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sábado, 10 de agosto de 2013

Sabado hogareño -¿hogareño se podrá aplicar a una habitación?-...

Anoche me dormí un poco antes de la medianoche.  Estuve viendo -otra vez- GI Joe 2 y un poco de otra película que grabé de una de las computadoras que utilicé para la tarea de mi chica mayor a principios de la semana.  Todavía dejé ropa en remojo.  Dejé el reloja para las seis y media, previendo lavar antes de ir por mis peques.

Hoy no me levanté cuando sonó el reloj.  Estuve dormitando en la cama cuando sonó la alarma y me levanté finalmente como a las siete menos cuarto.  Puse un poco de música en mi compu y me levanté a hacer la limpieza.  Un poco después de las siete y media salí a comprar los ingredientes para el desayuno.  Llamé a mi hija segunda y le comenté que llegaría como en diez minutos.

Compré pan, huevos, jamón y aguacate.  También leche.  Llegué a la casa de mis peques como a las ocho menos cuarto y mi hija segunda me comentó que no hallaban las llaves.  Al parecer su madre se había llevado los dos juegos de llaves a su trabajo.  Como no quería estar saltándome la pared de la casa de mis chicos les propuse que prepararan unos panes com odesayuno y que luego los iría a traer.  Mi hija mayor también debía estar en ayuno pues tenía que ir a dejar unas muestras para unos examentes de sangre.

Les dejé lo que llevaba y vine a mi casa por otro poco de ingredientes.  Le dejé mi teléfono a mi hija segunda para que me llamaran cuando estuvieran listos.  Retorné a mi habitación y salí a comprar agua pura pues mi garrafón estaba casi vacío.  Un poco más tarde me llamó mi hija para que fuera por ellos.  Cuando llegué estaba el portón abierto.  La persona que alquila el parqueo había llegado y mi hija mayor le pidió que les dejara abierto el candado.

Venimos a mi habitación por dinero y nos fuímos al centro en donde está el laboratorio al cual debía ir a dejar muestras mi chica mayor.  Nos costó un poco la llegada pues los buses iban bastante atestados.  Al final llegamos al lugar un poco después de las diez y la recepcionista -estaba comiendo- nos informó que solo atendían de ocho a diez los sábados.  Como debían tomar una muestra y luego otra dos horas después nos explicó que no podía atendernos.

Salimos a la calle y empezamos a comer los panes que mis chicos habían preparado.  Huevo con jamón, aguacate y tomate.  Pasamos a ver si estaba abierta la biblioteca nacional pero parece que no la abren los sábados.  Retornamos a mi habitación y preparamos los ingredientes para los burritos usuales de nuestras visitas al IRTRA.

Llegamos al IRTRA un poco antes de las dos de la tarde y buscamos un lugar para almorzar.  Afortunadamente, por la hora, las áreas de comida estaban vacías.  Almorzamos y luego fuimos a comprar un pasaporte.  Notamos que no estaban funcionando los juegos y la cajera nos explicó que por las tormentas eléctricas los detenían.

Les propuse a mis chicos ir al zoológico del parque y en el camino encontramos a la secretaria del área donde trabajo, con sus dos hijos, una chica y un chico de las edades de mis hijas.  Fuimos un rato al zoológico pero estaba lloviznando.  Estuvimos un poco de tiempo y luego retornamos a mi habitación.  Aún nos tocó que guarecernos un rato en la pasarela pues hubo una llovizna intermitente.

Venimos a mi habitación y después de descansar un rato mis hijos me ayudaron a lavar los trastos.  Eran un montón.  Luego les distribuí en períodos de quince minutos cada uno para: Escribir HTML, jugar en la otra portátil, armar cuatro cubos.  Llamé a la mamá de mis hijos para avisarle que los llevaría a las siete pues quería que vieramos la última parte de Totoro. Mis chicos me comentaron que la batería del celular de su madre no funcionaba.  Los fuí a dejar a las siete menos cuarto.

En el grupo de los sábados por la noche había enstado escribiendo en Facebook para ir a ver Los Pitufos 2 y había planeado acompañarlos.  Luego no me dieron muchos ánimos para salir.  También vi que en mi cuenta bancaria tengo solo como cuatro dólares y el cine cuesta como cinco.  Retorné a mi habiación a ver Lágrimas del Sol y estaba hablando con una amiga voluntaria en el messenger de Facebook cuando me llamó una de las voluntarias del sábado por la noche, ofreciéndome pasar por mi casa para ir al cine.  Le dije que estaba cansado y que prefería quedarme en casa.  Terminé de ver Lágrimas de Sol y ví -por fin- el final de GI Joe 2.

El próximo jueves es feriado y les comenté a mis chicos que trataría de que pasáramos el día juntos.  Tengo que hablar con su madre.  Quiero realizar los ejercicios de la nueva versión del libro que encontré de PHP y Mysql y empezar a ver el libro de Drupal. Trataré de no dormirme muy tarde pues mañana planeo visitar por la mañana un asilo y por la tarde aún no se si podré irme con el mismo grupo al que me he pegado los dos últimos sábados.

lunes, 22 de julio de 2013

Cambio de régimen...

