domingo, 25 de diciembre de 2022

Ayer fue Nochebuena, Hoy es Navidad…Yesterday was Christmas Eve, today is Christmas… Hier c'était le réveillon, aujourd'hui c'est Noël…

Y ayer fue la primera vez que he visto a uno de mis vástagos bajo los efectos de una droga…aunque el alcohol es legal, aún es una droga… y no es que no haya consumido en el pasado; o sea, a pesar de que me produce alergia, me he emborrachado unas cuantas veces desde mi paso por la universidad; pero la última vez que tomé fue hace más de doce años y curiosamente, decidí dejarlo después de llegar tarde por mis hijos por haber conmemorado la despedida (literal) de un lugar de trabajo.

Hace cuatro años, cuando llevé a mi hija mayor e hijo menor a la graduación de su hermana a la Suiza Centroamericana, nos fuimos a almorzar a un lugar medio fancy en la ciudad; era algo como cocina china fusión… a la hora de ordenar las bebidas mi hija mayor pidió una cerveza y esa fue la primera -y única vez- que ví a uno de mis hijos ingiriendo alcohol.


Y no es que sea purista en el consumo de sustancias alteradoras de la conciencia; again, tomé durante un tiempo, pero nunca le encontré el gusto; o sea, no comprendo como algunas personas -en su mayoría del sexo masculino- pueden decir… uuuhhh con este calor se antoja una cervecita… o -como mi hija mayor en esa ocasión- una cerveza es el acompañante ideal para este almuerzo.


En fin… cada quien.


Pero la verdad es que la cosa estuvo rara ayer…desde hace un par de semanas o así decidí pasar a visitar a mi tía favorita antes de reunirme con mis hijos para almorzar; ya habíamos acordado reunirnos a las 11:00 del día de la Nochebuena por lo que el viernes llamé a mi tía para ver si iba a estar en su casa durante la mañana del sábado.


Unos días antes había conseguido el número de la casa de mi tía y junto con esto mi prima favorita me invitó a pasar la Nochebuena con su familia y/o el almuerzo de Navidad con ella, su hermana y el resto de su familia (mi tía incluida); estaban planeando reunirse en la casa de mi segunda prima favorita pues apenas está empezando su duelo luego de tres semanas de enviudar.


Total que ayer me dirigí a la casa de mi tía a media mañana con un paquete de galletas que Rb había adquirido por mí en una panadería fancy de la ciudad; además agregué un paquete de chocolate que había comprado para mi consumo unas semanas atrás -un par de noches antes uno de nuestros vecinos nos regaló unas barras de chocolate y decidí regalar la que yo había adquirido previamente-.


Llegué a la casa de mi tía un poco después de las 10:00 y saludé a mi primo favorito cuando coincidimos en el portón de la casa con toda su familia (tiene 1 hijo adolescente, dos gemelas preteens y un hijo pequeño)... pues él hospeda a sus padres en el segundo nivel de su casa.


Estuve conversando con mi tía por un poco más de media hora -mi tío, como es usual, se disculpó para salir a realizar algunas encomiendas personales-... aunque fue más como ‘escuché’ a mi tía por un poco más de media hora: casi todo fue la relación de los últimos días de vida del esposo de mi prima… bastante drama familiar y laboral; al final no estaba pintando una valla panorámica o similar sino que, con su hermano, estaban pintando una casa en un residencial de lujo de la ciudad y mientras movía una escalera en el segundo nivel el viento empujó la escalera hacia unos cables de alta tensión.


Un poco después de las once me despedí de mi tía y me dirigí a la casa de mi hija mayor; entré por ella hasta su habitación y luego nos dirigimos hacia la casa de mi hijo menor; aunque sentí cierto olor a alcohol -creí que era algo de cosméticos o gel- y noté que se estaba riendo sardónicamente más de lo habitual no fue hasta que estuvimos en la habitación de mi hijo que la cuestioné directamente.


A mi pregunta de si había ingerido algo y/o qué y/o cuándo; me respondió que sí: alcohol y la noche anterior y el mismo día; y la verdad fue bastante incómodo… mi hijo menor comentó que lo había notado y yo nomás indiqué que me parecía raro su comportamiento… en fin.


Intercambiamos regalos: desde hace unos años todos mis regalos son en efectivo para los tres: 100 dólares; mi hija mayor me regaló un gorro para reponer el que me había proporcionado unos meses antes y que dejé olvidado en un restaurante; y mi hijo -actúa completamente como yo- me dijo que como les había prevenido anteriormente que no quería regalos, siguió la indicación; mi hija también le regaló una playera a mi hijo menor.


También les regalé a cada uno un cuaderno de cuadrículas y unos lapiceros; mi plan era que conversáramos sobre lo que podíamos planear para el otro año pero fue en este momento cuando cuestioné a mi hija sobre su comportamiento y también me dí cuenta que tenía dificultades para escribir y, en algunos momentos, para seguir una conversación normal; la verdad fue un poco raro.


Luego decidimos pedir pizza y alitas y almorzamos; creo que después del almuerzo mi hija mayor empezó otra fase del procesamiento del alcohol pues noté -allí sí- que su rostro estaba bastante rojizo -no sé si al igual que yo también sufre alergia al alcohol-; e incluso volcó en un par de ocasiones su vaso con agua gaseosa… en fin, un poco raro.


Después del almuerzo tratamos de seguir un tutorial de Platzi sobre la utilización de huggingface para el entrenamiento de un algoritmo de inteligencia artificial para generar autoretratos pero la máquina de mi hija no quiso funcionar por lo que le cedí mi computadora pero la metabolización del alcohol en su cuerpo dificultó un poco el proceso… al final el proceso no funcionó en la computadora de mi hijo pero sí en la mía… también vimos un poco de chatgpt.


Un poco antes de las 4:00 le dimos el abrazo de Navidad a mi hijo menor y llevé a mi hija mayor a su casa; en donde le dí su abrazo de Navidad y retorné a mi casita; el resto de la tarde y noche estuvo bastante tranquilo; cené uno de los tamales que había comprado para Navidad y congelé tres que unos vecinos vinieron a regalarnos…nuestra rutina con Rb no cambió por ser Navidad y a las 11:00 de la noche me retiré a mis aposentos… luego de oír la cohetería de la medianoche intenté conciliar el sueño.


Hoy finalicé The Absolutely True diary of a Part-Time Indian y creo que hoy -o quizá mañana- terminaré Scripts People Live; a propósito del segundo les comentaba ayer a mis hijos que, como uno de mis propósitos del 2023, espero empezar a asistir a terapia grupal; también les comenté sobre los estados inadecuados que define el análisis transaccional: Loveleness, Mindlesness y Joylessness que provocan depression, madness y adicciones…


También les indiqué que, a pesar de que mi hijo quería que los almuerzos mensuales aumentaran a dos, el próximo año esperaba continuar viéndolos una vez por mes y que declinaba más ocasiones pues no creía adecuado limitar sus interacciones sociales ya que como adultos no veía aconsejable enclaustrarlos.


Lo que sí he estado sopesando este día es que además del almuerzo mensual que tendremos -aún no estoy seguro si será los tres juntos o de dos en dos- podría ser interesante si también participáramos en otras ocasiones en actividades grupales, como voluntariado o incluso terapia grupal… tendré que planteárselo la siguiente vez que nos reunamos.


Sigo avanzando en The AntiSocial Network y aunque el año pasado leí algunos artículos sobre WalStreetBets y RobhinHood la forma en la que la historia es presentada en este libro me está pareciendo interesante; también sigo avanzando en The Pragmatic Programer incluso aumenté el número de capítulos en cada ciclo porque sentí que no estaba avanzando lo suficiente en el mismo.


El viernes nos dieron libre la tarde en el trabajo; la verdad los últimos días han estado bastante tranquilos e incluso los últimos días de la semana estuvieron enfocados en el inicio de la capacitación en la parte de automatización del trabajo que tenemos a nuestro cargo; pero como este año el 24 de diciembre es sábado y el 25 domingo el líder del proyecto consideró adecuado al menos una tarde libre por las festividades.


Este año -al igual que hace diez o doce años- el 25 coincidió con el día domingo por lo que el asueto -a menos que seas parte de la burocracia- simplemente se junta con el fin de semana y no hay un día libre; y será lo mismo con el año nuevo la otra semana; para el último día del año planeo desayunar con mi amigo de ascendencia asiática y para el primer día del año creo que iré a almorzar a la casa de una de mis primas -o de mi tía-.


Y a ver cómo va eso…

domingo, 18 de diciembre de 2022

El fin -del Mundial-... The end -of the World Cup- La fin -de la Coupe du Monde-...

Y se acabó… el evento futbolístico más importante -o famoso- del planeta que une -y separa- a familiares y amigos cada cuatro años; en esta ocasión también estuvo en boca de todos por el país anfitrión -con los peores resultados hasta ahora- y la situación de esa parte del mundo.

Unos meses antes del mundial había pronosticado -o deseado, más bien, dado mi limitado conocimiento del futbol y las selecciones- que a la final llegarían Francia y Alemania; Alemania fue eliminada en la primera ronda y al final llegaron Francia y Argentina, ganando en las últimas instancias -penales- la segunda.

Lo que sí había asegurado correctamente (cuando ya se sabía quienes estarían en la final) es que en esta ocasión una selección alcanzaría su tercera copa del mundo: tanto Francia como Argentina (al igual que Uruguay) habían logrado -hasta este día- ganar dos veces el Mundial, completando el grupo de campeones Brasil (5), Italia y Alemania (4) y España e Inglaterra (1).

Pero hasta aquí llegó la fiebre general por el futbol internacional; un poco después que iniciara el mundial instalé en mi celular una app que me permitió ver la mayor parte de los partidos de la primera vuelta sin muchas complicaciones; a partir de los octavos, sin embargo, ya no funcionó tan bien; me imagino que cuestión de seguridad y derechos y esas cosas.

Afortunadamente no soy tan tan fanático; de hecho muchos partidos no terminaba de verlos prefiriendo nomás ver el resumen; me interesaba en esta ocasión el evento por el análisis estadístico y de las posibles combinaciones dependiendo de los resultados que se iban alcanzando… estuvo interesante.

Lo que sí noté, y creo que me servirá en el resto del tiempo que siga en este ciclo vital es que aún no tengo una relación con la confianza suficiente para decirle: reunámonos el día de la final con una pizza; de hecho intenté hacerlo -con mi único amigo de la facultad y con uno de los dos últimos contactos de mi antiguo voluntariado- pero al final este día me quedé en mi casa nomás.

Y este resultado hace que mi interés en el Análisis Transaccional continúe: además de continuar leyendo sobre el tema durante el próximo año me he hecho la resolución de empezar a asistir a terapia grupal; que es la que recomienda el autor de Scripts we live.

