martes, 15 de febrero de 2022

A mitad del camino... Half way... à moitié...

 Hoy es el día cincuenta de mi challenge anual... o bueno, he estado haciéndolo desde hace tres años pero no se sí lo continuaré haciendo durante los próximos años... de pronto encuentro una variación; en el 2020 hice tres challenges de 30 días cada uno -creo- de forma consecutiva; el año pasado aumenté los challenges a cuatro de forma paralela y a 64 días... este año me propuse cinco y a cien días; de pronto el próximo año hago un par de forma paralela por cincuenta días y realizo tres consecutivos... quién sabe.

La pandemia parece que empieza a remitir y a perfilarse como una endemia... al menos en el imperio del norte y usualmente los demás países seguimos sus pasos; o al menos en esta parte del mundo ha sido lo común durante las últimas décadas; lo último que leí es que cuatro o cinco estados están ya dejando los mandatos obligatorios de mascarilla.

Y previendo que ya las cosas deberían de empezar a 'normalizarse' hemos estado saliendo un poco más de casa: el sábado pasado fuimos por primera vez en dos años a la megapaca: de mis cuatro pantalones de lona tres ya estaban casi inservibles y Rb necesitaba unos tenis.

Y quería ropa nueva porque había programado una visita para el domingo: habíamos quedado con mi prima favorita que nos encontraríamos en la casa de su mamá el domingo por la tarde; además ese mismo domingo Rb volvió a su congregación luego de siete años de ausencia.

Pero el fin de semana empezó más temprano: el sábado me reuní con mi abogado (o al menos el abogado al que he acudido por necesidades notariales durante los últimos años) para ver las implicaciones legales de los matrimonios en nuestro país.

Y es que debido a todo lo que ha pasado con Rb desde el fin del año pasado quiere ponerse a cuentas con sus creencias y parte de eso es dejar de vivir como pareja sin un sustento legal; y lo que me comentó el abogado es que es bastante riesgoso pues casarse es sencillo pero divorciarse conlleva muchas dificultades, especialmente para la parte masculina.

Igual creo que a mis casi cincuenta años evitar legalizar la unión en la que he estado desde hace un buen tiempo nomás refleja una falta de madurez o una negación de las responsabilidades que como adulto debo afrontar; aunque Rb quería que lo hicieramos cuanto antes le indiqué que lo mejor es que nos esperáramos un tiempo y acordamos en Junio.

Y no sé qué va a pasar; personalmente creo que todo lo que inicia finaliza eventualmente o al menos, que nada es para siempre; no sé si su acercamiento religioso será algo que nos irá distanciando paulatinamente o alguna otra cuestión; al final todo se termina, lo que me molestaría es que las cosas se complicaran para una finalización, aunque creo que tampoco he sido nunca bueno con los finales.

Mañana viene la hermana de Rb del país vecino del norte; han estado conversando bastante desde que empezaron todas sus molestias de salud y creo que fue ella la que al sugirió el casamiento, o hacerlo de forma más o menos precipitada; no espero nada bueno de su visita y creo que dependerá de cuanto tiempo se quede por acá lo que marcará bastante el progreso de nuestra relación con Rb.

Y es que al final esta es su casa; aunque Rb haya vivido ininterrumpidamente acá como cuarenta años, ella fue la propietaria original de la casa, luego creo que estuvo a nombre del papá de ambas y luego de su muerte regresó a su nombre; y a mí me da igual: no tengo ninguna propiedad y no me interesa obtener una, más que por evitar la depreciación del dinero y/o dejarle algo a mis hijos.

La casa es de ella, Rb ha vivido acá como cuarenta años y yo he vivido más o menos regularmente como cuatro o cinco años -y ya de forma estable durante un poco más de un año- pero no tendría ningún inconveniente en retornar a vivir a una habitación; de hecho el día que me reuní con mis peques les coenté que de pronto necesitaba moverme y les pedí que averiguaran si habían espacios disponibles donde estaban viviendo.

Total que el sábado me levanté un poco más temprano que de costumbre y pase por H a las siete para ir a desayunar a un Mc Donald's; estuvimos hablando sobre las cuestiones legales con respecto al matrimonio, divorcio y adquisición de propiedades; lo pasé a dejar casi a las 9:30 a su casa.

Luego retorné a casa pues teníamos clase de Lengua de Señas de 10:30 a 12:30; por la tarde fuimos a la megapaca en donde adquirí un pantalón de lona y una pantaloneta Calvin Klein; el domingo por la mañana fui a dejar a Rb a la iglesia y al medio día fui por ella y pasamos por Subway para almorzar.

En la tarde me dirigí a la casa de mi tía en donde estuve un poco más de dos horas con ella, su esposo y mi primo favorito; fue un fin de semana bastante diferente a los que habíamos tenido durante más de dos años: saliendo varias veces cada día.

