domingo, 6 de enero de 2013

Primer domingo de 2013.

El jueves continué con la asignación que había estado trabajando desde el día anterior.  Aunque la verdad ya no pude avanzar mucho en la misma.  Se suponía que tenía que dar una capacitación ese día por la mañana pero al final hubo un cambio de planes de parte de nuestra subsidiaria involucrada.  Como a media mañana sentí hambre y me comí el tamal de papa que mi jefe me había regalado el día anterior.  Al mediodía bajé al tercer nivel con mi avena y State of Wonder.

Por la tarde continué con la misma asignación.  La verdad mi nivel de energía estuvo bastante bajo.  Salí un poco antes de las seis y me vine directo a mi casita.  Llamé a mi hija mayor y me comentó que su madre no había vuelto aún, al parecer el trabajo que consiguió es de tiempo completo por lo que mis chicos deben verselas por sí mismos durante el día.  Esto creo que me deprimió más.  Sé que es un cambio adecuado para todos pero esperaba que el trabajo de mi ex esposa fuera sólo de mediodía para que no les afectara su régimen.  Espero que todo funcione bien.

El viernes estuve un poco peor.  Por la mañana encontré a mi ex jefa en Skype y le comenté que ya iba adelante el proceso en el banco en donde estaba aplicando, que si no me llamaban ese día ni el lunes que llamaría el lunes por la tarde para verificar como iba el avance.

Había entrado a las 8:00.  El día anterior mi jefe no me había indicado nada acerca de reunirnos temprano.  Igual, llegó como a las 9:00 con la novedad que se le había descompuesto el automóvil el día anterior.

Antes del mediodía nos reunimos un rato y pusimos pausa a la reunión a la hora del almuerzo.  No tenía ánimos de bajar a comprar comida  y, como planeaba cenar esa noche con el voluntario que vive en la misma colonia no quería comprar algo muy voluminoso.  Iba a utilizar una moneda para decidir que hacer con respecto a la comida y luego recordé que había pensado en comprar fruta este día.

Bajé al supermercado que queda a pocas cuadras de mi trabajo y compré tres bananos y un plátano.  Retorné a almorzar a la sala en la que habíamos tenido la reunión con mi jefe.  Luego del almuerzo continuamos con la reunión.  Cuando teníamos como una hora o así recibí una llamada del área de RRHH del banco, confirmándome la contratación y solicitándome copia de algunos documentos extras para el expediente.

Me puse todo nervioso porque estaba justo frente a mi jefe pero me retiré a mi escritorio y anoté la lista de documentos que debo presentar.  Continuamos luego con la reunión y después trabajé en la preparación de una liberación.  Un poco más tarde me llamó mi nueva jefa, para comentarme lo de la contratación y solicitarme que tratara hacer la transición lo más rápido que pudiera.  Le indiqué que el lunes renunciaría y trataría de no demorarme mucho.

Un poco después de las 18:30 me retiré de la oficina.  Pasé a comprar pan a una panadería diferente a la diaria y me vine a cenar a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.  El puesto de los asados estaba atestado y preferimos comprar Pollo Pinulito.  Cenamos y le conté sobre los cambios que se me venían.  Se suponía que al día siguiente no habría reunión en su casa.

Como había planeado durante el día anterior -y el anterior a éste- me levanté temprano a lavar una ropa que había dejado en remojo la noche anterior y me dirigí a la casa de una voluntaria que estaba teniendo problemas con su HP Pavillion.  El grupo de visita de mi mejor amiga había planeado ir a la pista de patinaje y no me llamaba la atención esta actividad.  Estuve en la casa de esta voluntaria hasta el mediodía y no pude rescatar su computadora.  Al parecer fue infectada por un virus que limpió la información del disco duro.  Windows seven.

Despué de despedirme de la voluntaria me dirigí al centro comercial en donde el grupo de visitas de mi mejor amiga del voluntariado se reuniría para almorzar.  Invité a almorzar a mi mejor amiga del voluntariado, la verdad su ayuda con mis documentos fiscales ha sido enorme.  Luego la invité -y a otra voluntaria que se nos pegó y que realmente no planeaba invitar- al cine, vimos El Demoledor.  Después del cine me despedí de ambas, compré un helado enorme y empecé a caminar de vuelta a mi casa.

