martes 14 de febrero de 2012

San Valentin...

A partir del miercoles pasado tuve mejor ánimo... se me notó tanto que incluso el Compañero B me comentó que me veía más animado que en los días anteriores. Le comenté lo que me estaba preocupando y que al final estaba tratando de digerir la idea. He estado tratando de no salir muy tarde de mi trabajo para empezar una forma de entrenamiento en el caso de que me quede con mis chicos. Tratar de no regresar muy tarde. El jueves y el viernes llevé ensalada de zanahoria y atún para el almuerzo. Los días han estado bien trabajosos pero siento que he estado cumpliendo con mis asignaciones. Una tarde de la semana pasada me quedé hasta tarde en reunión con mi jefa y le comenté lo que se me venía. Me externó su apoyo.

El viernes me quedé hasta tarde en el trabajo. Estuve en una reunión con una de nuestras subsidiarias del sur hasta después de las 6 de la tarde y luego continué trabajando en la asignación más extensa que tengo actualmente hasta las 7:30. Luego nos fuimos con el compañero A y otros programadores al partido de Futbol. Definitivamente hemos mejorado -por cierto, no creo poder continuar con el hábito si recibo a mis peques-, solo perdimos por un gol -quedamos como 11 a 10 o algo así-.

Después del partido el compañero B y su esposa me dieron jalón a mi habitación. También me invitaron a cenar en McDonalds -cumpleaños atrasado-. El Miercoles en la noche había dejado ropa en remojo. La saqué el jueves en la noche y ese día volví a dejar otro baño -tenía bastante ropa sucia-.

El sábado me levanté un poco después de las 6:30, lavé el baño de ropa que tenía en remojo y me dirigí a la visita con el grupo de la mañana. Visitamos un asilo en Antigua Guatemala a donde había ido una vez el año pasado. La visita estuvo bien. Son bastantes ancianos y estuve conversando con algunos de ellos y con un par de personas que trabajan con ellos. Nos fuimos y nos venimos en el automovil de un voluntario. Ibamos en total 8 personas. Retornamos después de la visita a a la ciudad y me dirigí al Wendy's al cual nos habían convocado para la visita de la tarde. Cuando estabamos realizando la reunión post visita en el asilo de la Antigua recibí una llamada de mi padre, aunque es contra las reglas contestar llamadas mientras se está realizando esa reunión le expliqué al encargado de mi grupo que son muy esporádicas las llamadas de mis padres y me retiré un poco del grupo para conversar con mi padre y mi madre un momento. Mi mamá les mandó un poco de dinero a mis peques y yo le comenté la posibilidad de que mis peques empezaran a vivir conmigo.

En la tarde visitamos el asilo de ancianas de la semana pasada. Estuve casi las dos horas con un grupito de ancianas bastante simpáticas. El viernes había llamado a Axl para proponerle que salieramos el sábado, esperaba desocuparme a las 5:00 y dirigirme a su casa. Al final nos despedimos todos como a las 6:00 llamé a Axl y le avisé que iba camino a su casa. Axl dejó de trabajar la semana pasada -o antepasada, creo-, supuestamente mucho estres.

Estuve un rato en su casa con sus papás y su hermana que es médico -y que tampoco está trabajando- y luego nos fuimos a cenar a Miraflores -cena de cumpleaños atrasada también-. Después de eso nos comimos un helado y luego me vino a dejar a mi casita. Me dormí casi a media noche, estaba por terminar el tercer libro de la saga Millenium de Steig Larsson pero le faltaban unas páginas al archivo pdf.

El domingo me levanté un poco después de las 8:00. Arreglé mi habitacíón y fui a traer a mis peques. No sabía muy bien como actuar pues mi ex me había enviado un correo comentándome que ya les había hablado a mis hijos sobre la posibilidad de que vivieran todo el tiempo conmigo. Al final aproveché el tiempo que dos tienen en computadoras mientras el tercero arma dos cubos de rubik. Los fuí sacando de la habitación uno por uno y comenté con cada uno lo que está en proceso. Mi hija mayor está en período de negación. Actúa como si le diera igual. El pequeño está un poco asustado de lo que pueda pasar y mi hija mediana está inconsolable. Casi que empezamos a hablar y no paró de llorar. Yo lloré con ella también.

Estuvimos un buen rato en mi habitación, luego fuimos al mercado a comoprar un melón para refaccionar y pan dulce para mi desayuno. Al mediodía nos dirigimos a la universidad, estaba un poco nublado pero afortunadamente no llovió. Compramos un par de pizzas en la entrada de la universidad y almorzamos en el pasillo exterior de la biblioteca. Luego estuvimos un rato leyendo en el tercer nivel de la biblioteca. Yo aproveché para leer las páginas que le faltaban a mi libro digital.

