sábado, 5 de mayo de 2018

La caza del Septiembre Rojo (or, the ball is rolling again)

Esta semana no fue la más propicia en el tema de búsqueda de empleo, especialmente porque el día martes fue el día de trabajo y es un asueto oficial en el país, todo el aparato estatal hizo puente el día lunes por lo que la semana en general se sintió más corta.

Sin embargo, ayer tuve mi primera entrevista. La verdad es que tener experiencia supone una ventaja para afrontar nuevamente una situación.  He estado viendo que el más joven de mi pasillo está intentando mejorar su empleabilidad a través de cursos de Microsoft Virtual Academy, mientras las chicas de mi pasillo aún esperan por el último día del mes.

Por mi parte he estado actualizando mi información en LinkedIn y en un par de sitios locales de búsqueda de empleo.  El miércoles como a las seis de la tarde recibí una llamada con la primera oportunidad oficial: una chica se identificó como parte de una mediana empresa del país, remarcando que acababan de abrir una posición gerencia en el área de IT y preguntando si estaba interesado.  Mi información la obtuvieron de uno de estos sitios en donde acababa de actualizar mi información.

Por la noche también recibí un correo de una persona de un gran banco del país, el mensaje vino a través de LinkedIn y me indicaba que tienen abierta una posición similar a la que estoy desempeñando actualmente.  El jueves por la mañana ingresé al sitio de empleos de donde tomaron mi información para la llamada del día anterior.  La verdad la empresa se ve interesante y la posición -de acuerdo al sitio- es para la implementación de un ERP, algo que me llama mucho la atención.  La entrevista quedó programada para el viernes a las 4, para lo cual debía llevar mi curriculum actualizado.

También llamé a un par de compañeros del voluntariado que trabajan en este banco del cual recibí el mensaje, para saber un poco sobre el proceso de reclutamiento.  Envié mi curriculum a la persona que me contactó y quedé a la espera de más instrucciones.

Adicionalmente le escribí a una persona con la que he estado en contacto esporádico durante los últimos cinco o seis años; trabaja en el área de informática y me acababa de enterar que ahora vive en Austria. 

El jueves agrupé todos los archivos de mi curriculum -los tengo alojados en un server en la nube- y los guardé en mi celular.  Casi toda la semana he estado retirándome de la oficina entre 2 y 3 de la tarde, aprovechando que el trabajo ha bajado bastante ya que estamos por salir a producción.  La verdad es que la transición de nuestras funciones al país asiático no se ve muy ordenada.  Se supone que están contratando a nuevo personal y aún no les han asignado correos ni entregado computadora de trabajo.

El miércoles me vine caminando del trabajo a mi casa pero el jueves preferí tomar el transmetro para estimar el tiempo que me llevaría llegar  a la segunda estación después de mi casa: la empresa a donde debía asistir ayer está ubicada en la parte sur de la ciudad, relativamente cerca de mi casa pero bastante lejos de mi trabajo.  Planeé tomar el Transmetro hasta la última estación de la ciudad y luego utilizar Uber.

Pasé al café internet de la Universidad pero no pudieron mover la carpeta de mi teléfono a una computadora, ni por cable usb ni por bluethoot.  Fui a cortarme el cabello (tenía más de medio año de estar dejándolo crecer) y luego retorné a mi casa a preparar mi saco y lustrar mis zapatos.  Luego compré un folder con su gancho y fui a imprimir mi curriculum: 28 páginas.

El viernes salí más temprano que de costumbre de mi casa.  Llevaba saco y corbata y dejé mi mochila en casa.  Entré a mi oficina como a las 5:30 y estuve escuchando casi de todos los compañeros las típicas bromas del cabello corto.  Al mediodía me reuní con uno de mis compañeros del proyecto para revisar su nivel de dominio de los documentos que estamos probando.  Salí a las 2:10 de mi oficina, tomé el transmetro -que se demoró más que de costumbre- y luego tomé un Uber.  Llegué al lugar de la entrevista cinco minutos antes de la hora programada.

En recepción me hicieron llenar una solicitud de empleo y luego me entrevistaron el director de Recursos Humanos y la chica que me había llamado el miércoles.  Además la doctora de la empresa me realizó un chequeo express y completé una pequeña prueba de estilos de liderazgo.  Al final salí a las seis de todo el proceso.  Quedaron en que me llamarán (si todo va bien) para una segunda entrevista con la encargada del área.

Por la noche recibí un correo de mi contacto en Austria, indicándome que tenían abierta una posición similar a la que estoy desempeñando.  Le envié mi curriculum en español e inglés pero me respondió esta mañana que el proceso es en inglés y en línea, por lo que deberé -seguramente esta tarde- de ingresar a un sitio a verificar las oportunidades disponibles y la forma de aplicar a la que me interese.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Planeación Estratégica para conseguir un nuevo empleo

Ya había pensado en otras ocasiones sobre la aplicación de esta metodología para esta situación particular.  Especialmente porque la búsqueda de trabajo ha sido (y seguramente será) una constante en mi vida.

Laboralmente, y vitalmente quizá, hubo un antes y después en mi vida: el tiempo vivido en el gran imperio del norte.  Eso fue hace diez años y antes de eso ya llevaba trabajando más de diez años.  En resumen, he trabajado durante más de veinte años y he estado en más de 10 empresas diferentes.  No todo ha sido agradable y nuevamente vuelvo a estar en este interesante mercado laboral.