Y para empezar a explorar el tema la semana pasada le escribí a una de mis contactos de mi antiguo grupo de voluntarios; una psicóloga local que fue a especializarse a Argentina hace algunos años; luego me dí cuenta que ella se dedica a la Terapia Gestalt y no, por el momento me interesa el Análisis Transaccional.

Hace un par de días contacté a otro de mis ex compañeros voluntarios -abundaban los psicólogos- a quien no le había escrito por más de un año: no sé si ya se graduó pero me explicó sobre las especializaciones que pueden elegir en la universidad nacional: clínicos, educativos, sociales e industriales; él eligió el área social.

Además de conversar un poco sobre los campos disponibles localmente de su carrera conversamos un poco sobre su familia -su hermana, también voluntaria y auditora, acudió hace unos 10 años al banco en el cual estaba trabajando y nos mantuvimos un tiempo en contacto- y quedó de buscar referencias para una terapia de grupo centrada en Análisis Transaccional.

Y es que a pesar de mis esfuerzos -serán muy limitados?- durante este año las relaciones sociales continúan siendo un gran misterio para mí; no sé si invitar a desayunar de vez en cuando a diferentes contactos es suficiente para establecer relaciones significativas; o al menos con la significancia como para compartir una final del mundial.

El sábado pasado me reuní con otro de mis conocidos de mi antiguo grupo de voluntarios; nos reunimos en un restaurante de un gran centro comercial del otro extremo de la ciudad -una ubicación más o menos equidistante de la casa de ambos- y estuvimos un par de horas poniéndonos al día de la vida de cada uno.

Él y su esposa se trasladaron a un lugar más cercano al trabajo de la segunda y han estado durante las últimas semanas -además de superando el COVID- trasladando todas sus pertenencias a la nueva ubicación.

Este conocido tiene un poco más de un año de trabajar en el área de call center de la misma empresa en la que yo llevo más de ocho años aunque cuando nos conocimos se dedicaba nomás a representar una estatua humana en el centro histórico de la ciudad; como el sector al que se trasladó está en vías de crecimiento aproveché para pedirle referencias de proyectos de inversión en esa área.

Luego, el domingo, realizamos la visita que hacemos con Rb cada par de meses: la compra masiva de comestibles para humanos y perros; el centro comercial -con membrecía- es bastante grande y usualmente aprovecho para invitarme a un frappuccino y un pastel de tres leches.

Ayer fue de los sábados en que me toca levantarme super temprano (a las 5:00 de la madrugada) para conducir a Rb a la veterinaria que se ubica en el otro extremo de la ciudad; en esta ocasión el viaje era un poco más complicado pues la fecha coincidía con la cita de sus dos perros más antiguos.

Afortunadamente no hubo mucho tráfico y durante la hora que nos tocó esperar a que empezara la consulta aproveché para jugar un par de partidas de ajedrez y terminar dos libros de la actual iteración: Notes on an Execution y Entangled Life.

El primero de ellos fue un poco complicado de leer por la persona utilizada en la narración y el tema tratado; es un poco impactante pues pasa por una ejecución y las implicaciones directas e indirectas que esta ocasiona; a pesar de ser ficción -o quizá a causa de- el libro me dejó pensativo sobre las causas y efectos.

Entangled Life, por otra parte, aporta muchos datos interesantes sobre el reino fungi; como las causas del alto valor de las trufas, o este tipo de plantas que no contienen clorofila o realizan la fotosíntesis sino únicamente se alimentan a través de la red de hongos que interconectan una gran cantidad de plantas de cualquier bosque.

También habla sobre los alucinógenos que han sido consumidos en nuestra región desde hace muchos siglos y que los hippies y la contracultura volvió tan populares durante los sesentas y setentas: el LSD, la psilocibina y la psilocina; un mundo interesante pero en el que no creo que quiera sumergirme.

Aún tengo a medias The Pragmatic Programmer y Scripts people live y estoy leyendo un par de capítulos del primero y uno del segundo en cada ronda de lectura; ahora debo decidirme qué leeré en Ficción y Ensayos/No Ficción; en el primer caso creo que será The Absolutely True Diary of a Part-Time Indian y en el segundo, The Antisocial Network.

Y es que durante las últimas semanas he estado bajando bastantes libros de ambos géneros: el miércoles de la semana pasada nos reunimos a cenar con mi hijo menor, aprovechando que estaba en una semana de vacaciones y me pidió que le consiguiera un par de libros de Young Fiction: Andromeda Klein y King Dork.

Además estuve revisando listas de libros de Critical Thinking y también bajé un par de libros de Albert-Laszlo Barabási; finalmente, en un grupo de whatsapp de lectores -en el que trato de no participar- mencionaron Tocar a Diana y, pues, hace mucho que no leo en español y creo que sería bueno variar un poco en el tema de ficción.

Lo que si tengo que hacer antes de que termine el año es clasificar todos los libros que he estado bajando últimamente -creo que son alrededor de veinte- y definir el orden en el cual espero irlos leyendo; respetando siempre mi resolución: uno de ficción, uno de no ficción/ensayos, uno de tecnología y uno de Análisis Transaccional.

Aunque también deberé de trabajar en la forma en la que los leo pues aunque al inicio me quedaba bien leer 4, 3, 2 y 1 capítulo de cada uno; en esta iteración el libro sobre hongos tenía únicamente ocho capítulos, pero de una extensión bastante grande, por lo cual lo terminé el mismo día que Notes on an execution.

Creo que deberé revisar la extensión de cada libro de mi lista, y del contenido de las páginas para realizar una dosificación un poco más balanceada de forma de ir avanzando en cada área a un ritmo agradable: bastante ficción un poco menos no ficción/ensayos, además de ir leyendo con más calma sobre tecnología y análisis transaccional.

El mismo día que almorcé con mi hijo menor también me comuniqué con mi hija mayor; o más bien ella me escribió en Whatsapp comentándome que aunque era su día de pago había complicaciones para recibirlo y le tocaba ya pagar la renta; por lo que su cuenta corriente aumentó en otros cien dólares ese día.

Pero, por la noche del mismo día me escribió nuevamente para contarme que al final si le habían depositado y estaba abonando ciento cincuenta dólares a su saldo -los cuales fueron liberados un par de días más tarde por su banco-; con lo que, por el momento al menos, se ha estado comportando un poco más responsable financieramente; mi hijo menor también empezó ya a abonar al préstamo para la computadora portátil.

Por lo pronto mi hijo tiene un plan de pagos que finalizaría el último mes del otro año y mi hija mayor uno un poco más prudente con el cual dejaría su saldo a cero a mediados de año; de quien sí no he sabido nada es de mi hija segunda; se suponía que regresaba al imperio del norte el quinto día de este mes -o al menos era lo que decía su boleto-.

Y es que por una u otra razón -además de la distancia física- la comunicación con ella ha sido mucho más limitada que con sus hermanos: como no tiene un celular -o al menos no lo ha compartido conmigo- nuestra única forma de contacto es por medio del messenger de Facebook.

El veinte de agosto -un día antes de su viaje a Tokio- le escribí augurándole un buen viaje y retorno y me respondió una hora más tarde -usualmente sus respuestas se han tardado varios días- y luego volví a escribirle un día después de la fecha programada de retorno: Se acerca el fin de esta etapa (en seis meses, ¿no?) ¿qué planes tienes?.

El mensaje ha sido entregado pero según Facebook aún no ha sido visto; de acuerdo al messenger el último mensaje visto fue el veinte de agosto; al parecer por alguna razón ha estado fuera de la red social desde esa fecha; y bueno, el Jueves pasado contacté a mi compañero que vive en el Imperio del Norte y por medio del cual le he transferido sus regalos de cumpleaños y Navidad.

En cuanto mi compañero me confirme que ha realizado la transferencia -yo ya transferí los cien dólares a su cuenta- volveré a escribir a mi hija segunda y de no recibir una respuesta en una semana o así deberé examinar alguna forma de contactarla; quizá a través de alguna oficina de su college; a mi hija mayor y a mi hijo menor espero darles sus respectivos regalos en persona este sábado.

Y a ver cómo va eso…


lunes, 5 de diciembre de 2022

Memento mori... Memento mori... Memento mori...

La locución es latina por lo que si se encuentra en un texto en cualquiera de los tres idiomas (español, inglés o francés) significará lo mismo: recuerda que morirás, recuerda que has de morir o recuerda morir... denpendiendo el intelectual que esté interpretando los trabajos de los griegos; o más específicamente de los estóicos.

Ayer por la mañana enterraron al esposo de una de mis primas favoritas; el susodicho había venido a esta ciudad procedente de nuestro más grande vecino del sur hace como treinta y cinco años y llevaba casado con mi prima alrededor de treinta... algo complicada la relación: se casaron cuando mi prima ya esperaba al primogénito y tuvieron otro.

Además siempre se dedicó -y de hecho murió en esta actividad- a la publicidad panorámica: pintando vayas panorámicas y esas cosas; fue de esos matrimonios en donde el esposo 'no deja' trabajar a la esposa fuera y creo que en más de alguna ocasión fue sorprendido en infidelidad.

Y me enteré de forma bastante fortuita: a raíz de mis actividades recientes tratando de mejorar mis habilidades sociales (desayunos con amigos, almuerzos con familia, contacto con conocidos de antes) le escribí a mi prima mayor el viernes para saludarla por el inicio del mes: su mensaje de vuelta fue la noticia de que acababa de fallecer el esposo de su hermana menor.

Como la rama del lado paterno de mi familia es bastante grande -creo que eran 13 hermanos- estimé que no les faltaría apoyo durante este proceso pero le indiqué a mi prima que llegaría por la noche para ver si podía ayudarles en algo.

Por la tarde mi prima me volvió a escribir para darme la información del lugar en donde velarían el cuerpo -y además para pedirme ayuda monetaria para los gastos que estaba enfrentando su hermana-; como era los primeros días del mes le indiqué que aún no contaba mucho efectivo y le transferí 65 dólares.

Terminé de trabajar a las seis -el proyecto ha estado un poco más pesadito- y a las siete -luego de cenar- me dirigí a la casa de mi tía -no había estado allí desde principios de año- pues conversando con mi prima me confirmó que la funeraría estaría disponible desde las 9:00 pm.

En la casa de mi tía estaban, además de su esposo, dos de sus hermanas, y varios primos, a algunos no los había visto en décadas... estuve un rato cuidando -jugando ajedrez realmente- con el hijo menor de mi prima mayor, quien padece cierta forma de retraso físico/intelectual y luego de tomar café con pan acompañé a mis primas a la funeraria a hacer los últimos arreglos antes de que iniciaran las actividades.

Luego realicé un par de viajes entre la casa de mi tía y la funeraria para llevar a un par de tías y varios primos; el lugar no estaba tan lejos -una 10 o 12 calles- pero la hora ya no era muy conveniente para realizar el recorrido a pie; luego me quedé en el salón de la funeraria -en el interior de la sala donde estaba el ataúd desarrollaron un servicio religioso- hasta la medianoche, hora en la que me despedí de mi tío y varios famliares para regresar a casa.

