viernes, 18 de mayo de 2012

Tarde tarde... again...

El viernes pasado al final terminó tranquilo, salí de mi trabajo alrededor de las 4:00.  Fuí a mi casa a descansar un rato y a las 6:30 fuí a cenar a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.  Estuvimos entre cena, conversación y ajedrez hasta las 9:30 o algo así.  También le llevé el libro que Axl me había prestado y había estado pidiéndome por mensajes de texto.

El sábado por la mañana visité el orfanato más grande del gobierno.  Está en las afueras de la ciudad pero afortunadamente una de las voluntarias había llevado un auto bastante grande.  En esta visita estuvimos con niños y niñas -por separado- entre 4 y siete años.  Me da nostalgia que ya no puedo levantar a mi chico -ya tiene 10 años- como lo hacía antes y lo hago ahora en este tipo de visitas.  Había planeado no visitar en la tarde sino irme con mi grupo de la mañana a ver otra vez The Avengers.  No estaba muy claro el lugar de visita de la tarde.

Al final encontré a la líder de mi grupo de la tarde en el restaurante de costumbre y me fuí a visitar la Casa de Ronnald Mc Donald.  Estuvimos allí hasta las 5:00.  Luego me pasaron a dejar a un lugar cercano a mi casa.  Terminé durmiendome alrededor de la medianoche.

El domingo -como casi siempre- me costó un montón levantarme.  Fuí por mis chicos a las 9:30 y estuvimos en la mañana en mi habitación.  Al mediodía nos fuimos al IRTRA en donde mis hijos menores están tomando  valentía para subirse a juegos un poco más extremos.  La grande, como siempre, disfruta este tipo de emociones.  Para finalizar el día retornamos a mi habitación a ver un poco de Horton Hears a Who.  Casi al final del día hablé a solas con mi hija mayor pues perdió matemáticas en el primer trimestre.  Al final terminó llorando.  La adolescencia.

El lunes retorné con todo el ánimo a mi trabajo.  Que ha estado un poco más estructurado.  He estado trabajando en la traducción de unas etiquetas a inglés y francés -bendito Google Translate-.

Por lo que ha estado sucediendo con mis chicos, especialmente mi chica mayor, decidí tratar de mejorar -Dios nos agarre confesados- un poco la comunicación con mi ex.  El lunes por la tarde la llamé para comentarle que mis chicos me habían contado que la computadora no estaba funcionando.  Le propuse llegar por la noche a revisarla.  Cuando llegué a la casa mis chicos estaban solos -se suponía que ella estaba dando una tutoría de matemáticas a domicilio (se supone que se dedica a eso)-.  Estuve en la casa de mis hijos un par de horas revisando la máquina.  Al parecer la fuente de poder murió y por ser una Dell bastante antigua veo un poco difícil conseguir repuesto.  Mi ex llegó como media hora antes de que me retirara.  La comunicación aún está tensa y no creo que mejore en el corto plazo.

El martes mi jefa tuvo vacaciones por lo que me tocó estar un poco más concentrado en reuniones, sin descuidar lo que llevaba entre manos.  Salí un poco después de las siete de la noche pero aproveché que mi supervisora favorita estaba retirándose a la misma hora para pedirle aventón a mi casa.  Ha estado lloviendo con cierta periodicidad.

El miercoles mi jefa me asignó a una reunión en un horario cercano a la hora de salida -ella tenía que retirarse-, se suponía que la reunión no terminaría después de las 8:30 o 9:00.  Al final salí despues de la medianoche -casi a la una de la mañana-.  Afortunadamente se habían quedado los otros supervisores -participando en la reunión- por lo que había cena incluída, así como taxi.

Ayer hubo un connato de conflicto -nuevamente- con mi jefa porque habíamos quedado en que le enviaría un sms al salir de la oficina, por salir después de medianoche no juzgué prudente enviar el sms.  Y bueno, paciencia quiere la vida.  Al final mi jefa me indicó que me retirara a la hora del almuerzo -por haber trabajado seis horas extras el día anterior-.  Retorné a mi casa y aproveché para llevar ropa a la lavandería -había dejado que se me acumularan como cinco pantalones de lona-.  Me estuve en mi habitación viendo películas y leyendo.  Cené un asado como a las 6:00.  Al final me dormí alrededor de las once, aunque por la bulla de mis nuevos vecinos me costó bastante conciliar el sueño.  Al menos terminé de leer El Haikú de las Palabras Perdidas.