Mi ex esposa está trabajando.  Otra vez.  De veras que espero que pueda durar en el trabajo.  Talvez así mejora su forma de administrar o tiene mejores opciones o no se siente tan presionada o me reclama menos.  Talvez la cosas mejoren, o talvez no.  En fin.  Está trabajando, en un call center creo.  No sé si en español o en inglés. 

Como para que las cosas no fueron diferentes, tuvimos problemas con los horarios.  El sábado pasado fuí a dejar a mis chicos como a las seis y media y el domingo -o el lunes- me enteré que había regresado hasta las nueve y media o algo así.  Temí que estuviera en el turno de la tarde y el miercoles le propuse llegar una hora o así por las noches a ver a mis peques.  Ofreciéndome a retirarme antes de su retorno.  Se negó rotundamente.

El lunes no había llevado almuerzo a mi trabajo.  Ni apetito.  Un poco antes del mediodía llamé a mi hija mayor y me contestó su madre, comentándome que le había confiscado el teléfono porque había visto que había accedido a una página de dudosa reputación en Facebook.  Al salir del trabajo, con el compañero del BMW, pasé a la venta de asados que queda a pocas calles de mi casa por un asado para cenar.

 El martes salí a almorzar al comedor al que usualmente voy los miércoles o jueves, no había pollo frito y me tocó comer pollo a la plancha.  He estado trabajando en algunos documentos que se me están volviendo eternos.

 El miércoles volví a acudir al mismo comedor.  Ahora si había pollo frito.  A media tarde tuve una reunión que había programado desde una semana antes.  El tema tiene que ver con ISO 31000 y es de lo que me interesa trabajar.  Incluso le insinué al encargado que estaba disponible para arrancar proyectos.

Como a media mañana contacté a la chica con la que había conversado la semana anterior para asistir al taller de Drupal 7 que están dando en la institución de capacitación técnica del país.  Yo suponía que seguirían los jueves pero me indicó que era ese día.  Afortunadamente no era obligatorio llevar computadora.

La clase está interesante.  Es más o  menos lo que se podría aprender -como siempre- en un tutorial en Internet.  Quizá lo más valioso es que se trabaja en grupo y hay cierto compromiso por continuar con el proceso.  Ese día estuvimos viendo el módulo Views y como tarea quedó replicar la vista realizada en clase utilizando Jcarousel.  Done.

El jueves estuve trabajando casi todo el día en la modificación de un documento que supuestamente ya había finalizado pero que un área cambió en un gran porcentaje.  A la hora del almuerzo me dirigí al parque al que suelo acudir algunas veces.  Al salir, al igual que el día anterior tomé el Transmetro.  Había estado leyendo Los muchachos no escriben historias de amor.  Lo terminé el fin de semana.

El viernes tampoco quería salir a almorzar.  Como tenía que pasar dinero de la cuenta de donde trabajo hacia la cuenta de ahorros y la cuenta donde manejo tarjeta de débito salí al edificio que queda frente a nuestras oficinas y realicé los cambios necesarios.  Luego me quedé leyendo Nuestra Señora de la Soledad.  También lo terminé el fin de semana.  Por la mañana el amigo especial de nuestra compañerita me pagó los almuerzos que había cancelado hacía un par de viernes y volvió a comentarme sobre la oportunidad de pasarme a su área a programar .net.  Veremos como va eso.

Por la tarde llamé a mi ex esposa para ver que día iba a tener a mis chicos y me confirmó que continuaríamos el sábado.  Salí un poco antes de las siete de la noche y la compañera de mi jefa pasó a dejarme a la caa del voluntario que vive en la misma colonia.  Cenamos el asado de costumbre y conversamos con una taza de café.  Un poco después de las nueve me vine a mi habitación.  Casi toda la semana no tuve -o tuve bastante irregular- internet.

El sábado me desperté un poco antes de las siete.  Me levanté a limpiar la habitación y un poco después de las siete y media me fui a la casa de mis chicos.  Su madre me había avisado que saldría desde temprano.  Hasta que estaba por salir me dí cuenta que había olvidado mi tarjeta de débito en la oficina.  Compré todos los ingredientes para el desayuno en la tienda y el mercado pues el supermercado lo abren hasta las ocho.

Mis chicos ya estaban listos y preparamos un muy buen desayuno.  Luego venimos a mi habitación por el carnet del IRTRA y algunos pasaportes que estaban medio usados -juntamos catorce juegos-.  Como no tenía tampoco tarjeta de Transurbano nos tocó abordar un bus extraurbano, que afortunadamente aún circulan en esa vía.  Estuvimos toda la mañana en el parque, mis chicos se subieron a cuatro juegos cada uno y yo acompañé a mi chico a los carros chocones.  Los cuatro nos subimos a la rueda de Chicago.

Un poco después del mediodía salimos del parque y nos dirigimos a una librería en la que mi hija mayor empastaría un libro que planeaba regalarle a una compañera que celebraba sus quince años ese día.  Por otro lado, ese tema había sido parte del conflicto semanal con mi ex esposa.  Al final ella me había llamado el viernes por la noche para comentarme que mi hija quería que fueran juntas a esa celebración.  Por mí nunca hubo problema.

