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jueves, 24 de enero de 2019

Impermanencia (nothing lasts forever)...

Que nada es para siempre es tan obvio que por la misma razón lo olvidamos fácilmente.  El año pasado estuve casi seis meses buscando trabajo porque me habían despedido (despidieron como a 300 personas)... al final ya no me despidieron.  Ahora llevo casi cuatro meses de trabajar desde casa, acudiendo a la oficina sólamente una vez cada dos o tres semanas, y aunque sabía que eso se iba a terminar, no creí que fuera a cambiar de forma tan abrupta.

Ayer por la tarde me escribió la compañerita a la que tampoco despidieron de mi área, me envió un correo en donde se indicaba que teníamos que desocupar la oficina entre hoy y mañana pues va a haber una remodelación total del área y todos se van a su casa durante cuatro o cinco semanas.  Hasta allí todo bien, nada cambia para nosotros, el inconveniente es lo que viene después, se supone que ya no habrá más trabajo remoto.  Ni siquiera uno o dos días a la semana como estuve trabajando durante un buen tiempo.

Al menos será dentro de 1 mes o así, y al menos no se trata de un despido.  La verdad es que los últimos tres o cuatro meses del año pasado estuvieron bastante tranquilos, desde Octubre he estado trabajando casi exclusivamente de forma remota, lo cual tiene -como todo- sus ventaja y desventajas. Algunas de las ventajas son la comodidad de trabajar en pijama, nada de transporte y libertad de movimiento, entre las desventajas está la falta de actividad -aunque con Rb hemos estado haciendo aeróbicos últimamente-, la dificultad de realizar trámites (debo enviarle un libro a mi hermana y lo haré hasta el sábado), y que a veces la rutina es cansada.

Nos enviaron una hoja para inventariar el equipo a sacar.  La verdad es que lo único que he sacado siempre ha sido mi portátil.  En la oficina trabajo con dos monitores extras y aunque había oído a varios compañeros quejarse de la incomodidad de no tener monitores extras en casa a mí no me llamaba la atención traer otro.  Hoy me dirigí a la oficina con la intención de retirar los papeles personales de mi archivo y dejar la hoja de inventario con los detalles de la portátil.  Cuando se lo propuse al encargado de área me indicó que el equipo que quedara en el piso ya no podría ser recuperado pues van a hacer un rediseño total y quién sabe a quién le asignarán el equipo no retirado.

Total que me tocó que empacar incluso el teléfono (con headset), teclado, ratón y los dos monitores.  Como iba a ser un poco incómodo traerlo por transporte público llamé a Rb para que fuera por mí.  Llegó como a las 10 y un poco antes de las 11 estaba ya instalando mi portátil y un monitor extra en el espacio que uso para trabajar en casa.  Hasta nuevo aviso.

Después de leer The Hate U Give leí Speak of Me as I am, luego busqué en GoodReads los libros más populares el año pasado.  Allí caí en la cuenta que he estado leyendo casi solo Young Adult libros.  Bajé un libro de Ciencia Ficción (The Forever War) pero quería leer algo  un poco más interesante.  Este sábado fuimos por fín a la biblioteca de la universidad con mi hijo, encontré un libro de ensayos psicoanalíticos (El amor en los tiempos de la soledad) muy interesante, también avancé un poco en el libro de hábitos que empecé el año pasado.  En mi teléfono empecé a leer The Mars Room que es un libro sobre prisiones femeninas.

El año pasado leí en la biblioteca Siete Años, la narrativa alemana es rara.  El autor hace decir al protagonista (un arquitecto con un matrimonio bastante disfuncional) que no lee ficción, pero que se acuerda que cuando era joven y terminaba una novela usualmente tenía la sensación de ver la vida un poco más clara.  Eso me parecio muy interesante.  Es como me siento algunos días.  En dos semanas cumplo cuarenta y seis años y sigo sin encontrar un trabajo  (o carrera) estable, sin ninguna propiedad o adquisición memorable y sin expectativa de que eso cambie.  

domingo, 7 de septiembre de 2014

It's good to be working again...

El jueves pasado por la tarde me llamaron del call center para decirme que no iba a empezar el lunes sino el martes.  También que no llegara a las ocho sino a las nueve.  Me puso un poco nervioso la posposición pero traté de tomarlo con calma.  El mismo día me contactó el mejor amigo de la compañerita de mi extrabajo para decirme que se había enterado que estaba sin empleo y que podía referirme en su trabajo.  Quedé de mandarle mi curriculum.  El fin de semana me enteré que el lunes celebraban Labor Day en los Estados Unidos y me imaginé que por eso era que no iba a empezar el lunes.

El viernes por la mañana fuimos con Rb a una venta de ropa americana a comprar un par de camisas y un par de pantalones pues no tengo mucha ropa formal.  Retornamos a casa de Rb y un poco después del mediodía me vine a mi habitación para prepararme para el día con mis chicos.  El sábado, de acuerdo a lo que habíamos planeado llevé a mis chicos al Festival en el centro histórico que estaba organizando mi grupo de voluntarios.  Fue una muy buena mañana con un poco de malabares, un poco de origami y muchos abrazos.

Después de recorrer casi toda la avenida central histórica nos fuimos un par de horas a la biblioteca del centro cultural al que vamos al menos una vez al mes. Luego fuimos a almorzar a un Mc Donald's en el centro y después abordamos el transurbano para retornar a mi habitación.  Estuvimos en la tarde haciendo un poco de papercraft, programando un poco de JavaScript y jugando en la computadora.  También les mostré a mis chicos el cpu que acababa de adquirir para su uso.

A las siete de la noche fui a dejarlos a su casa.  Estaba lloviznando un poco y después de esperar que se calmara un poco la lluvia me dirigí a casa de Rb.  Con Rb habíamos decidido que no iríamos a la visita que estaba organizando nuestro grupo de voluntarios pues las habían programado fuera de la ciudad y su perro más nuevo aún no está entrenado para largas ausencias.  Nos quedamos todo el día en su casa.  Almorzamos pollo frito y estuvimos viendo películas.

El lunes por la mañana acompañé a Rb a la veterinaria pues le tocaba la segunda dosis -de cuatro- al perro más nuevo.  Un poco después del mediodía retorné a mi habitación pues me gusta venir a dormir acá si debo trabajar al día siguiente.  El martes me levanté un poco después de las seis y me dirigí a mi nuevo empleo.  Me tocó que esperar más de una hora pues la hora real de inicio era a las nueve.  El primer día fue de información general sobre la empresa y la información nos la proporcionaron un par de chicas de recursos humanos y el encargado de la planilla.  Debo abrir una cuenta monetaria en mi banco menos favorito.

Entramos tres personas -de 1,900 que trabajan en el edificio-.  Entro un tipo como de mi edad y una chica bastante joven y un poco atractiva.  Al mediodía la chica salió hablando por teléfono y con el otro nuevo nos fuimos a almorzar al frente.  Él entró para trabajar con servidores pero me comentó que la chica entraba para la misma área a la cual yo iba.  Por ser el primer día salimos super temprano, como a las tres y media tomé el transmetro y retorné a mi casita.

El miércoles entré a las nueve de la mañana.  Nos recibió con la chica el compañero que me había entrevistado en la ronda final y nos mostró el espacio de trabajo.  Luego llegó nuestra jefa y nos entregó una portátil -más o menos como la mía- a cada uno.  Pasamos casi todo el día configurando la computadora y recibiendo las claves para los diferentes sistemas que debemos accesar -son como 10!-.  A la hora del almuerzo el compañero que nos recibió nos acompañó a la cafetería y departimos con otros ocho o nueve compañeros del área.  Ese día salí como a las seis de la tarde.

El jueves me levanté como a las cinco y diez pues empecé a entrar a la siete de la mañana.  Una de las ventajas es la hora de salida.  La otra es que por la mañana no están muy llenas las estaciones del transmetro.  Este día seguí viendo unos videos y leyendo otras tantas presentaciones del trabajo que debo empezar a realizar.  Creo que me ayudó que estuviera viendo videos en la casa de Rb la semana anterior pues se trata del programa que me habían indcado en las entrevistas con el que dan seguimiento al trabajo.  Volvimos a almorzar en la cafetería y salí a las cuatro y media.  El retorno es un poco más complicado pues mucha gente sale alrededor de esa hora de esa zona.

El viernes volví a entrar a las siete -creo que será mi horario por un tiempo-, he estado jugando ajedrez en el celular pues el viaje en el transmetro dura entre cuarenta y cinco y sesenta minutos.  Por la mañana continué con la lectura y empecé a configurar el ambiente de training.  Uno de los compañeros propuso que compraramos desayunos en McDonald's y, para empezar con buen pie el networking, me uní a la actividad.  Al mediodía el compañero que nos está guiando y el que había propuesto la compra de desayunos se quedaron trabajando y yo salí a caminar un poco.  Como a cuatro o cinco cuadras hay un supermercado y compré un yogurt y los bananos para el desayuno del día siguiente con mis chicos -y un par para mi almuerzo de ese día-.

Volví a salir a las cuatro y media y me vine directo a mi casita.  Vine un poco antes de las seis, pasé dejando mi mochila y fui al supermercado que queda a la vuelta de mi casa a comprar el desayuno del día siguiente.  El sábado me levanté a las siete de la mañana, preparé una ensalada de huevo duro, aguacate, tomate, jamón y salami, también el cereal de costumbre.  A las ocho y media fui por mis peques y venimos a desayunar a mi habitación.  Como era día de internet les propuse un ciclo de cubos, Kindle y Duolingo, con lo que estuvimos un par de horas en mi habitación.

A media mañana salimos a comprar una zanahoria, un pepino y unos limones y venimos a preparar una ensalada y limonada.  Luego nos fuimos al café internet.  Mientras mis chicos tenían su hora -hora y cuarto- de internet yo me dirigí -en bicicleta- al restaurante chino de costumbre y compré un arroz frito.  Después de internet nos dirigimos a la universidad a almorzar.  Cuando nos sentamos a almorzar me dí cuenta que había olvidado los platos para el arroz y los vasos.  Mis chicos lo tomaron bien y nos comimos primero la ensalada para utilizar los mismos platos y tomamos los cuatro de un tazoncito en común.

Después del almuerzo fuimos a la biblioteca.  El plan era estar allí entre una hora y hora y media y luego ir a jugar pelota, llevábamos cuatro guantes de beisbol, una pelota de softbol y una pelota de tenis.  Cuando estábamos saliendo de la biblioteca empezó a lloviznar y les dije a mis chicos que mejor retornáramos a la sala de lectura.  A los tres les encantó retornar pero a mí me preocupó que fuera de las lluvias típicas de acá -de las que no se quitan en todo el día-.  Al final resultó una lluvia de estas y hora y media después tuvimos que abandonar la sala de lectura -y la biblioteca- pues los sábados cierran a las cinco y media.

Salimos al patio cubierto de la biblioteca y esperamos a que amainara la lluvia continuaba un poco fuerte.  Esperamos allí como media hora y luego nos caminamos hasta mi habitación.  Aún había una pequeña llovizna por lo que al entrar a mi habitación le día una playera a mi hija mayor y a mi pequeño.  Mi hija segunda cargaba una chumpa.  Nos secamos lo mejor que pudimos y vimos un par de videos.  Un poco después los acompañé a su casa.  Ahora si llevaba un par de sombrillas.

Retorné a mi habitaciń y le escribí a Rb sobre Fb para comentarle que estaba lloviendo por acá y que esperaría un poco antes de dirigirme a su casa.  Ella me había enviado un mensaje como veinte minutos antes comentándome que por su casa estaba lloviendo y que, como se veía que era una lluvia constante, prefería venir a traerme.  Continuaba lloviznando por lo que no pude lavar el pantalón y la ropa interior que no había podido terminar de lavar la noche anterior.  Exprimí un poco esta ropa y la metí en una bolsa plástica.  Cuando Rb me avisó que estaba fuera salí a encontrarla.

