Mostrando entradas con la etiqueta celular. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta celular. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de junio de 2025

Aparatos... Gadgets... Gadgets...

De las primeras compras que realicé cuando empecé a trabajar como ingeniero fue una computadora -lo primero creo que fue una cama y una bicicleta-: era una pc usada con un monitor ámbar -o verde, no recuerdo-.

Y es que la tecnología ha sido -desde mi adolescencia- uno de mis temas favoritos; recuerdo que por mi época universitaria tenía una revista con modelos de varias computadoras personales; que, por ese tiempo, no podía adquirir.

Desde esa primera PC -que envié al final a la casa de mis papás, cuando empecé la convivencia con la madre de mis hijos- casi siempre he tenido una computadora: fue en una de estas que mis hijos aprendieron a leer -antes de que cumplieran tres años-.

Y es el regalo que les realicé a cada uno de mis hijos -en lugar de una fiesta, que es lo que se acostumbra por estos lados- cuando fueron cumpliendo los quince años: una computadora portátil, nueva, de paquete.

De hecho esas fueron las primeras tres computadoras que compré nuevas; el resto siempre lo iba adquiriendo de segunda mano; pero, en general, cumplieron su función: mantenerme al día con la tecnología -y un poco de programación-.

En mi segundo viaje al Imperio del Norte compré mi primer dispositivo móvil (inteligente): un compañero de trabajo -y buen amigo- estaba cambiando de celular, y me vendió -en cincuenta dólares, creo- su Palm Pilot.

Aunque no, eso fue en mi último viaje al Imperio; en el segundo había comprado -en ebay- una palm de las que aún usaban stylus para ingresar información en la pantalla; la del tercer viaje tenía un teclado qwerty físico.

Fue también en el tercer -y último- viaje que compré mi primera computadora portátil: en el lugar en el que realizaba trabajo voluntario adquirí un par de laptops reconstruidas; la primera fue una Dell que me costó menos de cien dólares, la segunda era una Lenovo. 

 Ambas eran bastante antiguas para la época -dos mil ocho-, la batería apenas aguantaba y el wifi costaba que funcionara; pero aún así podía conectarme a la red desde el exterior de algunas tiendas -o desde el interior de las bibliotecas-.

Las dos computadoras las traje conmigo en el último viaje de vuelta; y fue con una de ellas que hackeé el wifi del vecino en la habitación en la que viví casi una década; ambas me aguantaron más de cinco años luego de que las comprara.

La siguiente me la envió mi amigo científico a quien apoyé en algunas clínicas de Linux en el lugar en el que realizábamos trabajo voluntario; creo que le envié de vuelta sesenta o setenta dólares; las siguiente dos también me las envió el mismo amigo, aunque esas no me las cobró.

Esas dos las usé por el siguiente lustro; hasta que, la última me dejó a principios del presente año; y entonces compré la primera computadora nueva para mi uso personal: la Lenovo que utilizo ahora para cuestiones que no tienen que ver con mi trabajo -para eso uso la de la misma marca que me proporciona la empresa-.

En el caso de los celulares; después de perder el Huawei en el viaje a la Suiza Centroamericana, compré un Samsung; y ahorita voy por el tercer dispositivo de la misma marca; lo uso principalmente para hacer Duolingo y jugar ajedrez. 

También fue para avanzar en Duolingo que compré mi primera tablet -ayer compré la segunda-: el celular que usaba en ese tiempo tenía una pantalla pequeña y se me dificultaba responder los ejercicios escritos.

Pero la tablet no me funcionó para eso: la versión Go de Android que tenía instalada no funcionaba bien con la app de Duolingo; entonces la empecé a utilizar nomás para leer -y jugar algunas veces ajedrez-; y me acompañó hasta hace un par de semanas.

Uno días antes empezó a perder carga con mucha rapidez; la estuve utilizando conectada, pero un día ya no encendió; la dejé sobre una caja de plastico que tengo en mi estantería de la ropa; y un par de días más tarde la batería estaba completamente inflada.

Entonces utilicé el Kindle para continuar leyendo; lo que fue una molestia por dos razones: la primera es que el format que el lector que este modelo trae no lee archivos epub; nomás mobi; así que tuve que convertir los siete libros a medias a este último formato.

