Mostrando entradas con la etiqueta challenge. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta challenge. Mostrar todas las entradas

jueves, 7 de abril de 2022

El Fin del Principio... The End of the Beginning... La fin du début...

Al menos del Challenge edición 2022...

Ayer le comentaba a Rb que haciendo un poco de aritmética acabo de darme cuenta que he pasado este año como treinta y tres horas haciendo malabares... y bueno, sería el mismo tiempo aproximadamente de estar leyendo, escribiendo Javascript u otro tipo de código y me he tomado como 50 litros de agua pura.

Ayer fue el día 100 de mi challenge... logré cumplir con los cinco puntos que me propuse practicar desde el principio de año: he mejorado un poco en realizar malabares con cuatro pelotitas -compré pelotas especiales para esta actividad-; a veces llegando hasta 70 lanzamientos sin interrupción -aunque muchas muchas veces solo logro dos o tres lanzamientos- 

En cuestión de programar pude explorar un poco de Programación Funcional y varios cursos para aprender un poco de Testing Automation con Cypress; espero avanzar más en este aspecto gracias a -otra vez- una beca que obtuve con la misma fundación local que me dió acceso a Coursera hace un par de años; esa vez completé 108 diplomas y ahora mi meta es completar un curso cada tres días; espero al menos obtener un certificado en papel.

En cuestión de lecturas he leído un poco más de No Ficción: además de Remember he avanzado con Periodic Tales, Counting y Tenían Ombligo Adán y Eva; actualmente estoy leyendo Cold Moon que es del mismo autor de El Coleccionista de Huesos y leí Los detectives salvajes, The Dispossessed y American Gods; eso en Ficcion.

Con mis hijos nos hemos visto un par de veces, además de mi cumpleaños también aprovechamos que tenía reunión otro sábado para vernos antes de reunirme con mi doctora; también nos reunimos para el cumpleaños de mi hijo menor.

En la reconexión con mis conocidos me he estado reuniendo una vez al mes con mi abogado (también fui a su oficina por la autenticación de un documento para mi papá); una vez con mi doctora, y una vez con un conocido del voluntariado; este sábado me reuniré con otro de mis conocidos del voluntariado; también entré tarde un día a mi trabajo por llevar a mi hermano mayor de la estación del bus del puerto donde vive hacia la estación de buses donde viven mis papás.

En el tema laboral no ha cambiado mucho la situación: mis dos analistas son ahora de nuestro país vecino del norte; el más antiguo ha sido muy bueno en su trabajo, el más nuevo es bien irresponsable; lo bueno es que esto nos convenció de aplicar Kanban; estamos en el camino de mejorar.

El nuevo proyecto en el que estamos trabajando está más desordenado que el anterior y se ha hecho más complejo por la irresponsabilidad del 50% de lo analistas, pero estamos trabajando para ordenarlo; además mi jefa comunicó que había una oportunidad para aplicar a Automation Tester; aprovechando el acceso a Platzi ya obtuve un par de diplomas con el que podría aplicar a la posición, igual no es algo que anhele con tanto entusiasmo.

También estoy tratando de planificar la construcción de una casa de dos niveles en el terreno que mis papás pasaron ya a mi nombre; fue una de las razones para la reunión con el primer conocido del voluntariado: además de trabajar en un call center ha trabajado como dibujante de planos de construcción.

Las opciones para el resto del año son: continuar -aunque no con tanta intensidad- malabares con cuatro pelotitas; continuar con Platzi: espero recibir al menos un diploma en papel y para esto necesito completar 20 o 25 cursos de un tema; además espero aprovechar la oportunidad para explorar más opciones en tecnología.

No creo que cambie mucho mi situación laboral pero no me preocupa tanto; si me despidieran por alguna razón tengo un buffer para autosostenerme por un par de años; si la situación no cambia continuaré aplicando Kanban con mi equipo y mejorando el proyecto actual y los que me asignen; si me cambio de posición estaré ganando como el 20% más, pero no me motiva tanto eso como trabajar en automatización.

