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jueves, 3 de febrero de 2022

Cuarenta y nueve... Forty-nine... Quarante-neuf

Hoy es mi cumpleaños número cuarenta y nueve... siete x siete... medio siglo menos uno.

Por alguna razón ayer tuve algunas dificultades para conciliar el sueño... me sucede a veces: es una sensación como de sobrepeso en las piernas, de pronto es algo del corazón o de la circulación sanguínea; de todos modos me costó dormirme y tuve que recurrir a la respiración consciente: concentrarme en la inhalación y la exhalación.

Hoy me desperté -como casi todas las mañanas entre semana- a las 6:53; tuve la reunión de las siete con mi único analista actual y luego la reunión del equipo del proyecto de 7:00 a 7:15; por estar ya en la fase final del proyecto las sesiones se han hecho paulatinamente más cortas.

Lo peor -creo- del proyecto se dió la semana pasada pues las últimas dos semanas, por ser el inicio de la temporada de impuestos en el imperio del norte, la utilización de nuestros servicios se multiplica por 100 o 200 durante un par de días; incluso el último día de enero tuve que entrar a una reunión al final de la tarde y tardamos un par de horas en resolver un incidente en producción.

La recompensa fue el reconocimiento del buen trabajo: la directora del área de negocios envió un correo a todo el equipo -menos el de mi área- agradeciendo a todos por la dedicación al mismo y haber apoyado hasta la última noche de la temporada alta.

La analista de negocios del proyecto tuvo la gentileza de reenviar el correo, incluyéndome, y haciéndome partícipe del reconocimiento pues aunque no se esperaba directamente que participara en la resolución de ese último incidente igual entre a ayudar al área de desarrollo.

Inicié el día bastante tranquilo: después de la reunión del grupo me reuní con mis dos analistas asignados y un equipo del subcontinente asiático para continuar la revisión del proyecto que tomaremos a nuestro cargo a partir del próximo mes; como a media reunión me llamaron mis padres para desearme un buen cumpleaños, y casualmente al mismo tiempo se interrumpió la energía eléctrica por lo que tuve que salir de la reunión por un momento.

Conversé un momento con mis progenitores y luego retorné a la reunión, también me contactó mi abogado -bueno, el abogado que me ha ayudado con mis cuitas legales durante los últimos años- por whatsap por si celebrara mi cumpleaños; y mi hermana también me habló por el mismo medio.

De más de 200 mensajes que recibía hace 10 años en facebook este año nomás 25 contactos me escribieron, incluidos dos primos de mi familia favorita; además, recibí la tarjeta virtual que mi mejor amiga acostumbra enviarme cada año; sigue leyéndome por este medio.

Casualmente hoy me reuní con mi jefa para mi evaluación de desempeño anual y aunque no fue como con mi anterior jefa -ella me subía la moral cada año con esta tarea pues siempre me calificaba con la nota más alta- no estuvo tan mal: mi jefa me evaluó con la segunda mejor nota y me comentó -al igual que mi anterior jefa- que intentaría que mi nivel organizacional fuera incrementado este año, pero que no me prometía nada -igual que mi anterior jefa-.

Y no me pesa; he estado dirigiendo varios equipos durante los últimos cuatro o cinco años y la verdad no me importa el título que se me asigne; incluso le comenté que si me necesitaba en otro equipo como analista y no como Lead, igual estaba disponible.

Como Rb sigue con complicaciones gástricas acordamos que nuestro almuerzo sería lo más normal posible -pescado- aunque me preparó papas fritas mientras ella se conformaba con pasta sin ningún aderezo; se mostró compungida por limitar mi celebración -la verdad no me llama la atención acaberme un paste yo solito- pero se tranquilizó cuando le pedí que fueramos a media tarde al autoservicio de Mc Donalds, en donde compré un Mc Flurry de Oreo... muy buen postre.

Otra cosa que me regalé hoy fue un pliego de papel lustre: a partir de hoy estoy llevando un tablero de KanBan; anoté dos tareas pendientes: la tarea del curso de lenguaje de señas que debo entregar mañana antes de medianoche y la elaboración de un formato de requerimientos que me pidieron ayer del proyecto en el que estoy participando como freelance.

Entre las tareas en progreso tengo los tres libros que estoy leyendo en paralelo: Eloquent Javascript; llevo como tres capítulos de veinte pero me he propuesto leerlo completo y no únicamente los capítulos que me interesen, como he hecho con la mayoría de libros de programación.

Counting es un libro escrito por una trabajadora social en donde se examina la naturaleza de los números desde el punto de vista de sus orígenes sociales y sus consecuencias en las comunidades; me recuerda mucho al de Armas de Destrucción matemática pero tiene un enfoque un poco menos científico y más coloquial; lo llevo como a la mitad.

El tercer libro lo empecé ayer o antier: Periodic tales; este es bastante parecido a La Cuchara Menguante pues se basa en los elementos de la tabla periódica de los elementos pero dejando un poco de lado la parte científica y analiza el origen geográfico y el impacto social de los mismos a través de la historia.

Tengo otros dos o tres libros en progreso y no sé si me tocará reiniciar su lectura: La llave secreta del Universo de Hawking, So you Want to Talk about race y otro de un economista dle imperio; entre el backlog la mayor parte son libros que tengo por leer, como doce o trece.

Todas mis lecturas las he estado haciendo desde hace casi un año en la tablet que compré para avanzar en Duolingo pero que no me sirvió para eso debido al poco alcance de su antena de wifi; me preocupa que hoy descubrí una fractura en su pantalla, espero que me aguante al menos el resto del año; en todo caso creo que si me deja antes desenterraré el Kindle que tengo en una de mis cajas plásticas.

Entre el backlog también anoté dos salidas: ir a visitar a mis padres -creo que lo haré en marzo- y reunirme con mi único amigo que aún tengo de la facultad; con él nos hemos hablado cada cierto tiempo aunque ahora ya llevábamos más de un año: lo llamé ayer luego de que comentó una foto que publiqé en facebook de mis cubos de rubik.

No anoté la reunión con mis hijos mayor y menor porque ya es en dos días y bueno, no creo que tenga muchas dificultades; hablé con mi hija segunda el viernes último: sigue estudiando y aún no sabe si logrará ir a Japón o culminará sus estudios sin ese viaje; luego tiene planes de conseguir un interinato o seguir estudiando en el Imperio, espero que pueda llevar a cabo sus planes.

Mi hija mayor también me escribió ayer para -otra vez- pedirme prestado un poco de dinero; el mes pasado le había prestado como doscientos dólares y una semana o así más tarde me lo depositó de vuelta; la verdad es un gusto ayudarla y no cuento con retribuciones, nomás me gustaría que aprendiera a administrarse mejor, pero creo que es poco lo que puedo hacer.

El domingo pasado realizamos la primera visita con Rb en más de dos años; fuimos a ver a su amiga que vive al otro lado de la ciudad; fue como una hora de ida y una hora de vuelta en el automóvil y aunque las cuestas son bastante pronunciadas el automóvil respondió muy bien.

Pasamos una tarde muy agradable con Vk y su esposo -él es pediatra retirado y es quien ha estado tratando esporádicamente a Rb por sus últimas molestias de salud  (no ha sido el único, ha consultado como a cuatro doctores, pero él no le cobra por la amistad que tienen con Vk: se graduaron juntas de maestras de pre primaria)-.

El esposo de Vk es bastante particular: tiene como una década de haberse retirado y se dedica a tratar a pacientes sin ningún lucro; creo que su consulta aumentó enormemente durante los dos últimos años a causa del covid -según Vk más de mil video pacientes-; pero es que además ellos creen en muchas conspiraciones: iluminatis y esas cosas; a pesar de -o quizá por- ser adventistas.

Llegamos como a media tarde y estuvimos en el patio de su casa -medidas sanitarias- conversando y refaccionando hasta casi las siete de la tarde; cuando les comenté sobre el libro de física que había escrito Vk se mostró interesada pues con ella hemos escrito varios libros en el pasado.

Esta semana me escribieron -otra vez- de la universidad española que aún me debe el diploma de la maestría que completé el año pasado; de acuerdo al correo el documento lo emitirán en Marzo, luego lo enviarán a La Haya para la apostilla Europea y luego me lo remitirán vía DHL, a ver si aún alcanza a llegar este año; igual nomás me servirá para registrarlo en el Colegio de Ingenieros.

Y bueno, fue un buen cumpleaños; comí pescado y papas fritas; compré un helado y empecé mi tablero de Kanban, recibí una buena evaluación de desempeño y además espero aún ver a mis hijos el sábado y comprar un pastel de tres leches cuando vayamos con Rb a Pricesmart este domingo, además mañana empiezo otro curso de programación online -espero que no me vuelva a decepcionar el mayor instituto técnico del país-...

Y a ver cómo sigue la cosa...

viernes, 28 de enero de 2022

Mil cerebros y Siempre Alice... A Thousand Brains and Still Alice... Mille Cerveaux et Toujours Alice

El primero de los dos libros del título lo recomendó -o al menos lo dicen un montón de sitios click-bait- Bill Gates y es uno de los que aún tenía pendientes desde finales del año pasado -creo-; el segundo lo encontré entre las recomendaciones de non-fiction de Good Reads; y no lo encontré directamente sino como otro de los libros de uno de los finalistas de Non Fiction del año pasado: Remember, de Lisa Genova.

Y la lectura un poco más constante es uno de los objetivos que me propuse en mi versión personal de Challenges 2022: en esta ocasión son 5 y de 66 días que completé el año pasado he aumentado a 100 -este día marca el 31 de la saga-; para llevar la cuenta intenté instalar habitbull en mi nuevo celular pero no era compatible, ahora uso una app llamada Habit Tracker.

Los cinco hábitos que estoy practicando cada día son: leer, malabares, beber medio litro de agua y escribir javascript; estos primeros cuatro se tratan de hacer actividades y no tengo un tiempo específico en el día; el primero usualmente lo hago a lo largo del día, el segundo y tercero generalmente por la mañana y el último casi siempre antes de dormirme.

El quinto hábito no es de hacer sino de evitar: consumir cualquier tipo de material exclusivo para adultos; por su propia naturaleza lo marco como completado al final de cada día; otro hábito que sigo diariamente es Francés en Duolingo y como ya voy en mi día 394 -y eso lo trackea Duolingo- ya no lo incluyo en mi tracking diario: continúo haciendo entre 200 y 300 xp diarios y espero completar los cinco niveles este año.

El libro de Jeff Hawkins -creador de la Palm Pilot- versa sobre su teoría de la forma en la que funciona la neurocorteza en nuestro cerebro: según sus investigaciones existen miles de columnas que trabajan de forma coordinada para realizar toda la función cerebral; además explora algunas preguntas sobre la inteligencia artificial y el futuro del estudio de la inteligencia.

El segundo libro apenas lo estoy empezando este día -aunque paralelamente con el libro del cerebro terminé de leer Ready Player Two- pero siento que su tema es algo que llega muy cerca de casa: Alzheimer; de hecho recuerdo que no quise ver la película -con una de mis actrices favoritas- porque temí que afectaría a RB; su papá sufrió de la enfermedad durante los últimos años de su vida.

Ahora que encontré el libro pues es una experiencia más personal -y solitaria-; aunque le comenté a ella que estaba leyéndolo; además del historial familiar de Alzheimer Rb también tiene una condición neurológica que le provocaba de niña episodios epilépticos -me lo comentó cuando empezamos a salir- pero que mantiene bajo control tomando una medicación diaria.