Después de empastar el libro pasamos a un Campero a comprar una pizza.  Ya nos habían cobrado cuando salió el adminstrador de la tienda a disculparse porque el horno se había descompuesto.  Me devolvieron el dinero y pasamos a la Al Macarone de la Universidad por un par de medianas.  Pasamos a almorzar al corredor de rectoría e hicimos un muy buen tiempo pues mientras estábamos almorzando empezó a lloviznar.  Aprovechamos una pausa en la lluvia y nos fuímos un poco menos de una hora a la biblioteca.

Con mi ex esposa habíamos quedado en que retornaría a mi hija mayor a las tres y media para que fueran a la fiesta de su compañera y mis chicos menores continuarían conmigo hasta la hora normal.  Con mis chicos pequeños habíamos planeado retornar a leer a la biblioteca.  Venimos a mi habitación pues mi hija quería pasar al baño y mientras estábamos preparándonos para retornar a la universidad empezó a llover nuevamente.  La lluvia se mantuvo esporádicamente por el resto de la tarde y ya no salimos de mi habitación.

Les dí un poco de tiempo en las computadoras a mis chicos, leímos un poco y jugamos una partida de Scrabble.  A las seis y media fuimos a su casa pero no había nadie.  Retornamos a leer un poco y a ver la misma parte de Mi Vecino Totoro que habíamos visto la semana anterior.  También tomamos té y panito.  Un poco después de la siete y media volvimos a verificar si habían retornado pero la casa estaba vacía.  Retornamos a mi habitación y ya estaba planeando la cena pero le dije a mi chica que llamara a su madre.  Resultó que ya venían en camino.  Mi ex esposa y mi hija mayor pasaron por los pequeños diez o quince minutos más tarde.

Después de que mis chicos se fueron -un poco después de las ocho- me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia pues habían convocado para la celebración del cumpleaños de una voluntaria que ha llegado en un par de ocasiones.  Cuando llegué ya habían cinco o seis voluntarios -y una nueva asistente- y estuvimos jugando un rato Dos.

El voluntario más grande del grupo llegó un poco más tarde con la cumpleañera y sus dos hijos -él de 18 y ella de 15- y quebramos una piñata.  Luego partimos un pastel y un poco después de las once de la noche el volutnario con el que visité el domingo pasado me pasó a dejar a mi habitación.

El domingo me desperté a las siete pues habían convocado para las nueve de la mañana en el mismo restaurante de la semana pasada.  No he estado lavando los fines de semana.  Seguí dormitando hasta las ocho.  A las ocho le envié un mensaje al voluntario avisándole que llegaría directamente al hospital -a las diez-.  A las 9:15 salté de la cama y salí corriendo a tomar el Transmetro.

Llegué justo a las diez al hospital y estuve visitando en la misma ala pediátrica que la semana anterior.  Aunque ahora no entré a la sala de cirugía que habían vuelto a asignarnos.  Me quedé en el pasillo conversando con una chica que ha estado cuidando a su hermano -quemaduras de segundo y tercer grado- por un poco más de un año.  Nos acompañó en una pequeña parte  del tiempo una doctora y dos o tres familiares más. La última media hora de la visita ingresamos con otro compañero al área de quemados.

La visita terminó a las doce y como no cargaba dinero le pedí prestado al voluntario que me invitó la semana anterior.  Almorzamos en Taco.  Estuve en el lugar con un par de voluntarios y un par de voluntarias hasta media tarde.  Cuando todos nos despedimos el voluntario me pasó a dejar a un supermercado en donde compré un cd para grabar la última distribución de Lubuntu.

Vine a mi habitación como a las cinco de la tarde y empecé a instalar Lubuntu en mi Dell Inspiron, no lo logré.  Paralelamente me puse a ver una película en mi Lenovo y me quedé dormido un poco antes de las seis.  Me levanté un poco antes de las nueve, lavé los trastes que había dejado en la pila, dejé ropa en remojo y lavé una camisa para usar hoy.  Luego ví una parte de Wanted.  Me dormí un poco después de la medianoche.

Este día el teléfono sonó a las cinco de la mañana -le puse como tres alarmas- pero me levanté al final a las 6:15, planché la camisa y un poco antes de las siete me dirigí al Transmetro pues no tenía tarjeta para abordar el Transurbano.  Pasé a comprar pan a una panadería que me queda en el camino.  Llegué a mi oficina un poco antes de las ocho y me tocó trabajar bastante en un par de documentos que había ofrecido para mañana.

Por la tarde me reuní con una ejecutiva que nos ha estado presionando con su información.  Afortunadamente aún tenemos su favor.  El compañero del BMW me había ofrecido aventón a las cinco y media.  Lo pasaron a traer un poco después de las seis pero aún estaba enviando unos correos.  La compañera de mi jefa salió un poco antes de las siete y me dió aventón a mi colonia.  Pasé a comprar pan tostado y vine a actualizar mis redes sociales y a ver si podía instalar finalmente Lubuntu.  No lo he conseguido pero instalé LAMP y Drupal en mi Lenovo -y a medias en la DELL-. 