Después de mi estadía en el norte podría resumirse así: trabajé tres semanas en un call center luego de un mes o así de buscar empleo como Ingeniero.  De allí me moví a dirigir un centro de impresión de data variable; esos fueron tres meses bastante intensos donde retomé la programación en C.  Me retiré porque la política de la empresa era despedir al personal operativo a diestra y siniestra.  Estuve dos o tres meses buscando empleo y encontré como Ingeniero de Soporte en una oficina que proveía software para microfinancieras,  ellos necesitaban a alguien que atendiera a África y Europa del Este.

Esta oficina fue adquirida por una gran empresa de microfinanzas, nos despidieron y estuve otros tres meses o así buscando empleo hasta que entré a trabajar en el gobierno, en donde trabajé exactamente tres días.  Afortunadamente me confirmó un banco y estuve trabajando seis meses como Auditor de Procesos, hasta que me llamaron de la empresa de microfinanzas para trabajar ahora como Analista de Calidad de Software.  Esta vez estuve con ellos un poco más de un año.

De allí me fuí a trabajar a otro banco del sistema, esta vez como Analista de Proyectos, aunque luego de ciertos movimientos internos me reasignaron como Analista de Procesos.  Me despidieron de este lugar porque no me adapté a la cultura interna (creo), estuve tres meses buscando empleo e inicié aquí hace casi cuatro años, otra vez como Analista de Calidad de Software.  Me ha gustado porque las reuniones son en inglés, y, a pesar que la mayoría de mis compañeros son Ingenieros recien graduados se me ha permitido trabajar a mi aire.  Además trabajaba dos días desde casa.

La empresa se ha dividido dos veces desde que inicié acá y un año después del último fraccionamiento, han decidido mover la mayor parte de las operaciones a Asia. Exactamente en un mes dejaré de venir a esta oficina.  Este es, por el momento, mi plan estratégico para superar la crisis -seguro estaré mejorandolo-:

Visión
Antes del 1 de Septiembre de 2018 estaré trabajando en una posición con mejores beneficios que mi trabajo actual y realizando tareas de administración de recursos y tecnología.

Misión
Mejorar mi empleabilidad y tomar acciones para darme a conocer en empresas con oportunidades atractivas.

Valores
Constancia: Cada día tomar acciones para mejorar mi empleabilidad y darme a conocer a más empresas.
Planificación: Aprovechar la metodología para mi beneficio
Puntualidad: Ejecutar las acciones con el tiempo adecuado


Objetivos
-Mejorar la presentación de mi hoja de vida
-Mejorar el contenido de mi hoja de vida
-Trabajar un Part Time que cubra al menos el 50% de mi presupuesto
-Mejorar mi presentación
-Mejorar mi inglés


lunes, 23 de abril de 2018

Soñar en otro idioma (and that is it)...

Hace cuatro días hice un balance de mi situación financiera.  Tengo una hoja de Excel que actualizo cada tres o cuatro meses con los saldos de mis cuentas bancarias (tengo cuatro), el efectivo y las deudas.  Me tranquiliza ver cuántos meses puedo pasar sin trabajar manteniendo un ritmo de gastos como el que llevo.  Mi meta ha sido tener al menos para sobrevivir tres meses sin trabajar (en lo que encuentro otro trabajo), idealmente seis meses.  Esta vez cuento para continuar funcionando por al menos un año.  No está mal, pero también estoy a la mitad de mi cuarta década y he leído que se va haciendo más complicado conseguir un trabajo.  De hecho lo veo cada vez que consulto los anuncios de empleo en mi país.

El viernes en la noche (o el domingo en la madrugada) me ocurrió algo que no me pasaba desde hace un buen tiempo: estuve soñando un poco en inglés.  Era una escena doméstica en la que entraban una mamá con sus dos hijas discutiendo por algo de unos zapatos.  No sé si es porque he estado viendo un reality show de modas que no tiene subtítulos o porque el viernes me despidieron.  De hecho despidieron a casi toda la plantilla porque las operaciones las están moviendo a este país asiático que es el segundo más poblado en el mundo.

La 'oferta' es que si trabajo todo el mes de Mayo, además de la indemnización universal (que no es obligatoria cuando uno renuncia) obtendré un bono equivalente a un poco más de un mes de salario.  La verdad es que no está tan mal pues estaba por cumplir cuatro años acá, con lo que serían cinco meses de salario, más dos meses adicionales porque nunca he tomado vacaciones.  Lo complicado puede ser conseguir otro trabajo similar.  Aunque la cosa no pinta tan mal, he estado sopesando trabajar en un Call Center, en donde ganaría como el 75% de lo que gano acá y complementar el 25% restante con trabajo editorial.  De hecho esta semana (o la siguiente) empezaré a ir a la casa de la amiga de Rb con quien estuvimos trabajando diagramación de libros.

