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martes, 24 de diciembre de 2013

Esta noche es noche buena…

Hace tres semanas, mientras almorzaba con mi amigo el poeta, le comentaba que este es el año en el que menos he estado publicando en el blog, cuando le conté que había publicado como ochenta y algo entradas se mostró sorprendido pues él nunca publica tanto; la gran diferencia entre los profesionales y nosotros los aficionados.

Hoy me toca trabajar mediodía.  La primera vez que trabajo en mucho mucho tiempo en esta fecha; no recuerdo cuanto tiempo realmente pero han sido muchos años.  Esta mañana estaba recordando agradecidamente que durante los últimos cinco años –desde mi retorno de Portland- he estado trabajando por estas fechas.  El primer año –dos meses después de mi retorno- ya estaba en mi segundo trabajo, como Jefe de Producción en la planta de impresión de data variable.  El segundo año estaba como Ingeniero de Soporte en la empresa de microfinanzas. 

El tercer año seguía como Ingeniero de Soporte.  El año pasado, después de seis meses en el banco más grande del país como Auditor de Procesos y Sistemas había retornado a la empresa de microfinanzas aunque ahora como analista de calidad de software.  Este año ando analizando procesos.  ¿Dónde iré a estar el otro año?

Porque si las cosas avanzan como espero, en un par de meses o menos estaré haciendo lo que quería hacer cuando me pasé aquí, Project Managing. La segunda semana de enero debo ir a una entrevista con la máxima líder de una empresa de software que me contactó vía Linkedin.

Y los días han ido pasando.  Las ideas de vida también.  Si me paso a ese trabajo adquiriré un automóvil –es uno de los requisitos- y será otra de las intenciones que estaré dejando: no volver a poseer un automóvil.  Pero creo que también debo dejar de ser tan ¿intransigente? ¿intolerante? En fin.también estoy a medias de la compra de un Kindle.  Espero que venga antes del fin de año.

He estado leyendo un poco más.  Terminé anoche The Brief Wondrous Life of Oscar Wao, espero que sea el último libro impreso en la oficina que lea.  A partir de ahora, puro Kindle.
Y lo otro.  Con la dama con la que habíamos planeado salir hemos estado ya tres fines de semana en su casa casi íntegramente.  Me prestó su automóvil hace un par de sábados y pude –por fin- llevar a mis chicos a visitar a mis padres al puerto.  Fue un buen sábado aunque el automóvil se me sobrecalentó en el viaje de vuelta.  Afortunadamente en la autopista se mantienen grúas de soporte.  Me salvaron el día.  Ese día la pasamos con mis padres, mi hermana y mi sobrino.  Almorzamos en la casa paterna y nos metimos al mar por un poco más de un par de horas.

Y luego, el sábado siguiente nos tocó que ir a un pequeño almuerzo en un buen restaurante de la ciudad en donde me dieron un pequeño monto por el cuento del Ponicornio que había escrito un par de meses antes.  Lo bueno fue que no tuve que pensar en el almuerzo de ese día.  Lo no tan bueno fue que me fui a gastar el triple de lo que me premiaron en libros para mis chicos.  En todo caso, nunca siento que el dinero en libros sea un error.

Los últimos tres fines de semana –o al menos el sábado por la noche y todo el domingo- me he estado quedando en la casa de Rb quien también es parte de mi grupo de voluntariado, es traductora inglés/español, lee y juega scrabble.  También coincidimos en las edades.

Es el primer año que estoy en mi grupo de voluntariado y no visito en la mañana del veinticuatro de diciembre.  Hace tres años visitamos con la líder del grupo que murió hace un par de meses, fuimos a un hospital en el centro.  El año antepasado y el pasado participé en una celebración que realiza una familia en una de las zonas más populosas de la ciudad.  Este año me tocó venir a la oficina.  Hasta las doce del mediodía.  Tampoco asistí este año al convivio que organiza mi grupo de amigos de los sábados por la noche, pero eso fue por pasar el domingo con Rb.

Anoche pasé a dejarle a mi hija segunda un libro que fui a cambiar a la mejor librería de la ciudad pues el libro que le había comprado hace dos sábados había resultado inadecuado.  Era de adolescentes, pero españoles.  El nuevo libro es un thriller juvenil que envuelve a Sherlock Holmes de adolescente y otro par de investigadores.

 Anoche acordamos con la madre de mis hijos que pasarían esta tarde conmigo. Les daré sus regalos de navidad.  Le compré el viernes pasado un lego a mi hijo y ayer unas agendas a mis hijas.
Luego me iré a la casa de Rb, planeamos cocinar lasagna y luego dormir hasta mañana.  Para mañana también decliné la invitación de mi grupo a viajar al puerto.  Los días con Rb han estado muy buenos.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Miercoles, primos, chica...

Ayer habíamos quedado con mi ex esposa en que podía ir a traer a mis peques como a las 11:00 AM.  Un poco después de las 10:00, luego de ver una parte de Dragonfly y leer un poco de State of Wonder los llamé para ver si estaban listos y fuí por ellos.  Venimos a mi habitación a ver un episodio de Phineas and Ferb, un video sobre fails del 2012 y a buscar alguna información en Wikipedia.

Había quedado con mis primas que llegaría a su casa al almuerzo navideño alrededor de la 1:30.  Había planeado salir de mi casa a las 12:30 con mis peques para no llegar muy temprano.  Al final salimos casi a las 1:00 de mi habitación y llegamos un poco después de la 1:30 a la casa de mis primos.  Temprano.  Mis tíos llegaron como media hora después y un poco después mi prima mayor.

Almorzamos pavo, arroz especial y ensalada de manzana.  Lo típico.  Y muy sabroso.  Estuvimos departiendo entre almuerzo y conversación casi hasta las 4:30, también explicando un poco del cubo de Rubik.  A las 4:30 les comenté a mis primos que tenía que retirarme para que no nos agarrara la tade y retornamos a mi habitación con mis peques.  Luego los llevé de vuelta a su casa, alrededor de las 5:30.

