martes, 14 de febrero de 2012

San Valentin...

A partir del miercoles pasado tuve mejor ánimo... se me notó tanto que incluso el Compañero B me comentó que me veía más animado que en los días anteriores. Le comenté lo que me estaba preocupando y que al final estaba tratando de digerir la idea. He estado tratando de no salir muy tarde de mi trabajo para empezar una forma de entrenamiento en el caso de que me quede con mis chicos. Tratar de no regresar muy tarde. El jueves y el viernes llevé ensalada de zanahoria y atún para el almuerzo. Los días han estado bien trabajosos pero siento que he estado cumpliendo con mis asignaciones. Una tarde de la semana pasada me quedé hasta tarde en reunión con mi jefa y le comenté lo que se me venía. Me externó su apoyo.

El viernes me quedé hasta tarde en el trabajo. Estuve en una reunión con una de nuestras subsidiarias del sur hasta después de las 6 de la tarde y luego continué trabajando en la asignación más extensa que tengo actualmente hasta las 7:30. Luego nos fuimos con el compañero A y otros programadores al partido de Futbol. Definitivamente hemos mejorado -por cierto, no creo poder continuar con el hábito si recibo a mis peques-, solo perdimos por un gol -quedamos como 11 a 10 o algo así-.

Después del partido el compañero B y su esposa me dieron jalón a mi habitación. También me invitaron a cenar en McDonalds -cumpleaños atrasado-. El Miercoles en la noche había dejado ropa en remojo. La saqué el jueves en la noche y ese día volví a dejar otro baño -tenía bastante ropa sucia-.

El sábado me levanté un poco después de las 6:30, lavé el baño de ropa que tenía en remojo y me dirigí a la visita con el grupo de la mañana. Visitamos un asilo en Antigua Guatemala a donde había ido una vez el año pasado. La visita estuvo bien. Son bastantes ancianos y estuve conversando con algunos de ellos y con un par de personas que trabajan con ellos. Nos fuimos y nos venimos en el automovil de un voluntario. Ibamos en total 8 personas. Retornamos después de la visita a a la ciudad y me dirigí al Wendy's al cual nos habían convocado para la visita de la tarde. Cuando estabamos realizando la reunión post visita en el asilo de la Antigua recibí una llamada de mi padre, aunque es contra las reglas contestar llamadas mientras se está realizando esa reunión le expliqué al encargado de mi grupo que son muy esporádicas las llamadas de mis padres y me retiré un poco del grupo para conversar con mi padre y mi madre un momento. Mi mamá les mandó un poco de dinero a mis peques y yo le comenté la posibilidad de que mis peques empezaran a vivir conmigo.

En la tarde visitamos el asilo de ancianas de la semana pasada. Estuve casi las dos horas con un grupito de ancianas bastante simpáticas. El viernes había llamado a Axl para proponerle que salieramos el sábado, esperaba desocuparme a las 5:00 y dirigirme a su casa. Al final nos despedimos todos como a las 6:00 llamé a Axl y le avisé que iba camino a su casa. Axl dejó de trabajar la semana pasada -o antepasada, creo-, supuestamente mucho estres.

Estuve un rato en su casa con sus papás y su hermana que es médico -y que tampoco está trabajando- y luego nos fuimos a cenar a Miraflores -cena de cumpleaños atrasada también-. Después de eso nos comimos un helado y luego me vino a dejar a mi casita. Me dormí casi a media noche, estaba por terminar el tercer libro de la saga Millenium de Steig Larsson pero le faltaban unas páginas al archivo pdf.

