Es el cuarto fin de año que paso en mi país luego de dos años de estadías en Portland. Al igual que otros años esta vez me dormí temprano, un poco antes de las 10:00 pm ya estaba en cama, al igual que otros años, escuché entre sueños la cohetería de la medianoche. Y anoche si me desvelé, de hecho llegué a mi casa después de medianoche pues una de las voluntarias de mi grupo de los sábados por la noche nos había invitado a cenar tamal en su casa. Llegamos como a las 7:30 y estuvimos con tamal, chocolate y pierna -y una larga conversación- hasta la medianoche.
El miércoles de la semana pasada me reuní con mi nueva amiga del voluntariado a almorzar, ella me trajo almuerzo y yo estuve enseñándole a armar el cubo de rubik. Ella me trajo también mi sexto cubo -mide 10 centímetros de arista-. Por la noche pasé a un supermercado que queda camino a mi casa a comprar una figura de acción para mi hija mediana. El jueves debía ir a cobrar la liquidación de mi trabajo anterior. El día anterior me habían llamado para citarme al mediodía. Cuando salí de mi casa no pude encontrar mi tarjetero -en donde tengo mi identificación y varias tarjetas- por lo que al llegar a mi trabajo bloqueé mi tarjeta de débito, para evitar cualquier riesgo.
La ida a cobrar mi liquidación fue terrible, casi dos horas solo en ir y venir en autobus. Afortunadamente el cheque estuvo bastante mayor de lo que yo había esperado (más de 5 veces lo que esperaba) y eso a pesar de que me descontaron casi el 30% por cargos de la capacitación inicial. Deposité el cheque en la cuenta que estoy utilizando y retorné a mi oficina. De acuerdo a lo que me había indicado mi jefa, he estado tratando de no salir muy tarde. El contador de mi oficina me dió aventón a la universidad y de allí caminé a mi casita. En el camino pasé a una librería a comprarle un juego de lápices a mi hija mediana, para completar los regalos.
El viernes estuvo bastante tranquilo en la oficina. Le había encargado un par de tamales a mi jefa y almorcé uno de estos al mediodía, luego salí con un par de compañeros al centro comercial de al lado a caminar un poco. Salí un poco después de las 5:30 y caminé una buena parte del camino con uno de los compañeros del mediodía que iba en la misma dirección. Antes de salir de la oficina el voluntario que vive en la misma colonia me había llamado para indicarme que estaba en su casa por si quería pasar a cenar. Compramos unos tacos en un puesto cercano y cené en su casa viendo un para de capítulos de La Ley y El Orden. Un poco después de las 9:00 me retiré a mi habitación. En la puerta de la casa del voluntario encontré a Mv, me sorprende lo mucho que cambian las relaciones de un año a otro. El año pasado fuimos muy muy íntimos, de hecho hasta hubo connato de ser pareja, y ahora apenas nos hablamos.
Como me faltaba empacar la mitad de los regalos, aproveché para realizarlo el viernes por la noche. Esa noche y la anterior había estado ayudándole a mi nueva amiga del voluntariado a recuperar el control de sus cuentas de hotmail y facebook que habían sido secuestradas a mediados de la semana. Estuve utilizando Chrome Remote Desktop y me pareció muy bueno para brindar reporte remoto. El sábado me levanté a las 4:45 pues le había ofrecido a mi nueva amiga despertarla. Debíamos pasar a recogerla a las 6:30 a un comercial céntrico -cerca de mi trabajo- y puse la alarma a las 4:45. Me iba a volver a dormir pero preferí quedarme vendo The Punisher. A las 6:15 me dirigí a la casa del voluntario que vive en mi colonia para la visita del 24 de diciembre de mi grupo de voluntarios.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
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lunes, 26 de diciembre de 2011
domingo, 27 de marzo de 2011
Fin de semana fuera de la ciudad...
El miercoles me dormí tarde por ver Flightplan -Jodi Foster-. El Jueves me levanté como a media mañana, lavé la ropa que tenía en remojo y fui al banco a pasar un poco de mi cuenta en moneda extranjera a moneda nacional. Pasé a almorzar a un Taco Bell y desposité también un poco de dinero en mi cuenta de ahorros, pagué asimismo mi habitación. Como la reunión del sábado era en pijama -y usualmente no utilizo una- pasé a una tienda de ropa a comprar un pantalón de dormir.