Este día ha estado bastante tranquilo.  Espero no salir muy tarde de la oficina.  Se supone que mañana no visitaré por la tarde sino que me iré a casa de MS a armar una computadora que espero comprarle para mis chicos.  Veremos como termina eso.

jueves, 10 de mayo de 2012

Jornadas maratónicas de trabajo, again...

El jueves de la semana pasada entré en fase de recuperación de la intoxicación alimenticia.  He estado comiendo la mayor parte de veces en mi escritorio.  Es más práctico y puedo leer algo en internet mientras almuerzo.

El viernes había planeado cenar con el voluntario que vive en la misma colonia.  En horas de la mañana recibí un mensaje de texto avisándome que había muerto la abuela de los voluntarios del grupo de los sabados por la noche.  El abuelo de este mismo voluntario había muerto el día del concierto de Arjona.  Salí como a las seis de mi trabajo y vine a cenar a mi habitación, luego pasé a la casa del voluntario que vive en la misma colonia y nos fuimos un rato al velorio.  Volví a cenar con ellos.  La mayor parte del velorio me la pasé leyendo en el Kindle de una de las voluntarias.

El sábado por la mañana visité el mismo orfanato que las últimas dos semanas.  Estuve la mayor parte del tiempo haciendo un cubo modular de origami y jugando ajedrez con un par de niños.  En la tarde fuí a ver The Avengers con mi mejor amiga del voluntariado.  Terminó la película casi a las 8:00 y retorné a mi casita a tomar té y pan.

El domingo -era el primero del mes-  llevé a mis hijos a Mc Donalds.  No habíamos ido a ese retaurante en los últimos meses porque las promociones no estaban muy atractivas -y estaban dando una piña no muy buena-, esta vez la fruta era mango.  Después de almorzar pasamos un rato a la biblioteca -he estado leyendo un poco de Mi país inventado de Isabel Allende- y luego venimos a mi habitación a ver una parte de Horton hears a Who.  Por la mañana habíamos visto un video de Algebra -ellos hicieron un par de ejercicios-, un video de Phineas and Ferb y mis chicos estan empezando con ejercicios de jaque mate en dos movimientos.

El lunes retorné bastante animado a mi trabajo.  Almorcé en el comedor del otro lado de la calle de nuestro edificio un pollo con arroz -y aguacate- muy bueno.  Por las noches he estado viendo -terminé anoche- nuevamente Route Irish en mi computadora.

El martes llegó a la oficina un tanzano con el que estuve trabajando varias veces cuando era Ingeniero de Soporte.  Pasaron presentandolo a toda la ofician pero por estar mi lugar de trabajo bastante aislado pasaron de mí.  Un poco después llegó la secretaria a comentarme que el africano había preguntado si aún trabajaba en la oficina y fuí a que me lo presentaran.  Habla un inglés bastante correcto.  Se suponía que iba a estar en la oficina martes y miercoles.

El miercoles temprano al saludar al tanzano le comenté que el pollo frito de nuestro país es parte de nuestro orgullo nacional y que quería invitarlo a almorzar.  Al final el compañero A también había planeado invitarlo a almorzar y a la hora del almuerzo nos dirigimos los tres al restaurante de pollo que nos caracteriza.  Estuvimos en este lugar entre almuerzo y conversación casi una hora.  Como ese era su último día en el país habíamos planeado ir luego a ver -en los cines del edificio- The Avengers.

El plan era ese pero no se pudo realizar debido a una emergencia con una funcionalidad que debía probar.  Se suponía que iba a salir del trabajo un poco después de las seis, luego un poco antes de las ocho.  Al final envié el correo con la información requerida a las 2:30 del día jueves.  Después de enviar el correo -mi programador menos favorito se había quedado en la oficina para trabajar el tema- me encerré en una pequeña oficina y dormité hasta las 5:30.  A las 5:30 retorné a mi habitación, planché mi camisa, me bañé y retorné a la oficina.  En la noche había aprovechado para llamar a uno de los amigos con los que compartía casa en Portland y a mi mejor amiga en esa ciudad.

