viernes, 7 de enero de 2011

Esa época del año...

Cada parte del año trae consigo sus propios ritmos, sonidos, olores, sabores...o eso creo.

Diciembre con la navidad, febrero con San Valentín, mayo con el día de la madre -al menos en este país- y así. Enero es usualmente el retorno a clases, el recuento de los daños y las esperanzas del nuevo ciclo.

El año pasado recuerdo que posteaba por acá algo sobre la soledad -no era mi primer post sobre lo mismo-, este año me parece que el cambio que veo dentro de dos meses se ha llevado las palmas.

Y no es que mi condición de enero del año pasado para hoy haya cambiado, sigo viviendo en la misma habitación, trabajando por las tardes, viendo películas en una de mis portátiles y leyendo en casi todos mis ratos libres. La gran diferencia es el trabajo voluntario que he estado realizando desde el segundo semestre del año pasado.

Con mis amigas especiales -chicas con las que había onda según una de mis amigas argentinas- me he mantenido agrandando las distancias -con la primera más que con la segunda-, con otro gran prospecto -según yo- que había conocido en diciembre no logró cuajar nada. Y sigo en la misma situación. De hecho, estaba pensando una de estas mañana que uno de los objetivos para este año es aislarme un poco más -será posible?-.

En todo caso, a partir de marzo tendré que aumentar mis interacciones sociales, al menos laboralmente hablando. En mi grupo de voluntarios renuncié a buscar más responsabilidades o más involucramiento, las visitas son geniales y suficientes al menos en el corto o mediano plazo.

El lunes fue mi retorno al trabajo. El martes visité el hospital de oncología pediátrica. Este día me enteré que a mediados de abril tendrá lugar un retiro de diez días de meditación Vipasana -en silencio y aislamiento completos, no se puede llevar libros ni música ni nada- y envié mi solicitud. No tengo muchas esperanzas de asistir pues es resignarme a estar dos meses sin un esfuerzo real de búsqueda laboral.

El Miercoles terminé de leer el segundo de los libros que había prestado de la biblioteca, era sobre espías soviéticos en Inglaterra, como cambian los tiempos.

El jueves fuí, luego de casi siete años, al dentista para empezar a tratar mi descuidada dentadura. Será un largo y costoso camino pero creo que he dado el primer paso. Ese día pase a devolver los libros que me habían prestado en diciembre y a sacar otro par. La bibliotecaria además me invitó a participar en un taller de teatro-clowning para la última semana de enero.

Hoy estuve la mayor parte de mi turno completando información sobre cada uno de los casos de soporte en que me tocó trabajar durante el año pasado. Fue bastante tedioso y en algunos momentos gratificante ver por todo lo que me tocó pasar durante el año.

Mañana por la mañana visito el mismo lugar al que acudí en diciembre como encargado de grupo, por la tarde planeo acompañar a mi prima al aeropuerto. Vuelve a Madrid después de un poco más de un mes de estadía en el país.

El domingo, los chicos.

Life is going on...

sábado, 1 de enero de 2011

Balance 2010...

En KungFu Panda Shifu corre a decirle al maestro Oogwei que le tiene malas noticias, el maestro le responde que no hay noticias buenas y noticias malas, solo noticias. Sin embargo al responder Shifu que SheerKhan ha escapado y se dirige a la aldea a vengarse el maestro contesta 'Esas si son malas noticias'.

En realidad la primera parte de la anécdota es bastante zen -al final creo que también la segunda parte lo es- pues las etiquetas de bueno y malo en noticias o sucesos es solo una percepción. Así que no separaré entre sucesos buenos y sucesos malos lo acontecido en el 2010. Solo sucesos:

-Logré terminar mi segundo año en Guatemala.
-Logré terminar el año con el mismo empleo.
-Tuve dos o tres amigas especiales
-Vi a mis padres -hacía como cuatro años que no veía a mi madre-
-Fuí a visitar a mi hermana menor y a mi hermano mayor.
-Tuve a mis chicos casi todos los domingos del año -y un par de feriados también-
-No tengo novia, aún.
-Tengo un par de muebles en mi habitación.
-Continúo con mis dos portátiles.
-Perdí mi Treo -la extraño aún-.
-Me asaltaron por primera vez en la ciudad -y dos veces!-
-Cambié de celular -debido a lo anterior-
-Tengo un Mp3 player nuevo -esto también debido al asalto-
-Me despidieron de mi empleo -tengo trabajo hasta el último día de febrero-.
-Me uní a Fábrica de Sonrisas -he asegurado en más de una ocasión que esto salvó mi
vida-
-Me llevé el primer lugar en un concurso de microrelatos.
-Aparecí en tres Periódicos: En dos por mi cuento, con foto incluída en un periódico.
El tercero es un periódico cristiano, salí en la portada con mi grupo de visita.
-Me mantuve más o menos constante en la publicación de este blog.
-Fuí encargado de visita en dos ocasiones.
-No me eligiero como encargado de visita fijo.
-No tengo automovil.
-Encontré una nueva biblioteca con lo que ya no dependo de mis amigas para conseguir
libros -o al menos, algunos libros-.
-Me rasuré la cabeza en dos ocasiones, esto también lo había hecho en Portland pero
nunca me había atrevido a hacerlo acá.
-Intenté -sin éxito- reiniciar mi práctica de meditación.
-Aprovechando las llamadas gratis a USA de Gmail he estado llamando más a mis amigos
con lo que he practicado un poco más inglés.