Vimos un poco más de media hora de -la completamos- Piratas del Caribe III y un poco después de las 6 los fui a dejar a su casa. Traté de darles paz y les aconsejé que trataran de no angustiarse -se que es más fácil pedirlo que hacerlo-, que ya veríamos que pasaba luego. Retorné a mi habitación y trabajé un poco en la asignación que me está llevando más tiempo. Continué leyendo La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire y me dormí un poco después de las once. Puse la alarma para las 4:30 pues no había podido avanzar mucho en mi trabajo por señal intermintente de internet.

Me levantá a las 4:45, encendí mi máquina mas potente y comprobé que tenía buena señal, estuve trabajando mientras planchaba mi ropa y me bañaba hasta las 5:45 y me fuí a mi trabajo como a las 6:15. El día estuvo tranquilo -trabajoso- y por la tarde recibí un correo de mi hijo menor diciendo que estaba preparado para el tiempo total, decía además que su hermana mediana no había opinado nada aún. Un poco antes del mediodía llamé a Axl, habíamos quedado en que llegaría a almorzar a su casa el lunes pues había preparado una comida especial para el cumpleaños de su madre, el domingo.

Por la noche le escribí en FB a un abogado que es parte de mi grupo de voluntarios -y con el que no he podido llevarme bien- para pedirle asesoría en mi caso. Estuvimos conversando casi media hora y quedamos en que debo solicitarle una reunión a mi ex en la que él esté presente. No se en que irá a quedar todo.

Anoche pasé al supermercado por un par de zanahorias. Había planeado llevar ensalada de zanahoria y atún el martes y miercoles pero hoy no me dieron ganas de preparar almuerzo. Además se suponía que nos ibamos a reunir con mi jefa a las 8 y que yo día llevar desayuno, había planeado comprar un par de egg mcmuffins. Al final llegué a mi trabajo como a las 7:40 y mi jefa se apareció como a las nueve. Desayuné café y pan y en el almuerzo comí avena con un plátano y un banano. Compré también tiempo para mi celular pues quería llamar a mis peques y saludarlos por ser el día del cariño y la amistad.

Había planeado salir un poco después de las 5:30 pero terminé saliendo casi a las 7:00 por una reunión interdepartamental y el apoyo al compañero A con un incidente que tenía con una asignación en la que había trabajado la semana antepasada. Vine a mi colonia casi a las 8:00 y pasé a comprar un asado. Cené en mi habitación revisando mis páginas de internet.

martes 7 de febrero de 2012

La invención de la Soledad... coincidencias...

El año pasado -o antepasado- leímos, en el club de lectura de la biblioteca de la universidad, un fragmento -el inicio creo- de La invención de la Soledad de Paul Auster. Me pareció que escribía bien el señor. Estadounidense y entre 50 y 60 años actualmente. Me llamó la atención que el libro empieza con la llamada en la que le cuentan la muerte de su padre. Me recordó a la película El Gran Pescado, no se si tiene relación. Ayer que me puse a investigar un poco más del autor -estuve entreleyendo un par de libros de Auster el domingo en la biblioteca de la universidad- me enteré que cumple años el mismo día que yo. Sus libros tratan -según algunos blogs- sobre la identidad, la soledad y cuestiones existenciales. El lenguaje y estilo me parecen bastante digeribles.

Mi cumpleaños no terminó bien. Como al mediodía al revisar mi correo de hotmail me encontré con un par de mensajes -muy escuetos- de mi ex esposa ofreciéndome que invirtiéramos el regimen con mis chicos. Yo los tendría toda la semana y ella los fines de semana. Me puso mal porque en mi situación actual no podría aceptar su oferta. Trabajo todo el día y no se como haría por las tardes con mis chicos. En fin, los mensajes me provocaron un bajón de ánimo bastante pronunciado. A las 6:30 me retiré de la oficina, me fuí a cenar a Patsy -igual que el año pasado- y luego retorné a la oficina para irme con el compañero A al partido de futbol de los viernes por la noche.

Como el compañero B no pudo acudir, al terminar el partido le pedí jaló a P y me pasaron a dejar al Trebol, de donde tomé el transmetro para dirigirme a mi habitación.
El sábado continuaba con el ánimo bajo. No recibí tampoco información de visita de mi grupo de la mañana y me fuí con el grupo de Mv a visitar el hospital de cancerología. La mayor parte de la visita la pasé con mi nueva amiga del voluntariado. Alrededor de una hora estuvimos conversando con un anciano que tenía un tumor detras de la oreja izquierda. El señor se veía bastante conservado a sus 84 años. Nos estuvo contando una gran parte de su vida. Nos agradeció por llegar a escucharlo. La última media hora la pasamos en una habitación en donde había un señor bastante grande en una cama y un joven -35 creo- en la otra. El joven tenía cancer en la columna vertebral y me comentó directamente que el doctor le había dicho que se iba a morir. Tratamos de pasar un momento con cada uno de ellos.