El tema de la salud de Rb ha sido bastante característico: acostumbra automedicarse cuando tiene alguna molestia como gripe o alguna infección similar; o sea, una gripe algo fuerte y toma antibióticos, dolor de estómago o de cabeza y toma acetaminofen o similares.

Esa fue parte de las razones por las que la pandemia nos afectó de forma un poco más fuerte que al común de las personas o que hayamos sido tan extremistas durante estos dos años al grado de haber recibido nuestra primera visita hace como un mes: es bastante consciente de su salud.

Y la situación actual empezó -o al menos se agudizó- hace unos tres o cuatro meses: después de una comida que nos afectó el estómago -a mí me afectó un par de días pero ella continuó con molestias- nos tratamos por la bacteria de la gastritis.

A pesar de mi reticencia a tomar antibióticos en este caso dí mi brazo a torcer y -después de los respectivos exámenes de laboratorio- la acompañé en su tratamiento con antibióticos a pesar de que no presenté síntomas de gastritis.

Rb completó el tratamiento y luego siguió tomando medicamentos para normalizar su función gástrica; pero, paralelamente empezó a padecer molestias que encajaban bastante con la menopausia -sudores, aceleración del ritmo cardíaco, entre otras- y acudió a la consulta ginecológica.

La ginecóloga la examinó y le mandó una serie de exámenes que no encontraron razones para su estado actual: la menopausia esperará otros cinco o seis años; el diagnóstico de la doctora fue que el aislamiento en el que hemos vivido le está provocando estados de ansiedad y le recetó un ansiolítico -creo-.

Pero, también le recomendó una consulta con la cardióloga; quien tampoco encontró signos físicos que explicaran sus síntomas; y creo que ella le comentó que podía deberse a su condición neurológica y que sería recomendable una consulta con un neurólogo.

Y no sé qué pasará.

Hace cinco o seis años recuerdo que Rb me comentó un episodio mientras realizaba una llamada estando en un supermercado y de pronto no podía recordar un número o un nombre y de la angustia que sintió pues pensó que era un síntoma de Alzheimer; pero luego no se ha vuelto a presentar.

No sé si ahora está entrando en esa etapa.  Y tampoco sé qué hacer.

Aunado a la situación física/mental está la condición 'espiritual', aunque en ese terreno yo no me aventuro; la hermana de Rb -que perdió a su hijo mayor hace como siete años por cáncer y se ha vuelto contra la medicina convencional- ha estado tratando de que vuelva a la comunidad religiosa en la que ambas crecieron -y de hecho yo también crecí-.

Rb está pensando retornar a congregarse a una iglesia de corte cuaquera y no sé si eso será un parteaguas de la relación pues yo no soy creyente: no tengo nada contra la religión o las creencias de otras personas pero considero que la fe es algo muy personal y dogmático: se tiene o no se tiene; se cree en un creador o no se cree: yo no creo.

En un par de día realizaremos nuestra primera visita social en dos años: Rb se siente culpable de no haber visitado a su amigo desaparecido el año pasado; y también porque se rehusó a ver a su mejor amiga el mes pasado -vino del imperio del norte a ver a su familia-; este domingo iremos a visitar a la amiga con la que escribimos los libros de orto-caligrafía hace unos años.

Por mi parte yo tengo programado visitar a mi hija mayor e hijo menor el siguiente fin de semana: la otra semana llego a los 49 y habíamos planificado reunirnos para la ocasión, aunque mi cumpleaños es el jueves celebraremos de alguna forma el sábado.

Esta será como la tercera o cuarta vez que veo a mi hija mayor en los últimos meses y la segunda que veo a mi hijo desde que decidió abandonar sus estudios universitarios; además mañana voy a hablar -por zoom- con mi hija segunda, que acaba de completar su tercer año viviendo en el imperio del norte; a ver qué dicen los peques.

Por fin pude terminar La música de los números primos -antes de los libros actuales- y además leí el cuarto libro de Carmen Mola: La Bestia; decidí no terminar, por el momento, The Socrates Express y aún tengo pendiente acabar los dos libros de Kanban que dejé a medias.

Por lo pronto, luego de los dos libros de Lisa Genova, creo que me pasaré a leer Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño; luego deberé retornar a las listas de non fiction de GoodReads -o algún otro sitio similar- para decidir qué más leer este año.

En el trabajo me quitaron a mi analista que vive en el subcontinente asiático y me asignaron a otro que vive en el país vecino del norte; no lo veo tan proactivo como a mi analista actual pero estoy tratando de irlo integrando a las tareas del proyecto que no termina de echar a andar -justo hoy fue el cuarto deployment y se espera un quinto-.

Además mi jefa me comentó que -junto con el cambio de analista- también está cambiándo la naturaleza de mi equipo: al finalizar el proyecto actual en lugar de tomar uno nuevo para garantizar la calidad mientras se está desarrollando vamos a estar tomando proyectos ya establecidos y trabajando con un equipo de desarrollo en nuevas funcionalidades de los mismos.

Y a ver cómo va eso...

martes, 24 de agosto de 2021

La segunda dósis, el séptimo nivel... The second shot, the seventh level... La deuxième dose, le septième niveau

El miércoles pasado fui por la segunda dósis de la vacuna contra el COVID 19; como Rb había ido el lunes y había logrado vacunarse (aunque tuvo que esperar más de cuatro horas) le había avisado a mi jefa que me iba a ausentar temprano el miércoles.

El martes Rb estuvo en comunicación con una amiga que estaba vacunándose y luego de consultar sobre disponibilidades y condiciones resultaba que sí podía ir a vacunarme ese mismo día a mediodía; tomamos el auto y nos dirigimos a la mega iglesia que está funcionando como centro de vacunación.

Todo se complicó cuando llegamos al punto donde usualmente se produce un embotellamiento; por alguna razón había más autos que de costumbre y estuvimos sin movernos más de 10 minutos; y el auto se sobrecalentó; y tuvimos que meternos a una gasolinera pues el líquido del radiador empezó a salirse.

Total que dejé allí a Rb con el auto y caminé el medio kilómetro que faltaba; resulta que para la segunda dósis debía esperar a que se juntaran las 14 personas que se necesitaban para la utilización del lote y en eso estuve esperando más de una hora; cuando llegué a la mesa de inyecciones no encontraron mis datos y al final me dijeron que tenía que regresar al día siguiente, que aún no me tocaba; o sea, teléfono descompuesto entre las personas de información, la amiga de Rb y nosotros.

Regresé caminando al auto -Rb me había llevado las llaves mientras estaba esperando-, llené el radiador con líquido refrigerante y retorné a casa; y eso me lleva a lo que sucedió dos semanas atrás: por primera vez utilicé una grúa en el país.

Dos semanas después de recibir la primera dósis de la vacuna fui a ver a mis papá (tenía como dos años de no verlos); decidí irme temprano para evitar el tráfico de la ciudad y retornar al mediodía pues programé mi visita para un domingo y no quería retornar a trabajar agotado al día siguiente.

El domingo en cuestión me levanté de madrugada, preparé café y unos emparedados y me dirigí al puerto; el día anterior habíamos ido al otro lado de la ciudad con -Rb y su perra más vieja porque le tocaba consulta con el veterinario- y habíamos llenado el tanque de gasolina.

El viaje de ida no tuvo ninguna complicación y en un poco más de una hora estaba llegando al pueblo donde viven mis papás; eso sí, no recordaba bien cómo llegar y me tocó que llamarlos para que salieran a buscarme a un punto en el que anteriormente nos reuníamos.

Mis papás están ya bastante grandes y tuvieron quebrantos de salud últimamente; y mi madre volvió a insistir en que legalizáramos la propiedad de una casa -o una parte de una casa realmente- que han construido en los últimos años y que quieren dividir entre sus cuatro hijos; al final creo que solo resta que vuelva a visitarlos para firmar algunos documentos.

Un poco antes de mediodía me despedí de mis padres y -luego de revisar los líquidos del motor- comencé el retorno a la ciudad; el día estaba bastante caluroso pero no encontré ningún tráfico; sin embargo, un poco antes de salir del tramo de autopista el auto se murió por completo; como hizo un ruido extraño y sacó humo por todas partes -sin indicar ningun calentamiento en el tablero- asumí que había fundido el motor -o la caja de velocidades- y cuando una persona de la autopista se acercó a ofrecerme el servicio de grúa acepté que me trajeran a casa.

Me comuniqué con Rb; pues habíamos quedado de que ese día iríamos a un restaurante de comida rápida; y un poco más de una hora más tarde la grúa estaba bajando el auto en su lugar tradicional de estacionamiento; total que me costó setenta dólares extras la visita a mis papás.

Al día siguiente vino el mecánico que lo ha estado viendo últimamente -dos o tres semanas antes se le había hecho servicio de motor y caja automática- y resultó que nomás había sido un sobrecalentamiento debido al trayecto; o eso dijo el mecánico; cuando lo encendimos resultó que el radiador tenía una fuga; se lo llevó a soldar, luego le cambió líquidos y no lo usamos hasta el martes de la vacuna.

Dos días después de que se había sobrecalentado nuevamente volvió a venir el mecánico y al realizar una revisión más minuciosa resultó que unas mangueras que conectan el depósito de agua con el motor estaban obstruidas; además al parecer unos tubos metálicos tambien se habían corroído por el uso; total que desarmó el motor, se llevó los tubos que están dañados y aún estamos esperando que venga a terminar la reparación.

El domingo alcancé el séptimo checkpoint en francés en Duolingo; mi meta al inicio de año fue obtener el búho de oro (completar los nueve checkpoints de este idioma) y luego evaluar mi nivel aplicando a un call center en francés; al inicio había esperado completar todos los niveles del árbol pero luego de que mi trabajo se puso intenso bajé mis expectativas a un cuarenta por ciento; es decir, en vez de completar los cinco grados de cada lección completar sólo dos.

Así he estado usando la app los últimos cuatro o cinco meses y había estimado completar el noveno checkpoint (y alcanzar el búho de oro) a finales de Octubre; pero, resulta que ahora para alcanzar le búho de oro deberé de pasar esperar al menos otro mes ya que agregaron un nuevo checkpoint; ahora son nueve en lugar de diez; igual mi meta continúa siendo obtener el búho de oro este año; a ver si no agregan un nivel adicional antes de que lo logre.

El curso de PHP al que me anoté en la institución técnica más grande del país ha resultado un poco mas decepcionante de lo que esperé: sabía que el nivel era bajo pues es un técnico, pero al menos esperaba que se tratara de PHP y no de HTML, CSS y Javascript -como hasta ahora-; igual ya no estoy entrando a las tres horas de clase dos días a la semana sino que pido el video al día siguiente y lo veo a una velocidad de 8x o 16x y presento las tareas -super fáciles-, o sea, una media hora al día.

También me anoté -en esta misma institución- a un curso de Wordpress; empieza hoy y es un día a la semana, espero que esté un poco mejor que el anterior; además aún estoy en el curso de conversación en francés los sábados; es bastante básico pero me permite practicar un poco en un medio más o menos real; y ya vamos casi a medias con el primer curso de nivel intermedio de Lengua de Señas.