El domingo me levanté un poco después de las 8:00. Arreglé mi habitacíón y fui a traer a mis peques. No sabía muy bien como actuar pues mi ex me había enviado un correo comentándome que ya les había hablado a mis hijos sobre la posibilidad de que vivieran todo el tiempo conmigo. Al final aproveché el tiempo que dos tienen en computadoras mientras el tercero arma dos cubos de rubik. Los fuí sacando de la habitación uno por uno y comenté con cada uno lo que está en proceso. Mi hija mayor está en período de negación. Actúa como si le diera igual. El pequeño está un poco asustado de lo que pueda pasar y mi hija mediana está inconsolable. Casi que empezamos a hablar y no paró de llorar. Yo lloré con ella también.

Estuvimos un buen rato en mi habitación, luego fuimos al mercado a comoprar un melón para refaccionar y pan dulce para mi desayuno. Al mediodía nos dirigimos a la universidad, estaba un poco nublado pero afortunadamente no llovió. Compramos un par de pizzas en la entrada de la universidad y almorzamos en el pasillo exterior de la biblioteca. Luego estuvimos un rato leyendo en el tercer nivel de la biblioteca. Yo aproveché para leer las páginas que le faltaban a mi libro digital.

Vimos un poco más de media hora de -la completamos- Piratas del Caribe III y un poco después de las 6 los fui a dejar a su casa. Traté de darles paz y les aconsejé que trataran de no angustiarse -se que es más fácil pedirlo que hacerlo-, que ya veríamos que pasaba luego. Retorné a mi habitación y trabajé un poco en la asignación que me está llevando más tiempo. Continué leyendo La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire y me dormí un poco después de las once. Puse la alarma para las 4:30 pues no había podido avanzar mucho en mi trabajo por señal intermintente de internet.

Me levantá a las 4:45, encendí mi máquina mas potente y comprobé que tenía buena señal, estuve trabajando mientras planchaba mi ropa y me bañaba hasta las 5:45 y me fuí a mi trabajo como a las 6:15. El día estuvo tranquilo -trabajoso- y por la tarde recibí un correo de mi hijo menor diciendo que estaba preparado para el tiempo total, decía además que su hermana mediana no había opinado nada aún. Un poco antes del mediodía llamé a Axl, habíamos quedado en que llegaría a almorzar a su casa el lunes pues había preparado una comida especial para el cumpleaños de su madre, el domingo.

Por la noche le escribí en FB a un abogado que es parte de mi grupo de voluntarios -y con el que no he podido llevarme bien- para pedirle asesoría en mi caso. Estuvimos conversando casi media hora y quedamos en que debo solicitarle una reunión a mi ex en la que él esté presente. No se en que irá a quedar todo.

Anoche pasé al supermercado por un par de zanahorias. Había planeado llevar ensalada de zanahoria y atún el martes y miercoles pero hoy no me dieron ganas de preparar almuerzo. Además se suponía que nos ibamos a reunir con mi jefa a las 8 y que yo día llevar desayuno, había planeado comprar un par de egg mcmuffins. Al final llegué a mi trabajo como a las 7:40 y mi jefa se apareció como a las nueve. Desayuné café y pan y en el almuerzo comí avena con un plátano y un banano. Compré también tiempo para mi celular pues quería llamar a mis peques y saludarlos por ser el día del cariño y la amistad.

Había planeado salir un poco después de las 5:30 pero terminé saliendo casi a las 7:00 por una reunión interdepartamental y el apoyo al compañero A con un incidente que tenía con una asignación en la que había trabajado la semana antepasada. Vine a mi colonia casi a las 8:00 y pasé a comprar un asado. Cené en mi habitación revisando mis páginas de internet.

martes, 7 de febrero de 2012

La invención de la Soledad... coincidencias...

El año pasado -o antepasado- leímos, en el club de lectura de la biblioteca de la universidad, un fragmento -el inicio creo- de La invención de la Soledad de Paul Auster. Me pareció que escribía bien el señor. Estadounidense y entre 50 y 60 años actualmente. Me llamó la atención que el libro empieza con la llamada en la que le cuentan la muerte de su padre. Me recordó a la película El Gran Pescado, no se si tiene relación. Ayer que me puse a investigar un poco más del autor -estuve entreleyendo un par de libros de Auster el domingo en la biblioteca de la universidad- me enteré que cumple años el mismo día que yo. Sus libros tratan -según algunos blogs- sobre la identidad, la soledad y cuestiones existenciales. El lenguaje y estilo me parecen bastante digeribles.