Hoy nos levantamos temprano pero por esto y lo otro nos atrasamos, llegando tarde -dos minutos- al hospital más grande del centro histórico, donde su grupo de voluntarios empieza a visitar este día.  Mi grupo de visita también había publicado que visitaba en el mismo lugar.  Cuando llegamos el guardia del parque se negó a permitirnos la entrada aduciendo que habían llegado demasiados carros del otro grupo.  Le propuse a Rb que buscáramos un parqueo pero ella se molestó y dijo que regresaba a su casa, que si yo quería podía quedarme en la visita.  Me quedé.

La visita estuvo muy bien.  Estuve haciendo origami y jugando uno con unos niños y sus familiares en el pasillo del ala de pediatría.  La situación de nuestro sistema de salud sigue tan precaria como siempre.  También estuve jugando con un par de hermanitos como de dos y cuatro años.  Antes de entrar a la visita Rb me había llamado para que le recordara al encargado de nuestro grupo de visita que nos reuniríamos a almorzar, como lo habíamos planeado durante la semana.

Después de la visita y la retroalimentación nos dirigimos con el encargado del grupo al parque en donde nos reunimos la primera vez que visitamos juntos.  Rb debía encontrar allí a su sobrina pues la madre de esta había comprado varios productos para el sobrino de Rb que está en Japón, y a quien irá a ver dentro de tres semanas.  Después de recibir los paquetes nos dirigimos a almorzar al McDonald's del centro histórico.

Estuvimos un par de horas almorzando y conversando y luego pasamos a dejar al joven a la estación del transmetro y retornamos a la casa de Rb.  Por la tarde estuvimos viendo un poco de redes sociales y Rb echó la ropa que había llevado a la lavadora.  A las siete y media me vino a dejar a mi habitación.  Estamos en un par de partidas de Scrabble -una en español y una en inglés- y espero dormirme antes de las once pues mañana me levanto a las cinco y diez para entrar a mi trabajo a las siete.  Es bueno estar trabajando de nuevo.

lunes, 25 de agosto de 2014

Hito... -working again-...

Al final cada logro es únicamente un hito en el camino.  Por eso es más adecuado disfrutar -o algo así- del camino a celebrar la llegada.

Tengo trabajo.

El miércoles pasado ya no salí para nada de mi casa en el día.  Estuvo lloviendo un poco al finalizar la tarde y el tráfico se ralentizó según lo que leí en las redes sociales.  Rb pasó a traerme como a las ocho y media y fuimos al funeral del papá del jefe del grupo de visita.  Llegaron como cinco o seis voluntarios más y estuvimos entre una hora y hora y media acompañando al joven, quien se estaba tomando muy bien la pérdida.

Decidí dormir en la casa de Rb esa noche y al día siguiente retornar a media mañana a mi casa.  El jueves nos levantamos temprano y luego de sacar a los perros a caminar y desayunar me vine a mi casita.  A mediodía me puse el traje que he estado usando para las entrevistas y me dirigí al call center.  Tomé el Transurbano para un punto intermedio y luego el Transmetro, en donde encontré al encargado del grupo de visita de los sábados con el que visitaba el año pasado.

Llegué un poco temprano al edificio y pasé a un comercial a lavarme las manos.  La entrevista iba a ser exclusivamente en inglés pues era con una persona en nuestro gran vecino del norte.  La señora que me entrevistó hace un par de semanas me recibió y me acompañó a una oficina desde la cual llamó a la persona en cuestión y estuvimos conversando como quince minutos sobre cuestiones personales y profesionales.

Luego, en la misma sala que hace un par de semanas me entrevistaron otro par de personas -en español-, como otra media hora.  Luego me dijeron que el proceso continuaba y me retiré de la oficina.  Retorné a mi habitación y lavé un poco de ropa, incluyendo la camisa del traje pues el día anterior me habían llamado de una oficina de reclutamiento y luego de preguntar sobre mi experiencia en .net, html y sql me habían enviado a las oficinas de selección del segundo banco más grande del país.

La entrevista el día viernes era a las diez de la mañana.  Me levanté como a las ocho pero me sentí bastante cansado, producto de la gripe que había estado incubando por varios días.  Salí a lavar el resto de la ropa que había dejado en remojo y me dirigí al lugar de la entrevista a buen tiempo.  Llegué justo a la hora que me habían citado.

En el lugar habían ya diez o doce personas y nos realizaron una evaluación psicométrica en la cual también se medía integridad y lealtad.  De salir con resultados favorables en esta evaluación se pasaba a una entrevista.  Terminé la evaluación y me enviaron a una sala a esperar a la entrevistadora -era casi mediodía-, cuando estaba esperando llamé a otra oficina de reclutamiento que había tratado de contactarme el día anterior por una posición de seguridad informática pero resultó que no calificaba.

Luego me llamaron del Call Center para indicarme que había concluído el proceso y había sido seleccionado,  me indicaron el monto de la oferta, el cual es más o menos lo que ganaba en mi anterior trabajo.  Acepté.  La señora, quien fue la que me contactó la primera vez y me evaluó me indicó que antes de realizar la inducción debía completar cierta papelería y que me enviarían el listado a mi correo.  Inicio el primer día del próximo mes.  Decir que me sentí contento creo que es lo adecuado.

Le envié un mensaje a Rb comentándole las buenas nuevas y continué esperando turno para la entrevista -no quería dejar tirado el proceso del día-.  Rb me llamó de vuelta y estuvimos conversando un rato, luego pasé a la entrevista, la posición era para servir de enlace entre desarrollo y usuarios.  Muy interesante.  El proceso quedó iniciado.

Después de salir de la entrevista retorné a mi casita, en el camino llamé a Rb para conversar un poco más sobre el trabajo.  Pasé a un banco cerca del lugar de la entrevista a retirar dinero pues el día anterior debía haber pagado la renta pero no había sacado dinero.  También recargué la tarjeta del transporte público.

Vine a mi casita a comer un poco de avena.  Encontré al dueño de la casa mostrando una habitación que estaba vacía y aproveché para pagarle la renta.  Almorcé y luego me dirigí a un banco en donde tenía hace mucho tiempo una cuenta de cheques y una tarjeta de crédito.  La tarjeta de crédito me la cancelaron pues me atracé varias veces en el pago y la cuenta de cheques la cancelé pues no me gusta que me cobren por mantener dinero en un banco.  

Abrí una cuenta de ahorros pues supuestamente allí me depositarán en el Call Center. Cuando regresé -me tardé casi toda la tarde- salí a comprar los ingredientes para el desayuno del sábado.  Encontré a mi hija segunda y a mi hijo pequeño en el super mercado, andaban acompañando a su madre en las compras. 

El sábado fui por mis peques a las 8:30.  Había preparado una ensalada de tomate, aguacate, huevo y jamón y venimos a desayunar.  Luego estuvimos escribiendo código en JavaScript para simular una gráfica de Pie, como las de Excel, armando Papercraft, leyendo y jugando en la otra computadora.  Al mediodía preparamos unos sandwiches y, luego de lavar los trastos, nos fuimos a almorzar a la universidad.

Después del almuerzo buscamos un campo baldío para jugar pelota, pues le había dicho a mi hija segunda que trajera los guantes y la pelota de softball.  Luego estuvimos como hora y media en la biblioteca.  Para terminar el día retornamos a mi habitación y vimos veinte minutos de Harry Potter y el prisionero de Azkabán.  A las siete menos diez los fuis a dejar a su casa.

Retorné a mi habitación y me dirigí a la casa de Rb.  Rb logró que le repararan el smartphone anterior y se quedó con el que la hermana le obsequió.  Rb me dió la semana pasada el suyo y, luego de rootearlo, lo cambié de operador pues yo utilizo el servicio más económico.  Terminé de configurarlo el sábado por la noche.  Ahora tengo Whatsapp y Duolingo.

El domingo visitamos el mismo asilo que la semana anterior.  El encargado del grupo de visita nos dividió aleatoriamente en parejas y fue una visita un poco diferente pues usualmente me desenvuelvo solo.  La voluntaria con la que realicé la visita es una de las que a veces llegaba a las reuniones los sabados por la noche en la casa del voluntario que vive en la misma colonia.  Estuvimos una gran parte de la visita con una señora en silla de ruedas pero cambiamos luego a una indigente que hablaba inglés y por último estuve conversando con un par de ancianos.

Después de la visita ibamos a invitar al encargado del grupo a almorzar pero tuvo que retirarse a su casa.  Con Rb nos dirigimos a un KFC y, luego de almorzar, retornamos a su casa.  Por la tarde estuvimos viendo algunos videos en la computadora y cenamos algo de la pizza que Rb había preparado la noche anterior para celebrar el nuevo trabajo.  Nos dormimos casi a medianoche.

Hoy nos levantamos temprano.  Después de desayunar nos dirigimos a conocer el hotel de mascotas en donde Rb dejará a sus perros a finales del otro mes pues se irá por un par de semanas a Japón.  El lugar queda fuera de la ciudad y nos llevamos a los tres perros en el auto.  Las instalaciones se ven adecuadas -mucha bulla de animales- y luego de conversar un poco con la señora a cargo retornamos a casa.  

Un poco antes de mediodía me retiré de la casa de Rb pues había quedado con el Maestro de Ajedrez de la oficina en donde trabajé hace un par de años en almorzar juntos y en que me daría una carta de recomendación para el nuevo trabajo.  Estuvimos conversando, almorzando y jugando ajedrez casi hora y media y luego me dirigí a la oficina de una de las voluntarias del grupo del sábado por la noche para recoger la otra carta que me piden en el Call Center.  Estuve con ella como media hora y luego retorné a mi casita.

Estoy preparando la documentación que debo llevar mañana y luego lavaré la camisa del traje.  Mañana completo la documentación y el próximo lunes empiezo, creo, la inducción en el Call Center.  A ver como va eso.

lunes, 26 de agosto de 2013

Repetición de experiencias...

Estaba pensando en un dicho para esta entrada... Nadie puede bañarse dos veces en un mismo río... Cada uno habla de la feria según como le fue en ella... en fin.  El tema era la celebración del aniversario del grupo en el que he hecho trabajo voluntario durante los últimos cuatro (?) años.  Cuando acababa de terminar mi entrenamiento y estaba inciandome de lleno en las visitas celebramos el tercer aniversario -está relatado por acá Aniversario 2010-.  No hubo baile, concierto ni feria -como en los años subsiguients- sino sólo un rally.  El rally eran varias estaciones para jugar en grupo.  En la tercera o cuarta estación había lodo, mucho lodo.  Hasta allí llegó el rally, pasamos las siguientes dos o tres horas jugando entre el lodo.  Muy buena.  Aún andan algunas fotos en facebook del evento.

El año posterior se intentó hacer -no oficialmente- y al siguiente también, incluso hubo un connato de llamada de atención para algunos voluntarios que andaban enlodándose.  La mayoría extrañaba la actividad.  Este año hubo un concierto -como el año pasado- el sábado por la noche y organizaron otro rally para el domingo, prometiendo otra enlodada.  Lo cual no ocurrió.  En fin.  No me gustó el aniversario, pero esa es mi opinión personal, como en el segundo refrán.

El miércoles pasado no había llevado comida y, a pesar de que la compañerita nos había obsequiado (por penitencia) panitos por la mañana, tenía hambre al mediodía.  Salí a almorzar al comedor a donde acudo frecuentemente.  Como era miércoles -sólo martes y jueves venden pollo frito- me tocó almorzar algo diferente.  Por la tarde tuvimos una pequeña reunión para continuar con la modificación de los documentos y un poco después de las cinco me retiré de la oficina.  El transmetro iba atestado por lo que me subí a un autobús rojo.  Llegué tardísimo a Intecap.  Lo peor es que había olvidado que era el último día y que se debía presentar un proyecto.  De los cuarenta o cincuenta que éramos solo tres o cuatro personas presentaron un proyecto.