Pasé a comprar otro par de banquitos de plástico a un almacen cerca de la dieciocho calle y luego vine a mi habitación a terminar de bajar Solomon Kane. Por la noche respondí a un par de ofertas de trabajo luego -como había planeado- fui a la casa del voluntario que vive en la misma colonia y lo invité a cenar pollo frito. Estuvimos un par de horas jugando Scrabble. Retorné a mi habitación y terminé acostándome casi a las 2 de la mañana del viernes por ver la película que acababa de bajar.
El viernes me levanté a las 6:00. Ordené mi habitación, preparé dos mochilas y una sleeping bag y me fuí a tomar el bus a Coatepeque un poco antes de las 8:00. Como en cierta parte del camino había una manifestación el bus tuvo que tomar una via alternativa alargando el viaje un poco más de una hora y encareciendo el pasaje como el 15%.
Llegué a Coatepeque alrededor de las 3:00. Llamé a la voluntaria que se había ofrecido a recibirme en su casa y pasamos por otra estación de buses a recoger a otro de los voluntarios que había llegado ese día. Hs también había llegado el viernes pero ya estaba hospedado en otra casa. Estuvimos en la casa de esta voluntaria la tarde del viernes viendo televisión -por primera vez para mi desde el año pasado- y por la noche fuimos a la Feria de la localidad en donde estuve hasta casi las dos de la mañana que otro de los voluntarios nos consiguió aventó de vuelta a la casa en donde estabamos quedandonos. Antes de dirigirnos a la feria estuve ayudando a dos voluntarias y un voluntario a preparar los pasteles que se ofrecerían al día siguiente. Tenía casi una decada de no separar la clara de los huevos para preparar turrón.
El sábado me desperté casi a las 10:00. Desayunamos frente a la tele y salimos a dar una vuelta por el pueblo -la voluntaria, mi compañero de la ciudad y yo- y a comer un helado, también pasamos a comprar mi pasaje pues había planeado tomar el bus a las 2:00 de la mañana para regresar temprano a la ciudad. Por la tarde estuve leyendo un poco de Legítima defensa -el libro de John Grisham que me llevé- y luego acompañé a varios voluntarios a dejar los pasteles y luego el equipo de sonido al turicentro en donde se celebraría el segundo aniversario del grupo en Coatepeque.
La actividad estaba programada para empezar a las 7:00. A las 7:00 apenas estabamos entregando el equipo de sonido. Como a las 8:00 empezó el programa: Canciones, juegos, discursos y luego la cena. Había una piscina a la par de las mesas y la mayor parte de los voluntarios terminaron nadando antes de que se sirviera la cena. Me traté de mantener un poco aparte pues aunque planeaba meterme a la piscina no quería hacerlo tan temprano -ni vestido y calzado-.
Luego de la cena la disco empezó a poner música bailable y muchos de los voluntarios se congregaron en la pista. Personalmente no soy fanático del baile -hay algo entre el ritmo y yo que no funciona- pero al estar alrededor de la pista terminamos bailando - o algo parecido - con una de las voluntarias que nos había compañado la noche anterior. El resto de la noche lo dividí entre la pista de baile, la piscina y la quiebra de piñatas.
Un poco antes de medianoche me despedí de los voluntarios que tan bien me recibieron en su pueblo y conseguí aventón -otra voluntaria en una moto- para pasar a la casa en donde había dormido por mi mochila y luego a la estación de buses. Llegué a la estación alrededor de la 1:15, me habían recomendado que me presentara al menos a la 1:30 pues el bus pasaba por los pasajeros a las 2:00. La oficina estaba cerrada y el lugar bastante solitario pero no me sentí inseguro, por estar en un pueblo. Me quedé frente a la oficina leyendo el libro de Grisham.
Como a la 1:30 pasaron dos personas en una moto y reconocí a un voluntario por el sombrero que había usado en la celebración, regresaron y comprobaron que todo estuviera bien. Se despidieron y luego el voluntario que iba manejando retornó a acompañarme hasta que el bus pasó por mí alrededor de las 2:10.
Como no tenía mucho sueño continué leyendo el libro otros 20 o 25 minutos, hasta que apagaron todas las luces del interior del bus. Hice esfuerzos por conciliar el sueño y en algún momento me quedé dormido. Desperté cuando el conductor anunció que los pasajeros a Guatemala estaban servidos. Eran las 5:15 y el bus estaba estacionado en la terminal de la empresa de transportes. Como la terminal queda aproximadamente a 15 calles de mi lugar me vine caminando. Entré a mi habitación como a las 6:40 y traté de dormirme otro rato antes de ir por mis peques.