Saliendo del comercial iba cuando uno de los voluntarios de los sábados por la noche me llamó ofreciéndome aventón a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.  Estuvimos cenando, escuchando música y partiendo una torta de reyes hasta un poco después de las 10:30.  Una de las voluntarias me comentó que planea vender su Kindle y estoy considerando adquirirlo.  Le pedí aventón a una de las voluntarias y me vine a mi habitación a continuar ingresando facturas en el programa de los impuestos.  Han sido tres noches seguidas.

Anoche estuve soñando.  El frío ha estado intenso.  Esta mañana me desperté como a las siete pero seguí en cama hasta las 8:30.  Luego me levanté a ordenar mi habitación y fuí por mis chicos a las 9:30.  Entré a ver la computadora pues ha estado fallando la ejecución de la mayoría de programas, aleatoriamente finaliza la ejecución de los programas.  No pudimos avanzar mucho en la solución.  Venimos a mi habitación a planear un poco nuestro año ique está iniciando.

Fuímos al mercado por fruta y refaccionamos en el patio.  También me ayudaron a lavar unos trastos y la pila.  Jugamos Clue y vimos un par de capítulos de Phineas and Ferb y un poco después del mediodía nos fuimos por su hora mensual de internet.  Como ya era un poco tarde decidimos almorzar primero.  Pizza.  Después de almorzar pasamos a Internet y luego fuimos un rato a jugar frisbee a la universidad.  Retornamos como a las 5:15 y jugamos una partida de damas chinas.  Para finalizar el día vimos la parte final de Percy Jackson y el Ladrón del Trueno.

Los fuí a dejar un poco después de las seis.  Para apoyarlos un poco en estos días que estan solos en casa -mis chicas empiezan a estudiar el jueves y viernes de esta semana y el pequeño el hasta el otro martes- decidí prestarles el Scrabble, el Clue y las damas chinas, también todos los libros que pude encontrar.  Cargamos con todo y los llevé a su casa.  Hasta el otro domingo.



jueves, 3 de enero de 2013

Jueves, Frío de Enero…


El martes, como a las 9:00 me dirigí caminando a la casa de mi prima.  Traté de no salir muy temprano y de no caminar muy rápido para llegar un poco tarde.  Se suponía que a las 9:30 saldríamos de la casa de mi prima para dirigirnos a la casa de mis tíos, que viven como a una hora en automóvil.  Llegué como a las 9:38 a la casa de mi prima y su esposo estaba saliendo a revisar el automóvil en el que viajaríamos.  Me quedé en la acera ayudándolo –viendo como- a revisar los niveles de aceite y agua.  Como a los 10 minutos me llamó mi prima y le comenté que estaba afuera.

El día estuvo muy bueno.  Yo había llevado mi Scrabble y le enseñé a jugarlo a los hijos de mi prima menor.   Mucho después del mediodía llegó mi prima mayor y también estuvimos jugando scrabble con sus hijos.  Vimos una parte de Señales y otra parte de El Quinto Elemento.  La reunión terminó casi a las 5:30, luego de almuerzo y repartir un helado que salimos a comprar con todos los adolescentes.

Cuando iba entrando a la ciudad –ya casi a las 6:30- llamé al voluntario que vive en la misma colonia para avisarle que me retrasaría un poco para la cena que habíamos planeado en la casa de una de las amigas de los sábados por la noche.  Al final no pude ir.  Mi prima mayor y su familia iba en otro automóvil y había planeado pedirles aventón de la casa de mi prima menor a mi casa.  Resultó que se atrasaron un poco y luego decidieron tomar café y pan al llegar a la casa de mi prima menor.  Al final salí de allí como a las 8 de la noche.  Le había enviado un mensaje al voluntario que vive en la misma colonia para que no me esperara.

Cuando llegué a mi habitación revisé mis correos y blogs.  Estuve intercambiando mensajes con la voluntaria en donde era la cena, explicando porqué no había podido llegar.  Leí un poco de State of Wonder y me dormí un poco antes de medianoche.