Después de la visita el grupo de Mv estaba organizando un almuerzo y había planeado acompañarlos un rato. Lastimosamente hubo bastante atraso en la obtención de la comida y preferí dirigirme al Wendy's en el que debía juntarme con mi grupo de la tarde. Con el grupo de la tarde visitamos un asilo -creo que es el más grande del centro histórico- en donde solo atienden a ancianas. Estuve una gran parte de la visita conversando con un par de ancianas bastante coherentes aún. También estuvimos cantando con un compañero que llevaba una guitarra.

Después de la visita la encargada del grupo de visita me entregó una bolsita de regalo de cumpleaños -con globos y algunas sorpresas infantiles-, nos repartieron unos cubiletes y luego nos dirigimos a la casa de una voluntaria que cumplía años ese día. La celebración estuvo genial, empezando porque alguien llevaba un par de bolsas de cascarones de carnaval. Después de armar un buen relajo con los cascarone estuvimos en la sala de la compañera, comiendo tacos y pastel. La encargada del grupo y su novio pasaron a dejarme a pocas calles de mi casa un poco después de las 9 y media.

El sábado había olvidado mi celular en la habitación y cuando retorné tenía como 10 llamadas perdidas. Un par de las llamadas era de Axl -se suponía que ibamos a salir ese día por la tarde- otro par de mis amigos voluntarios del sábado por la noche y los otros números eran desconocidos. También me había llamado mi jefa. Continué leyendo el libro de Larsson y me dormí casi a media noche.

El domingo nos pasamos la mayor parte de la mañana en la habitación con mis chicos. Yo había esperado que mi ex esposa saliera ese día para que conversaramos pero no sucedió. Sin embargo en el día yo no me sentí con muchos ánimos de hacer algo. Les comenté incluso a mis chicos que había algo que me estaba preocupando. Refaccionamos plátanos y almorzamos en el McDOnald's de la Universidad. Incluso encontré una mosca entre las papas fritas. Definitivamente mi energía no era la mejor ese día. Después de almorzar pasamos un rato a la biblioteca, en donde estuve ojeando libros de Paul Auster.

En la mañana habíamos estado jugando ajedrez -en simultaneo- con mis chicos pero el pequeño se había desesperado casi al final de la partida. Para terminar el día jugamos un ratito Dos y luego los fuí a dejar a su casa. Retorné a mi habitación y traté de continuar la lectura de Larsson pero empecé a dormitar. Como a las 8:00 tocaron el timbre y uno de mis vecinos salió a abrir. Vinieron a tocar a mi puerta y eran mi hija mayor y mi hijo menor. A mi hijo menor se le había olvidado realizar una tarea y venían a ver si tenía una moneda de otro país. Afortunadamente tenía una moneda de Nicaragua que me regaló el año pasado P, la que les dí. Continué leyendo un poco y me dormí antes de medianoche.

Ayer entré a mi trabajo a las 8:00. Mi jefa me comentó que me había estado llamando el sábado pues el papá de la practicante que nos ayudó en diciembre había muerto ese día. Cancer. Le conté que había olvidado mi celular. El día de ayer -y hoy- estuvo bien pesado, con bastante presión para avanzar en varias asignaciones. Salí de mi trabajo un poco antes de las 6:00 y fuí al club de ajedrez para la última ronda del torneo. No llegó la persona contra la que me tocaba jugar y me retiré como a las 7:30 del lugar. Cuando iba pasando por la estación de la 18 calle en el transmetro vi que Mv iba caminando por una calle lateral, hablando por teléfono. Me bajé en la etación y la esperé, nos venimos conversando -realmente casi solo yo con mi situación actual- hasta mi estación. Cuando revisé el correo en mi habitación encontré otro mensaje de mi ex esposa.

Este día entré al trabajo a las 8:00 nuevamente. En la mañana estuve trabajando fuertemente en una de las tareas prioritarias y luego me llamó el gerente general para una reunión con mi jefa y los supervisores de otras dos áreas. Estuvo bastante tensa la reunión pero traté de enfocarme en los hechos. Al final uno de los supervisores de otra área estuvo trabajando a la par mía una parte del resto del día para avanzar en la asignación -era algo que tenían que reparar- y al parecer ya está concluida. A la hora del almuerzo me dirig{i al banco en el que me depositan de mi trabajo para trasladar un poco de dinero a la cuenta que utilizo con tarjeta de débito.