Por la claridad del día me costó conciliar el sueño pero volví a dormirme y cuando el reloj sonó a las 8:30 todavía lo volví a reprogramar para las 9:00 -suerte que había dejado mi habitación completamente limpia y ordenada-. A las 9:00 me levanté y arreglé para ir por mis chicos. Los llamé a las 9:30 y me informaron que ya estaban listos. Había planeado llevarlos al IRTRA pero dos de ellos aún andan con molestias de la gripe y mi chico menor traía una invitación para un museo en donde le regalarían una mochila, le darían un diploma por contribuir a la cultura de la paz y le presentaría a su familia una moderna herramienta educativa -venta de enciclopedias-.
Como la actividad era en el museo del ferrocarril -teníamos muchos meses de no ir- decidí que valía la pena. Fuimos al lugar, escuchamos una pequeña conferencia de ventas y luego a varios niños les regalaron una mochila y les dieron un diploma. Luego nos dieron un recorrido guiado por las máquinas y áreas del museo. Salimos un poco después del mediodía y nos fuimos caminando a la sexta avenida -que ahora es amigable con los peatones- del centro histórico. Encontramos a un grupo de mi voluntariado que andaba regalando abrazos y luego de saludarlos pasamos a un restaurante de pizza por una grande de pepperoni.
Almorzamos en el centro y luego pasamos por un helado. Retornamos a mi habitación en el transmetro. A mis chicos les encantó SCRATCH que es un proyecto de enseñanza de programación para niños a partir de los ocho años desarrollado en el MIT. Lo había instalado durante la semana en las tres máquina y hoy sorteamos quien empezaría a usar cada una y les dí cuarenta y cinco minutos para que se familiarizaran con el programa y empezaran a escribir ordenes y ciclos en la parte de scripts del mismo. Quedaron encantados. Como les había prometido luego les di quince minutos para que jugaran lo que quisieran en la computadora que les había tocado.
Después de terminar con la computadora salimos a comprar tostadas y les preparé té. Mientras refaccionábamos estuvimos viendo la canción de Phineas and Ferb con subtítulos -les prometí que quien se la aprendiera perfectamente recibirá un regalo- y un capítulo de Phineas and Ferb solamente en inglés. A las 6:00 los fuí a dejar a su casa.
jueves, 17 de marzo de 2011
Revolución del Amor...
Ayer me levanté alrededor de las 8:30. De acuerdo al correo recibido el vuelo de American arribaría al aeropuerto a las 10:40. Estuve leyendo un poco en mi habitación y luego me bañé y me dirigí al aeropouerto. Llegué bastante temprano -como a las 10:00- y estuve esperando en la salida. Un poco antes de las 11:00 Gl y su esposo salieron cargados de muchas maletas. Llamamos al transporte del hotel en el que se hospedarán y hacia allí nos dirigimos.
En el hotel mis amigos me hicieron entrega de parte de Klick de: Un teclado para una de mis máquinas, un disco duro para otra y una computadora completa -en esa estoy posteando esto-. La laptop está como nueva y el dinero que les dí para que le entregaran a Klick es casi un tercio de lo que me hubiera costado una similar acá. Me encantó.
Mis amigos además me dieron -de parte de ellos- un par de libros para mis chicos y un par de libros que me envió otro de mis amigos de Portland -estos sobre meditación-. Estuvimos haciendo los arreglos necesarios en el hotel para que almacenaran el equipaje pues ellos se irían en la tarde a Panajachel, luego fuimos a almorzar a un lugar cercano al hotel -y al aeropuerto-.
Estuvimos almorzando -y conversando- un par de horas. Gl habla bastante bien español y su esposo entiende un poco pero habla menos. Estuvo interesante el tiempo compartido. A las 2:00 retornamos al hotel y ellos abordaron un bus que los llevaría a Panajachel. El mismo vehículo me transportó hasta la parada del transurbano y me vine a dejar mis nuevas adquisiciones a mi habitación.
Vine un poco antes de las 4:00 y me dirigí hacia el Centro de Convenciones en el cual Patch Adams estaría disertando sobre Humor and Health. Personalmente no me llamaba la atención acudir a este evento -ni visitar con él tampoco, aunque lo había realizado el lunes- pues no me gusta pensarme como un seguidor de alguien. El evento estuvo bastante desorganizado, la mayoría de asistentes eran jovenes y el personal a cargo se las veía negras para establecer un poco de orden. Incluso tuve que prestarle mi naríz a un voluntario y mi bata y mochila a otro para que colaboraran con el orden.
