martes, 1 de enero de 2013

Martes, Año Nuevo...

Son las seis de la mañana del martes primero de enero de 2013.  Anoche me dormí entre nueve y diez de la noche.  Puse el reloj para las 8:00 -a las 8:30 planeo dirigirme a la cas de mi prima favorita, quien me invitó a almorzar en famialia- pero hay por allí alguna fiesta de fin de año aún en curso.  El animador se ha tomado bastante en serio su papel y aún está enviando saludos a los asistentes.  O eso creo, la verdad no alcanzo a entender que es lo que habla a cada pocos minutos por el micrófono.

Había planeado pasar este día con mis peques.  El día de Navidad los tuve conmigo.  Mi ex esposa supuestamente hizo planes con los peques para este día y no pudo ser.  Lo que no me amarga, pues tengo cierto sentido de justicia y creo que es bueno que ellos también puedan pasar ese día juntos.  Digo, fue bueno que pasaramos el día de Navidad juntos.

Ayer le comentaba al voluntario que vive en lamisma colonia que es extraño el relajo que se hace por el año nuevo.  Al final son etiquetas de los días.  En realidad nada cambia.  El sol sale por el mismo lugar, avanza su recorrido y anochece.   Y luego hay otro día.  Podría verse esto como pesimista pero no, realmente es un llamado para aprovechar cada día, porque cada día es especial.

Hace muchos años hacía una lista de propósitos para estas fechas.  Ahora en algunas otras fechas las he hecho.  En los años recientes estuve realizando una lista de eventos sucedidos durante el año, los más memorables, se suponía.  Seguramente algo sobre esto último dejaré por acá.

Ayer me desperté a las siete de la mañana.  Me despertó mi mejor amiga del voluntariado, realmente.  A esa hora recibí un mensaje en el celular contándome que estaba enfermita, que se había puesto mala del estómago y que casi no había podido dormir depués de la medianoche.  Que seguía en pie, sin embargo, nuestra cita de ese día.  Seguí en mi camita, viendo internet, seguramente.  Me levanté finalmente como a las siete y media. 

Me bañé y, a las ocho de la mañana. me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia; quien ya estaba sacando el automóvil del parqueo.  Nos dirigimos a la casa de mi mejor amiga del voluntariado y tuvimos que esperar en una calle cercana como media hora, pues me envió un mensaje que aún estaba alistándose.

Como a las nueve y media nos dirigimos los tres a Skala y nos acomodamos en el McDonald's del lugar.  Estuvimos desayunando -al menos mi amigo y yo- como tres horas, también estuve reinstalándole el driver de sonido a la portátil de mi amiga.  Ellos estuvieron jugando Scrabble -lo había empacado pues se suponía que llegaria al menos otra persona- durante ese período.  La reunión estuvo buenísima.  Muchas risas y sonrisas.

Un poco después del mediodía nos dirigimos la cine que está en el lugar.  Entramos a ver John Reacher.  Que, al igual que el año pasado para la misma fecha, es una película de acción protagonizada por Tom Cruise.  Un poco antes de las cuatro de la tarde retornamos a dejar a mi mejor amiga del voluntariado a su casa.  Luego le pedí favor al voluntario que vive en la misma colonia de que pasaramos a la pastelería en la cual me había ganado el pastel la semana pasada, a reclamar mi premio.  Era un pastel pequeño de frutas.

El voluntario que vive en la misma colonia pasó a dejarme a mi casa un poco antes de las cinco.  Entré a dejar mi mochila y llamé a mi hija mayor, para ver si podía pasar a dejarles el pastel pues era frío y no creo que conviniera que permaneciera fuera de la refrigeradora.  Mi chica estuvo de acuerdo y fuí a su casa.  Salieron los tres.  Les dí muchos abrazos y les entregué el pastel.  Luego retorné a mi habitación.

Como había desayunado un poco temprano tenía un poco de hambre.  Salí a comprar un menú de dos piezas de Pollo Pinulito y un pan baggete y retorné a almorzar a mi habitación.  Luego, aprovechando la buena conexión de mi máquina llamé a mi ex jefe en Portland, con quien estuve hablando unos minutos -estaba en una fiesta, o eso parecía-.  También llamé a mi mejor amigo en esa ciudad y a su hermano.  Mi mejor amigo estaba en el campo de golf y su hermano iba manejando, por lo que solo les deseé feliz año nuevo a ambos.

Luego llamé a Gl, con quien tuve una muy buena relación en Portland, y quien ha venido, junto con su esposo, al país en cinco o seis ocasiones -al menos en tres de ellas nos hemos visto-.  Ella fue quien me trajó esta portátil el año pasado.  Gl se jubiló de maestra hace como cinco o seis años.  Ahora se dedica totalmente al trabajo voluntario, en su ciudad y en varios países alrededor del mundo.  Ella si estaba disponible anoche. 

Estuvimos hablando casi una hora.  Yo totalmente en inglés y ella algunas partes en español y otras en inglés.  Me comentó que el tres de enero viaja -otro viaje de voluntarios- con su esposo a Tanzania. Le conté sobre el tanzano que vino este año al país. Nos estuvimos poniendo al día de nuetras vidas.  Más yo.  Le comenté que entre mis planes a mediano plazo está el de viajar nuevamente a Portland, aunque en esta ocasión por pocos días, nomás para ir a saludar a mis amigos.  Me ofreció su casa para la estadía en la ciudad.

Después de conversar con Gl estuve un rato hablando con varios amigos sobre FB, luego -casi a las nueve de la noche- puse Rush Hour 2 en la computadora y la programé para que se apagara en 30 minutos.  Me dormí antes de que pasara media hora.  Hasta las seis de la mñana que el animador de la fiesta continuaba con sus saludos.  Creo que ya le pusieron fin a la fiesta pues la música dejó de sonar y se escucha un gallo -no recuerdo haber escuchado uno desde hace tiempo- que está anunciando el nuevo día.  El despertador sonará dentro de una hora y cuarto.  Trataré de dormir otro poco.




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