Después de las presentaciones nos dieron un diploma de participación.  A mí no me llamaron, po lo que creí que se había traspapelado mi asistencia.  Lo malo es que no pude dar un discurso que había estado preparando -in mente- para agradecer a la comunidad Drupal del país.  Antes de salir de aula me acerqué a quien tenía los registros de las asistencias y resultó que si, que tenía derecho a diploma.  Bastante sencillo pero algo es algo.  Me extendieron el diploma -ni nombre de instructor tenía, aunque sí firma- y luego nos reunimos un momento en el lobby para un pequeño refrigerio.

Aproveché para conversar con el desarrollador al que había ofrecido corregir los textos en inglés de su sitio.  Estuvimos conversando un rato y me comentó que podría necesitarme también para atender a algunos clientes del exterior.  Le indiqué que con mucho gusto lo ayudaría pero tenía el limitante de mi horario.  Quedamos en que nos cuminicaríamos para ponernos de acuerdo.  Un poco antes de las ocho me retiré de Intecap y me vine a mi casita.

Conversando con un par de amigas del voluntariado me enteré que andaban distribuyendo Guerra Mundial Z, el libro.  Me llamó la atención y lo bajé, he estado leyéndolo un poco estas noches.

El jueves estuvo bastante pesadito el día pues la dama a la que he estado ayudando con un documento legal estuvo presionándome para que le entregara una copia.  Lo malo es que aún no está aprobado y no puedo distribuir documentos en ese estado.   Había llevado avena y cargaba un cupón que me dieron en el banco donde ahorro para cambiar por una hamburguesa en el restaurante de pollo más grande -y caro- dle país.  Caminé hasta el restaurante más cercano y fuí a comer al parquecito de costumbre.  Entre la ida al restaurante y retornar al parquecito caminé casi cuarenta minutos.  Por la tarde me sentía cansado.

La compañera de mi jefa me había ofrecido aventón desde la tarde por lo que me esperé hasta un poco antes de las siete.  Me pasó a dejar cerca de mi casa.  Como estoy cambiando mis horarios para tener buenos sábados con mis peques había decidido cenar una torta, así al día siguiente tenía un buen almuerzo y ya no cenaba.  Pasé al lugar de las tortas pero no tenían panes para prepararlas por lo que pasé al lugar de los asados.  Compré uno de dos dólares y me vine a cenar a mi casita, y a seguir leyendo Guerra Mundial Z.

El viernes me llevé, por primera vez, una camisa con doble uso.  Por haber lavado ropa de cama la semana anterior no me percaté que no había lavado la camisa manga corta del uniforme que uso los viernes.  El viernes por la mañana me dije, la lavo en la noche y la pongo a secar en el baño.  Lo malo es que el viernes estaba lloviendo.  En fin, saqué de la bolsa de la ropa sucia la camisa, la planché y me dirigí a mi oficina.  Creo que estaba lo suficientemente límpia.

Durante la mañana estuve actualizando la información de mi control de actividades, y tratando de avanzar en un par de documentos que se me han ido quedando atrasados.  Al mediodía fuí al comedor de costumbre y comí carne asada.  Por la tarde continué con lo que había empezado antes de salir a almorzar y un poco después de las seis el compañero del BMW -que ahora tiene un Mazda- me dió aventón a mi casita.

Afortunadamente no eran aún las siete por lo que me dirigí directamente al supermercado que queda a una calle de mi casa y me proveí para el desayuno el día siguiente.  Ya no cené nada.

El sábado me levanté temprano.  Como a las seis y media.  Hice limpieza en mi habitación y me dirigí a la casa de mis chicos un poco antes de las siete y media.  Preparamos un gran desayuno, con cereal de chocolate, leche, huevos con salchica y salami y frijoles volteados.  También algo de fruta.  Después del desayuno nos venimos a mi habitación y les expliqué a mis chicos un poco de CSS, luego hicieron cada uno una hoja aplicando algunos formatos de CSS.

Luego de estar en la computadora salimos al mercado y compramos ingredientes para preparar emparedados.  Retornamos a mi habitación y mis chicos me ayudaron a preparar el almuerzo.  Luego nos dirigimos a la universidad.  Llevábamos una pelota para jugar volleyball pero en el camino empezó una lluvia bastante fuerte.  Ha estado lloviendo bastante extraño, llueve fuerte, se calma, vuelve a llover y así.  Nos costó un poco pero finalmente llegamos al edificio de la rectoría en donde almorzamos.

Después de comer fuímos a la biblioteca en donde mis chicos continuaron con los libros que han estado leyendo, la grande está leyendo El Lazarillo de Tormes, la mediana algo de CS Lewis y el pequeño un libro de HG Wells, La Guerra de los Mundos, me parece.  Yo estuve leyendo un poco de psicología adolescente.  Estuvimos un poco menos de una hora en la biblioteca y luego retornamos a mi casa.  Mis chicos me ayudaron a lavar los trastos y luego vimos un poco de Episodio 3 de Stars Wars.  Los fuí a dejar tardísimo.

La voluntaria del departamento en el cual crecí iba a venir al concierto de aniversario de nuestro grupo de voluntarios.  Al final creo que hubo una confusión con los horarios y me llamó para que le consiguiera el teléfono de alguien que la apoyara.  Le escribí en Twitter y Facebook a dos o tres voluntarios pero creo que todos andaban en preparativos del concierto.  Ninguno me contestó.  Un poco más tarde mi amiga me llamó para comentarme que ya no vendría.  Yo le había comentado desde la semana anterior que no iba a ir porque tenía que ver a mis chicos hasta tarde esa noche y quedamos en que talvez nos veíamos el domingo.

Por la noches estuve leyendo Guerra Mundial Z pero me quedé dormido bastante rápido, aunque no me había alistado, me tuve que levantar a lavarme los dientes, apagar las luces y la computadora y terminé durmiéndome casi a medianoche, hasta salí a dejar ropa en remojo para la semana.

El domingo me levanté un poco después de las ocho, a lavar mis camisas y ropa interior.  El día estaba bastante gris y salí a tomar el autobús para la actividad que esperaba sería igual que hace tres años.  Incluso llevaba una mudada completa de ropa en mi mochila.  Llegué al lugar de reunión un poco después de las diez. Habían convocado para las diez pero la puntualidad no es una de las virtudes del grupo.

Un poco antes de las diez y media empezó la actividad con algunas canciones y luego se dividieron los grupos para realizar los juegos.  Yo encontré a una de las voluntarias de los sábados de la noche -y dirigentes del grupo- y caminamos al lugar en el que se reunió uno de los grupos.  La caminata estuvo bastante larga y cuando ya casi íbamos llegando ella recibió una llamada de su trabajo para que fuera a resolver algo a una de las tiendas.  Como había dejado la mochila en su automóvil me tocó que caminar de regreso con ella.

Un poco antes de salir de mi casa había llamado a otro de los voluntarios del grupo de los sábados por la noche para guardar en su auto mi mochila.  Como me tocó que regresar al parqueo lo esperé en el lugar y pasé mi mochila del carro de la voluntaria al suyo.  Luego fuímos a la actividad.  Que estuvo bien apagada -o al menos así la ví yo-.  No hubo lodo ni nada parecido.  Algunos juegos y luego se reunió a todo el grupo para una foto para un periódico.  La excusa es que los voluntarios que vinieron de fuera de la ciudad -y de El Salvador- debían iniciar el retorno a las una de la tarde.  En fin.

Me sentía cansado -a pesar de no haber hecho más que caminar- por lo que le pedí al voluntario donde guardé mi mochila que me pasara a dejar al periférico para tomar un autobus hacia mi casa.  Estaba planeando almorzar lo mismo que el domingo pasado y ponerme a ver una película.  Me imaginé que iba a dormirme, igual que el domingo pasado.  Cuando venía a unas cuatro o cinco calles de mi casa me llamó mi ex esposa.  Pidiéndome que la llamara de vuelta.

Vine a mi habitación, esperé un poco y luego llamé a la madre de mis hijos.  Estaba un poco alterada, problemas que tiene con mi hija mayor.  La verdad es que la adolescencia es dura para cualquiera y cuando se añade un divorcio me imagino que se complica más.  En fin, están teniendo discusiones por el lugar en el que mi chica mayor estudiará el bachillerato el otro año y parece que mi hija entró a su habitación a golpear algunas cosas.  Me ofreció que pasara un rato conmigo. 

Le pedí también a mis hijos pequeños pero el chico no había aún almorzado y mi hija segunda tenía una montaña de tareas.  Como no había almorzado le ofrecí a mi hija comprar pizza.  Como estaba molesta me dijo que no tenía apetito.  Como yo si tenía hambre fuímos caminando al restaurante en donde usualmente compramos pizza.  Cuando iba a ordenar me percaté que no llevaba efectivo, ni tarjeta.  Nos tocó que retornar a mi habitación.  Volvimos a ir al restaurante -lluvia de por medio- y al final fuimos a comer al primer nivel de la biblioteca.  Almorzamos con mi chica media pizza y conversamos.  Me gustaría poder ayudarla más pero a veces es realmente complicado.

Después de almorzar subimos a la biblioteca, mi chica continúa con El Lazarillo de Tormes y yo estuve leyendo un poco de Blanchard -El Ejecutivo al Minuto-.  Después de la biblioteca pasé a dejarla a su casa y vine a comprar jamón y pan para el almuerzo de hoy.  También un cubilete y pan tostado para mi cena.  Por la noche continué leyendo Guerra Mundial Z.

Hoy me desperté a las cinco y media.  Encendí la computadora y continué en mi camita hasta las seis.  Me levanté a preparar los panes del almuerzo y me volví a acostar, luego me levanté a planchar la camisa, a bañarme y a prepararme para el trabajo.  Llegué a la oficina como cinco minutos antes de las ocho.  Hoy llegó Tn, quien trabajó en la misma oficina en la que trabajé hace tres años, aunque en otra área.  Tn se casó hace como dos años -su esposa no me cae bien- y hace como dos o tres semanas tuvieron a su primer bebé.  Es bastante alto, moreno, algo gordo y bastante callado.  Es bastante productivo, según lo que he escuchado.

Por la mañana estuve armándome de valor para la redacción de un documento que he estado trabajando por más de tres meses y del cual pidieron cambios bastante fuertes.  Estuve en eso toda la mañana.  También acompañé a Tn a abrir su cuenta bancaria.  Al mediodía iba a salir al parquecito pues había llevado panes.  Como ninguno de los compañeros iba a salir a la hora que Tn, me ofrecí a enseñarle el comedor en el que usualmente almuerzo.  Le pasé regalando los panes a uno de los guardias del edificio.

Almorzamos, milanesa, y conversamos un poco sobre el trabajo en el que coincidimos -mi ex jefa lo había despedido y trató de recontratarlo cuando me contrató hace año y medio y cuando renuncié, hace medio año-.  Tn trabajó con mi jefa en el penúltimo trabajo de ambos.  Como no llevaba efectivo le pedí a Tn que pagara y le reembolsaría el efectivo en la oficina.  Aún no lo he hecho.

Por la tarde continué con el mismo documento.  Es increíble lo que se puede mejorar un diagrama cuando se vé desde otra perspectiva.  Finalmente envié la nueva versión un poco antes de las cinco y luego me quedé preparando un par de documentos que debo enviar a publicar.  Un poco después de las seis el compañero del BMW -que ahora maneja un Mazda- me ofreció jalón.  Cuando llegamos al parqueo encontramos una de las ruedas desinflada por lo que lo ayudé a cambiarla por la llanta de repuesto.  Luego me pasó a dejar a mi casa.