Mi cumpleaños no terminó bien. Como al mediodía al revisar mi correo de hotmail me encontré con un par de mensajes -muy escuetos- de mi ex esposa ofreciéndome que invirtiéramos el regimen con mis chicos. Yo los tendría toda la semana y ella los fines de semana. Me puso mal porque en mi situación actual no podría aceptar su oferta. Trabajo todo el día y no se como haría por las tardes con mis chicos. En fin, los mensajes me provocaron un bajón de ánimo bastante pronunciado. A las 6:30 me retiré de la oficina, me fuí a cenar a Patsy -igual que el año pasado- y luego retorné a la oficina para irme con el compañero A al partido de futbol de los viernes por la noche.

Como el compañero B no pudo acudir, al terminar el partido le pedí jaló a P y me pasaron a dejar al Trebol, de donde tomé el transmetro para dirigirme a mi habitación.
El sábado continuaba con el ánimo bajo. No recibí tampoco información de visita de mi grupo de la mañana y me fuí con el grupo de Mv a visitar el hospital de cancerología. La mayor parte de la visita la pasé con mi nueva amiga del voluntariado. Alrededor de una hora estuvimos conversando con un anciano que tenía un tumor detras de la oreja izquierda. El señor se veía bastante conservado a sus 84 años. Nos estuvo contando una gran parte de su vida. Nos agradeció por llegar a escucharlo. La última media hora la pasamos en una habitación en donde había un señor bastante grande en una cama y un joven -35 creo- en la otra. El joven tenía cancer en la columna vertebral y me comentó directamente que el doctor le había dicho que se iba a morir. Tratamos de pasar un momento con cada uno de ellos.

Después de la visita el grupo de Mv estaba organizando un almuerzo y había planeado acompañarlos un rato. Lastimosamente hubo bastante atraso en la obtención de la comida y preferí dirigirme al Wendy's en el que debía juntarme con mi grupo de la tarde. Con el grupo de la tarde visitamos un asilo -creo que es el más grande del centro histórico- en donde solo atienden a ancianas. Estuve una gran parte de la visita conversando con un par de ancianas bastante coherentes aún. También estuvimos cantando con un compañero que llevaba una guitarra.

Después de la visita la encargada del grupo de visita me entregó una bolsita de regalo de cumpleaños -con globos y algunas sorpresas infantiles-, nos repartieron unos cubiletes y luego nos dirigimos a la casa de una voluntaria que cumplía años ese día. La celebración estuvo genial, empezando porque alguien llevaba un par de bolsas de cascarones de carnaval. Después de armar un buen relajo con los cascarone estuvimos en la sala de la compañera, comiendo tacos y pastel. La encargada del grupo y su novio pasaron a dejarme a pocas calles de mi casa un poco después de las 9 y media.

El sábado había olvidado mi celular en la habitación y cuando retorné tenía como 10 llamadas perdidas. Un par de las llamadas era de Axl -se suponía que ibamos a salir ese día por la tarde- otro par de mis amigos voluntarios del sábado por la noche y los otros números eran desconocidos. También me había llamado mi jefa. Continué leyendo el libro de Larsson y me dormí casi a media noche.

El domingo nos pasamos la mayor parte de la mañana en la habitación con mis chicos. Yo había esperado que mi ex esposa saliera ese día para que conversaramos pero no sucedió. Sin embargo en el día yo no me sentí con muchos ánimos de hacer algo. Les comenté incluso a mis chicos que había algo que me estaba preocupando. Refaccionamos plátanos y almorzamos en el McDOnald's de la Universidad. Incluso encontré una mosca entre las papas fritas. Definitivamente mi energía no era la mejor ese día. Después de almorzar pasamos un rato a la biblioteca, en donde estuve ojeando libros de Paul Auster.