Retorné a mi habitación y terminé de ver Dragonfly.  Luego me dormí temprano.

Había una dama a la que contacté por medio de Facebook hace más de dos años, creo.  Ella estuvo en el mismo período de entrenamiento en el que ingresé a mi voluntariado pero se retiró por completo del mismo.  Hablamos algunas veces por Facebook el año pasado y nos mensajeamos algunas veces.  La semana pasada la invité a que salieramos.  Se suponía que leeríamos Cien Años de Soledad y nos reuniríamos para comentarlo.  Buen plan.  La cita estaba para hoy a las 6:00.

Hoy me levanté a las 6:30.  Me había despertado mucho antes pero me quedé dormitando en mi camita, este mes de diciembre ha estado realmente frío.  Entré a mi oficina un poco antes de las 8:00, me llevé el par de tamales que me sobraron de los tres que mis chicos me regalaron ayer.  Cuando llegué a la oficina solo estaba el compañero A y la verdad, la oficina se veía bastante solitaria este día.

Temprano en la mañana me llamaron de la agencia en donde están realizando la investigación socioeconómica para el trabajo en el banco al que estoy aplicando.  Supuestamente no habían podido ponerse en contacto con varias de mis referencias personales.  Les proporcioné otros cuatro contactos y les escribí sobre Facebook a los cuatro para ponerlos sobre aviso.  A dos -al voluntario que vive en la misma colonia y a H- los contactaron mientras estaba avisándoles.  El voluntario que vive en la misma colonia me llamó para confirmar que lo había puesto de referencia y H me escribió sobre Facebook para comentarme que lo habían llamado.

Luego, como a la media hora, me llamó Lc, quien será mi jefa en el banco.  Lc me llamó para comentarme que estaba presionando a la agencia esta para que pasaran el informe y agilizar la contratación.  Le comenté lo que había sucedido más temprano y que había recibido la visita domiciliar el sábado.  Le aseguré que en cuanto me confirmara en el trabajo renunciaría en donde estoy.

Estuve trabajando todo el día en la asignación por la que mi jefe me cortó estos dos días de vacaciones y por la mañana conversando sobre Facebook con la dama con la que me encontraría en la tarde.  Salí a la hora del almuerzo al banco en donde me depositan y pasé una pequeña cantidad a la cuenta de ahorros y deposité la mensualidad para mis peques en el otro banco.  Tomé otra cantidad para mis gastos mensuales y me dirigí al banco en donde manejo tarjeta de débito pero el banco estaba atestado.  Dejé el dinero en un sobre en el archivo de mi escritorio.

Un poco después de las 5:30 me retiré de la oficina.  Mi jefa también.  De hecho coincidímos en el elevador.  Costó que pasara el bus para el centro pero finalmente llegué como con media hora de anticipación.  Aprovechando lo temprano recorrí un poco la sexta avenida, ingresando incluso a una exposición de pintura que tiene el gobierno al lado del museo de la policía nacional civil.

Un poco antes de las siete me dirigí al café en donde nos habíamos citado con Eve y esperé un par de minutos.  A las siete le envié un mensaje y me comentó que ya había llegado.  La llamé y resultó que estaba ya dentro del local.  Compré un café helado, un café caliente y un pastel y pasamos la siguiente hora y media conversando de libros, vida, etc.

Un poco antes de las 9:00 Eve me indicó que debía retirarse, pues no guarda su automovil en su casa sino en un parqueo contiguo y no le gusta llegar tarde.  Me ofreció sin embargo, aventón hasta mi casa.  Con Eve me sentí como un adolescente -igual me sucede con casi todas las chicas que me gustan- y estuve a punto de besarla cuando nos despedimos.  Sin embargo me refrené.  Eve es auditora, tiene una fantástica carrera profesional y, según la conversación que sostuvimos, sueña con tener una familia.  O sea, iríamos hacia hacernos mucho daño.  Me despedí con beso en la mejilla e ingresé a mi casa y a mi habitación.  La soledad creo que es mi mejor compañía.

martes, 25 de diciembre de 2012

Lunes, Navidad

Para la visita navideña de este año -en el mismo lugar del año pasado- nos convocaron en el mismo Mc Donald's a las 8:00.  Dejé mi despertador para que sonara a las 6:30 y me levanté en cuanto sonó.  Metí las dos batas en mi mochila, pues le había ofrecido una de mis batas al sonrisero con el que visitamos el sábado por la tarde y tomé un autobús hacia el lugar de reunión.  El restaurante estaba bastante concurrido y los sonriseros a cargo no estaban organizando nada de nada.  Afortunadamente encontré a una sonrisera amiga, que andaba con el voluntario que está involucrado con el cubo de Rubik en el país.  A las ocho y media que se dió la señal de partida abordé el automovil de mi amiga, con únicamente el otro voluntario que estaba con nosotros.

La visita estuvo un poco menos concurrida que el año pasado.  También sentí que se desorganizó un poco más.  Lo interesante es que encontré a una niña que directamente me preguntó si me acordaba de ella.  Le indiqué que el año pasado había llegado a la visita pero resultó que nos habíamos conocido hacía solo unas semanas.  Ella era parte del coro que había llegado a apoyar la celebración de la navidad de los pacientes hematooncológicos.  Estuvimos en esta actividad hasta las doce del día.  Hubo bailes, concursos, regalos y refacción.  Aunque no tan ordenado como el año pasado.

Luego de la visita nos fuímos con Ms, varios de los voluntarios de su grupo y el amigo al que le había prestado la bata a almorzar a un restaurante en donde venden batidos de leche.  Se supone que el lugar es famoso pero casi ninguno de nosotros había comido allí.  Estuvimos en el lugar alrededor de una hora entre almuerzo, globoflexia y conversación.  Luego la mayoría abordamos el mismo autobús para retornar a nuestras casas.