Llegué a la oficina  a las 8:00 y había planeado trabajar la jornada normal.  Tempranito llamé a mis padres y hablé un par de minutos con mi madre.  Hoy se celebra el día de las madres en el país.  Le comenté a mi jefa como había estado la noche y luego estuve cubriéndola en un par de reuniones.  Al mediodía me llamó a una oficina y en una reunión bastante incómoda se disculpó por no responer el teléfono la noche anterior -yo la había llamado a las 22:00 para pedir indicaciones-, por no prever la situación y por no haber dispuesto fondos para cena y taxi de retorno a mi casa.

Digo que fue incómodo porque no me importa trabajar más de lo debido y no me gusta pensar que intercambio mi trabajo por una plato de comida.  En fin, para no darle más vueltas al asunto, me indicó mi jefa que me retirara al mediodía y que pasara a recepción por el dinero que me correspondía a la cena del día anterior.  No quise discutir esto último.  Luego pasé a la oficina del jefe máximo en donde se repitió la disculpa.  Más incomodidad.

Pasé a recepción, recogí el dinero que me indicaron -como cinco dólares- y luego mi jefa también me pagó un pequeño monto que le había prestado el día anterior -otros seis dolares-.  La idea de mi jefa y su jefe creo que era -y no los saqué de su error- que yo no tenía fondos para patrocinarme comida y/o transporte el día anterior.  Fondos tengo -y bastantes, realmente tengo un buffer de tres meses de salario-, pero la verdadera razón de no gastar el día anterior era que usualmente no ceno y no quería luego andar viendo si aplicaba o no el reembolso de gastos.  Igual, no me quise poner a dar explicaciones pues usualmente al tratar de aclarar estos asuntos terminan oscureciéndose más.

Pasé al comercial al lado del edificio donde trabajo, compré un almuerzo en un restaurante chino y luego retorné a mi habitación.  Había planeado llevar unos pantalones de lona a la lavandería -espero no volver a acumularlos nuevamente- pero al entrar a mi habitación me sentí bastante cansado y me recosté.  Me desperté un poco después de las siete.  Sabía que eso era muy probable que pasar y por eso había planeado tabajar la jornada normal.  Me levanté a lavarme los dientes y luego traté de seguir durmiendo.  A las 10 me levanté a actualizar mi blog pues no puedo conciliar el sueño.  Mañana -según indicaciones de mi jefa- entro a la hora normal pero saldré un par de horas antes.  Espero cenar con el voluntario que vive en la misma colonia.  Trataré de volver a conciliar el sueño antes de medianoche.







miércoles, 2 de mayo de 2012

Illness... gajes del oficio...

El domingo me dormí bastante rápido, al final el desánimo que había estado sintiendo en el día no era solo por enterarme de como les va a mis chicos, también había una intoxicación alimenticia en proceso.  Creo que el estado de ánimo tiene mucho que ver en desarrollar o no una dolencia.  En fin, no se si la intoxicación me puso mal o el ponerme mal hizo que me pegara la intoxicación.  Durante el domingo, además del desánimo anduve con dolor de cabeza la mayor parte del día, cuando retorné con mis chicos de la universidad me tomé unos acetaminofén y al menos el dolor de cabeza desapareció.

Ayer me levanté un poco antes de las 6, sintiéndome bastante mal, otra vez de la cabeza y ahora también del estómago.  Como debía llevar el desayuno a la reunión con mi jefa pasé por la panadería a comprar un par de croissants y a la tienda de la esquina a comprar un jugo Kerns de manzana.  Llegué a la oficina como a las 7:00.  Por supuesto no había llegado nadie.  La señora de la limpieza llegó como a las 7:30 y mi jefa un poco antes de las 8:00.  Un poco después de las 8 nos reunimos.  Mi jefa me preguntó el motivo de mi enfado -tenía mala cara de seguro- y le comenté que me estaba sintiendo mal del estómago.  De hecho interrumpí un par de veces la reunión para correr al baño.  Me ofreció retirarme y continuar trabajando desde mi casa si me sentía muy mal pero me hice el macho y continúe en la oficina.