Y es que tenía un compromiso para el sábado por la mañana; había previsto, desde unas semanas antes, reunirme a desayunar con mi doctora; pero, durante el primer viaje que realicé con mis primas había recibido una llamada de Rb para comentarme que veía mal a su segundo perro y que quería llevarlo al día siguiente a la veterinaria a donde lleva a su perra más anciana; total que había cambiado la reunión con mi doctora para el día posterior.

Retorné a mi casa un poco después de medianoche y dormí tres o cuatro horas pues para estar en la veterinaria antes de que abran tenemos que salir a las 5:30 de casa y me confundí poniendo la alarma media hora antes de lo necesario.

El viaje no tuvo contratiempos y la consulta -carísima, más de ciento cincuenta dólares- resultó inquietante: le detectaron un parásito -que el veterinario de siempre no había detectado- para combatir el cual le recetaron diversos medicamentos; retorné a desayunar a casa y a dormirme un par de horas y por la tarde salí a retirar un poco de dinero de un cajero pues me había quedado sin efectivo.

El domingo me levanté a las 6 y media y luego de bañarme me dirigí al centro comercial en donde había acordado la reunión con mi doctora -que nunca me ha tratado pero considero mi doctora personal-; nos reunimos a las 7:30 y estuvimos en un restaurante hasta las 12:00 en que recibí una llamada de Rb; no pude entender bien qué decía pues había un poco de bulla y ella estaba llorando; entendí que era algo del perro.

Igual había planeado retirarme a las 12:00 pero me inquietó la llamada; o sea, me molesta sentirme 'controlado'; de hecho venía en el automóvil sopesando cursos a tomar dependiendo de lo que encontrara en mi retorno; al final nomás encontré a Rb llorando, angustiada por su perro - creo que había vomitado el medicamento- y a la mitad de la preparación del almuerzo; me puse a ayudarla con la preparación pues había dejado masa de pizza en la refrigeradora la noche anterior.

La semana pasada terminé Eleanor Oliphante is completely fine y -contrario a lo que esperaba- no me decepcionó el final; casi al mismo tiempo terminé Stupid things I won't do when I get old; no había decidido aún que iba leer en el área de ficción y aún consideré leer el de The Antisocial Network -que supuestamente es no ficción- bajo este rubro; al final me decidí por Notes on an Execution; llevo un par de capítulos.

Aún no decido qué leer en No Ficción -o ensayos-: puede ser Entangled Life, como había decidido antes o The Antisocial Network; aunque me parece que me decantaré por el primero pues ahora que reviso mi tablet ya leí la introducción del mismo y estoy en la página del prólogo; ni modo, dejaré The Antisocial Network para la siguiente iteración.

Sigo avanzando con The Pragmatic Programmer; es un libro bastante sencillo y brinda detalles interesantes para el desarrollo de una mejor actitud en la tecnología con concetos como DRY (ya lo había visto hace mucho tiempo: Don't Repear Yourself) o ETC (Easy to Change, esto si no lo había visto).

También sigo avanzando con Scripts People Live y estoy tratando de tomármelo con un poco más calma; o sea, creo que seguiré -al menos- durante el otro año leyendo sobre Análisis Transaccional y creo que me está brindando una perspectiva un poco más clara de las formas en las que nos relacionamos; o al menos, de la forma de analizar muchas de las interacciones sociales.

El viernes pasado fue la reunión local de nuestro trabajo con motivo de las fiestas de fin de año; afortunadamente nadie insistió para que participara; al final únicamente el analista senior de uno de los grupos con los que estoy trabajando me contactó para confirmar que no iba a ir al almuerzo porque querían que trabajara en ciertos elementos que podían ser liberados por la tarde; me mostré contento de ayudarlos de esta forma y estuve de guardia el viernes por la tarde; al final no se necesitó mi involucramiento.

Esta semana empieza la ronda anual de la evaluación anual; en ocasiones anteriores el momento era bastante agradable pues mi relación con mi jefa (mis dos jefas anteriores realmente) era bastante buena y la ocasión nomás servía para reafirmar mi forma de trabajo y renovar el compromiso de seguir en la misma línea; en esta ocasión es bastante diferente e incluso no estoy seguro quién deberá realizar la evaluación.

Y a ver cómo va eso...

domingo, 27 de noviembre de 2022

La Copa del Mundo - The World Cup… la Coupe du monde

Hace una semana empezó el mundial de futbol… recuerdo algo brumosamente que ví algo del mundial del 78… tenía cinco años y dudo que en esa época ya hubiera una televisión en mi casa… de hecho recuerdo -también entre brumas- el día en que llegó la electricidad al pueblo en el cual crecí.

Luego en el 82 creo que ya fue algo más formal el seguimiento a los partidos; o sea, creo que incluso hubo una caricatura de la mascota en la TV… igual no recuerdo que mi interés haya sido tan grande… caso contrario a mi papá que aún a sus 70 sigue entrando al campo de juego… o a mi hermano mayor, que lloraba cada vez que el equipo brasileño era eliminado del torneo.

Me gustó más el volleyball -y eso ya en mi adolescencia-... pero, como decían de la religión, en nuestra región también el futbol es el opio del pueblo… de México 86 recuerdo más el aspecto musical del evento… del 90, el mundial Italiano no recuerdo mucho… fue mi segundo año del bachillerato y estaba más preocupado por concluir mi formación profesional; recuerdo comentarios positivos de los equipos africanos y árabes.

Para Estados Unidos 94 yo estaba en mi cuarto año en la Universidad… recuerdo que ví la inauguración con un par de profesores del colegio en el cual había empezado a trabajar…De Francia 98 no recuerdo nada… ese año nació mi hija mayor por lo que me imagino que mi mente estaba completamente absorta en trabajar y graduarme.

En el 2002 recuerdo que ví un juego clasificatorio con mi hija mayor… del mundial de ese año (Japón-Corea del sur) tampoco recuerdo mucho… ese año nació mi último hijo y creo que se agudizaban los problemas en el hogar… de Alemania 2006 no recuerdo nada de nada.

El año anterior a ese mundial había realizado mi primer viaje al Imperio del Norte y creo que para el mundial de Alemania estaba trabajando en un lugar que odiaba (una oficina de construcción para el gobierno) mientras trataba de saldar algunas deudas y finalmente inicié mi segundo viaje al exterior.

Para el mundial del 2010 en Sudáfrica ya había retornado de mi tercer viaje al Imperio y llevaba un par de años de haberme re establecido en la ciudad y de estar viendo a mis hijos durante un día todas las semanas… recuerdo que vimos algún partido en la biblioteca de la universidad… me interesó el mundial en gran parte por la sede y la leyenda de Mandela.

En el 2014, en Mayo me despidieron de mi anterior empleo por lo que para cuando se estaba celebrando el evento en Brasil yo andaba en plena búsqueda de empleo… recuerdo claramente estar en un café internet postulándome a alguna posición cuando escuché todo el relajo de la goleada que Alemania le propinó a Brasil.

Para esa época ya pasaba la mayor parte de mi tiempo libre -y casi la totalidad del tiempo mientras no trabajaba- en la casa de Rb, pero creo que también ya había regalado -a mi sugerencia- la televisión al personal de seguridad de la colonia… creo que igual volvimos a ver algún partido con mis hijos en la recepción de la biblioteca de la universidad.

Hace cuatro años ya llevaba la misma cantidad de años en mi actual empleo y no recuerdo que me hubiera interesado mucho el seguimiento a las actividades del mundial… lo que recuerdo es que la Project Manager del proyecto publicó una foto en Moscú, el lugar en el que se desarrolló el mundial.

Me parece que ese mismo año estaba nuevamente en búsqueda de empleo pues había habido un downsizing en la oficina y, aunque finalmente ya no me despidieron, sí pasé varios meses en una situación laboral bastante precaria… y lo que estoy viendo en el historial del blog que tanto el despido de mi anterior empleo como el connato de despido de este ocurrieron por los mismos días, con cuatro años de diferencia.

Y llegamos al actual Qatar 2022… se ha hablado mucho del peso del dinero para lograr ser sede del Mundial, corrupción, trabajos forzados y muchas muchas más controversias… al final es un negocio y los cambios en los meses y horarios de juegos deben ser adecuados al entorno… igual, el equipo anfitrión fue el primer eliminado.

Por alguna razón -estabilidad laboral? no hijos menores de edad? llegando a la cincuentena?- en esta ocasión le estoy poniendo más atención al mundial… incluso realicé -por primera vez- una estimación de los equipos que quedarán en primer y segundo lugares en la primera vuelta y luego de los demás encuentros… mi predicción: la final la disputarán dos equipos europeos.

Pero, como en el futbol hay muchas muchas variables -incluso corrupción y así- los resultados han estado bastante diferentes… Alemania puede que sea eliminada en la primera ronda y algún que otro país árabe o africano puede que avance a la siguiente fase.

A ver cómo continúa progresando el evento, para mientras estoy viendo los partidos con una app que transmite los partidos por un canal argentino y los resultados diarios los veo en una página compartida en Hacker News: https://worldcup.cole.ws/.

Por estos días estoy cumpliendo seis meses de estar trabajando en mi actual posición… agregándole automatización a lo que he estado viendo durante los últimos ocho años, aún así la semana pasada me contactaron del penúltimo proyecto en el que trabajé para que les diera soporte en la localización de cierta información… afortunadamente el día estaba bastante tranquilo e invertí un par de horas en recordar lo que hacía hace un año.

Por otro lado el trabajo ha estado bastante tranquilo… le comentaba a Rb que más o menos estaba descubriendo el ritmo: es como una semana tranquila, por la planeación; luego una semana un poco cargada por la redacción de información; y luego una semana bastante cargada por la ejecución de tareas… otra semana tranquilita por los resultados y vuelta a empezar.


La mayor parte de mis compañeros son bastante jóvenes y hay dos que han estado trabajando en esto durante varios años por lo que estoy constantemente consultándoles y he recibido muy buena retroalimentación de su parte… otros cuatro o cinco compañeros son más nuevos que yo e incluso durante el mes pasado me tocó supervisar el trabajo de dos de estos… y aunque no me gusta la administración de personal no he tenido ningún inconveniente.

Actualmente lo que he estado tratando de encontrar es una buena excusa para no asistir al almuerzo que están organizando como convivio de fiestas de fin de año pues no me llama para nada la atención el acudir a eventos de este tipo… espero no encontrar dificultades evitando estas reuniones.

La semana pasada fuí con mi hija mayor y mi hijo menor a ver Wakanda Forever… ese día era el exámen final de mi curso de lengua de señas y había estimado que terminaría temprano; afortunadamente el exámen estuvo bastante accesible y antes de las doce me dirigí a la casa de mi hija mayor.