Ayer fue el primer día de labores del 2013.  El día estuvo bastante lento, aunque aproveché para adelantar en una asignación bastante trabajosa que traía entre manos.  Mi jefe me regaló un tamal de papa pero lo guardé en el refrigerador y bajé a almorzar al comedor que queda al otro lado de la calle.  Que estaba cerrado.  Me tocó almorzar una chimichanga, en el tercer nivel del edificio.  También leí el segundo y una parte del tercer capítulo de Cien Años de Soledad.  Al final del día envié el reporte de lo realizado en el día.  Estoy esperando que me llamen del banco para la –supuesta- última entrevista.

Salí un poco antes de las seis de la tarde.  Cuando iba entrando al comercial más popular de la zona llamé a mi hija mayor para ver como había estado su inicio de año.  Mi ex esposa empieza a trabajar este día.  Mi chica me comentó que todo había estado normal.  Que no habían hecho nada extraordinario el primero de enero.  También me comentó que me habían guardado un trozo del pastel que les había llevado el lunes, que debía pasar por él.  Le indiqué que pasaría como en una hora y luego se me ocurrió que podía aprovechar para instalar la memoria que había recuperado la semana anterior.

Estuve en casa de mis peques un poco menos de una hora, instalándo la memoria y revisando algunos inconvenientes que tienen con Office.  Creo que tengo un par de alternativas para repararlo.  Un poco antes de las 8:00 retorné a mi habitación a revisar mis correos y blogs.  También empecé a ver la declaración de impuestos de este año.  Afortunadamente mi mejor amiga del voluntariado y el voluntario que vive en la misma colonia facturaron algunas compras a mi nombre y con lo que me dio el primer mes del año pasado mi ex esposa creo que no me irá tan mal.

También estuve conversando un poco con Eve a través de websapp.  El día de ayer estaba pensando en la conveniencia o inconveniencia de algunos eventos o personas.  Por ejemplo, el año pasado reencontré a Al y, al parecer, íbamos nuevamente hacia estar juntos.  Como al mes de reencontrarnos –no íntimamente- murió su papá y se desconectó completamente.  Ahora con Eve, parece que tuvo un percance bastante fuerte la semana pasada –intentaron roberle el auto o algo así- y ha decidido dejar por completo los eventos sociales.  Incluso me ofrecí a pasar a verla a su casa este sábado pero declinó porque, según ella, está ahorita en una situación legal delicada.  En fin. Leí un poco de State of Wonder y me dormí un poco antes de medianoche.

martes, 1 de enero de 2013

Martes, Año Nuevo...

Son las seis de la mañana del martes primero de enero de 2013.  Anoche me dormí entre nueve y diez de la noche.  Puse el reloj para las 8:00 -a las 8:30 planeo dirigirme a la cas de mi prima favorita, quien me invitó a almorzar en famialia- pero hay por allí alguna fiesta de fin de año aún en curso.  El animador se ha tomado bastante en serio su papel y aún está enviando saludos a los asistentes.  O eso creo, la verdad no alcanzo a entender que es lo que habla a cada pocos minutos por el micrófono.

Había planeado pasar este día con mis peques.  El día de Navidad los tuve conmigo.  Mi ex esposa supuestamente hizo planes con los peques para este día y no pudo ser.  Lo que no me amarga, pues tengo cierto sentido de justicia y creo que es bueno que ellos también puedan pasar ese día juntos.  Digo, fue bueno que pasaramos el día de Navidad juntos.

Ayer le comentaba al voluntario que vive en lamisma colonia que es extraño el relajo que se hace por el año nuevo.  Al final son etiquetas de los días.  En realidad nada cambia.  El sol sale por el mismo lugar, avanza su recorrido y anochece.   Y luego hay otro día.  Podría verse esto como pesimista pero no, realmente es un llamado para aprovechar cada día, porque cada día es especial.

Hace muchos años hacía una lista de propósitos para estas fechas.  Ahora en algunas otras fechas las he hecho.  En los años recientes estuve realizando una lista de eventos sucedidos durante el año, los más memorables, se suponía.  Seguramente algo sobre esto último dejaré por acá.