Pasé a la panadería a comprar pan tostado para mi cena y pan francés para el almuerzo de mañana, también unas salchichas.  Vine a bajar la ropa que había tendido ayer y se había mojado con el relajo de lluvia que ha habido.  Llamé a mis peques pero estaban cenando.  Me puse a actualizar mis redes sociales y el blog y volví a llamar a mis chicos.  Están haciendo tareas y leyendo.  Everything is ok.






lunes, 3 de junio de 2013

Primer domingo de junio...

El domingo empezó bien.  El reloj sonó a las 6:00 y me levanté como a las seis y cuarto.  Los hombros me dolían y no estaba seguro porqué.  Luego recordé que el día anterior había estado cargando la mochila con bastante peso durante varias horas –y muchas calles-.  De acuerdo a lo que había planeado salí a lavar la ropa que había dejado en remojo la noche anterior y luego entré a ordenar mi habitación.  Antes de las ocho ya estaba listo y había salido a comprar algunos ingredientes para el desayuno –aguacates, huevos y tomate-.  Un poco después de las ocho me dirigí al supermercado que queda a una calle de mi casa y compré el resto de ingredientes que necesitaba para el desayuno.

Cambié los quemadores, la bandeja y la parrilla de la estufa y preparé el desayuno.  Huevos con salchicha de pavo, frijoles, tomate y aguacate.  Y cereal de chocolate con leche.  Mi ex esposa nos acompañó y anunció que ya no nos acompañaría en los desayunos aduciendo que yo no tocaba nada de lo que ella preparaba.  Comenté que no me había dado cuenta de ese hecho.  Mi ex esposa trató de que mis peques participaran en la discusión –‘conversación’ la llamó ella-.  Es realmente frustrante.

Terminamos el desayuno, lavamos los trastes y nos dirigimos a mi habitación.  Mis chicos armaron unos cubos y luego me ayudaron a preparar lo que necesitábamos para almorzar en los campos de la universidad.  De mi habitación nos dirigimos al café internet de costumbre y pagué por hora y cuarto para cada uno de mis chicos, y quince minutos para revisar mi correo y redes sociales.  Después de internet compramos comida china y fuimos un rato a la biblioteca a leer.  Luego salimos a almorzar.  Como habíamos planeado luego de almorzar entramos nuevamente a la biblioteca, un poco menos de una hora.

Retornamos a mi habitación y vimos un par de videos que había bajado el día anterior. El plan era terminar de ver Episodio I este día.  Jugamos una partida de Clue aunque la dejamos casi a la mitad.  Lego salimos a lavar los trastos, protegiéndonos de la leve llovizna en la pestaña de la casa.  Vimos el final de Episodio I y luego leímos y escuchamos música nuestros últimos diez minutos dominicales.  Luego los fui a dejar a su casa.

Luego de dejarlos pasé por el supermercado comprando un cubilete de chocolate y el jamón para el almuerzo del lunes.  También pasé a comprar pan tostado a la panadería.  Preparé té de canela y cené.  Luego estuve leyendo un poco en internet.  Entre las siete y ocho de la noche estaba dormitando y finalmente me quedé dormido.  Me desperté como a las diez y media, me levanté a lavarme los dientes y a apagar la luz. 

Continué durmiendo hasta las cinco y media de hoy.  Me levanté como a las seis menos cuarto a preparar los panes de mi almuerzo y a planchar la camisa del día.  Luego me volví a meter a la cama otros diez minutos, o tenía realmente muchos ánimos para empezar el día.  A las seis y media salí de la cama y me metí a la regadera.  Me bañé, rasuré y vestí y salí a tomar el autobús.  Compré pan de manteca para el desayuno.

El primer día de junio en el trabajo ha empezado lento.  Vine como a las ocho menos cuarto y solo estaba Ant en nuestro espacio.  El compañero del BMW vino como a las ocho y media y la compañerita escribió por whatsapp que estaba en una clínica por molestias estomacales.  Estoy empezando a revisar el cúmulo de tareas para este día, esta semana y este mes y está bastante grande.  Aún debo aprender a disfrutar el camino sin centrarme demasiado en la meta.

lunes, 18 de febrero de 2013

Back to the office...


El lunes pasado, como tenía previsto, entré a las siete y media a mi semana de inducción.  Éramos 34 en total.  Para empezar el evento una de las personas de contrataciones regañó en público a un joven porque no había llevado corbata -ni saco-.  El tipo se puso realmente mal, se le veía en el rostro.  Al final de la tarde me le acerqué y amistosamente -o eso espero- le ofrecí prestarle una corbata para el día siguiente, al que no llegó.  Luego me enteré que él iba a trabajar como conserje.  La ineptitud de algunos administrativos.  Este día había llevado un par de tortillas de harina que me habían sobrado del domingo y con eso almorcé en el segundo nivel del edificio.


La mayoría de las personas eran jovenes, habían dos o otres personas más grandes que yo entre los que ingresamos.  Creo que sólo otro gradaduado universitario.  Licenciado en Educación o algo así.  Para muchos es su primera experiencia laboral.  Como diez chicas y el resto tipos.  La capacitación del primer día versó sobre la historia de la institución a donde estábamos ingresando, para los otros 33 era el primer día en la institución, para mí era la tercera o cuarta semana.


Salimos a las cinco y me vine en autobús al Trebol, de allí tomé un transurbano, en compañía de uno de los tipos mayores que yo.  Vendedor.  El tráfico en la Petapa es desesperante a esa hora, dos o tres calles antes de la estación en donde debía bajarme afortunadamente el piloto abrió la puerta y nos apeamos.  Habíamos tardado como veinte minutos en avanzar como tres calles. Vine a mi habitación a cenar y a leer El Cuaderno de Maya.


El martes ya éramos solo 33.   El conserje desertó.  Este día estuvimos viendo la mayoría de productos de la empresa.  Había llevado unos panes con salami, aguacate y tomate.  Como le había ofrecido a mi jefa, este día después de la capacitación me dirigí a la oficina en donde estuve trabajando hasta las ocho, hora en que la compañera de mi jefa me dió aventón a mi colonia. Por fin terminé de ver Triste Canción de Amor.


El miercoles llevé un picado de tomate, salchicas y zanahoria.  Junto con una sopa ramen.  Ese fue mi almuerzo.  Este día continuamos viendo los productos de la institución.  Al mediodía subimos con varios compañeros a almorzar.  A las cinco que salí me vine directamente a mi casita.  Tomamos el transmetro con una chica que vino del interior del país.  Este día creé un grupo en Facebook para incluír a todos los participantes de la inducción.


El jueves desertó otra persona.  Esta vez un vendedor, porque supuestament le había estado yendo mal en las evaluaciones. Este día también hubo una división -casi mitad y mitad- entre el personal que se dedicará a ventas y los administrativos.  Había llevado media lata de atún y una zanahoria rallada y salí a almorzar esto al mediodía.  Al salir, al igual que el martes me dirigí a la oficina. Me iba a quedar a trabajar, al igual que el martes, hasta las ocho pero, por ser el día del cariño, la compañera de mi jefa salió a las siete y media. A esa hora retorné a mi casita.

El viernes llevé también zanahoria y atún. Este día estuvimos viendo algunas dinámicas de trabajo en equipo. Desde un par de días antes se había estado hablando sobre comprar algo entre todos y almorzar en grupo. Al final compramos seis pizzas y un par de dobles litros de gaseosa y almorzamos en comunidad. Yo aparté el almuerzo que llevaba. Al salir a las cinco y media el más grande del grupo me ofreció aventón al Trebol en su automovil. Desde allí me vine caminando a mi habitación, me cambié y luego me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia. En el camino encontré a mis peques y su madre. Con el voluntario que vive en la misma colonia cenamos y estuvimos conversando por un par de horas o algo así.

El sábado dejé ropa en remojo y me fuí a visitar con mi grupo oficial de visitas. Nos dirigimos a un orfanato que queda en una aldea en la periferia de la ciudad. Estuve una parte de la visita haciendo origami con unas niñas y otra parte enseñándole a nuestra encargada de visita a hacer un par de figuras de origami. Había planeado visitar con algún otro grupo en la tarde pero se organizó un almuerzo con el grupo de la mañana y decidí -por primera vez- acompañarlos en su actividad. Andaba con una de las voluntarias del sábado por la noche. Hicimos la reunión en la casa de la voluntaria en donde nos reunimos por primera vez con este grupo a mediados del año pasado. Preparamos una comida que es un revoltijo de snacks, ensaladas y salsas.

Terminamos la reunión como a las 3:00 y con la voluntaria de la noche pasamos a un mercado a comprar algunas verduras -ella las verduras de la semana y yo unos aguacates para el domingo-. Me ofreció que fueramos a su casa y luego nos dirigieramos a la casa del voluntario que vive en la misma colonia y acepté. En el camino recordé que le había dicho a mis peques que iba a llegar a su casa a las seis y los llamé para avisarles que me atrasaría un poco. Pasamos a la casa de la voluntaria a dejar las verduras y luego nos venimos a la casa del voluntario que vive en la misma colonia. Yo me vine a mi casita y me dormí un rato. Luego fuí a la casa de mis peques y conversé con ellos y su madre. Les propuse que para mejorar -o tratar de mejorar- un poco la comunicación empezáramos a desayunar los cinco los domingos. Yo me encargaría de la preparación. Estuvieron de acuerdo al final, aunque mi hija segunda al inicio argumentó que la situació sería incómoda. Ofrecí poner de mi parte para no generar incomodidad.

Estuve como veinte o treinta minutos allí y luego me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia. Con los voluntarios de la noche estuvimos cenando tamal, cantando karaoké y dando buena cuenta de una botella de tequila -mi primer onza de tequila en casi tres años-. Al inicio de la reunión habíamos recibido un mensaje indicando que un voluntario conocido por varios se había accidentado y nos dirigimos con la voluntaria de la tarde y otro voluntario al hospital. El hospital está bastante cerca -como diez minutos en automóvil- y resultó que si había habído un choque aparatoso -auto completamente destruído- y la conductora estaba en observación pero encontramos al voluntario en la puerta del hospital. Lo acompañamos un rato, nos cercioramos de que estaba bien y luego retornamos a la reunión. Un poco después de las once una de las voluntarias pasó a dejarme a mi casita. Aún vine a leer un poco.

El domingo me levanté temprano. Lavé la ropa que había dejado en remojo el día anterior y luego me fuí a la casa de mis peques. En el camino compré huevos, jamón, frijoles en bolsa y pan dulce. Preparé un buen desayuno que compartmos entre los cinco. A las nueve y media nos despedimos de su madre y nos venimos a mi habitación. En donde estuvimos viendo varios videos en inglés sobre el método científico, algunos videos de física y, mis peques, actualizando el blog que llevan con el hijo de mi amiga de Portland. Un poco antes del mediodía nos dirigimos a los museos y entramos al de Historia Natural y al de Arqueolofía y Etnología. Nos quedó pendiente el de Arte Moderno y el de Escultura -este es al aire libre-. Después de entrar a los museos nos dirigimos al Pollo Campero que queda al costado y almorzamos una hamburguesa de pollo y un hot dog cada uno.

Después nos dirigimos a la Universidad en donde estuvimos un poco más de una hora en la biblioteca. Luego nos venimos a casita. En el camino compramos un par de helados que venimos a compartir a mi habitación. Como habíamos comido afuera no teníamos trastes para lavar. Subí a bajar la ropa que había dejado tendida en la mañana y me encontré con que la vara del centro se había caído y mis camisas blancas estaban en el piso completamente sucias. Igual las bajé a mi habitación. Vimos un poco más de diez minutos de Enredados y a las seis y media los fuí a dejar a su casa.