Salí del trabajo casi a las 7:00. Uno de los programadores me dió jalón hasta un punto intermedio y pasé al supermercado a comprar un par de zanahorias. Como ya era bastante tarde cuando llegué a mi colonia encontré la panadería cerrada. Compré un par de galletas para cenar con té y encendiendo mi computadora estaba cuando un vecino vino a tocar la puerta. Me entregó un paquete. Primero pensé que era de parte de Erik. Luego vi el remitente y a pesar de ser de acá no lo reconocí. Como estaba dirigido con mi título profesional creí que era algo del Colegio de Ingenieros. El paquete traía un libro de lectura de sexto primaria y una carta de la editora, agradeciéndome el haber permitido incluir mi cuento en el libro. Ya había dado por hecho que la señora no iba a cumplir su promesa de enviarme un libro cuando publicaran mi cuento. Esto me levanta el ánimo: Recibir un libro que será utilizado como texto para sexto primaria con mi cuento y algunas actividades para trabajar valores.

jueves 2 de febrero de 2012

Treinta y nueve años...

La semana pasada terminó más o menos igual que las anteriores. El viernes habíamos quedado con Axl que ibamos a salir pero ya no nos pusimos de acuerdo. El viernes después del trabajo me fui con los amigos de la oficina al partido nocturno de futbol que ya estamos convirtiendo en hábito. Antes del partido con el compañero B y P pasamos a una gasolinera, ellos se tomaron un par de cervezas y yo me comí un hotdog y una gaseosa.

La semana pasada terminé de leer el primer libro de la trilogía de Millenium e inicié el segundo. Después del partido de futbol con el compañero B, P y otros dos amigos que no son de la oficina nos fuimos a la gasolinera que está cerca del obelisco, ellos siguieron tomando y yo me comí otro hot dog, esta vez de tocino. El sábado fue la novena convocatoria de Fábrica de Sonrisas. Me dió la impresión que eran menos voluntarios los que habían llegado pero al ver las fotos me doy cuenta que realmente lo que sucede es que ya somos bastantes los voluntarios antiguos. Después de la convocatoria me dirigí con una voluntaria al restaurante de constumbre en donde almorcé y llamé al voluntario que viven en la misma colonia para que me pasaran a traer con mi amiga más nueva del voluntariado.

Estuve toda la tarde en la casa de Yv. Almorzamos y vimos El Perfume. Yo había leído el libro hace un par de años y me pareció bastante fiel la película. Un poco antes de las 8 me vine a mi habitación a continuar leyendo La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla. El domingo me levanté un poco temprano y fui por mis chicos a las 9:30. Estuvimos armando los cubos -se quebró el más antiguo- y jugando ajedrez. Al mediodía fuimos por su hora de internet y luego almorzamos arroz chino en los campos de la universidad. Estuvimos un rato en la biblioteca y luego vimos en mi habitación una parte de Piratas del Caribe III. Después de irlos a dejar a su casa iba a continuar con el libro de Larsson pero me quedé dormitando hasta casi las 10:00, luego apagué la luz y continué durmiendo hasta las 6:00. Este lunes no tuve reunión pues mi jefa me había llamado el viernes para avisarme que la reunión semanal sería el martes.

El lunes no fuí al campeonato de ajedrez. Lo olvidé completamente pues había quedado con Axl de reunirnos para un café y pastel después del trabajo. Después de conversar un buen rato con Axl me vino a dejar a mi habitación. La semana pasada había hablado un poco con mi mejor amiga de Portland, acababa de retornar con su esposo de un trabajo de voluntariado en Nicaragua. Quedamos en que la llamaría una noche de la semana pero llevo más de una semana sin internet en mi casa. El lunes como a media mañana me llamaron por Skype, estuvimos conversando como media hora. Me gusta ser capaz aún de sostener una conversación en inglés por tanto tiempo.

El martes después del trabajo acompañé a Axl a realizarse unos examenes de laboratorio, la iba a invitar a almorzar luego del laboratorio pero me parece que tenía que llegar pronto a su casa. Me vino a dejar inmediatamente a mi habitación. Como realmente andaba con hambre fui por un asado al puesto que está a pocas calles de mi casa. Ayer después del trabajo pasé a un supermercado a proveerme de avena, atún y un shampoo. En el camino a mi casa me encontré un rollo de dinero, como 10 dólares.

Este día ocurrió lo que varios compañeros me habían prevenido cuando retorné a mi trabajo. Mi jefa tiene la costumbre de no aceptar cuando comete errores y trata de evadir su responsabilidad a toda costa. La semana pasada la sustituí en una reunión y este día se suscitó un conflicto por no haberse asignado una tarea. En cada reunión que la cubro preparo un correo con el resumen de la misma. En esta ocasión hubo una frase que podía ser interpretada de varias formas y ella eligió la que más le convenía. Al final me mostró el correo que estaba enviando al gerente general cuya primera línea decía... 'en la reunión que me cubrío Koan entendió mal un punto y esa fue la causa de la equivocación'.