Estuvimos en su habitación un rato y luego pasamos por su hermano para dirigirnos al centro comercial en donde habíamos planeado almorzar y acudir al cine… al final almorzamos Taco Bell pero al ver que la cola del cine estaba muy larga mejor nos pasamos al centro comercial del lado y allí vimos la película… casi tres horas.

Después de la película pasamos a comprar un pequeño pastel y nos dirigimos a la habitación de mi hija para celebrar su cumpleaños -era el miércoles 23- y luego pasé a dejar a mi hijo menor a su casa y le confirmé que le prestaría los dos mil dólares que me había pedido para comprar una computadora.

El Jueves me levanté a las cuatro y media de la madrugada y luego de bañarme me dirigí a la estación de buses donde debía buscar a mi amigo de la adolescencia y su familia que venían a un concurso de música cristiana en donde el joven participaría a media mañana.

A mi amigo no lo había visto durante más de 30 años pero nos habíamos estado comunicándo últimamente por whatsapp…luego de encontrarlos en la estación nos dirigimos a un Mc Donald’s cerca del lugar del evento y estuvimos allí un par de horas antes de pasar a dejarlos al auditorio; al final nomás me ausenté de mi trabajo media hora -de las dos que había estimado-.

Acabo de terminar de leer Code… es un libro muy bueno que explora los principios de la programación desde la construcción misma de los microprocesadores… creo que ahora leeré -en esa misma línea- The Pragmatic Programmer; acabo de llegar a justo a la mitad de Eleanor Oliphant is Completely Fine y sigo avanzando con Stupid Things I Won't Do When I Get Old y con Scripts People live.

Esta semana también completamos el primer proyecto de programación con el hijo de mi único amigo de la universidad: Tic Tac Toe… el proyecto estuvo interesante y esperaba que el segundo proyecto fuera tomado de forma más independiente por mi estudiante pero creo que aún haremos un segundo en conjunto… el tercero esperaría que tome más control del código.

Esta semana, por haber invitado a desayunar a mi amigo y su familia el jueves, había decidido no salir el sábado temprano… el único evento que esperaba era la clausura del curso de lengua de señas, pero, luego de haber conversado en línea con el servicio al cliente de un par de bancos -de los cuatro en donde tengo cuenta corriente- decidí abocarme el sábado a las agencias para realizar un par de trámites que había estado difiriendo durante mucho tiempo.

En uno de estos bancos -en el cual me depositan el salario mensual- estuve usando durante algún tiempo dos tarjetas prepago -una en moneda local que había sacado a nombre de mi hijo menor y una en dólares que le dí a mi hija segunda cuando se fué a la Suiza centroamericana- pero ambas ya estaban en desuso y con un poco de saldo.

Además, en el banco en el cual tengo la mayor parte de mi capital tenía una cuenta adicional con un poco de dinero pero en estado inactivo pues no había realizado ningún movimiento bancario en varios años; por el préstamo que le brindé a mi hijo mi saldo en la cuenta principal bajó bastante este mes y decidí por fin re activar la cuenta secundaria para trasladar el saldo a la principal.

Ayer, luego de desayunar, me dirigí caminando al centro comercial en donde hay agencias de tres de los bancos en los cuales tengo cuenta corriente; primero acudí al banco en el cual recibo mi salario mensual y me hicieron redactar una carta solicitando trasladar el saldo de la tarjeta en moneda local a mi cuenta de depósitos monetarios… nomás debo esperar entre 3 y 5 días hábiles para recibir el reembolso.

Pero con la tarjeta en dólares no es tan sencillo: según el banco debo abrir una cuenta en dólares para que trasladen allí el saldo actual… pero al menos logré aclarar un monto que han mantenido en reserva durante varios años: mi hija pagó -hace más de tres años- con esta tarjeta la cita en la embajada del imperio del norte para obtener su visa… el pago no fue aceptado pero el dinero ha permanecido en reserva desde esa ocasión.

Por lo pronto deberé abrir una cuenta en dólares pero no creo que lo realice en el corto plazo pues la otra semana había planeado desayunar con mi doctora y los sábados subsiguientes de este año los tengo más o menos previstos.

Después pasé al segundo banco y todo marchó sobre ruedas logrando trasladar a mi cuenta principal los ciento cincuenta dólares que estaban en la cuenta inactiva, cubriendo un poco el agujero que dejaron los dos mil que retiré la semana pasada para mi hijo.

Luego retorné caminando a mi casa… el trayecto me tomó un poco más de media hora en cada sentido y vine aún con buen tiempo para conectarme a la clausura del curso, pero no hubo clausura… o por lo menos no pudimos conectarnos a la reunión que había compartido el maestro.

Aprovechando el resto de la mañana libre salimos con Rb a podar una parte del entorno que habíamos dejado a medias la semana pasada: cada cinco o seis meses podamos una planta que es bastante prolífera y arrancamos las malas hierbas de crecen a un lado del cerco; la parte que nos faltaba estuvo bastante pesada pero logramos completar la tarea en un poco más de una hora.

Por la tarde -al igual que esta mañana, luego de transportar a Rb hacia y desde su iglesia- estuve viendo esporádicamente los partidos del mundial de futbol… a ver cómo continúa eso…

viernes, 18 de noviembre de 2022

El Mítico Hombre-Mes… The Mythical Man-Month… Le Mythe du mois-homme

Serendipia por todas partes… La semana pasada (o un poco antes) terminé de leer El Mítico Hombre-Mes que es un libro super clásico de administración de proyectos escrito hace como 40 o 50 años pero que aún tiene muchos conceptos vigentes para la situación actual del ramo.

Creo que hace unos cinco o seis años -cuando aún anhelaba llegar a ser Project Manager- lo encontré en alguna lista de libros esenciales para quienes se iniciaban en el campo y lo bajé a mi Kindle… leí el primer capítulo y luego dije ‘Neee, igual ni me voy a dedicar a esto’.

Pero hace un mes o así se lo mencioné a mi supervisora en el proyecto actual -una joven ingeniera que también da clases en una de las universidades católicas locales- y luego me dije: ‘y bueno, no me voy a dedicar a esto pero igual los conceptos pueden ayudarme en las revueltas de los proyectos en los cuales participo’.

Y lo leí en una semanas… combinándolo con Americanah -que también he terminado- Games People Play -finalizado hace una semana o así- y Bad Feminist, de Roxane Gay; había estado barajando las ideas para mi próximo post en el blog pero aún no me decidía a redactarlo… hasta hoy.

Y es que en HackerNews -he incrementado mi tiempo en este sitio mientras reduzco mi tiempo en Facebook y Twitter- publicaron (y en el primer lugar) la noticia de la muerte de Fred Brooks (https://twitter.com/stevebellovin/status/1593414068634734592); entré al link -aunque ya no entro a Twitter- para ver de quién se trataba y en el primer comentario comentaban que fue el líder del proyecto OS/360 de IBM… y justo: El Mítico Hombre-Mes… el libro se basa en gran parte en el desarrollo de este proyecto.

Así que uno de los grandes teóricos de la administración de proyectos de tecnología ha muerto hoy (ayer, realmente), según Wikipedia, a la edad de 91 años…

Y este libro fue el primero que completé del cuarteto… llegando a los últimos dos capítulos me planteé cómo continuaría con mi actual ciclo de lectura; empecé a considerar que podía seguir buscando libros del mismo tema para sustituir los que fuera concluyendo, en estas áreas: Tecnología, Ensayos, Análisis Transaccional y Ficción.

Para sustituir el de Tecnología encontré Code, que explora la programación de computadoras desde una base muy muy fundamental: empezando con la historia del telégrafo, los relays y cómo pueden ser combinados para armar una computadora muy primitiva pero funcional… para explicar Assembler, que es uno de los lenguajes de más bajo nivel.

Para sustituir Americanah encontré dos libros: Stories of your Life and others -que es una compilación de historias cortas entre las que está el origen de la película Arrival- y Eleanor Oliphant is completely fine; leí la primera historia de ambos pero decidí completar primero el de Eleanor Oliphant… es una historia interesante.

Para continuar con Análisis Transaccional estuve considerando leer Yo Estoy Bien, Tú Estas Bien o Qué dice usted después de decir Hola… finalmente me decidí por Scripts you live; y, de acuerdo a lo que he leído hasta ahora, no leeré You Estoy Bien, Tú Estas Bien luego sino Qué dice usted después de decir Hola.

Y para continuar con los ensayos consideré algún libro sobre feminismo o un tema similar pero me decidí (por ahora) por Stupid Things I won’t do when I get Old, que es de un autor homosexual de más de sesenta años y me pareció adecuado ya que en un par de meses estaré entrando a la cincuentena; su forma de escribir es interesante.

Para esta última área también he reservado ya el próximo libro: Entangled Life; que es -según su portada- un estudio extenso del reino Fungi y cómo los hongos construyen nuestros mundos, cambian nuestras mentes y forman nuestro futuro… se oye bastante interesante.

Y Twitter… afortunadamente no soy fan del sitio -Rb sí-: a menos de un mes de la toma de este sitio por el hombre más rico del mundo el relajo sigue… luego de tener que recontratar a varios ingenieros que despidió cuando separó a la mitad del personal, revertir la funcionalidad de cuenta verificada -por la suplantación de identidad- y afirmar que el sitio sigue en crecimiento no se ve muy claro si se irá a la quiebra o nomás continuará su funcionamiento normal… creo que al final le ayudó -indirectamente- a los demócratas a mantener el senado en las pasadas elecciones de midterm.

La semana pasada invité a desayunar -en uno de los restaurantes Fancy del centro histórico- a uno de mis últimos contactos de mi antiguo voluntariado… unas semanas antes me había llamado para pedirme unos setenta y cinco dólares que necesitaba para el pago de servicios pues parece que sus negocios estaban teniendo dificultades y ese día me devolvió el préstamo.

El desayuno estuvo bastante tranquilo y lo más sorprendente -para mí- es que tuve que pagar casi un tercio del valor del mismo en el parque por un par de horas de espacio… una locura; después del desayuno vine a realizar la primera parte del examen final de lengua de señas; afortunadamente repasamos con Rb por un par de días y el resultado -espero- que no sea muy malo.

La semana pasada me llamó mi madre para comentarme que ya habían construido las gradas al segundo nivel de la casa del puerto -nomás eso fueron como doscientos cincuenta dólares- y confirmar que seguiremos con la construcción del segundo nivel: le di luz verde a esto.

El camp code al que estaba aplicando hace un par de semanas aceptó mi solicitud y me admitieron al Slack en el que se desarrolla el mismo… pero voy a declinar pues, además de que el costo total es de alrededor de tres mil dólares, implica un cambio de empleo y la verdad no me llama la atención por estos día dejar mi actual lugar de trabajo.

Lo que planeo hacer es completar algunos cursos adicionales en Platzi -creo que aún me quedan un par de meses de acceso a la plataforma- especialmente sobre programación en móviles; de hecho estoy considerando dedicarme el próximo año a aprender Flutter que es una opción de Google para programación multiplataforma.