Retorné a mi habitación a cenar pan tostado y a ver que camisas podría llevar al último día de capacitación este día. Elegí la celeste y decidí llevarme la amarilla el martes. Estuve viendo un poco de Crónicas Mutantes y leyendo una buena parte de La Isla bajo el Mar. Un poco antes de las once me dormí.

Este día el reloj sonó a las 5:30 y a las 5:35, y luego cada cuatro minutos hasta las seis, hora en que me levanté. Preparé unos panes con aguacate y salami y me dirigí a m iúltimo día de inducción. Llegué como a las siete y media y me entretuve leyendo Mil Soles Espléndidos. Durante la mañana recibimos una capacitación sobre seguridad informática y luego nos evaluaron del tema. También nos evaluaron sobre el último tema de la semana pasada. Un poco después del medio día el capacitador nos sacó del aula a los tres administrativos y estuvimos llenando un par de encuestas sobre el evento. Nos pasó nuestra calificación -saqué 88=bueno-, el otro administrativo sacó 83=bueno y el anciano -52 años- sacó 93=excelente. Un poco después del mediodía nos entregaron nuestros gafetes y nos desearon suerte.

Le envié un mensaje a mi jefa avisándole que pasaría a almorzar y luego me iría a la oficina. Pasamos a un lugar a almorzar con los otros dos compañeros -yo mis panitos- y luego nos fuímos al edificio en el que trabajamos. Llegué a las dos de la tarde. Me pasé la tarde tratando de retomar los temas que llevo entre manos y un poco después de las seis y media la compañera de mi jefa que me dá aventón me indicó que estaba por retirarse. Ya sólo estábamos ella, mi jefa y yo. Nos retiramos todos de la oficina.

La compañera de mi jefa pasó a dejarme cerca de mi casa y vine a cambiarme de ropa y a dejar las camisas en remojo. Luego me dirigí al supermercado más cercano en donde compré tres zanahorias y dos latas de atún -está en oferta-. Ya estoy planeando el desayuno que prepararé este domingo por lo que compré un sobre de salsa instantánea. Con las compras retorné a mi habitación y salí a lavar los platos que usamos para el helado con mis peques. Luego lavé un par de camisas y entré a revisar mis correos, blogs y redes sociales. Estoy por salir a lavar las otras dos camisas para subir a tenderlas. Al menos ya terminé de completar todos los requisitos de ingreso a mi trabajo. Ahora solo debo perserverar en mi alto desempeño. A ver como va eso.



lunes, 12 de noviembre de 2012

Domingo, zazen -y temblor otra vez-...

Me preocupó la reacción de mi hija mayor al no obtener el primer lugar en el concurso de Rubik.  Siempre ha sido bien competitiva pero me preocupa que se frustre hasta las lágrimas cuando alguien -en este caso su hermano menor- la supera.  También me preocupó que hace unas semanas mis peques me comentaran que la mayor estaba teniendo pesadillas muy frecuentemente.

Desde lo de las pesadillas me hice el propósito de empezar a meditar con mis chicos los domingos.  La semana pasada bajé un video que había visto en la época que asistía a mi templo zen.  En el video, de Youtube, un joven explica -en inglés- las formas básicas de meditación.

El domingo me costó un montón levantarme.  Llegué por mis chicos con siete u ocho minutos de retraso y mi hija segunda -se parece tanto a mí- me reclamo que estaba atrasándome.  Estuvimos en mi habitación viendo unos videos de violín, guitarra y piano que había bajado en la semana y luego vimos el video de meditación.  Luego hicimos zazen por cinco minutos.  Planeo ir aumentando un minuto cada dos semanas hasta llegar a 20 minutos -en uno o dos años-.  Refaccionamos sandía y luego preparamos una ensalada para comer con el arroz chino que acostumbramos comprar cuando vamos por la hora mensual de internet.

Como en años anteriores hemos tenido dificultades para encontrar un café internet la última semana de diciembre, decidimos reorganizar este mes, teniendo: El primer domingo la graduación de un primo, el segundo internet, el tercero el Irtra y el último el almuerzo en un restaurante.  Además de pagarles por una hora de internet yo pagué media hora para configurar un blog familiar, es nuestro proximo proyecto.

Luego de Internet pasamos al restaurante de comida china de costumbre por un arroz chino con pollo y nos fuimos a almorzar a la universidad.  Después del almuerzo nos dirigimos a la biblioteca.  Habíamos planeado estar cuarenta minutos leyendo pero cuando nos faltaban como 10 minutos mi hija mayor me comentó que estaba temblando -estábamos en un tercer nivel-.  No sentí al inicio el temblor pero luego ví que varios rótulos colgantes estaban oscilando.  La bibliotecaria a cargo evacuó el nivel.  Venimos a mi habitación y lavamos los trastes del día.  Luego vimos un poco de Valiente.

A las 6:00 los fuí a dejar a su casa.  Retorné a mi habitación a cenar -pan con té- y luego estuve actualizando mis correos.  Me dormí alrededor de las once de la noche.

jueves, 10 de mayo de 2012

Jornadas maratónicas de trabajo, again...

El jueves de la semana pasada entré en fase de recuperación de la intoxicación alimenticia.  He estado comiendo la mayor parte de veces en mi escritorio.  Es más práctico y puedo leer algo en internet mientras almuerzo.

El viernes había planeado cenar con el voluntario que vive en la misma colonia.  En horas de la mañana recibí un mensaje de texto avisándome que había muerto la abuela de los voluntarios del grupo de los sabados por la noche.  El abuelo de este mismo voluntario había muerto el día del concierto de Arjona.  Salí como a las seis de mi trabajo y vine a cenar a mi habitación, luego pasé a la casa del voluntario que vive en la misma colonia y nos fuimos un rato al velorio.  Volví a cenar con ellos.  La mayor parte del velorio me la pasé leyendo en el Kindle de una de las voluntarias.

El sábado por la mañana visité el mismo orfanato que las últimas dos semanas.  Estuve la mayor parte del tiempo haciendo un cubo modular de origami y jugando ajedrez con un par de niños.  En la tarde fuí a ver The Avengers con mi mejor amiga del voluntariado.  Terminó la película casi a las 8:00 y retorné a mi casita a tomar té y pan.

El domingo -era el primero del mes-  llevé a mis hijos a Mc Donalds.  No habíamos ido a ese retaurante en los últimos meses porque las promociones no estaban muy atractivas -y estaban dando una piña no muy buena-, esta vez la fruta era mango.  Después de almorzar pasamos un rato a la biblioteca -he estado leyendo un poco de Mi país inventado de Isabel Allende- y luego venimos a mi habitación a ver una parte de Horton hears a Who.  Por la mañana habíamos visto un video de Algebra -ellos hicieron un par de ejercicios-, un video de Phineas and Ferb y mis chicos estan empezando con ejercicios de jaque mate en dos movimientos.

El lunes retorné bastante animado a mi trabajo.  Almorcé en el comedor del otro lado de la calle de nuestro edificio un pollo con arroz -y aguacate- muy bueno.  Por las noches he estado viendo -terminé anoche- nuevamente Route Irish en mi computadora.

El martes llegó a la oficina un tanzano con el que estuve trabajando varias veces cuando era Ingeniero de Soporte.  Pasaron presentandolo a toda la ofician pero por estar mi lugar de trabajo bastante aislado pasaron de mí.  Un poco después llegó la secretaria a comentarme que el africano había preguntado si aún trabajaba en la oficina y fuí a que me lo presentaran.  Habla un inglés bastante correcto.  Se suponía que iba a estar en la oficina martes y miercoles.

El miercoles temprano al saludar al tanzano le comenté que el pollo frito de nuestro país es parte de nuestro orgullo nacional y que quería invitarlo a almorzar.  Al final el compañero A también había planeado invitarlo a almorzar y a la hora del almuerzo nos dirigimos los tres al restaurante de pollo que nos caracteriza.  Estuvimos en este lugar entre almuerzo y conversación casi una hora.  Como ese era su último día en el país habíamos planeado ir luego a ver -en los cines del edificio- The Avengers.

El plan era ese pero no se pudo realizar debido a una emergencia con una funcionalidad que debía probar.  Se suponía que iba a salir del trabajo un poco después de las seis, luego un poco antes de las ocho.  Al final envié el correo con la información requerida a las 2:30 del día jueves.  Después de enviar el correo -mi programador menos favorito se había quedado en la oficina para trabajar el tema- me encerré en una pequeña oficina y dormité hasta las 5:30.  A las 5:30 retorné a mi habitación, planché mi camisa, me bañé y retorné a la oficina.  En la noche había aprovechado para llamar a uno de los amigos con los que compartía casa en Portland y a mi mejor amiga en esa ciudad.

Llegué a la oficina  a las 8:00 y había planeado trabajar la jornada normal.  Tempranito llamé a mis padres y hablé un par de minutos con mi madre.  Hoy se celebra el día de las madres en el país.  Le comenté a mi jefa como había estado la noche y luego estuve cubriéndola en un par de reuniones.  Al mediodía me llamó a una oficina y en una reunión bastante incómoda se disculpó por no responer el teléfono la noche anterior -yo la había llamado a las 22:00 para pedir indicaciones-, por no prever la situación y por no haber dispuesto fondos para cena y taxi de retorno a mi casa.

Digo que fue incómodo porque no me importa trabajar más de lo debido y no me gusta pensar que intercambio mi trabajo por una plato de comida.  En fin, para no darle más vueltas al asunto, me indicó mi jefa que me retirara al mediodía y que pasara a recepción por el dinero que me correspondía a la cena del día anterior.  No quise discutir esto último.  Luego pasé a la oficina del jefe máximo en donde se repitió la disculpa.  Más incomodidad.

Pasé a recepción, recogí el dinero que me indicaron -como cinco dólares- y luego mi jefa también me pagó un pequeño monto que le había prestado el día anterior -otros seis dolares-.  La idea de mi jefa y su jefe creo que era -y no los saqué de su error- que yo no tenía fondos para patrocinarme comida y/o transporte el día anterior.  Fondos tengo -y bastantes, realmente tengo un buffer de tres meses de salario-, pero la verdadera razón de no gastar el día anterior era que usualmente no ceno y no quería luego andar viendo si aplicaba o no el reembolso de gastos.  Igual, no me quise poner a dar explicaciones pues usualmente al tratar de aclarar estos asuntos terminan oscureciéndose más.

Pasé al comercial al lado del edificio donde trabajo, compré un almuerzo en un restaurante chino y luego retorné a mi habitación.  Había planeado llevar unos pantalones de lona a la lavandería -espero no volver a acumularlos nuevamente- pero al entrar a mi habitación me sentí bastante cansado y me recosté.  Me desperté un poco después de las siete.  Sabía que eso era muy probable que pasar y por eso había planeado tabajar la jornada normal.  Me levanté a lavarme los dientes y luego traté de seguir durmiendo.  A las 10 me levanté a actualizar mi blog pues no puedo conciliar el sueño.  Mañana -según indicaciones de mi jefa- entro a la hora normal pero saldré un par de horas antes.  Espero cenar con el voluntario que vive en la misma colonia.  Trataré de volver a conciliar el sueño antes de medianoche.







martes, 27 de marzo de 2012

Trilogías...The story goes on with LG...

Hace unas semanas leí la trilogía Millenium, luego empecé -pero me quedé en el primer libro- de la trilogía de Nueva York de Paul Auster; la semana pasada empecé -y llevo a la mitad el segundo- la trilogía de The Hunger Games -en español-. Desde el Miercoles o Jueves de la semana pasada me he estado acostando casi a medianoche por leer -en mi portátil- las aventuras de Katniss y Peeta en los torneos.