También escribí la tarea que nos asignaron la semana pasada pero acabo de percatarme que hay un error en el módulo que estoy probando.  Estoy googleando la solución.  Acaba de empezar el martes.  Espero no dormirme muy tarde pues me espera un buen martes -tengo un par de tareas que me gustaría concluir este día- y el compañero del BMW me invitó a un partido de futbol con el área de Tecnología.  Aunque aún no he decido si iré.  A ver como va eso.

domingo, 10 de febrero de 2013

Busy week...

El martes llevé una sopa ramen, cubos de aguacate y rodajas de salchica para almorzar.  He estado comprando pan en la mañana para tomar con café.  Ese día me quedé a almorzar en la oficina.  Salí alrededor de las siete y me vine en el transurbano a mi casita.  He estado viendo las películas que me prestó una de las compañeras de mi jefa:  Flight, dos más dos y 10 años después, también Bon appetite.  Había visto una parte de esta última hace un tiempo y en esta ocasión la ví de principio a fin.  Muy buena.  Flight también me pareció buenísima, es sobre adicciones.  Diez años después está bien y dos más dos no la terminé de ver, me aburrió ver a una pareja de parejas de maduros tratando de desarrollar una relación swinger.

El miercoles no llevé almuerzo.  Bueno, llevé avena y, para evitar comentarios acerca de mis hábitos alimenticios, al mediodía salí y me dirigí a un supermercado que queda a pocas cuadras de mi trabajo.  Planeaba comprar bananos o plátanos para complementar la avena.  No había ni plátanos ni bananos.  Compré un pelador de verduras.  Iba a comprar zanahorias pero no estaban muy buenas y decidí comprarlas por la noche en el supermercado que queda más cerca de mi habitación.  Luego empecé a caminar por una calle paralela a la que había recorrido para llegar al supermercado.  En una calle bastante silenciosa encontré una grada frente a una casa clausurada y allí ingerí mi avena.

Luego retorné a mi oficina.  En el camino encontré un parquecito que me pareció el lugar ideal para almorzar.  En la noche ya no pasé al supermercado pues un poco después de las ocho de la noche y una compañera de mi jefa me dió aventón a mi colonia. Compré una carne asada y vine a cenar a mi habitación viendo películas.  Había terminado de bajar Contagion.

El jueves me fuí en el transurbano.  Es el 10% más caro pero el recorrido es más directo y no debo transbordar.  Aunque se duplica casi el recorrido a pie luego de apearme del autobús.  Volví a llevar avena y al mediodía me dirigí al parquecito que había encontrado el día anterior.  Almorcé tranquilamente y retorné a trabajar, teniendo una tarde más animada que los otros días.   Salí un poco después de las siete de la noche.

El viernes volví a abordar el transurbano.  El miercoles por la noche el vecino encargado había pasado por la mensualidad del servicio de recolección de basura y me había regalado un aguacate.  Estaba aún un poco verde y decidí dejarlo para el almuezo del viernes.  El jueves por la noche compré pan tostado para cenar y pan francés para llevar al día siguiente, también cuatro salchichas.  Al mediodía volví a dirigirme al parquecito y almorcé tranquilamente leyendo un poco de Zen Mind, Beginner's Mind.  Había planeado no salir muy tarde pues pensaba retornar a la cena de los viernes con el voluntario que vive en la misma coloina.

Al final hubo un par de reuniones y tenía que dejar enviados un par de correos pues la otra semana debo ir a mi semana de capacitación en el área de recursos humanos.  Salí un poco después de las 8:00 y la compañera de mi jefa me pasó a dejar a la casa del voluntario casi a las 8:30.  Cenamos y vine a mi casa un poco antes de las 10.  Dos días antes había empezado a leer Los Cuadernos de Maya -insisto, me encantan las historias de Isabel Allende aunque no me gusta mucho su forma de narrar- y eso continué haciendo la noche del viernes.  Terminé durmiendome casi a las dos de la mañana del sábado, incluso quedé de pasar por la voluntaria a la que le reparé la computadora en enero para la visita de la mañana.

El sábado me desperté a las 6:30, como había planeado.  Ví que tenía un mensaje en mi celular y al abrirlo me enteré que podía dormir una hora más pues la voluntaria no iba a ir a la visita por tener que acompañar a su hermana a la universidad.  Me volví a meter a la cama hasta las 7:30.  Salí a poner un poco -un mucho, realmente- de ropa en remojo y a las 8:30 me dirigí al centro para realizar una visita en el hospital general de la ciudad.  Llegué como a las 9:00 y como la reunión era a las 9:30 me fuí a la sexta avenida a desayunar, en Al Macarone.

Un poco después de las 9:40 me dirigí al hospital.  Para visitar con mi grupo oficial.  La visita estuvo buena, estuvimos con un par de bebés con macrocefalia y sus cuidadores -una madre y una abuela- y luego nos invitaron a entrar al área de quemaduras.  Nos pasamos allí casi hora y media.  Yo haciendo origami y jugando con un par de niños.  Después de la visita un par de voluntarias que son madre e hija nos dieron aventón hasta el edificio en donde trabajaba hasta enero de este año.