En Mayo revisaré los resultados de la 'green card lottery' a la que me anoté al final del año pasado; si -la probabilidad es muy muy pequeña- saliera elegido me prepararía para moverme al imperio del norte en el término de 6 a 9 meses; lo más probable es que nomás siga viviendo acá y en junio legalice mi unión con Rb.

Y a ver cómo avanza el año...


 







martes, 15 de febrero de 2022

A mitad del camino... Half way... à moitié...

 Hoy es el día cincuenta de mi challenge anual... o bueno, he estado haciéndolo desde hace tres años pero no se sí lo continuaré haciendo durante los próximos años... de pronto encuentro una variación; en el 2020 hice tres challenges de 30 días cada uno -creo- de forma consecutiva; el año pasado aumenté los challenges a cuatro de forma paralela y a 64 días... este año me propuse cinco y a cien días; de pronto el próximo año hago un par de forma paralela por cincuenta días y realizo tres consecutivos... quién sabe.

La pandemia parece que empieza a remitir y a perfilarse como una endemia... al menos en el imperio del norte y usualmente los demás países seguimos sus pasos; o al menos en esta parte del mundo ha sido lo común durante las últimas décadas; lo último que leí es que cuatro o cinco estados están ya dejando los mandatos obligatorios de mascarilla.

Y previendo que ya las cosas deberían de empezar a 'normalizarse' hemos estado saliendo un poco más de casa: el sábado pasado fuimos por primera vez en dos años a la megapaca: de mis cuatro pantalones de lona tres ya estaban casi inservibles y Rb necesitaba unos tenis.

Y quería ropa nueva porque había programado una visita para el domingo: habíamos quedado con mi prima favorita que nos encontraríamos en la casa de su mamá el domingo por la tarde; además ese mismo domingo Rb volvió a su congregación luego de siete años de ausencia.

Pero el fin de semana empezó más temprano: el sábado me reuní con mi abogado (o al menos el abogado al que he acudido por necesidades notariales durante los últimos años) para ver las implicaciones legales de los matrimonios en nuestro país.

Y es que debido a todo lo que ha pasado con Rb desde el fin del año pasado quiere ponerse a cuentas con sus creencias y parte de eso es dejar de vivir como pareja sin un sustento legal; y lo que me comentó el abogado es que es bastante riesgoso pues casarse es sencillo pero divorciarse conlleva muchas dificultades, especialmente para la parte masculina.

Igual creo que a mis casi cincuenta años evitar legalizar la unión en la que he estado desde hace un buen tiempo nomás refleja una falta de madurez o una negación de las responsabilidades que como adulto debo afrontar; aunque Rb quería que lo hicieramos cuanto antes le indiqué que lo mejor es que nos esperáramos un tiempo y acordamos en Junio.

Y no sé qué va a pasar; personalmente creo que todo lo que inicia finaliza eventualmente o al menos, que nada es para siempre; no sé si su acercamiento religioso será algo que nos irá distanciando paulatinamente o alguna otra cuestión; al final todo se termina, lo que me molestaría es que las cosas se complicaran para una finalización, aunque creo que tampoco he sido nunca bueno con los finales.

Mañana viene la hermana de Rb del país vecino del norte; han estado conversando bastante desde que empezaron todas sus molestias de salud y creo que fue ella la que al sugirió el casamiento, o hacerlo de forma más o menos precipitada; no espero nada bueno de su visita y creo que dependerá de cuanto tiempo se quede por acá lo que marcará bastante el progreso de nuestra relación con Rb.

Y es que al final esta es su casa; aunque Rb haya vivido ininterrumpidamente acá como cuarenta años, ella fue la propietaria original de la casa, luego creo que estuvo a nombre del papá de ambas y luego de su muerte regresó a su nombre; y a mí me da igual: no tengo ninguna propiedad y no me interesa obtener una, más que por evitar la depreciación del dinero y/o dejarle algo a mis hijos.

La casa es de ella, Rb ha vivido acá como cuarenta años y yo he vivido más o menos regularmente como cuatro o cinco años -y ya de forma estable durante un poco más de un año- pero no tendría ningún inconveniente en retornar a vivir a una habitación; de hecho el día que me reuní con mis peques les coenté que de pronto necesitaba moverme y les pedí que averiguaran si habían espacios disponibles donde estaban viviendo.