Como aún debía empacar varios regalos busqué una librería y compré tres pliegos de papel, también tres sobres para el dinero que mis padres le enviaron a sus nietos.  Retorné a mi habitación y empaqué el Lego de mi chico, el teléfono de mi hija mayor y la arcilla y ajedrez de mi hija segunda.  También rotulé los sobres de cada uno.  Luego me puse a ver Annapolis.  Cuando terminó la película salí a comprar pollo Pinulito y vine a almorzar a mi habitación.  Un poco antes de las seis fuí a la panadería más grande de esta colonia por la magdalena que había dejado encargada -y pagada- un día antes.

Un poco después de las seis fuí por mis peques.  Quienes también traían regalos.  Me regalaron -de acuerdo a mi lista de sugerencias-: un par de calcetines, negros; un calendario personalizado, este les quedó muy bien; dos libros personalizados de mi hija primera y segunda, un buda en arcilla de mi hijo menor -esto no estaba en mi lista-; además un monito de lona que planeo coser en mi bata nueva.

Como a las seis y media retorné a dejarlos a su casa y vine a ver Extracted.  Me costó terminarla.  Estuve un rato en Facebook pero un poco después de las nueve programé la computadora para que se apagara en sesenta minutos y me dormí en ese lapso.  Un poco después de las once recibí un mensaje de mi mejor amiga pero solo lo leí y continué durmiendo.  Creo que escuché la cohetería de medianoche pero sólo me dí vuelta y continué.  Me desperté a las 7:30 AM.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Domingo, convivios, convivios...


El jueves fuí a la oficina de recursos humanos del banco en el que estoy aplicando.  La persona que me entrevistó hace dos semanas no me ha vuelto a llamar pero tomé como una buena señal el que me hayan citado para realizarme los examenes psicométricos y la entrevista inicial.  Me fuí de saco y corbata y un poco antes de las 8:00 llamé a mi jefe para avisarle que había tenido un contratiempo familiar y que llegaría lo antes posible.  No me respondió.  Le envié un sms y llamé a la oficina en donde uno de los compañeros de Soporte tomó el mensaje.

El proceso inició a las 8:00.  Había varias personas iniciando el mismo.  Básicamente llené una solicitud, entregué mi curriculum, pasé una entrevista inicial y me realizaron como 5 o 6 pruebas psicométricas, las cuales no me dejaron muy tranquilo.  Apenas pude llegar como a la mitad de las respuestas en los ejercicios de percepción y aritméticos.

Después de las pruebas me dirigí a mi oficina.  En el camino pasé a un supermercado en el que dejé mi mochila, en la cual había guardado mi saco y corbata, pues no me pareció adecuado llegar con un traje formal a la oficina.  Llegué un poco antes de las 12:00 a la oficina.  Mi jefe me preguntó cómo me había ido y me comentó que nos reuniríamos más tarde para hablar más tranquilamente del tema.  Luego trabajé como media hora antes de que me recordara que tenía que ir al almuerzo de celebración del cumpleaños del jefe de mi jefe.

Fuímos a un restaurante de comida italiana.  Caro.  Almorcé una pasta Alfredo con Pollo y compartí el gasto del almuerzo del jefe de mi jefe.  Retornamos un poco después de las dos y media a la oficina y estuve trabajando en la confección de un listado de prioridades que le habían pedido a mi jefe para una reunión.  Me retiré a la siete de la noche.  Caminé hasta el supermercado en donde había dejado mi mochila y cuando estba retornando ví a u par de tipos sospechosos justo en la esquina del restaurante en donde nos reunimos usualmente con mi grupo de voluntarios.

Decidí entrar al restaurante para ver si había algún conocido.  Encontré a una de las voluntarias de mi grupo de la mañana cenando en compañía de una amiga -otra voluntaria-.  Estuve compartiendo con ellas un poco más de una hora y luego retorné caminando a mi habitación en donde continué viendo Homeland en su segunda temporada.  Me dormí bastante tarde.

El viernes se suponía que entraría a las siete de la mañana por la reunión semanal de mi área.  Cuando ya iba de camino recibí un mensaje de mi jefe comentándome que había olvidado las llaves en la oficina.  Supuse que eso quería decir que llegaría tarde pero, como ya iba de camino, continué.  Entré a la oficina a las siete y mi jefe llegó un poco después de las ocho.  Estuve una parte de la mañana en una reunión viendo las prioridades y tratando de comprobar la solución de una funcionalidad.  Al mediodía nos reunimos con el jefe de mi jefe y los otros supervisores.  Terminamos la reunión casi a las una y media.

Bajé a almorzar un poco de avena que tenía en mi archivo.  El almuerzo lo hice con el jefe de programación, quien era a quien debía entregarle un regalo en el intercambio de esa noche.  Al final no envió ninguna sugerencia.  Después del mediodía me enteré que me había ganado un libro en inglés al contestar a una trivia, concurso convocado por mi librería favorita.  Por la tarde continué con las pruebas que me habían solicitado y salí un poco después de las siete, pues debía dejar enviado un correo a un cliente.  Al salir me dirigí al supermercado que queda cerca de la oficina a comprar un certificado de regalo.  Me costó bastante la transacción -casi una hora- debido a que era la primera vez que compraba una de estas tarjetas.

Al final llegué al restaurante en donde nos habían citado un poco después de las 8:00.  La cena estuvo bien, compramos una opción en la que podíamos comer todas las alas de bufalo o mini hamburguesas por un precio accesible.  En el intercambio de regalo, me tocó recibir del compañero que nos acompaña al club de lectura.  Me regaló un certificado de regalo del mismo supermercado por el valor mínimo que se había acordado para el intercambio.  Le entregué el certificado que había comprado al jefe de programación y estuve un par de horas más en el lugar.  Como a las 11:00 mi jefe me dió aventón hasta mi habitación.  Vine a ver un capítulo de Homeland y me dormí un poco antes de la una de la mañana.

El sábado me levanté a las 6:30 pues debía estar en el lugar de reunión de mi grupo de visita de la mañana antes de las ocho y no había hablado sobre aventón con el voluntario que vive en la misma colonia.  Llegué bastante temprano al lugar de reunión.  A la visita no llegaron muchos integrantes del grupo, aunque si bastantes de los otros grupos de visita.  La visita era para apoyar un convivio para pacientes hematooncológicos.