Hace dos o tres semanas me contactaron de la editorial para ver cuál era el estado de cuenta: aún me debían como cuatrocientos dólares pero como, afortunadamente, mi situación financiera es bastante holgada no me he preocupado de la fecha de pago; el contacto fue también para que los ayudara con una revisión de las respuestas al libro de física fundamental que escribí el año pasado; realicé la revisión durante la mañana del penúltimo sábado y, coincidentemente, esta semana completaron el monto que me debían; se supone que a finales de año tendré más trabajo editorial -redacción y/o revisión de textos-.

No he estado leyendo mucho; la verdad creo que estoy en un período de baja lectura -he tenido varios a lo largo de mi vida-; dejé a medias los libros de ciencia ficción y nomás avancé un poco con un libro que empecé a leer hace un par de años: The girls; esto durante el tiempo que me tocó esperar el martes y miércoles pasado mientras esperaba por la vacuna.

Hace unas tres semanas ví un artículo sobre qué estaban leyendo los profesores de una universidad -no recuerdo cual- y me llamó la atención A good neighborhood; lo bajé y es libro que más seriamente he estado leyendo; lo llevo como a la mitad y está muy bueno, pero no he avanzado diariamente sino más bien de cuando en cuando; igual con los malabares; creo que ya domino bastante bien los malabares con tres pelotas pero me falta aún bastante práctica con cuatro a la vez.

No me he comunicado con mi hijo -más que para enviarle el dinero mensual- y hace unas semanas me escribió comentándome que estaba por vacunarse; estoy esperando a que termine el semestre para evaluar cuáles son mis siguientes opciones con respecto a nuestros acuerdos; mi hija mayor me escribió la semana pasada (bien tarde) desde una nueva cuenta de Facebook; no sé la razón de que dejara la última; tampoco he escuchado nada de mi hija segunda; mi mejor deseo es que puedan funcionar como adultos, sea lo que sea que eso signifique.

El trabajo ha estado intenso -el sábado trabajé como cuatro horas y el domingo otro par adicional- y se están dando unas condiciones adecuadas para un desastre: PM nuevo, Devs que no conocen el producto y representantes que salen de vacaciones en el momento crítico; la verdad no tengo muy buenas expectativas del proyecto pero estoy tratando de enfocarme en lo que está dentro de mi circulo de control; la próxima semana cumplo siete años pero veo difícil que pueda extender mucho más mi estabilidad laboral.

Al menos mi estabilidad laboral principal pues en estos días también me he dado cuenta que he tenido -por lo menos- otro trabajo durante los últimos cuatro o cinco años -el editorial-; aunque este ha sido bastante esporádico.  

No he querido aplicar a otros trabajos a pesar de las actuales condiciones ya que renunciar implicaría decir adiós a un salario por cada año que he trabajado; entonces, debo seguir laborando lo mejor que pueda hasta que un proyecto  sea tan desastroso que me despidan, o de que venga una reorganización -que ha pasado ya varias veces- y me despidan; luego entraré en la nueva aventura: conseguir trabajo a los cincuenta años... y a ver cómo va eso...





viernes, 26 de marzo de 2021

El final del camino... The end of the way... La fin du chemin...

Y bueno, tanto como del camino no es el final; eso será hasta cuando coloquen la lápida, o creo que esa era una de las frases de un filósofo griego -un hombre felíz se encuentra en el cementerio-, aunque no logro encontrar la cita ahora con Google... es nomás el final de mi challenge (este año) de 70 días; ayer fue el día setenta y ahorita estoy ordenando un pastel de chocolate para celebrar su conclusión.

Y también hoy acabó -al menos en actividades- el master que inicié hace casi un año; entré casi un mes tarde y me tocó que ponerme al día con un módulo pero en general estuvo interesante, aprendí un montón sobre metodologías de ciberseguridad y además, me permite alcanzar el siguiente nivel de educación formal: hace unos años me había planteado alcanzarlo antes de los cincuenta.

Tenía más de dos años de no utilizar mi traje formal -aunque por ser una videoconferencia nomás fue el saco con un pantalóno vaquero-; nos conectamos a la sesión con mis otros dos compañeros a las siete de la mañana -dos de la tarde en la madre patria- y presentamos unas diapositivas de nuestro trabajo final; el evaluador fue uno de nuestros maestros del último año -la verdad el que mejor me cayó pues por enseñarnos criptografía le dediqué más atencion que a los otros módulos- y aunque señaló un par de deficiencias en nuestro trabajo nos felicitó por el tema y el desarrollo.

Ahora, de acuerdo a mi compañera- nomás es de esperar todo el trámite burocrático para la emisión del título; quien sabe si aún lo veré este año; en todo caso -o para fines prácticos- ya es un tema concluido y nomás es de esperar; ahora me tocará buscar algún otro programa para mejorar mi currículum o ampliar mis conocimientos.

Con respecto a los cuatro objetivos del challenge tampoco puedo quejarme; no me costó limitar mi consumo de material audiovisual durante setenta días pues las otras tres actividades me mantuvieron bastante ocupado; creo que seguiré con los mismos 250XP diarios en Duolingo hasta alcanzar el buho de oro; pero creo que ya no continuaré religiosamente con dos prácticas al día de malabares sino que estaré utilizando cualquier tiempo suelto para mejorar mi coordinación: el trabajo sigue poniéndose pesado.

Y en Javascript llevo ahora 16 días desde que me salté uno escribiendo código diariamente; con este creo que seguiré igual al menos hasta fin de año pues al final decidí no ingresar al bootcamp online viendo que el proyecto que estoy liderando está -o nació realmente- bastante complicado.

Esta semana concluí el tercer libro infantil en francés y durante dos noches no he leído nada en este idioma pues se me olvidó pasar el último de estos libros a la tablet; ya pasé de la mitad de La Cuchara Menguante y acabo de llegar a la tercera -y última, creo- parte de The Dark Forest; creo que continuaré con el mismo ritmo (y los últimos dos libros) hasta medio año.

Por lo demás creo que me tomaré un par de días libres de todo (menos del trabajo, porque obvio) y luego empezaré a pensar sobre lo que puedo (o debo, o quiero) hacer durante el resto del año; y a ver cómo va eso...



viernes, 19 de marzo de 2021

La vuelta al mundo en ochenta días... Around the World in eigthy Days... Le Tour du monde en quatre-vingts jours

Cuando estaba apenas entrando en la adolescencia -creo- mi padre se hizo asiduo cliente de una venta de material educativo que distribuía libros de Soperna, Bruguera y similares; allí fue donde empecé a leer de misterios y conspiraciones, un poco de inglés, un poco de ciencia y un montón de libros clásicos: una colección juvenil que incluía a Julio Verne, Emilio Salgari, Mark Twain y muchos otros similares.

Nunca compró -me imagino que era carísima- la enciclopedia Nuevo Tesoro de la Juventud, por ejemplo; recuerdo que unos primos o amigos tenían esta colección y era buenísima; los clásicos que leí estaban versionados para lectores jóvenes sin mucha práctica, creo, pues más tarde pude acercarme a mejores (más extendidas) versiones de algunos de estos y la diferencia era bastante perceptible.

No sé si por eso es que me cuesta leer a los griegos clásicos; y dejé La Divina Comedia como en la página 2 o 3; en fin, he leído más autores contemporáneos pero por allí (y con las selecciones) fue por donde empezó mi gusto por la lectura; con la vuelta al mundo en ochenta días.

Según Duolingo llevo una cadena de 80 días de practicar francés diariamente; muchas semanas alcancé diariamente más de 500 XP -10 veces la meta diaria de la app- pero ahora lo rebajé a la mitad por cuestiones laborales -anoche incluso me costó llegar a este nuevo número-; creo que la próxima semana estaré pasando el checkpoint 4, aunque también he ido dejando abiertos la mayor parte de lecciones (únicamente llegado a la mitad de cada una) desde que rebajé mi meta personal diaria.

Según HabitBull llevo 63 días en cadena de Duolingo, de no entrar a sitios de videos para adultos y de practicar malabarismo con cuatro pelotas al menos tres veces al día; y 9 días sin parar de escribir código en JavaScript; lo segundo no me ha costado mucho por la variedad de actividades que estoy trackeando y con malabares sigo mejorando poco a poco cada día; o sea, no tener buena coordinación no es una excusa para dejar de aprender malabares, nomás se necesita mucha práctica y mucha paciencia.

JavaScript me gusta, esta semana incluso intenté escribir una pequeña aplicación para analizar uno de los archivos de mi trabajo -frecuentemente lo hago con Visual Basic sobre Excel pero no me estaba funcionando- al final sí escribí el código -con ayuda de un video de Youtube- pero no realicé todo el proceso con el mismo -sentí que me estaba atrasando mucho- sino completé la tarea con las herramientas tradicionales; pero sigo cada día un poco de JavaScript.

En tres días se cumple el período que HabitBull recomienda para establecer un hábito y en 7 días el límite que me puse a mi mismo como el período mínimo para trackear diariamente mi comportamiento en estos cuatro aspectos; luego compraré un pastel de chocolate para celebrar la finalización y me replantearé el futuro para los próximos meses.

Y es que la verdad el trabajo se puso super pesado y las dos personas del país sudasiático que me asignarno no brillan por su performance: durante estos días que estamos 100% dedicados al proyecto yo debo de entrar al doble de reuniones que ellos y aún así he hecho más trabajo funcional que ambos combinados; me he reunido un par de veces para ver cómo mejorar pero me preocupa las diferencias culturales a la hora de afrontar las responsabilidades; casi cada día le digo a Rb que lo más seguro es que me despidan en el transcurso de este proyecto; a ver cómo va eso.

Hoy mi hijo menor cumple 19 años, y desde este mes se ha emancipado por completo; dejó la facultad y está trabajando en un call center; con él se terminó mi etapa de responsabilidad paterna directa y no sé aún cómo sentirme; o sea, durante mucho tiempo aporté casi el 75% de mi salario a la manutención de mis peques; nunca me quejé por lo mismo sino que lo tomé como una responsabilidad que me alegraba cumplir.

Eso me mantuvo en alerta constante de tener suficiente dinero para cumplir con mis obligaciones por lo que conservar un trabajo siempre estuvo hasta arriba de mis responsabilidades; también eso me hizo limitarme en mi búsqueda de compañía femenina; durante estos 12 años solo tuve dos o tres relaciones esporádicas hasta que conocía a Rb, con quien llevamos más de 7.

Y tampoco quise más descendencia -igual, luego de que mi tercer hijo naciera me realicé una vasectomía-; creo que tres hijos estuvo bien, mi hija mayor y mi hijo menor no quisieron estudios superiores y trabajan en la industria bilingüe y mi hija mediana está a mediados de una carrera de arte en una universidad del imperio del norte; creo que puedo darme por satisfecho.

Hasta este mes el 25% de mi salario se lo asignaba a mis responsabilidades familiares y la verdad es que entre vivienda, alimentación, educación y el resto de gastos no alcanzo a cosumir más del otro 40 o 50% por lo que mi situación financiera está bastante bien y si me tocara empezar a buscar otro trabajo incluso puedo aceptar un salario menor al actual; no sé realmente cómo va a ser buscar trabajo a los cincuenta años pero tampoco me hago muchas ilusiones.

