jueves, 23 de enero de 2014

The Original Hacker/El Hacker Original

Creo que la traducción es superflua para los que seguimos este tipo de temas, pero bueno, uno nunca sabe.

Eugenia Bahit  ha ofrecido –como siempre- su último material para su difusión por la red.  La revista está muy buena para los que quieran mantenerse actualizados en temas de tecnología  -Ingeniería de Software, Python, Javascript y similares-.

El índice de esta edición es el siguiente:
  • Ingeniería de Software: De Lambdas, Closures, Wrappers y Decoradores.  Desmitificando Python – Parte I
  • Ingeniería Inversa de Código en la Seguridad Informática como Forma de Detección de Vulnerabilidades
  • Bash Scripting Avanzado: Utilizando Declare para la Definición de Tipos
  • Europio Engine Lab: Consumir la API de Europio Engine desde el Front-End de un sitio Web Estándar

Me parece que llegué a esta publicación porque andaba buscando material para enseñarle a mis hijos a escribir Javascript -en esas andamos por estos días- y estuve leyendo sobre Eugenia, quien es como, cuando se junta la belleza física con la fortaleza cerebral.  Por allí leí un post donde contaba sobre una conversación con Richard Stallman.

Recuerdo que en mi estadía en Portland –cuando me aficioné a Ubuntu- me mantenía al día con Linux Journal y Linux Magazine, las iba a leer a un Barnes and Noble en donde tenían una cafetería de Starbucks interna.  The Original Hacker es la primera publicación que logro encontrar similar a las mencionadas por acá, su contenido –repito- está muy bueno.
Sin más que agregar dejo el link  para su descarga.



Descargar The Original Hacker # 3

lunes, 6 de enero de 2014

Nuevo año, misma realidad

Los últimos fines de semana del año los pasé en la casa de Rb.  Al menos viernes por la noche, sábado por la noche –los días sábados son de mis chicos- y domingo todo el día.  También 24 y 31 por la noche.  Y 25 y 01 todo el día. 

Hemos cocinado –ella ha cocinado y yo he ayudado un poco- lasagna y Rice and Beans –partí los cocos que me consiguió mi madre en el puerto-, hemos caminado y hemos pasado muy buenas noches.  Conocí a su sobrina, al hijo y al novio de la misma –se han estado hospedando en su casa-.  Ayer conocí a un par de sus mejores amigos.

El 24 por la tarde y el 31 por la tarde los pasé con mis chicos.  El 24 les di sus regalos, las agendas para mis chicas y el lego para mi niño.  También un poco de dinero.  Ellos me regalaron el segundo calendario anual de pared.  Muy bueno.
El Kindle no vino antes de fin de año.  Me lo entregó el viernes pasado el compañero del jefe de mi jefe.  Al final me salió en un 60% del valor local.  Una ganga.  Se los mostré a mis chicos este sábado y ya le metí los libros de Harry Potter –para ellos- y uno de Hakurami –para mí-.  Estoy aún pensando en cuál será el régimen para que lo compartamos entre los cuatro.
El sábado pasado fuimos a almorzar a un restaurante con mis chicos y este sábado fuimos a su hora de internet.  Es interesante que nuevamente un video de adultos fue posteado en el Facebook de mi hija mayor –la razón por la cual su madre le confiscó su teléfono-.  Creo que a pesar de todo lo que les he hablado sobre la seguridad al navegar aún siguen clickeando en lugares en donde no deben.  Juventud.

Esta semana me toca ir a la entrevista en la empresa de software.  He estado leyendo un poco de la metodología y el programa que utilizan para darle seguimiento a los proyectos.  También leí este día un artículo sobre una forma de llevar una entrevista más dinámica. 
Mis peques se acercan nuevamente al inicio escolar.  La verdad es que el período básico para mi hija mayor estuvo bastante problemático –tuve que entrar a su cuenta a borrar los videos publicados y leí un intercambio de mensajes que tuvo con su ex mejor amiga-.  Espero que para la segunda y el tercero no lo sean tanto, y que la etapa vocacional para mi hija mayor sea menos complicada.
El viernes tuve reunión con el jefe de mi jefe –mi jefe ha estado de vacaciones las últimas dos semanas de diciembre- y revisamos mi desempeño.  Nunca ha sido mi cup of tea y al parecer el sentimiento es mutuo.  Cuestionó varias de mis formas de aproximación al trabajo aunque –para variar- al final me felicitó por mi productividad.  En fin.  Debo mejorar en mi desempeño acá y/o tener cuidado en el siguiente lugar.
Rb me lleva como seis meses de edad.  Por ser blanca se le nota un poco más el paso del tiempo, nuestra forma de comunicación es muy buena, a pesar de que yo no le voy mucho al sarcasmo.  Hemos visto la penúltima y última temporada de The Big Bang Theory y una parte de un par de películas.  Es la relación más duradera –un mes y una semana?- que he tenido desde que me separé de mi esposa y, a pesar de que ya me mencionó alguna vez sobre conocer a mis chicos, creo que pasará mucho mucho tiempo antes de que eso suceda. 