No era tan así la cosa -de hecho la confusión se dió cuando ella leyó el mensaje- pero bueno.

Mañana cumplo 39 años. 3 veces 13. 3 y 3x3. Me parece interesante que esté a un paso de las cuatro décadas y aún no haya encontrado un equilibrio en mi vida. Creo que debo aceptar que no lo encontraré.

martes 24 de enero de 2012

Ajedrez... ganar, perder...

Ayer no salí a almorzar. La máquina virtual en donde estaba realizando la tarea que tengo asignada estaba bastante lenta -sobrecargada- y me atrasé bastante con la asignación. Almorcé los panitos que me sobraron del desayuno en mi escritorio. Salí un poco antes de las 6:00 y me dirigí al club de ajedrez en el que se está desarrollando el campeonato. Mi primer contrincante fue uno de los que están a mi nivel -entre los participantes está el campeón nacional- pero perdí -otra vez un descuido muy básico- la reina casi al inicio de la partida. Perdí. Contra el otro contrincante ya había perdido en el campeonato anterior. Su nivel está un poco sobre el mío -pero no mucho- logré quitarle temprano una torre pero en el desarrollo del juego fui perdiendo muchas piezas. Al menos sentí que desarrollé mejor la partida. Llevo cuatro pérdidas al hilo. Espero estar aprendiendo a poner más atención a las amenazas.

Me retiré del club italiano -allí se reuné el club de ajedrez- un poco antes de las 9:00 para abordar el transmetro, el grupo aún continuaba reunido. Continué en mi habitación leyendo Los Hombres que no Amaban a las Mujeres, espero terminarlo esta noche. Hoy me levanté un poco después de las 6:00. Llevé avena y unas salchicas al trabajo. Desayuné lo de costumbre, avena y panito y almorcé una de esas sopas de vaso con salchicas y un aguacate que salí a comprar al mediodía. Y un platano.

Terminé -por fin- con la asignación que había tenido entre manos desde la semana anterior y me pasé a una nueva tarea. Salí del trabajo a las 7:00, pasé al supermercado a comprar unas zanahorias y pasé a la panadería a comprar pan pero ya no había. Planeo no dormirme muy tarde.

El martes de la semana pasada mi ex esposa me llamó para que llegara a su casa y conversáramos. Me molestó el hecho de que me convocara -a una hora en que los chicos estaban aún despiertos- para decirme que no iba a 'ayudarme' con las facturas que necesito para la planilla del iva de este año. Tendré que buscar otra forma de proveerme de las mismas pero le comenté que el otro año llevaría el caso a un tribunal pues la mayor parte de mi dinero se va en ese rubro.

El miercoles Rx me llamó para comentarme que andaba por la universidad y pedirme prestado dinero. Creo que el equivalente a quince dólares no empobrece a nadie. Vino un rato a mi habitación, conversamos un poco y luego le entregué el dinero que me había pedido. Se fue bastante rápido.

El sábado me llamó mi papá. Iba por una calle muy transitada -y riesgosa- pero estuvimos conversando un poco. Me comentó que ya había visto el video que habíamos preparado con mis chicos el día de navidad.

Novela negra...

A veces me es difícil entender la forma en la que se cataloga a los libros. En alguna parte leí que Sin City y Pulp Fiction eran películas basadas en novelas negras. Había visto La chica del Dragón Tatuado en alguna parte y vi que era parte de una serie en la que se incluía La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla, al leer la contraportada del segundo me pareció muy deprimente el argumento y me dije que pasaba. La semana pasada estrenaron la película basada en Los Hombre que no amaban a las mujeres, bajé los tres libros el martes o miercoles pasado y hoy espero terminar de leer el primero de la serie. Si, es novela negra.

El domingo pasado por la ncohe planché cuatro camisas. Había estado planeando -desde que compré otra jarrilla eléctrica- empezar a planchar una vez a la semana y utilizar mi vieja jarrilla para preparar huevos cocidos y llevar eso una vez a la semana como almuerzo. El domingo pasado fue el único que realicé lo del planchado semanal.


El lunes pasado empezó el campeonato de ajedrez para el que me había anotado dos lunes atrás. Serán dos partidas de media hora cada una todos los lunes -no se cuantos lunes tardará-. La primera partida fue contra alguien a quien había visto hace muchos años en la facultad, en el área de ajedrez y como parte de un grupo que se pasaba una gran parte del día jugando. La perdí completamente. En la segunda partida perdí mi reina en un descuido muy básico. Ese día mi jefa llevó el desayuno y almorcé avena.