Esta semana me reuní con mi grupo del master en ciberseguridad para practicar nuestra presentación final y esta noche tendremos nuestro segundo ensayo; sólo faltará luego la presentación en vivo y habré completado este programa que duró un poco más de un año; el otro curso de ciberseguridad -de solo un mes de duración- finalizó hoy, aunque creo que de este último no tendré un comprobante -o uno que valga la pena-.

Y la otra actividad que no había considerado cuando hace unos días estaba pensando que no debo morder más de lo que puedo masticar es la escritura de libros; y esto porque luego de completar el libro de física el año pasado ya no me dieron más trabajo serio; nomás un par de capítulos de matemáticas para ayudar a otro autor y la revisión de varios capítulos de otro par de libros de matemáticas y estadística.

Hace un par de días me contactó el editor para pedirme que revisara un ejercicio que se me había pasado por alto en capítulo de ecuaciones que revisé el año pasado; la verdad es que se me pasaron un par de errores garrafales en el mismo por lo que me pasé un par de horas analizando y corrigiendo el texto -ayer me dormí casi a la una de la madrugada-.

En su mismo mensaje el editor incluía una parte de un nuevo capítulo de matemáticas que debo revisar, lo cual no es mucho pero, no está mal ganarse 100 dólares en el tiempo suelto de un par de días; y también es mejor que no haya mucho de ese trabajo por ahora pues mi trabajo principal está super complicado y creo que continuará en el mismo estado por un par de meses o así.

Sigo aún con La cuchara menguante -ahora hablando de los aspectos bizarros de la familia Curie, de la cual había leído en algún otro libro antes-; sigo con un capítulo diario del libro infantil en francés -excepto un par de noches que tuve que trabajar en lo de la editorial o realizar alguna otra tarea- y avanzando -muy lentamente- con The Dark Forest; pero es que la verdad la lectura no es una obligación sino un placer -y un desestresante usualmente-.

Y los días siguen contando...

sábado, 13 de marzo de 2021

Incertidumbre... Uncertainty... Incertitude...

Cuando estaba iniciando a trabajar en el proyecto más grande (y más demandante y más frustrate) en el que he colaborado en mi actual trabajo recuerdo que le dije a mi anterior jefa que tenía problemas con la incertidumbre; digo, no tener toda la información que creo necesitar me provoca bastante incomodidad, lo que no me permite desempeñarme de la mejor forma.

Pero al final es una cuestión conceptual; la incertidumbre es parte de la experiencia vital y la certeza, creo, es únicamente una ilusión; sabemos (más o menos, los que nacimos hace mucho) cuando nacimos, en dónde y algunos otros datos con bastante exactitud; todo lo demás está influenciado por tantos factores que predecir el final de nuestro día es bastante osado.

Pero claro, no podríamos funcionar si no asumieramos la mayor parte de nuestra vida como estable; nos levantamos en la misma casa un día tras otro, trabajamos (cuando tenemos suerte) diariamente y al final del día nos retiramos a descansar al mismo lugar en donde inició nuestro día; me imagino que -como la mayor parte de cosas- el problema es la perspectiva y dónde definimos el punto de balance.

Y es que vamos otra vez en el trabajo con un nuevo proyecto y siento que -aunque acabo de iniciar de lleno en el mismo- ya voy atrasado; hace como un mes elaboré (o simplemente agregué un poco de información a uno genérico) la primera versión del plan y esta semana que lo revisé con mi jefa y mi futura jefa temporal encontré que tenía bastantes deficiencias; hace un par de noches invertí como tres horas en actualizarlo y planeo trabajar hoy y mañana (fin de semana) en afinarlo.

Y es un rollo porque el plan que tomé de base es de un proyecto similar que ha estado ya en marcha durante casi seis meses y el nivel de deficiencias es casi similar; o sea, como que no es taaan necesario un documento preciso, pero creo que debo trabajar más en su corrección; además mi jefa me confirmó al mismo tercer recurso y debo empezar la ingrata tarea de distribuir y supervisar tareas; también vamos atrasados con eso.

Esta semana contacté a mi excompañero del voluntariado que me ayudó a finales del año pasado a realizar el pago del préstamo por el que estaban embargando una parte del salario mensual de mi padre; como todos los trámites de este tipo es super fácil que te penalicen pero super difícil que se termine: pagamos todo el dinero en diciembre pero los descuentos siguen ocurriendo.

En enero mi amigo fue a la oficina a obtener un finiquito, en febrero le informaron que aún faltaba un trámite y ayer le dieron una carta confirmando que la deuda estaba saldada pero le comentaron que debía realizarse otro trámite en otra oficina; total que contacté a esta última oficina y me dijeron que el proceso de elaboración de los documentos legales estaba en trámite pero que ¡se demora alrededor de 120 días hábiles!  o sea, si el tiempo cuenta desde febrero seguirán descontando como el 20% de del salario hasta julio o agosto, en fin.

Se supone que esos descuentos deberán ser reintegrados luego pues la deuda ya fue saldada desde diciembre, pero viendo cómo van funcionando las cosas, la verdad no sé si es dinero que mi padre perderá en el proceso; y hablando de reintegros; Google Voice dejará de funcionar y están reintegrando el saldo a los clientes.

Ayer recibí un correo donde Google me informa que no han podido iniciar el proceso de reintegro pues la tarjeta de crédito con la que cargué 25 dólares al servicio de llamadas telefónicas caducó hace mucho tiempo; esos 25 dólares los cargué hace como 10 años pues en esa época usaba bastante google voice para llamar a mis amigos en Estados Unidos; lo raro es que luego las llamadas a ese país y Canadá eran gratis.

Creo que gasté  diez dólares llamando un par de veces a Marruecos pues contacté personalmente a un cliente de la oficina de microfinanzas; en otra ocasión llamé a una amiga en Argentina y me parece que también utilicé el servicio para llamar a mi hija cuando estaba estudiando en el college a dos países al sur de acá; ah, y una vez le presté mi cuenta a un haitiano que vino a la oficina de microfinanzas para que estuviera comunicándose con su familia (creo que ese fue el gasto más grande).

En fin, ayer actualicé la información de mi tarjeta de crédito actual y espero recibir los 15 dólares pronto; pero tampoco estoy seguro de eso porque este banco tiene un servicio raro: cuando mi hija segunda pagó la cita para la embajada del imperio del norte hace más de dos años utilizó su tarjeta prepago para abonar los ciento sesenta dólares que cuesta el trámite; el pago fue rechazado (y lo pagué con la tarjeta de RB) pero el dinero sigue aún en reserva y aunque los he contactado en un par de ocasiones ni ellos ni la oficina que realiza el cobro me han dado razones de cómo acceder a ese monto.

Hace un par de noches hablé con mi hijo y, como casi lo esperaba, me informó que no está estudiando como es debido -culpa a la modalidad online- y que a partir de este mes se retira de la facultad y empieza a trabajar en el segundo call center más grande de la ciudad -al mismo al que traté de ingresar hace tres años-; se mostró compungido por no continuar pero le indiqué que, a pesar de que mi sueño era que los tres se graduaran de la universidad, no esperaba vivir a través de ellos y que como adultos deben tomar sus propias decisiones.

Además, le recordé -otra vez-, que la Universidad para mí fue especial porque mi papá apenas se había graduado del nivel medio un par de años antes que yo y que mi madre lo hizo un año después de que yo iniciara los estudios superiores; o sea que en mi caso la barra no estaba muy alta y quizá por eso para mí era un verdadero reto completar mi formación universitaria; ahora creo que únicamente mi hija segunda será quien complete una carrera universitaria, y en artes.

Total que ya no seguirá en la Universidad pero espera tomar algún programa de formación en ese lugar de trabajo; ojalá encuentre cierta estabilidad en este lugar; me contó que está leyendo, otra vez, The Subtle Art of Not Giving a F*ck (creo que lo encontró hace unos años en una de mis computadoras) y que, como yo le había dicho en una ocasión, allí dicen que el trabajo es el trabajo y no necesariamente una fuente de realización; a ver cómo le va.

No sé si fue casualidad pero unas horas después -a las dos de la mañana, aunque el mensaje lo leí a las 8- mi hija mayor me envió un par de mensajes por whatsapp: agradeciéndome porque les había enseñado inglés y disculpándose por haber sido una difícil adolescente -y para decirme que estaba bien-; le respondí luego agradeciéndole el contacto y haciéndole saber que me gustaba saber de ellos.

Según HabitBull llevo 57 días sin parar de hacer más de 500 XP diariamente en Duolingo (aunque anoche apenas lo logré), de no ingresar a sitios de videos y de practicar tres veces al día al menos 10 minutos de malabares; también 56 días de escribir Javascript aunque con esto último nomás llevo una cadena de 3.

Y creo que a partir de este fin de semana modificaré mis hábitos pues me toca entrar con fuerza al trabajo por el que me pagan quincenalmente y estos últimos tres días he estado corriendo tanto que ni siquiera he leído nada al finalizar el día, ni inglés, ni español, ni francés; aunque también deberé bajarle el ritmo a eso.

Así que a partir de hoy -creo- bajaré a la mitad los XP que alcanzo diariamente en Duolingo (creo que también cambiaré mi estrategia de ir completando los cinco niveles de cada lección a únicamente los primeros dos niveles en cada una y luego iré retornando a completar los tres restantes); creo que eso extenderá de seis meses a quizá el resto del año el objetivo del Buho de Oro pero al final el trabajo es lo que me facilita realizar todo lo demás y es en lo que debo invertir más horas al día.

También bajaré de 3 a 2 el número de veces que practico malabares con cuatro pelotas, y quizá de 15 minutos retornaré a 10 minutos en cada ocasión; creo que ya domino el movimiento -en algunas ocasiones logro secuencias de 10 lanzamientos o así- y nomás me toca seguir practicando, así como lo hice cuando aprendí a malabarear con tres pelotas.

Lo de limitar mi consumo de media para mayores de edad ha estado bien, durante los 57 días no he entrado -ni he tenido el deseo de hacerlo- a ningún sitio de reproducción de este tipo de material; en un par de ocasiones he visto -y borrado- una parte de algún video que mis excompañeros del bachillerato mandan al grupo de whatsapp... la verdad aún no sé porqué no me he retirado de este grupo porque realmente no existe un vínculo con el 99% de ellos y puede ser porque me molesta pensar que continúo con mi comportamiento de anacoreta.

La verdad es que es bien complicado mantener una abstención total de consumo multimedia para adultos; por ejemplo, anoche estaba revisando mi correo de gmail y bajo una pregunta de Quora (casi no lo utilizo aunque a veces hay información bastante útil) una señora (auto, creo) respondía a una pregunta de si le gustaba tomar el sol con ropa o sin ella con un par de párrafos y una fotografía sin ropa en la playa (no era una modelo y era una señora de edad media); por supuesto que borré el correo pero me sorprende (un poco, aún) por dónde llega información que uno no quiere ni necesita ver; y lo complicado no es ver, sino cortar por lo sano sin entrar a un ciclo indeseado; en fin, no sé aún qué decidiré sobre esto cuando complete el challenge actual.

Porque sigo -aún cuando rompí la cadena con Javascript y estoy rebajando Duolingo y malabares- con el challenge, al menos hasta el día 70 (este es el día 57); quiero completar los siguientes trece días, llegar al final de la meta establecida, celebrar (Rb me envió unas fotos de un pastel de chocolate hace unos días) y luego decidir qué quiero hacer durante el resto del año.