Al final tampoco llegaron muchos pacientes.  Estuvimos jugando con algunos niños, compartiendo con unos miembros de un coro y al final cantando un rato.  También nos dieron refacción: Refresco, pastel, ponche de frutas y un pan con pollo.

Después de la visita nos dirigimos con seis o siete voluntarios más a PeriRoosevelth, desde donde planeábamos tomar un bus hacia Antigua, pues esa tarde era el convivio del grupo de visita.  Estábamos en este lugar cuando nos llamó el voluntario que vive en la misma colonia.  Una media hora después pasó por nosotros y nos fuímos a la casa de la voluntaria que vive en Santa Lucía Milpas Altas, en donde planeábamos preparar un almuerzo sencillo.

Por cuestiones de tiempo, decidimos comprar comida china en lugar de preparar el almuerzo entre todos.  Llegamos como a las dos a la casa de la voluntaria, almorzamos arroz chino y chao mein y luego estuvimos jugando ping pong y futbol.  La casa de la voluntaria es preciosa,  al parecer el hobbie del papá es la arquitectura y ha decorado la casa casi como un museo.  Un poco antes de las seis, y después de haber compartido pastel y ponche nos retiramos.

Con mi jefe habíamos acordado de reunirnos el sábado a las 6:00 en el edificio en donde trabajamos para atender el convivio de la oficina, que se celebraba en un hotel en las afueras de la ciudad, en dirección completamente opuesta al lugar en el que yo tendría el convivio en la tarde.  Como mi convivio de la tarde se alargaba, un poco antes de las seis le envié un mensaje de que retornaría tarde a la ciudad y que prefería ver por mi lado como llegaba al hotel.  Me respondió con que nos reuniéramos mas tarde.  Finalmente después de un par de mensajes -y una llamada- extra, acordamos reunirnos a las 7:00 en el edificio de la oficina.

El voluntario que vive en la misma colonia pasó a dejarme al lugar como a las siete menos y diez y, como andaba con una playera y pantalón de lona, pasé a un almacén a comprar una camisa manga larga.  Mi jefe pasó por el lugar un poco después de las 7 y media, en compañía de la secretaria de la oficina y nos dirigimos al lugar del convivio.  Que estuvo poco concurrido.  Se suponía que habían hecho una reserva para 27 personas -somos un montón al final- y llegamos como 14.  Solo dos chicas.  El plan era cena con música bailable.

Al final las dos chicas estuvieron turnándose para bailar con varios compañeros de la oficina.  La cena estuvo buenísima y, contrario a lo que debí haber hecho -me había pasado todo el día comiendo- me serví dos veces.  Lo que provocó que la última parte de la velada sufriera los primeros síntomas de indigestión.  Un poco después de las once de la noche nos repartieron las canastas -este año fueron más pequeñas- y ayudé a la secretaria de la oficina a realizar la rifa de varios regalos -al final fueron uno para cada uno-.  Me gané una memoria de ocho gigabytes.  Un poco después de medianoche nos retiramos del lugar y mi jefe pasó a dejarme a mi casita.  Todavía vine a poner un capítulo de Homeland en la computadora pero me dormí antes de que avanzara mucho.

Hoy me levanté un poco después de las nueve y ordené un poco mi habitación, aún seguía con molestias estomacales por lo que decidí pasar este día en ayuno.  A las nueve y media fuí por mis chicos.  Estuvimos un rato en mi habitación viendo un video que había bajado esta semana.  Mis chicos menores traían su lista de sugerencias.  Bastante sencillas, por cierto.  Meditamos por cinco minutos.

Como a media mañana nos dirigimos a la cooperativa en la que tienen sus cuentas de ahorros.  En el camino pasamos al supermercado y compramos -con mi tarjeta de regalo- un Clue.  El precio estaba mucho menor que en la tienda que había consultado antes, aún me sobró un poco de dinero en la tarjeta.  Después fuímos a la cooperativa y mis chicos depositaron una parte del dinero que les habían enviado mis papás hace unos meses.  Se quedaron con una pequeña parte para gastarlos a discreción.

Después de la cooperativa nos dirigimos a almorzar al centro.  Almorzamos en el Mc Donald's de la Sexta Avenida, estaba atestado.  Nos costó encontrar un lugar para almorzar pero finalmente nos hicimos de un par de mesitas.  Luego del almuerzo retornamos a nuestra zona en el Transurbano.  En unas mesitas de la facultad de Odontología abrimos el Clue y jugamos un par de partidas.

Un poco antes de las cinco nos dirigimos de vuelta a mi habitación.  Mis chicos me ayudaron con un poco de trastes que tenía en el lavadero y luego vimos quince minutos de Percy Jackson y el Ladrón del Rayo.  A las 6:05 los retorné a dejar a su casa.  No he comido -casi- nada y decidí o, más bien la moneda decidió, no cenar.  Sólamente veré un capítulo de Homeland y trataré de dormirme temprano.  Quiero empezar la semana con el pie derecho.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Obama won -segundo período-... coaching?

El día de ayer uno de mis amigos voluntarios publicaba en el muro de su Facebook: la mara.. Que Rommey, que Obama!!! ya se creen Gringos!!!.  En las últimas elecciones estadounidenses estuve durante casi toda la campaña viviendo en Portlan, Oregon.  Con mis compañeros de trabajo le íbamos a Obama y nos reíamos de las apariciones de Sarah Palin.  Retorné a mediados de octubre y dos o tres semanas después Obama le ganó a Mc Cain .

Hace cuatro años aún no había iniciado este blog.  Llevaba un photoblog y allí publiqué el reultado de la elección. Al parecer la foto ya no está disponible. Y no es que uno se crea o no gringo.  La velocidad con la que se mueven las noticias es increíble por estos tiempos.  Anoche estaba siguiendo los resultados de las elecciones en politico.com.  Cerca de la medianoche Romney le llevaba una ventaja como del 20% a Obama.  Faltaban los estados del Oeste,  California -con 55 votos electorales-, Oregon y Washington -con mucho menos-.  Sin embargo, para esta mañana -al parecer- la suerte estaba echada:  Vienen otros cuatro años de Obama.