Afortunadamente no empezó muy atrasado el evento. La conferencia estuvo muy buena, básicamente Patch narró sus experiencias iniciando y desarrollando el trabajo de risoterapia que lo ha llevado a muchos países alrededor del mundo. Un punto muy emotivo fue la parte de preguntas que podía hacer el público -únicamente fueron permitidas siete u ocho preguntas- en donde dos personas que acababan de sufrir pérdidas en su vida y estaban aún en período de luto preguntaron sobre como reponerse y continuar animando a otras personas. Me encantó su enfoque pues coincido en que cuando toca pasar por pérdidas el proceso debe vivirse completamente, sin tratar de negar o acelerar cualquiera de sus etapas.
La actividad terminó un poco después de las 10:00, en lo que nos despedíamos todos y los comentarios finales con muchos voluntarios terminamos saliendo casi a las 11:00. Una de las voluntarias me dió jalón a mi lugar y vine a leer un par de capítulos de Chiquita. Me dormí casi a medianoche.
sábado, 1 de enero de 2011
Fin del 2010...
El día de Navidad -sábado pasado- me levanté alrededor de media mañana. No tenía muchos ánimos de ir al almuerzo al que me habían invitado mis primas pero no quería quedarme todo el día en cama, o encerrado en mi habitación. Finalmente decidí -o decidió la moneda que lanzo usualmente para tomas decisiones que no son muy importantes- acudir. Me bañé y me dirigí a la casa de mi prima favorita. El almuerzo estuvo bien, pavo y pollo. Estuve compartiendo con mis primas y sus familias, mi primo y su esposa e hijo y mis tíos por dos o tres horas. A media tarde mi prima mayor y su familia pasaron a dejarme a mi habitación. Pasé el resto del día -y una gran parte de la noche- leyendo Los Pilares de la Tierra.
El domingo tocaba ir a Internet con mis chicos. El café internet al que frecuentemente acudimos estaba cerrado así que tuvimos que irnos a uno que queda en un Centro Comercial algo alejado. Luego de la hora y cuarto de internet almorzamos en el mismo centro comercial, comida china.
El lunes era el retorno a la oficina luego de las vacaciones más largas que he tomado en este trabajo. Al llegar tenía como 180 correos atrasados de la semana anterior. Fué una semana bastante cargadita, mi jefe se había tomado la semana completa de vacaciones por lo que ante cualquier eventualidad -no saber que hacer en alguna situación de soporte- había que estar llamando para pedir dirección.
El Lunes y el Miercoles una chica -o debo decir dama?- de Calidad me pasó dejando a mi casa pues a su área le tocó quedarse a atrabajar hasta tarde y mi casa le quedaba como a mitad del camino, ambos días estuve también trabajando en un caso bastante complicado en la base de datos de nuestro cliente en el pequeño país vecino del sur.
Se había estado hablando de reunirnos luego del trabajo con el Compañero A, el Compañero B y P, que ahora está en implementación, e ir a la casa de nuestro jefe para tener una reunión de área por el fin de año pero no logramos ponernos de acuerdo. Finalmente con P, MA y el Compañero B nos reunimos el Jueves luego de mi turno y nos fuimos al bar en donde hemos tenido las últimas reuniones sociales. La noche estuvo intensa, nos tomamos como dos litros de cerveza cada uno y luego nos fuimos a la casa de MA en donde continuamos con Ron. El resultado fue que me levanté super tarde el viernes y llegué a traer a mis chicos con una hora de atraso.
El jueves había entrado a mediodía a la oficina por ser el último día laboral de la semana. El día anterior había terminado de leer Los Pilares de la Tierra que me tuvo desvelándome durante casi toda la semana. Como me tocaba llevar la refacción -también por última vez- salí de mi habitación alrededor de las 10. Me dirigí al banco -tres bancos- y le deposité a mi ex la manutención de los chicos. Luego pasé al cuarto banco, a depositar un poco de dinero en mi cuenta personal de ahorros. Compré comida en Mc Donalds para el Compañero A y el Compañero B e ingresé a laborar. Aproveché este día que la asistencia al trabajo no era tan grande para llamar a Portland, estuve hablando con varios miembros de la familia con la que vivi casi dos años -hace ya más de dos años de eso- y poniendonos al día de nuestras respectivas vidas.