Además, desde hace un par de semanas, estoy ayudándole al segundo hijo de mi único amigo de la universidad a aprender programación: mi amigo me había pedido que le revisara una tarea, luego el joven (el otro año se gradúa del bachillerato) me pidió consejos sobre libros de programación y le sugerí que mejor trabajáramos en un par de proyectos; ahorita estamos a medias de un Tic Tac Toe bastante básico pero con el cual está aprendiendo los conceptos básicos de coding.

La próxima semana planeo -aún debo pedirle permiso a mi supervisora- reunirme con un antiguo amigo a quien recién contacté hace un par de meses: fuimos bastante amigos mientras empezábamos el bachillerato -yo en mecánica, él en computación- pero luego nos alejamos completamente… en esa época ambos asistíamos a iglesias bastante similares y luego yo me vine a la Universidad y así.

Nos reencontramos en Facebook hace unos meses -cuando estuve tratando de comunicarme con mi hermano mayor a solicitud de mis padres- y hemos estado conversando de vez en cuando por Whatsapp; casualmente su hijo viene a la ciudad a participar en un concurso de música cristiana y planeamos reunirnos luego de no vernos después de casi treinta años.

Mañana espero reunirme con mi hija mayor y mi hijo menor para ir a ver Wakanda Forever; será la primera vez que vayamos a una sala de cine luego de más de tres años… me parece que las últimas veces que fuimos juntos fue cuando salieron las películas de Los Vengadores -y con mi hijo únicamente fuimos a ver The Joker-…

Y a ver cómo va eso…

domingo, 6 de noviembre de 2022

Twitter y esas redes sociales… Twitter and those social networks… Twitter et ces réseaux sociaux

Con todo el relajo que se cargan en Twitter desde que lo adquirió el ‘hombre más rico del mundo’ me he puesto a pensar un poco en la evolución que ha tenido el fenómeno desde los lejanos 2,000 y también un poco en la persona esta que hace un par de días despidió a la mitad de los trabajadores de su última adquisición.

Para la mayor parte de la generación X -al menos de los que nos sumergimos en la tecnología- la forma de contactar a personas fuera de nuestro entorno fue una gran innovación por allá por el final del milenio pasado: el uso de correos electrónicos y chats fue un gran salto luego de la comunicación por cartas y telegramas.

Luego vinieron esas redes sociales… creo que fue a finales de la década antepasada que creé mi primera cuenta para conectarme con personas que ni siquiera conocía: MySpace… unos meses después también entré a Hi5 que era más popular en Latinoamérica.

Y un poco después -con el ocaso de las dos redes anteriores- entré a Facebook; por esa época estaba en mi tercera ronda en PDX y apenas estaba empezando el fenómeno; de hecho varios de mis conocidos no ingresaban pues decían que era solo para universitarios.

Durante algunos años fui bastante activo en la página azul, especialmente porque muchas de las actividades de mi antiguo grupo de voluntarios se desarrollaban en este entorno: por allí se creaban grupos de visita, se compartía información y se guardaba registro fotográfico de los eventos en que participábamos.

También me di de alta en la red social que intentó crear Google… de corta duración; me negué a crearme una cuenta en Pinterest pues sentí que se agudizaba el fin comercial del rubro… sí cree una cuenta de Twitter aunque lo sentí muy intenso y la he utilizado solo en contadas ocasiones.

Instagram, Discord, TikTok… nada de eso: creo que mi tiempo es demasiado limitado para tantas opciones; aunque este año me he hecho bastante asiduo a Youtube, no para compartir información sino únicamente tratando de estar al día con la tecnología -y algún que otro canal de historia o de análisis de series o películas-.

De hecho reduje bastante mi uso de Facebook desde hace unos tres años empezando con mi challenge de no ingresar al sitio durante treinta días; incluso dejé de utilizar una fotografía real en mi perfil cambiándola por una caricatura… otra red social que cancelé temporalmente fue LinkedIn… muy buena para buscar trabajo pero muy agobiante en algunas ocasiones por los contactos de los headhunters.

Y sobre el actual Twitter Complaint Hotline Operator… es interesante que sea un miembro de la generación X nacido en un país como parte de la minoría que segregaba racialmente a la población autóctona del país: pienso que se siente que se merece todo lo que tiene, y más.

Pero, también el creador de Ubuntu es sudafricano y me parece que también es parte de la generación X;  Mark Shuttleworth inició una de las versiones más populares de Linux y fue el primer africano en visitar la Estación Espacial Internacional… Igual, mientras estos dos especímenes sobresalen por sus logros ¿cuántos millones de personas provenientes del mismo país han nacido, vivido y fenecido sin pena ni gloria?

Hace un par de domingos fui a visitar a mis papás… al final mi excompañero de la facultad aceptó acompañarme: dejamos su motocicleta al lado de la garita de la colonia y nos dirigimos al puerto en automóvil; pasamos a desayunar a un Mc a la salida de la ciudad y llegamos a la costa sur alrededor de la mitad de la mañana.

La ruta estaba bastante vacía por lo que, contando el tiempo del desayuno, el viaje tardó menos de dos horas; mis papás recibieron amablemente a mi amigo y estuvimos un par de horas revisando la construcción: la terraza está siendo retocada y hay un espacio interior para construir las gradas hacia el segundo nivel.

Después de explicarle a mi papá la distribución que espero obtener en el segundo nivel (una habitación grande, dos habitaciones pequeñas y un baño completo) nos dirigimos al único restaurante grande del lugar para almorzar.

Luego del almuerzo estuvimos viendo algunas de las viejas instalaciones del desaparecido puerto… en general hay un aire de decadencia en la comunidad pues además de la pesca artesanal y los precarios negocios próximos a la playa hay muy pocos medios de desarrollo.

Después de la caminata retornamos a la casa de mis papás, nos despedimos y retornamos a la ciudad; afortunadamente la ruta estaba nuevamente sin mucho tránsito y estuvimos de vuelta en la colonia menos de hora y media más tarde; mi amigo sacó su motocicleta, nos despedimos y acabó la jornada.

El domingo pasado fui a almorzar a la casa de mi prima favorita; habíamos estado conversando en whatsapp y habíamos acordado reunirnos a las dos de la tarde; en la mañana -luego de pasar a dejar a Rb a la iglesia- había pasado a comprar un pastel con el que acompañamos el almuerzo… fue una tarde de domingo bastante tranquila.

Ayer invité a desayunar -creo que es la tercera vez en el año- a mi amigo de origen asiático que es ingeniero químico pero que ahora se dedica -o quiere dedicarse- a la ciencia de datos… aunque tenemos la misma edad y trabajamos en el mismo lugar más o menos en las mismas funciones hace quince años nuestras experiencias de vida han sido bastante diferentes.

O al menos han sido bastante diferentes en el tema de las relaciones sociales: yo estuve conviviendo con la mamá de mis hijos casi una década… mis tres hijos ya son mayores de edad y ahora llevo casi una década en una relación bastante estable.

Mi amigo creo que nunca ha tenido pareja y aunque mis habilidades sociales son bastante deficientes -por lo que apenas tengo dos o tres amigos- creo que él ha tenido dificultades más serias para establecer relaciones sociales duraderas… ahora ha estado cortejando -o lo que se haga antes de eso- a una compañera de trabajo quince años menor pero aún espera cambiarse de trabajo antes de realizar su próximo movimiento.

Hace un par de semanas termine de leer Hunger y SPAM… me parece que estuve leyéndolos en paralelo, aunque el segundo lo había dejado casi por finalizar hace unos meses y el primero lo leí bastante rápido luego de encontrarlo en una de las listas de Good Reads.

El segundo libro es muy bueno pues recorre de una forma bastante detallada la historia de internet y del desarrollo del spam (o correo basura o publicidad engañosa o alguno de los otros términos con los que se conoce a este fenómeno)… el primer libro es bastante delicado: creo que cualquier opinión que exprese sobre el mismo será controvertida.

La autora -que también escribió Bad Feminist- es una estadounidense de padres haitianos y creció en un ambiente bastante privilegiado -su padre era ingeniero y construía túneles- asistiendo a escuelas privadas pero iniciando su adolescencia fue abusada en grupo liderado por alguien que podía o no ser su novio.

A raíz de esto comió tanto que obtuvo la clasificación de persona mórbida super obesa -o algo así-, también es lesbiana y se acaba de casar con otra escritora diez años mayor… también se realizó una operación de reducción de estomago… lo dicho, con internet se puede leer el libro, conocer sobre el autor del libro y sobre la vida del autor del libro.

Luego de completar estos dos libros me propuse leer algo un poco más serio y retomé -lo había empezado cuatro o cinco años antes- The Mythical Man-Month que es sobre administración de proyectos de tecnología: fue escrito hace casi cincuenta años pero ya se vislumbraba el inicio de varios avances que están rindiendo fruto por estos años, como la inteligencia artificial.

También empecé a leer -después de 40 años de haberlo visto por primera vez- Games people play de Eric Berne… me parece que he leído algo de este autor en el pasado pero este libro en específico me llamó la atención desde hace mucho.

Además empecé otro libro de la autora de Hunger: Bad Feminist… es otro libro de ensayos de la misma escritora pero me parece que estos fueron tomados directamente de un antiguo blog en el cual contó por primera vez las razones por las que había engordado tanto; además de diversas opiniones sobre la escritura, la escuela, la política, el género, entre otros.

Por último, y me parece que fue a raíz de un video de Youtube que vi al encontrar a la autora en el anterior libro mencionado, bajé Americanah; aunque creo que ya lo había visto en alguna de las listas de Goodreads de los últimos años.

Americanah fue escrito por una nigeriana nacionalizada estadounidense y narra las experiencias ficticias de una escritora del primer país quien habiendo vivido mucho tiempo en los Estados Unidos decide regresar a su país de origen repasando en el camino todas las circunstancias que la llevaron a iniciar el círculo que está por cerrar.

Estos cuatro libros los he estado leyendo en paralelo y aunque al inicio estaba tratando de leer un par de capítulos de cada uno luego he decidido -en parte por la extensión de algunos- cambiarme a este orden: cuatro capítulos de Americanah, tres capítulos de Bad Feminist, dos capítulos de The Mythical Man-Month y un capítulo de Games people play… y vuelta a empezar.

Estoy por terminar el de administración de proyectos y había decidido empezar Clean Code que es sobre mejorar la forma de escribir código y luego ir sustituyendo cada uno de los otros libros por uno del mimo tema o similar pero esta semana empecé mi aplicación para un camp code local y no sé qué tan absorbente puede ser… si me aceptan en primer lugar.

El programa -como la mayoría de este tipo- está pensado para público joven -de hecho le reenvié la convocatoria (que me compartió originalmente Rb) a mis hijos, por si estaban interesados- pero, los anteriores de Coursera y Platzi tenían el mismo objetivo y aún así fui aceptado… en este caso se trata de una inmersión en Full Stack.