Ayer -o hace un par de días- estaba en reunión con mi jefa en una sala cuando se tuvo que ausentar.  Aprovechando que tenía un teléfono a la mano llamé al ex compañero de trabajo que se quedó con mi libro Mil Soles Espléndidos.  Quedamos en que llegaría al día siguiente por el mismo.  También llamé al Jefe de Recursos Humanos que encontré hace un par de meses en el restaurante en donde nos reunimos antes de visitar.  Quedamos de hablar una noche de estas.


He estado pensando un poco acerca de mis siguientes pasos.  Espero que deba tomarlos hasta el otro año.  Si termino con bien este año por acá, con la liquidación y los ahorros que tengo tendré un buffer de seis meses en caso de quedarme en el aire.  Otra cosa de la que me dí cuenta es que -desde que trabajo formalmente- nunca he estado por las navidades sin empleo.  


En el 94 empecé a trabajar como profesor de computación, seis meses en un colegio del centro histórico y año y medio en un colegio cerca de la universidad.  A principios de diciembre del 95 entré en Bimbo, renuncié en febrero del 98.  En junio del 98 entré en Xanadú, salí en Marzo o abril del 2000, cuando nació mi segunda hija pero volví a entrar en junio o julio de ese año.  Renuncié nuevamente en febrero del 2002, cuando nació mi tercer hijo.  Entré en junio o julio en Café Gitane.  Renuncié de Café Gitane en febrero del 2005.  Me fuí cinco meses a Estados Unidos.  Trabajé en Del Monte.  Luego en septiembre u octubre del 2005 entré en Visual Knowledge.  Trabajé allí hasta junio o julio del 2006.  Luego trabajé dos o tres meses en una constructora.  Me volví a ir a Estados Unidos y retorné a mediados del 2007. Trabajé como cinco o seis meses en una planta de producto lácteos y me volví a ir a principios del 2008.  Retorné finalmente en octubre del 2008 y aquí he estado.


Y, viendolo bien, a finales del 2008 si estuve sin trabajo para las navidades.  Fue un tiempo terrible.  Con mi esposa ya habíamos cortado la comunicación pero aún estuve viviendo algunos días en la casa.  Mientras trabajé en la planta de lácteos -estaba en un departamento contiguo a la ciudad- había alquilado una habitación por un par de meses.  Finalmente, a principios del 2008 -como a mediados de enero-, empaqué mis cosas en un par de maletas, se las llevé a mi único amigo de la universidad para que me las almacenara y partí -por tercera y última vez- a Portland.


La situación, sin embargo, era bien diferente.  Estaba sin un centavo, literalmente;  el pasaje de avión me lo había enviado un amigo de Portland y aún tuve que empeñar mi anillo de graduación para completarlo.  Me subí al avión con dos o tres dólares en el bolsillo.  Ahora, al menos, vivo solo, he estabilizado mi presupuesto y cuento con un ahorro de cinco o seis meses para capear el temporal.  Espero no llegar al extremo.



Estaba pensando que de pronto no es Project Management lo siguiente.  Igual, el curso fue cancelado.  Creo que voy a preguntarle a mi contacto en Recursos Humanos cuál fue el proceso que siguió para certificarse como Coach.


miércoles, 28 de diciembre de 2011

Navidades (II)...

La visita del sábado estuvo genial. En el viaje no iba de muy buen talante pues una de las voluntarias que llegaría a la primera estación del viaje se atrasó casi 20 minutos pero luego empezamos a bromear con el voluntario que vive en mi colonia -y que usualmente pone el automovil- sobre posibles causas estrafalarias del retraso. Pasamos por el grupo de mi nueva amiga del voluntariado y nos dirigimos a un sector bastante precario de la ciudad. Había en este sector una señora que los días 24 de diciembre se ponía a regalarle juguetes a cualquier niño que encontrara en los alrededores de su vivienda. Me parece que esta señora murió este año y -como un homenaje- varias generaciones de descendientes -conté al menos 3- decidieron organizar un evento algo similar. Se vistieron con playeras serigrafiadas con el rostro de la señora, pidieron permiso para tomar dos calles y organizaron -sin invitación previa- una celebración navideña callejera.

Estuvo muy bien. Estacionaron una plataforma en una calle aledaña a la casa de la anciana, pusieron música y repartieron refacción -panitos y jugo-, sorpresas y regalos. Nuestro grupo de voluntarios puso la variedad. Llegamos casi 100 voluntarios y nos repartimos en casi 10 grupos para organizar juegos y canciones con todos los niños -y algunos padres-. La visita empezó a las 8:00 y llegamos al mediodía con la celebración.

Después de la visita el voluntario nos dió jalón a un centro comercial con mi nueva amiga del voluntariado. Mi amiga me acompañó a reactivar mi tarjeta de débito pues necesitaba retirar dinero. Mis papás les enviaron a mis chicos otra vez un poco de dinero como regalo de las fiestas. Luego de esto nos dirigimos a otro comercial a almorzar pizza y estuvimos una gran parte de la tarde practicando con el cubo de Rubik. Como a media tarde nos despedimos y retorné a mi habitación caminando, casi la misma distancia que camino todos los días a mi trabajo.

Estuve un rato en mi habitación viendo videos y escuchando música -y fabricando tres pequeños sobres para darles el dinero que les enviaron mis padres a mis hijos- y a las 5:30 llamé a mi ex esposa para pedirle a mis chicos de 6:00 a 7:00. Fuí a traer a mis peques un poco después de las 6:00 y estuvimos en mi habitación armando el cubo de Rubik, practicando la meditación del minuto y entregándoles sus regalos. Los fuí a dejar un poco después de las 7:00. Había planeado conversar por FB con mi nueva amiga del voluntariado -conversamos casi todas las noches- pero me dió sueño bastante rápido y entre 9 y 9:30 ya estaba durmiéndome.