El viernes fui a traer a mis chicos un poco despues de las 10 -habíamos quedado a las 9 por lo que fue la segunda ocasión en el año que llegaba tarde- y los llevé a ver Megamente. Me sentía muy mal, la resaca se complico con un resfriado que había empezado también el día anterior. Luego de ver Megamente venimos a almorzar a mi habitación y los fuí a dejar alrededor de las 4 a su casa.
Mientras estabamos en el cine había recibido una llamada del voluntario que vive a pocas cuadras de mi casa, como odio hablar por celular cuando estoy viendo una película había apagado el celular y lo llamé cuando salí. Me invitó a cenar en su casa. Luego de ir a dejar a mis chicos retorné a mi habitación, me tomé un par de antigripales y dormité por un par de horas. Me levanté un poco mejor y me dirigí a la cena.
Se nos unió en la cena Jc y Mj, otros dos voluntarios -y asiduos de nuestro grupo de los sábados- y cenamos carne asada, vimos películas y nos desvelamos hasta las 2:00 AM.
A medianoche salimos a ver los fuegos artificiales que la ciudad lanza al recibir el año nuevo.
A las 2:00 me despedí de ellos y me vine a dormir a mi habitación, estuve aún leyendo un poquito del primer libro de Harry Potter.
El domingo tocaba ir a Internet con mis chicos. El café internet al que frecuentemente acudimos estaba cerrado así que tuvimos que irnos a uno que queda en un Centro Comercial algo alejado. Luego de la hora y cuarto de internet almorzamos en el mismo centro comercial, comida china.
El lunes era el retorno a la oficina luego de las vacaciones más largas que he tomado en este trabajo. Al llegar tenía como 180 correos atrasados de la semana anterior. Fué una semana bastante cargadita, mi jefe se había tomado la semana completa de vacaciones por lo que ante cualquier eventualidad -no saber que hacer en alguna situación de soporte- había que estar llamando para pedir dirección.
El Lunes y el Miercoles una chica -o debo decir dama?- de Calidad me pasó dejando a mi casa pues a su área le tocó quedarse a atrabajar hasta tarde y mi casa le quedaba como a mitad del camino, ambos días estuve también trabajando en un caso bastante complicado en la base de datos de nuestro cliente en el pequeño país vecino del sur.
Se había estado hablando de reunirnos luego del trabajo con el Compañero A, el Compañero B y P, que ahora está en implementación, e ir a la casa de nuestro jefe para tener una reunión de área por el fin de año pero no logramos ponernos de acuerdo. Finalmente con P, MA y el Compañero B nos reunimos el Jueves luego de mi turno y nos fuimos al bar en donde hemos tenido las últimas reuniones sociales. La noche estuvo intensa, nos tomamos como dos litros de cerveza cada uno y luego nos fuimos a la casa de MA en donde continuamos con Ron. El resultado fue que me levanté super tarde el viernes y llegué a traer a mis chicos con una hora de atraso.
El jueves había entrado a mediodía a la oficina por ser el último día laboral de la semana. El día anterior había terminado de leer Los Pilares de la Tierra que me tuvo desvelándome durante casi toda la semana. Como me tocaba llevar la refacción -también por última vez- salí de mi habitación alrededor de las 10. Me dirigí al banco -tres bancos- y le deposité a mi ex la manutención de los chicos. Luego pasé al cuarto banco, a depositar un poco de dinero en mi cuenta personal de ahorros. Compré comida en Mc Donalds para el Compañero A y el Compañero B e ingresé a laborar. Aproveché este día que la asistencia al trabajo no era tan grande para llamar a Portland, estuve hablando con varios miembros de la familia con la que vivi casi dos años -hace ya más de dos años de eso- y poniendonos al día de nuestras respectivas vidas.
El viernes fui a traer a mis chicos un poco despues de las 10 -habíamos quedado a las 9 por lo que fue la segunda ocasión en el año que llegaba tarde- y los llevé a ver Megamente. Me sentía muy mal, la resaca se complico con un resfriado que había empezado también el día anterior. Luego de ver Megamente venimos a almorzar a mi habitación y los fuí a dejar alrededor de las 4 a su casa.
Mientras estabamos en el cine había recibido una llamada del voluntario que vive a pocas cuadras de mi casa, como odio hablar por celular cuando estoy viendo una película había apagado el celular y lo llamé cuando salí. Me invitó a cenar en su casa. Luego de ir a dejar a mis chicos retorné a mi habitación, me tomé un par de antigripales y dormité por un par de horas. Me levanté un poco mejor y me dirigí a la cena.