El martes llevé panitos con huevo y salchicas para almorzar. Al mediodía fuí al supermercado que queda cerca de mi trabajo a comprar unas sandalias. No había. El miercoles me tocó que ir al colegio nuevamente pues el día anterior se nos había enviado un correo para entregar ASAP la planilla anual de impuestos. El contador no aceptó la carta de comprobación de pagos que me habían extendido y tuve que ir a pedir una copia de las facturas (2) del año. Aproveché para pagar tres meses de colegiatura. No almorcé y por la noche pasé a comprar un asado al puesto que queda cerca de mi casa.


El jueves almorcé fruta, melón. En la noche nos reunimos con mi grupo del sábado por la noche para celebrar el cumpleaños de una de las voluntarias. Volví a cenar asado y a las 11 que retorné a mi habitación me conecté con la computadora de mi trabajo para tratar de adelantar algo en una asignación bastante extensa en la que he estado trabajando desde el principio de la semana.


El viernes fuí a otro supermercado que queda cerca de mi oficina. Compré un par de snadalias y una papaya. Retorné a almorzar a mi oficina. En la noche nos volvímos a reunir -por tercer viernes consecutivo- para jugar futbol de sala. Terminamos como a las 10:00, el compañero B me dió aventón a mi casita y lo invité a cenar: asado. El sábado empezó el semestre de visitas, con mi grupo de la mañana nos tocaba ir a Antigua pero al ver que habían suficientes voluntarios, era muy lejos el lugar y otro grupo estaba con casi el mínimo le avisé a mi encargado que me iría con el otro grupo. Visitamos un asilo de ancianos de 10:00 a 12:00. Después de la visita retornamos al comedor de costumbre y yo me dirigí al lugar en el que nos reuniríamos con el grupo de la tarde. Con la mayoría del grupo de la mañana ya había visitado, del grupo de la tarde no conocía a ningún voluntario.

Nos reunimos en Taco de la zona 4 en donde almorcé y nos dirigimos a la visita en un orfanato de la zona histórica. Estuve con un grupo de 4 o 5 niños haciendo varias figuras de origami. Después de la visita la encargada del grupo nos pasó a dejar a Miraflores y llamé al voluntario que vive en la misma colonia para ver si iba a ir a la celebración del cumpleaños de la cumpleañera del jueves -esta vez en su casa-. El voluntario pasó por mi al comercial, retornamos a su casa y luego nos fuimos a la celebración. Asado nuevamente, también karaoké. Terminamos un poco después de las 11:00.


El domingo me levanté un poco después de las 8:00, me quedé leyendo un rato en mi camita y luego hice la limpieza. Fuí por mis chicos a las 9:30 y compramos pollo, carne para asar y chorizos. Nos estuvimos en la mañana en mi habitación, ellos jugando en las computadoras y con el cubo de rubik y yo revisando los diarios que he pedido que lleven durante la semana. Preparamos un muy buen asado y por la tarde fuimos a jugar un rato a la universidad. En la biblioteca encontré el libro que estoy leyendo en la computadora y estuvimos allí casi hasta las 5:30.

Retornamos a mi habitación a ver quince minutos de Piratas del Caribe 3 y los fuí a dejar un poco antes de las 6:30. Retorné a mi habitación a continuar leyendo, había planeado también planchar las camisas pero empecé a dormitar un poco antes de las 7:00. Me desperté como a las 8:30 y luego como a las 10:30. Me levanté a lavarme los dientes y continué durmiendo hasta las 4:30 AM. Me levanté a las 5, planché, preparé panitos, leí aún un poco del libro de Larsson, me bañé y entré a las 7:00 a mi oficina. Se suponía que nos reuniríamos con mi jefa a esa hora pero ella llegó como a las 8 menos cuarto.

lunes 16 de enero de 2012

Libros a medias (II)

El sábado pasado intenté devolver los libros que tenía de la biblioteca del CCEG pero al llegar a la misma estaba cerrada. Aprovechando que estaba cerca de la biblioteca del IGA pasé a terminar de leer El Leproso -un libro sobre el retorno de un inmigrante a Guatemala-, que había dejado a medias hacía casi un año. Eso me recordó de un libro que nunca terminé de leer -y ya no me interesa- sobre la represión a los cristianos en los países comunistas. Había yo acompañado a una tía a una aldea en lo más recóndito de Izabal y nos dieron posada en la casa de un pastor. A mí me tocó quedarme a dormir en la habitación del hijo del señor -tenía mas o menos mi edad- y llegué hasta la madrugada leyendo el libro. Un poco después de medianoche llegaron a apagar la luz y me hice el dormido. Nunca terminé el libro.

