lunes, 2 de septiembre de 2013

Hábitos

Me parece que Stephen Covey era el que decía que primero uno forma los hábitos y luego los hábitos lo forman a uno.

El sábado en la noche luego de retornar de la reunión con el grupo de los sábados por la noche aún vine a leer un poco Guerra Mundial Z, muy poco.  Me faltaban diez o veinte páginas pero preferí leerme pues ya pasaba de medianoche.  El domingo me costó levantarme, bastante.  Había dejado el reloj para las siete pero terminé levantándome casi a las siete y media.  Salí a lavar las camisas y ropa interior que había dejado en remojo la noche anterior y un poco después de las ocho me dirigí al lugar en donde me reunía con el grupo de la mañana.

Cuando iba en el bus recibí un par de mensajes del voluntario que usualmente nos da aventón al lugar de visita.  Llegué al lugar un poco antes de las nueve y estuve allí entre periódico y conversación hasta las nueve y media, hora en la que nos dirigimos al lugar de visita.  Que era un asilo para familias acaudaladas.

El asilo está en una de las mejores zonas de la ciudad pero, como le comentaba hoy a un compañero, no importa si el lugar es lujoso o precario, la soledad es la misma.  Previendo que era un asilo me había llevado uno de mis tableros de ajedrez y me estuve casi toda la visita jugando ajedrez con un anciano que en su anterior vida era finquero y zootecnista.

La visita terminó a las doce y luego de la retroalimentación retornamos al mismo lugar de reunión en donde pagué el almuerzo que debía hace casi un mes.  El lugar estaba bastante lleno pero no pude ver a los voluntarios del grupo de la tarde.  Como el lugar estaba tan lleno y había varias personas esperando mesas dejamos la mesa libre y nos unimos con otros voluntarios.  El voluntario que usualmente nos da aventón se despidió y yo me quedé con otro grupo jugando dominó.

Una de las voluntarias -quien antes era una paciente en un hospital de oncología- andaba de bajón porque acababa de terminar con su novio de año y medio.  El novio era parte de su grupo y los amigos estaban tratando de animarla.  Pero luego se despidieron.  Como la chica me comentó que se deprimiría si se quedaba sola y me invitó a acompañarla al centro, abordamos un autobús y nos dirigimos a la sexta avenida. 

Recorrimos una parte de la avenida y luego fuimos a una venta de ropa usada.  Me interesaba comprar un saco negro pero sólo encontré uno de cuadros.  Lo compré de todos modos.  También compré -por fin- unos tenis negros pues los Nike que traje de Portland ya estaban rompiéndose.  Alrededor de las seis acompañé a mi amiga a tomar el autobús y luego tomé el transmetro.

Vine un poco antes de las siete a mi habitación y luego fui al supermercado de la otra calle a comprar un cubilete de chocolate, y pan para el almuerzo de hoy.  Planeaba cenar y luego leer un poco, y luego ver un poco de alguna película.  Terminé de leer -por fin- Guerra Mundial Z y luego me quedé dormido, no me dí cuenta qué estaba haciendo.  Me desperté como a medianoche, me lavé los dientes y continué durmiendo hasta hoy a las cinco y media.

Me levanté a las seis, preparé los panes para mi comida de hoy y planché mi camisa.  Me fuí al trabajo un poco antes de las siete.  Ando peludo, otra de las cosas que iba a hacer ayer era cortarme el cabello pero por haberme quedado dormido ya no lo hice.  Llegué a mi trabajo como a las siete y media.  Se suponía que Ant tenía una reunión toda la mañana de este día y me extraño verlo en la oficina.  Cuando le comenté revisó la programación de reuniones y se dirigió al edificio en el cual tenía la reunión.  Un poco después empecé a verificar mis propias reuniones y me dí cuenta que la reunión no era este día.  Lo llamé y me indicó que también acababa de darse cuenta.  Retornó a la oficina.

Nuestra jefa llegó un poco después de las ocho y aproveché para ver un par de temas de una vez pues Ant la ha acaparado bastante últimamente.  Como a media mañana mi jefa llegó a mi lugar para ver un par de temas y pude ver -o medio ver, más bien- un nuevo organigrama.  No ví específicamente el nuevo puesto de Ant pero me imagino que lo ascenderán a un puesto intermedio, lo que me deja en una disyuntiva pues no creo que quiera reportarle a él.  Vería eso como una deslealtad de mi jefa el cambiar las líneas de reporte.  En fin.  A mediano plazo estoy planeando cambiarme de área.  Tecnología sería una opción, o Normativa, en otro caso.

Al mediodía aproveché para ir a pagar un par de meses de la cuota del Colegio de Ingenieros.  Afortunadamente ahora se puede pagar en un banco del sistema pues antes me tocaba madrugar cada cierto tiempo y pasar temprano a las oficinas del Colegio.  Como es una transacción que no es común la cajera se tardó bastante en procesar el pago.  Al menos fue bastante amable.  Almorcé los panes que llevaba en el retorno a mi oficina.

Por la tarde estuve planificando mis actividades para el mes que está iniciando.  Como a media tarde me llamó la jefa de mi jefa para ver los avances en un documento que estoy reportándole directamente.  No había avanzado nada y debo enviarle más información.  Ant se fue un poco después de las cinco y con el compañero del BMW habíamos quedado de salir a las cinco y media.  Comentamos los cambios que se vendrán con el ascenso de Ant.  La verdad no los vemos muy prometedores.

Vine a mi habitación un poco después de las seis y cuarto.  Traía una lista de actividades que quiero empezar a realizar -leer, programar, ver videos educativos- para no pasarme toda la noche en redes sociales y navegando.  Otra vez estoy tratando de trabajar en los hábitos.  La primera actividad en la lista era meditar.  Veinte minutos.  Lo hice durante dieciocho.  Luego he estado leyendo, leyendo de programación y escribiendo un poco de código.  Espero ver un video de Seis Sigma que revisaremos en grupo el jueves y luego no dormirme muy tarde pues mañana tengo una reunión de dos a seis y no quiero andarme durmiendo en la misma.  All is well.


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