La otra cosa es que nos quitaron el trabajo desde casa a partir del mismo viernes, lo que es una vaina pues es super cómodo empezar a trabajar entre las sábanas.  Así que todo este mes tendré que estar viniendo a la oficina, visitando a Rb únicamente sábados por la noche y domingo todo el día.  La verdad es que estábamos a la expectativa de una fecha para la eliminación del trabajo remoto pero ahora unieron ambas cosas.  Además, con Rb sabíamos que durante los dos meses y medio que mi hija segunda pase en el país no iba a poder quedarme a pernoctar en su casa.

De mi hija mayor no he sabido nada, trato de no fisgonear en su Facebook pero he estado considerando contactarla cuando mi segunda hija venga, más o menos en un mes.  Con mi hijo menor seguimos trabajando en sus tareas atrasadas, reproduciendo una copia de Settlers of Catan y practicando Python para análisis de datos.  Además estamos viendo Civil War,  esta semana se estrena Infinity Wars pero creo que nos esperaremos una semana par ir a verla.

Y el voluntariado.  Al parecer debo dejar de participar en el mismo, debido a distintos cambios que han estado introduciendo.  Como este tipo de trabajo ha sido vital para mantenerme en paz durante los últimos ocho años debo buscar alguna otra forma de realizarlo.  Con Rb estamos contemplando realizar visitas en pareja a alguno de los orfanatos o asilos a donde hemos asistido durante los últimos años.  Aún debemos trabajar en esto, por el momento creo que nuestros domingos van a centrarse en una gran parte en organizarnos con el trabajo editorial.

A ver cómo va esto.

martes, 10 de abril de 2018

Seis meses más tarde (it's six month already?)

Y no, el trabajo en el otro lugar no se dió.  Se lo dieron a mi compañerito en el lado opuesto de mi pasillo.  ¿Irónico?, no sé, cuando yo me enteré de esa oportunidad lo contacté pues supuestamente su hermano trabajaba en ese lugar.  Él aplicó y al final él quedó.  También tiene 15 años menos que yo y contaba con una visa estadounidense vigente (la mía expiró hace un par de años y no la quise renovar).  En fin, aún me llamaron para una última entrevista y luego para un recorrido a las instalaciones y luego nada.  Me enteré del resultado hasta el día en que el susodicho renunció acá y se largó a Canadá, con un sueldo alrededor del 50% más de lo que tenemos acá.  Y luego pasé por un par de semanas de enojo/bajón/incomodidad.  Y eso fue el inicio del último mes del 2017. Y bueno, al final las cosas pasan. 

A finales del mes de diciembre mi hija mayor me informó que quería irse a vivir sola, intentó elaborar algo como que todo lo hacía mal y no quería afectar a nadie.  Intenté razonar con ella sobre las conveniencias de seguir al menos un poco de tiempo más en mi casa.  Un mes antes de eso o algo así me había notificado que ya no seguiría en mi vieja facultada, que estudiaría artes o periodismo o alguna de esas carreras hipsterianas.  Las opciones que le había dado (igual que a mis otros dos vástagos) fueron: estudiaba algo interesante (medicina, ingeniería, arquitectura, o similar) y yo me hacía cargo de cualquier gasto; estudiaba algo hipster (artes, comunicación, psicología o similar) y debía trabajar y estudiar -podía seguir en mi casa-, no estudiaba nada y debía trabajar (y podía seguir en mi casa).  

Cuando me comentó que se quería ir de casa escribí una nota para los cuatro (su madre y sus dos hermanos) comentando como estaba la situación y tratando de globalizar el status de los tres: ella queriendo estudiar algo liberal, trabajar (estaba en el período de entrenamiento de un call center en inglés) y vivir por sus propios medios; su hermana en el colleges dos países al sur del nuestro; su hermano menor recién egresado del ciclo básico y sin haber decidido que estudiar en el nivel medio.  Distribuí la nota por Whatsapp y facebook.

Al final se largó de casa y no me opuse.  Tampoco la he contactado, de hecho la dejé de seguir en Facebook luego de ver un par de publicaciones en donde mostraba sus piercings y hablaba sobre las compras que ha estado haciendo (ropa, zapatos, etc).  Hace un par de semanas mi hijo me comentó que debía escribirle pues acababa de publicar en Facebook que la habían asaltado.  El texto era bien interesante pero no la llamé, creo que necesita mucho espacio en su vida por estos tiempos.

Mi hija segunda también ha tenido su carga de dificultades en el college en el que está por terminar su primer año.  Se supone que son dos años y la adaptación no ha sido tan fácil como se lo esperaba (o nos lo esperábamos).  He recibido un par de correos en donde me notifican de repetidas ausencias a clases e incluso amenazan con suspenderla.  He tratado de hablar con ella pero sólo minimiza los eventos.  No vino para diciembre y creo que fue una buena decisión pues al parecer la carga estudiantil es bastante pesada.  Al final del año escolar como que es obligatorio que retorne a casa.  El mes pasado el envié el pasaje de avión.  Viene la última semana de mayo y se supone que regresa la primera semana de Agosto.  A ver como va eso.

Mi hijo menor.  En la nota que envié le informé a la mamá de mis hijos que no estaba de acuerdo en que lo pusiera a estudiar solo los fines de semana.  No sé si escribí que me parecía una idiotez pero eso es lo que pensaba.  Indiqué que si estudiaba en esa modalidad esperaba resultados super altos o dejaría de aportar dinero para su manutención.  Al final me citó al buffete popular de mi antigua universidad y firmamos un acuerdo en el que ella ponía a estudiar a mi hijo en un régimen de estudio normal y yo seguía aportando la misma cantidad de dinero que he estado depositando desde que mis hijas ya no viven con ellos.  Se suponía que mi hijo tampoco quería estudiar sólo los fines de semana, pero la verdad es que ya no creo todo lo que me dicen.

