jueves, 1 de marzo de 2012

LG... respuesta negativa con los chicos...

Ayer me pasé revisando el correo para ver si mi ex esposa me contestaba su decisión -o al menos un avance- con el tema niños, cambio de régimen. Dejé un poco de ropa en remojo y me acosté bastante temprano. Aún hablé un gran rato con Axl antes de dormirme, aclaramos algunas cosas, como la razón por la que nunca avanzamos de la amistad, quedamos en que saldríamos este día.

Hoy llegué un poco antes d elas 8 a mi oficina. Igual pasé todo el día revisando el correo, aunque en la última parte de mi correo le escribía a mi ex esposa que se tomara su tiempo para contestar. Estuve trabajando en dos asignaciones bastante trabajosas y mi jefa me llamó la atención -por segunda vez- por ser demasiado estricto en la aplicación de algunos estándares. También por tomar un micrófono de su computadora sin avisarle.

Al mediodía le escribí a LG -la nueva amiga del voluntariado, viuda, dos años menor que yo y dos chicos pre adolescentes- para ponernos de acuerdo sobre lugar del almuerzo. A la 1:10 me reuní con ella en un comercial cerca de mi oficina y almorzamos pollo estilo orleans. Estuvimos conversando bastante sobre su vida y quedamos en salir -tentativamente- nuevamente el sábado.

Salí de mi trabajo como a las 7:00 y me vine caminando hasta mi habitación, en el camino pasé a traer un asado y cené leyendo -por enésima vez- Huckleberry Finn. Luego salí a lavar la ropa que había dejado en remojo anoche. Puse otro baño de ropa a remojar y entré a terminar el libro de Mark Twain. Después revisé mi correo.

En su respuesta -bastante escueta otra vez- mi ex esposa dice que no presionará a mi hija segunda sobre el cambio de régimen, que yo nunca me he preocupado bastante por mis chicos y que lo que hizo lo hizo para que se abriera el diálogo. Tomo su respueta como una negativa a considerar el que mis chicos vivan conmigo toda la semana. Una vaina.

Porqué diablos sigo preocupándome por las acciones que toma mi ex esposa? creo que fueron suficientes los diez años que convivimos y aún así no aprendí. Igual, me importan bastante mis chicos como para que los ponga a sufrir con sus medidas impulsivas. Me imagino que ahora seguiremos conversando 'sobre los chicos'. Creo que nunca entenderé a -algunas- mujeres. Espero que con LG me vaya mejor. :D

miércoles, 29 de febrero de 2012

29 de Febrero de 2012 - Leap Year...

Escuché el término Leap Year el segundo o tercer viaje que hice a Portland... ese año cuando febrero trae 29 días. Como hoy.

La semana pasada terminé de leer La invención de la soledad. No quise llamar a mi ex para ver la situación o los planes con mis chicos. Casi todos los días fueron de salir tarde y venir a mi habitación a continuar leyendo o a tratar de descansar un poco. También lavé dos días entre semana. El jueves o viernes estuve conversando con una de mis amigas de Portland sobre Skype, ayudándola con una tarea de español y poniéndonos un poco al día de nuestras vidas. El viernes invité a almorzar al encargado de producción de la oficina, mi trabajo es usualmente bloquear mucho de lo que genera -por no estar bien- y aproveché para limar un poco de asperezas.

El jueves había hablado con Alx un rato, me llamó por la noche pero yo estaba dormitando, apenas le seguí el diálogo y al día siguiente la llamé para explicarle la razón de mi estado la noche anterior. El viernes como a las 2:30 de la madrugada recibí un sms de mi jefa indicándo que su padre había sido hospitalizado y solicitando oraciones. Le respondí algo y continué durmiendo. El viernes mi jefa no se presentó a la oficina, estuvo trabajando desde su casa y estuvimos en comunicación via Skype. Como había quedado con el voluntario que vive en la misma colonia de cenar en su casa la noche del viernes, quedamos con Alx de que me pasaría a traer a mi trabajo y nos reuniríamos con el otro voluntario. Estuvimos -entre cena y conversación- hasta después de las 10 y luego Axl me pasó a dejar a mi casa.