Total que el sábado me levanté un poco más temprano que de costumbre y pase por H a las siete para ir a desayunar a un Mc Donald's; estuvimos hablando sobre las cuestiones legales con respecto al matrimonio, divorcio y adquisición de propiedades; lo pasé a dejar casi a las 9:30 a su casa.

Luego retorné a casa pues teníamos clase de Lengua de Señas de 10:30 a 12:30; por la tarde fuimos a la megapaca en donde adquirí un pantalón de lona y una pantaloneta Calvin Klein; el domingo por la mañana fui a dejar a Rb a la iglesia y al medio día fui por ella y pasamos por Subway para almorzar.

En la tarde me dirigí a la casa de mi tía en donde estuve un poco más de dos horas con ella, su esposo y mi primo favorito; fue un fin de semana bastante diferente a los que habíamos tenido durante más de dos años: saliendo varias veces cada día.

En el trabajo seguimos aún recibiendo training del mismo proyecto que debemos tomar a partir del próximo mes y empezamos a recibir otro training de un proyecto un poco más pequeño que también nos tocará estar viendo; además estamos preparandonos para el último release del actual proyecto que está programado para la madrugada de este viernes.

Terminé de leer Counting y dejé a medias Eloquent Javascript (sigo escribiendo Javascript por las noches pero me concentro en Cypress) y Periodic Tales; empecé a leer American Gods y espero terminarlo esta semana: el libro empieza muy bien -no me dí cuenta que el autor era el mismo de Good Omens hasta ayer o antier- pero luego se va a clichés y estereotipos; no creo que lea más del mismo autor al concluir este.

Y a ver cómo se viene la segunda mitad de mi challenge 2022...



viernes, 26 de marzo de 2021

El final del camino... The end of the way... La fin du chemin...

Y bueno, tanto como del camino no es el final; eso será hasta cuando coloquen la lápida, o creo que esa era una de las frases de un filósofo griego -un hombre felíz se encuentra en el cementerio-, aunque no logro encontrar la cita ahora con Google... es nomás el final de mi challenge (este año) de 70 días; ayer fue el día setenta y ahorita estoy ordenando un pastel de chocolate para celebrar su conclusión.

Y también hoy acabó -al menos en actividades- el master que inicié hace casi un año; entré casi un mes tarde y me tocó que ponerme al día con un módulo pero en general estuvo interesante, aprendí un montón sobre metodologías de ciberseguridad y además, me permite alcanzar el siguiente nivel de educación formal: hace unos años me había planteado alcanzarlo antes de los cincuenta.

Tenía más de dos años de no utilizar mi traje formal -aunque por ser una videoconferencia nomás fue el saco con un pantalóno vaquero-; nos conectamos a la sesión con mis otros dos compañeros a las siete de la mañana -dos de la tarde en la madre patria- y presentamos unas diapositivas de nuestro trabajo final; el evaluador fue uno de nuestros maestros del último año -la verdad el que mejor me cayó pues por enseñarnos criptografía le dediqué más atencion que a los otros módulos- y aunque señaló un par de deficiencias en nuestro trabajo nos felicitó por el tema y el desarrollo.

Ahora, de acuerdo a mi compañera- nomás es de esperar todo el trámite burocrático para la emisión del título; quien sabe si aún lo veré este año; en todo caso -o para fines prácticos- ya es un tema concluido y nomás es de esperar; ahora me tocará buscar algún otro programa para mejorar mi currículum o ampliar mis conocimientos.

Con respecto a los cuatro objetivos del challenge tampoco puedo quejarme; no me costó limitar mi consumo de material audiovisual durante setenta días pues las otras tres actividades me mantuvieron bastante ocupado; creo que seguiré con los mismos 250XP diarios en Duolingo hasta alcanzar el buho de oro; pero creo que ya no continuaré religiosamente con dos prácticas al día de malabares sino que estaré utilizando cualquier tiempo suelto para mejorar mi coordinación: el trabajo sigue poniéndose pesado.