Ahora está estudiando bachillerato en computación (les empecé a enseñar a programar a los tres desde hace cuatro o cinco años) y este sábado (ahora mis sábados con chicos son sólo sábados con chico) llegó con un promedio alto pero una clase perdida (porque las tareas le parecen aburridas).  La consecuencia es que pasará durante los próximos dos o tres meses haciendo un par de hroas de esas tareas aburridas en mi casa.  Espero que todos aprendamos.

El trabajo sigue.  Después de que mi compañerito se largó me pusieron como principal analista del proyecto que él llevaba; trabajando muy de cerca con la directora de nuestro departamento.  Le expresé (y a mi supervisor) que quería que me subieran de posición (esto parece el gobierno en ese sentido) y se supone que evaluarán este proyecto para ver los pasos a seguir -igual, grandes esperanzas no tengo-.  El proyecto en el que he estado trabajando desde finales del año pasado (se suponía que teníamos que entregarlo en diciembre) se ha alargado y debería de terminar el otro mes.  

He trabajado bastante cerca con la directora y le pedí a Rb que me ayudara a no sobretrabajar como hace un par de años.  Al final me ha tocado trabajar algunas horas las noches del sábado y un par de horas los domingos.  Además, una semana antes de Semana Santa pedí que me dejararan trabajando remotamente pues podía aprovechar las noches para transferir archivos.  Al final terminé trabajando tres semanas desde la casa de Rb, incluyendo la Semana Santa.  Como la hermana de Rb venía de nuestro país vecino del norte aproveché ese asueto diferido para acompañarla al aeropuerto.

La mala (?) noticia es que ya no tendré trabajo remoto.  Por decisiones del más alto nivel se ha estado hablando desde el año pasado que nos quitarían ese 'privilegio'.  A otros departamentos les confirmaron desde la semana pasada que debían estar todos los días en la oficina, nosotros tenemos una reunión hoy en la tarde y varios analistas ya dan por sentado que esa es la noticia más importante de nuestra reunión mensual.

La verdad es que tengo como cinco meses de no vivir mucho en mi casa.  Mi semana empezaba saliendo el lunes a las 5:00 de casa de Rb, trabajando todo el día en la oficina y retornando en la noche a mi casa.  El lunes y martes estaba durmiendo en mi casa y el miércoles a mediodía me iba de la oficina a casa de Rb en donde  trabajaba un par de horas el miércoles, así como todo el jueves y viernes.  El sábado retornaba en la mañana a mi casa para pasar el día con mi hijo y luego en la noche regresaba a donde Rb, los domingos visitábamos con nuestro grupo de voluntarios y terminaba la semana cocinando en su casa para los primeros dos días de mi semana en la oficina.  Y luego estaban las semanas como estas tres últimas donde no salía de su casa más que para pasar el sábado con mi hijo.

Nuestro voluntariado también ha cambiado, y no para bien.  Por una u otra razón la junta directiva decidió un reentrenamiento (remotivación) y suspendieron las visitas.  Estamos iniciando el cuarto mes del año y únicamente hemos visitado un par de veces entre enero y febrero.  Se supone que mejorará pero la verdad es que había decidido empezar a realizar visitas de forma independiente; también contacté a un amigo que fue voluntario en la Unidad de Oncología Pediátrica pero ya no oí nada de él.  Aún veremos como se desarrolla eso.

Y la vida sigue...

lunes, 2 de octubre de 2017

Unos se quedan, otros se van...

C tiene como mes y medio de estar viviendo en el campus del college que le dió una beca, dos países al sur del nuestro.  Hemos hablado un par de veces por whatsapp, aprovechando que tiene wifi en las instalaciones.  Según he visto en su facebook comparte habitación con una noruega y una estadounidense. La salida del país fue un relajo pues en la linea aérea no querían dejarla aboradr porque solo llevaba un pasaje de ida y no llevaba visa.  Al final me tocó que comprar un pasaje de autobús (mismo que se perdió) de Costa Rica a Nicaragua y ya todo marchó sobre ruedas.

K está a mediados de su segundo semestre en mi vieja facultad, aunque perdió el primer curso de matemáticas y está repitiendolo por ahora.  Además habla constantemente que quiere pasarse a la facultad de artes y de que quiere trabajar... no se qué hará finalmente y no creo que 'obligarla' a seguir estudiando algo que no la entusiasma sea un buen camino.

M cleaned his act.  El tercer bimestre, después de haberlo sentenciado nuevamente y ejecutado las consecuencias, salió en limpio y con un buen promedio.  Ahora sólo falta el último bimestre, en el cual lleva las mismas condiciones: o se aplica y sale en limpio o el dinero mensual es reducido.  Se supone que esta semana su colegio está de aniversario y la próxima son los exámenes del último bimestre.  No se ha decidido aún sobre qué estudiar luego del ciclo básico aunque ayer me insinuó que quiere estudiar Ciencias y Letras, en el mismo colegio, me imagino.  No se si al final va a estudiar algo 'serio' en la universidad o alguna cosa de humanidades... ¿en qué habré fallado?

