. A las 4:15 les indiqué a mis peques que salieran de la piscina, se vistieran y estuvieran listos para retirarse. Al final todos los adultos salieron de la piscina a las 5:00 y aproximadamente a las 5:15 nos retiramos del lugar. Mis peques estaban super cansados y con ganas de retirarse a su casa por lo que les indiqué que los ultimos 30 o 40 minutos los dedicaran a leer. Habíamos planeado dejar la pelota y el tostador en el carro del Compañero B y traerlo otro día ya que vi un poco difícil andar en el bus así.

Al final el Compañero B nos dió aventón hasta mi habitación -a donde llegamos casi a las 7:00 pm-. Estuvimos un rato en la habitación armando la pista de mi peque y conversando y a las 7:10 o así los fui a dejar a su casa. Decidí cenar y ver un capítulo de The Big Bang Theory. Lo último no pude hacerlo pues mi browser se niega a desplegar videos.

Fue un gran domingo.

jueves, 21 de octubre de 2010

Revolución...

Ayer se celebraba -con un feriado- el Día de la Revolución del 44 en mi país. Hemos sido, desde la conquista española, un lugar en el que nos ha ido muy mal en cuestión de gobernantes, no se si será el calor del trópico. Militares uno detras de otro, y no precisamente lo mejor de esa institución. Antes de la revolución del 44 habíamos tenido unos cuantos presidentes que se habían aferrado al cargo por varias décadas cada uno -me parece-, entonces vino el cambio, se eligió a un humanista que ordenó bastante el estado. Lo tildaron de comunista, aunque logró terminar su período presidencial. Me recuerda bastante a Allende. Luego de él estuvo otro militar -descendiente de suizos me parece- que seguía bastante los principios de la revolución. Errores cometió en cantidad me parece aunque sus acciones estaban orientadas a beneficiar a la mayoría de la población. Su último error fue promulgar una reforma agraria. Lo sacaron del poder y eso si fue en forma más abierta que en Chile. No murió en el palacio como Allende sino que se fué al exilio. Murió en nuestro vecino del norte alcoholizado. Después de la contra revolución -liberación le llamaron en el 54- seguimos con los militares de costumbre y 36 años de conflicto armado interno. El fin del conflicto no ayudó mucho en el tema de gobernantes. No ha habido líderes realmente, ha habido demágogos en cantidad y de la cúpula empresarial. Somos -y no me enorgullezco de decirlo- un país de ignorantes -o ingenuos?- que votamos al candidato que se gana el favor del dueño de todos los canales de televisión y logra difundir una cancioncita con un buen ritmo. El presidente de dos períodos atrás está en estos momentos tras las rejas por lavado de dinero, y eso solo porque intervino el gran hermano del Norte y Francia, que si no. anduviera como Pedro por su casa, como la mayoría que han pasado y se han aprovechado de esa posición. En fin, usualmente no hablo de esto y escribo menos. Me parece que bastante se escribe y dice pero no he conocido a alguien que esté haciendo realmente algo para cambiar la situación. Un oximorón.

Antenoche estaba en mi oficina a altas horas de la noche, a pesar de tener internet en mi casa nuevamente, decidí continuar hasta el fin de mi turno pues me habían ofrecido aventón. He estado publicando partes de canciones en mi status de Facebook y Pb me escribió sobre esos comentarios invitándome a un par de litros. Usualmente no tomo, de hecho la última vez que lo había hecho fue precisamente con Pb el primer día de abril. Pasó como a las diez por mi oficina y nos fuimos al mismo lugar, un restaurante en una de las avenidas principales de la ciudad. Cuando ibamos llegando al lugar vi que dos damas iban saliendo bastante alegres del lugar, de hecho una iba apoyándose en la otra para poder llegar al automovil.

Con Pb trabajamos juntos en una fábrica hace como 7 u 8 años. En ese lugar conoció a su esposa con la que tienen 5 o 6 años de casados. Ahora tiene un buen trabajo, de hecho el trabajo ideal para mí: Es gerente de una pequeña sucursal de su empresa en el municipio en el cual viví hasta los diecisiete años. Para el no es muy bueno -si en salario pero no en familia- pues tiene que viajar constantemente y pasa solo los fines de semana -alternativamente creo- con su familia. Su esposa tiene un hijo de once años - que Pb adoptó- y ahora tienen una niña de cinco.

Estuvimos en el lugar un par de horas y dos litros más tarde yo me sentía bastante alegre, no al nivel de las damas que mencioné pero si bastante cerca. La reunión estuvo buenísima, el diálogo interesante. Pb, al igual que mi amiga argentina, opina que en mi relación con MV me ha faltado más empuje, que en vez de declararle mis sentimientos debía buscar el momento adecuado y besarla. Su reacción hubiera sido la respuesta. No se, no me veo a mi mismo como un seductor, pero talvez tenga razón. Por otra parte Pb, y eso creo que ya lo había comentado en otro post, lleva una relación bastante relajada en su matrimonio. La vez que nos reunimos en abril -despues de cinco o seis años de no vernos- me contó varias de sus experiencias fuera de su pareja, yo le comenté que ni viviendo en Estados Unidos por varios años había tenido más pareja que mi esposa. Es una vaina la timidez.

Salimos del lugar -nos sacaron realmente pues iban a cerrar- un poco después de medianoche. Como Pb pagó las cervezas al igual que la vez pasada, nos dirijimos a un lugar un poco más alegre -como la vez pasada- y no logramos encontrarlo -como la vez pasada-. Pb me pasó a dejar a mi lugar como a las 1:00. Encendí mi computadora para terminar mi jornada laboral, me costaba concentrarme en los correos que estaba revisando y me quedé actualizando Facebook y poniendome al día de algunos blogs. Me dormí alrededor de las 2:00.

