Creo que es parte del orgullo de sentirse “buen lector” o “lector serio” el no dejar un libro a medias… o se trata más de una autopercibirse como alguien que no deja na tarea a medias… o sea, terminar correctamente lo que se ha iniciado.
El problema con leer –y no tener dinero- es que mucho del material debe consequirse, al menos en principio, a expensas de otros: o te prestan los libros o encuentras la forma de conseguirlos de alguna otra manera…
En la localidad donde crecí no había nada parecido a una biblioteca… o al menos no lo había hasta que casi estaba terminando mi educación primaria… pero para ese tiempo ya tenía en mi casa incluso mejor material que el par de bibliotecas locales –una era parroquial-.
Aunque nunca tuvimos en casa El Gran Tesoro de la Juventud… mi padre se encargó de proveernos con varias colecciones de ciencia y técnica… diccionarios, incluso bastante material para el auto-aprendizaje de inglés… creo que así fue como comencé a interesarme en el idioma.
Cuando estaba alrededor de la mitad de la escuela primaria la hermana menor de mi madre –ella estaba en la mitad de la veintena, creo- llegó a pasar algunos meses a casa y me inició en el consumo de Selecciones del Reader’s Digest, con tan buen éxito que hasta hace pocos años me he estado dando cuenta de que además de ser una alabanza al imperio del norte muchos de los artículos eran simplemente publicidad… en fin.
Pero creo que el primer libro que dejé a medias… o al menos del cual puedo recordar claramente que lo dejé a medias fue Cristo en las cárceles comunistas –o algo así- y sí, era mi época de creyente y ya alguien me había hablado sobre las atrocidades que contaba el libro –ahora aún espero leer algo similar de Guantánamo o del estado ilegítimo de medio oriente-…
Y no lo dejé a medias porque no me interesara; acompañé a una hermana de mi padre al caserío en el cuál había sido maestra por un par de años y estaba dejando irrevocablemente y nos hospedamos en la casa de los ministros de la iglesia local.
Creo que me dejaron durmiendo en la sala de la casa y en una de las estantería estaba el citado libro; empecé a leerlo pero cuando lo llevaba como a la mitad o así el señor se levantó a revisar que todas las luces estuvieran apagadas –creo- y fingí estar durmiendo cuando se acercó a apagar la luz de la sala…
En el primero –o segundo- de mis viajes a PDX empecé a leer un libro muy chicano ‘Transportes Gonzáles e hija’ o algo así… la historia estaba contada, creo, en primera persona por una residente de la cárcel de Tijuana y con el pretexto de un club de lectura contaba su historia mientras fingía leer cualquier libro.
Recuerdo que lo había dejado a medias pero lo terminé en mi siguiente –o siguiente- viaje… el libro se encontraba en la biblioteca del condado y era uno de los lugares en donde pasaba la mayor parte de mis fines de semana; o sea, dejé el libro a medias pero pude terminarlo uno o dos años después.
Y luego está Bangkok Tatoo… este libro estaba en otro de los lugares en donde pasaba bastante tiempo –algunas horas entre semana y varias el fin de semana-: donde aprendí a desarmar y rearmar computadoras y un poco de Linux.
Creo que no había leído mucho inglés por esa época… o al menos no libros no técnicos; leí algunas páginas y no recuerdo la razón por la que no lo continué… no estoy seguro si en parte fue porque por esa época estaba tratando de empaparme de Budismo Zen y en el libro el budismo se presentaba de una forma bastante diferente a la que estaba aprendiendo en el templo al cual asistía.
La cuestión es que leí dos o tres páginas del libro –recuerdo que lo encontré bastante confuso- pero siempre me quedé con la impresión de que debía completarlo… lo he buscado varias veces en internet pero incluso en papel era difícil compartirlo.
Hasta que empecé a conseguir libros en formato epub y encontré una biblioteca digital bastante completa: bajé el libro hace un par de semanas y empecé a leerlo hace dos o tres día –ya lo llevo por la mitad- y debo decir que no me ha decepcionado… de hecho estoy considerando leer su precuela: Bangkok 8.
Y a pesar de que aún me cuesta dejar libros a medias –con excepción de La Rebelión de Atlás… ese sí que literalmente lo tiré a la pared y luego lo devolví a la biblioteca de mi vieja universidad cuando lo llevaba como a la mitad: no libertarian appeal- de vez en cuando me encuentro aún con libros que se me caen de las manos –y que finalmente ya no completo-.
Split Tooth estoy casi por terminarlo, a pesar que había estado dudando de continuar con él… llevo a medias L’Évasion de Kamo y acabo de empezar a leer Los Ritos del Agua –el segundo de la Serie de la Ciudad Blanca-… tengo a medias Spam, aunque avanzo algunas páginas de vez en cuando y aunque también considero Periodic tales como ‘in progress’ tengo varias semanas de no avanzar en el mismo.
El Covid no me tardó más de una semana, de hecho había considerado ir a ver a mis hijos ayer pero justo el lunes –o martes- Rb empezó con molestias y pensé que era más prudente escribirles y proponerles que nos viéramos el siguiente sábado… no le hizo un gran favor a mi estado de ánimo general pero ni modo, es como es.
Les escribí el martes o miércoles y nomás mi hija mayor me respondió en el grupo de Whatsapp –según la aplicación ese mismo día mi hijo menor leyó el mensaje- y luego silencio total… hasta ayer por la tarde que mi hija mayor me llamó para interesarse por mi estado de salud… no se si sentirme orgulloso por que actúan en una forma bastante parecida a la mía.
Lo bueno es que, en mi caso, no hubo muchas complicaciones con esta variante del virus… o sea, un par de días sí estuvo bastante molesto: fiebre, dolor de cuerpo, cansancio general; pero en el caso de Rb –quizá por sus afecciones ‘normales’- le ha costado un poco más superarlo… igual nada realmente serio.
La semana pasada me escribieron –otra vez- de la universidad española para confirmar –otra vez- la dirección a la cual deben enviar el diploma del master en Ciberseguridad que completé hace casi dos años… al parecer ahora sí lo enviarán.
Esta semana, como cosa rara, en el grupo de la liga de Duolingo que me asignaron no se pusieron intensos… creo que desde el segundo día logré mantenerme en el primer lugar –aunque trato de que no me manipulen- y al parecer –luego de muchas semanas- volveré a estar en el primer lugar… aún me falta completar las unidades 8, 9 y 10 con el nivel 4.
Hace dos días tuve el último de los días de vacaciones que había programado en muchos años… no espero volver a ausentarme del trabajo en mucho tiempo, aunque la verdad no ha sido tan desagradable desconectarme durante unas horas del mismo.
La verdad es que ha estado bastante raro el tema laboral; después de mi contratación ingresaron otros dos o tres analistas –uno de ellos parece que ya había estado trabajando en esta posición y regresó luego de unos meses fuera de la empresa- pero yo sigo trabajando al lado del analista más antiguo… espero que mejore mi nivel de involucramiento en el trabajo pero me cuesta ver cómo puedo hacer.
Y ya no pude entrar al sitio en el cual conseguía las preguntas parecidas a las del examen de certificación que planeo tomar en un par de semanas… aunque creo que había logrado pasar en limpio el 75 u 80% de las mismas no sé si será suficiente para obtener el mínimo.
Y a ver cómo va eso…
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
domingo, 31 de julio de 2022
Libros a medias… half read books… livres inachevés…
lunes, 24 de mayo de 2021
Logro legendario en Duolingo... Legendary achievement on Duolingo... Accomplissement Légendaire sur Duolingo...
En Duolingo, al menos aprendiendo francés y al menos en la versión móvil, y como parte de su estrategia de gamificación; existen una serie de logros que se otorgan conforme se avanza en el árbol de estudio del lenguaje seleccionado: el más alto es el búho de oro, cuando se alcanza el final del árbol; otros son bastante sencillos como el de fotogénico, al agregar una fotografía al perfil o el de amigable, al agregar a tu lista de following a tres usuarios.
Otros logros tienen que ver con el número de días que se ha utilizado la app y otros con el número de lecciones o de frases cubiertas; los más complicados de alcanzar tienen que ver con la liga en la que se está participando y el lugar en la misma; de estos últimos únicamente me faltaba conseguir el logro Legendario: ocupar el primer lugar en la liga Diamante.