Envié mi solicitud a mediados de la semana pasada y al día siguiente me enviaron un link para evaluación de inglés (bendito nivel C1-C2), una video entrevista de tres o cuatro preguntas y una invitación para un sitio de práctica de código… veremos como se desarrolla la fase de aceptación.

Ayer también completé el laboratorio que había iniciado para evaluarme nuevamente en la certificación de Azure de Cloud Developer; me parece que en un par de días es el límite para obtener el voucher del examen y en esta ocasión espero estar mejor preparado para ingresar al mismo.

Y eso… queda un mes y tres semanas para que se termine el año y me faltan cinco Unidades para completar el nivel cinco de francés en Duolingo aunque habían iniciado que habría un rediseño el primer día de este mes y al final no lo hicieron con todos… espero que no cambie mucho la ruta si realizan esta actualización antes de que complete la décima unidad.

En dos semanas espero ir con mi hija mayor y mi hijo menor a ver la última película de Wakanda y la primera semana del próximo mes retorna mi hija al imperio del norte y planeo convocarla a una llamada para conversar sobre sus expectativas luego del último semestre de universidad.

Mi hijo menor completó el último pago del préstamo que le había brindado cuando inició en su actual lugar de trabajo -hace seis meses- pero ya no me dijo nada sobre la compra de acciones de la empresa en la cual labora; además, mi hija me pidió un pequeño préstamo la semana pasada pues espera recibir su primer salario en un mes o así.

Ayer fue la última clase del curso de Lengua de Señas… presentamos una corta obra de teatro y ahora solo restan dos sábados de exámenes y luego la clausura del curso; no se que seguriá después del siguiente módulo que se supone completa el ciclo regular de estudio.

Y sigo de vez en cuando practicando malabares, y sigo ganando como el 15% de las partidas de ajedrez en el nivel 7 de GNU, y de vez en cuando entro a jugar Scrabble online, y acabo de reiniciar la comunicación -luego de dos años- con mi amigo que me ha provisto de las últimas tres portátiles, y a ver qué novedades trae aún el año que está por concluir…

viernes, 21 de octubre de 2022

Ubuntu otra vez… Ubuntu again… Ubuntu à nouveau…

 No cabe duda que ya no soy el que fui… como el barco del cuento: si la madera va cambiándose paulatinamente, ¿cuándo la nave que salió del puerto deja de ser la misma? ¿cuándo dejamos de ser?.. acabo de darme cuenta que para fines prácticos -al menos en este país- tengo veinte años más de acceso laboral: usualmente las ofertas laborales ponen como rango de edad aceptable para un candidato entre 18 y 70 años.

O sea, durante los próximos veinte años puedo, en teoría, aún seguir aplicando para algunos trabajos… aunque como me comentó Rb cuando le estaba diciendo sobre la comprensión a la que acababa de llegar: realmente el límite práctico aquí son los 35 años… después de esa edad la mayoría de empresas ya ni siquiera consideran a un candidato.

Y he estado pensando sobre mi anterior post… ni siquiera lo he releído pero tuve la impresión luego de publicarlo que estaba pésimamente escrito… que se lee nomás como una serie aleatoria de párrafos sin ninguna conexión; y no es que no haya publicado anteriormente textos de la misma variedad: incluso estuve publicando en una época caricaturas o resúmenes de algún libro que estaba leyendo.

Pero lo que lo hace diferente es que ese día sí me sentí completamente desconectado… y me autojustificaba diciendo que, por dos días consecutivos, me había levantado tres horas antes de lo habitual para reunirme con un colega del subcontinente asiático; pero antes -tres o cuatro años atrás- esa era mi hora habitual para levantarme… en fin, como que se acostumbra uno a la buena vida; o quizá nomás debo asumir mi edad y aceptar que ya no soy el que era.

Luego de terminar The Code comencé a leer The Map of Salt and Stars que es un relato doble sobre una chica haciéndose pasar por chico para acompañar a un famoso creador de mapas en la antigua región árabe y por otro lado la historia de una pequeña familia que deja Manhattan para restablecerse en Siria y luego debe recorrer media península arábiga para retornar a Estados Unidos.

Pero este libro lo iba sintiendo muy lento -es de una persona siria estadounidense, ex investigadora patológica que luego de divorciarse de su esposo comenzó a identificarse (y publicó sus subsiguientes trabajos) como hombre trans- por lo que lo dejé en pausa y retomé SPAM: A shadow history of the Internet.

SPAM lo había dejado como al 75% u 80% hace algunos meses y estoy por completarlo; es un repaso muy interesante de las formas en las que este fenómeno de internet nació y se desarrolló aún antes de que las computadoras personales (y los teléfonos móbiles) se hicieran universales.

Y ayer bajé otro libro del cual ya leí dos capítulos: Hunger de Roxane Gay… otro de esos libros: estas son las memorias de una profesora con sobrepeso que relata un antes y un después de una violación grupal y cómo la afectó en su autopercepción hasta cubrir -literalmente- su cuerpo de grasa; ahora está casada con otra poeta y -según encontré en internet- acaba de someterse a una operación de reducción de estómago.

Estoy por completar el nivel cuatro de la unidad 10 de francés en Duolingo: me faltan literalmente tres lecciones; creo que de mantener el ritmo (lo he mantenido por días) alrededor de marzo o abril del próximo año completaría el nivel cinco -el último que no es de pago en esta app-; aún no he decidido si luego continuaré francés con algún otro recurso o iniciaré el aprendizaje de otro idioma en Duolingo; podría ser alemán, japonés o aún coreano.

Ayer que era asueto por acá -se conmemora una revolución que quiso cambiar las estructuras de poder (ilusa que es la gente) hace más de cincuenta años- fuimos con Rb al super y adquirí un cuaderno universitario de cuadrícula; o sea, son hojas tamaño carta con una cuadrícula de 8 mm… había estado a la expectativa de adquirir este artículo desde que ví un par de videos en Youtube explicando cómo diseñar una casa.

Y desde ayer estoy utilizando el cuaderno para tratar de definir la distribución que quiero que la casa del puerto tenga en el segundo nivel: el primer nivel no quedó al final como yo había previsto y no estoy aún seguro si se debió a que no transmití correctamente lo que quería o a que el albañil simplemente colocó las columnas necesarias para sostener la terraza en las ubicaciones obligatorias.

Para ayudarme en esto -espero- le pedí a mi único amigo de la facultad -quien se graduó de perito en dibujo de construcción hace como cuarenta años- que me acompañe este domingo al puerto; aunque esta semana que le recordé me comentó que aún debía coordinar su ausencia con su familia… total que aún no estoy seguro si en un par de días viajaré solo o acompañado.

Al menos espero llevarme el cuaderno y revisar lo que tengo pensado con mis padres; creo que si vemos entre los tres mis ideas pueden prevenirme sobre las limitantes al construir -al final ya han construido como cuatro casas en ese lugar- o guiarme para una mejor distribución de los ambientes: 1 habitación grande, dos habitaciones pequeñas y un baño completo.

Mañana espero desayunar con uno de mis últimos conocidos de mi antiguo grupo de voluntarios -el grupo aún sigue pero la verdad no me llama la atención reiniciar mi grupo con ellos debido a los cambios que han tenido que introducir dbido a la pandemia-; la vez anterior llegó al desayuno acompañado de su padre y super tarde pues había tenido que llevar a unos familiares al aeropouerto… a ver qué tal va la reunión de mañana.

No he tenido noticias de mis hijos desde hace más de una semana y no sé si es bueno porque quiere decir que nomás están desarrollando sus actividades cotidianas sin ningún contratiempo o definitivamente no pueden comunicarse.

A mi hijo menor lo ví el sábado pasado: como no tuve clases de lengua de señas nos reunimos al medio día y almorzamos en el mismo restaurante donde cenamos una semana antes con mi hija mayor; después del almuerzo le pedí que me acompañara a adquirir un tarjetero en un comercial cercano y -aparte que el automóvil no me quería arrancar cuando salimos del comercial- pasamos una tarde tranquila en su habitación.

Además fuimos a un lugar a obtener una copia de las llaves de su casa y habitación como una medida de seguridad por si algún día no se puede comunicar o yo debo acudir al lugar por haberme quedado sin internet y necesito trabajar; también aplicamos para empezar a comprar acciones de la empresa en la que trabaja y creo que ambos aprenderemos durante el próximo año sobre inversiones.

El plan es que él adquiera cada trimestre alrededor de 25 acciones -esperamos obtener 100-, para lo cual le realizan descuentos mensuales y yo le repondré ese dinero; las acciones igual quedarán a su nombre y la verdad creo que será una buena lección de vida para ambos por el precio de unos 1,200 dólares en un año.

Y bueno, mi hija mayor me acaba de escribir para que le pague su internet domiciliar; que supuestamente retornará a trabajar a su antiguo lugar de interpretación… a ver cómo le va en esta ocasión pues aún sigue viviendo en el mismo lugar y hace unos meses había renunciado porque a causa del ruido causado por los trabajos de construcción no podía tomar muchas de las llamadas; al menos ya le he hecho saber que -al igual que su hermano menor- tiene una cuenta corriente.

Sobre el título… llevo utilizando este sabor de Linux desde que realicé trabajo voluntario en FreeGeek hace más de quince años: aunque la mayor parte de mortales utilizan Windows -y los que tienen dinero Apple- Ubuntu es una versión bastante popular entre los usuarios de software libre; el sistema se actualiza cada seis meses pero las versiones con soporte extendido son lanzadas cada dos años.

Hace más de ocho años -creo- mi buen amigo Kt me envió dos computadoras con la última versión de Ubuntu en cada una y son las que he estado utilizando mayormente para mi continua formación en programación y tecnología; una de ellas empezó a darme problemas hace como cuatro años y le instalé uno de los dos discos extras que me envió; este contaba con una versión de Windows seven.

El año pasado, a finales -creo- la segunda empezó a darme los mismos problemas y le instalé el segundo disco con Windows seven; total que me había quedado sin acceso a una máquina con Linux desde hace unos meses; hasta esta semana.

La semana pasada Rb me compartió un link que alguien de Twitter le envió donde se explicaba la forma de utilizar una inteligencia artificial por medio de Python para extraer el texto de un video de Youtube; primero se baja el video de youtube, luego se extrae el sonido y por último se le aplica el algoritmo de inteligencia artificial.

Como tenía instalado Python en ambas máquinas con Window Seven intenté instalar las librerías necesarias pero una de estas me generó un mensaje indicando que nomás funcionaba a partir de Windows 10.

Como me imaginé que con Linux -o Ubuntu- tenía menos restricciones decidí quitarle Windows seven a la segunda máquina y empecé a buscar entre los discos que tenía almacenados una opción para instalar la última versión de Ubuntu (22.04: Jammy Jellyfish); encontré un disco de 1 Tb pero al intentar formatearlo Ubuntu lo etiquetaba como fallido.