Pasé al restaurante de costumbre a almorzar y reunirme con el grupo de visita de la tarde.  Que no era mi grupo oficial.  La visita de la tarde no estuvo tan bien.  Llegamos solo seis personas y en el lugar de visita -un hogar de niños sin familia- encontramos únicamente a tres niños -uno en silla de ruedas- que no había ido a jugar basketbol a una cancha en una colonia vecina.  La visita duró un poco más de una hora y en ese tiempo aproveché para estarme con el niño que está confinado en una silla de ruedas.  Luego nos retiramos del lugar y retornamos al restaurante.  Las chicas del grupo se despidieron y yo me quedé un poco más.  Luego retorné caminando a mi casita -y escuchando la radio de mi celular-.

En el camino recibí un mensaje del voluntario que vive en la misma colonia contándome que había reunión a las siete en su casa.  Vine a mi habitación y me dormí un poco menos de una hora.  Luego salí a lavar el saco que estoy usando, una pantalón y una camisa.  Un poco después de las siete me dirgí a la casa del voluntario.  En donde estaban preparando un pastel de caja.  Nunca había visto que se horneara un pastel en horno de microondas pero la verdad es que les quedó muy bien.  Celebramos mi cumpleaños -me embarraron pastel en el rostro- y luego estuvimos un rato con karaoke.  Un poco antes de las once de la noche una de las voluntarias pasó a dejarme a mi casita.  Vine a ver un poco de Take this Waltz y a leer un poco de Los cuadernos de Maya.  Me dormí un poco después de medianoche.

Hoy me desperté a las 7:30 pero me quedé en mi camita hasta casi las ocho.  Me levanté a lavar el resto de la ropa que había dejado en remojo el día anterior y luego arreglé mi habitación para recibir a mis peques.  A las 9:30 los llamé y mi hija mayor me comentó que su hermana aún estaba bañándose.  Ofrecí pasar diez minutos más tarde.  A las 10 menos diez fuí por mis peques.  Venimos a mi habitación y luego de armar tres cubos de Rubik cada uno estuvimos leyendo un rato y viendo un par de videos que les tenía preparados.  También discutimos su participación en la Google Science Fair de este año.  Trataremos de gestionarlo como un proyecto.

Salimos al mercado a comprar ingredientes para preparar burritos pues decidimos ir este día al Irtra.  Compramos también una papaya para la refacción.  Un poco antes del mediodía partimos todas las verduras, queso y embutidos para el almuerzo y nos dirigimos al Irtra.  Lo primero que hicimos fue almorzar y luego nos dirigimos a visitar una parte del zoológico.  Después nos subimos todos a la rueda de chicago gigante.  Las chicas se subieron a una pequeña montaña rusa y el pequeño a unos planeadores.  Luego yo me subí con mi hija mayor y mi hijo más pequeño a los carros chocones.  Para finalizar todos nos subimos al recorrido en tren y luego compramos unos helados.  Luego retornamos a mi habitación.

Teníamos bastantes trastos en la pila por lo que nos aplicamos a la tarea.  Íbamos a ver una parte de enredados pero al verificar la hora nos quedaban únicamente tres minutos.  Los fuí a dejar a su casa.  Iba a cenar pan tostado pero al pasar a la panadería no ví buenas opciones.  Retorné a mi casa a revisar mis correos, redes sociales y a actualizar mi blog.  Espero terminar de ver Dredd y no dormirme muy tarde pues mañana me toca entrar a las siete a mi primer día de inducción y me comentaron que son bastante puntuales.  A ver como va eso.


domingo, 20 de enero de 2013

Fin de semana genial...

Ayer me levanté temprano, como a las 7:30. Había quedado con mis peques que llegaría a su casa a las 8:30 pues se suponía que a esa hora su madre ya no estaría por allí. Mi hija mayor me envió un mensaje un poco antes de las 8:00 pidiéndome que llegara a las 9:00 pues habían tenido ciertos contratiempos -andan con una especie de gripe- y su madre aún no se retiraba. Al final llegué a la casa de mis peques como a las nueve y cinco y su madre aún estaba por allí. Al parecer tuvieron un accidente con el perro -orinó en dos camas- y estaba sacando la ropa de cama.

Para ayudar un poco -o eso creí- les propuse a mis peques ir a la biblioteca de la universidad. Fuimos al tercer nivel -teníamos mucho tiempo de no ir- y estuvimos leyendo algo de Asimov, Christie y del autor de El mundo de Sofía. Un poco antes de mediodía nos dirigimos al mercado y compramos aguacates para el almuerzo y pasamos a una heladería a comprar helados de chocolate para mezclarlos con los bananos que había llevado temprano. Preparamos rodajas de banano mezcladas con cuadritos de helado y refaccionamos. Le guardamos un poco a su madre en la refrigeradora.