En el trabajo seguimos aún recibiendo training del mismo proyecto que debemos tomar a partir del próximo mes y empezamos a recibir otro training de un proyecto un poco más pequeño que también nos tocará estar viendo; además estamos preparandonos para el último release del actual proyecto que está programado para la madrugada de este viernes.

Terminé de leer Counting y dejé a medias Eloquent Javascript (sigo escribiendo Javascript por las noches pero me concentro en Cypress) y Periodic Tales; empecé a leer American Gods y espero terminarlo esta semana: el libro empieza muy bien -no me dí cuenta que el autor era el mismo de Good Omens hasta ayer o antier- pero luego se va a clichés y estereotipos; no creo que lea más del mismo autor al concluir este.

Y a ver cómo se viene la segunda mitad de mi challenge 2022...



jueves, 3 de febrero de 2022

Cuarenta y nueve... Forty-nine... Quarante-neuf

Hoy es mi cumpleaños número cuarenta y nueve... siete x siete... medio siglo menos uno.

Por alguna razón ayer tuve algunas dificultades para conciliar el sueño... me sucede a veces: es una sensación como de sobrepeso en las piernas, de pronto es algo del corazón o de la circulación sanguínea; de todos modos me costó dormirme y tuve que recurrir a la respiración consciente: concentrarme en la inhalación y la exhalación.

Hoy me desperté -como casi todas las mañanas entre semana- a las 6:53; tuve la reunión de las siete con mi único analista actual y luego la reunión del equipo del proyecto de 7:00 a 7:15; por estar ya en la fase final del proyecto las sesiones se han hecho paulatinamente más cortas.

Lo peor -creo- del proyecto se dió la semana pasada pues las últimas dos semanas, por ser el inicio de la temporada de impuestos en el imperio del norte, la utilización de nuestros servicios se multiplica por 100 o 200 durante un par de días; incluso el último día de enero tuve que entrar a una reunión al final de la tarde y tardamos un par de horas en resolver un incidente en producción.

La recompensa fue el reconocimiento del buen trabajo: la directora del área de negocios envió un correo a todo el equipo -menos el de mi área- agradeciendo a todos por la dedicación al mismo y haber apoyado hasta la última noche de la temporada alta.

La analista de negocios del proyecto tuvo la gentileza de reenviar el correo, incluyéndome, y haciéndome partícipe del reconocimiento pues aunque no se esperaba directamente que participara en la resolución de ese último incidente igual entre a ayudar al área de desarrollo.

Inicié el día bastante tranquilo: después de la reunión del grupo me reuní con mis dos analistas asignados y un equipo del subcontinente asiático para continuar la revisión del proyecto que tomaremos a nuestro cargo a partir del próximo mes; como a media reunión me llamaron mis padres para desearme un buen cumpleaños, y casualmente al mismo tiempo se interrumpió la energía eléctrica por lo que tuve que salir de la reunión por un momento.

Conversé un momento con mis progenitores y luego retorné a la reunión, también me contactó mi abogado -bueno, el abogado que me ha ayudado con mis cuitas legales durante los últimos años- por whatsap por si celebrara mi cumpleaños; y mi hermana también me habló por el mismo medio.

De más de 200 mensajes que recibía hace 10 años en facebook este año nomás 25 contactos me escribieron, incluidos dos primos de mi familia favorita; además, recibí la tarjeta virtual que mi mejor amiga acostumbra enviarme cada año; sigue leyéndome por este medio.

Casualmente hoy me reuní con mi jefa para mi evaluación de desempeño anual y aunque no fue como con mi anterior jefa -ella me subía la moral cada año con esta tarea pues siempre me calificaba con la nota más alta- no estuvo tan mal: mi jefa me evaluó con la segunda mejor nota y me comentó -al igual que mi anterior jefa- que intentaría que mi nivel organizacional fuera incrementado este año, pero que no me prometía nada -igual que mi anterior jefa-.

Y no me pesa; he estado dirigiendo varios equipos durante los últimos cuatro o cinco años y la verdad no me importa el título que se me asigne; incluso le comenté que si me necesitaba en otro equipo como analista y no como Lead, igual estaba disponible.

Como Rb sigue con complicaciones gástricas acordamos que nuestro almuerzo sería lo más normal posible -pescado- aunque me preparó papas fritas mientras ella se conformaba con pasta sin ningún aderezo; se mostró compungida por limitar mi celebración -la verdad no me llama la atención acaberme un paste yo solito- pero se tranquilizó cuando le pedí que fueramos a media tarde al autoservicio de Mc Donalds, en donde compré un Mc Flurry de Oreo... muy buen postre.

Otra cosa que me regalé hoy fue un pliego de papel lustre: a partir de hoy estoy llevando un tablero de KanBan; anoté dos tareas pendientes: la tarea del curso de lenguaje de señas que debo entregar mañana antes de medianoche y la elaboración de un formato de requerimientos que me pidieron ayer del proyecto en el que estoy participando como freelance.