En la mañana habíamos estado jugando ajedrez -en simultaneo- con mis chicos pero el pequeño se había desesperado casi al final de la partida. Para terminar el día jugamos un ratito Dos y luego los fuí a dejar a su casa. Retorné a mi habitación y traté de continuar la lectura de Larsson pero empecé a dormitar. Como a las 8:00 tocaron el timbre y uno de mis vecinos salió a abrir. Vinieron a tocar a mi puerta y eran mi hija mayor y mi hijo menor. A mi hijo menor se le había olvidado realizar una tarea y venían a ver si tenía una moneda de otro país. Afortunadamente tenía una moneda de Nicaragua que me regaló el año pasado P, la que les dí. Continué leyendo un poco y me dormí antes de medianoche.

Ayer entré a mi trabajo a las 8:00. Mi jefa me comentó que me había estado llamando el sábado pues el papá de la practicante que nos ayudó en diciembre había muerto ese día. Cancer. Le conté que había olvidado mi celular. El día de ayer -y hoy- estuvo bien pesado, con bastante presión para avanzar en varias asignaciones. Salí de mi trabajo un poco antes de las 6:00 y fuí al club de ajedrez para la última ronda del torneo. No llegó la persona contra la que me tocaba jugar y me retiré como a las 7:30 del lugar. Cuando iba pasando por la estación de la 18 calle en el transmetro vi que Mv iba caminando por una calle lateral, hablando por teléfono. Me bajé en la etación y la esperé, nos venimos conversando -realmente casi solo yo con mi situación actual- hasta mi estación. Cuando revisé el correo en mi habitación encontré otro mensaje de mi ex esposa.

Este día entré al trabajo a las 8:00 nuevamente. En la mañana estuve trabajando fuertemente en una de las tareas prioritarias y luego me llamó el gerente general para una reunión con mi jefa y los supervisores de otras dos áreas. Estuvo bastante tensa la reunión pero traté de enfocarme en los hechos. Al final uno de los supervisores de otra área estuvo trabajando a la par mía una parte del resto del día para avanzar en la asignación -era algo que tenían que reparar- y al parecer ya está concluida. A la hora del almuerzo me dirig{i al banco en el que me depositan de mi trabajo para trasladar un poco de dinero a la cuenta que utilizo con tarjeta de débito.

Salí del trabajo casi a las 7:00. Uno de los programadores me dió jalón hasta un punto intermedio y pasé al supermercado a comprar un par de zanahorias. Como ya era bastante tarde cuando llegué a mi colonia encontré la panadería cerrada. Compré un par de galletas para cenar con té y encendiendo mi computadora estaba cuando un vecino vino a tocar la puerta. Me entregó un paquete. Primero pensé que era de parte de Erik. Luego vi el remitente y a pesar de ser de acá no lo reconocí. Como estaba dirigido con mi título profesional creí que era algo del Colegio de Ingenieros. El paquete traía un libro de lectura de sexto primaria y una carta de la editora, agradeciéndome el haber permitido incluir mi cuento en el libro. Ya había dado por hecho que la señora no iba a cumplir su promesa de enviarme un libro cuando publicaran mi cuento. Esto me levanta el ánimo: Recibir un libro que será utilizado como texto para sexto primaria con mi cuento y algunas actividades para trabajar valores.

jueves, 2 de febrero de 2012

Treinta y nueve años...

La semana pasada terminó más o menos igual que las anteriores. El viernes habíamos quedado con Axl que ibamos a salir pero ya no nos pusimos de acuerdo. El viernes después del trabajo me fui con los amigos de la oficina al partido nocturno de futbol que ya estamos convirtiendo en hábito. Antes del partido con el compañero B y P pasamos a una gasolinera, ellos se tomaron un par de cervezas y yo me comí un hotdog y una gaseosa.