Me desperté como a las 8:30 el domingo y a las 9:00 llamé a mis chicos para ver si ya estaban listos, habíamos acordado la llamada pues se suponía que se desvelarían el sábado esperando la medianoche. Los fuí a traer a las 9:45 y estuvimos en mi habitación leyendo, jugando con el cubo de rubik, viendo Kim Possible en inglés y preparándo un pequeño video que subimos a facebook para agradecerles a sus abuelos por los regalos. El ajedrez electrónico de mi hija mayor no funcionó.

Un poco antes del mediodía nos dirigimos a la casa de mi prima favorita, a donde nos habían invitado para un almuerzo familiar. En la casa de mi prima estaban su hermana mayor con su familia -esposo y tres niños-, su hermano menor y familia -esposa y dos pequeños- y mis tíos. Almorzamos pavo y estuvimos un par de horas departiendo. Un poco antes de las 3:30 caminamos de vuelta a mi habitación, a medio camino pasamos a una heladería por unos conos. Fuí a dejar a mis peques un poco después de las 6:00, despues de haber visto una pequeña parte de Piratas del Caribe 3.

Después de ir a dejar a mis chicos pasé por una chumpa a mi habitación y me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia. Una voluntaria nos había invitado a cenar y estuvimos en su casa hasta la medianoche del domingo. Terminé durmiéndome casi a las 1:00 del lunes, afortunadamente mi jefa me había llamado la noche anterior para cancelar la reunión de los lunes a las 7:00 AM, por lo que pude levantarme a la hora normal... a las 6:30, para empezar la última semana del año.

martes, 20 de diciembre de 2011

Compras navideñas...

Ya he dicho varias veces por acá que comprar me cuesta, comprar regalos me cuesta, tanto por el gasto como porque me hago bolas para regalar siempre. Siempre. No sabía que estaba tan mal financieramente, también. Mi saldo ha bajado tanto que aparentemente, de los seis meses que tenía antes para estar sin trabajar ahora apenas tengo tres semanas o así. Preocupante? por completo. Debo poner orden en mis finanzas. Mi meta es tener ahorrados el equivalente a 6 meses de mi presupuesto. Empiezo -casi- de cero nuevamente. Al menos estoy en el trabajo que me gusta.

Como la semana pasada me dí cuenta de lo mal que andaba, el domingo pasado les dije a mis peques que los regalos de la navidad no serían tan grandotes como los de los tres años anteriores. Les pedí que en sus diarios escribieran tres opciones de lo que les gustaría recibir en Navidad. Este domingo me presentaron la lista con resultados mixtos: mi pequeño fue bastante específico -y alcanzable- la mediana un poco menos específica y la grande escribió tres cosas completamente fuera de contexto -por ejemplo una figura de una rana porque le encantó un dibujo que su hermana había hecho-.

Hoy fuí a comprar. Al final compré un lego y un juego de pelota y atrapador para mi hijo pequeño, un pequeño ajedrez electrónico y un dominó bastante bueno para mi hija mayor y un juego de implementos de dibujo para mi hija mediana. Me falta únicamente una figura de acción para mi hija mediana y con eso estaré completo con las compras navideñas.

El martes por la noche de la semana pasada pasé al supermercado a comprar unas zanahorias y retomar mi costumbre de llevar almuerzo al trabajo al menos dos días. El miercoles y el jueves llevé ensalada de zanahoria con atún. El martes por la noche asistí a un curso de una asociación de gerentes. El conferencista estuvo bastante divagante en su ponencia de una hora aproximadamente. El tema era el pensamiento estratégico y como buen creativo lo enfocó más a la generación de ideas. El miercoles por la noche pasé a Nueva Acrópolis a una conferencia sobre el manejo de las emociones. La directora de esa rama -estudió en la facultad en mi época- me invitó a tomar un curso de filosofía -?- al principio del otro año. Retorné como a las 9:30 a mi habitación.

El jueves por la noche retorné medio temprano a mi habitación. Cené asado. El viernes había planeado salir temprano -a la hora debida- de mi trabajo pero me quedé viendo una prueba en la que no pude avanzar durante la tarde. A pesar de no haber participado en el Amigo Secreto de este año -llegué muy tarde- me invitaron a que acompañara a la oficina a la cena. Cenamos en Tony Roma's, bastante caro pero muy buena comida. Estaba tan buena la costilla de cerdo que hasta retornó mi alergia a esa carne. Estuvimos en el lugar hasta casi las 11:00 y luego mi jefa pasó a dejarme a unas calles de mi casa.

El sábado me levanté temprano pues había quedado con mi nueva amiga del voluntariado reunirnos para conversar un poco antes de que llegara todo el grupo. Llegamos como media hora antes y estuvimos conversando un poco. La visita de la mañana la realizamos en el hospital más grande del centro histórico. Cada visita es tan especial. Casi al final de la visita estaba conversando con tres niños que están recibiendo quimioterapia y sus cuidadores. Casi al salir empezaron a repartirles el almuerzo -los niños estaban en un pasillo del hospital-. Uno de los niños me pidió ayuda para abrir una botella de cola pues tiene canalizada la muñeca. Al abrirle la botella me ofreció un trago de su agua. Con un nudo en la garganta tuve que decirle que por estar muy bajas sus defensas podía afectarle luego.

Regresamos a almorzar al restaurante de costumbre y en la tarde nos fuimos con mi nueva amiga del voluntariado a visitar a la sección quemaduras pediátricas en el hospital más grande de la parte sur de la ciudad. Fue una visita bastante intensa por el tipo de pacientes que les toca atender en la unidad. Realizamos la visita -casi dos horas- con protección total de cabello, zapatos y cuerpo. Después de la visita nos dirigimos caminando a la casa del voluntario que vive en la misma colonia en donde participamos en el convivio navideño. Axl se encargó de cocinar, uno de los voluntarios de las fotografías y estuvimos un par de horas departiendo. Como a las 10:00 Axl me pasó a dejar a mi casa.