Cuando estaba dedicándole bastante tiempo a Duolingo -unos dos o tres meses atrás- me puse a investigar cómo era el funcionamiento de las ligas; afortunadamente existen bastantes sitios -incluído el sitio de usuarios de Duolingo- en donde se dan bastantes detalles de las mismas; aprendí, por ejemplo, que todo inicia -y termina- los Lunes a las 00:00 UTC; o Domingo a las 6:00 PM en mi zona horaria.
Además alguien daba consejos en su sitio personal sobre cómo obtener el logro Legendario; sin embargo, la estrategia delineada por esta persona -que aún nolo había conseguido- era muy sencilla: cada día de la semana hacer los XP suficientes para estar cerca del primer lugar pero no sobrepasarlo o no sobrepasarlo por mucho pues muchos empezaban una competencia feroz para permanecer en el primer lugar; y luego el último día hacer muchos XP para alcanzar el primer lugar -y el logro Legendario-.
Cuando llegué a la liga Diamante, la última, ya no estaba haciendo muchos XP diarios como para alcanzar el primer lugar en la misma; además, me dije, como debo pasar varios meses en la misma, eventualmente llegaré al primer lugar en alguna semana; también me dí cuenta de algo que habían comentado en los foros de Duolingo: algunas personas lograban obtener hasta 5,000 XP en un solo día; al ver esto nomás continué alcanzando mi meta diaria sin importar la posición en la liga; al menos nunca he bajado a la liga anterior, lo que le ocurre a los últimos tres o cuatro lugares de cada liga.
Y aquí está la clave, al menos en mi caso, para obtener el logro Legendario sin tanto tanto esfuerzo: como la liga se abre el Lunes a las 00:00 con -supuestamente- un grupo aleatorio de estudiantes, los primeros en ingresar a la liga y empezar a acumular XP son usualmente los más competitivos -esos que terminan con 10,000 XP o más el Domingo a las 6:00 PM en mi horario local-; entonces, decidí desde hace unas semanas no ingresar tan pronto a la liga, es decir, esperar hasta una hora cercana al final del primer día para que se me asignara a un grupo con un nivel de competencia menor.
Y esta semana esto funcionó muy bien; luego de empezar con 250 XP o así el primer día, continué con una acumulación mediana cada uno de los días subsiguientes hasta terminar con 3,000 XP y obtener el logro legendario; el segundo lugar acumuló menos de 2,000 XP y el tercero aún menos; por lo que no, no es tan difícil obtener esta insignia, se trata nomás de esperar el momento justo y mantenerse luego cada día unos 100 o 200 XP sobre el segundo lugar.
Ahora ya solo me fantan dos logros: Wildfire, que cambia conforme se van acumulando días de estudio y según ví en el teléfono de RB ya no cambia despues de 365 días; y Conqueror, que se obtiene al conseguir una corona en cada uno de los niveles del lenguaje; el primero lo conseguiré el último día del año y el segundo cuando consiga el búho de oro; es decir, cuando llegue al final del árbol pues actualmente nomás estoy completando dos coronas en cada una de los niveles.
Como he disminuido mi tiempo diario de Duolingo me estoy enfoncando en completar al menos una corona cada día y, como me faltan alrededor de 112 lecciones y son dos coronas por cada una, estoy estimando 224 días; o sea que estaría terminando francés el 3 de enero del próximo año; aunque como hay algunos días -pocos- que hago más de una lección podría completar antes los últimos dos; veremos cómo va eso; el plan es luego aplicar en un call center en francés para medir el nivel real alcanzado.
Ya no completé la trilogía de The Three Body Problem ni seguí leyendo libros infantiles en francés; he tratado de enfocarme más en el trabajo aunque, como le comenté a Rb, si los dos analistas que tengo a cargo se dedicaran al menos al mismo nivel que yo no estaría tan decepcionado del proyecto; igual he tratado de ir cubriendo todas las tareas del mismo aunque soy consciente que no he indagado con la misma profundidad que con los proyectos anteriores: he tomado más el estilo de mis compañeros del sureste asiático dejando algunos cabos sueltos que serán encontrados -o quizá no- más tarde.
Además el proyecto va super raro; el project manager es también de este país del sureste asiático aunque ya está radicado en el imperio del norte; luego presentó a otra persona con las mismas características étnicas y geográficas que se iba a hacer cargo del proyecto pues el debía realizar otras tareas, o algo así; pero luego de un par de semanas este último se despidió deseándonos suerte y luego asignaron a una PM local -basada también acá- y quien tomará a partir de esta semana la dirección del proyecto; incertidumbre.
Estas últimas semanas traté de leer un poco sobre desarrollo de carrera (a mis casi 50!) y algo de coaching pero ambas lecturas fueron tan poco estimulantes que no completé ninguno de los tres libros que empecé sobre esos temas; lo que si completé -y dejé a medias el segundo- fue un libro de una bloguera negra queer estadounidense: Meaty de Samantha Irby; son una serie de ensayos publicados anteriormente en su blog y su estilo cómico e irreverente -y en algunos casos muy profundo- me llamó la atención.
Luego empecé a leer en español Annihilation, que es un libro de la serie Star Wars; pero lo dejé a medias porque leí buenos comentarios de una escritora japonesa de novela negra; la semana pasada leí -en inglés- Grotesque y ahora llevo a medias Cut; las historias que presenta y la forma de narrarlas me parecen bastante interesantes; luego de completar el segundo planeo leer When Breath Becomes air, de un médico -again- Indio en el imperio del norte y su camino hacia la muerte por cáncer.
Ayer estuve hablando con uno de mis excompañeros de bachillerato -tengo como siete años de no verlo- con quien hemos conversado algunas veces a través de Whatsapp; hace un par de semanas anunció por ese medio que iba a estar fuera de línea unos días por problemas de salud; cuando lo anunció le mandé un mensaje de ánimo y ayer volvimos a conversar; yo supuse que sus problemas de salud tenían que ver con COVID pero no: le amputaron una parte de la lengua por una masa y está a la espera de saber si tendrá que recibir quimioterapia.
Una vaina, mi genereración del bachillerato está llegando al punto en donde este tipo de afecciones, creo, serán un poco más comunes.
Ya no me he comunicado con mi patrocinador de laptops y tampoco he leído más del libro de administración de servidores y es algo que mantengo in the back of my mind pues es una deuda que aún debo saldar; tampoco he seguido practicando malabares con cuatro pelotas: esporádicamente tomo algunas veces las mismas y practico unos cinco o diez minutos pero es otra cosa en la que debo mejorar.
Tampoco seguí escribiendo Javascript y es algo que debo continuar; de la universidad española no han dicho nada sobre el título de la maestría y aún no me inscrito en ningún nuevo programa para aprender alguna otra tecnología, o actualizarme en alguna de las que ya domino.
El mes pasado hubo un connato de inversión pues RXN quería que le sirviera de financista para la adquisición de una grua -o algo así- de construcción la cual planeaba reconstruir y luego vender; la inversión era como de cuatro mil dólares y estuve a punto de transferírselos; pero al final no lo hice porque sentí que nomás estaría patrocinándole su vida familiar.
El hijo mayor de mi hermano -y la esposa de mi hermano- me contactaron también por Facebook para pedirme dinero por algún problema académico que estaban afrontando; y decidí no donarles los doscientos dólares que me estaban solicitando como un préstamo pues también considero que no es la mejor forma de ayudarlos.
Hace un par de semanas envié una nota a mis tres hijos sobre el mismo tema pues mi hijo menor renunció sin pensárselo tanto a su segundo call center y me llamó para pedirme dinero para su renta -a lo que accedí-; en la nota -que publicaré pronto por acá- les hago ver que como adultos que son -el pequeño tiene 19 años- deben hacerse cargo de su vida: que yo estoy acá para echarles la mano con emergencias -como lo de la renta o el viaje que mi hija segunda quiere hacer a Japón- pero que no puedo hacerme cargo completamente de ninguno porque estaría afectándolos al no permitirles que se responsabilicen de sus vidas.
Aún no hemos llegado a fin de mes así que no sé que ha decidido hacer mi hijo menor -mi hija mayor trabaja y se mantiene mayormente sola y la segunda también- quien era el principal destinatario de mi declaración de intenciones; tampoco he decidido completamente qué haré si no puede/quiere trabajar y no puede/quiere estudiar; a ver en qué termina todo.
viernes, 19 de marzo de 2021
La vuelta al mundo en ochenta días... Around the World in eigthy Days... Le Tour du monde en quatre-vingts jours
Cuando estaba apenas entrando en la adolescencia -creo- mi padre se hizo asiduo cliente de una venta de material educativo que distribuía libros de Soperna, Bruguera y similares; allí fue donde empecé a leer de misterios y conspiraciones, un poco de inglés, un poco de ciencia y un montón de libros clásicos: una colección juvenil que incluía a Julio Verne, Emilio Salgari, Mark Twain y muchos otros similares.