Se nos unió en la cena Jc y Mj, otros dos voluntarios -y asiduos de nuestro grupo de los sábados- y cenamos carne asada, vimos películas y nos desvelamos hasta las 2:00 AM.
A medianoche salimos a ver los fuegos artificiales que la ciudad lanza al recibir el año nuevo.
A las 2:00 me despedí de ellos y me vine a dormir a mi habitación, estuve aún leyendo un poquito del primer libro de Harry Potter.
viernes, 15 de enero de 2010
Capas...
Para tu información, un ogro tiene mucho más de lo que te imaginas.
- Un ejemplo.
- ¿Ejemplo? Está bien...
Los ogros son como las cebollas.
- ¿Ellos apestan? o ¿Te hacen llorar?
- ¡No!
-¿Las dejas al sol y se quedan cafés?
¡No! ¡Capas! Las cebollas tienen capas.
¡Los ogros tienen capas! Las cebollas tienen capas.
¿Comprendes?
Ambos tenemos capas.
¡Ohh! tienen capas. Bueno, no a todos les gustan las cebollas.
El aterior es un diálogo -versión mexicana, me parece- de Shrek (I). Estaba pensando sobre este diálogo ayer mientras me bañaba -las ideas más creativas se me ocurren en el baño matutino-. Creo que al final, las capas no le conciernen solo a los ogros. No se si a todos les pasará -temo que no-, pero, yo también, puedo contarme enter los que tenemos capas.
Y todo empezó en la niñez, creo, bastante espartana. Me portaba mal -no hacía lo que debía o decía algo indebido- y era disciplinado en forma muy fuerte, brutal quizá podría decirse. Y no era alguien que no me quisiera, o quisiera dañarme, era la persona que más me ha querido -y aún me quiere- quizá: mi madre. Creo que ya he escrito en otros posts sobre los castigos, así que no insistiré en eso.
Y bien, eso fué una capa, aprendí a ser el niño bien portado, el obediente, el serio, el comprensivo quizá. En la adolescencia fué la iglesia, y creo que esta la adopté en una forma un poco más conciente. Digo, la primera fue por supervivencia básica, la segunda fué quizá como de pertenencia a un grupo. Luego vino la universidad, y obtuve la capa profesional, de pareja, de padre...
Ahora, a mis treinta y seis, me gustaría librarme de esas capas. Algunos -quizá muchos- días aún soy el niño que trata de esconder sus errores, para evitar que lo castiguen. A mis padres los llamo cada mes o algo así y nuestros diálogos son como:
-Que tal?
-bien, y ud, que tal?
-bien,
-...
-Ok. Gusto de saludarlos, los llamo otro día y conversamos, se cuidan.
Hace unos tres años tuve una conversación extensísima con una dama estadounidense -por skype y en inglés- en donde analicé cada una de las razones por las cuales mi matrimonio no estaba funcionando y no funcionaría nunca. Al final, al mostrarme sorprendido de haberlo elaborado tan bien, la señora esta me dijo: No tienes la presión de ser juzgado.
Como se libera uno de las capas? Como reconoce uno su personalidad esencial?
Otra parte de mi koan.
- Un ejemplo.
- ¿Ejemplo? Está bien...
Los ogros son como las cebollas.
- ¿Ellos apestan? o ¿Te hacen llorar?
- ¡No!
-¿Las dejas al sol y se quedan cafés?
¡No! ¡Capas! Las cebollas tienen capas.
¡Los ogros tienen capas! Las cebollas tienen capas.
¿Comprendes?
Ambos tenemos capas.
¡Ohh! tienen capas. Bueno, no a todos les gustan las cebollas.
El aterior es un diálogo -versión mexicana, me parece- de Shrek (I). Estaba pensando sobre este diálogo ayer mientras me bañaba -las ideas más creativas se me ocurren en el baño matutino-. Creo que al final, las capas no le conciernen solo a los ogros. No se si a todos les pasará -temo que no-, pero, yo también, puedo contarme enter los que tenemos capas.
Y todo empezó en la niñez, creo, bastante espartana. Me portaba mal -no hacía lo que debía o decía algo indebido- y era disciplinado en forma muy fuerte, brutal quizá podría decirse. Y no era alguien que no me quisiera, o quisiera dañarme, era la persona que más me ha querido -y aún me quiere- quizá: mi madre. Creo que ya he escrito en otros posts sobre los castigos, así que no insistiré en eso.