Con Mv, Pj, Ms y Fer habíamos quedado de reunirnos para visitar a una amiga de la primera que vive en silla de ruedas. Me llamó Pj como a las 9:00 para decirme que la reunión era a las 10:00. Decidí no ir. Le envié un sms a MV comentándole que tenía que entrar temprano a mi trabajo -si, me tocó trabajar cuando todos descansaban- y que no iba a poder acompañarlos. Me llamo como a las 9:15 diciéndome que había preparado unos panqueques y que si quería llegar al menos a desayunar en donde se iban a reunir aunque no fuera con su amiga. Me levanté, bañé y dirigí al mall del encuentro. Llegué como a las 10, estuve con ellos hasta las 12:30 o así, comiendo, bromeando y jugando verdad o reto. Me preguntaron cuando me tocó quien me gustaba en el voluntariado y preferí el reto: salir a la calle y parar un automóvil para hacer malabares con tres pelotitas.

Al mediodía tomé el transmetro frente al restaurante en donde estabamos y me dirigí a mi oficina, la cual estaba completamente vacia. Me pasé casi todo el turno reparando un evento de nuestro cliente del país del norte. Fué una tarde intensa pues me tocó activar el Hotline de Programación, coordinar con mi jefe y tranquilizar a nuestro cliente sobre los resultados del evento. E interrumpir las vacaciones del compañero B, lo cual no le gustó nada: Andaba de viaje en nuestro pequeño vecino del sur y las llamadas internacionales salen carísimas.

Un poco antes de salir llamé a Mv y conversamos un poco sobre el día, mi trabajo y que andaba de bajón, creo que tomar y desvelarse no ayuda en este caso. Salí del trabajo como a las 11:00, en mi habitación envié el correo de fin de mi turno y actualicé las fotos de la semana en Facebook. Luego me dormí. Creo que fué un día de bastante revolución en mi vida.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Padres solteros...

Siguiendo el ritmo de los tiempos, la cantidad de padres solteros -o divorciados realmente- es bastante alta, en una época hasta se me ocurrió empezar un club de papás solteros, para organizar actividades en conjunto con los niños, no se si habría funcionado...
Y, al igual que en mi clase de circuitos, la variedad está bastante amplia (al menos de los que conozco):

-Está por ejemplo J, se casó a los veinte y pocos. Luego de vivir varios años en la casa del suegro, se enfrentó a la realidad de la vida: es realmente difícil mantener la armonía en familia, y más si vives en la casa de tus suegros y no te llevas muy bien con ellos. El resultado: empezó a salir con los amigos, conoció a algunas amigas y terminó yendose a vivir con una de ellas, por ocho meses. Luego de dejarla -ella regresó con su anterior pareja- conoció a una muchacha cristiana, se casaron, vivieron un tiempo juntos, luego se divorció de ella también, se volvió a casar y ahora J retornó a vivir -más de un año- a la casa de su anciana tía. Resultado: tres divorcios, cuatro niños repartidos casi equitativamente.

-Luego está el único amigo que conservo de la infancia: Ch. Se casó uno o dos años después que yo. Dos hijos, los suegros les dieron una parte de su terreno para construir su casa. siete u ocho años después empieza a salir con los amigos, tomar, mujeres. Ahora lleva dos o tres años viviendo de nuevo con los papás. Con una novia que tiene como cuatro o cinco hijos y trabajando cuando consigue algo: se graduó de nivel medio.

-El único amigo que aún conservo de la universidad -como que siempre voy de a uno- me contó la última vez que hablamos por teléfono de un vecino de su calle: Se había divorciado de su esposa y algunos años después lo encontró en una fiesta de cumpleaños, y se veía bien, con su nueva familia. Parece que ya tenía hijos con su segunda esposa... pasan otros pocos años y lo encuentra en la calle, le pide para comprarse un trago: está viviendo con su papá, abandonó a su familia y se tiró a la bebida, ignoro su nivel educativo.

-Myself: casi 9 años viviendo con mi ex, tres preciosos niños -los domingos los tengo para mí solo-. Los chicos son mi prioridad más alta, educación universitaria, entre dos y tres años viviendo en el exterior, a partir de mi retorno, conseguí mi propio lugar para vivir a un par de cuadras de donde viven mis peques, y sin ninguna relación después haberme separado de M, y no por falta de deseos, aunque quizá si de iniciativa: Mi tiempo libre lo paso en la biblioteca de mi antigua universidad o navegando en la red -películas, libros-, de pronto el otro año mejore mis posibilidades, al cambiar mis cursos de circuitos por un trabajo de profesor... o por un curso de cocina...

Esta semana empecé las madrugadas, me parece que hasta el jueves. El compañero B fué, en su hora de almuerzo, a renovar su licencia de conducir y llamó a nuestro jefe para que me pidiera cubrirlo, pues estaba larga la cola. Cuando llegó me llevó un almuerzo de mac, como mañana es su bd, pasé a comprar algo sencillo para dárle un regalo... y si, creo que así comienza la amistad. Salí, al final, como dos horas tarde de mi trabajo, pasé a comprar la caja para mi fuente -al fin terminada- y luego me fuí el resto de la tarde a la biblio, cuando venía a mi habitación, como a las 6, encontré en la calle a mi Ex con K, saludé a K y ella corrió a abrazarme... mi chiquilla... once años la otra semana...