Luego nos pusimos a preparar el almuerzo: Salchicas en salsa y coditos con mayonesa. También guardamos un poco para su madre. Almorzamos tranquilamente y luego ibamos a jugar Clue pero mis peques tenían bastante tarea. Los acompañé un poco más de una hora mientras mi hija mayor hacía unos formatos de Artes Plásticas, mi hija segunda transcribía unas canciones nacionales y mi hijo menor marginaba páginas de su cuaderno de estudios sociales.

A las cinco y cuarto -como habíamos planeado- me despedí de mis peques pues se suponía que su madre llegaría como a las 5:30. A las seis mi hija mayor me envió un mensaje contándome que seguían con sus tareas y que todo estaba bien. Un poco antes de las seis y media la llamé y me comentó que su madre acababa de llegar. Había esperado que mi grupo de los sábados por la noche me llamara, pues era el cumpleaños de una de las voluntarias pero no recibí ninguna llamada. Estuve viendo el final de Tres idiotas y leyendo un poco. Me dormí un poco antes de las diez de la noche.

Este día me levanté bastante tarde, casi a las 8 y media. Estuve actualizando mis redes sociales y luego ordené mi habitación. A las nueve y media fuí por mis peques pero iban atrasados. Salió mi hijo menor a pedirme quince minutos más de tiempo. Me dirigí al mercado en donde compré cuatro aguacates y a la panadería por un poco de pan para el desayuno. Vine a mi habitación a bajar un par de videos de Stand Up comedy y un poco antes de las diez llamé a mi hija mayor para ver si ya estaban listos. Fuí a traerlos.

Al venir a mi habitación mis hijos me dieron sus diarios y les dí tres cubos de rubik y un problema de ajedrez para que lo resolvieran. Mientras tanto, aproveché para desayunar. Luego vimos un par de videos en mi computadora. Más tarde nos dirigimos al mercado por la fruta de la refacción y las verduras para preparar el almuerzo. Retornamos a mi habitación y refaccionamos melón. Hacía tiempo que quería filmar a mis chicos resolviendo el cubo de Rubik y aproveché que tengo baterías nuevas.  Subimos a la terraza en donde nos tomamos un par de fotografías y preparamos un video de un poco menos de cuatro minutos donde todos resolvimos un cubo.  Menos yo, me confundí en el último paso.

Luego nos pusimos a preparar los embutidos y verduras para el almuerzo: Burritos.  Un poco después de la una de la tarde nos dirigimos al IRTRA. Como eran casi las dos buscamos un lugar para almorzar y luego del masivo almuerzo estuvimos leyendo un poco. Luego compré dos pasaportes de doce juegos y nos subimos todos a la rueda de Chicago gigante. Mi hija mediana y mi chico entraron nuevamente a La Casa de Don Chebo y con mi hija mayor los esperamos, conversando un poco sobre el sinsentido de la mayoría de canciones modernas.

Luego los tres se subieron al Ala Delta, mis hijas al Ratón Loroco y mi hija mayor y mi hijo pequeño nuevamente al Ala Delta. Para finalizar mis chicas se subieron nuevamente al Ratón Loroco y luego dimos una vuelta por la periferia del zoológico. Como ya eran más de las cinco los animales empezaban a recogerse para dormir y el sitio estaba bastante vacío. Salimos a tomar un bus del Transurbano y retornamos a mi habitación. Mis chicos me ayudaron a lavar los trastes del día y luego vimos un fragmento de un Stand Up Comedy de Dane Cook y quince minutos de Tangled. Un poco antes de las seis y media fuí a dejarlos a su casa.

Como a los quince minutos mi chica mayor me envió un mensaje para que la acompañara a comprar unas pastillas contra la alergia que debía tomarse y había olvidado comprar. La esperé fuera de mi casa y la acompañé a la farmacia, luego la retorné a su casa. Como el almuerzo fue enorme -incluso me sobró un burrito para mañana- ya no cené sino que actualicé el blog que llevamos con mis chicos y el hijo de K. Luego lustré mis zapatos y preparé la ropa que llevaré mañana. Estoy viendo Prometheus -online- pero no creo que termine de verla esta noche. Quiero dormirme temprano para empezar con buen pie mi primer día en mi nuevo trabajo.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Domingo, último Convivio, Rueda de Chicago...

Al final no hubo visitas el último sábado del año.  Tampoco habrá el 31 de diciembre.  Publicaron un aviso en el grupo de visitas, aduciendo que todos necesitan descansar -especialmente quienes se encargan de organizar-.  Otros años sí ha habido.  Espero que no quede establecido este patrón para los siguientes años.  Podrían, por ejemplo, designar a otras personas para que durante esta temporada organicen -o desorganicen- visitas.  Estoy seguro que muchos lugares se quedan esperando a los voluntarios.

Realmente esperaba visitar el sábado pero, al ver que desde el jueves anunciaron oficialmente que no habrían más visitas, decidí asistir al convivio de fin de año de compañeros y ex compañeros de trabajo que organiza usualmente el compañero A.  La otra opción era ir con un grupo de voluntarios -y mucha más gente no voluntaria- a subir un volcán de Antigua Guatemala.  No me llamaba la atención esto último.