El sábado pasado no habían programadas visitas, se hizo una convocatoria para todos los voluntarios activos para una actividad especial en el mismo lugar en el que recibimos el entrenamiento. Como había quedado con el voluntario que viven en la misma colonia de lelgar al lugar juntos -él está apoyando en la Payaescuela- pasé a su casa a las 7:15 y nos dirigimos al lugar. Encontré a muchos voluntarios a los que no había visto desde la convocatoria para la novena generación. Desayuné con el grupo de mi mejor amiga del voluntariado y estuve el resto de la mañana con mi grupo de visita oficial.

Al mediodía me iba a dirigir al restaurante de costumbre pero como tenía que asistir con el grupo de la tarde a la misma actividad y ésta empezaba a las 2:00 preferí almorzar un hotdog en el lugar y quedarme esperando al grupo de la tarde. La actividad fue un poco más express por la tarde. Terminamos un poco antes de las 5:00 y luego nos dirigimos con varios de los voluntarios de mi grupo a un comedor en donde preparan unas tortillas de harina muy buenas. Estuvimos allí casi hasta las cinco. El abogado con el que había hablado unas semanas atrás era el que estaba dirigiendo la actividad del voluntariado en la mañana y en la tarde y nos acompañó también a la cena. Un poco después de las siete con este voluntario y otro del grupo abordamos un autobús y nos despedimos en la estación del transmetro del Trebol. Vine a ver mis correos y a leer un poco. Me dormí bastante temprano.

El domingo estuvo un poco lento con mis peques. Por la mañana estuvimos en mi habitación, viendo un capítulo de Phineas and Ferb y resolviendo unos ejercicios de ajedrez. Fuimos al mercado por un melón y unos aguacates y nos dirigimos a la universidad a refaccionar. Luego los llevé a su hora -hora y cuarto más bien- de internet mensual y luego compramos comida china y almorzamos en los campos de la universidad. Estuvimos un rato en la biblioteca -mi hija segunda está empezando a leer Agatha Christie- y nos venimos un poco antes de las 6:00. Me ayudaron a lavar trastes y los fuí a dejar a las 6:30 a su casa. No tocamos para nada el tema del cambio de régimen. Retorné a mi habitación a cenar y leer un poco. Me dormí bastante temprano.

El lunes empecé a trabajar desde temprano en una tarea que había dejado iniciada el viernes y que estaba programada para concluir el miercoles. Por la tarde nos reunimos con mi jefa y el jefe máximo de la oficina. Durante dos horas y media o algo así nos estuvo exponiendo su visión sobre nuestra área, visión que me parece muy acertada y que me da oportunidad de fortalecer mis dos áreas preferidas: Sistemas de calidad y Tecnología. Durante cierto momento tuve que bajarme a mi mismo las revoluciones pues sentía que estaba dejando quedar mal a mi jefa. Veremos como se desarrolla esta nueva etapa. El jefe máximo fue categórico al indicar que su visión quiere verla implementada ASAP, con nosotros o sin. Este día almorcé una sopa instantánea y un aguacate que había reservado del día anterior. Salí casi a las 8 de la oficina.

Ayer entré a las 6 de la mañana a trabajar pues se suponía que recibiríamos con mi jefa una capacitación que es vital para echar a andar el proyecto que nos asignaron el día anterior. Lastimosamente no se presentó la persona que tenía que realizar la presentación por lo que aprovechamos para avanzar en las tareas diarias. A la hora del almuerzo nos dirigimos con el Compañero B al comedor que está al cruzar la calle, estuvimos conversando sobre mi situación actual, especialmente los niños. Me hizo mucho bien la conversación, pues creo que al final debo tomar la iniciativa, se dé o no al final el cambio de régimen con mis chicos. El compañero B salió de la oficina casi a las 7:00 y me dió jaló a mi casa. Por la noche llamé a mi ex esposa para ofrecerle un diálogo directo o por medio de correo, prefirió el correo electrónico.

