sábado, 9 de enero de 2010

El Billete de Lotería...

En uno de los capítulos del Chavo del Ocho -a veces me pregunto como pudimos crecer viendo ese tipo de programas- kiko o la chilindrina intentan animar al Chavo del Ocho:

-Fíjate que había un señor muy pobre, que se ganaba la vida boleando -lustrando- zapatos, todos los días salía a la calle a trabajar con su cajita de bolear. Poco a poco ahorró y compró otra caja, y consiguió a una persona que trabajara la caja y compartieran las ganancias, y luego de mucho trabajo, logró comprar otra, y consiguió a otra persona, y así, con mucho esfuerzo, fue, poco a poco comprando más y más cajas, hasta que un día, que crées?

-Qué? - preguntaba el Chavo.

-Pues que compró un billete de lotería, le pegó al gordo y se hizo millonario!

De vez en cuando compro un billete de lotería. No uno completo, pues son muy caros, sino una fracción -décimo creo que le dicen en España-. Un 25% o así, tienen reintegro, el resto se va a la basura. Creo que estadísticamente entraría dentro de la distribución normal.

De todos modos, de ganarme un premio mayor con ese décimo, no me haría millonario. El valor del premio sería más o menos como medio de año de mi salario actual.

No carro, no casa -que ni quiero-, simplemente, creo que servirían para calmar los nervios durante un tiempo.

El año pasado, al acercarse el fin de año, en el trabajo organizamos varios eventos, por mi parte, fué el campeonato de Ajedrez, que luego de varias dificultades logramos terminar. Otra actividad era un campeonato de Boliche, pero, nadie se animó, en parte porque los horarios estuvieron bien cargados al final del año para algunas áreas.

La tercera actividad era adquirir números de lotería para el megasorteo que la lotería nacional realiza una vez al año, el premio es 12 veces mayor que el premio normal. Así que nos reunimos varios compañeros para comprar números enteros, al principio habíamos juntado a 12 colaboradores, con lo que compramos 2 números completos. De salir ganador máximo cualquiera de los números, el premio sería como de 500k para cada uno. Luego se unieron seis más, se compró otro número. De darse la fortuna, nos corresponderá como 300K a cada uno de los contribuyentes.

Que es lo que nos lleva a comprar números de lotería? En la película Good Will Hunting, el personaje de Robin Williams -psicólogo- anda siempre comprando números, su contraparte, un matemático, le explica que es más probable que le caiga un rayo de que se gane la lotería, a lo que Robin Williams le contesta algo así como: -Pero siempre existe la posibilidad, no?.

Y si, es esa micronésima posibilidad lo que nos lleva a la mayoría, creo yo. Hace unos meses investigando en la red -Darwin bendiga a San Google- encontré una serie de artículos acerca de la suerte que habían corrido varios ganadores de la lotería en Estados Unidos. Para empezar, los premios en ese país son estúpidamente grandes, cuando algun -o algunos- ganador se lleva el premio mayor, son varios miles de millones de dólares. Sin embargo, muchos de ellos terminan con grandes tragedias, a los que mejor les vá -de estos que les vá mal- terminan endeudados, declarándose en bancarrota o viviendo en la calle. Otros van por las drogas, conflictos familiares, intereses de todos sus conocidos, etc.

Y aquí es donde todos decimos, eso no me pasaría a mí. Yo ahorraría el dinero, yo compraría solo lo indispensable, yo seguiría trabajando, etc. Pero, con una cantidad ridículamente grande, me imagino que los sentidos se nublaran, llevando a estas personas a cometer las estupideces que luego no se creerán.

Esta noche es el sorteo. Dieciocho personas en mi trabajo vamos por el premio mayor -además de los millones más de números que se vendieron-. Si ganamos, el resultado en mi caso será solo ese:
-Me calmará los nervios un buen tiempo.

¿Habrá otra forma más barata -efectiva- de calmarlos?

viernes, 8 de enero de 2010

Estabilidad...

Estabilidad. ¿Puede algo terminar bien cuando empezó mal? Recuerdo haber leído en un libro hace poco -quizá el año pasado- que, dado que mucho de nuestro caracter se va formando al inicio de nuestra niñez, esta etapa de nuestra vida nos define en una gran parte. Teorías a favor, teorías en contra... muchos se rasgarán los vestidos gritando que si, que el ser humano tiene una potencialidad infinita y que puede lograr lo que quiera, siempre que se lo proponga.

Tres trabajos atrás me puse a hacer el listado de los trabajos que he tenido -el consejo estaba en De qué color es su paracaídas?- y resultó que en total eran 15.