Me desperté temprano -un poco después de las seis- pero seguí, como de costumbre, dormitando un rato más.  Le envié un mensaje a Pb para que me diera jalón a la casa del Compañero A y luego, me levanté para ir a comprar un CD para quemar la imagen de Precise Pangolin para instalarlo en mi portátil más nueva.  Como a las 8:00 empecé a instalar la nueva versión LTS de Ubuntu en mi portátil, pero, como tenía más de dos años de no actualizar no pude darle upgrade a la versión instalada.  Me tocó que crear una partición en el disco e instalar la versión en forma paralela.

Dejé la máquina trabajando y salí de mi habitación como a las 9:30, había quedado con Pb que lo esperaría a las 10:30 en el comercial que está frente al edificio en el que trabajamos.  Me fuí caminando.  Llegué un poco antes de la hora al lugar de reunión y aproveché para entrar a un supermercado cercano a comprar unos embutidos, un megalitro de agua gaseosa y una bolsa de malvaviscos.  Se suponía que cada uno de los que llegáramos debía llevar lo que planeaba cocinar.

Como era de esperarse Pb y su antiguo jefe pasaron un poco tarde.  De hecho ellos también pasaron a comprar lo necesario a ese supermercado.  Terminamos saliendo del lugar como a las 11:30.  Llegamos a la casa del compañero A como a las 12:00 y fuimos los primeros.  Los otros invitados llegaron entre dos y tres horas después.  Un poco después del mediodía, mientras Pb y el otro invitado jugaban a bailar -kinetic- con la hija mayor del compañero A, yo acompañé a su esposa a preparar el área del picnic.  Encendí un fuego de los que me enorgullezco de lograr.

El almuerzo estuvo bárbaro.  Al final llegamos como seis o siete.  Dos personas más de la oficina, con su respectivo consorte.  Dos ex compañeros, uno con su esposa y dos hijos.  Compartí los embutidos que había comprado con Pb y ellos me proporcionaron carne asada.  Alguien más obsequió pollo adobado y al final terminamos en la sala del compañero A con café y magdalena.  Como a las seis de la tarde nos despedimos y Pb pasó a dejarme un poco antes de las siete a mi habitación.

Vine a terminar de instalar Precise Pangolin, luego VirtualBox, luego Windows Xp dentro de VirtualBox y al final el programa para la declaración anual de impuestos dentro de Windows XP.  También estuve conversando sobre FB con mi amiga de Antigua.  Precise Pangolin trabaja muy bien.  De hecho siento hasta más eficiente mi portátil.  Dejo de usar por un tiempo Chrome.  Vuelvo a Firefox.
Al final me dormí como a las dos de la madrugada entre instalación de lo necesario y configuración de algunos programas.


Hoy me desperté a las siete.  Continué dormitando hasta un poco después de las ocho y luego estuve revisando mis correos y blogs.  También leyendo un poco de State of Wonder -aún voy por el segundo capítulo-.  A las nueve me levanté finalmente,  a ordenar mi habitación y prepararme para recibir a mis peques.  Fuí por ellos a las 9:25.

Mi chico no traía su cuaderno en donde escribe sobre su semana porque había olvidado actualizarlo entre semana y su madre no le permitió escribir este día.  Venimos a comernos los últimos chocolates de la temporada y a ver un par de videos que había conseguido sobre El Bosson de Higgs, La Teoría de Cuerdas, La ciencia y la música y Sueños Lúcidos.  También publicaron sus primeras entradas en el blog con el que planeamos intercambiar mensajes con el hijo mayor de mi amiga Kr de Portland.  Luego salimos a comprar la refacción: Melón y naranjas.

Refaccionamos en el patio y empecé a preparar los ingredientes para los sandwiches que nos llevaríamos al IRTRA.  Luego preparamos entre todos los Sandwiches:  Aguacate, jamón, salami, tomate, queso, zanahoria rallada, ketchup y mayonesa.  Quedaron muy bien.  Luego de tener preparados los sandwiches nos dirigimos al IRTRA.

Lo primero que hicimos fue buscar un lugar para almorzar, pues ya eran como las dos de la tarde.  Llevábamos, además de los sandwiches, un litro y medio de agua gaseosa y una bolsa de snacks salados.  Luego del almuerzo compramos un pasaporte para doce juegos.  Ingresamos a una nueva atracción que es como un recorrido guiado sobre un personaje legendario -y mítico- de nuestra cultura: Don Chebo.  Luego nos subimos a la Rueda de Chicago más grande que he visto en mi vida.  Treinta y cinco metros de diámetro.

Mi hijo estaba reacio a subir pero le aseguré que todo estaría bien, que subiríamos los cuatro en la misma canastilla.  La verdad es que hasta a mí no me gustó mucho al principio -nunca me han gustado, realmente-.  Al final mi hijo pidió que volvieramos a subir, por lo que luego de un rato de juego en el área de Dinosaurios retornamos a la Rueda de Chicago y nos subimos nuevamente.  Luego retornamos a mi habitación.