Hoy entré a la oficina a las 8:00. Lo primero que hice fue escribir un correo bastante largo y bastante -creo- diplomático a mi ex esposa. Desde ayer debía haber ido al banco a depositar el dinero de mis chicos pero por el almuerzo con el Compañero B lo había pospuesto, hay también una señora -viuda, dos años menor que yo y dos hijos pre adolescentes- que acabo de conocer en el grupo de voluntarios de mi mejor amiga del voluntariado y habíamos estado en conversaciones para almorzar esta semana. Esta mañana me envió un SMS para que almorzaramos pero le indiqué que tenía que pasar al banco. Quedamos para mañana. Al mediodía saqué una gran cantidad de dinero de un cajero automático -digo gran cantidad porque el cajero me aceptó únicamente dos de tres requerimientos de dinero y luego ya no funcionó- y pasé a depositar la mensualidad de mis peques luego compré pollo frito en Mc Donalds y subí a almorzar a mi cubículo.

En la tarde no volví a ver a mi jefa y continué con la labor que debía finalizar. Terminé como a media tarde y empecé a trabajar en la siguiente asignación. A las 6:30 escuché que el Compañero B se preparaba para salir, envié mi correo de fin de turno y le pedí jalón a mi casita. Vine a revisar mis sitios esenciales y a prepara ropa para lavar. Como la semana pasada el lazo en el que tiendo la ropa se reventó -ensuciando un par de camisas- me dirigí a una farmacia-supermercado a comprar una nueva cuerda. Saldré a dejar un poco de ropa en remojo y luego continuaré leyendo la Trilogía de Nueva York de Paul Auster. Trataré de dormirme temprano.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Soledad, paternidad y empleo...

Anoche fui a otro de esos eventos que prepara una asociacion de gerentes en la ciudad, el tema era la escucha efectiva. La disertante era chilena con una ayudante autóctona y la presentación estuvo un poco mejor que la última, la del conferenciante que llegó a divagar sobre pensamiento creativo. A la presentación de anoche asistí con el pleno de mis ex compañeros de departamento: El compañero A, el compañero B y P. Solo que ahora ya no soy parte de ese departamento. La vida y su curso.

En la presentación mantuvimos el tono alegre que nos caracterizaba en el área, el mismo por el que varias veces llegaron a llamarnos la atención por hacer mucho relajo. La conferencia duró casi dos horas y luego fuimos con el compañero A y el compañero B a un Mc Donald's cercano al hotel de la presentación a cenar. En el interin me enteré de varios hechos interesantes: Mi antiguo departamento seguirá disminuyendo y uno o dos colaboradores se irán a México, no esta claro si permanentemente o a entrenamiento. Hablamos -hablaron- sobre la precariedad de la situación actual pues el programa sobre el que trabajamos va rumbo a su extinción -tres? cuatro años?- y las posibilidades de hacer la migración hacia el nuevo programa. A ellos -por tener más de un año de labores en la nueva oficina- les toca también cierto ajuste salarial, me imagino que yo deberé de esperarme hasta el otro año.

Mi ex esposa no se ha pronunciado nuevamente -o al menos no se ha dirigido a mi- sobre el tema de los chicos. No he querido tampoco enfrentarlo directamente pero deberé hacerlo en el corto plazo pues nos resta estabilidad a los cuatro. La semana pasada, el miercoles me parece, había pasado al supermercado a comprar el par de zanahorias semanal y por primera vez se perdieron las verduras: No tuve ánimo ninguna mañana de levantarme a preparar mi ensalada. Finalmente el domingo las eché a la basura.

La semana pasada estuvo más o menos igual laboralmente hablando, los días han estado un poco más llenos pero también estuve leyendo un poco de La invención de la Soledad de Paul Auster. Los últimos dos o tres días de la semana -y el primero de esta semana- estuve desayunando café con pan y almorzando avena y una doblada de pollo.

El viernes no fui al partido semanal de futbol, había planeado desde el día anterior que trabajaría hasta tarde por causa de una asignación que se veía bien trabajosa pero al final más o menos al medio día mi jefa me dió la indicación que le diera luz verde a la misma y por la tarde estuve trabajando en una nueva tarea. No fui sin embargo al partido sino preferí cenar con el voluntario que vive en la misma colonia.