Y es que hemos ido sumando actividades; en el caso de Rb, además de su trabajo está el curso de ilustración infantil digital que aún continúa por tres o cuatro semana, y el curso de señas, que continuaremos por dos o tres años más (ah, y lleva Duolingo bastante tranquilamente); pero en mi caso está un poco más complicadillo.

Además de mi trabajo -que pasa de 10% a 120% del horario laboral intempestivamente- practico malabares, utilizo Duolingo, leo en inglés, español y francés, estoy en un curso de seguridad digital con una universidad popular del sur (ya solo faltan un par de semanas); estoy en las semanas finales del máster en ciberseguridad (ayer fue la prueba técnica para la defensa del trabajo final y en una semanas debo -junto con mis dos compañeros- realizar la presentación); además escribo -un poco- Javascript diariamente y estoy en el curso de lenguaje de señas.

Y el día tiene solo 24 horas, y -me imagino que por mi edad- ya me es difícil dormir únicamente entre seis y siete horas que ha sido siempre mi aspiración -me ha estado costando levantarme y no paso de buen humor el día si duermo menos de siete u ocho horas por la noche-; así que debo tener cuidado y no morder más de lo que pueda masticar; por lo pronto estoy reajustando Duolingo y malabares (Javascript no me consume tanto tiempo) para no descuidar la lectura y dedicarme (al menos durante los próximos dos meses) a encaminar el nuevo proyecto en mi trabajo por una buena ruta; comenzar -usualmente- es lo que me cuesta pero luego todo se vuelve un poco más sencillo, a ver cómo va eso.

jueves, 11 de marzo de 2021

Rompiendo la cadena... breaking the streak... briser la séquence...

Según Duolingo llevo setenta y dos días consecutivos de alcanzar más de 500 XP en su árbol de francés; según HabitBull llevo 56; pero eso es porque bajé la aplicación un par de semanas después de que empecé el aprendizaje de mi tercer idioma (o cuarto, si se cuenta el Lenguaje de Señas local); además, según esta última aplicación llevo 55 días de practicar malabares con cuatro pelotas tres veces al día por diez minutos.

Aunque lo de los malabares fue un poco más complicado al inicio pues entre que practicaba con tres, o con una pelota en cada mano, o que aumentaba o disminuía el tiempo de práctica; o que encontraba una buena rutina para alcanzar mi meta de malabarear con cuatro pelotas los primeros días fueron bastante confusos.

Tampoco he visitado ningún sitio de videos durante esos cincuenta y cinco días, lo que no ha sido tan difícil pues la verdad mantener una variedad de actividades diarias (además de mi trabajo) me ha mantenido bastante ocupado; han habido bastantes noches en que he tenido dificultad para dormirme pero he acudido a la vieja práctica de la meditación -o algo parecido-.

La cadena que rompí completamente -y de una forma bastante burda- fue la de escribir código cada día; según HabitBull para hoy llevo una secuencia de únicamente un día; y es que antier olvidé por completo mi práctica diaria de escribir JavaScript; y no fue un día demasiado ocupado; simplemente me pasé el día sin abrir el curso y por la noche, al irme a dormir me puse a leer en francés, español e inglés, en lugar de escribir un poco de código, como casi siempre hago.

Y la cadena se rompió; lo interesante es que es el hábito activo -el cuarto es de evitar una práctica- que menos tiempo me lleva: En Duolingo estoy invirtiendo 26 o 27 horas a la semana, lo que se traduce en tres o cuatro horas al día; para los malabares ocupo entre 45 y 60 minutos al día; y para escribir código no me llevo más de media hora entre ver el video y completar el ejercicio diario.

En fin, fallé con ese objetivo: me había propuesto mantenerlo durante 70 días -como los otros tres- pero llegué únicamente al día 54; aún así todavía planeo comprarme un pastel de chocolate en dos semanas cuando llegue a completar los otros tres; y es que al final este challenge lo concebí para aprender tres cosas (y desaprender una) y creo que de una u otra forma lo estoy logrando.

Por supuesto que lo primero que hice ayer temprano fue completar el objetivo de escribir código; luego pensé en que podía hacer el doble de lo habitual pero antes -como casi siempre- me puse a buscar en google sobre la mejor forma de enfrentarse a un tropiezo de este tipo; y claro, uno de los consejos más comunes es evitar compensar, simplemente seguir, y es lo que estoy haciendo.

Las cosas en mi trabajo van -como muchas veces- complicándose; he tenido un par de reuniones con mi jefa y mi futura nueva jefa y esta última se ha mostrado interesada en ayudarme a actualizar mi computadora -que ya está bastante viejita-; pero no creo que sea tan sencillo; el proyecto que estoy iniciando ha tenido varias complicaciones y aún no hemos entrado de lleno en él; y de los dos colaboradores que me asignaron -del gran país asiático- uno, el más nuevo y que mejor me caía, ya fue transferido a otro proyecto.

El segundo compañero, el más antiguo, es uno de mis menos preferidos -lo cual no es nunca una sorpresa- y aunque he tenido ya una reunión de trabajo con él no logro encontrar la forma en que nos comuniquemos bien, salvando las distancias del idioma creo que nunca nos hemos caído bien y la verdad no tengo unas grandes esperanzas de que completemos el trabajo como se debe; o al menos de que lo completemos sin tantas complicaciones; sospecho que me tocará realizar la mayor parte del trabajo por mí mismo; en fin.

No he sabido nada de mis hijas pero mi hijo menor me escribió anoche -nuestro único medio de contacto por estos días es el messenger de Facebook- para pedirme que hablemos este día por la noche; en su mensaje dice que quiere que hablemos sobre la Universidad y sospecho que planea dejarla; la verdad es que son tiempos raros y siento que le haya tocado la pandemia en su ingreso a los estudios superiores, pero tampoco es que completar una carrera universitaria (al menos una carrera complicada) haya sido una de sus prioridades; a ver cómo va la reunión de esta noche.

Mañana debo realizar una conexión con la universidad española en la que pronto espero terminar el programa de master; la verdad no creí que se complicara tanto la finalización del mismo pero no había tomado en cuenta un trabajo final, muchos programas no cuentan con este último paso para concluir la carrera; con los otros dos compañeros (uno fue eliminado del grupo por irresponsable) hemos invertido más de dos meses en preparar un documento final y tendremos que defenderlo en dos semanas; a ver cómo va eso.

El otro curso de seguridad digital que estoy tomando en una universidad popular del cono sur está bastante ligerito; tanto en contenido como en dedicación; o quizá lo siento ligerito porque desde el año pasado empecé a explorar la ciberseguridad; este termina en un par de semanas y no creo que haya tantas complicaciones para su finalización.

Y eso, sigo aún con los mismos tres libros, tratando de consumir menos contenido audiovisual -trato de no ver más de un par de series al día con Rb-, y jugando un poco de ajedrez al día; y manteniendo los objetivos (al menos otras dos semanas) y durar en mi trabajo, esperando que no se rompa otra cadena.

lunes, 8 de marzo de 2021

Otra cuenta de los días... Another count of the days... Un autre décompte des jours

Y terminé en segundo lugar en mi primera semana en la última Liga de Duolingo, tal como se había perfilado desde el primer día de la semana; la verdad no me esforcé mucho más de lo debido, en parte porque ví que la persona en el primer lugar llevaba una ventaja de más de 1,000 XP desde el primer día y en parte porque realmente debo trabajar, especialmente ahora que mi jefa está dejando el departamento.

Además, eventualmente espero ganar la insignia del primer lugar en la liga diamante ya que no hay más para donde avanzar y es un poco difícil que baje; las ligas son asignadas, supuestamente, de una manera aleatoria y en la que RB estaba participando el primer lugar alcanzó como 1,500 XP en toda la semana (yo llegué a más del doble y el primer lugar casi el triple en la que estábamos asignados).

Como me cuesta bastante escribir en mi teléfono actual -es un LG que me ha salido muy bueno-: bromeo con mis conocidos con que tengo dedos de salchicha y por eso cometo tantas faltas al escribir, estuve considerando durante varias semanas adquirir una tablet para completar Duolingo; Rb me recomendó que comprara una de marca y creo que debí hacerle caso porque el jueves pasado adquirí una genérica -me costó como 115 dólares- pero la antena de wifi es muy débil y la versión de Android que corre es bastante limitante.

O sea, invirtiendo unos 20 o 30 dólares más hubiera adquirido una mejor tablet -de la misma marca de mi teléfono, por ejemplo- y hubiera tenido una buena opción para seguir practicando Duolingo en una forma más cómoda; en esta tablet no puedo activar el micrófono con lo que no puedo realizar los ejercicios de repetición -que tanto necesito-; al final nomás trasladé a esta tablet -tiene un teclado físico bien atractivo- la app de mi seguro médico, el ajedrez y mi lector de libros: al menos estoy liberando de bastante espacio a mi celularcito -también estoy tratando de (al menos) hacer los ejercicios de lectura/listening en la tablet).

Estoy como a medio camino entre el tercer y el cuarto (de nueve) checkpoints de Duolingo; si lograra mantener el ritmo que llevo (o no bajarlo tanto) podría completar el programa completo (y obtener el tecolote de oro en francés) en unos cinco o seis meses pero la verdad me ha estado preocupando que no pueda mantener el ritmo; muchos días me cuesta levantarme y hoy, por ejemplo, había olvidado una reunión super temprano y super importante: la presentación del sustituto de mi jefa.

Mi jefa nos había convocado a esta reunión (una hora y media antes de la hora en la que usualmente empiezo a trabajar) para este día y me había asignado la presentaición de una pequeña demo de un programa que utilizamos para realizar ciertas partes de los proyectos (y en la cual he entrenado a bastantes miembros de otros equipos); había anotado la reunión en mi lista de pendientes pero la olvidé por completo; esta mañana estaba dormitando cuando leí un mensaje de mi jefa, con 15 minutos de retraso, comentándome sobre la reunión.

Y la verdad el futurno -laboralmente hablando- no se presenta tan atractivo; actualmente soy el último recurso en el país que le reporta directamente a mi jefa; hay cinco o seis otras personas con mi misma función en el gran país del norte que también le reportan de esta forma; las otras docenas de colaboradores se encuentran en el segundo país más poblado del planeta y tienen un administrador local.

Entré tarde a la reunión y escuché a un par de compañeros autopresentarse; luego mi jefa me cedió la palabra y creo que es la peor presentación laboral que he tenido -hablando de primeras impresiones-; uno de los compañeros del gran país del norte me contactó un par de horas más tarde para que le explicara un proceso y me comentó que el nuevo director es super estricto (han trabajado juntos) pero que nosotros estaremos ahora reportándole a una manager en el país que se encuentra justo debajo del imperio del norte; que dicho sea de paso, tampoco me cae bien (pero esto puede decirse del noventa porciento de las personas que conozco).

Estoy mejorando en los malabares con cuatro pelotas y usualmente no me limito a los quince minutos tres veces al día, extendiendo unos minutos mi práctica en cada ocasión; he llegado a hacer hasta cinco o seis lanzamientos exitosos: debo seguir practicando; también sigo escribiendo diariamente un poco de Javascript y ya bajé el próximo curso; también debo seguir practicando.