Ayer me desperté a las siete de la mañana.  Me despertó mi mejor amiga del voluntariado, realmente.  A esa hora recibí un mensaje en el celular contándome que estaba enfermita, que se había puesto mala del estómago y que casi no había podido dormir depués de la medianoche.  Que seguía en pie, sin embargo, nuestra cita de ese día.  Seguí en mi camita, viendo internet, seguramente.  Me levanté finalmente como a las siete y media. 

Me bañé y, a las ocho de la mañana. me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia; quien ya estaba sacando el automóvil del parqueo.  Nos dirigimos a la casa de mi mejor amiga del voluntariado y tuvimos que esperar en una calle cercana como media hora, pues me envió un mensaje que aún estaba alistándose.

Como a las nueve y media nos dirigimos los tres a Skala y nos acomodamos en el McDonald's del lugar.  Estuvimos desayunando -al menos mi amigo y yo- como tres horas, también estuve reinstalándole el driver de sonido a la portátil de mi amiga.  Ellos estuvieron jugando Scrabble -lo había empacado pues se suponía que llegaria al menos otra persona- durante ese período.  La reunión estuvo buenísima.  Muchas risas y sonrisas.

Un poco después del mediodía nos dirigimos la cine que está en el lugar.  Entramos a ver John Reacher.  Que, al igual que el año pasado para la misma fecha, es una película de acción protagonizada por Tom Cruise.  Un poco antes de las cuatro de la tarde retornamos a dejar a mi mejor amiga del voluntariado a su casa.  Luego le pedí favor al voluntario que vive en la misma colonia de que pasaramos a la pastelería en la cual me había ganado el pastel la semana pasada, a reclamar mi premio.  Era un pastel pequeño de frutas.

El voluntario que vive en la misma colonia pasó a dejarme a mi casa un poco antes de las cinco.  Entré a dejar mi mochila y llamé a mi hija mayor, para ver si podía pasar a dejarles el pastel pues era frío y no creo que conviniera que permaneciera fuera de la refrigeradora.  Mi chica estuvo de acuerdo y fuí a su casa.  Salieron los tres.  Les dí muchos abrazos y les entregué el pastel.  Luego retorné a mi habitación.

Como había desayunado un poco temprano tenía un poco de hambre.  Salí a comprar un menú de dos piezas de Pollo Pinulito y un pan baggete y retorné a almorzar a mi habitación.  Luego, aprovechando la buena conexión de mi máquina llamé a mi ex jefe en Portland, con quien estuve hablando unos minutos -estaba en una fiesta, o eso parecía-.  También llamé a mi mejor amigo en esa ciudad y a su hermano.  Mi mejor amigo estaba en el campo de golf y su hermano iba manejando, por lo que solo les deseé feliz año nuevo a ambos.

Luego llamé a Gl, con quien tuve una muy buena relación en Portland, y quien ha venido, junto con su esposo, al país en cinco o seis ocasiones -al menos en tres de ellas nos hemos visto-.  Ella fue quien me trajó esta portátil el año pasado.  Gl se jubiló de maestra hace como cinco o seis años.  Ahora se dedica totalmente al trabajo voluntario, en su ciudad y en varios países alrededor del mundo.  Ella si estaba disponible anoche. 

Estuvimos hablando casi una hora.  Yo totalmente en inglés y ella algunas partes en español y otras en inglés.  Me comentó que el tres de enero viaja -otro viaje de voluntarios- con su esposo a Tanzania. Le conté sobre el tanzano que vino este año al país. Nos estuvimos poniendo al día de nuetras vidas.  Más yo.  Le comenté que entre mis planes a mediano plazo está el de viajar nuevamente a Portland, aunque en esta ocasión por pocos días, nomás para ir a saludar a mis amigos.  Me ofreció su casa para la estadía en la ciudad.

Después de conversar con Gl estuve un rato hablando con varios amigos sobre FB, luego -casi a las nueve de la noche- puse Rush Hour 2 en la computadora y la programé para que se apagara en 30 minutos.  Me dormí antes de que pasara media hora.  Hasta las seis de la mñana que el animador de la fiesta continuaba con sus saludos.  Creo que ya le pusieron fin a la fiesta pues la música dejó de sonar y se escucha un gallo -no recuerdo haber escuchado uno desde hace tiempo- que está anunciando el nuevo día.  El despertador sonará dentro de una hora y cuarto.  Trataré de dormir otro poco.