Nunca compró -me imagino que era carísima- la enciclopedia Nuevo Tesoro de la Juventud, por ejemplo; recuerdo que unos primos o amigos tenían esta colección y era buenísima; los clásicos que leí estaban versionados para lectores jóvenes sin mucha práctica, creo, pues más tarde pude acercarme a mejores (más extendidas) versiones de algunos de estos y la diferencia era bastante perceptible.
No sé si por eso es que me cuesta leer a los griegos clásicos; y dejé La Divina Comedia como en la página 2 o 3; en fin, he leído más autores contemporáneos pero por allí (y con las selecciones) fue por donde empezó mi gusto por la lectura; con la vuelta al mundo en ochenta días.
Según Duolingo llevo una cadena de 80 días de practicar francés diariamente; muchas semanas alcancé diariamente más de 500 XP -10 veces la meta diaria de la app- pero ahora lo rebajé a la mitad por cuestiones laborales -anoche incluso me costó llegar a este nuevo número-; creo que la próxima semana estaré pasando el checkpoint 4, aunque también he ido dejando abiertos la mayor parte de lecciones (únicamente llegado a la mitad de cada una) desde que rebajé mi meta personal diaria.
Según HabitBull llevo 63 días en cadena de Duolingo, de no entrar a sitios de videos para adultos y de practicar malabarismo con cuatro pelotas al menos tres veces al día; y 9 días sin parar de escribir código en JavaScript; lo segundo no me ha costado mucho por la variedad de actividades que estoy trackeando y con malabares sigo mejorando poco a poco cada día; o sea, no tener buena coordinación no es una excusa para dejar de aprender malabares, nomás se necesita mucha práctica y mucha paciencia.
JavaScript me gusta, esta semana incluso intenté escribir una pequeña aplicación para analizar uno de los archivos de mi trabajo -frecuentemente lo hago con Visual Basic sobre Excel pero no me estaba funcionando- al final sí escribí el código -con ayuda de un video de Youtube- pero no realicé todo el proceso con el mismo -sentí que me estaba atrasando mucho- sino completé la tarea con las herramientas tradicionales; pero sigo cada día un poco de JavaScript.
En tres días se cumple el período que HabitBull recomienda para establecer un hábito y en 7 días el límite que me puse a mi mismo como el período mínimo para trackear diariamente mi comportamiento en estos cuatro aspectos; luego compraré un pastel de chocolate para celebrar la finalización y me replantearé el futuro para los próximos meses.
Y es que la verdad el trabajo se puso super pesado y las dos personas del país sudasiático que me asignarno no brillan por su performance: durante estos días que estamos 100% dedicados al proyecto yo debo de entrar al doble de reuniones que ellos y aún así he hecho más trabajo funcional que ambos combinados; me he reunido un par de veces para ver cómo mejorar pero me preocupa las diferencias culturales a la hora de afrontar las responsabilidades; casi cada día le digo a Rb que lo más seguro es que me despidan en el transcurso de este proyecto; a ver cómo va eso.
Hoy mi hijo menor cumple 19 años, y desde este mes se ha emancipado por completo; dejó la facultad y está trabajando en un call center; con él se terminó mi etapa de responsabilidad paterna directa y no sé aún cómo sentirme; o sea, durante mucho tiempo aporté casi el 75% de mi salario a la manutención de mis peques; nunca me quejé por lo mismo sino que lo tomé como una responsabilidad que me alegraba cumplir.
Eso me mantuvo en alerta constante de tener suficiente dinero para cumplir con mis obligaciones por lo que conservar un trabajo siempre estuvo hasta arriba de mis responsabilidades; también eso me hizo limitarme en mi búsqueda de compañía femenina; durante estos 12 años solo tuve dos o tres relaciones esporádicas hasta que conocía a Rb, con quien llevamos más de 7.
Y tampoco quise más descendencia -igual, luego de que mi tercer hijo naciera me realicé una vasectomía-; creo que tres hijos estuvo bien, mi hija mayor y mi hijo menor no quisieron estudios superiores y trabajan en la industria bilingüe y mi hija mediana está a mediados de una carrera de arte en una universidad del imperio del norte; creo que puedo darme por satisfecho.
Hasta este mes el 25% de mi salario se lo asignaba a mis responsabilidades familiares y la verdad es que entre vivienda, alimentación, educación y el resto de gastos no alcanzo a cosumir más del otro 40 o 50% por lo que mi situación financiera está bastante bien y si me tocara empezar a buscar otro trabajo incluso puedo aceptar un salario menor al actual; no sé realmente cómo va a ser buscar trabajo a los cincuenta años pero tampoco me hago muchas ilusiones.
Esta semana me reuní con mi grupo del master en ciberseguridad para practicar nuestra presentación final y esta noche tendremos nuestro segundo ensayo; sólo faltará luego la presentación en vivo y habré completado este programa que duró un poco más de un año; el otro curso de ciberseguridad -de solo un mes de duración- finalizó hoy, aunque creo que de este último no tendré un comprobante -o uno que valga la pena-.
Y la otra actividad que no había considerado cuando hace unos días estaba pensando que no debo morder más de lo que puedo masticar es la escritura de libros; y esto porque luego de completar el libro de física el año pasado ya no me dieron más trabajo serio; nomás un par de capítulos de matemáticas para ayudar a otro autor y la revisión de varios capítulos de otro par de libros de matemáticas y estadística.
Hace un par de días me contactó el editor para pedirme que revisara un ejercicio que se me había pasado por alto en capítulo de ecuaciones que revisé el año pasado; la verdad es que se me pasaron un par de errores garrafales en el mismo por lo que me pasé un par de horas analizando y corrigiendo el texto -ayer me dormí casi a la una de la madrugada-.
En su mismo mensaje el editor incluía una parte de un nuevo capítulo de matemáticas que debo revisar, lo cual no es mucho pero, no está mal ganarse 100 dólares en el tiempo suelto de un par de días; y también es mejor que no haya mucho de ese trabajo por ahora pues mi trabajo principal está super complicado y creo que continuará en el mismo estado por un par de meses o así.
Sigo aún con La cuchara menguante -ahora hablando de los aspectos bizarros de la familia Curie, de la cual había leído en algún otro libro antes-; sigo con un capítulo diario del libro infantil en francés -excepto un par de noches que tuve que trabajar en lo de la editorial o realizar alguna otra tarea- y avanzando -muy lentamente- con The Dark Forest; pero es que la verdad la lectura no es una obligación sino un placer -y un desestresante usualmente-.
Y los días siguen contando...
sábado, 13 de marzo de 2021
Incertidumbre... Uncertainty... Incertitude...
Cuando estaba iniciando a trabajar en el proyecto más grande (y más demandante y más frustrate) en el que he colaborado en mi actual trabajo recuerdo que le dije a mi anterior jefa que tenía problemas con la incertidumbre; digo, no tener toda la información que creo necesitar me provoca bastante incomodidad, lo que no me permite desempeñarme de la mejor forma.
Pero al final es una cuestión conceptual; la incertidumbre es parte de la experiencia vital y la certeza, creo, es únicamente una ilusión; sabemos (más o menos, los que nacimos hace mucho) cuando nacimos, en dónde y algunos otros datos con bastante exactitud; todo lo demás está influenciado por tantos factores que predecir el final de nuestro día es bastante osado.
Pero claro, no podríamos funcionar si no asumieramos la mayor parte de nuestra vida como estable; nos levantamos en la misma casa un día tras otro, trabajamos (cuando tenemos suerte) diariamente y al final del día nos retiramos a descansar al mismo lugar en donde inició nuestro día; me imagino que -como la mayor parte de cosas- el problema es la perspectiva y dónde definimos el punto de balance.
Y es que vamos otra vez en el trabajo con un nuevo proyecto y siento que -aunque acabo de iniciar de lleno en el mismo- ya voy atrasado; hace como un mes elaboré (o simplemente agregué un poco de información a uno genérico) la primera versión del plan y esta semana que lo revisé con mi jefa y mi futura jefa temporal encontré que tenía bastantes deficiencias; hace un par de noches invertí como tres horas en actualizarlo y planeo trabajar hoy y mañana (fin de semana) en afinarlo.