Me he mantenido sin ingresar a sitios de videos de contenido adulto pero creo que no es una sorpresa porque la verdad no he tenido tiempo ni siquiera de terminar una película de ciencia ficción que empecé a ver hace casi dos semanas: Space Sweepers; de hecho incluso mis lecturas se han resentido de mi dedicación a mis tres prácticas diarias; incluso Rb me comentó que no creía que estuviera leyendo mucho.

De hecho sigo leyendo diariamente un capítulo de un libro infantil en francés -a veces me cuesta entender algunas partes pero en general las historias son divertidas-; si, he avanzado muy poco con La Cuchara Menguante y voy poco a poco también con The Dark Forest; creo que llegaré a medio año con estos dos libros.

Mi hija mayor no me ha escrito y creo que eso es una buena señal pues a finales del año pasado y principios de este incrementó de una manera bastante notable su comunicación; generalmente para pedirme ayuda económica pues estaba entre trabajos -o iniciando su trabajo actual-, espero que esté mejorando su administración financiera personal.

Mi hija mediana tampoco ha dado señal luego de que me escribiera para conocer el saldo de su tarjeta de débito prepago; espero que sus estudios y trabajo se esten desarrollando de manera normal; si es que se puede aspirar a ese estado en estos tiempos; mi hijo menor tampoco se ha comunicado, pero eso es típico:  al menos por mi parte le envío mensualmente un aporte financiero y espero un reporte del avance de sus estudios; quien sabe cómo terminaremos el año.

lunes, 1 de marzo de 2021

La última puerta... The last gate... La dernière porte

Técnicamente no es la última puerta, en Duolingo, a la que llegué esta semana, es simplemente la última liga (Diamond); en la anterior, Obsidiana, creí que iba a quedar en segundo o tercer lugar pues había otros dos usuarios }que estuvieron cada día haciendo más puntos de los que yo conseguía diariamente; casi todos los días de la semana pasada empecé en el primer lugar pero terminaba en el tercero o (incluso un día) en cuarto lugar.

Pero sospecho que ninguno de mis dos contrincantes se documentó sobre la hora a la que se renuevan las ligas (00:00 horas UTC del lunes o 06:00 pm del domingo, en mi país); ayer amanecí en tercer lugar -creo- pero me dediqué a avanzar en historias (28 XP cada una) y completé mi cinco niveles diarios, con lo que logré quedar en el primer lugar de la penúltima liga.

Luego empecé a investigar sobre las condiciones de la última liga; es un poco raro porque después de esta no hay más, entonces solo hay dos opciones: permanecer o bajar a la anterior; lo raro es que al parecer los que están debajo de la posición número 27 son los que bajan; Rb ha estado en esta liga durante mucho tiempo y creo que ayer la sobrepasé en el nivel de lecciones alcanzadas en francés: ya pasé el tercer checkpoint, que es el último que ella ha alcanzado.

La semana pasada enviaron un link en un grupo de programadores al que fuí suscrito hace unos meses; de acuerdo a la nota Oracle está promocionando un certificado como programador profesional con un buen descuento pues están celebrando el 25 aniversario de Java -o algo así-; a pesar de llevar más de cuarenta días practicando Javascript consideré por un par de días dejarlo en pausa y estudiar durante un mes para este certificado; son solo 25 dólares y el examen debe tomarse antes de finales de abril.

El viernes y sábabado estuve viendo varios videos sobre Java (cuestiones básicas) y luego intenté realizar la configuración para ejecutar los primeros ejercicios; desafortunadamente (o quizá no) al parecer ya he creado en el pasado una cuenta con Oracle y no me permitió anotarme para un mes gratis de su plataforma en la nube; incluso intenté con otras cuentas de correo pero creo que las cuentas se conectan con la tarjeta de crédito.

Al final decidí declinar esa oferta y continuar enfocándome (al menos durante lo que resta de mi challenge) en Javascript; la verdad es que los certificados siempre son buenos para los curriculums pero también, a mis casi cincuenta años, creo que es un poco difícil que se me considere para una posición de programador junior o similar; en fin.

Otra de las razones por la que quizá no es tan desafortunado el incidente de no poder ponerme a estudiar Java estos días es que el proyecto que estaré liderando se está empezando a poner interesante; la semana pasada tuve reuniones casi todos los días (incluida la reunión en la que mi jefa me contó que se va) e incluso un día -miércoles, creo- estuve casi cinco horas en una reunión tras otra; y es que al final mi trabajo es mi prioridad y todo lo demás debo programarlo para que se adecúe al tiempo que me consume el mismo.

La semana pasada -o la anterior- también me anoté en una lista de espera para un bootcamp (online, por supuesto) de Javascript; es un evento que realiza un programador en Estados Unidos cada cierto tiempo y su duración es de 20 semanas; o sea, unos cinco meses; el costo me pareció bien -250 dólares- y creo que será una buena oportunidad para solidificar mis conocimientos de este lenguaje con miras a obtener algún certificado más tarde este año; igual, todo está condicionado al tiempo que me deje libre el proyecto que debo liderar en mi trabajo.

De los otros tres objetivos: sigo sin ingresar a sitios web específicos; sigo practicando tres veces al día malabares con cuatro pelotas -aunque ahora he aumentado el tiempo de 10 minutos en cada ocasión a 15 minutos- y voy mejorando poco a poco; y continúo escribiendo cada día un poco de código en Javascript.

En cuestión de lecturas; la semana pasada terminé el segundo libro infantil en francés, se me olvidó bajar al celular el tercero de este mismo autor y una noche leí un poco de otro libro más avanzado (de Arsene Lupin) y la verdad el nivel de dificultad de lectura aumenta bastante -ahora ya tengo el tercer libro infantil en mi celular-; sigo avanzando con The Dark Forrest y voy poco a poco con La Cuchara Menguante.

No he escuchado de mi hija segunda luego de que me contactara para consultar el saldo de su tarjeta prepago en dólares y cuando, unos dos o tres días más tarde, consulté el saldo me sorprendió que siguiera igual; o sea, no sé cómo pagó sus impuestos; tampoco he hablado con mi hija mayor luego de que me contactó para pedirme un poco de dinero para medicinas; espero que esté bien en su trabajo y que el curso de pintura digital que le patrociné no la estrese sobremanera.

Ayer o antier le escribí a mi hijo menor (luego de realizar la transferencia mensual) para comentarle que cuando yo estudiaba en la facultad tenía bien claro el pensum de estudios así como los créditos necesarios para los cursos y los prerrequisitos; y que esperaba que para el próximo mes me comente cuál es su situación en este aspecto; la verdad temo que ni siquiera haya estimado cuánto tiempo va a pasar en la facultad de seguir al ritmo que vá (prácticamente está repitiendo el segundo semestre y, según recuerdo, hay cursos que no los repiten en cada semestre por lo que realmente se estaría atrasando todo un año); no sé realmente qué va a hacer pero en tres semanas cumple 19 años y creo que debe tomar responsabilidad de su vida; a ver cómo va eso.

viernes, 26 de febrero de 2021

Cuando acaba acaba... When it ends it ends ... Quand ça se termine, ça se termine ...

Hoy es el último día de trabajo de la compañerita de mi área con la que logramos sobrevivir a la última gran reorganización de nuestra empresa; en esa ocasión se fueron a la calle más de 300 personas de diferentes departamentos y la mayor parte de la función de desarrollo y la nuestra se fue al segundo país más poblado del mundo; a nosotros nos pagaron un bono para entrenar al nuevo personal y luego (a mi compañerita y a mí) nos dieron extensiones de trabajo de 1 mes, 3 meses, 6 meses y permanentemente.  Hasta hoy.

Creo que fue un poco después de esos meses que se casó con otro (para esa fecha ya ex) compañero de trabajo que había nacido en Canadá pero por alguna razón estaba trabajando en nuestro país; este tipo era hermano de uno de los desarrolladores y creo que por allí estuvo la conexión laboral; cuando mi compañerita se casó no me contó; quien me contó -indiscreta que es- fue mi jefa.

Nuestra jefa ha sido la directora del área durante muchos años (al menos ya lo era cuando yo entré a trabajar y mi compañerita entró como seis o nueve meses más tarde), cuando hubo esa gran reorganización eliminaron a la gerente local y ella se quedó directamente a nuestro cargo; hasta hoy: hace un par de horas mi jefa me contó que también el otro mes será el último a cargo de nuestro departamento, que la mueven a otra área funcional.

Entonces, por los mismos días me estoy quedando sin la única compañera local y sin jefa; lo que es un cambio bastante drástico; de lo primero no me quejo pues nunca he forjado lazos muy fuertes en el ámbito laboral; conservo uno o dos contactos en Whatsapp o Facebook o LinkedIn de algún ex compañero de trabajo, pero nadie a quien pueda llamar amigo (o amigo cercano); igual, a mi único amigo de la infancia lo veo cada varios años -aunque me llamó, junto con mi hermano mayor, la semana pasada, por Facebook-.

No extrañaré a mi compañerita de trabajo, como no he extrañado a ninguno de los que se fue en la última reorganización, como no he extrañado a -casi- ninguna de las personas con las que he trabajado en los más de veinte años de actuar en el campo laboral; lo que sí que me afectará será el cambio de jefatura ya que, creo, se trata casi de iniciar un nuevo empleo.

No sé quien se irá a hacer cargo del departamento, si es alguien local no veo buenas perspectivas pues no me llevo bien con la administración local; si es alguien del mismo país que mi jefa, no sé si tendrá la paciencia que ha caracterizado a mi jefa y por la cual hemos trabajado tan bien durante los últimos cinco años; quién sabe qué nos traerá el futuro.

En cuestión de despedidas laborales, antes de completar la universidad trabajé en dos colegios, de los cuales renuncié por mejores condiciones en el primero y por haber concluido los estudios superiores en el segundo; de mi primer trabajo como profesional renuncié luego de dos años pues no me había graduado aún y perdí el examen de graduación: decidí retornar a la ciudad, estudiar y graduarme; lo cual ocurrió de esa forma, aunque para cuando me gradué mi hija mayor tenía más de un año y ya estaba esperando a la segunda.

Del trabajo de esa época -en donde realicé mi tesis de graduación- renuncié dos veces, en las mismas ocasiones en que nacieron mi segundo y tercer retoño, pues vivíamos solos y quería ayudar un poco en el inicio de su crianza; luego llegué a la empresa que certifiqué en un sistema de calidad y allí estuve un poco más de dos años, hasta que renuncié para ir al imperio del norte a practicar inglés en un ambiente anglo (no oigo ciertos sonidos y se me dificultaba mejorar mi inglés).

Fueron solo cinco meses -acordados previamente con la madre de mis hijos- de ausencia  pero eso terminó de descomponer nuestra relación; tuve trabajos bien raros -y temporales- y me tocó viajar nuevamente en un par de ocasiones al imperio del norte (por nueve y siete meses); en la tercera decidí que no más: retorné y me establecí permanentemente en un lugar cercano a mis hijos para ser parte de su crecimiento; afortunadamente ya crecieron.

Luego de mi retorno fue bien complicado re ingresar al mercado laboral por falta de referencias; trabajé un par de meses en un centro de impresión y renuncié pues la administradora quería que despidiera a gente sin ton ni son como medida disciplinaria; luego estuve con una oficina  de software de microfinanzas pero al año y medio o así fue adquirida por otra empresa y fuí de la mitad de los despedidos.