El domingo me costó -para variar- levantarme. Finalmente me levanté casi a las 9:00, ordené un poco mi habitación y fui por mis peques. Como el otro domingo -navidad- el cibercafé estará cerrado les adelanté su hora mensual de internet. Estuvimos en la mañana viendo una parte de Kim Possible en inglés. Compramos en el mercado manzanas para refaccionar y luego, a punto de irnos a internet decidimos almorzar en la universidad. Compramos aguacates, embutido y pan y nos fuimos a la hora de internet. Luego preparamos sandwiches de salami, jamón y salchica en la universidad. Recorrimos una gran parte de la universidad buscando hojas para hacer origami y retornamos a mi habitación un poco después de las 5:00. Mis chicos me ayudaron a lavar trastos y luego vimos la última media hora de El Viaje de Chihiro. Ese día les dí dos cubos desarmados para que los armaran consecutivamente. Mi hija mediana está poco a poco mejorando.


Luego de irlos a dejar a su casa retorné a mi habitación a prepararme para otra semana en mi trabajo, con mi jefa habíamos acordado el viernes armarle una canasta navideña a la practicante, yo puse la canasta, una lata de aceitunas y una caja de galletas. Habíamos acordado también invitarla a almorzar el lunes y como me tocaba lo dulce en el desayuno compré un doble litro de jugo de naranja. Me levanté el lunes un poco después de las 5:30. Me bañé, alisté y me dirijí a mi trabajo. Mi jefa me comentó que no podría ser almuerzo pues tenía que salir al medio día a una consulta médica por lo que acordamos invitarla a desayunar en Mc Donalds. Compramos tres desayunos y tuvimos la reunión semanal. Me pasé casi todo el día revisando un incidente bastante serio -apenas salí como 15 minutos a almorzar- y me retiré a las 7:00 pm, cuando ya había aprobado el incidente.

Estaba a pocas calles de mi casa -pasé a comprar una zanahora al supermercado- cuando recibí una llamada de Rx avisándome que estaba por llegar a mi casa. Rx me invitó a cenar -tacos con queso- y estuvimos conversando hasta las diez en su automovil. Me contó que había cortado hacía como un mes con su novio y que estaba saliendo con otra persona y blah, blah, blah. A las 10:00 que entré finalmente a mi habitación me puse a conversar sobre FB con mi nueva amiga del voluntariado. Mañana llegará al edificio en el que trabajo, a la hora del almuerzo, para que le enseñe a armar el cubo.

Este día me reuní a primera hora con mi jefa. Me indicó que no estaba bien que estuviera saliendo tan tarde cuando no era preciso, como el día de ayer. Quedamos en que planificaré mejor mis asignaciones para tratar de salir a mi hora normal, 5:30. Me había llevado mi tarjeta de ahorro en dólares -donde me depositaban en mi trabajo anterior- pues había planeado pasar el poco balance de esa cuenta a la que uso para realizar mis pagos, pero los banco estaban atestadísimos a la hora del almuerzo. Espero realizar la operación mañana pues me quedé casi a cero en la cuenta que utilizo. Hoy salí como a las 5:40 y me dirigí a realizar las compras navideñas, luego pas{e a comprar panito tostado y vine a cenar a mi habitación.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Xmas Eve...

Una de las ventajas (?) de vivir solo es que hay tiempo de sobra. Había estado esperando que convocaran a visita para el día viernes 24. Finalmente el miercoles por la noche enviaron correos informando que había tres lugares disponibles para visitar. El más cercano para mi estaba en el centro de la ciudad. Ayer me levanté a las 8:00, me bañè y me dirigí a un asilo en el que fué mi segunda visita en mi período de entrenamiento.

La visita estaba programada para las 9:30, llegué allugar un poco antes de las 9:00. A las 9:35 se acercó el siguiente voluntario y los restantes llegaron un poco antes de las 10:00. Al final nos reunimos siete voluntarios y realizamos una visita de lo más extraña. No había encargado y no se sabía con quien coordinar. Estuvimos compartiendo un momento con los pacientes internados en el hospital adyacente, yo les enseñé a cuatro hermanitos que habían llegado a acompañar la posada -de eso se trataba- a hacer una grulla de origami y finalmente ayudamos con la refacción de los ancianos del asilo.

Al mediodía nos dirigimos con Mj y Pc al restaurante de costumbre para almorzar y compartir un rato. Luego del almuerzo yo propuse que fueramos al cine pero Mj dijo que tenía que hacer -él también vive solo-. Pc andaba de conductora y comentó que tenía que ir a un orfanato de un pueblo vecino a traer a una voluntaria que había invitado a pasar la noche buena con su familia.

Nos fuimos al cine a ver RED y luego acompañé a Pc al orfanato a traer a la invitada. Me pasaron dejando a mi casa como a las 6:30. Terminé de empacar los regalos de mis peques y metí en sobres el dinero que mis padres les enviaron. Los llamé un poco antes de las 8:00 para ver si podían venír un rato a mi habitación. Los llegué a traer como a las 9:00 y estuvimos alrededor de media hora jugando damas chinas. Llamamos a mi papá para que hablaran un momento con mis chicos. Les entregué sus regalos y los acompañé de vuelta a su casa.

Estuve viendo The Big Bang Theory y leyendo hasta alrededor de las 11:00, luego intenté conciliar el sueño pero naturalmente con toda la quema de cohetillos y demás no lo logré, alcancé a escuchar toda la bulla de medianoche y recibí cinco o seis mensajes en mi celular deseándome Feliz Navidad. No devolví ninguno.

Me dormí finalmente -me imagino- un poco después de media noche.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Mas vale tarde?...

Pon tu mano derecha en tu hombro izquierdo y tu mano izquierda en tu hombro derecho. Ahi va mi abrazo! Feliz Navidad!!!!!!

Ese fue el SMS que el niño de la oficina hizo circular en los celulares de su lista de contactos, y me pareció adecuado para hacerlo extensivo por acá.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Night Shift...