Y en Javascript llevo ahora 16 días desde que me salté uno escribiendo código diariamente; con este creo que seguiré igual al menos hasta fin de año pues al final decidí no ingresar al bootcamp online viendo que el proyecto que estoy liderando está -o nació realmente- bastante complicado.

Esta semana concluí el tercer libro infantil en francés y durante dos noches no he leído nada en este idioma pues se me olvidó pasar el último de estos libros a la tablet; ya pasé de la mitad de La Cuchara Menguante y acabo de llegar a la tercera -y última, creo- parte de The Dark Forest; creo que continuaré con el mismo ritmo (y los últimos dos libros) hasta medio año.

Por lo demás creo que me tomaré un par de días libres de todo (menos del trabajo, porque obvio) y luego empezaré a pensar sobre lo que puedo (o debo, o quiero) hacer durante el resto del año; y a ver cómo va eso...



lunes, 1 de febrero de 2021

El segundo mes... -The second month- [Le deuxieme mois]

Y si, ya escribo -y leo y escucho un poco menos y hablo un poco menos- de francés; justo ayer pasé el checkpoint 2 (de 9) del curso de Duolingo; Rb ha estado también estudiando el mismo idioma por más de año y apenas acaba de pasar el tercer checkpoint. La diferencia es que ella hace lo menos posible diariamente mientras yo me puse como meta completar los nueve checkpoints este año y al finalizarlos aplicar a un trabajo en un call center en francés, al menos para evaluar el verdadero nivel alcanzado, luego quizá continuar el estudio en alguna institución más formal.

Enero terminó, o sentimos que lo hizo, bastante rápido; por supuesto que todos los días tienen 24 horas y no ha habido un cambio en la línea temporal, la percepción se ha debido a que hemos estado un poco más ocupados que el año pasado: Rb ha estado más entretenida pues dos de sus tres perros han estado bastante enfermos -una ya está bastante grande y el otro ha sido alérgico a diversos elementos durante bastante tiempo-, además se inscribió a un curso de ilustración digital y parece que las tareas han estado bastante demandantes.

Por mi parte empecé el año queriendo ser un poco más ordenado con mis objetivos, más o menos lo mismo que hice el año anterior; mis objetivos generales para este año, además de obtener el búho de oro de Francés en Duolingo, son: aprender a malabarear con cuatro pelotas, obtener un certificado de Javascript de nivel intermedio o superior, completar el módulo 2 y 3 de lengua de señas; luego de terminar el máster que llevo también planeo buscar algún otro programa del mismo tipo.

No he hablado con mi hija segunda desde la reunión de Zoom que hicimos en Diciembre, a mi hija mayor aún tuve que echarle la mano nuevamente financieramente y sigo haciéndome cargo de mi hijo menor de la misma forma; mi hija mayor creo que eventualmente aprenderá a administrar mejor el aspecto financiero.

A mi hijo menor le estoy pidiendo una actualización mensual de sus estudios universitarios aunque, fiel a su costumbre de hacer lo mínimo posible, únicamente me ha comentado en una frase o dos lo que está haciendo; si este semestre termina como el segundo del año pasado -creo que al final no ganó ninguno de los cursos que llevaba- le cortaré la ayuda financiera o veremos qué acción conviene tomar.

El año pasado me planteé y lleve a buen término tres challenges de 30 días: no entrar a facebook, no consumir porno y no consumir azúcar; el primero estuvo fácil ya que por esa época ya no era muy aficionado a las redes sociales; el segundo me costó un poco pero me dió satisfacción personal el poder controlarme por 30 días -luego retorné a mi comportamiento normal-; el tercero también estuvo un poco difícil por mi afición a los dulces, sin embargo, dejé completamente de agregarle azúcar a las bebidas.

Para este año también me estoy planteando challenges pero de una forma diferente; en esta ocasión ya había iniciado Duolingo desde un par de días antes de que iniciara Enero y para llevar un mejor control de mi desempeño me puse a buscar apps para dar seguimiento a hábitos, encontré un par en la red y finalmente instalé en mi teléfono HabitBull; es sencilla y básicamente se registra diariamente la realización de actividades previamente definidas.