Acabo de cumplir 37 meses en este trabajo (3 años y un mes).  El año pasado estuvo super pesado, trabajé casi todos los feriados y muchos días de muchas horas.  Este año estuvo un poquito más suave, tan suave que me dieron como 12 días de compensación por todos los trabajados el año pasado.

Hace como un mes vi un anuncio de un trabajo en uno de los más grandes call centers de la ciudad.  La posición era la misma que acá y me llamó la atención que uno de los analistas más antiguos de acá publicó en LinkedIn que ya iba a medio proceso.  Me dió curiosidad y apliqué por la misma vía.  Eso fue un lunes, el martes a la hora del almuerzo me llamaron y me entrevistaron de forma rápida en inglés y español.

Luego me volvieron a llamar cuando iba en el autobús de regreso a mi casa. La recepción era malísima e incluso el conductor, al pegarse mucho a un árbol, provocó un relajo al estallar un vidrio de una ventana lateral.  Esta entrevista tardó un poco más y la mayor parte fue en inglés.  A la siguiente semana me llamaron para evaluarme en programación, bases de datos y gramática inglesa.  Aproveché uno de los últimos días de compensación para ir por la mañana a esta cita.

Los exámenes estuvieron interesantes y de las tres preguntas de base de datos una realmente me puso a sudar.  Afortunadamente completé las pruebas y luego me dirigí a un centro comercial en la periferia de la ciudad, a recoger las fotografías de estudio de la graduación de C.  Después de eso pasé a migración a renovar mi pasaporte pero, como no llevaba el anterior, me tocó que retornar a mi casa por el vencido.  Al final renové mi pasaporte y luego me fuí a la casa de Rb, pues K fue a pasar la noche a la casa de su mamá y he aprovechado esas ocasiones para pernoctar donde Rb.

Me volvieron a llamar a la semana siguiente (tenía el últim par de días de compensación) para una entrevista técnica con una persona de El Salvador.  Eso fue hace dos semanas, como tenía dos días libres me pasé el miércoles en la casa de Rb, ella fue a una manifestación antigobierno y yo tomé su auto a las cuatro de la tarde para ir a esta entrevista, que fue bastante extensa y exclusivamente en inglés.  Salí como a las siete y me quedé en mi casa pues el tránsito estaba terrible.  Desde que me tocó llevar a C al aeropuerto he dejado en un par de ocasiones adicionales el automóvil fuera de mi casa.

La semana pasada me volvieron a citar, supuestamente para la penúltima entrevista.  Me habían citado para el lunes a las 6:00 pero a mediodía me la cambiaron para el día siguiente una hora antes.  Como había traído mi saco lo dejé acá en la oficina.  El martes salí rápido y pedí un Uber, llegué bastante temprano a la entrevista y me hicieron esperar como 45 minutos.  La entrevista (también por video conferencia) tardó como 30 o 40 minutos y me dijeron que me contactarían para la última.

Lo interesesante de este proceso es que otros dos analistas de acá han estado en el mismo, uno de ellos se quedó en los exámenes y el otro (el más antiguo) llegó hasta la misma entrevista en la que voy yo.  Además, cuando me entrevistaron hace dos semanas encontré al analista que estaba liderando el proyecto que terminamos hace un par de meses.  Él estaba en la fase de exámenes y, aunque me dí cuenta que no los completó, lo habían citado para la siguiente entrevista la semana pasada.

Tengo más de tres años acá, que es lo más que he durado en un mismo lugar en la misma posición.  No me molesta el trabajo pero en el presente proyecto aún no veo las cosas muy claras.  Además, hace un par de meses nos indicaron que uno de los beneficios de trabajar acá iba a ser removido.  Veremos si me llaman para la última entrevista, y cómo va; o si simplemente debo continuar acá y estar atento a otras oportunidades. 

En el área de redacción, participé en el concurso Tu Ciudad en 100 palabras, nuevamente.  No pude ir a la ceremonia de premiación porque coincidió con la entrevista técnica en el otro lugar, debo llamar para ver si obtuve algún lugar o mención honorífica.  De la editorial anterior no nos han vuelto a contactar y la amiga de Rb estuvo casi dos meses en Estados Unidos, el último mes prácticamente esperando que los vuelos se pusieran al día pues los estados que visitó sufrieron inundaciones por huracanes.  Se supone que nos reuniremos en un par de semanas para ver si continuamos con los libros de primaria.  A ver cómo va eso.

En el área de voluntariado, seguimos con las visitas cuando no se trata de actividades de formación o especiales.  Ayer visitamos un hospital psiquiátrico al que no había ido como en seis años.  Se celebraba el día del niño y mientras la mayoría de voluntarios estuvo en la fiesta, piñatas y refacción, con Rb nos pasamos a un aula en la que estaban 10 o 12 niños con necesidades muy especiales.  La visita estuvo bien.


lunes, 7 de agosto de 2017

Llegadas, partidas...