Algunos fueron de tres semanas, un 25% aprox. del total fué en Portland, en donde tuve múltiples empleos de tiempo parcial. En fin, el anterior al actual fué de un día.

Es siempre el trabajo un reflejo de la vida? Si eres básicamente feliz, llevas eso a tus labores?

Hace poco, con el ambiente del año nuevo, estaba leyendo algunos articulos en internet sobre establecimiento de metas, me llamó mucho la atención que recomendaran que al plantearse nuevas metas, lo más importante era la pasión que sentíamos hacia lo que queríamos lograr.

Así que la pregunta era, que te apasiona? que te hace feliz? que te mantendrá motivado para continuar trabajando hacia el logro de una meta?.

Y, autoexaminándome, no encontré mucho. Ronda en mi cabeza la idea de que, una vez mis peques hayan logrado independizarse -no se, universidad- puedo ingresar en un templo zen. A quien se lo cuento le da risa, pero, es una idea. Hace poco estaba también pensando que, una buena alternativa sería dedicarme, una vez alcanzado ese punto a lo que quería dedicarme cuando era joven: Ser marino mercante.

La pregunta ahora es. Debo pasar estos once años únicamente esperando ese momento? Qué debo hacer para que al despertarme todos los días -o al menos una buena parte de ellos- salte de mi lecho, diciendo: Si, este es un buen día! Haré que cuente! ?

miércoles, 6 de enero de 2010

Soledad -otra vez-...

Al parecer los temas en mi vida -y en este blog- son bastante recurrentes, mi vida gira alrededor de:
-El trabajo.
-Los peques.
-La Soledad.
-Internet/Lectura/Peliculas/Ajedrez -huele bastante a soledad-.

Veamos, el 30 de diciembre sali de mi trabajo a las 14:00 o algo así, el 31 lo pase en mi habitacion, pues por la madrugada estuve dandole seguimiento a un cliente de Africa desde la portatil del trabajo -me toco estar de guardia 31 y 1-. Ese dia me dormi como a las 10:00, los cohetes -y celebraciones de año nuevo- los escuché en mis sueños, justo como el año pasado. El primero la pase en mi habitacion viendo peliculas y jugando scrabble on line. El 1 por la noche pasaron a traer la portatil pues al compañero P le tocaba 2 y 3. El dos la pase en mi habitacion viendo peliculas, navegando internet y leyendo. El tres de enero -domingo- fui a traer a mis peques, fuimos a jugar a la universidad y a Mc Donalds. Ese dia en la noche trabaje de 20:00 a 00:00.

Lunes me levante a las 7:00 pues queria buscar en la seccion amarilla de la prensa un empleo para los sabados como profesor en algun colegio. Sali a comprar la prensa y regrese a mi habitacion, de los tres clasificados que encontre ninguno me llamo la atencio y volvi a dormirme hasta alrededor del mediodia. Trabaje de 16:00 a 00:00. Ayer -martes- me levante tarde, habia escuchado que la biblioteca la abrian a partir del Lunes 04, pero cuando fui a ver, estaba cerrada. Regrese a mi habitacion y me pase casi todo el dia leyendo La Elegancia del Erizo. Anoche le decia a mi amiga -virtual- argentina que creo que voy a terminar como la portera protagonista del libro.

Hoy me levante como a las 11:00: Habia puesto el despertador para las 9:30, pero volvi a confundirme y le puse pm y no am.

En fin, una semana completa de soledad -con excepcion del domingo-.

Al parecer, la soledad es como la desocupacion. Disfrutas no hacer nada cuando tu agenda está llena, tienes un monton de actividades, no asi cuando no tienes nada que hacer, de hecho. Me imagino que cuando estoy en un periodo sociable: trabajo, familia, amigos, volver a un espacio personal rodeado de libros, peliculas e internet es como un oasis. No asi cuando no hay otra opcion.

Mañana jueves es el otro dia de la semana en que la Prensa contiene bastantes ofertas de empleo, espero levantarme temprano, acicalarme y salir a buscar de una buena vez ese trabajo de los sábados. El viernes creo que tengo que ir un par de horas a la oficina por la mañana: Reunión de departamento. Me imagino que se definirá si sigo en este horario otra semana o vuelvo a la rutina de la oficina. Esta semana estoy asi porque el compañero B anda de vacaciones, si sigo de noche la proxima semana, estaria trabajando de 17:00 a 01:00 del dia siguiente.

Llegue al punto vital de La Elegancia del Erizo, la niña genio -la otra protagonista- le pregunta a la portera :
-¿Cree usted que la vida tiene sentido?