Hace un par de días acudimos con Rb a la tienda en la que adquirí las tres portátiles que les di a mis chicos cuando fueron cumpliendo los quince años y donde compro usualmente los audífonos o memorias que necesito para mis trabajos/proyectos; quería comprar un disco de 1 Tb que ví en la página de la tienda pero el vendedor me ofreció uno de medio tera pero de estado sólido (el otro era mecánico); el precio era menor (como siete dólares menos) y por 39 dólares vuelvo a estar en la comunidad del software libre…

Y sí, el algoritmo funciona: lo probé primero con un archivo de sonido de Windows -un discurso en Gettysburg- luego con un video en español y por último bajé el último capítulo de una serie estadounidense que vemos con Rb; le extraje el sonido y le aplique el algoritmo y funciona bastante bien; yo diría que entre un 95 o 96 por ciento de exactitud… pero más que eso, me agrada saber que cuento con una opción para trabajar aparte de Windows… Ubuntu otra vez

viernes, 14 de octubre de 2022

Trabajo y sentido... Work and meaning... travail et sens...

Estoy bastante seguro que este es otro post que podría llevar un número correlativo; o sea, el trabajo es uno de mis temas recurrentes, como los hijos, libros, la tecnología, el ajedrez, el trabajo voluntario y quizá otro par de cuestiones que pueden causarme insomnio de vez en cuando.

Mi hija mayor aún anda buscando trabajo... muchas veces pienso que debo reducir el contacto con mis hijos -o al menos con los dos que viven en el país-: ya son adultos y creo que deben desenvolverse de forma independiente... pero aún no estoy seguro del nivel adecado de lejanía/cercanía en nuestras relaciones.

El sábado pasado me reuní con mi hija mayor para cenar... a diferencia del mes pasado -y ya lleva un mes sin trabajar- su estado de ánimo estaba mucho mejor; y eso a pesar de que había intentado incorporarse como maestra a una academia de inglés que se especializa en entrenar a personas para el trabajo de call centers.

No le pareció la forma de trabajo y ahora anda intentando regresar al área de interpretación médica... al menos la cena estuvo bastante tranquila -y copiosa- y pudimos pasar un par de horas bastante amenas en el restaurante a donde acostumbraba celebrar mis cumpleaños antes de empezar mi relación con Rb.

De mi hija mediana no he sabido nada... y me es más fácil evitar meterme en su vida; la primera semana de diciembre debería de regresar a su college para completar el último semestre de estudios y quién sabe qué decidirá al final: volver al país o continuar su formación/trabajo en el imperio del norte.

A mi hijo menor espero verlo mañana... la última vez que nos comunicamos me comentó que había tenido que estar trabajando de forma presencial... quién sabe cómo van las cosas en su trabajo; pero trato de no inmiscuirme más de la cuenta.

Anoche terminé de leer un libro clásico sobre criptografía... The code fue escrito a finales de los '90s por un inglés con progenitores de India y presenta una historia de su desarrollo desde los griegos pasando por los árabes, los polacos y -cómo no- los ingleses y estadounidenses.

Antes de ese completé, por fin, el último libro de Jenny Lawson; además empecé a leer un libro de un filósofo argentino-canadiense pero lo dejé a medias porque sentí que los temas eran muy trillados y su postura demasiado conservadora para mi gusto: 100 ideas de Mario Bunge.

Otro libro que bajé con 500 palabras para parecer más culto me llamó la atención porque cada término es acompañado con un pequeño párrafo de autores hispanoamericanos; ese aún lo llevo a medias pero no he tenido mucho tiempo últimamente.

Por el trabajo... llevo dos semanas de estar trabajando casi doce horas -la semana pasada estuvo más pesada que esta- e incluso ayer y hoy entré a trabajar tres horas antes de mi horario habitual pues necesitaba cierta información de uno de nuestros colegas del subcontinente indio.

La reunión de ayer estuvo más fructífera que la de hoy y ayer pude avanar un poco en mi trabajo... la de hoy fue más express y nomás me sirvió para confirmar que ciertas partes de mi trabajo son un misterio para la mayor parte del equipo.

Y por estar trabajando tan árduamente he minimizado mi tiempo de lectura, ajedrez, malabares, rubik, y ni siquera he visto los videos del curso de lengua de señas que debo completar -espero- el próximo mes; de hecho incluso me he saltado algunos días de acompañar a Rb en nuestras caminatas vespertinas.

Hace un par de semanas me reuní a desayunar con mi único amigo de la facultad y luego de la reunión recordé que es graduado de uno de los mejores institutos de dibujo de construcción -aunque se graduó hace más de 40 años- por lo que le propuse que me acompañe la otra semana al puerto para revisar la construcción que llevo a medias.

Aún no sé si iré solo o acompañado y sería la primera vez que llevo un invitado a las visitas que realizo cada varios meses a mis padres... mi madre me llamó a principios de esta semana pues no lograban comunicarse con mi hermano mayor y de acuerdo a las noticias la costa atlántica estaba inundándose por el último huracán de la temporada.

Al no poder contactarlo por teléfono, y como no usa redes sociales, le escribí a varios de mis contactos en Fb y finalmente, dos días después, recibí su llamada de vuelta; aunque para ese día ya varios de mis conocidos me habían actualizado sobre la situación en el área e incluso mis padres me llamaron antes para confirmarme que por fín se habían comunicado... en fin.


jueves, 22 de septiembre de 2022

La lectura y sus consecuencias... Reading and its consequences ... La lecture et ses conséquences...

 He leído bastante... no sé si decir mucho pues todo es relativo... creo que mis hijos han leído mucho, pues empezaron a leer prácticamente desde que eran bebés: sus primeros regalos fueron libros impermeables y casi desde los tres años desarrollaron -con ayuda de la computadora- esa competencia.

Pero sí, he leído... casi desde la primaria cargaba a mano una selecciones o -si tenía suerte- un libro... incluso en salidas de la escuela, mientras otros hacían deporte o alguna actividad grupal generalmente prefería sumergirme en la lectura... o evadirme, quizá.

Y he tenido tiempos en los cuales no leo, la mayor parte de veces puedo conectarlo con algún malestar emocional o a veces incluso con la falta de sentido que muchas veces encontramos en las actividades que se realizan de manera cotidiana.

Hace unos años -bastantes- incluso creía que podía encontrar respuestas (o la respuesta) a la mayor parte de mis problemas; como socializar, resolver conflictos internos y externos, superar dificultades económicas o incluso encontrar el sentido de la vida... afortunadamente ya pasó esa etapa.

Ahora leo -la mayor parte de veces- nomás porque me gusta.

Pero incluso Rb me comentó hace unas semanas -muy de vez en cuando le comento sobre el libro actual- que sigue sorprendiéndose de la forma en la que me afectan los libros: usualmente al terminar de leer un libro mi estado de ánimo se pone a tono con el tema del mismo.

Y sí, me ha pasado muchas veces... por ejemplo con A Little Life... pero también he encontrado solaz en libros como Maybe You Should Talk to Someone o incluso la colección de The Wimpy Kid o alguno de los libros de escritoras humoristas que he estado leyendo los últimos años: Let's pretend this never happened o We are never meeting in Real Life o I've Still Got It... I Just Can't remember where I Put It.

Y hay otros libros que me permiten echar una mirada -por supuesto, desde el punto de vista del escritor- de ciertas afecciones... quizá La Soledad de los números primos, o El Dios de las Pequeñas Cosas o El Rastro Brillante del Caracol... o el de esta semana: The Curious Incident of the Dog in the Nighttime... autismo o algo parecido.

Este último no era muy extenso y lo terminé en tres o cuatro días -afortunadamente el trabajo ha estado bastante tranquilo- mientras tengo aún a medias el último de Jenny Lawson: Broken (in the best possible way); y sin habler completado aún el de Kamo.

También leí la semana pasada The Last Thing He Told Me y la semana anterior Never de Ken Follet; el primero porque me pareció interesante la portada -y la historia no estuvo tan mal- y el segundo porque Ken Follet... no pude dejarlo.

Ahora he empezado The Code Book que se supone que es de criptografía -algo a lo que podría dedicarme en el futuro- y volví a bajar Curiosidad: Por qué todo nos interesa; este último recuerdo que lo había empezado a leer hace algunos años y no logro recordar por qué lo dejé de lado.

Del libro de Yuval Noah Harari leí casi la mitad y luego nomás leí un par de capítulos sobre dios y la religión y los dos últimos: el penúltimo era sobre el sentido de la vida y el último sobre meditación... específicamente meditación Vipasanna.

Con lo que recordé que aún tengo pendiente -desde hace casi 15 años- la asistencia a un retiro de eso... en fin.

Durante tres sábados seguidos me he estado levantando a las 5:00 de la mañana para acompañar a Rb a una veterinaria que está del otro lado de la ciudad y al que lleva a su perra mas anciana a que le traten la vista: por la edad ya no produce lágrimas y debe estar medicada.

Debido a eso cancelé mis desayunos con mi único amigo de la facultad y con uno de mis últimos contactos de mi voluntariado más extenso; afortunadamente el auto no ha presentado ninguna complicación... hasta este domingo pasado.

El auto no arrancó cuando me preparaba para llevar a Rb a despedir a su hermana -quien regresaba al día siguiente al país vecino del norte- y tampoco logramos arrancarlo con ayuda de otro auto y cables para pasar corriente... aunque creo que lo que falló fue la forma en lo que lo hicimos.

Luego estuve viendo unos videos de Youtube y veo que aún debo mejorar en mi manejo de la situación de descarga de baterías... total que la vecina nos prestó uno de sus automóviles y llevé a Rb a la estación del Transmetro.

Dos o tres horas depués retornó con la hermana en cuestión y su hermano; que venían a dejarla y a ver el auto... el hermano de Rb quitó la batería de su auto, la instaló en el de Rb y lo arrancó, luego las intercambió y lo dejamos media hora encendido para que se cargara.

Por la tarde -para comprobar la situación- fuimos en auto a un gran supermercado a comprar unos cables para pasar corriente -pues ni eso teníamos hasta ese día- y no tunivmos ningún inconveniente... como este sábado había planeado desayunar con mi amigo asiático debo intentar arrancar mañana el auto y de no conseguirlo nomás llamaremos aun servicio de baterías a domicilio para adquirir una nueva.

Esta semana me llamaron mis padres para contarme que estaban recibiendo el material para la terraza de la casa del puerto y les transfería una suma bastante alta -el doble que el mes pasado- para el pago del material y una parte de la mano de obra... creo que en Octubre iré a ver cómo avanza la obra, aunque me enviaron fotos de la preparación.

Mi hijo menor me escribió al final antes de que acudiera a su casa a comprobar si estaba vivo o necesitaba algo de mi parte... me comentó que había tenido una semana bastante pesada y por eso no había dado señales de vida.