Entonces entré al banco local más grande, en donde estuve seis meses, hasta que me pidieron que regresara a la oficina anterior; de la cual renuncié luego de año y medio o así, para pasarme a otro banco del sistema pues me ofrecieron trabajar en administración de proyectos; del cual me despidieron pues mis escrúpulos me impiden trabajar con personas o instituciones que considero corruptas: al presidente de este banco lo encarcelaron un par de años después por delitos financieros.

Y entonces llegué a mi trabajo actual... quién sabe como terminará esto, por lo pronto sigo practicando Javascript y francés, que espero me dé un poco más de opciones laborales -en un par de años llego al medio siglo-; también, un conocido de unos siete u ocho trabajos anteriores -ingeniero químico graduado en una universidad del imperio pero actualmente dedicándose a Data Science- me escribió este día para ponerme como referencia en una aplicación laboral.

Quiere entrar a la empresa canadiense en la cual llegué a la fase final durante una aplicación hace unos cuatro años; y la verdad creo que es el tipo de networking que debo mantener; por supuesto que acordé brindar referencias en caso me contacten; y creo que debo ampliar un poco más mi red de contactos -la cual es casi nula-.

A Rb le he asegurado en un par de ocasiones que de donde estoy no me muevo hasta que me despidan -pues en ese caso recibiré un mes de salario por cada año laborado- pero al haber un cambio de jefe es algo bastante común que hay también cambios en el departamento... Y bueno, al final, cuando acaba acaba.

lunes, 22 de febrero de 2021

El tercer lugar... The third place... La troisieme place...

Justo ahora estoy en el tercer lugar de la penúltima liga de Francés en Duolingo: Obsidiana; no sé si subiré al segundo o primer lugar, permaneceré en el mismo, o seré relegado a alguno de los lugares inferiores; la semana pasada (creo que fue la tercera igual) terminé en el segundo lugar de la liga; mi punteo de cada día estuvo entre 600 y 700 XP.

Lo bueno es que tengo una meta específica diaria (+500XP), aunque la verdad he estado tratando de enforcarme en alcanzar al menos una vez al día el final de una de las secciones del nivel en el que me encuentro; de esa forma espero completar todo el programa de francés en unos seis meses; después de completar la sección actual me quedan dos más para el tercer (de nueve) checkpoint.

De acuerdo a Duolingo he estado estudiando francés sin parar durante cincuenta y cinco días; de acuerdo a HabitBull este es el día 38 de mi challenge de 66 días (aunque realmente quiero llegar al día 70).  Con respecto a los otros objetivos: no ingresar a sitios específicos no ha sido, al menos hasta ahora, tan difícil; ayer empecé a practicar malabares con cuatro pelotas -me está costando- y continúo con el segund curso de Javascript, practicando con objetos.

La gran interrogante, como casi siempre, es la intensidad del trabajo; o sea, si el proyecto que estoy empezando a liderar se pusiera pesado trabajar en el mismo siempre será la prioridad más alta y todo lo demás quedaría relegado; la semana pasada tuve un par de reuniones con mi jefa y el administrador principal del proyecto y en un par de horas tendré una reunión con el lider de un proyecto similar, previo a completar mi estimación temporal inicial.

El trabajo final del maestría también entró en su fase final, la semana pasada tuve un par de reuniones con la coordinadora y ya está finalizado el primer borrador del mismo; la mayor parte del trabajo lo hemos realizado con esta persona, con un poco de ayuda del compañero del paisito vecino y sin ningún aporte del compañero del final del istmo, creo que la coordinadora ya lo excluyó del grupo; esta noche nos reuniremos para darle los toques finales previo a enviarlo a la primera revisión.

No he hablado desde diciembre con mi hija segunda, creo que nos hemos escrito en un par de ocasiones en este tiempo -pero no estoy completamente seguro de esto último-; tampoco he conversado con mi hijo menor desde el final del mes pasado -le transfiero dinero los últimos días del mes- y mi hija mayor me escribió ayer temprano contándome que la habían promovido a traductora médica -también para solicitar mi ayuda económica pues debía comprar medicinas para un catarro-. [Un par de horas después de publicar esto mi hija segunda me escribió para consultar el saldo de su tarjeta de débido pues hoy estaba pagando sus impuestos]

El curso de lenguaje de señas está raro y creo que es lógico que si el maestro de este tipo de materia es hablante nativo las clases sean diferentes; y en el caso de una persona sorda comprendo que la percepción de la realidad sea diferente; pero creo que la improvisación no es una de las mejores estrategias en este caso; además, poner notas bajas no creo que sea la mejor estrategia para motivar el aprendizaje: saqué 60% en la primera tarea (igual RB); pero decidimos que sin importar la calidad de la enseñanza, nos aplicaremos para aprender todo lo posible -aún nos queda año y medio de esto-.

La cuchara menguante sigue explorando la forma -rara?- en la que fueron descubiertos la mayor parte de los elementos químicos y aunque lo había leído en varias otras ocasiones, me sigue sorprendiendo el efecto que las guerras han tenido en el desarrollo de la ciencia y la tecnología; o sea, los objetos en la programación se desarrollaron para minimizar los errores en los programas de defensa; y el proyecto Manhattan fue la base para el método Monte Carlo que fue la base de varios cursos de administración, proyectos y operaciones en la facultad.

The dark forrest continúa la historia de la futura invasión de la Tierra por parte de una raza extraterrestre con las peores intenciones; como el autor es ingeniero su enfoque para el desarrollo de la historia es bastante técnico -lo que me gusta- pero en su segundo libro de la saga hace bastante uso de la introspección -lo que no siempre me gusta-; creo que ya voy por el 25% de este libro y creo que va desarrollándose bien.

Le petit Nicolas et les copains es el segundo libro que leo de Sempé-Goscinny y es sumamente divertido; cuando mis hijos eran pequeños compramos un libro de esta serie -en español- y luego mis hijos me contaron que habían leído otros en alguna de las bibliotecas en las cuales crecieron; con cada capítulo de este libro -y cada lecció de Duolingo- se ha ido reduciendo el número de palabras que no reconozco.

Por último, en varias etapas -especialmente en los últimos años- he utilizado checklist diarios para asegurarme de realizar las actividades que me propongo -o debo- realizar pues no es raro que al finalizar un día me percate que he olvidado atender una reunión o realizar una tarea específica; durante un tiempo utilicé un pizarrón que compré cuando enseñaba programación a mis hijos -pero ahora no tengo marcadores-, otro tiempo realicé listas semanales en fichas de papel.

La semana pasada realicé una busqueda en internet de apps que pudiera utilizar como checklists; la idea era tener una especie de whiteboard que pudiera acceder desde diferentes dispositivos y consultar la misma información; finalmente me decidí por simplenote y la verdad me está ayudando a organizarme; estoy agregando dos secciones: tareas diarias y tareas puntuales.

Entre las primeras están la ejecución de mis tres objetivos diarios y el seguimiento al curso de lenguaje de señas; en la segunda están todas las demas actividades que van surgiendo día a día, especialmente las relacionadas con mi trabajo; y en el caso de las segundas voy agregando subtareas con el estilo breakdown de los proyectos; la ventaja es que puedo consultar mis pendientes actuales desde cualquiera de mis dispositivos.

Y eso; esta semana termina febrero, la vacuna aún no ha venido al país (y hay pocas esperanzas de que venga este año), mi hija segunda sigue en el imperio del norte, mi hija mayor sigue trabajando (y despilfarrando su dinero), mi hijo menor sigue (?) estudiando en la facultad, mi hermano menor sigue viviendo en el departamento más frío del país, mi hermana menor sigue trabajando de maestra de inglés, mi hermano mayor sigue viviendo en la casa de mis padres, mis padres siguen viviendo en la costa opuesta; yo sigo trabajando/malabareando/aprendiendo francés/ aprendiendo lenguaje de señas/aprendiendo Javascript/...

lunes, 15 de febrero de 2021

El segundo lugar... The second place... La deuxième place...

Por segunda semana consecutiva obtuve el segundo lugar de la liga de Duolingo en la que fui asignado la semana pasada pero, a diferencia de la semana anterior, en esta ocasión no me esforcé por acercarme al primer lugar; y esto porque desde el primer día su ventaja estaba sobre los 1,000 XP; no sé cómo lo hacen pero la verdad entre mi trabajo y mis otras actividades -trabajar, leer en inglés, francés y español; practicar malabares, practicar Javascript y ayudar a Rb con sus perros- no puedo abstraerme para acumular más puntos al día; es más, en un par de ocasiones la semana pasada me costó llegar a mi meta diaria de 500 XP.

Se supone que la asignación es aleatoria y los estudiantes del primer lugar de este par de semanas han sido completamente competitivos; el segundo incluso más que el primero: lo más cerca que estuve de alcanzarlo fue de alrededor de 500 XP en un día; con respecto a esta semana, decidí no continuar con la competencia; o sea, ayer por la noche estaba como en el séptimo lugar y hoy logré sobrepasar al primer lugar pero, al revisar su perfil de la semana anterior, observé que solo el martes de la semana pasada sobrepasó los 2,000 XP en el día; lo más que yo he hecho en un día han sido 1,200 XP así que no quiero entrar en ese tipo de rivalidad.

El viernes de la semana pasada me llamaron de la universidad popular local -fue fundada como una extensión de la universidad nacional para brindar acceso cultura a las personas que por una u otra razón no acceden a la educación superior en nuestro país- intentado localizar a mi hija mayor; le escribí unos minutos después para comentarle sobre la llamada y me contó que la estaban llamando porque un curso al que se había anotado (algo de arte) lo habían cancelado en su versión semanal y únicamente estaba disponible los fines de semana.

Mi hija me escribió frustrada porque al parecer le costaría atender este curso los sábados y, según ella, no había querido inscribirse en un curso de pintura digital, en el mismo establecimiento en el que Rb está estudiando ilustración infantil digital, y ya se había sobrepasado la fecha de inscripción; ofrecí, como otras veces, financiarle un curso en esa institución o en otra en la que estuviera interesada -mi oferta había iniciado cuando Rb estaba por inscribirse hace un par de meses-.

Al día siguiente mi hija me escribió -otra vez frustrada- porque estaba super cansada y no iba a poder ir al curso de la universidad popular; al parecer está, además de sus labores normales, intentando ascender de intérprete a intérprete médica en su trabajo; entonces me comentó que mejor se dormiría todo el día; pero, un poco más tarde me volvió a escribir preguntando si mi oferta seguía en pie; al final le pagué el curso de pintura digital -incluye tablet de dibujo- que iniciaba el mismo día; el costo fue como de 250 dólares pero tenía en una cuenta bancaria aparte los 200 que me había pagado después de mi último soporte.

También mis padres me pagaron por mi cumpleaños -casi que surgió una pelea pues insistieron en hacerlo mientras yo me mantuve diciendo que no necesitaba que lo hicieran- un poco menos de la mitad de lo que les envié en diciembre para que saldaran su deuda; y además, la semana pasada me llamaron de la editorial para que pasara por un cheque -creo que son un poco desordenados con sus cuentas- por un monto de un poco más del doble de lo que costaba el curso al que mi hija quería anotarse.