Y bien, eso fué una capa, aprendí a ser el niño bien portado, el obediente, el serio, el comprensivo quizá. En la adolescencia fué la iglesia, y creo que esta la adopté en una forma un poco más conciente. Digo, la primera fue por supervivencia básica, la segunda fué quizá como de pertenencia a un grupo. Luego vino la universidad, y obtuve la capa profesional, de pareja, de padre...
Ahora, a mis treinta y seis, me gustaría librarme de esas capas. Algunos -quizá muchos- días aún soy el niño que trata de esconder sus errores, para evitar que lo castiguen. A mis padres los llamo cada mes o algo así y nuestros diálogos son como:
-Que tal?
-bien, y ud, que tal?
-bien,
-...
-Ok. Gusto de saludarlos, los llamo otro día y conversamos, se cuidan.
Hace unos tres años tuve una conversación extensísima con una dama estadounidense -por skype y en inglés- en donde analicé cada una de las razones por las cuales mi matrimonio no estaba funcionando y no funcionaría nunca. Al final, al mostrarme sorprendido de haberlo elaborado tan bien, la señora esta me dijo: No tienes la presión de ser juzgado.
Como se libera uno de las capas? Como reconoce uno su personalidad esencial?
Otra parte de mi koan.
domingo, 6 de diciembre de 2009
Felicidad, reggae...
El reggae es uno de mis géneros favoritos, Bob Marley es uno de mis héroes. Esta mañana estaba buscando algo de música para animarme, anoche me dormí tempranísimo, alrededor de las 19:00 o así. Me desperté en la madrugada a apagar la luz, y hoy, por exceso de sueño, ando algo de bajón. Me desperté como a las 7:00, salí a poner en remojo la ropa que necesito para esta semana y retorné a mi habitación. Ví el último capítulo de Dr House (Wilson) y luego, a las 8:00, salí a lavar la ropa. Luego, buscando levantar mi ánimo: Debe ser un día bueno, llevaré a mis niños a Mc y a mi trabajo - lo que me han estado pidiendo desde hace tiempo-.
Busqué en Youtube música para animarme, Lose Yourself de Eminem usualmente funciona, pero, esta vez encontré esto: Felicidad -Gondwana-.
Bárbaro.
Busqué en Youtube música para animarme, Lose Yourself de Eminem usualmente funciona, pero, esta vez encontré esto: Felicidad -Gondwana-.
Bárbaro.
jueves, 26 de noviembre de 2009
Felicidad y presente...
Volví a ver -la he visto como cinco o seis veces- Hechizado en el tiempo, o Congelado en el Tiempo o El Día de la Marmota, creo que fué filmada a principios de los noventa.
La película es bastante Disney Style, una comedia ligera, de un cascarrabias que se queda atrapado en el mismo día: Despierta todos los días en el 02 de febrero a las 6:00 y su día se repite una y otra vez. Phil, me parece que se llama, pasa por varios estados, primero negación, enojo, sarcasmo, cinismo, desesperación, suicidio, hedonismo, etc.
Al final, se podrían apreciar varias conclusiones, como que la gente muere - hay un anciano mendigo que no puede salvar, aunque lo trate por varios medios- y que no importa lo que pasó o vaya a pasar, lo único con lo que contamos es este preciso día, al final, cambia de ser el que ve el vaso medio vacío, alguien que no gusta ni de sí mismo, a la persona que puede ayudar al prójimo, aún a costa de algunas incomodidades, o hacerle a alguien -especialmente irritante- su día perfecto.
Buena.
La película es bastante Disney Style, una comedia ligera, de un cascarrabias que se queda atrapado en el mismo día: Despierta todos los días en el 02 de febrero a las 6:00 y su día se repite una y otra vez. Phil, me parece que se llama, pasa por varios estados, primero negación, enojo, sarcasmo, cinismo, desesperación, suicidio, hedonismo, etc.
Al final, se podrían apreciar varias conclusiones, como que la gente muere - hay un anciano mendigo que no puede salvar, aunque lo trate por varios medios- y que no importa lo que pasó o vaya a pasar, lo único con lo que contamos es este preciso día, al final, cambia de ser el que ve el vaso medio vacío, alguien que no gusta ni de sí mismo, a la persona que puede ayudar al prójimo, aún a costa de algunas incomodidades, o hacerle a alguien -especialmente irritante- su día perfecto.