Acabo de hablar con Rb (el messenger de FB, no less), uno de sus hermanos mayores murió (por enfermedad) esta madrugada. Hoy temprano Rb me salió a dejar a la estación del Transmetro, tenía casi ocho meses de que no dormíamos juntos, o sea, quedarnos una noche entera en la misma cama.  Desde que mi hija mayor se pasó a vivir conmigo.  Los primeros meses pernoctábamos los sábados en casa de Rb, hasta que hubo un conflicto por los perros y decidí terminar con las visitas en familia.  La excusa era (y de hecho había mucho de eso) que trabajaba en labores editoriales los sábados por la noche; pero a veces no se puede tener todo.

Rb fue a visitar a su hermana residente en México, estuvo allí como tres semanas y esos sábados si me llevé a mis hijas (bueno, en la segunda ocasión solo a mi hija mayor) a la casa de Rb pues aprovechamos para lavar mucha ropa.  En la segunda ocasión mi segunda hija se quedó a dormir en la casa de su madre.  Lo mismo ocurrió anoche, Rb me estaba conduciendo a mi casa al final de la tarde cuando me llamó mi hija mayor, avisándome que se iban a quedar ambas a dormir donde su madre.  No recordaba que K se iba a quedar allí y la llamada era para avisar que C también se quedaba.  Como íbamos a medio camino con compras de PriceSmart y no tengo ahora ropa formal en la casa de Rb pasamos a mi casa a dejar las compras y una de mis computadoras, y a recoger una mudada formal, luego retornamos a su casa.

Esta semana es la última que C pasa en mi casa, el sábado debe realizar su prechequeo en la página web de la línea aérea y el domingo de madrugada debo llevarla al aeropuerto.  Su vuelo sale a las 6 AM por lo que creo que debemos estar allí a las 4 AM.  Planeo usar el auto de Rb para llevar a C al aeropuerto, creo que K nos acompañará.  Luego nomás nos quedaremos K y yo en casa.  No creo que mi hijo menor se pase a vivir en el corto plazo conmigo, una de las razones debe ser que su madre no trabaja y entonces se complicaría su vida cotidiana.  Y lo otro es que he sido bastante implacable; le había anunciado que si perdía otra vez una clase no iba a aportar el dinero que les doy mensualmente a él y su madre.  Perdió dos clases, informática (de todas, cuando él sabe programar) con un punteo bien bajo (creo que ya no la puede ganar en el año) por lo que cumplí mi promesa.  

Al final lo obligué a que retirara sus ahorros (que cubren como el 80% de lo que mensualmente les proveo) para que lo utilicen este mes.  Además, y como ya no hay mas ahorros, le indiqué que la manutención del próximo mes está directamente vinculada a sus resultados escolares.  El otro año le toca ya elegir una carrera profesional (si no pierde este grado) y la verdad no veo que vaya por buen camino.  A ver cómo se desarrolla eso.

C está casi lista para irse, aunque aún no ha empezado a preparar la maleta que llevará.  Lo único que tiene ya listo es su violín.  K está en su segundo semestre de Ingeniería, aunque no logró pasar matemáticas ni en el curso de vacaciones ni en segunda retrasada.  Irá atrasada en matemáticas y física y a ver como le va este semestre.  Como se ha puesto varias veces bien intensa la discusión sobre sus estudios, llegando a un connato de suicidio (que más veo como una inmadurez mal canalizada), le presenté tres opciones: seguir estudiando algo serio (ingeniería, arquitectura, medicina o así) y yo me hago cargo de todos sus gastos, incluso asignándole una pequeña suma semanal para cuestiones personales; estudiar algo menos serio (humanidades o así) y trabajar, aportando un 25% a los gastos de la casa; o no estudiar y dedicarse nomás a trabajar (aportando el 50% de los gastos de la casa).  Hasta el momento ha elegido la opción 1, y espero que se mantenga en su decisión. M es la gran incógnita ahorita, él ha dicho que quiere estudiar ingeniería (es muy bueno en cuestiones tecnológicas), pero hasta el momento no ha tomado con seriedad sus estudios.  Espero que esto cambie en el plazo inmediato.

Ayer no fui a visitar pues llegué temprano a la casa de Rb y en lugar de preparar desayuno o quedarme con la computadora en la sala me metí a la cama con ella y sus perros.  Al final nos levantamos tarde y no nos dió tiempo de ir a visitar el asilo al que hemos estado yendo los últimos domingos.  No me sentí tan tan mal pues el día anterior había estado teniendo síntomas de gripe y se supone que no debemos visitar cuando estamos enfermos.  El sábado llevé a C al dentista y a M a que retirara sus ahorros.  Ese día almorzamos en el restaurante de comida vegetariana favorito de C, coincidentalmente me empezó a molestar un diente (premolar según Rb) e hice una cita para hoy con la dentista.  Espero que se pueda salvar, sino será el primer diente no molar que pierda (he perdido como 4 muelas ya).