Y es un rollo porque el plan que tomé de base es de un proyecto similar que ha estado ya en marcha durante casi seis meses y el nivel de deficiencias es casi similar; o sea, como que no es taaan necesario un documento preciso, pero creo que debo trabajar más en su corrección; además mi jefa me confirmó al mismo tercer recurso y debo empezar la ingrata tarea de distribuir y supervisar tareas; también vamos atrasados con eso.
Esta semana contacté a mi excompañero del voluntariado que me ayudó a finales del año pasado a realizar el pago del préstamo por el que estaban embargando una parte del salario mensual de mi padre; como todos los trámites de este tipo es super fácil que te penalicen pero super difícil que se termine: pagamos todo el dinero en diciembre pero los descuentos siguen ocurriendo.
En enero mi amigo fue a la oficina a obtener un finiquito, en febrero le informaron que aún faltaba un trámite y ayer le dieron una carta confirmando que la deuda estaba saldada pero le comentaron que debía realizarse otro trámite en otra oficina; total que contacté a esta última oficina y me dijeron que el proceso de elaboración de los documentos legales estaba en trámite pero que ¡se demora alrededor de 120 días hábiles! o sea, si el tiempo cuenta desde febrero seguirán descontando como el 20% de del salario hasta julio o agosto, en fin.
Se supone que esos descuentos deberán ser reintegrados luego pues la deuda ya fue saldada desde diciembre, pero viendo cómo van funcionando las cosas, la verdad no sé si es dinero que mi padre perderá en el proceso; y hablando de reintegros; Google Voice dejará de funcionar y están reintegrando el saldo a los clientes.
Ayer recibí un correo donde Google me informa que no han podido iniciar el proceso de reintegro pues la tarjeta de crédito con la que cargué 25 dólares al servicio de llamadas telefónicas caducó hace mucho tiempo; esos 25 dólares los cargué hace como 10 años pues en esa época usaba bastante google voice para llamar a mis amigos en Estados Unidos; lo raro es que luego las llamadas a ese país y Canadá eran gratis.
Creo que gasté diez dólares llamando un par de veces a Marruecos pues contacté personalmente a un cliente de la oficina de microfinanzas; en otra ocasión llamé a una amiga en Argentina y me parece que también utilicé el servicio para llamar a mi hija cuando estaba estudiando en el college a dos países al sur de acá; ah, y una vez le presté mi cuenta a un haitiano que vino a la oficina de microfinanzas para que estuviera comunicándose con su familia (creo que ese fue el gasto más grande).
En fin, ayer actualicé la información de mi tarjeta de crédito actual y espero recibir los 15 dólares pronto; pero tampoco estoy seguro de eso porque este banco tiene un servicio raro: cuando mi hija segunda pagó la cita para la embajada del imperio del norte hace más de dos años utilizó su tarjeta prepago para abonar los ciento sesenta dólares que cuesta el trámite; el pago fue rechazado (y lo pagué con la tarjeta de RB) pero el dinero sigue aún en reserva y aunque los he contactado en un par de ocasiones ni ellos ni la oficina que realiza el cobro me han dado razones de cómo acceder a ese monto.
Hace un par de noches hablé con mi hijo y, como casi lo esperaba, me informó que no está estudiando como es debido -culpa a la modalidad online- y que a partir de este mes se retira de la facultad y empieza a trabajar en el segundo call center más grande de la ciudad -al mismo al que traté de ingresar hace tres años-; se mostró compungido por no continuar pero le indiqué que, a pesar de que mi sueño era que los tres se graduaran de la universidad, no esperaba vivir a través de ellos y que como adultos deben tomar sus propias decisiones.
Además, le recordé -otra vez-, que la Universidad para mí fue especial porque mi papá apenas se había graduado del nivel medio un par de años antes que yo y que mi madre lo hizo un año después de que yo iniciara los estudios superiores; o sea que en mi caso la barra no estaba muy alta y quizá por eso para mí era un verdadero reto completar mi formación universitaria; ahora creo que únicamente mi hija segunda será quien complete una carrera universitaria, y en artes.
Total que ya no seguirá en la Universidad pero espera tomar algún programa de formación en ese lugar de trabajo; ojalá encuentre cierta estabilidad en este lugar; me contó que está leyendo, otra vez, The Subtle Art of Not Giving a F*ck (creo que lo encontró hace unos años en una de mis computadoras) y que, como yo le había dicho en una ocasión, allí dicen que el trabajo es el trabajo y no necesariamente una fuente de realización; a ver cómo le va.
No sé si fue casualidad pero unas horas después -a las dos de la mañana, aunque el mensaje lo leí a las 8- mi hija mayor me envió un par de mensajes por whatsapp: agradeciéndome porque les había enseñado inglés y disculpándose por haber sido una difícil adolescente -y para decirme que estaba bien-; le respondí luego agradeciéndole el contacto y haciéndole saber que me gustaba saber de ellos.
Según HabitBull llevo 57 días sin parar de hacer más de 500 XP diariamente en Duolingo (aunque anoche apenas lo logré), de no ingresar a sitios de videos y de practicar tres veces al día al menos 10 minutos de malabares; también 56 días de escribir Javascript aunque con esto último nomás llevo una cadena de 3.
Y creo que a partir de este fin de semana modificaré mis hábitos pues me toca entrar con fuerza al trabajo por el que me pagan quincenalmente y estos últimos tres días he estado corriendo tanto que ni siquiera he leído nada al finalizar el día, ni inglés, ni español, ni francés; aunque también deberé bajarle el ritmo a eso.
Así que a partir de hoy -creo- bajaré a la mitad los XP que alcanzo diariamente en Duolingo (creo que también cambiaré mi estrategia de ir completando los cinco niveles de cada lección a únicamente los primeros dos niveles en cada una y luego iré retornando a completar los tres restantes); creo que eso extenderá de seis meses a quizá el resto del año el objetivo del Buho de Oro pero al final el trabajo es lo que me facilita realizar todo lo demás y es en lo que debo invertir más horas al día.
También bajaré de 3 a 2 el número de veces que practico malabares con cuatro pelotas, y quizá de 15 minutos retornaré a 10 minutos en cada ocasión; creo que ya domino el movimiento -en algunas ocasiones logro secuencias de 10 lanzamientos o así- y nomás me toca seguir practicando, así como lo hice cuando aprendí a malabarear con tres pelotas.
Lo de limitar mi consumo de media para mayores de edad ha estado bien, durante los 57 días no he entrado -ni he tenido el deseo de hacerlo- a ningún sitio de reproducción de este tipo de material; en un par de ocasiones he visto -y borrado- una parte de algún video que mis excompañeros del bachillerato mandan al grupo de whatsapp... la verdad aún no sé porqué no me he retirado de este grupo porque realmente no existe un vínculo con el 99% de ellos y puede ser porque me molesta pensar que continúo con mi comportamiento de anacoreta.
La verdad es que es bien complicado mantener una abstención total de consumo multimedia para adultos; por ejemplo, anoche estaba revisando mi correo de gmail y bajo una pregunta de Quora (casi no lo utilizo aunque a veces hay información bastante útil) una señora (auto, creo) respondía a una pregunta de si le gustaba tomar el sol con ropa o sin ella con un par de párrafos y una fotografía sin ropa en la playa (no era una modelo y era una señora de edad media); por supuesto que borré el correo pero me sorprende (un poco, aún) por dónde llega información que uno no quiere ni necesita ver; y lo complicado no es ver, sino cortar por lo sano sin entrar a un ciclo indeseado; en fin, no sé aún qué decidiré sobre esto cuando complete el challenge actual.
Porque sigo -aún cuando rompí la cadena con Javascript y estoy rebajando Duolingo y malabares- con el challenge, al menos hasta el día 70 (este es el día 57); quiero completar los siguientes trece días, llegar al final de la meta establecida, celebrar (Rb me envió unas fotos de un pastel de chocolate hace unos días) y luego decidir qué quiero hacer durante el resto del año.
Y es que hemos ido sumando actividades; en el caso de Rb, además de su trabajo está el curso de ilustración infantil digital que aún continúa por tres o cuatro semana, y el curso de señas, que continuaremos por dos o tres años más (ah, y lleva Duolingo bastante tranquilamente); pero en mi caso está un poco más complicadillo.