Como ya había empezado Duolingo y quiero obtener un certificado de Javascript me puse como meta completar 500XP diariamente de idioma francés -el mínimo es 50xp- y escribir diariamente código; además agregué no consumir porno en el día y practicar tres veces malabares; también, como me gusta mejorar mi desempeño pasado en esta ocasión no estoy programando los challenges de uno en uno y por treinta días sino los cuatro al mismo tiempo y por 66 días -que es el tiempo que HabitBull recomienda para establecer un hábito-.

En Duolingo llevo una racha de 34 días -lo bonito del tracking digital- obteniendo mi objetivo diario; además, con excepción de la primera semana que no sabía como funcionaban las leagues, cada semana he obtenido el primer lugar en el grup oasignado; actualmente me encuentro en the Emerald League con solo cuatro para alcanzar la última (en la que Rb se encuentra).

En los otros tres hábitos llevo actualmente 17 días seguidos; para practicar Javascript bajé un par de cursos de Udemy, el primero bastante corto y el segundo un poco más completo; terminé el primero como en una semana y estoy empezando el segundo; practicar malabarse ha estado un poco más complicado y aún debo mejorar mi organización: actualmente estoy concentrándome en solidificar los malabares con tres pelotas y con una pelota en cada mano, que se supone que es una buena base para malabarear con cuatro.

El porno ha sido una constante en mi vida, como alivio de las tensiones, como animación para hacer cosas e incluso para ayudarme a dormir; la verdad es que es un hábito que ha tomado bastante tiempo de mi vida y me anima pensar que puedo aprovechar mi tiempo de una mejor forma; creo que es parte por lo cual me estimula haberme limitado en ese aspecto; espero llegar al 22 de marzo habiendo completado diariamente las cuatro actividades programadas.

Desde hace unos días estoy leyendo el primer libro de la serie The three-body problem; la serie, escrita por un escritor chino, cuenta con tres volúmenes y se ha llevado varios de los premios mejor cotizados en la ciencia ficción; estoy como al 60% del libro y espero completar la serie completa en unos tres o cuatro meses; creo que luego buscaré algún libro de no ficción en inglés para continuar en esta área.

El libro de historias cortas en francés que estaba leyendo lo completé hace como una semana; eran 10 historias con tres capítulos cada una; cada capítulo incluía un vocabulario, un resumen en inglés y francés y cinco preguntas en francés; ahora estoy leyendo uno de los libros con los que mis hijos crecieron -aunque con ellos lo leímos en español-; el libro es divertido y aunque es infantil me cuesta bastante seguir la lectura, la ventaja es que recuerdo muy bien las historias. El plan es continuar con más libros de este autor, unos cinco o seis, y luego cambiarme a Young Reader Fiction.

En español leí un poco de 1 Kilo de cultura general, de unos autores españoles, pero lo he dejado bastante descuidado; he leído más artículos en inglés y en español pero creo que debo buscar algún autor en este último idioma para llevar un libro en cada idioma, que es lo que me planteé al inicio de año como objetivo.

El sábado pasado empezó el segundo módulo de lenguaje de señas; la verdad estaba preocupado porque nos habían adelantado que a partir de este nivel el maestro es una persona sorda y temía que no pudiera comunicarme en lo más mínimo; en efecto nuestra maestra es sorda pero, afortunadamente, habla; y esto es un alivio pues al menos en emergencias no me sentiré incomunicado.

En dos días cumplo 48 y desde hace años, cuando me enteré de lo de la renovación celular cada siete años -no debe ser tan así la cosa- he estado a la expectativa cuando alcanzo una edad que es múltiplo de ese número; ya casi.

lunes, 17 de febrero de 2020

Renunciando (to give up…)

Llevo 17 días con mi segundo 30-days challenge del año, hasta el momento todo bien; algunas noches me ha costado conciliar el sueño pero he estado realizando la vieja práctica de contar las respiraciones como una forma de relajación.  No sé si el grado de dificultad hubiera sido el mismo hace diez o veinte años, al final tengo ya casi cincuenta años y mi cuerpo ya no debería de tener las urgencias de un adolescente, que muchas veces aún las experimento.