Fuí a su habitación hace un par de sábados; estaba lloviendo bastante fuerte, me tocó conducir con una visibilidad bastante limitada y nos costó un poco encontrar una pizzería, pero en general pasamos una tarde tranquila.

Mi hija mayor me escribió la semana pasada -primero había intentado llamarme- para contarme que tenía una entrevista para trabajar como maestra en una academia de inglés que se especializa en la preparación para call centers.

Dos o tres días después me volvió a escribir para contarme que estaba por empezar a trabajar en el lugar el lunes de esta semana... la verdad espero que le dure el trabajo aunque su estabilidad laboral no ha sido la mejor... igual mi estabilidad laboral -en general- nunca fue la mejor, hasta ahora que acabo de cumplir ocho años en mi actual empleo.

Y eso...

miércoles, 31 de agosto de 2022

El final de la (otra) historia... The end of the (other) story... La fin de l'(autre) histoire

En el 2013 (viernes, 25 de octubre) escribí un post sobre los hijos de dos escritores cuyos libros me habían afectado (El hijo del escritor y la hija de la poeta) y la diferencia de ambos casos: el hijo de Paul Auster (Daniel) estaba en libertad condicional por estar implicado en un asesinato; la hija de Clara Janés (Adriana) era una escultora.

Le comentaba sobre el post a mi hija mayor este sábado que cenábamos en un Subway y le contaba que me había enterado a principios de año que Daniel seguía en problemas… hace unos meses se había publicado que estaba siendo llevado a juicio por la muerte de su pequeña hija, una bebé de menos de un año de edad.

Al parecer la niña había muerto por una sobredosis mientras estaba bajo su cuidado; él decía que había consumido heroína y se durmió y que al despertarse vio que la niña no se movía; llamó a los servicios de emergencias y la niña fue llevada a un hospital, en donde fue declarada muerta.

Lo que no sabía hasta el momento de esta conversación es que la historia de Daniel realmente había llegado a su fin: en Subway googleé la noticia y entre los primeros artículos encontré un par de publicaciones que anunciaban su muerte.

Hoy que estuve buscando con un poco más de detenimiento tengo más detalles: luego de salir bajo fianza, a la espera de un juicio por homicidio involuntario, Daniel fue encontrado inconsciente en una estación del metro.

Según la noticia de The New York Times se trataba de una sobredosis de drogas y fue trasladado a un hospital en donde estuvo en coma durante seis días; luego de este tiempo se le retiró el soporte vital y se le declaró muerto; al parecer se había dedicado a la fotografía y a ser DJ.

Por otro lado, Adriana Veyrat Janés sigue trabajando como escultora y fotógrafa y a menudo realiza exhibiciones en museos de España y Europa además de haber publicado algunos libros de fotografía, uno en conjunto con su madre.

Uno muere, la otra vive… uno se sumió en la vida libertina y las drogas, la otra se licenció en Artes en una universidad española… uno tuvo una relación tórrida con sus padres y su madrastra, la otra incluso ha publicado trabajos en conjunto…

Pero últimamente, ¿cuál es la diferencia? Al final todos nos vamos a morir… tengamos o no tengamos, amemos u odiemos, suframos o disfrutemos… a todos nos espera el mismo final, o como dice el autómata al final de Blade Runner: 

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Naves de ataque en llamas más allá del hombro de Orión. He visto rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Hora de morir.

Me había propuesto no meterme mucho en la vida de mis hijos -o al menos en la de la mayor y el menor, pues no puedo meterme mucho en la de la segunda: por ahora anda en Japón- por lo que no los contacté, luego de nuestro almuerzo de la primera semana, durante este mes.

Había planeado un desayuno con uno de mis últimos contactos de mi antiguo voluntariado con quien ya nos habíamos reunido en un par de ocasiones a principios de año; quedamos de reunirnos a las 7:30 en el Mc de costumbre.

Pero, el sábado temprano el automóvil se negó a arrancar; y la verdad no debía haberme sorprendido: el lunes o martes por la noche acompañé a Rb a comprar un termómetro digital pues su perro rompió el de mercurio que tenía desde hace muchos años.

La farmacia está bastante cerca -tres o cuatro calles- y me había ofrecido a ir a pie pero Rb se negó pues ya era un poco tarde y además, estaba lloviendo un poco; mi ánimo no estaba de la mejor forma: ese día le había enviado a mi madre mil dólares para iniciar la terraza de la casa del puerto y a mis casi cincuenta años aún me afecta negativamente realizar gastos mayores.

Total que hubo un connato de discusión en el auto pues yo iba repitiendo una frase sin sentido y Rb pensó que me refería a la salida, o a su constante búsqueda de respuestas sobre sus dolencias o a cualquier otro tema que la afectara. 

Al regresar me estacioné bastante abruptamente y salí del auto bastante rápido, y vi que la pantalla del radio -que ni usamos- aún brillaba, me quedé con la duda de por qué no se apagaba, pero como había visto que a veces se quedaba una luz en el estárter no le di mucha importancia.

Hasta el sábado que no arrancó… entonces, luego de escribirle a mi amigo sobre el retraso, llamé a un Uber y me enteré que siempre sí, también tenemos servicios de motocicleta a través de esta app en la ciudad.

Llegué al desayuno con 20 minutos de retraso -lo que me fastidia- pero no hubo mucho drama con mi amigo, desayunamos -interesante que él insistió en cubrir el costo en esta ocasión- y nos pusimos un poco al día.

Lo que me llamó la atención, sin embargo, fue que no tuve la misma paciencia que en las ocasiones anteriores, o sea, ya sabía que era antivacunas, ya sabía que era algo homofóbico y ya sabía que en general hace de menos cualquier opinión que no se alinea a las suyas (como yo, como muchos).

Pero ahora si sentí que no tenía mucha paciencia… en fin… luego de un poco más de una hora de tertulia me despedí con la justificación de la clase de lengua de señas y pedí otra motocicleta en la app de Uber, media hora después estaba pagándole al conductor en la garita cuando vi que Rb venía en el auto.

Y lo que pasó fue que como a medio desayuno Rb me llamó para preguntarme sobre el automóvil, pues no me vio y sí el auto estacionado; le comenté sobre la batería y lo que había observado la última vez que lo utilizamos y me comentó que iba a esperar a que viniera para ver quién nos pasaba carga.

Pero, al final decidió que vería si lo podía solucionar antes que yo viniera -pues le había comentado el día anterior que tenía planeado ir a cenar con mi hija mayor: ella me había escrito a principios de la semana- y fue con una de sus vecinas a pedir corriente.

La persona que la ayudó le recomendó que lo mantuviera funcionando al menos quince minutos y estaba regresando de conducir una vuelta cuando me vio apeándome de la motocicleta… fuimos a dar otra vuelta para asegurarnos que se cargara la batería y luego venimos a tomar la clase de lengua de señas.

Había quedado con mi hija mayor de reunirnos a las 5:00 por lo que a las 4:30 me despedí de Rb, tomé el auto y me dirigí a su habitación… llegué con un poco más de diez minutos de antelación, estacioné el auto y esperé hasta la hora acordada.

Se veía bastante movimiento en su casa, unos jóvenes entrando y saliendo y en una casa vecina un grupo de jóvenes adultos embriagándose; entré a tocar su puerta y luego nos dirigimos al Subway de costumbre.

En el camino le pregunté sobre sus días de descanso -creía que estaba descansando sábado y otro día- y me comentó que había renunciado al trabajo: una semana y media antes o algo así se había hartado y le había dicho a su supervisor que se retiraba.

Con lo que se le cierran completamente las puertas al segundo mejor call center de la ciudad; por haberse retirado a mitad de su turno de trabajo y sin ningún aviso previo creo que su expediente queda con una nota de ‘not for re hiring’ .

Me terminó de contar esto mientras cenábamos y traté de restarle dramatismo al asunto: al final todo se termina, hay que ver siempre que se puede hacer y así… para variar no me di cuenta que nomás estaba empeorando las cosas; durante un momento se retiró al baño a llorar.

Me disculpé por mi insensibilidad en el viaje de vuelta a su habitación a donde regresamos luego de la cena, a su sugerencia, y traté de cambiar el ambiente pero la verdad es que no soy muy bueno en lo que a relaciones sociales se refiere, ni siquiera con mis hijos.

Total que anda bastante deprimida, no sabe qué hacer, no sabe si seguir trabajando en call centers o en alguna otra cosa, de hecho no sabe -según ella- si quiere seguir trabajando o viviendo… en fin.

Y mi hijo menor… está -espero que aún esté- trabajando en el mismo call center, a donde entró luego de dos o tres meses de no trabajar luego de haber renunciado del mismo seis o siete meses antes; supuestamente estaba integrándose bien (a diferencia de mi hija mayor que debía acudir al sitio él estaba completamente desde su habitación).

Y ha estado siendo responsable: al iniciar a trabajar acá y no tener dinero me había pedido ayuda monetaria; le facilité el dinero, pero le indiqué que lo esperaba de vuelta -por aquello de la adultez y las responsabilidades- por lo que se comprometió a un plan de pago de seis meses.

El plan lo ha estado cumpliendo efectivamente y ya iría a la mitad del saldo de su deuda pero, desde hace un par de semanas no tengo noticias suyas… ni ha publicado nada en las redes sociales -al menos en las que lo puedo ver- ni ha respondido a una propuesta de reunirnos en un par de semanas que le envié por whatsapp hace cuatro días.

Si no se manifiesta en el resto de la semana acudiré a su habitación el sábado para confirmar que sigue vivo o si me necesita de alguna forma…

Del resto no hay mucho cambio… el domingo pasado fui a Cemaco a comprar un marco para el diploma del máster y ahora cuelga espléndidamente en una pared de la habitación en la que duermo, a noventa grados de mi título de ingeniero.

En el trabajo las cosas siguen casi igual… algunos días el trabajo está bastante intenso pero en general paso mucho mucho mucho tiempo simplemente esperando a que liberen alguna parte de las aplicaciones para aplicar el proceso de QA.

Empecé a leer 21 lessons for the 21st Century, del mismo autor de Sapiens y Homo Deus, aunque aún tengo a medias Midlife A Philosophical Guide; ambos autores judíos… terminé de leer Los Ritos del Agua y aún me falta el último capítulo de L’Evasion de Kamo.

También bajé Better Small talk, pero creo que este libro ya lo había descargado en alguna ocasión; igual he leído un par de capítulos y realmente no le encuentro sentido -o quizá nomás lo veo inalcanzable- a tener conversaciones verdaderas.

Y una semana de la unidad 8 (de 10) del nivel 4 (de 5) de Francés en Duolingo y de vez en cuando hago un poco de malabares y casi todos los días juego ajedrez contra mi Tablet -me gana el 75% del tiempo- y casi todos los días juego una versión de Scrable en línea (aunque trato de no hacerlo mucho pues suele ponerse bastante intenso).

Y hoy es el último día del octavo mes del 2022… mañana empieza el último cuarto del año… ¿qué nos traerá aún el fin de este período?