Además de mi trabajo -que pasa de 10% a 120% del horario laboral intempestivamente- practico malabares, utilizo Duolingo, leo en inglés, español y francés, estoy en un curso de seguridad digital con una universidad popular del sur (ya solo faltan un par de semanas); estoy en las semanas finales del máster en ciberseguridad (ayer fue la prueba técnica para la defensa del trabajo final y en una semanas debo -junto con mis dos compañeros- realizar la presentación); además escribo -un poco- Javascript diariamente y estoy en el curso de lenguaje de señas.
Y el día tiene solo 24 horas, y -me imagino que por mi edad- ya me es difícil dormir únicamente entre seis y siete horas que ha sido siempre mi aspiración -me ha estado costando levantarme y no paso de buen humor el día si duermo menos de siete u ocho horas por la noche-; así que debo tener cuidado y no morder más de lo que pueda masticar; por lo pronto estoy reajustando Duolingo y malabares (Javascript no me consume tanto tiempo) para no descuidar la lectura y dedicarme (al menos durante los próximos dos meses) a encaminar el nuevo proyecto en mi trabajo por una buena ruta; comenzar -usualmente- es lo que me cuesta pero luego todo se vuelve un poco más sencillo, a ver cómo va eso.
jueves, 11 de marzo de 2021
Rompiendo la cadena... breaking the streak... briser la séquence...
Según Duolingo llevo setenta y dos días consecutivos de alcanzar más de 500 XP en su árbol de francés; según HabitBull llevo 56; pero eso es porque bajé la aplicación un par de semanas después de que empecé el aprendizaje de mi tercer idioma (o cuarto, si se cuenta el Lenguaje de Señas local); además, según esta última aplicación llevo 55 días de practicar malabares con cuatro pelotas tres veces al día por diez minutos.
Aunque lo de los malabares fue un poco más complicado al inicio pues entre que practicaba con tres, o con una pelota en cada mano, o que aumentaba o disminuía el tiempo de práctica; o que encontraba una buena rutina para alcanzar mi meta de malabarear con cuatro pelotas los primeros días fueron bastante confusos.
Tampoco he visitado ningún sitio de videos durante esos cincuenta y cinco días, lo que no ha sido tan difícil pues la verdad mantener una variedad de actividades diarias (además de mi trabajo) me ha mantenido bastante ocupado; han habido bastantes noches en que he tenido dificultad para dormirme pero he acudido a la vieja práctica de la meditación -o algo parecido-.
La cadena que rompí completamente -y de una forma bastante burda- fue la de escribir código cada día; según HabitBull para hoy llevo una secuencia de únicamente un día; y es que antier olvidé por completo mi práctica diaria de escribir JavaScript; y no fue un día demasiado ocupado; simplemente me pasé el día sin abrir el curso y por la noche, al irme a dormir me puse a leer en francés, español e inglés, en lugar de escribir un poco de código, como casi siempre hago.
Y la cadena se rompió; lo interesante es que es el hábito activo -el cuarto es de evitar una práctica- que menos tiempo me lleva: En Duolingo estoy invirtiendo 26 o 27 horas a la semana, lo que se traduce en tres o cuatro horas al día; para los malabares ocupo entre 45 y 60 minutos al día; y para escribir código no me llevo más de media hora entre ver el video y completar el ejercicio diario.
En fin, fallé con ese objetivo: me había propuesto mantenerlo durante 70 días -como los otros tres- pero llegué únicamente al día 54; aún así todavía planeo comprarme un pastel de chocolate en dos semanas cuando llegue a completar los otros tres; y es que al final este challenge lo concebí para aprender tres cosas (y desaprender una) y creo que de una u otra forma lo estoy logrando.
Por supuesto que lo primero que hice ayer temprano fue completar el objetivo de escribir código; luego pensé en que podía hacer el doble de lo habitual pero antes -como casi siempre- me puse a buscar en google sobre la mejor forma de enfrentarse a un tropiezo de este tipo; y claro, uno de los consejos más comunes es evitar compensar, simplemente seguir, y es lo que estoy haciendo.
Las cosas en mi trabajo van -como muchas veces- complicándose; he tenido un par de reuniones con mi jefa y mi futura nueva jefa y esta última se ha mostrado interesada en ayudarme a actualizar mi computadora -que ya está bastante viejita-; pero no creo que sea tan sencillo; el proyecto que estoy iniciando ha tenido varias complicaciones y aún no hemos entrado de lleno en él; y de los dos colaboradores que me asignaron -del gran país asiático- uno, el más nuevo y que mejor me caía, ya fue transferido a otro proyecto.
El segundo compañero, el más antiguo, es uno de mis menos preferidos -lo cual no es nunca una sorpresa- y aunque he tenido ya una reunión de trabajo con él no logro encontrar la forma en que nos comuniquemos bien, salvando las distancias del idioma creo que nunca nos hemos caído bien y la verdad no tengo unas grandes esperanzas de que completemos el trabajo como se debe; o al menos de que lo completemos sin tantas complicaciones; sospecho que me tocará realizar la mayor parte del trabajo por mí mismo; en fin.
No he sabido nada de mis hijas pero mi hijo menor me escribió anoche -nuestro único medio de contacto por estos días es el messenger de Facebook- para pedirme que hablemos este día por la noche; en su mensaje dice que quiere que hablemos sobre la Universidad y sospecho que planea dejarla; la verdad es que son tiempos raros y siento que le haya tocado la pandemia en su ingreso a los estudios superiores, pero tampoco es que completar una carrera universitaria (al menos una carrera complicada) haya sido una de sus prioridades; a ver cómo va la reunión de esta noche.
Mañana debo realizar una conexión con la universidad española en la que pronto espero terminar el programa de master; la verdad no creí que se complicara tanto la finalización del mismo pero no había tomado en cuenta un trabajo final, muchos programas no cuentan con este último paso para concluir la carrera; con los otros dos compañeros (uno fue eliminado del grupo por irresponsable) hemos invertido más de dos meses en preparar un documento final y tendremos que defenderlo en dos semanas; a ver cómo va eso.
El otro curso de seguridad digital que estoy tomando en una universidad popular del cono sur está bastante ligerito; tanto en contenido como en dedicación; o quizá lo siento ligerito porque desde el año pasado empecé a explorar la ciberseguridad; este termina en un par de semanas y no creo que haya tantas complicaciones para su finalización.
Y eso, sigo aún con los mismos tres libros, tratando de consumir menos contenido audiovisual -trato de no ver más de un par de series al día con Rb-, y jugando un poco de ajedrez al día; y manteniendo los objetivos (al menos otras dos semanas) y durar en mi trabajo, esperando que no se rompa otra cadena.
lunes, 8 de marzo de 2021
Otra cuenta de los días... Another count of the days... Un autre décompte des jours
Y terminé en segundo lugar en mi primera semana en la última Liga de Duolingo, tal como se había perfilado desde el primer día de la semana; la verdad no me esforcé mucho más de lo debido, en parte porque ví que la persona en el primer lugar llevaba una ventaja de más de 1,000 XP desde el primer día y en parte porque realmente debo trabajar, especialmente ahora que mi jefa está dejando el departamento.
Además, eventualmente espero ganar la insignia del primer lugar en la liga diamante ya que no hay más para donde avanzar y es un poco difícil que baje; las ligas son asignadas, supuestamente, de una manera aleatoria y en la que RB estaba participando el primer lugar alcanzó como 1,500 XP en toda la semana (yo llegué a más del doble y el primer lugar casi el triple en la que estábamos asignados).
Como me cuesta bastante escribir en mi teléfono actual -es un LG que me ha salido muy bueno-: bromeo con mis conocidos con que tengo dedos de salchicha y por eso cometo tantas faltas al escribir, estuve considerando durante varias semanas adquirir una tablet para completar Duolingo; Rb me recomendó que comprara una de marca y creo que debí hacerle caso porque el jueves pasado adquirí una genérica -me costó como 115 dólares- pero la antena de wifi es muy débil y la versión de Android que corre es bastante limitante.
O sea, invirtiendo unos 20 o 30 dólares más hubiera adquirido una mejor tablet -de la misma marca de mi teléfono, por ejemplo- y hubiera tenido una buena opción para seguir practicando Duolingo en una forma más cómoda; en esta tablet no puedo activar el micrófono con lo que no puedo realizar los ejercicios de repetición -que tanto necesito-; al final nomás trasladé a esta tablet -tiene un teclado físico bien atractivo- la app de mi seguro médico, el ajedrez y mi lector de libros: al menos estoy liberando de bastante espacio a mi celularcito -también estoy tratando de (al menos) hacer los ejercicios de lectura/listening en la tablet).