Entre las tareas en progreso tengo los tres libros que estoy leyendo en paralelo: Eloquent Javascript; llevo como tres capítulos de veinte pero me he propuesto leerlo completo y no únicamente los capítulos que me interesen, como he hecho con la mayoría de libros de programación.

Counting es un libro escrito por una trabajadora social en donde se examina la naturaleza de los números desde el punto de vista de sus orígenes sociales y sus consecuencias en las comunidades; me recuerda mucho al de Armas de Destrucción matemática pero tiene un enfoque un poco menos científico y más coloquial; lo llevo como a la mitad.

El tercer libro lo empecé ayer o antier: Periodic tales; este es bastante parecido a La Cuchara Menguante pues se basa en los elementos de la tabla periódica de los elementos pero dejando un poco de lado la parte científica y analiza el origen geográfico y el impacto social de los mismos a través de la historia.

Tengo otros dos o tres libros en progreso y no sé si me tocará reiniciar su lectura: La llave secreta del Universo de Hawking, So you Want to Talk about race y otro de un economista dle imperio; entre el backlog la mayor parte son libros que tengo por leer, como doce o trece.

Todas mis lecturas las he estado haciendo desde hace casi un año en la tablet que compré para avanzar en Duolingo pero que no me sirvió para eso debido al poco alcance de su antena de wifi; me preocupa que hoy descubrí una fractura en su pantalla, espero que me aguante al menos el resto del año; en todo caso creo que si me deja antes desenterraré el Kindle que tengo en una de mis cajas plásticas.

Entre el backlog también anoté dos salidas: ir a visitar a mis padres -creo que lo haré en marzo- y reunirme con mi único amigo que aún tengo de la facultad; con él nos hemos hablado cada cierto tiempo aunque ahora ya llevábamos más de un año: lo llamé ayer luego de que comentó una foto que publiqé en facebook de mis cubos de rubik.

No anoté la reunión con mis hijos mayor y menor porque ya es en dos días y bueno, no creo que tenga muchas dificultades; hablé con mi hija segunda el viernes último: sigue estudiando y aún no sabe si logrará ir a Japón o culminará sus estudios sin ese viaje; luego tiene planes de conseguir un interinato o seguir estudiando en el Imperio, espero que pueda llevar a cabo sus planes.

Mi hija mayor también me escribió ayer para -otra vez- pedirme prestado un poco de dinero; el mes pasado le había prestado como doscientos dólares y una semana o así más tarde me lo depositó de vuelta; la verdad es un gusto ayudarla y no cuento con retribuciones, nomás me gustaría que aprendiera a administrarse mejor, pero creo que es poco lo que puedo hacer.

El domingo pasado realizamos la primera visita con Rb en más de dos años; fuimos a ver a su amiga que vive al otro lado de la ciudad; fue como una hora de ida y una hora de vuelta en el automóvil y aunque las cuestas son bastante pronunciadas el automóvil respondió muy bien.

Pasamos una tarde muy agradable con Vk y su esposo -él es pediatra retirado y es quien ha estado tratando esporádicamente a Rb por sus últimas molestias de salud  (no ha sido el único, ha consultado como a cuatro doctores, pero él no le cobra por la amistad que tienen con Vk: se graduaron juntas de maestras de pre primaria)-.

El esposo de Vk es bastante particular: tiene como una década de haberse retirado y se dedica a tratar a pacientes sin ningún lucro; creo que su consulta aumentó enormemente durante los dos últimos años a causa del covid -según Vk más de mil video pacientes-; pero es que además ellos creen en muchas conspiraciones: iluminatis y esas cosas; a pesar de -o quizá por- ser adventistas.

Llegamos como a media tarde y estuvimos en el patio de su casa -medidas sanitarias- conversando y refaccionando hasta casi las siete de la tarde; cuando les comenté sobre el libro de física que había escrito Vk se mostró interesada pues con ella hemos escrito varios libros en el pasado.

Esta semana me escribieron -otra vez- de la universidad española que aún me debe el diploma de la maestría que completé el año pasado; de acuerdo al correo el documento lo emitirán en Marzo, luego lo enviarán a La Haya para la apostilla Europea y luego me lo remitirán vía DHL, a ver si aún alcanza a llegar este año; igual nomás me servirá para registrarlo en el Colegio de Ingenieros.

Y bueno, fue un buen cumpleaños; comí pescado y papas fritas; compré un helado y empecé mi tablero de Kanban, recibí una buena evaluación de desempeño y además espero aún ver a mis hijos el sábado y comprar un pastel de tres leches cuando vayamos con Rb a Pricesmart este domingo, además mañana empiezo otro curso de programación online -espero que no me vuelva a decepcionar el mayor instituto técnico del país-...

Y a ver cómo sigue la cosa...