Tampoco he estado participando en ninguna actividad de mi voluntariado –no ha habido visitas, sólo convivencias- ni con mis amigos de los sábados por la noche.  Creo que este grupo será el primer paso.

martes, 24 de diciembre de 2013

Esta noche es noche buena…

Hace tres semanas, mientras almorzaba con mi amigo el poeta, le comentaba que este es el año en el que menos he estado publicando en el blog, cuando le conté que había publicado como ochenta y algo entradas se mostró sorprendido pues él nunca publica tanto; la gran diferencia entre los profesionales y nosotros los aficionados.

Hoy me toca trabajar mediodía.  La primera vez que trabajo en mucho mucho tiempo en esta fecha; no recuerdo cuanto tiempo realmente pero han sido muchos años.  Esta mañana estaba recordando agradecidamente que durante los últimos cinco años –desde mi retorno de Portland- he estado trabajando por estas fechas.  El primer año –dos meses después de mi retorno- ya estaba en mi segundo trabajo, como Jefe de Producción en la planta de impresión de data variable.  El segundo año estaba como Ingeniero de Soporte en la empresa de microfinanzas. 

El tercer año seguía como Ingeniero de Soporte.  El año pasado, después de seis meses en el banco más grande del país como Auditor de Procesos y Sistemas había retornado a la empresa de microfinanzas aunque ahora como analista de calidad de software.  Este año ando analizando procesos.  ¿Dónde iré a estar el otro año?

Porque si las cosas avanzan como espero, en un par de meses o menos estaré haciendo lo que quería hacer cuando me pasé aquí, Project Managing. La segunda semana de enero debo ir a una entrevista con la máxima líder de una empresa de software que me contactó vía Linkedin.

Y los días han ido pasando.  Las ideas de vida también.  Si me paso a ese trabajo adquiriré un automóvil –es uno de los requisitos- y será otra de las intenciones que estaré dejando: no volver a poseer un automóvil.  Pero creo que también debo dejar de ser tan ¿intransigente? ¿intolerante? En fin.también estoy a medias de la compra de un Kindle.  Espero que venga antes del fin de año.

He estado leyendo un poco más.  Terminé anoche The Brief Wondrous Life of Oscar Wao, espero que sea el último libro impreso en la oficina que lea.  A partir de ahora, puro Kindle.
Y lo otro.  Con la dama con la que habíamos planeado salir hemos estado ya tres fines de semana en su casa casi íntegramente.  Me prestó su automóvil hace un par de sábados y pude –por fin- llevar a mis chicos a visitar a mis padres al puerto.  Fue un buen sábado aunque el automóvil se me sobrecalentó en el viaje de vuelta.  Afortunadamente en la autopista se mantienen grúas de soporte.  Me salvaron el día.  Ese día la pasamos con mis padres, mi hermana y mi sobrino.  Almorzamos en la casa paterna y nos metimos al mar por un poco más de un par de horas.

Y luego, el sábado siguiente nos tocó que ir a un pequeño almuerzo en un buen restaurante de la ciudad en donde me dieron un pequeño monto por el cuento del Ponicornio que había escrito un par de meses antes.  Lo bueno fue que no tuve que pensar en el almuerzo de ese día.  Lo no tan bueno fue que me fui a gastar el triple de lo que me premiaron en libros para mis chicos.  En todo caso, nunca siento que el dinero en libros sea un error.

Los últimos tres fines de semana –o al menos el sábado por la noche y todo el domingo- me he estado quedando en la casa de Rb quien también es parte de mi grupo de voluntariado, es traductora inglés/español, lee y juega scrabble.  También coincidimos en las edades.

Es el primer año que estoy en mi grupo de voluntariado y no visito en la mañana del veinticuatro de diciembre.  Hace tres años visitamos con la líder del grupo que murió hace un par de meses, fuimos a un hospital en el centro.  El año antepasado y el pasado participé en una celebración que realiza una familia en una de las zonas más populosas de la ciudad.  Este año me tocó venir a la oficina.  Hasta las doce del mediodía.  Tampoco asistí este año al convivio que organiza mi grupo de amigos de los sábados por la noche, pero eso fue por pasar el domingo con Rb.

Anoche pasé a dejarle a mi hija segunda un libro que fui a cambiar a la mejor librería de la ciudad pues el libro que le había comprado hace dos sábados había resultado inadecuado.  Era de adolescentes, pero españoles.  El nuevo libro es un thriller juvenil que envuelve a Sherlock Holmes de adolescente y otro par de investigadores.

 Anoche acordamos con la madre de mis hijos que pasarían esta tarde conmigo. Les daré sus regalos de navidad.  Le compré el viernes pasado un lego a mi hijo y ayer unas agendas a mis hijas.
Luego me iré a la casa de Rb, planeamos cocinar lasagna y luego dormir hasta mañana.  Para mañana también decliné la invitación de mi grupo a viajar al puerto.  Los días con Rb han estado muy buenos.