Estoy como a medio camino entre el tercer y el cuarto (de nueve) checkpoints de Duolingo; si lograra mantener el ritmo que llevo (o no bajarlo tanto) podría completar el programa completo (y obtener el tecolote de oro en francés) en unos cinco o seis meses pero la verdad me ha estado preocupando que no pueda mantener el ritmo; muchos días me cuesta levantarme y hoy, por ejemplo, había olvidado una reunión super temprano y super importante: la presentación del sustituto de mi jefa.
Mi jefa nos había convocado a esta reunión (una hora y media antes de la hora en la que usualmente empiezo a trabajar) para este día y me había asignado la presentaición de una pequeña demo de un programa que utilizamos para realizar ciertas partes de los proyectos (y en la cual he entrenado a bastantes miembros de otros equipos); había anotado la reunión en mi lista de pendientes pero la olvidé por completo; esta mañana estaba dormitando cuando leí un mensaje de mi jefa, con 15 minutos de retraso, comentándome sobre la reunión.
Y la verdad el futurno -laboralmente hablando- no se presenta tan atractivo; actualmente soy el último recurso en el país que le reporta directamente a mi jefa; hay cinco o seis otras personas con mi misma función en el gran país del norte que también le reportan de esta forma; las otras docenas de colaboradores se encuentran en el segundo país más poblado del planeta y tienen un administrador local.
Entré tarde a la reunión y escuché a un par de compañeros autopresentarse; luego mi jefa me cedió la palabra y creo que es la peor presentación laboral que he tenido -hablando de primeras impresiones-; uno de los compañeros del gran país del norte me contactó un par de horas más tarde para que le explicara un proceso y me comentó que el nuevo director es super estricto (han trabajado juntos) pero que nosotros estaremos ahora reportándole a una manager en el país que se encuentra justo debajo del imperio del norte; que dicho sea de paso, tampoco me cae bien (pero esto puede decirse del noventa porciento de las personas que conozco).
Estoy mejorando en los malabares con cuatro pelotas y usualmente no me limito a los quince minutos tres veces al día, extendiendo unos minutos mi práctica en cada ocasión; he llegado a hacer hasta cinco o seis lanzamientos exitosos: debo seguir practicando; también sigo escribiendo diariamente un poco de Javascript y ya bajé el próximo curso; también debo seguir practicando.
Me he mantenido sin ingresar a sitios de videos de contenido adulto pero creo que no es una sorpresa porque la verdad no he tenido tiempo ni siquiera de terminar una película de ciencia ficción que empecé a ver hace casi dos semanas: Space Sweepers; de hecho incluso mis lecturas se han resentido de mi dedicación a mis tres prácticas diarias; incluso Rb me comentó que no creía que estuviera leyendo mucho.
De hecho sigo leyendo diariamente un capítulo de un libro infantil en francés -a veces me cuesta entender algunas partes pero en general las historias son divertidas-; si, he avanzado muy poco con La Cuchara Menguante y voy poco a poco también con The Dark Forest; creo que llegaré a medio año con estos dos libros.
Mi hija mayor no me ha escrito y creo que eso es una buena señal pues a finales del año pasado y principios de este incrementó de una manera bastante notable su comunicación; generalmente para pedirme ayuda económica pues estaba entre trabajos -o iniciando su trabajo actual-, espero que esté mejorando su administración financiera personal.
Mi hija mediana tampoco ha dado señal luego de que me escribiera para conocer el saldo de su tarjeta de débito prepago; espero que sus estudios y trabajo se esten desarrollando de manera normal; si es que se puede aspirar a ese estado en estos tiempos; mi hijo menor tampoco se ha comunicado, pero eso es típico: al menos por mi parte le envío mensualmente un aporte financiero y espero un reporte del avance de sus estudios; quien sabe cómo terminaremos el año.
lunes, 22 de febrero de 2021
El tercer lugar... The third place... La troisieme place...
Justo ahora estoy en el tercer lugar de la penúltima liga de Francés en Duolingo: Obsidiana; no sé si subiré al segundo o primer lugar, permaneceré en el mismo, o seré relegado a alguno de los lugares inferiores; la semana pasada (creo que fue la tercera igual) terminé en el segundo lugar de la liga; mi punteo de cada día estuvo entre 600 y 700 XP.
Lo bueno es que tengo una meta específica diaria (+500XP), aunque la verdad he estado tratando de enforcarme en alcanzar al menos una vez al día el final de una de las secciones del nivel en el que me encuentro; de esa forma espero completar todo el programa de francés en unos seis meses; después de completar la sección actual me quedan dos más para el tercer (de nueve) checkpoint.
De acuerdo a Duolingo he estado estudiando francés sin parar durante cincuenta y cinco días; de acuerdo a HabitBull este es el día 38 de mi challenge de 66 días (aunque realmente quiero llegar al día 70). Con respecto a los otros objetivos: no ingresar a sitios específicos no ha sido, al menos hasta ahora, tan difícil; ayer empecé a practicar malabares con cuatro pelotas -me está costando- y continúo con el segund curso de Javascript, practicando con objetos.
La gran interrogante, como casi siempre, es la intensidad del trabajo; o sea, si el proyecto que estoy empezando a liderar se pusiera pesado trabajar en el mismo siempre será la prioridad más alta y todo lo demás quedaría relegado; la semana pasada tuve un par de reuniones con mi jefa y el administrador principal del proyecto y en un par de horas tendré una reunión con el lider de un proyecto similar, previo a completar mi estimación temporal inicial.
El trabajo final del maestría también entró en su fase final, la semana pasada tuve un par de reuniones con la coordinadora y ya está finalizado el primer borrador del mismo; la mayor parte del trabajo lo hemos realizado con esta persona, con un poco de ayuda del compañero del paisito vecino y sin ningún aporte del compañero del final del istmo, creo que la coordinadora ya lo excluyó del grupo; esta noche nos reuniremos para darle los toques finales previo a enviarlo a la primera revisión.
No he hablado desde diciembre con mi hija segunda, creo que nos hemos escrito en un par de ocasiones en este tiempo -pero no estoy completamente seguro de esto último-; tampoco he conversado con mi hijo menor desde el final del mes pasado -le transfiero dinero los últimos días del mes- y mi hija mayor me escribió ayer temprano contándome que la habían promovido a traductora médica -también para solicitar mi ayuda económica pues debía comprar medicinas para un catarro-. [Un par de horas después de publicar esto mi hija segunda me escribió para consultar el saldo de su tarjeta de débido pues hoy estaba pagando sus impuestos]
El curso de lenguaje de señas está raro y creo que es lógico que si el maestro de este tipo de materia es hablante nativo las clases sean diferentes; y en el caso de una persona sorda comprendo que la percepción de la realidad sea diferente; pero creo que la improvisación no es una de las mejores estrategias en este caso; además, poner notas bajas no creo que sea la mejor estrategia para motivar el aprendizaje: saqué 60% en la primera tarea (igual RB); pero decidimos que sin importar la calidad de la enseñanza, nos aplicaremos para aprender todo lo posible -aún nos queda año y medio de esto-.
La cuchara menguante sigue explorando la forma -rara?- en la que fueron descubiertos la mayor parte de los elementos químicos y aunque lo había leído en varias otras ocasiones, me sigue sorprendiendo el efecto que las guerras han tenido en el desarrollo de la ciencia y la tecnología; o sea, los objetos en la programación se desarrollaron para minimizar los errores en los programas de defensa; y el proyecto Manhattan fue la base para el método Monte Carlo que fue la base de varios cursos de administración, proyectos y operaciones en la facultad.
The dark forrest continúa la historia de la futura invasión de la Tierra por parte de una raza extraterrestre con las peores intenciones; como el autor es ingeniero su enfoque para el desarrollo de la historia es bastante técnico -lo que me gusta- pero en su segundo libro de la saga hace bastante uso de la introspección -lo que no siempre me gusta-; creo que ya voy por el 25% de este libro y creo que va desarrollándose bien.
Le petit Nicolas et les copains es el segundo libro que leo de Sempé-Goscinny y es sumamente divertido; cuando mis hijos eran pequeños compramos un libro de esta serie -en español- y luego mis hijos me contaron que habían leído otros en alguna de las bibliotecas en las cuales crecieron; con cada capítulo de este libro -y cada lecció de Duolingo- se ha ido reduciendo el número de palabras que no reconozco.