El domingo que llegué por mis chicos e encontré con que mi hija segunda se había cortado el pie, así que no podía caminar mucho. Habíamos planeado ir a depositar a las cuentas pero decidimos quedarnos en casa. Estuvimos jugando en la computadora y al mediodía fuimos a almorzar -pollo frito- a los campos de la universidad.

El lunes entré a las 6:00 pues había quedado de reunirme con mi jefa temprano. Salí a las 5:00 y fuí a un torneo de ajedrez al club italiano. Era un torneo de 9 rondas de cinco minutos. Perdí las primeras cuatro, descansé una ronda y gané las últimas cuatro. El martes por la noche compré zanahorias en el supermercado y el miercoles y jueves almorcé ensalada de zanahoria y atún. Estuve saliendo toda la semana entre 5:30 y 6 y caminando directamente a mi casita. No tomé cena en toda la semana.

El viernes no había traido almuerzo y no se me antojó comprar algo preparado. A la hora de la comida bajé al supermercado que queda a tres calles del trabajo y compré una papaya, dos bananos y una manzana. Retorné a la oficina en donde pelé la papaya y almorcé casi solo eso. Incluso regalé unas pequeñas porciones a los compañeros que estaban en la cocina. En la noche fuimos a jugar futbol de sala, de 9 a 10. Después del partido el compañero B y su esposa pasaron a dejarme a mi casa. Me regalaron media porción de Wantan.

El sábado me levanté temprano a lavar un baño de ropa que había dejado en remojo el día anterior. Después del lavado pasé al mercado por mis tenis blancos -los había dejado el sábado anterior para que les cambiaran la suela-. Es gracioso que el cambio de suela me costó un poco más que lo que me costaron los zapatos en Portland -usados-. Sin embargo, de comprar otro par de tenis me hubieran salido en el triple de lo que pagué. Después del mercado me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.

Habíamos quedado con mi nueva amiga del voluntariado en ir a devolver los libros, comprar unos tableros de ajedrez y pasar a pagar su internet. También ver la película de Los Muppets. Con el voluntario que vive en la misma colonia pasamos a traer a nuestra amiga al edificio en el que trabajo. Fuimos a la biblioteca del CCEG -no estaba la bibliotecaria- y luego fuimos al mercado central, en donde había visto hacía algunos meses unos tableros de ajedrez chinos bastante baratos. El centro estaba bastante lleno por el cambio de gobierno, pero pudimos realizar las compras sin ningún contratiempo. Después de comprar los tableros nos dirigimos al edificio en el que trabajo para que mi amiga pagara su factura de internet. Nos quedamos un rato en el food court del edificio, jugando ajedrez.

Un poco después del mediodía nos dirigimos a la casa del voluntario que vive en la misma colonia a almorzar -pollo y pizza- y por la tarde vimos la película de Los Muppets. Después de la película fuimos a dejar a nuestra amiga a su casa y con el voluntario retornamos a la colonia. El grupo de voluntarios de los sabados por la noche llegó a la casa del voluntario y estuvimos viendo Misión Imposible III y cenando -ellos, pues yo había comido demasiado en el almuerzo-. Un poco antes de las 11:00 una de las voluntarias me pasó a dejar a mi casita.

Ayer me levanté como a las 8:30 y salí a lavar un poco de ropa que había dejado en remojo el sábado por la noche. Ordené mi habitación y fuí por mis chicos. Desde el sábado pasado estoy turnándolos entre las dos computadoras y resolver dos cubos de rubik. Se están demorando entre 10 y 15 minutos en resolver los dos cubos y ese es el tiempo en el que deben turnarse con las computadoras. Un poco antes del mediodía nos dirigimos a la cooperativa en la que tienen una cuenta de ahorros y les dí el resto de dinero que les enviaron mis papás -y un poquito que puse yo- para que lo depositaran en las cuentas -menos un porcentaje que siempre les queda en efectivo-.

Después de la cooperativa pasamos a comprar una pizza y nos dirigimos a la universidad. Luego de almorzar estuvimos jugando una partida en simultáneo. Estoy enseñándoles a anotar las partidas de ajedrez y ayer fue la primera vez que completaron una partida anotada. Después de terminar la partida estuvimos alrededor de media hora en la biblioteca y luego retornamos a mi habitación. Mis chicos me ayudaron con los trates sucios y luego vimos 10 minutos de Piratas del Caribe III. A las 6:20 los fui a dejar a su casa.