Aún no he terminado los tres libros que llevo a medias… el libro sobre los genes acaba de llegar al punto en el que discute las diferencias percibidas entre las diferentes razas, afirmando que toda la humanidad se originó en la parte SubSahariana de África y el pasado de todos puede ser trazado hasta una mujer en esta region etiquetada como la Eva Mitocondrial.

En el libro del cancer estoy en la mitad de la Cuarta Parte, la que habla sobre la prevención; y vuelve a sorprenderme la forma en la que la industria del tabaco ha logrado hacer pensar, incluso a los que se precian de no seguir las normas, de que auto producirse un enfisema pulmonar es el máximo signo de autoafirmación.

Cuando estaba en la facultad intenté aprender a fumar un par de veces, incluso durante un tiempo usé uno de esos vistosos encendedores de metal; por alguna razón –sospecho que en una gran parte económica- no formé el hábito.  He conocido, sin embargo, a muchas personas con diversos grados de inteligencia o preparación que no pueden renunciar a su dosis diaria de nicotina.

El otro libro, el de la inteligencia lo llevo más lento, me parece que recién acabo de empezar la segunda parte.

Isabel Allende dice en uno de sus libros que el consumo de azúcar aumenta notablemente en un grupo cuando experimenta épocas difíciles; o sea que si eres pobre o llevas una vida difícil serás más propenso a las cosas dulces, y creo que hay cierta lógica en esta línea de pensamiento.

Desde niño he sido muy muy aficionado a los dulces (adicto dirían los médicos alternativos de la nueva era)… recuerdo haber comido azúcar por cucharadas y tengo otro recuerdo extraño: mostrarle a unos vecinos cómo introducía una cuchara en una olla de frijoles colados, sacarla embarrada para luego meterla en el cuenco de azúcar, y de allí a la boca; los susodichos se mostraron alarmados profetizando una diabetes temprana.

Otro de los recuerdos extraños es que éramos tan pobres (o sencillos) que la primera vez que probé una coca cola tenia como cuatro o cinco años; la hermana mayor de mi madre vivía (vive) en un barrio vecino y tenía (siempre ha tenido) una tienda. Mis primos mayores abrieron una coca cola de vidrio y me dieron a probar, sorprendiéndose de que me llorasen los ojos al ingerir el líquido. En fin.

Desde la semana pasada estuve leyendo un poco en Internet sobre la reducción del azúcar en la dieta y los posibles efectos: pérdida de peso, etc.; también sobre sustitutos naturales, frutas, etc.; a partir del viernes pasado empecé a tomar el café sin azúcar y creo que ya con eso estaré reduciendo como 1 libra de azúcar en mi cuerpo cada par de meses o así.

Y es que aunque durante mucho tiempo mi desayuno fue un tazón de avena (con un par de cucharadas de azúcar) desde que empecé a pasar la mayoría de mis días en la casa de Rb mi desayuno ha sido una taza de café (con un par de cucharadas de azúcar) y un par de galletas dulces grandes. Además cambié la avena normal de Quaker por los packets de la misma marca pero endulzados (13 gramos de azúcar por bolsita.

A partir de ayer mis desayunos son: una taza de café sin azúcar y un tazón de avena con un poco de canela y (si se puede) un banano.  Planeo estar monitoreando mi peso semanalmente únicamente para registrar un historial de los efectos de la reducción de azúcar; en todo caso no planeo cambiar mi forma de almorzar/cenar.  Los almuerzos en la casa de Rb son masivos y al menos durante este año la cena ha consistido principalmente de papaya o piña, a veces fresas.

En otras noticias, esta semana me toca ir a la oficina por primera vez en tres o cuatro meses, pues me pidieron un inventario del equipo que tengo a mi cargo; se supone que la oficina está super vacía y la verdad no extraño el tránsito diario pero ni modo a veces no hay otra opción.