El martes pasado tomé mi segundo día de vacaciones del año. Habíamos quedado con LG que nos ibamos a reunir en una agencia de la SAT cerca de su trabajo. Me levanté como a las 6:30 pero continué en mi camita. LG me llamó para comentarme que estaba lloviendo y que mejor me quedara en mi habitación, que ella vendría acá. Lo bueno es que ya había dejado hecha la limpieza desde la noche anterior. LG vino como a las 9:00 y estuvimos en mi habitación -conversación, videos, etc-, un poco antes del mediodía nos dirigimos al restaurante chino en donde comemos una vez al mes con mis peques. Almorzamos tranquilamente y luego la acompañé a su trabajo.

Después de dejarla en su oficina salí a una calzada bastante concurrida a tomar un autobús. Al final no tomé el autobús sino realicé una caminata de un poco más de una hora hasta un comercial cerca de mi trabajo. Desde allí llamé a Axl y me dirigí a su casa, la acompañé -en compañia de su madre- a unos laboratorios cerca de mi trabajo anterior y luego al dentista. Un poco antes de las 6 me pasaron a dejar a un lugar cerca del Trebol, desde donde caminé a mi casita. El miercoles no nos vimos y en la noche tuvimos otro connato de pelea por los días de la semana en los que podríamos vernos.

El jueves me pasó a traer a la oficina a las 18:10. Como estuve en una reunión hasta pasada esa hora tuve que pedirle que me esperara un poco. Me esperó como diez minutos extras y luego nos dirigimos al boulevard de costumbre, en donde estuvimos un poco menos de una hora. Luego me pasó a dejar al Trébol, desde donde caminé a mi casita.

El día viernes había planeado pasar a cenar a donde el voluntario que vive a pocas calles de mi casa. Al final acordamos con LG en que vendría a mi habitación a las 8:30. Salí del trabajo un poco después de las 18:00, compré un poco de pan y pasé a la casa del voluntario en donde me estuve un poco más de una hora. También Axl llegó cuando estaba como a la mitad de mi visita. Estuvimos conversando un poco los tres y a las 8:20 que me llamó LG me vine a mi habitación. La salí a dejar a la calzada un poco después de las 9:30.

El sábado habíamos acordado con LG que no nos veríamos pues por la mañana debía ir a recoger en el aeropuerto a un tío que venía del norte y por la tarde tenía una celebración con sus compañeros del trabajo. Me levanté un poco después de las 8:00 y me dirigí al Walmart cerca de mi trabajo en donde había quedado de reunirme con mi nueva mejor amiga del voluntariado. Desayunamos allí y luego nos fuimos a las sexta avenida de la zona uno. Estuvimos en la mañana en algunas actividades culturales -teatro- de la avenida y almorzamos pollo frito en un lugar del centro. Había quedado con Axl de que llegaría a su casa al mediodía pero cuando la llamé -casi a las 14:00- me comentó que iba a salir. Entramos con mi amiga al museo del Palacio de la Cultura y para finalizar acompañé a tomar el bus hacia su casa.

Por actividades de la Huelga de Dolores el transporte público estaba bastante irregular en el centro por lo que costó que encontraramos un autobús para mi amiga y a mí me tocó salirme de la estación en donde estaba esperando el transmetro, pagar un autobús normal por unas pocas calles y -finalmente- abordar un transurbano hasta mi casa. Vine un poco antes de las 6:00. LG vino como a las 6:30, estuvimos en mi habitación un poco más de una hora pero -luego de recibir una llamada de su madre- se tuvo que retirar. La acompañé a la calzada.

El domingo con mis chicos estuvimos viendo unos videos en mi computadora y armando varios cubos de rubik. Salimos al mercado por verduras y prepararon una gran ensalada de tomate, pepino y aguacate. Al mediodía nos dirigimos por su hora de internet y luego compramos arroz chino. Almorzamos en la universidad pero no pudimos acudir a la biblioteca debido a que las actividades estuvieron suspendidas por un crimen -asesinaron a un estudiante- cometido dos días antes en la facultad de Ciencias Económicas. Retornamos a mi habitación a comer helado de chocolate y luego mis chicos me ayudaron a lavar los trastes -casi la totalidad de mis trastes estaban sucios-. Para terminar vimos quince minutos de El Viaje de Chihiro. Los fuí a dejar a las 18:15.

Ayer mi jefa no llegó a la oficina. Estuvimos comunicándonos por Skype y no estuvo tan mal la cosa. También la cubrí en una extensa reunión de trabajo. Como habíamos quedado con LG que nos veríamos hasta hoy, le pedí aventón al compañero B, quien me vino a dejar a la puerta de mi casa.

Este día habíamos planeado un almuerzo reunión con mi jefa. Por la mañana estuve inmerso en una tarea bastante absorbente y al mediodía bajé a comprar comida china, compartimos una sopa mein y unos tacos chinos. Nos reunimos de 12:00 a 14:00. Antes de esa reunión mi jefa me había notificado que debía ir a un curso. Le escribí un mensaje a LG y -nunca deja de sorprenderme- se mostró comprensiva con la situación, quedamos de vernos mañana. Salí a las 5:30 de mi trabajo y, aprovechando que un compañero iba a recibir unas clases de inglés en una academia en la misma zona que mi conferencia, me dirigí en moto a mi lugar de formación.

En la conferencia encontré a una de las voluntarias de mi grupo de los sábados por la noche, a quien no había visto desde hacía varias semanas. La conferencia estuvo muy interesante. La señora habló sobre Planes de Comunicación pero era alguien -a diferencia de la norma- muy preparado y muy ordenado en su presentación. El contenido estuvo muy bueno. La voluntaria me dió aventón hasta mi casita al finalizar la reunión y estuvimos aún conversando un poco frente a mi casa. Ella también está empezando -después de mucho tiempo- una relación. Luego entré a conversar -celular y msn- con LG y con mi nueva mejor amiga del voluntariado. Sigo leyendo La Chica en Llamas, pero espero no dormirme muy tarde pues mi jefa me asignó este día un par de tareas bastante trabajosas. Life is Good -LG-.

lunes, 19 de marzo de 2012

Vacaciones -o algo así- truncadas...

Hoy mi hijo menor cumple diez años. Había planeado para este año tomar dos o tres días de vacaciones alrededor de los cumpleaños de mis hijos, para comprarles sus regalos en paz y/o pasar el día con ellos. Las cosas se complicaron en Febrero con mi ex así que lo último no era muy viable pero ya había programado las vacaciones.

El miercoles pasado salí a las 18:10 -me imagino- y pasé casi hora y media en el boulevard en donde nos hemos estado estacionando con LG. Me pasó a dejar al trebol desde donde camine a mi casita. El día había estado un poco pesado -una serie de tareas bastante trabajosas que me tocó realizar casi toda la semana-. Mi jefa me asignó además una capacitación con nuestra filial hondureña para el jueves a las 8:00 AM.

El jueves me levanté un poco tarde -seis y media o algo así-, planché una de mis camisas, me metí a bañarme y cuando estaba vistiéndome la camisa se rasgó por la parte media de la espalda. Iba a planchar otra camisa pero me recordé que tenía que capacitar a una persona de Honduras, así que me llevé la camisa polo del uniforme. El Jueves estuvo super pesado. Mi jefa estaba -dice ella- trabajando desde su casa, yo estuve capacitando a esta persona y mi jefa estuvo presionándome para que esta persona empezara a realizar algunas tareas que supuestamente ya le había asignado y notificado. Al final resultó que si le había asignado pero no notificado. Además, mi jefa me había quitado el viernes como día de vacaciones y casi al final de la tarde me dijo que siempre lo tomara. Me molesta bastante este tipo de cambios. Salí un poco después de las 6:00 bastante molesto, afortunadamente el compañero B me dió aventón a mi casita y traté de relajarme. Compré un asado y cené en mi habitación. Con LG habíamos -afortunadamente- acordado no vernos el jueves pues le comenté que sería bueno que pasara tiempo también con su familia. Quedamos en vernos el viernes después de su curso. A las 8:00 pm.

El viernes entonces tomé mi día de vacaciones. Se suponía que sería Viernes, Lunes y Martes. Para empezar dormí -cosa que no hacía desde mucho tiempo atrás- sin alarma. Me desperté como a las 8:30, le envié un mensaje a LG y me llamó de vuelta. Pasé una parte de la mañana en mi habitación y luego me dirigí al Colegio de Ingenieros a pagar mi cuota de asociado para los prósimos tres meses. Después del colegio pasé a una venta de ropa usada americana pero no encontré ninguna camisa. Me dirigí en bus al Walmart que está cerca de mi trabajo y en el camino me llamó Axl. Con Axl había hablado el día anterior pues me había ofrecido a acompañarla al doctor. Al final no fue al doctor pero le avisé que andaba cerca y que pasaría por su casa luego de hacer unas compras.

Compré un par de camisas para reponer las que he perdido el último año, busqué el muñeco de Ben 10 que me había mencionado un par de semanas atrás mi chico pero no lo encontré. Luego me dirigí a donde Axl en donde estuve como dos o tres horas, compramos un helado y almorzamos en su casa. Me despedí como a las 4:00 de Axl y me dirigí a mi casita. Pasé a mi habitación a recoger mis zapatos -que ya casi no tenían tacón- y los pasé a dejar al puesto de reparación de calzado del mercado. Luego fuí a comprar cuatro cubos de Rubik. Retorné como a las 6:15 a mi habitación, me bañé, vestí y me fuí al centro comercial en donde habíamos quedado con LG de reunirnos. Tuvimos nuestra primera pelea.

No fue propiamente una pelea pero la decisión de vernos tan tarde tampoco estuvo muy buena. LG estaba bastante cansada, tensa y nerviosa. Al final hizo un par de comentarios sobre lo que cada uno podría estar esperando de la relación, lo que me dejó a mi pensando y a ella más nervios. Me pasó a dejar cerca de mi habitación como a las 10:00.

El sábado me levanté super temprano, como a las 6:00. Lavé un baño de ropa que había dejado en remojo el jueves por la noche y me dirigí al centro comercial a donde LG pasaría a traerme para ir a desayunar a San Lucas. En el comercial -que aún estaba cerrado- encontré a cuatro o cinco voluntarios que se dirigían a su día de convivencia, LG y yo preferimos pasar este día juntos y solos. Eran dos voluntarios y tres voluntarias. Los dos voluntarios tenían cubos de rubik y empezamos a intercambiar formas de armarlo. Hay una foto en FB de los tres en pleno proceso de armar los cubos.

LG pasó a las 8:00 y nos dirigimos a San Lucas, desayunamos en un puesto del mercado de Santiago y luego realizamos una larga caminata, casi un par de horas. Después de la caminata retornamos a la ciudad. Pasamos a un car wash a que lavaran el carro de LG y luego nos dirigimos al Irtra de Petapa. Almorzamos pollo en el restaurante del interior del parque y luego dimos otra larga caminata por el zoológico. Allí surgió la segunda discusión -o no tan discusión-. Resulta que en cierto momento de la conversación declaré escuetamente que no esperaba que nadie reparara mi vida. Que como estaba mi vida estaba bien. Y luego tuvimos una conversación bastante difícil sobre lo que cada uno podía esperar de la relación. LG terminó llorando y yo sintiéndome muy mal.

Para terminar el día le había ofrecido a LG que le iba a mostrar mi habitación, para que viera como vivía. Venimos a mi cuarto -lo había dejado desordenado pues no había planeado traerla tan pronto- y estuvimos un rato conversando y tratando de relajarnos un poco. Un poco después de las 4:00 me dijo que se tenía que retirar para ir a traer a sus hijos y le pedí que me pasara a dejar al comercial de la mañana pues aún no había comprado el regalo de mi hijo.