El miercoles y el jueves que no salí tan tarde -un poco después de las seis- pasé al centro universitario que queda más o menos a medio camino entre mi trabajo y mi casa. Pasé a ver a mi nueva mejor amiga del voluntariado pues no nos habíamos visto por casi dos semanas. Entré a dos de sus clases y luego estuvimos conversando un rato. Al contactarla por fb mas tarde la noche del miercoles me comentó que andaba en confusión pues el voluntario que vive en mi colonia había aprovechado el día del cariño para realizar una declaración de amor bastante desafortunada. Me parece que hay una diferencia de casi 20 años y no hay mucho en común. La soledad puede ser muy dura a veces.

El sábado por la mañana visité con el grupo de mi amiga en el hospital de oncología. Una buena visita. Almorcé con mi otro grupo y visité por la tarde el asilo de ancianas del centro histórico. Después de la retroalimentación la encargada de mi grupo me pasó a dejar a un lugar intermedio entre mi trabajo y mi casa. Vine a cenar, tamal y te con pan, y me dormí un poco temprano.

El domingo estuvo un poco extraño pues como no he hablado con mi ex aún no se si su oferta se debió a un intento de presionarme para exigirme más dinero o si relamente estaba entre sus planes darme a mis chicos. Hablé un poco con mi hija mayor al respecto y según ella el plan es continuar con el cambio. Por la mañana estuvieron con computadoras y cubos de rubik -aprovecho los diez o quince minutos que se tardan en armar un par de cubos para conversar por aparte con cada uno de ellos- y compramos en el mercado una papaya para la refacción. Al mediodía nos dirigimos a la universidad y preparamos unos burritos de embutidos y frijol.

En la tarde estuvimos un rato en la biblioteca. Mi hijo menor está avanzando en su dominio de origami y mis chicas estuvieron leyendo algo de Lewis y Stoker. Yo estuve hojeando un par de libros de Paul Auster. Al retornar a mi habitación no vimos película sino pasamos la última hora entre un par de ejercicios de ajedrez y una partida de Scrabble. Siguen mejorando en Scrabble. Los fuí a dejar un poco después de las 6 de la tarde.

El lunes iba a llegar temprano a la oficina pero desde las 4:30 hasta las 6:30 estuve nomas poniéndole más tiempo a la alarma. Llegué un poco antes de las ocho y me estuve una buena parte del día sin hacer nada de provecho pues las tareas en las que tenía que trabajar estaban paradas en el proceso anterior. Avancé un poco en otro par de asignaciones secundarias y casi terminé el libro de Auster. Al salir del trabajo compré la película Underworld 4 y la miré por completo antes de dormirme.

Ayer salí un poco después de las 6 de la oficina, el compañero A nos pasó a traer con el compañero B y P y asistimos a la capacitación en Escucha Efectiva. Después de la conferencia P se quedó en las cercanías del hotel y con el compañero A y el compañero B nos fuimos a cenar. Luego el compañero A nos retornó a la oficina junto con el compañero B, le quedaba en el camino. Pasé como cuarenta y cinco minutos a la oficina, aproveché a llamar a Erik. Estuvimos conversando como veinte minutos y nos pusimos al día de los últimos dos meses, casi no ha cambiado su rutina: trabaja 24 x 48 y vive en un lugar cercano al vecindario de sus padres. Su novia andaba de visita ese día en la ciudad. Ahora vive mucho más cerca que el año pasado.

Me preguntó Erik sobre mi situación y le comenté lo de mis peques. Me deseó suerte. También me preguntó si andaba con alguna pareja y me puse a pensar en lo singular que soy: Tres años en soledad -con dos o tres semanas de Al el año pasado-. Comparado con mis amigos que no pueden -o no quieren? o no saben?- vivir mucho tiempo sin tener a alguien más significativo en su vida se ve bastante extraño. Pero, creo, hay cosas que es mejor que se queden como estan.