Me puse bastante mal.  La otra razón para no retirarme a mi habitación fue que debía depositar la mensualidad de mis chicos.  Al mediodía bajé al banco -me estaba sintiendo muy mal-, retiré dinero de mi cuenta de ahorros y deposité la misma cantidad en la cuenta de mi ex esposa.  Sentí fiebre y escalofríos mientras hacía la cola del segundo banco.  Retorné lo más aprisa que pude a mi lugar y continué con mi jornada, pues tenía un poco de retraso en la tarea que estaba realizando.  Durante la tarde me fuí poniendo peor.  Acudí un par de veces más a los servicios y a media tarde casi dejé de trabajar en mi escritorio.  Finalmente acudí al botiquín que tiene la secretaria y tomé Peptobismol, para controlar el estómago, al menos.  No conseguía el ánimo para redactar el correo que debía enviar con el resultado de la tarea que acababa de finalizar.

Un poco antes de la hora de salida convocaron a la reunión del pastel por los cumpleañeros del mes.  No había comido desde la mañana pero no tenía hambre, sin embargo, como había estado leyendo que en casos de intoxicación alimenticia es una buena medida consumir pan, me esforcé -poco- y me comí la parte del pan del pastel que repartieron.  Un poco antes de las seis le pregunté -por Skype- a mi jefa sobre su hora de salida y le pedí aventón a mi casa.  La verdad no me sentía con ánimos de retornar a mi casa, caminando o en autobús.  Al final mi jefa salió como a las 18:30 y me dió aventón.

Había quedado el domingo con mis hijos que los llamaría el lunes por la noche para confirmar si no asistirían al conservatorio ese día, para pasar el día juntos.  Me había quedado sin saldo en el celular desde el sábado.  Como no me sentía nada bien me vine a tirar a mi cama y empecé a conversar conmigo mismo -en inglés- sobre lo mala que es mi vida y que lo único que me importa en el mundo son mis chicos, que sino, no valdría la pena.  Deliraba -o talvez no-.

Como a las 9 me llamó LG.  Creí que después de lo ocurrido el sábado -unfriend en FB incluído- ya no volvería a llamarme, como necesitaba de todos modos levantarme a comprar tiempo para el celular contesté la llamada.  Estuvimos conversando un rato, ella incluso bromeó sobre la posibilidad de que los panqueques hubieran tenido la culpa y no tuve el ánimo de contarle que no había probado sus panqueques.  Después de terminar la llamada me conecté a mi cuenta que administro por internet y le cargué un poco de tiempo a mi celular.  Llamé a mis chicos y quedamos en que llegaría por ellos a las 10:00 de la mañana.

Continué durmiendo -ni siquiera me levanté a lavarme los dientes- hasta las 9:00 de ayer.  Me levanté todavía bastante mal pero ya con visos de recuperación.  Me bañé, cambié mi ropa de cama -no entraré acá en muchos detalles- y fuí por mis chicos un poco antes de las 10:00.  Les comenté mi estado de salud y lo que había pasado el día anterior y les dije que no podríamos salir a lugares muy lejanos por cuestiones de logística.  Nos estuvimos en la mañana en mi habitación con los cubos de Rubik y Scrabble -también online-, vimos un capítulo de Phineas y Ferb y compramos galletas , jugo de melocotón -para ellos-  y gaseosa -para mi- para la refacción.

Después del mediodía nos dirigimos a una pizzería que no queda muy lejos de mi habitación -aunque si más lejos de la universidad- y compramos unas pizzas personales -para ellos- y un poco de wantán -también para ellos- en un restaurante chino que encontramos en el camino.  Retornamos a mi habitación a almorzar pues creyendo que la universidad no estaría abierta -de hecho lo estaba- no había sacado trastos.  Después de almorzar jugamos un poco de damas chinas, luego lavamos los trastes y como había sido un día no muy normal vimos un poco más de una hora de Rango -la terminamos de ver-.  Después de la película todavía jugamos un par de partidas de Dos y luego los fuí a dejar a su casa, alrededor de las seis.