En el comercial encontré a otro grupo de voluntarios con los que me estuve un poco más de media hora, comiendo pizza y conversando. Luego me despedí, me dirigí a Cemaco a comprar una figura de acción de Hawkeye y después me dirigí al Taco de siempre en donde aún habían algunos voluntarios que pasaron luego de la convinvencia grupal. En el lugar encontré a MS y nos estuvimos conversando un rato con los demás voluntarios. Un poco después de las 6:00 le dije a MS que caminaramos hasta un lugar en donde he comprado películas últimamente y adquirí In Time. Después pasamos al Paiz de Aguilar Batres por una figura de acción de Havok y luego nos despedimos en la estación del transmetro. Retorné a mi habitación a ver la película y a prepararme para mi día de chicos.

El domingo estuvo mas o menos normal. Dejando el hecho de que a mi chica la habían enviado al área de psicología en la semana por escribir en un ensayo que si no cumplía su meta de ser cantante famosa, psicóloga, bióloga y tres o cuatro profesiones más, se convertiría en terrorista. Creo que quiere llamar la atención. También escribió una obra en siete actos que presentarán con un grupo de su clase. Muy buena sátira de Doña Rosita La Soltera. Le entregué los regalos a mi chico y quedó encantado. Luego salimos a comprar un melón para la refacción. Estuvieron jugando en las computadoras y cada uno resolvió cuatro cubos de Rubik. Mi hija segunda -dragón de metal- se encontró en la calle una figura de acción de Batma, la cual venimos a lavar muy bien y a tender en el lazo del secado.

Al mediodía nos dirigimos a la pizzería de la universidad pero estaba cerrada por lo que nos dirigimos a Domino's Pizza en donde compramos una grande de cinco carnes y unas canelitas. Luego fuimos un rato a la biblioteca de la universidad. Para terminar el día venimos a ver veinte minutos de El Viaje de Chihiro. Como a las 18:05 me llamó mi jefa, pidiéndome que trabajara martes y que luego me repondría el día de vacaciones. Le indiqué que prefería trabajar el lunes pues no me gusta dejar para última hora las tareas. A las 6:15 me llamó LG pero le indiqué que aún estaba con mis chicos. A las 18:20 fuí a dejar a mis chicos. Luego estuvo conversando un buen tiempo con LG. Me dormí como a las 10:00

Anoche puse el reloj para las 4:30 pues planeaba hacer una buena limpieza antes de irme a trabajar, en caso que vinieramos con LG por la noche a mi habitaciń. Al final me levanté como a las 6:20 y lo único que dejé ordenada fue mi cama. Afortunadamente no tenía que planchar pues me llevé una de las camisas que compré el Viernes. El día estuvo un poco tranquilo, mi jefa anda de mejor ánimo que la semana pasada y casi todo el día me lo pasé en la tarea por la que me había cortado las vacaciones. Al mediodía salí a almorzar con el compañero B, estuvimos conversando sobre lo difícil que me es comunicarme con las chicas y sobre lo que está sucediendo con mis niños.

A las 18:05 me retiré de mi oficina. A las 18:10 LG pasó por mi. No venimos a mi habitación. Nos quedamos en el boulevar de costumbre hasta las 19:00. Estamos comunicándonos un poco mejor. O al menos le estoy bajando un poco las revoluciones a mi conversación. A las 19:00 me pasó a dejar al Trebol. Pasé a Paiz a comprar un poco de líquido para pulir pisos, un desodorante y a recargar el tiempo de mi celular. En la panadería de costumbre compré un poco de pan tostado. Vine a mi habitación a cenar y a llamar a mi único amigo de la universidad y a mi único amigo de la niñez.

Luego estuve actualizando mi FB, conversando sobre FB con un amigo de Portland y tratando de llamar al Tyler, el hermano de mi mejor amigo en Portland. Tyler se casó un año después de que yo dejara Portland -tenía 21 o 22 años- y me acabo de enterar que su esposa está esperando una bebé. No he logrado contactarlo.

martes, 13 de marzo de 2012

Martes 13...

El sábado en la mañana visité el asilo con mi grupo regular de visita. Como había lavado el viernes por la noche el sábado me levanté con calma a las 6:00 AM, hice una buena limpieza a mi habitación -ya la necesitaba- y un poco antes de las 7:00 me dirigí al restaurante en donde nos habíamos citado con LG, quien llegó como con diez minutos de retraso, eso sí, me había llamado para contarme que estaba en un embotellamiento. Desayunamos y luego nos fuimos un rato a su automovil a conversar, casi hasta las 8:45 que era la hora límite para llegar a nuestros respectivos grupos de visita.

Estoy planeando dejar mi grupo de la mañana, no creo que sea buena idea acompañar al grupo de LG -la encargada es MV- pero por segunda ocasión en la visita hubo una persona que no era parte del voluntariado y como al tratar de señalar esas situaciones otras veces se ha generado energía negativa estoy mejor pensando dejarlo por la paz y buscar otro grupo. De pronto este sábado visite con LG, el siguiente es descanso y luego creo que empezaré a buscar otro grupo al cual adherirme.

Después de la visita retornamos al restaurante de reunión usual en donde le comenté la situación que había pasado a una sonrisera antigua -y muy querida- y me comentó que no le parecía bien que estuviera cediendo mi espacio ante este tipo de situaciones. Igual, creo que es una vaina que en un grupo con tan buena vibra se genere energía negativa. Después de la conversación con esta sonrisera me dirigí al otro restaurante en donde nos estamos reuniendo con el grupo de la tarde.

La visita de la tarde estuvo similar a los sábados anteriores. Compartir mucho con las ancianas, un poco con las enfermeras y un poco con la administradora del lugar. Después de la retroalimentación una voluntaria me pasó dejando al trebol. Había planeado tomar el transmetro pero finalmente caminé hasta mi habitación. Compré un asado y vine a cenar viendo la última parte de la película de Nicolas Cage que había comprado la noche anterior. Un poco antes de las 10 me llamó LG y estuvimos conversando un buen rato. Me dormí un poco antes de las 11:00.

El domingo fuí a traer a mis peques a las 9:30, afortunadamente había dejado ordenado mi cuarto desde el día anterior, aunque -me imagino que por LG- mi nivel de energía ha estado bastante alto durante toda la semana. Antes de ir por mis peques había reunido un poco de dinero entre mis cajones, mesa, pantalones y mochila. Creí que no tenía lo suficiente y saqué una buena cantidad de monedas de una alcancía que mantengo sobre mi ropero.

Con mis chicos jugamos angry birds, MahJong, Rubik, además de tener un poco de tiempo personal con cada uno de ellos. La mayor andaba con algunas escoriaciones en los labios que me preocuparon un poco. Ha estado aplicándose una pomada. Refaccionamos plátanos y banano y compramos pan, aguacate, salsas y embutidos para preparar emparedados. Fuimos a almorzar a la universidad y pasamos un rato a la biblioteca. Los dos pequeños están leyendo a Agatha Christie y la grande está leyendo un libro de un bisnieto sobrino de Bram Stoker. Yo estuve leyendo un poco de todo. Ciencia ficción, Rius, Redacción. Retornamos a mi habitación, mis chicos resolvieron un par de ejercicios de ajedrez cada uno y luego me ayudaron a lavar los trastos.

Para terminar vimos 20 minutos de El Viaje de Chihiro. Los fuí a dejar a las 18:20. Cuando veníamos retornando de la universidad nos cruzamos como a medio camino con mi ex. Son interesantes estos episodios -igual que cuando suceden alrevés- pues el que va solo saluda a los chicos y todos continuamos con nuestro camino. Cuando fuí a dejar a mis peques vi que en la cocina de la casa estaba una de las mejores amigas de mi ex esposa, de hecho, no se si ella se encontraba en casa. Retorné a mi habitación a conversar con LG -por teléfono- y me dormí un poco después de las 10:00.

Ayer entré un poco antes de las 8 a mi trabajo. Estaba el jefe regional de la corporación y un ejecutivo de asia con quien había almorzado hace un poco más de un año. El ambiente se sintió bastante pesado pues el jefe regional viene una o dos veces al año y marca el rumbo de la oficina para el tiempo entre visitas. Afortunadamente estuve en comunicación -por sms y cel- con LG. Al mediodía pasé al banco en el que me depositan mi salario y trasladé el monto que espero sea mi presupuesto mensual durante este año a la cuenta en la que manejo tarjeta de débito. No me dió tiempo de almorzar pero tenía la avena de la mañana. La comí en mi escritorio. Sentí también pesado el día pues mi jefa estuvo cuestionándome sobre unos informes que había presentado el mes anterior -y en el cual habían varios errores- y tuve que estarlos reparando durante una buena parte de la mañana.

A las 18:10 LG pasó por mí. LG estacionó su automovil en el mismo boulevard que la semana pasada y estuvimos conversando casi por hora y media. Luego me pasó a dejar al Trebol desde donde caminé hasta mi casita. Un poco antes de las 10:00 aún me llamó y estuvimos conversando casi media hora. Me dormí un poco antes de las 11:00.

Hoy estuvo un poco mejor el día. A pesar de la fecha me levanté con un muy buen ánimo -de hecho, me desperté un ahora antes de que sonara la alarma- y como había visto que este ejecutivo de Asia estaba cumpliendo años esperé a que llegara para hacerle bulla por el cumpleaños. Hace un año fue toda una odisea el almuerzo pues su inglés es muy muy básico. De hecho al compañero B no le cae bien pues no han logrado comunicarse pero estoy seguro que el inglés del compañero B es mucho mejor que el del asiático. La nota discordante es que todos todos -excepto el gerente general de la oficina- habían llevado la playera del uniforme -la que uso los viernes- menos yo. Lo primero que me preguntó mi jefa fue porque no cargaba el uniforme y le respondí que no sabía. Resultó que aún no estoy en el grupo general del correo y no me llegó la notificación el día de ayer.

A la hora del almuerzo salimos con el compañero B al comedor que está cruzando la calle a un costado del edificio en el que trabajamos. Lo invité a almorzar y conversamos sobre un pequeño conflicto que había surgido con mi jefa debido a que ella tenía la impresión de que yo me dejaba influenciar mucho por el compañero B. Al final coincidimos que es difícil llevarle el ritmo a algunas personas. También le conté al compañero B sobre LG y conversamos un poco sobre las expectativas al iniciar una nueva relación de este tipo.

Como a media tarde se nos invitó a pasar al área de la cafetería en donde compartimos un pastel por el cumpleaños del ejecutivo asiático y luego se nos fue fotografiando por equipos -todos con uniforme menos yo-. Pero no me sentí mal. De hecho hasta me pareció que eso me colocaba en una mejor posición -diferente-. Lo trabajoso de este día fue la media docena de informes que tuve que hacer sobre el trabajo de uno de los de producción menos pro activos, pero a las 5:30 le avisé a mi jefa que me retiraba para asistir a la conferencia de la asociación de gerentes a la cual me había inscrito la semana pasada.

La conferencia estaba programada para las 6:30, el autobús se tardó un poco más de media hora para llegar a la estación final -cinco o seis cuadras lejos del hotel de la conferencia- y caminé tranquilamente al lugar. Cuando iba cerca del banco en donde trabajé hasta noviembre del año pasado encontré a mis dos ex compañeros, que se vieron bastante sorprendidos de verme por allí. Les comenté que iba a una conferencia y ellos que retornaban de hacer algún trámite. Conversamos unos cinco minutos y luego nos despedimos.