Por último, en varias etapas -especialmente en los últimos años- he utilizado checklist diarios para asegurarme de realizar las actividades que me propongo -o debo- realizar pues no es raro que al finalizar un día me percate que he olvidado atender una reunión o realizar una tarea específica; durante un tiempo utilicé un pizarrón que compré cuando enseñaba programación a mis hijos -pero ahora no tengo marcadores-, otro tiempo realicé listas semanales en fichas de papel.
La semana pasada realicé una busqueda en internet de apps que pudiera utilizar como checklists; la idea era tener una especie de whiteboard que pudiera acceder desde diferentes dispositivos y consultar la misma información; finalmente me decidí por simplenote y la verdad me está ayudando a organizarme; estoy agregando dos secciones: tareas diarias y tareas puntuales.
Entre las primeras están la ejecución de mis tres objetivos diarios y el seguimiento al curso de lenguaje de señas; en la segunda están todas las demas actividades que van surgiendo día a día, especialmente las relacionadas con mi trabajo; y en el caso de las segundas voy agregando subtareas con el estilo breakdown de los proyectos; la ventaja es que puedo consultar mis pendientes actuales desde cualquiera de mis dispositivos.
Y eso; esta semana termina febrero, la vacuna aún no ha venido al país (y hay pocas esperanzas de que venga este año), mi hija segunda sigue en el imperio del norte, mi hija mayor sigue trabajando (y despilfarrando su dinero), mi hijo menor sigue (?) estudiando en la facultad, mi hermano menor sigue viviendo en el departamento más frío del país, mi hermana menor sigue trabajando de maestra de inglés, mi hermano mayor sigue viviendo en la casa de mis padres, mis padres siguen viviendo en la costa opuesta; yo sigo trabajando/malabareando/aprendiendo francés/ aprendiendo lenguaje de señas/aprendiendo Javascript/...
lunes, 15 de febrero de 2021
El segundo lugar... The second place... La deuxième place...
Por segunda semana consecutiva obtuve el segundo lugar de la liga de Duolingo en la que fui asignado la semana pasada pero, a diferencia de la semana anterior, en esta ocasión no me esforcé por acercarme al primer lugar; y esto porque desde el primer día su ventaja estaba sobre los 1,000 XP; no sé cómo lo hacen pero la verdad entre mi trabajo y mis otras actividades -trabajar, leer en inglés, francés y español; practicar malabares, practicar Javascript y ayudar a Rb con sus perros- no puedo abstraerme para acumular más puntos al día; es más, en un par de ocasiones la semana pasada me costó llegar a mi meta diaria de 500 XP.
Se supone que la asignación es aleatoria y los estudiantes del primer lugar de este par de semanas han sido completamente competitivos; el segundo incluso más que el primero: lo más cerca que estuve de alcanzarlo fue de alrededor de 500 XP en un día; con respecto a esta semana, decidí no continuar con la competencia; o sea, ayer por la noche estaba como en el séptimo lugar y hoy logré sobrepasar al primer lugar pero, al revisar su perfil de la semana anterior, observé que solo el martes de la semana pasada sobrepasó los 2,000 XP en el día; lo más que yo he hecho en un día han sido 1,200 XP así que no quiero entrar en ese tipo de rivalidad.
El viernes de la semana pasada me llamaron de la universidad popular local -fue fundada como una extensión de la universidad nacional para brindar acceso cultura a las personas que por una u otra razón no acceden a la educación superior en nuestro país- intentado localizar a mi hija mayor; le escribí unos minutos después para comentarle sobre la llamada y me contó que la estaban llamando porque un curso al que se había anotado (algo de arte) lo habían cancelado en su versión semanal y únicamente estaba disponible los fines de semana.
Mi hija me escribió frustrada porque al parecer le costaría atender este curso los sábados y, según ella, no había querido inscribirse en un curso de pintura digital, en el mismo establecimiento en el que Rb está estudiando ilustración infantil digital, y ya se había sobrepasado la fecha de inscripción; ofrecí, como otras veces, financiarle un curso en esa institución o en otra en la que estuviera interesada -mi oferta había iniciado cuando Rb estaba por inscribirse hace un par de meses-.
Al día siguiente mi hija me escribió -otra vez frustrada- porque estaba super cansada y no iba a poder ir al curso de la universidad popular; al parecer está, además de sus labores normales, intentando ascender de intérprete a intérprete médica en su trabajo; entonces me comentó que mejor se dormiría todo el día; pero, un poco más tarde me volvió a escribir preguntando si mi oferta seguía en pie; al final le pagué el curso de pintura digital -incluye tablet de dibujo- que iniciaba el mismo día; el costo fue como de 250 dólares pero tenía en una cuenta bancaria aparte los 200 que me había pagado después de mi último soporte.
También mis padres me pagaron por mi cumpleaños -casi que surgió una pelea pues insistieron en hacerlo mientras yo me mantuve diciendo que no necesitaba que lo hicieran- un poco menos de la mitad de lo que les envié en diciembre para que saldaran su deuda; y además, la semana pasada me llamaron de la editorial para que pasara por un cheque -creo que son un poco desordenados con sus cuentas- por un monto de un poco más del doble de lo que costaba el curso al que mi hija quería anotarse.
Fuimos con Rb a la editorial el Jueves y luego pasamos a un Dollar City pues nos quedaba en el camino y yo quería proveerme de mejores pelotas -hacky sack- para practicar malabares: de las cuatro pelotas de tenis con las que había estado practicando por un año una de ellas ya estaba partiéndose por la mitad y, además, me estaban costando los ejercicios para malabarear con cuatro pelotas; no encontré de los hacky sacks que andaba buscando pero compré seis pelotas de tenis que estaban en la sección de juguetes para perros; además pasamos a la ferretería más grande de la ciudad a comprar una raqueta eléctrica para matar zancudos.
Ese día intentamos pasar a depositar el cheque de la editorial pero el banco estaba muy lleno; el domingo fuimos a otro Dollar City a comprar otra raqueta pues la que compramos el jueves no nos estaba sirviendo; afortunadamente en este local si había hacky sacks y aproveché para comprar -por unos siete dólares- las cuatro que necesito para mi nuevo objetivo; la verdad utilizar pelotas apropiadas facilita bastante el mejoramiento de los malabares; además resulta que si servía la raqueta del Jueves, así que ahora tenemos dos que hemos empezado a usar desde ese mismo día.
Hoy que es un día de asueto en el imperio del norte mi jefa, contrario a su costumbre, se tomó el día libre y aprovechamos con Rb para ir a media mañana a depositar el cheque de la editorial; otro de los objetivos para este año, aunque este no lo he aterrizado por completo es transferir el efectivo a algún activo físico -casa o terreno- pues las perspectivas económicas con la pandemia y eso no se ven muy buenas y temo que la inflación afectará más a nuestro país; la verdad debo empezar a ser un poco más constante en mi búsqueda de propiedades.
Ayer cumplí justo 31 días de dar seguimiento en mi app de hábitos a los cuatro objetivos que ingresé el mes pasado; durante ese tiempo he sobrepasado diariamente los 500 XP en francés en Duolingo, he evitado el porno, he escrito algo de código y he practicado al menos tres veces al día al menos 10 minutos de malabares.
Para cumplir con el objetivo de Javascript he dejado el despertador con varias alarmas entre las 6 y las 6 y media de la maña y ha sido usualmente el primero de los objetivos que marco como cumplido; aunque ha habido ocasiones en que ha sido el último de ellos pues por una u otra razón es hasta la hora de irme a dormir que veo un par de videos del curso que voy llevando y escribo los ejercicios; también ha habido un par de ocasiones que he escrito código mientras acompaño a Rb viendo alguna serie.
Por cuestiones de facilidad y práctica he decidido, a partir de esta semana, ser un poco más ordenado con las lecturas, de esta forma: primero leer un capítulo del libro de francés, luego leer 15 páginas del libro en inglés -tiene más de 600- y por último leer 10 páginas del libro en español; lo malo es que lo último lo hago casi a medianoche y a veces no logro completar esta parte; por otro lado -aprovechando que el trabajo está bajo- tengo algunos periodos cortos de lectura por las tardes.