Fuimos con Rb a la editorial el Jueves y luego pasamos a un Dollar City pues nos quedaba en el camino y yo quería proveerme de mejores pelotas -hacky sack- para practicar malabares: de las cuatro pelotas de tenis con las que había estado practicando por un año una de ellas ya estaba partiéndose por la mitad y, además, me estaban costando los ejercicios para malabarear con cuatro pelotas; no encontré de los hacky sacks que andaba buscando pero compré seis pelotas de tenis que estaban en la sección de juguetes para perros; además pasamos a la ferretería más grande de la ciudad a comprar una raqueta eléctrica para matar zancudos.

Ese día intentamos pasar a depositar el cheque de la editorial pero el banco estaba muy lleno; el domingo fuimos a otro Dollar City a comprar otra raqueta pues la que compramos el jueves no nos estaba sirviendo; afortunadamente en este local si había hacky sacks y aproveché para comprar -por unos siete dólares- las cuatro que necesito para mi nuevo objetivo; la verdad utilizar pelotas apropiadas facilita bastante el mejoramiento de los malabares; además resulta que si servía la raqueta del Jueves, así que ahora tenemos dos que hemos empezado a usar desde ese mismo día.

Hoy que es un día de asueto en el imperio del norte mi jefa, contrario a su costumbre, se tomó el día libre y aprovechamos con Rb para ir a media mañana a depositar el cheque de la editorial; otro de los objetivos para este año, aunque este no lo he aterrizado por completo es transferir el efectivo a algún activo físico -casa o terreno- pues las perspectivas económicas con la pandemia y eso no se ven muy buenas y temo que la inflación afectará más a nuestro país; la verdad debo empezar a ser un poco más constante en mi búsqueda de propiedades.

Ayer cumplí justo 31 días de dar seguimiento en mi app de hábitos a los cuatro objetivos que ingresé el mes pasado; durante ese tiempo he sobrepasado diariamente los 500 XP en francés en Duolingo, he evitado el porno, he escrito algo de código y he practicado al menos tres veces al día al menos 10 minutos de malabares.

Para cumplir con el objetivo de Javascript he dejado el despertador con varias alarmas entre las 6 y las 6 y media de la maña y ha sido usualmente el primero de los objetivos que marco como cumplido; aunque ha habido ocasiones en que ha sido el último de ellos pues por una u otra razón es hasta la hora de irme a dormir que veo un par de videos del curso que voy llevando y escribo los ejercicios; también ha habido un par de ocasiones que he escrito código mientras acompaño a Rb viendo alguna serie.

Por cuestiones de facilidad y práctica he decidido, a partir de esta semana, ser un poco más ordenado con las lecturas, de esta forma: primero leer un capítulo del libro de francés, luego leer 15 páginas del libro en inglés -tiene más de 600- y por último leer 10 páginas del libro en español; lo malo es que lo último lo hago casi a medianoche y a veces no logro completar esta parte; por otro lado -aprovechando que el trabajo está bajo- tengo algunos periodos cortos de lectura por las tardes.

Y si, el trabajo ha estado bastante bajo, llevo un par de meses de estar ayudando a un equipo del este asiático en un gran proyecto pero el líder del grupo no ha realizado asignaciones específicas sino bastante generales, por lo que he estado trabajando a mi ritmo -algunas veces incluso en fin de semana- pero no he visto mucho avance; por otro lado, el proyecto que estaré liderando se ve bastante extenso pero será hasta finales de este mes que entraré de lleno a trabajar en el mismo; espero, aún con una fuerte carga de trabajo, continuar con los cuatro objetivos diarios... a ver cómo va eso.


domingo, 7 de febrero de 2021

Competencias -To compete...- [concourir...]

Hace unos años comentaba con mis hijos que sospechaba que no era tan bueno en ajedrez porque me faltaba la malicia (o la maldad) de aprovecharme de la debilidad de mi oponente, o sea, me cuesta ser despiadado; en algunos juego de canicas de mi niñez recuerdo que evitaba tomar demasiada ventaja sobre mi -o mis- oponentes, y muchas veces era contraproducente porque resultaba perdiendo.

En general considero que tengo una inteligencia superior al promedio -y me lo confirmaron también en un par de lugares de trabajo en los que me evaluaron-; a veces pienso que si hubiera tenido más estímulos u oportunidades de niño habría terminado trabajando en un laboratorio o centro de investigación; en fin, lo que ha pasado ha pasado.

Afortunadamente he logrado continuar practicando ajedrez más constantemente gracias a la tecnología: cuando compré mi primera Palm, hace como 15 años las primeras dos aplicaciones que le instalé fueron: Ajedrez y lector de libros en formato epub; con el primero podía pasarme todo el tiempo de espera en cualquier lado sin ningún problema y con el  segundo continuar los libros que tenía en papel o que no podía conseguir en ese formato.

Hace como siete años compré mi primer Kindle; Rb lo rompió accidentalmente en una de nuestras visitas a un orfanato y lego ume ayudó a reponerlo; sin embargo, el formato utilizado por este gadget (mobi) no es tan popular como el utilizado originalmente por la Palm (que ya ni existe); además es un poco incómodo para el transporte constante: almacené mi Kindle hace como tres años y ahora el 90% de mis lecturas las realizo en mi celular, en el que tampoco falta el mismo Ajedrez GNU.

La ventaja de jugar Ajedrez contra el procesador del teléfono es que sé que definitivamente puede ganarme (y a casi cualquier ser humano) por su capacidad de procesamiento; me mantuve jugando en el nivel tres hasta como hace cinco años y por estos día ya llevo más de un año de jugar en el nivel 5 -creo que es intermedio-, ganando un 30% o 40% de las veces; creo que me ayuda a mantener la concentración, elevar mi nivel de análisis y sobre todo, poner atención o darme cuenta.

Esta semana he estado pensando en las competiciones porque el mes pasado leí un artículo sobre el funcionamiento de las Leagues en Duolingo: cada semana la aplicación realiza un agrupamiento random de 30 (o 50) estudiantes y mantiene un track de los puntos acumulados diariamente; el domingo se cierra la competencia y los primeros 10 (o 15) lugares suben al siguiente nivel, los últimos 10 (o 15) bajan al nivel anterior y los que están en el intermedio continúan en la misma League.

Cada League es identificada por una piedra preciosa o metal; el primero creo que es cobre y el último diamante; leí en ese artículo que una forma aconsejable de participar es pasarse los primeros días acumulando una pequeña cantidad de puntos -para no estimular la competencia- y los últimos dos días hacer puntos como loco para llegar al primer lugar.

Los tres primeros lugares de la semana se llevan una cantidad diferente de puntos extras -aún no tengo claro para qué sirven, además de obtener un par de lecciones extras o vestir al ávatar-; el primer lugar se lleva 30 o 40 puntos, el segundo lugar 10 (o 15) menos y el tercer lugar 10 (o 5 menos).

No recuerdo qué día de la semana empecé con el francés en Duolingo pero recuerdo que la primera semana ni siquiera me percaté de las ligas; la seguna me llevé el primer lugar sin mucho esfuerzo; la siguiente tripliqué mis puntos durante los primeros dos o tres días pues había otro estudiante casi con el mismo comportamiento y luego se retiró.

La cuarta semana volví a obtener el primer lugar sin mucho esfuerzo; y luego está la semana que termina hoy (en cuatro horas); en el artículo que leí el autor mencionaba algo de bots en las ligas; decía que no había nada confirmado pero que varias personas sospechaban su existencia pues veían comportamientos fuera de lo común en la acumulación de puntos.

La verdad no creo que haya bots -quizá sí- sino estudiantes que pagan la versión premium para avanzar sin sobresaltos, y sin ninguna otra actividad que los distraiga de su estudio de idiomas; creo esto porque Rb acaba de pasar el tercer checkpoint luego de año y medio de tomar una lección diariamente y yo estoy por llegar a ese mismo checkpoint -en unos 15 días-, si continúo con el mismo ritmo.

La tercera semana, por alguna razón, logré triplicar mi meta diaria y el otro estudiante que iba a mi ritmo hizo 200 o 300 puntos menos cada día durante los primeros tres días y luego creo que hizo lo mínimo -no sé si estaba siguiendo el consejo del artículo que yo había lído-.

Durante esta semana ha habido otro estudiante que ha hecho cada día 300 o 400 más puntos que yo excepto ayer; ayer antes de que llegara la hora del cierre (00:00 hrs UTC) me quedé a 8 puntos de alcanzarlo -puse en pausa Duolingo porque Rb me pidió acompañarla a ver una serie- y cuando retorné un par de horas después tenía otra vez como 400 puntos extras.

Para esta mañana el primer lugar tenía casi 1,000 puntos sobre el segundo lugar; igual, desde el tercer día que ví que cuando estaba casi por alcanzarlo su punteo aumentaba 400 o 500 puntos en el siguiente par de hora decidí retirarme de la competición por el primer lugar; el segundo está bien, son solo 10 puntos extras menos y además, me gusta pensar que compito conmigo mismo y no contra otra persona.

Y compito conmigo mismo pues lo que trato de mantener son los cuatro objetivos diarios -al menos durante los siguientes 42 días (ya van 24)-: no porno, escribir código cada día, sobrepasar los 500 puntos diarios en Duolingo y practicar tres veces al día malabares.

Además debo trabajar... :) Desde los últimos dos meses del año pasado los proyectos en los que trabajo han estado bastante pasivos y mis labores han estado bien limitadas pues nada más he estado como apoyo a un equipo del subcontinente del Este Asiático; la semana pasada mi jefa me comentó que durante este mes el proyecto principal a mi cargo aún está en ajustes y la verdad espero que el trabajo no me absorba tanto el mes próximo para continuar con mis objetivos.

Además continúo leyendo en los tres idiomas: estoy por terminar el primer libro de The Three-Body Problem, creo que me faltan dos o tres capítulos; ya pasé de la mitad del segundo libro de francés; primero de los cinco o seis que planeo leer antes de pasarme a Young Fiction; y empecé a leer, luego de ver un video de un youtuber físico español sobre el tema, La Cuchara Menguante, en español.

El autor de este último libro es estadounidense, así que hubiera podido leer el mismo en inglés, pero, como ya tengo en cola los otros dos del escritor chino, preferí conseguir la versión en español; del mismo autor leí hace unos años -en papel, en la biblioteca de mi vieja universidad- El Pulgar del Violinista, y creo que leeré aún otro: The Tale of the Dueling Neurosurgeons; aún no decido si en español o inglés.

Con Javascript sigo en el segundo curso de este lenguaje y planeo luego continuar con un curso de hacking a través de la misma herramienta; y en el tema de malabares continúo practicando religiosamente tres veces al día; la fuente con tres pelotas ya está más estable y ya puedo hacer hasta 100 lanzamientos de una pelota con la misma mano.

Había planeado comprar hoy otro juego de pelotas pues una de las que utilizo ya se partió por la mitad y ya habíamos programado con Rb una salida a los supermercados para este día; desafortunadamente no encontré pelotas de tenis en el lugar en el que adquirí las actuales: debo seguir practicando con las mismas hasta que pueda agenciarme de un nuevo juego.

Ah, y ayer empezó el segundo módulo de Lenguaje de Señas, un poco desordenadito pero igual, es otra de las actividades que espero continuar durante al menos el próximo par de años; por otro lado, mis padres insistieron en devolverme la mitad del dinero con el que les ayudé el último mes del año pasado; la verdad me cansé de repetirles que no necesito el dinero y además, planeo actuar de la misma forma que con mi hija mayor: reservando ese dinero aparte para cuando vuelvan a tener necesidad... a ver cómo va eso.