No hemos ido a visitar varios domingos durante los últimos dos meses (Rb más pues se fue a México un tiempo) porque nos reunimos con una ex compañera de Rb que se dedica a producir libros (de hecho ella fue el primer contacto para el trabajo que estuvimos realizando al inicio de año).  Las reuniones han sido para planear libros de ortocaligrafía para básicos y bachillerato y libros de ciencias naturales para el nivel primario.  Con Rb trabajamos el contenido de seis libros de ortocaligrafía y luego trabajamos el diseño de los mismos, Rb trabajó tres libros y yo dos; como esto último es algo que mis hijas habían visto en sus estudios les dí la mayor parte del trabajo.  Al final cada una recibió (aún debo hacérselos efectivo) como 150 dólares por un trabajo esporádico durante tres semanas, yo recibí como 50 dólares pues preferí que mis hijas se mantuvieran ocupadas, K estaba en sus vacaciones de medio ciclo y C nomás estaba yendo a recibir un curso de diseño dos días a la semana.

Hace como tres semanas fuimos por última vez a la editorial con la cual estuvimos trabajando desde principios de año; nos hicieron efectivo el último pago.  Se suponía que se querían reunir con Rb el viernes pasado para planear nuevos libros para el nivel básico pero al final ya no la llamaron.  Este día Rb llamó y le indicaron que la persona encargada había tenido una emergencia pero que aún estaba pendiente la reunión.  O sea, como que si habrá más trabajo allí, pero no este mes; lo que no me queda tan bien porque este mes la amiga de Rb se fue de vacaciones a Estados Unidos y yo ya entregué la parte del libro de primero primaria que tenía asignada. En mi trabajo 'normal' las cosas han estado un poco raras.  La semana pasada nos convocaron a una reunión para indicarnos que ya no tendremos la opción de trabajo remoto. El proyecto en el cual he estado trabajando desde el año pasado (y que durante unas semanas lideré) llegó a su fase final el sábado pasado, de hecho ese día trabajé hasta las 4 de la madrugada.  A ver si hay otro proyecto o me tocará (este mes cumplo tres años acá!) moverme hacia otro lugar. Veremos cómo va eso.

lunes, 5 de junio de 2017

Dos graduaciones... graduations, graduations.

Mi hija mayor empezó la facultad este año... Antes de medio semestre estaba ya quejándose que había elegido mal, que realmente quiere estudiar arte y así.  De los cinco cursos que llevan ahora los del primer semestre (recuerdo que hace 25 años eran cuatro nomás), ganó cuatro: deportes, dibujo técnico, social humanística e inglés.  Los cuatro los ganó casi sin el examen final, el curso que perdió fue matemáticas, que debería ser el centro de la carrera.  Tampoco logró pasarlo en el primer examen de recuperación -que ahora lo realizan antes del curso de vacaciones-.  Está ahora cursándolo en vacaciones, en donde comprimen el contenido de cuatro o cinco meses en cuatro semanas.

Lo complicado del asunto es que la primera semana del curso de vacaciones coincidió con la última semana de su preparación como voluntaria en el grupo en el cual he estado durante más de siete años. Y también coincidió con el fin de semana en el cual mi hija segunda culminó sus estudios de bachillerato.  La semana pasada estuvo un poco especial.

Como ahora vivimos con mis hijas bajo el mismo techo ya no me quedo a dormir donde Rb.  Habíamos estado pernoctando allí los sábados durante los primeros meses del año, con la excusa de que trabajamos juntos en la escritura de libros, pero, hace como un mes hubo un conflicto un poco extraño entre Rb, mi hija mayor y sus perros.  Esa noche retornamos a dormir a nuestra casa y desde entonces no ha habido contacto entre Rb y mis hijas.  Lo que creo que debió permanecer desde el inicio, en fin, al menos probamos.

Como ahora tengo dos días para trabajar remotamente, los jueves y los viernes me voy temprano a la casa de Rb y allí trabajo hasta las cinco o seis de la tarde. Los sábados los paso con mis hijos y el domingo con Rb hacemos trabajo voluntario por la mañana y por la tarde nos quedamos en su casa. Como la graduación de mi segunda hija estaba programada para un viernes por la tarde había solicitado cuatro días de vacaciones en mi trabajo, los cuales coincidían, al igual que el año pasado, con un lanzamiento en producción del proyecto en el cual llevo un par de años trabajando.

El martes pasado, mi primer día de vacaciones, lo utilicé para inactivar un automóvil del cual aún estaba debiendo los impuestos de circulación luego de diez años de no verlo.  Luego pasé al colegio de mi hijo menor a dejar su tarjeta de calificaciones.  Regresé como al mediodía a mi casa y almorzamos con mi hija mayor, luego vimos una parte de Black Hawk Down, que iniciamos a ver a finales del año pasado.  Ese día habíamos planeado reunirnos en el centro con mi segunda hija para asistir a la proyección de una película en el Centro Cultural Español.  Era el último día de clases de mi segunda hija.

El miércoles había planeado reunirme con H, a quien estoy ayudando en la planificación estratégica de su ONG, pero, como pasé todo el día en la casa de Rb y había estado lloviendo un poco fuerte, reprogramé la reunión para este día.  El jueves también lo pasé con Rb, creo que ambos día estuvimos poniéndonos al día con House of Cards, Better Call Saul y Silicon Valley.  El miércoles también habíamos llavado el auto de Rb al taller pues, luego de un par de meses de constantes reparaciones, debían cambiarle el radiador.  El jueves le tocaba a Rb la última dósis de vacuna antirrábica pues, por andar acariciando perros en la calle, había recibido una mordida unas semanas antes y le tocaba inmunización.