La semana pasada -miercoles o jueves- compré una nueva jarrilla eléctrica. Creo que no estoy consumiendo suficiente calcio y espero poder cocinar unos huevos a la semana en la antigua jarrilla -lo había hecho varias veces hace un par de años-. Compré la nueva para no usar el mismo trasto con el que preparo el té que usualmente tomo. Como utilizaré un poco más de electricidad decidí que ya no voy a estar planchando diariamente la camisa diaria, como he estado haciendo desde hace bastante tiempo. A partir de esta semana plancharé una vez a la semana -domingos por la noche- y usaré la jarrilla de los huevos una -o dos- veces por semana. Anoche después de ir a dejar a mis chicos retorné a planchar las cuatro camisas de la semana. Me dormí un poco después de las 10:00 pues debía de levantarme a las 4:30 para entrar a mi trabajo a las 6:00: además de la reunión semanal debía empezar con una tarea bastante temprano.

sábado 7 de enero de 2012

Libros a medias (I)...

En mi primer viaje a Portland dejé a medias un libro que estaba leyendo en la biblioteca del condado. Se llamaba Transportes González e hija -o algo así- y era la historia de una presidiaria que les lee a sus compañeras de encierro -ella es estadounidense pero estan en una carcel mejicana-. Ella no les lee realmente, supuestamente la mayoría no saben leer y ella toma un libro por cualquier página y va contando su vida, hasta llegar a la prisión. Me pareció interesante la historia pero estaba leyendo bastante inglés en esa época. Cuando retorné al año y medio siguiente -mi segundo viaje- retomé su lectura y me gustó el final. Antes de venirme por última vez de esa ciudad -la tercera es la vencida- estaba leyendo un libro en inglés, en un lugar en donde hacía trabajo voluntarios, se llamaba Tatoo Bangkok -o algo así- y estaba bien interesante. Espero poder terminarlo de leer algún día, creo que leí hasta la cuarta parte o algo así.

Ayer me levanté más tarde que el resto de la semana. Entré a mi trabajo a las 7:30 y desde temprano mi jefa me cambió de asignaciones, indicándome un reporte mucho más extenso y complicado que en el que había estado trabajando los dos días anteriores. Traté de avanzar pero se me hizo cuesta arriba. Incluso no salí a almorzar -no había llevado almuerzo, no había agua caliente para preparar una sopa y no tenía animos de bajar a comprar algo- sino que me quedé en mi escritorio comiéndome unas lonjas de jamón y tratando de darle seguimiento a la tarea entre manos. También había planeado pasar a cenar a la casa del voluntario que vive en la misma colonia pues mi nueva amiga del voluntariado me había dicho que iba a estar allí por la noche.

También se había planeado un partido de futbol de sala con los compañeros de la oficina para la noche del viernes. Estuve en el día sopesando a cual acudir y al principio ni siquiera lo había considerado. Estaba seguro de que ir a cenar con el voluntario de la colonia, mi nueva amiga del voluntariado y Mv era la mejor opción. Sin embargo, los ánimos cambiaron por la tarde y le indiqué a mi amiga que iba a estar trabajando hasta tarde -lo que en parte era verdad-. Le comenté a mi jefa que iba a trabajar hasta las 7:00 y me quedé en la oficina hasta las 8:00. Hora en la que el compañero B, P, otro compañero de la oficina y yo nos dirigimos a la cancha de grama sintética. Habían confirmado como 10 o 12 compañeros y amigos. En el camino aún pasamos a una gasolinera en donde el compañero B y P se tomaron dos o tres cervezas y yo me comí un hotdog -la primera comida desde el desayuno-.

Jugamos como de 9 a 10 en una cancha sin techo. Al menos la gramilla sintética estaba en muy buenas condiciones. Al final llegamos casi 20 jugadores y nos dividimos en tres equipo. Jugamos alternativamente contra el que metiera el gol. Debo decir que después de exactamente un año de no participar en una de estas actividades mi rendimiento estuvo bastante pobre. No obstante corrí, pateé y grité todo lo que pude. Alternativamente estuvimos tomando turnos para entrar y descansar con el compañero B.

Después del partido se había planeado un after, me gusta que mis compañeros y amigos respeten el hecho que yo ya no tomo y aún así no haya roces en estas reuniones. Con el compañero B y el otro compañero de la oficina nos dirigimos a una estación gasolinera cerca del obelisco. Pasamos dejando al otro compañero al lugar en donde debía tomar un taxi hacia su casa y estuvimos en el área de comida de la tienda de conveniencia de la gasolinera hasta un poco después de la una. El compañero B y P siguieron tomando -otras cuatro o cinco cervezas-, junto al data master de la oficina. Otro excompañero de la oficina y su hermano cenaron hotdogs y yo me tomé un capuchino con un pastelito. Como a las una y media de la madrugada pasó a dejarme a mi casa el compañero B. Aún estuve viendo una parte de una película -5 days of war- que me había prestado el voluntario que vive en la misma colonia. Me dormí un poco después de las 2:00 y puse la alarma para las 7:00. Me levanté casi a las 8:00 y puse un baño de ropa en remojo.