La semana pasada terminé de leer el primer libro de la trilogía de Millenium e inicié el segundo. Después del partido de futbol con el compañero B, P y otros dos amigos que no son de la oficina nos fuimos a la gasolinera que está cerca del obelisco, ellos siguieron tomando y yo me comí otro hot dog, esta vez de tocino. El sábado fue la novena convocatoria de Fábrica de Sonrisas. Me dió la impresión que eran menos voluntarios los que habían llegado pero al ver las fotos me doy cuenta que realmente lo que sucede es que ya somos bastantes los voluntarios antiguos. Después de la convocatoria me dirigí con una voluntaria al restaurante de constumbre en donde almorcé y llamé al voluntario que viven en la misma colonia para que me pasaran a traer con mi amiga más nueva del voluntariado.

Estuve toda la tarde en la casa de Yv. Almorzamos y vimos El Perfume. Yo había leído el libro hace un par de años y me pareció bastante fiel la película. Un poco antes de las 8 me vine a mi habitación a continuar leyendo La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla. El domingo me levanté un poco temprano y fui por mis chicos a las 9:30. Estuvimos armando los cubos -se quebró el más antiguo- y jugando ajedrez. Al mediodía fuimos por su hora de internet y luego almorzamos arroz chino en los campos de la universidad. Estuvimos un rato en la biblioteca y luego vimos en mi habitación una parte de Piratas del Caribe III. Después de irlos a dejar a su casa iba a continuar con el libro de Larsson pero me quedé dormitando hasta casi las 10:00, luego apagué la luz y continué durmiendo hasta las 6:00. Este lunes no tuve reunión pues mi jefa me había llamado el viernes para avisarme que la reunión semanal sería el martes.

El lunes no fuí al campeonato de ajedrez. Lo olvidé completamente pues había quedado con Axl de reunirnos para un café y pastel después del trabajo. Después de conversar un buen rato con Axl me vino a dejar a mi habitación. La semana pasada había hablado un poco con mi mejor amiga de Portland, acababa de retornar con su esposo de un trabajo de voluntariado en Nicaragua. Quedamos en que la llamaría una noche de la semana pero llevo más de una semana sin internet en mi casa. El lunes como a media mañana me llamaron por Skype, estuvimos conversando como media hora. Me gusta ser capaz aún de sostener una conversación en inglés por tanto tiempo.

El martes después del trabajo acompañé a Axl a realizarse unos examenes de laboratorio, la iba a invitar a almorzar luego del laboratorio pero me parece que tenía que llegar pronto a su casa. Me vino a dejar inmediatamente a mi habitación. Como realmente andaba con hambre fui por un asado al puesto que está a pocas calles de mi casa. Ayer después del trabajo pasé a un supermercado a proveerme de avena, atún y un shampoo. En el camino a mi casa me encontré un rollo de dinero, como 10 dólares.

Este día ocurrió lo que varios compañeros me habían prevenido cuando retorné a mi trabajo. Mi jefa tiene la costumbre de no aceptar cuando comete errores y trata de evadir su responsabilidad a toda costa. La semana pasada la sustituí en una reunión y este día se suscitó un conflicto por no haberse asignado una tarea. En cada reunión que la cubro preparo un correo con el resumen de la misma. En esta ocasión hubo una frase que podía ser interpretada de varias formas y ella eligió la que más le convenía. Al final me mostró el correo que estaba enviando al gerente general cuya primera línea decía... 'en la reunión que me cubrío Koan entendió mal un punto y esa fue la causa de la equivocación'.

No era tan así la cosa -de hecho la confusión se dió cuando ella leyó el mensaje- pero bueno.

Mañana cumplo 39 años. 3 veces 13. 3 y 3x3. Me parece interesante que esté a un paso de las cuatro décadas y aún no haya encontrado un equilibrio en mi vida. Creo que debo aceptar que no lo encontraré.