Habíamos quedado en jugar Clue pero faltaban como veinte minutos para que los fuera a dejar al retornar a mi habitación.  Preferí que vieramos un capítulo de Phineas and Ferb y luego fuí a dejarlos a su casa.  Les había comentado a mis peques que mañana les llevaría el pastel que me había ganado la semana anterior.  También les comenté que le pediría a su madre que me los dejara el martes.  Me indicaron que lo más seguro es que si estuvieramos el martes juntos.  Cuando fuí a dejarlos aproveché para hablar con mi ex esposa acerca del pastel y el martes.  Me comentó que tenían planes para el martes.

Voy a llevarles mañana el pastel y a contarles a mis chicos que no podremos salir el martes.  Me imagino que ya lo sabrán ellos.  Pasé al supermercado a comprar una cajita de Té y a la panadería a comprar pan tostado.  No había pan tostado por lo que decidí no cenar.  Igual no tenía mucha hambre.  Al final me comí un par de chocolates que estaban aún empacado en una taza que había comprado para el intercambio -que ya nunca se realizó- en nuestro grupo de los sábados por la mañana.


domingo, 18 de noviembre de 2012

Happy weekend... -dammit-

El sábado había decidido visitar con un grupo diferente -ni con el oficial ni con el que visito usualmente-.  Quería devolver El Inquisidor.  Me levanté bastante temprano y me dirigí al McDonald's que queda cerca del asilo de ancianas más caro de la ciudad.

La visita estuvo bien.  Devolví el libro y volví a estar como un ahora con la anciana negra con la que usualmente llego a conversar a este lugar.  Después de la visita fue el problema.  Estabamos realizando la retroalimentación de la visita en la parte trasera de McDonalds -había una buena sombra en el portón de una casa- cuando un par de tipos se bajaron de un automovil, uno de ellos cargó una bala en la recámara de su escuadra y empezó a quitarnos los teléfonos -yo estaba jugando pac man en el Iphone 5 de la encargada del grupo-.

Total que hasta allí llegó la retroalimentación.  La mayoría de jovenes empezó a llamar a sus casas para avisar lo que había pasado y la mamá de la encargada del grupo llegó a traerla.  Uno de los voluntarios me dió aventón en su motocicleta hasta una estación del transmetro y allí lo abordé.  Hasta la universidad.

En la tarde visité por primera vez un hospital psiquiátrico de la misma zona en la que vivo.  Llegamos solamente seis voluntarios.  El lugar es bastante bonito, supuestamente es propiedad de un psiquiatra.  Muchos de los pacientes están allí por adicciones a estupefacientes.  Incluso estuve conversando con la enfermera en jefe sobre la historia clínica de un par de pacientes.

Luego de la visita regresé caminando a la universidad.  Me costó como media hora caminar entre una multitud para avanzar un par de calles, pues desde la universidad empezaban a salir las carrozas del desfile navideño que organiza uno de los grandes bancos del país.  Compré un hot dog y unas galletas y esperé allí a un par de integrantes de mi grupo de los sábados por la noche.  Estuvimos viendo el desfile hasta que terminaron de salir las carrozas -ocho o seis-  y luego nos fuimos a la casa de una de las líderes de este grupo.

En esta casa estuvimos viendo un poco de videos musicales, luego cenamos tamal y chocolate y celebramos -otra vez- el cumpleaños de uno de los miembros del grupo -el que llegó tardísimo el sábado pasado-.  Un poco antes de la medianoche nos retiramos de este lugar y con el voluntario que vive en la misma colonia fuimos a dejar a otro par de voluntarios a una colonia casi al final de la Avenida Petapa.  Un  poco antes de medianoche ingresé a mi habitación.  Me dormí viendo Unknown.

Este día me levanté temprano -ocho de la mañana- pues tenía que lavar mis camisas de la semana.  Como a las 9:00 ya había lavado y tendido la ropa y me puse a ver un poco de Unknown.  Como a las 9:20 me llamó mi hija segunda para pedirme que los pasara a traer con cinco minutos de retraso.  Como no había ordenado mi habitación me levanté a barrer y arreglar un poco y como a las 10 menos veinte fui por mis peques.

Estuvimos en mi habitación refaccionando -plátanos y bananos- y viendo un par de videos que había bajado entre semana.  Les presenté la computadora y les comenté que faltaba para que se las entregara.  Al mediodía salimos a comprar los ingredientes para preparar burritos y un poco después de mediodía nos fuimos al IRTRA.  Lo primero que hicimos en el IRTRA fue buscar un lugar para almorzar.  Lo que estuvo un poco difíficl pues el parque estaba atestado de visitantes.  Al final encontramos un pequeño lugar con sombra a un costado de las mesas de picnic.

Compramos un pasaporte de doce juegos y fuimos a conocer la nueva atracción del parque: Mi Barrio.  Mis chicos se subieron a tres juegos cada uno y nos retiramos del lugar un poco antes de las seis.  Pasamos a mi habitación por sus sueters y los diarios y los fuí a dejar a su casa como a las 6:30,  pasé a la panadería a comprar pan tostado pero no había.  Planeo ver otra vez Unknown -o al menos una parte- y no dormirme muy tarde para empezar una buena semana en el trabajo.