Y si, el trabajo ha estado bastante bajo, llevo un par de meses de estar ayudando a un equipo del este asiático en un gran proyecto pero el líder del grupo no ha realizado asignaciones específicas sino bastante generales, por lo que he estado trabajando a mi ritmo -algunas veces incluso en fin de semana- pero no he visto mucho avance; por otro lado, el proyecto que estaré liderando se ve bastante extenso pero será hasta finales de este mes que entraré de lleno a trabajar en el mismo; espero, aún con una fuerte carga de trabajo, continuar con los cuatro objetivos diarios... a ver cómo va eso.
miércoles, 10 de febrero de 2021
Números - Numbers...- [Nombres...]
domingo, 7 de febrero de 2021
Competencias -To compete...- [concourir...]
Hace unos años comentaba con mis hijos que sospechaba que no era tan bueno en ajedrez porque me faltaba la malicia (o la maldad) de aprovecharme de la debilidad de mi oponente, o sea, me cuesta ser despiadado; en algunos juego de canicas de mi niñez recuerdo que evitaba tomar demasiada ventaja sobre mi -o mis- oponentes, y muchas veces era contraproducente porque resultaba perdiendo.
En general considero que tengo una inteligencia superior al promedio -y me lo confirmaron también en un par de lugares de trabajo en los que me evaluaron-; a veces pienso que si hubiera tenido más estímulos u oportunidades de niño habría terminado trabajando en un laboratorio o centro de investigación; en fin, lo que ha pasado ha pasado.
Afortunadamente he logrado continuar practicando ajedrez más constantemente gracias a la tecnología: cuando compré mi primera Palm, hace como 15 años las primeras dos aplicaciones que le instalé fueron: Ajedrez y lector de libros en formato epub; con el primero podía pasarme todo el tiempo de espera en cualquier lado sin ningún problema y con el segundo continuar los libros que tenía en papel o que no podía conseguir en ese formato.
Hace como siete años compré mi primer Kindle; Rb lo rompió accidentalmente en una de nuestras visitas a un orfanato y lego ume ayudó a reponerlo; sin embargo, el formato utilizado por este gadget (mobi) no es tan popular como el utilizado originalmente por la Palm (que ya ni existe); además es un poco incómodo para el transporte constante: almacené mi Kindle hace como tres años y ahora el 90% de mis lecturas las realizo en mi celular, en el que tampoco falta el mismo Ajedrez GNU.
La ventaja de jugar Ajedrez contra el procesador del teléfono es que sé que definitivamente puede ganarme (y a casi cualquier ser humano) por su capacidad de procesamiento; me mantuve jugando en el nivel tres hasta como hace cinco años y por estos día ya llevo más de un año de jugar en el nivel 5 -creo que es intermedio-, ganando un 30% o 40% de las veces; creo que me ayuda a mantener la concentración, elevar mi nivel de análisis y sobre todo, poner atención o darme cuenta.
Esta semana he estado pensando en las competiciones porque el mes pasado leí un artículo sobre el funcionamiento de las Leagues en Duolingo: cada semana la aplicación realiza un agrupamiento random de 30 (o 50) estudiantes y mantiene un track de los puntos acumulados diariamente; el domingo se cierra la competencia y los primeros 10 (o 15) lugares suben al siguiente nivel, los últimos 10 (o 15) bajan al nivel anterior y los que están en el intermedio continúan en la misma League.
Cada League es identificada por una piedra preciosa o metal; el primero creo que es cobre y el último diamante; leí en ese artículo que una forma aconsejable de participar es pasarse los primeros días acumulando una pequeña cantidad de puntos -para no estimular la competencia- y los últimos dos días hacer puntos como loco para llegar al primer lugar.
Los tres primeros lugares de la semana se llevan una cantidad diferente de puntos extras -aún no tengo claro para qué sirven, además de obtener un par de lecciones extras o vestir al ávatar-; el primer lugar se lleva 30 o 40 puntos, el segundo lugar 10 (o 15) menos y el tercer lugar 10 (o 5 menos).
No recuerdo qué día de la semana empecé con el francés en Duolingo pero recuerdo que la primera semana ni siquiera me percaté de las ligas; la seguna me llevé el primer lugar sin mucho esfuerzo; la siguiente tripliqué mis puntos durante los primeros dos o tres días pues había otro estudiante casi con el mismo comportamiento y luego se retiró.
La cuarta semana volví a obtener el primer lugar sin mucho esfuerzo; y luego está la semana que termina hoy (en cuatro horas); en el artículo que leí el autor mencionaba algo de bots en las ligas; decía que no había nada confirmado pero que varias personas sospechaban su existencia pues veían comportamientos fuera de lo común en la acumulación de puntos.
La verdad no creo que haya bots -quizá sí- sino estudiantes que pagan la versión premium para avanzar sin sobresaltos, y sin ninguna otra actividad que los distraiga de su estudio de idiomas; creo esto porque Rb acaba de pasar el tercer checkpoint luego de año y medio de tomar una lección diariamente y yo estoy por llegar a ese mismo checkpoint -en unos 15 días-, si continúo con el mismo ritmo.
La tercera semana, por alguna razón, logré triplicar mi meta diaria y el otro estudiante que iba a mi ritmo hizo 200 o 300 puntos menos cada día durante los primeros tres días y luego creo que hizo lo mínimo -no sé si estaba siguiendo el consejo del artículo que yo había lído-.
Durante esta semana ha habido otro estudiante que ha hecho cada día 300 o 400 más puntos que yo excepto ayer; ayer antes de que llegara la hora del cierre (00:00 hrs UTC) me quedé a 8 puntos de alcanzarlo -puse en pausa Duolingo porque Rb me pidió acompañarla a ver una serie- y cuando retorné un par de horas después tenía otra vez como 400 puntos extras.
Para esta mañana el primer lugar tenía casi 1,000 puntos sobre el segundo lugar; igual, desde el tercer día que ví que cuando estaba casi por alcanzarlo su punteo aumentaba 400 o 500 puntos en el siguiente par de hora decidí retirarme de la competición por el primer lugar; el segundo está bien, son solo 10 puntos extras menos y además, me gusta pensar que compito conmigo mismo y no contra otra persona.
Y compito conmigo mismo pues lo que trato de mantener son los cuatro objetivos diarios -al menos durante los siguientes 42 días (ya van 24)-: no porno, escribir código cada día, sobrepasar los 500 puntos diarios en Duolingo y practicar tres veces al día malabares.
Además debo trabajar... :) Desde los últimos dos meses del año pasado los proyectos en los que trabajo han estado bastante pasivos y mis labores han estado bien limitadas pues nada más he estado como apoyo a un equipo del subcontinente del Este Asiático; la semana pasada mi jefa me comentó que durante este mes el proyecto principal a mi cargo aún está en ajustes y la verdad espero que el trabajo no me absorba tanto el mes próximo para continuar con mis objetivos.
Además continúo leyendo en los tres idiomas: estoy por terminar el primer libro de The Three-Body Problem, creo que me faltan dos o tres capítulos; ya pasé de la mitad del segundo libro de francés; primero de los cinco o seis que planeo leer antes de pasarme a Young Fiction; y empecé a leer, luego de ver un video de un youtuber físico español sobre el tema, La Cuchara Menguante, en español.
El autor de este último libro es estadounidense, así que hubiera podido leer el mismo en inglés, pero, como ya tengo en cola los otros dos del escritor chino, preferí conseguir la versión en español; del mismo autor leí hace unos años -en papel, en la biblioteca de mi vieja universidad- El Pulgar del Violinista, y creo que leeré aún otro: The Tale of the Dueling Neurosurgeons; aún no decido si en español o inglés.
Con Javascript sigo en el segundo curso de este lenguaje y planeo luego continuar con un curso de hacking a través de la misma herramienta; y en el tema de malabares continúo practicando religiosamente tres veces al día; la fuente con tres pelotas ya está más estable y ya puedo hacer hasta 100 lanzamientos de una pelota con la misma mano.
Había planeado comprar hoy otro juego de pelotas pues una de las que utilizo ya se partió por la mitad y ya habíamos programado con Rb una salida a los supermercados para este día; desafortunadamente no encontré pelotas de tenis en el lugar en el que adquirí las actuales: debo seguir practicando con las mismas hasta que pueda agenciarme de un nuevo juego.
Ah, y ayer empezó el segundo módulo de Lenguaje de Señas, un poco desordenadito pero igual, es otra de las actividades que espero continuar durante al menos el próximo par de años; por otro lado, mis padres insistieron en devolverme la mitad del dinero con el que les ayudé el último mes del año pasado; la verdad me cansé de repetirles que no necesito el dinero y además, planeo actuar de la misma forma que con mi hija mayor: reservando ese dinero aparte para cuando vuelvan a tener necesidad... a ver cómo va eso.