Feliz año a los que pasan por acá. Esta madrudada me llevé una agradable sorpresa al leer el comentario de una lectora que salió del anonimato. Mentiría si digo que no me siento halagado al saber que hay alguien del otro lado de la conexión recorriendo las líneas de mi blog. Y de mi vida.

Venga ahora el 2011.

Fin del 2010...

El día de Navidad -sábado pasado- me levanté alrededor de media mañana. No tenía muchos ánimos de ir al almuerzo al que me habían invitado mis primas pero no quería quedarme todo el día en cama, o encerrado en mi habitación. Finalmente decidí -o decidió la moneda que lanzo usualmente para tomas decisiones que no son muy importantes- acudir. Me bañé y me dirigí a la casa de mi prima favorita. El almuerzo estuvo bien, pavo y pollo. Estuve compartiendo con mis primas y sus familias, mi primo y su esposa e hijo y mis tíos por dos o tres horas. A media tarde mi prima mayor y su familia pasaron a dejarme a mi habitación. Pasé el resto del día -y una gran parte de la noche- leyendo Los Pilares de la Tierra.

El domingo tocaba ir a Internet con mis chicos. El café internet al que frecuentemente acudimos estaba cerrado así que tuvimos que irnos a uno que queda en un Centro Comercial algo alejado. Luego de la hora y cuarto de internet almorzamos en el mismo centro comercial, comida china.

El lunes era el retorno a la oficina luego de las vacaciones más largas que he tomado en este trabajo. Al llegar tenía como 180 correos atrasados de la semana anterior. Fué una semana bastante cargadita, mi jefe se había tomado la semana completa de vacaciones por lo que ante cualquier eventualidad -no saber que hacer en alguna situación de soporte- había que estar llamando para pedir dirección.

El Lunes y el Miercoles una chica -o debo decir dama?- de Calidad me pasó dejando a mi casa pues a su área le tocó quedarse a atrabajar hasta tarde y mi casa le quedaba como a mitad del camino, ambos días estuve también trabajando en un caso bastante complicado en la base de datos de nuestro cliente en el pequeño país vecino del sur.

Se había estado hablando de reunirnos luego del trabajo con el Compañero A, el Compañero B y P, que ahora está en implementación, e ir a la casa de nuestro jefe para tener una reunión de área por el fin de año pero no logramos ponernos de acuerdo. Finalmente con P, MA y el Compañero B nos reunimos el Jueves luego de mi turno y nos fuimos al bar en donde hemos tenido las últimas reuniones sociales. La noche estuvo intensa, nos tomamos como dos litros de cerveza cada uno y luego nos fuimos a la casa de MA en donde continuamos con Ron. El resultado fue que me levanté super tarde el viernes y llegué a traer a mis chicos con una hora de atraso.

El jueves había entrado a mediodía a la oficina por ser el último día laboral de la semana. El día anterior había terminado de leer Los Pilares de la Tierra que me tuvo desvelándome durante casi toda la semana. Como me tocaba llevar la refacción -también por última vez- salí de mi habitación alrededor de las 10. Me dirigí al banco -tres bancos- y le deposité a mi ex la manutención de los chicos. Luego pasé al cuarto banco, a depositar un poco de dinero en mi cuenta personal de ahorros. Compré comida en Mc Donalds para el Compañero A y el Compañero B e ingresé a laborar. Aproveché este día que la asistencia al trabajo no era tan grande para llamar a Portland, estuve hablando con varios miembros de la familia con la que vivi casi dos años -hace ya más de dos años de eso- y poniendonos al día de nuestras respectivas vidas.

El viernes fui a traer a mis chicos un poco despues de las 10 -habíamos quedado a las 9 por lo que fue la segunda ocasión en el año que llegaba tarde- y los llevé a ver Megamente. Me sentía muy mal, la resaca se complico con un resfriado que había empezado también el día anterior. Luego de ver Megamente venimos a almorzar a mi habitación y los fuí a dejar alrededor de las 4 a su casa.

Mientras estabamos en el cine había recibido una llamada del voluntario que vive a pocas cuadras de mi casa, como odio hablar por celular cuando estoy viendo una película había apagado el celular y lo llamé cuando salí. Me invitó a cenar en su casa. Luego de ir a dejar a mis chicos retorné a mi habitación, me tomé un par de antigripales y dormité por un par de horas. Me levanté un poco mejor y me dirigí a la cena.

Se nos unió en la cena Jc y Mj, otros dos voluntarios -y asiduos de nuestro grupo de los sábados- y cenamos carne asada, vimos películas y nos desvelamos hasta las 2:00 AM.

A medianoche salimos a ver los fuegos artificiales que la ciudad lanza al recibir el año nuevo.

A las 2:00 me despedí de ellos y me vine a dormir a mi habitación, estuve aún leyendo un poquito del primer libro de Harry Potter.