Esta semana estoy de noche. Bueno, el viernes trabajé la mitad del turno (de 17 a 21) en la oficina, y esta semana tengo la opción de trabajar desde mi casa. Hoy de 21 a 1 y el resto de la semana de 17 a 1.
El sábado fuí un rato a la oficina, no había ingresado todo el tiempo en el programa en el que se lleva el track del mismo y, bueno, no pude acceder a la computadora de la oficina desde mi casa, así, que me fuí un para de horas a la oficina, a desayunar e ingresar mis tiempos. Luego, pasé al FCE, pues supuestamente tenían libros en oferta, y aún no he comprado los regalos para mis peques. De lo que ví -caro-, únicamente compré El Principito, que pienso regalárselo a mi chica mayor. Esta semana -suerte que tengo los días libres- debo ir a comprar los juguetes y libros restantes. Este fin de semana también estuve de HotLine: cargando la portátil del trabajo. Ayer, luego de ir al trabajo, y pasar al CFE, me estuve toda la tarde en mi casa, viendo películas y leyendo... La Elegancia del Erizo. En la noche pasó por acá Ja, y fuimos a comernos el asado semanal, que he trasladado del viernes al sábado ahora. Me trajo una torre de dvd's, casi 100, aproveché para ver State of Play y creo que voy a ver -finalmente- Entrevista con el vampiro, creo que nunca la he visto completa, del resto, poco se puede rescatar, aunque hoy vimos con mis peques Una Noche en el Museo II.

Este día estuvo lluvioso. Ayer en la tarde, además de ver películas, aproveché a lavar un poco de ropa, pues ya no tenía nada de ropa limpia. Subí a tenderla a la terraza y planeaba descolgarla hoy, pero, no hay modo, todo el día se ha pasdo con una llovizna intermitente. Fuí a traer a mis peques como a las 10:15, nos estuvimos todo el día en mi habitación, pues no se podía salir, por la lluvia. Estuvimos jugando Scrabble, jugando con las computadoras y viendo películas. A las 18:00 fuí a dejarlos, pero no había nadie en casa, por lo que me toco traerlos nuevamente -bajo la lluvia- hasta casi las 19 que nos llamó mi ex, que ya había regresado.

Esta semana Navidad. Paz y Bien para todos.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Perder, ganar...

Creo que una de las habilidades que más me gustaría desarrollar es la resiliencia, no se -a ciencia cierta- si es una habilidad innata o puede desarrollarse, igual hace poco leí algo sobre la plasticidad del cerebro y que practicamente a cualquier edad podemos aprender -casi- cualquier cosa, o sea, 'Perro viejo no aprende nuevos trucos' es aplicable solo a los perros. En fin, la resiliencia, es la característica que tienen ciertos materiales -y personas- a reponerse luego de haber sido doblados. Cuando sufro una pérdida -sea real o imaginaria- me cuesta reponerme. Cuando no me confirmaron en tiempo, pasé un buen par de semanas rumiando el hecho, afortunadamente no tomé la decisión de hecharlo todo por la borda, pero casi, y en alguna otra ocasión, me parece lo he hecho. En fin, reponerme luego de una pérdida o fracaso es algo que me gustaría aprender a desarrollar....

Ayer le gané al compañero B, hoy el compañero A me ganó. Lo tenía 'casi' dominado, pues tenía dos torres y un caballo -más algunos peones- contra una torre y un alfil -más algunos peones-, al final me dió mate con un peón (cercado mi rey por el alfil). Tengo una partida más esta semana. El compañero B le ganó al compañero A. De los tres de nuestra área, los tres hemos jugado dos partidas y los tres tenemos tres puntos, entre mañana y el viernes se decide quien pasa a la segunda ronda, esperamos que los que consigan seis puntos lo logren, bueno, tres de los que consigan seis puntos más el maestro de ajedrez.

Estuve casi toda la mañana ocupado en apoyar a mi área alternativa de trabajo. Por la tarde trabajando remotamente -me gusta eso-. Salí como a las 18:15 y me vine directo a mi casita. El tiempo está bastante frío. Creo que será una muy fría Navidad.

Aún no sé que comprarle a mi hija para su cumpleaños. 11 años. El año pasado le regalé un juego electrónico portátil y un libro. Desde el año pasado les regalo un libro y algo más a mis peques en su cumple. Veré que puedo conseguir para la otra semana, aunque no tengo muchas ideas.

martes, 10 de noviembre de 2009

I find money...

Y si, encuentro, de vez en cuando, tal vez es porque camino bastante, usualmente camino de vuelta del trabajo a mi casa, usualmente tomo el bus para ir de mi casa a mi trabajo. Y no es que siempre ande viendo el suelo. De hecho, desde que practico zazen, he estado tratando de mejorar mi postura al caminar. Pero si, hace como dos meses -cuando entro a las cinco me voy caminando a mi trabajo y me regreso en bus- encontré 20, me parece. Hoy encontré 100.
Le gané al compañero B en nuestra partida de ajedrez de campeonato. Me quedan otras dos partidas, contra el compañero A y contra la persona del otro departamento al que estoy apoyando.
El día estuvo un poco intenso, por la mañana tratando de ponerme al día con lo que tengo atrasado del otro depto. por la tarde, solucionando un problema de un cliente del exterior.
Empiezan las actividades navideñas. Hoy nos convocaron a participar en 'amigo secreto' y a una cena para diciembre. Lo dicho, este diciembre -al parecer- será menos solitario que el año pasado. De hecho, aunque en mi trabajo no haya mucha actividad, me imagino que la Navidad y/o el Año Nuevo lo iré a celebrar con mis primos y sobrinos. Propuse que en la cena Navideña sean entregados los reconocimientos a los participantes en el campeonato de Ajedrez.
Cuando venía de regreso de mi trabajo, pasé a hacer buen uso del dinero encontrado, me proveí de avena para un mes y medio y de una crema dental que tenía varios días pendiente de comprar.