Buena.
martes, 17 de noviembre de 2009
En busca de la felicidad...
He leído casi todo lo de García Márquez. Me parece que estaba dando clases hace 15 años o así y ví a uno de mis alumnos del bachillerato con 'Cien Años de Soledad', le pregunté de que trataba y me dijo algo como -un tipo está delante del pelotón de fusilamiento y se empieza a acordar de su vida- o algo así... Antes había leído La Hojarasca y El Coronel no tiene quien le escriba, pero a partir de Cien Años de Soledad me leí casi todo... excepto el último el de las memorias de sus ????? tristes, no me llamó la atención, y Vivir para Contarla lo dejé a medias...
El año antepasado encontré en la biblioteca un libro de cuentos, entre los cuentos estaba el de Eréndira y su abuela, un cuento patético hasta el extremo, releyendo Cien Años de Soledad hace un par de semanas me encontré que Eréndira -con el mismo argumento- aparece allí, no me acordaba de haberle puesto atención cuando lo leí antes...
'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada'-título original del cuento- es una historia completamente trágica: una niña de catorce años -o así- que es prostituída por su abuela para pagarle las pérdidas ocasionadas al haber provocado el incendio de la casa en que vivían. Empieza mal, con Eréndira huérfana, viviendo -sirviendo- a su abuela, se desarrolla mal, con toda la historia de la esclavitud y -si bien recuerdo- termina mal, al librarse Eréndira de su abuela, con la ayuda de su 'amor' huyendo enloquecida, dejándolo ahora solo a él.
En 'el olor de la guayaba' que es una conversación entre García Márquez y un amigo, el autor afirma -como en casi cualquier entrevista- que todo lo que escribenlo ha tomado de la realidad...
Lo increíble -para mí-, o al menos, lo que permaneció mucho tiempo en mí después de leer el cuento -creo que no lo terminé, por su crudeza- fué el siguiente fragmento:
...y en el centro del salón vio a una monja bella que no había visto antes, tocando un oratorio de Pascua en el clavicémbalo. Eréndira escuchó la música sin parpadear, con el alma en un hilo, hasta que sonó la campana para comer. Después del almuerzo, mientras blanqueaba la escalera con la brocha de esparto, esperó a que todas las novicias acabaran de subir y bajar, se quedó sola, donde nadie pudiera oírla, y entonces habló por primera vez desde que entró en el convento.
-Soy feliz -dijo.
Ni hablar, la felicidad tiene muchos -tantos como le queramos dar- matices...
El año antepasado encontré en la biblioteca un libro de cuentos, entre los cuentos estaba el de Eréndira y su abuela, un cuento patético hasta el extremo, releyendo Cien Años de Soledad hace un par de semanas me encontré que Eréndira -con el mismo argumento- aparece allí, no me acordaba de haberle puesto atención cuando lo leí antes...
'La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada'-título original del cuento- es una historia completamente trágica: una niña de catorce años -o así- que es prostituída por su abuela para pagarle las pérdidas ocasionadas al haber provocado el incendio de la casa en que vivían. Empieza mal, con Eréndira huérfana, viviendo -sirviendo- a su abuela, se desarrolla mal, con toda la historia de la esclavitud y -si bien recuerdo- termina mal, al librarse Eréndira de su abuela, con la ayuda de su 'amor' huyendo enloquecida, dejándolo ahora solo a él.
En 'el olor de la guayaba' que es una conversación entre García Márquez y un amigo, el autor afirma -como en casi cualquier entrevista- que todo lo que escribenlo ha tomado de la realidad...
Lo increíble -para mí-, o al menos, lo que permaneció mucho tiempo en mí después de leer el cuento -creo que no lo terminé, por su crudeza- fué el siguiente fragmento:
...y en el centro del salón vio a una monja bella que no había visto antes, tocando un oratorio de Pascua en el clavicémbalo. Eréndira escuchó la música sin parpadear, con el alma en un hilo, hasta que sonó la campana para comer. Después del almuerzo, mientras blanqueaba la escalera con la brocha de esparto, esperó a que todas las novicias acabaran de subir y bajar, se quedó sola, donde nadie pudiera oírla, y entonces habló por primera vez desde que entró en el convento.
-Soy feliz -dijo.
Ni hablar, la felicidad tiene muchos -tantos como le queramos dar- matices...
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