El viernes vino mi papá del puerto.  Habíamos ido a visitarlo dos semanas antes y habíamos conversado sobre la próxima graduación de mi segunda hija y su asistencia al evento.  El año pasado, para la graduación de mi hija mayor, vinieron mi mamá y mi papá; pero este año mi mamá se encuentra en la costa opuesta cuidando a mi hermano mayor, quien tiene enyesada completamente una pierna por un accidente de motocicleta.

Estuve llamando a mi papá desde temprano y a media mañana fuimos con Rb a recogerlo.  Almorzamos donde Rb y luego pasamos a mi casa para vestirme formalmente y recoger a mis hijas, de allí nos fuimos al colegio de mi hija segunda.  El acto de graduación inició puntualmente a las 3 de la tarde y terminó como a las cinco y media.  Lastimosamente, a diferencia de la graduación de mi hja mayor, no pudimos pasar sin incidentes con la madre de mis hijos y ella se retiró del evento con mi hijo menor apenas concluidas las actividades.  Bastante molesto, realmente, pues habíamos conversado con mis hijas de cenar algo en familia para celebrar la graduación.

Al final, terminamos cenando con mis hijas y mi papá en un Mc Donalds.  Luego fuimos por unos helados.  Mi papá se quedó a dormir esa noche en la habitación de mi segunda hija, ella se quedó en mi habitación y yo me quedé a dormir en la sala, en donde mi hija mayor estuvo trabajando hasta altas horas de la madrugada en su primer tarea de matemáticas del curso de vacaciones.  A las cinco y media de la mañana le preparé café a mi papá y lo fui a dejar a su autobús; a esa misma hora mi hija mayor salió hacia el campamento de dos días que culmina la preparación como voluntarios de nuestro grupo.

A las ocho y media llegó mi hijo menor acompañado de su madre.  Mi segunda hija aún debía ver algo del vestido y salieron con su madre a ocuparse del asunto.  Con mi hijo menor tuvimos una conversación un poco tensa y un poco larga sobre un intercambio de mensajes que tuvimos en el messenger de Facebook el martes por la noche.  Se ha estado sintiendo presionado pues hace un par de meses le indiqué que si volvía a perder una clase (perdió dos examenes el primer bimestre) cortaría completamente la manutención que le paso a él y a su madre. Luego de la conversación desayunamos y fuimos por el auto a la casa de Rb.

A media tarde nos dirigimos con mi segunda hija y mi hijo menor al hotel en donde estaba programada la fiesta de graduación.  La penúltima actividad era una sesión fotográfica, su madre había declinado participar pero al final no estuvo tan mal.  El evento estaba muy bien coordinado, con equipo de iluminación y todo; hubo fotografías de mi hija en su vestido para la fiesta, de mi hija conmigo, de mi hija conmigo y con su hermano, y de mi hija con su hermano.  Después de las fotos retornamos a mi casa y a las seis de la tarde fuimos a dejar a su hermano a su casa.

La fiesta estaba programada para las ocho de la noche pero, como no me gusta andar conduciendo temerariamente, llegamos un poco después de las siete y cuarto.  Estuvimos esperando en el food court del centro comercial que está adosado al hotel y un poco antes de las ocho subimos para la foto grupal que estaba programada para las ocho y terminó realizándose casi a las nueve.

La mamá de mis hijos llegó a la fiesta pero no quiso -justificándose en ropa inadecuada- acompañar a mi hija y a mi en el desfile en una pasarela que debían realizar todos los graduandos.  El orden para subir a la pasarela era alfabético por lo que pasamos bastante tarde.  Un poco antes de las 10 de la noche fuimos anunciados y subimos a desfilar; deteniéndonos, como habíamos sido instruidos, en tres puntos específicos, para las respectivas fotografías.

La fiesta estaba programada para concluir a las seis de la mañana del domingo.  La mamá de mis hijos se retiró como a las 11 y con mi hija nos esperamos hasta cerca de la una de la mañana.  Ninguno de los dos bailamos por lo que pasamos del vals de graduandos.  La comida estuvo compuesta de entremeses llevados cada hora a la mesa por un equipo de meseros y hubo bebidas alcohólicas, aunque yo ya no me dedico a esos hábitos.

Un poco después de la una de la mañana nos retiramos con mi hija.  Como no quería molestar a Rb yendo a dejarle el auto pues luego debe retornarme a mi casa, esperé a que mi hija se durmiera; luego me puse a ver The Accountant, que había tenido en una de mis computadoras desde hace unos meses y un poco después de las cuatro de la mañana me dirigí a la casa de Rb.  Íbamos a ir a visitar un hospital pediátrico pero un poco después de las ocho me comentó que su perra más grande estaba enferma del estómago y planeaba llevarla al veterinario.  Cancelamos la visita y nos quedamos en su casa todo el día.

Por la noche retorné a mi casa en donde mi hija mayor estaba dormitando, luego de su fin de semana de campamento y mi segunda hija estaba disfrutando de su primer día libre luego de sus dos años de bachillerato.  Mi segunda hija se va becada durante dos años al tercer país al sur del nuestro.  Todo el mes pasado estuve tramitando la papelería para que le otorguen la visa de estudiante en ese país y esta semana debo comprarle su boleto aéreo.  A mediados de Agosto empezará otro período interesante.