Después de retornar a mi habitación sentí un poco de hambre pues, a excepción de unos mordiscos a un par de wantán y unas cuantas galletas no había comido desde el día anterior.  Preparé una sopa de vaso y estuve viendo una parte de Eurotrip y jugando un poco de BrutalChess.  Me dormí un poco después de las 10:00.  Todavía estuve conversando un poco con mi mejor amiga del voluntariado.  Creo que iremos este fin de semana a ver The Avengers.

Hoy me levanté un poco antes de las 7:00.  Planché mi camisa, me bañé, preparé avena y me dirigí a mi trabajo.  Llegué un poquito antes de las 8:00.  Mi jefa llegó como a las 9:00 y me estuvo pidiendo bastante información para un par de reportes que debía presentar durante el día.  No me desagrada ayudarla -de hecho se que es parte de mis obligaciones-, pero percibo que esto lo toma como algo que debo de realizar sin dejar de lado lo que esté trabajando en el momento.  Y me desespera muchas veces con la forma de obtener la información.

No salí a almorzar.  En la mañana solo tomé un café y al mediodía tomé la avena que había llevado.  Después del mediodía mi jefa me asignó para cubrirla en una reunión bastante larga -al final duró un poco más de tres horas-.  Como a media reunión -el teléfono es de altavoz- me llamó a la sala en donde nos reunimos frecuentemente.  Me pregunté qué habría hecho para que me sacara de esa reunión pues era una de las vitales de nuestra función.  Al final en la sala estaba ella en reunión con su jefe, estaban revisando uno de los documentos para los que me había estado pidiendo información.  El jefe máximo estaba cuestiónando a mi jefa sobre un punto que ella no podía explicar claramente -yo tampoco pude-. Al final -entre los tres- aclaramos el punto y luego me disculpé pues tenía que regresar a la otra reunión.

Después de la reunión -era una hora después de la 'hora de salida'- retorné a mi escritorio a concluir la tarea en que había estado trabajando desde ayer por la tarde.  Mi jefa estaba en su lugar pero la ví muy concentrada en su pantalla.  De hecho le devolví uno de los estandares que me había prestado.  Como a la media hora se retiró.  Como había llegado otra de las asignaciones que tienen prioridad total antes de que concluyera lo que llevaba entre manos me demoré media hora más en salir.  Al final iba a retirarme a las 7:00 pero surgió otra tarea por la cual mi jefa había tenido una diferencia con la supervisora más antigua ayer.  Para evitar conflictos entre áreas terminé también esta y salí alrededor de las 7:30.

Estaba saliendo del edificio cuando recibí un mensaje de texto.  Era mi hija mayor comentándome que mi hijo menor quería que lo llamara.  Los llamé.  Mi hijo quería contarme que había logrado armar únicamente dos lados del cubo de Rubik.  Ayer les permití que se llevaran un cubo cada uno -y un juego de dados de bolsillo a mi chico-.  Armar sólo dos lados de un cubo de Rubik es casi tan -o más-  complicado que armar los seis lados.  Al final me contó mi chico que lo había logrado en dos ocasiones aunque aún no tenía muy claro la forma de hacerlo.  Le comenté que ese era el chiste, lograr llegar al método.  Lo felicité sin embargo por el logro.  Hablé un poco con mis chicas y luego hablé un poco con mi ex esposa.

No se si me arrepentiré.   Creo que debemos hablar.  Por el bien de los chicos espero.  No será sencillo. Las diferencias que hay y siempre habrán.  También le comenté que no me parecía adecuado que fuera un tiempo de los cinco cuando habláramos.  No quiero que mis chicos se ilusionen con algo que yo no dejaré que suceda.  En fin.  Hablamos unos minutos.  Al parecer bien.  La conversación con mi ex esposa duró lo que me tardé en cruzar Miraflores -usualmente lo cruzó cuando salgo de noche de mi trabajo-.  Como a medio camino de Miraflores oí que alguien gritó mi nombre de voluntario.  Volteé a ver y era una chica con la que visitamos en alguna ocasión.  Como iba un poco sombrío con la conversación devolví el saludo de lejos.

Entré a mi habitación un poco después de las 8:30.  Me preparé té y cené el último par de galletas del paquete que compramos ayer.  Puse ropa en remojo -me urgía- y traté de bajar otro poco de Eurotrip.  No he podido.  Al menos ya tengo tres salidas en las cuales le gano a Brutal Chess la mayoría de las veces.