La conferencia estuvo interesante. Alrededor de las 8:00 se dió por finalizada y caminé a la estación más cercana del transmetro. Cuando estaba a dos o tres paradas de mi estación recibí un mensaje de LG y al entrar a mi habitación me conecté al msn para conversar con ella. Me llamó en el acto y estuvimos conversando como media hora. A media conferencia -y ayer a media cita con LG- me había llamado Alx y le he colgado diciéndole que iba a llamarla más tarde. Estuvimos aún conversando con LG sobre msn hasta casi las 10:00. Espero verla mañana.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Soledad, paternidad y empleo...

Anoche fui a otro de esos eventos que prepara una asociacion de gerentes en la ciudad, el tema era la escucha efectiva. La disertante era chilena con una ayudante autóctona y la presentación estuvo un poco mejor que la última, la del conferenciante que llegó a divagar sobre pensamiento creativo. A la presentación de anoche asistí con el pleno de mis ex compañeros de departamento: El compañero A, el compañero B y P. Solo que ahora ya no soy parte de ese departamento. La vida y su curso.

En la presentación mantuvimos el tono alegre que nos caracterizaba en el área, el mismo por el que varias veces llegaron a llamarnos la atención por hacer mucho relajo. La conferencia duró casi dos horas y luego fuimos con el compañero A y el compañero B a un Mc Donald's cercano al hotel de la presentación a cenar. En el interin me enteré de varios hechos interesantes: Mi antiguo departamento seguirá disminuyendo y uno o dos colaboradores se irán a México, no esta claro si permanentemente o a entrenamiento. Hablamos -hablaron- sobre la precariedad de la situación actual pues el programa sobre el que trabajamos va rumbo a su extinción -tres? cuatro años?- y las posibilidades de hacer la migración hacia el nuevo programa. A ellos -por tener más de un año de labores en la nueva oficina- les toca también cierto ajuste salarial, me imagino que yo deberé de esperarme hasta el otro año.

Mi ex esposa no se ha pronunciado nuevamente -o al menos no se ha dirigido a mi- sobre el tema de los chicos. No he querido tampoco enfrentarlo directamente pero deberé hacerlo en el corto plazo pues nos resta estabilidad a los cuatro. La semana pasada, el miercoles me parece, había pasado al supermercado a comprar el par de zanahorias semanal y por primera vez se perdieron las verduras: No tuve ánimo ninguna mañana de levantarme a preparar mi ensalada. Finalmente el domingo las eché a la basura.

La semana pasada estuvo más o menos igual laboralmente hablando, los días han estado un poco más llenos pero también estuve leyendo un poco de La invención de la Soledad de Paul Auster. Los últimos dos o tres días de la semana -y el primero de esta semana- estuve desayunando café con pan y almorzando avena y una doblada de pollo.

El viernes no fui al partido semanal de futbol, había planeado desde el día anterior que trabajaría hasta tarde por causa de una asignación que se veía bien trabajosa pero al final más o menos al medio día mi jefa me dió la indicación que le diera luz verde a la misma y por la tarde estuve trabajando en una nueva tarea. No fui sin embargo al partido sino preferí cenar con el voluntario que vive en la misma colonia.

El miercoles y el jueves que no salí tan tarde -un poco después de las seis- pasé al centro universitario que queda más o menos a medio camino entre mi trabajo y mi casa. Pasé a ver a mi nueva mejor amiga del voluntariado pues no nos habíamos visto por casi dos semanas. Entré a dos de sus clases y luego estuvimos conversando un rato. Al contactarla por fb mas tarde la noche del miercoles me comentó que andaba en confusión pues el voluntario que vive en mi colonia había aprovechado el día del cariño para realizar una declaración de amor bastante desafortunada. Me parece que hay una diferencia de casi 20 años y no hay mucho en común. La soledad puede ser muy dura a veces.

El sábado por la mañana visité con el grupo de mi amiga en el hospital de oncología. Una buena visita. Almorcé con mi otro grupo y visité por la tarde el asilo de ancianas del centro histórico. Después de la retroalimentación la encargada de mi grupo me pasó a dejar a un lugar intermedio entre mi trabajo y mi casa. Vine a cenar, tamal y te con pan, y me dormí un poco temprano.

El domingo estuvo un poco extraño pues como no he hablado con mi ex aún no se si su oferta se debió a un intento de presionarme para exigirme más dinero o si relamente estaba entre sus planes darme a mis chicos. Hablé un poco con mi hija mayor al respecto y según ella el plan es continuar con el cambio. Por la mañana estuvieron con computadoras y cubos de rubik -aprovecho los diez o quince minutos que se tardan en armar un par de cubos para conversar por aparte con cada uno de ellos- y compramos en el mercado una papaya para la refacción. Al mediodía nos dirigimos a la universidad y preparamos unos burritos de embutidos y frijol.

En la tarde estuvimos un rato en la biblioteca. Mi hijo menor está avanzando en su dominio de origami y mis chicas estuvieron leyendo algo de Lewis y Stoker. Yo estuve hojeando un par de libros de Paul Auster. Al retornar a mi habitación no vimos película sino pasamos la última hora entre un par de ejercicios de ajedrez y una partida de Scrabble. Siguen mejorando en Scrabble. Los fuí a dejar un poco después de las 6 de la tarde.

El lunes iba a llegar temprano a la oficina pero desde las 4:30 hasta las 6:30 estuve nomas poniéndole más tiempo a la alarma. Llegué un poco antes de las ocho y me estuve una buena parte del día sin hacer nada de provecho pues las tareas en las que tenía que trabajar estaban paradas en el proceso anterior. Avancé un poco en otro par de asignaciones secundarias y casi terminé el libro de Auster. Al salir del trabajo compré la película Underworld 4 y la miré por completo antes de dormirme.

Ayer salí un poco después de las 6 de la oficina, el compañero A nos pasó a traer con el compañero B y P y asistimos a la capacitación en Escucha Efectiva. Después de la conferencia P se quedó en las cercanías del hotel y con el compañero A y el compañero B nos fuimos a cenar. Luego el compañero A nos retornó a la oficina junto con el compañero B, le quedaba en el camino. Pasé como cuarenta y cinco minutos a la oficina, aproveché a llamar a Erik. Estuvimos conversando como veinte minutos y nos pusimos al día de los últimos dos meses, casi no ha cambiado su rutina: trabaja 24 x 48 y vive en un lugar cercano al vecindario de sus padres. Su novia andaba de visita ese día en la ciudad. Ahora vive mucho más cerca que el año pasado.

Me preguntó Erik sobre mi situación y le comenté lo de mis peques. Me deseó suerte. También me preguntó si andaba con alguna pareja y me puse a pensar en lo singular que soy: Tres años en soledad -con dos o tres semanas de Al el año pasado-. Comparado con mis amigos que no pueden -o no quieren? o no saben?- vivir mucho tiempo sin tener a alguien más significativo en su vida se ve bastante extraño. Pero, creo, hay cosas que es mejor que se queden como estan.

martes, 24 de enero de 2012

Novela negra...

A veces me es difícil entender la forma en la que se cataloga a los libros. En alguna parte leí que Sin City y Pulp Fiction eran películas basadas en novelas negras. Había visto La chica del Dragón Tatuado en alguna parte y vi que era parte de una serie en la que se incluía La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla, al leer la contraportada del segundo me pareció muy deprimente el argumento y me dije que pasaba. La semana pasada estrenaron la película basada en Los Hombre que no amaban a las mujeres, bajé los tres libros el martes o miercoles pasado y hoy espero terminar de leer el primero de la serie. Si, es novela negra.

El domingo pasado por la ncohe planché cuatro camisas. Había estado planeando -desde que compré otra jarrilla eléctrica- empezar a planchar una vez a la semana y utilizar mi vieja jarrilla para preparar huevos cocidos y llevar eso una vez a la semana como almuerzo. El domingo pasado fue el único que realicé lo del planchado semanal.


El lunes pasado empezó el campeonato de ajedrez para el que me había anotado dos lunes atrás. Serán dos partidas de media hora cada una todos los lunes -no se cuantos lunes tardará-. La primera partida fue contra alguien a quien había visto hace muchos años en la facultad, en el área de ajedrez y como parte de un grupo que se pasaba una gran parte del día jugando. La perdí completamente. En la segunda partida perdí mi reina en un descuido muy básico. Ese día mi jefa llevó el desayuno y almorcé avena.

El martes llevé panitos con huevo y salchicas para almorzar. Al mediodía fuí al supermercado que queda cerca de mi trabajo a comprar unas sandalias. No había. El miercoles me tocó que ir al colegio nuevamente pues el día anterior se nos había enviado un correo para entregar ASAP la planilla anual de impuestos. El contador no aceptó la carta de comprobación de pagos que me habían extendido y tuve que ir a pedir una copia de las facturas (2) del año. Aproveché para pagar tres meses de colegiatura. No almorcé y por la noche pasé a comprar un asado al puesto que queda cerca de mi casa.


El jueves almorcé fruta, melón. En la noche nos reunimos con mi grupo del sábado por la noche para celebrar el cumpleaños de una de las voluntarias. Volví a cenar asado y a las 11 que retorné a mi habitación me conecté con la computadora de mi trabajo para tratar de adelantar algo en una asignación bastante extensa en la que he estado trabajando desde el principio de la semana.


El viernes fuí a otro supermercado que queda cerca de mi oficina. Compré un par de snadalias y una papaya. Retorné a almorzar a mi oficina. En la noche nos volvímos a reunir -por tercer viernes consecutivo- para jugar futbol de sala. Terminamos como a las 10:00, el compañero B me dió aventón a mi casita y lo invité a cenar: asado. El sábado empezó el semestre de visitas, con mi grupo de la mañana nos tocaba ir a Antigua pero al ver que habían suficientes voluntarios, era muy lejos el lugar y otro grupo estaba con casi el mínimo le avisé a mi encargado que me iría con el otro grupo. Visitamos un asilo de ancianos de 10:00 a 12:00. Después de la visita retornamos al comedor de costumbre y yo me dirigí al lugar en el que nos reuniríamos con el grupo de la tarde. Con la mayoría del grupo de la mañana ya había visitado, del grupo de la tarde no conocía a ningún voluntario.

Nos reunimos en Taco de la zona 4 en donde almorcé y nos dirigimos a la visita en un orfanato de la zona histórica. Estuve con un grupo de 4 o 5 niños haciendo varias figuras de origami. Después de la visita la encargada del grupo nos pasó a dejar a Miraflores y llamé al voluntario que vive en la misma colonia para ver si iba a ir a la celebración del cumpleaños de la cumpleañera del jueves -esta vez en su casa-. El voluntario pasó por mi al comercial, retornamos a su casa y luego nos fuimos a la celebración. Asado nuevamente, también karaoké. Terminamos un poco después de las 11:00.


El domingo me levanté un poco después de las 8:00, me quedé leyendo un rato en mi camita y luego hice la limpieza. Fuí por mis chicos a las 9:30 y compramos pollo, carne para asar y chorizos. Nos estuvimos en la mañana en mi habitación, ellos jugando en las computadoras y con el cubo de rubik y yo revisando los diarios que he pedido que lleven durante la semana. Preparamos un muy buen asado y por la tarde fuimos a jugar un rato a la universidad. En la biblioteca encontré el libro que estoy leyendo en la computadora y estuvimos allí casi hasta las 5:30.

Retornamos a mi habitación a ver quince minutos de Piratas del Caribe 3 y los fuí a dejar un poco antes de las 6:30. Retorné a mi habitación a continuar leyendo, había planeado también planchar las camisas pero empecé a dormitar un poco antes de las 7:00. Me desperté como a las 8:30 y luego como a las 10:30. Me levanté a lavarme los dientes y continué durmiendo hasta las 4:30 AM. Me levanté a las 5, planché, preparé panitos, leí aún un poco del libro de Larsson, me bañé y entré a las 7:00 a mi oficina. Se suponía que nos reuniríamos con mi jefa a esa hora pero ella llegó como a las 8 menos cuarto.