La otra cuestión fue que me empezó a cansar mucho la lectura: la pantalla del Kindle no brilla -se supone que es una ventaja porque es como si fuera papel-; pero, con mi estado actual de la visión -uso lentes de lectura desde hace casi diez años, utilizar una lámpara me cansaba demasiado rápido la vista.

Por eso, y porque ví hace un par de día que el Kindle estaba perdiendo muy rápido la carga -tiene como ocho o nueve años de edad- decidí adquirir una nueva tablet; la anterior la había comprado justo en los días de la pandemia y era marca EPIK -o sea, genérica-.

Estuve buscando en internet algunos modelos parecidos en tamaño; y ayer que fuimos a los supermercados en dirección norte le pedí a Rb que pasaramos a Office Depot: había visto una tablet de ocho pulgadas marca RCA.

Nos tocó que salir con paraguas y chumpas pues la lluvia ha estado cayendo de forma intermitente; y en esa tienda de Office Depot no tenían el modelo -era una oferta disponible únicamente en algunas tiendas-.

Después de Office Depot pasamos a Dollar City y luego al supermercado; había decidido pasar el sábado a la sucursal de la primer tienda, a adquirir la tablet; pero, justo saliendo del supermercado Rb me sugirió pasar a una tienda de electrodomésticos a mitad del camino

Y resultó que solo tenían en existencia dos tablets; la más barata, una Samsung A9, costaba ciento veinte dólares dólares (la de la otra tienda costaba un poco menos de cien); por lo que utilicé la tarjeta de Rb para comprarla.

Por la noche le instalé un lector que maneja los dos formatos de los libros que estoy usando (Epub y Mobi) y además, empecé a utilizar una aplicación online para mejorar mi nivel de ajedrez.

También, ayer empecé a ver una película de Studio Ghibli que no fue dirigida por Miyazaki: The Cat Returns; el día anterior -o dos días antes- había terminado de ver la primera de este director -de las exitosas, al menos-: Porco Rosso.

Y a ver cómo sigue eso... 

martes, 11 de diciembre de 2012

Martes, almuerzos, regalos y disapointment...


El domingo que fuí al mercado con mis chicos compramos cuatro aguacates.  En el almuerzo utilizamos sólo dos.  Guardé el otro par de aguacates para los almuerzos del Lunes y Martes.  El lunes pasé a comprar un par de salchichas a la tienda y llevé uno de los aguacates y una sopa que tenía desde hacía algunas semanas en mi habitación.

El día estuvo medio tranquilo.  Estuvimos trabajando con mi jefe en la prueba de la misma funcionalidad que trabajamos la semana pasada.  También estuvimos reunidos una parte de la tarde para verificar algunos tiempos de prueba que se debían planificar durante una reunión del martes por la mañana.  Al final salí un poco antes de las seis y me vine directo a mi casita.  Vine a ver los últimos dos capítulos de The Big Bang Theory que había bajado durante el fin de semana y el último capítulo de la primera temporada de Homeland.

Por la mañana había encontrado a mi ex jefa en Skype y le había agradecido la buena referencia que le había dado a su ex compañera de trabajo sobre mi rendimiento.  Al mediodía había preparado la sopa que llevé y había bajado a almorzar al tercer nivel.  Continué leyendo Cartas a Adriana.

Este día se suponía que tendríamos una reunión con el jefe de mi jefe a las 9 de la mañana.  Llegué un poco antes de las ocho y empecé a trabajar en la comprobación de una funcionalidad que teníamos pendientes con nuestro cliente en el país vecino del norte.   Además, como ayer antes de retirarme mi jefe me había pedido que le comprara un pastel y un café a su amigo secreto -mi supervisora favorita-, pasé antes de subir a Mc Donald's por el encargo.  Parte del café se me cayó subiendo las gradas.

La novedad este día era que ya varios compañeros habían enviado su listado de regalos sugeridos para el amigo secreto.  Yo había estado barajando algunas posibilidades los últimos días y al final envié como sugerencias: Un juego de Clue -en inglés o español-, un vale para una zapatería, un gadget o un vale de alguno de los almacenes más grandes de la ciudad.  El jefe de programación aún no ha enviado sus sugerencias.

Mi jefe llegó un poco antes de las 9:00 y me indicó que yo no entraría a la reunión que estaba planificada pues me había programado una reunión de capacitación con la subsidiaria en uno de nuestros vecinos del sur.   Al final no se dió la reunión, el maestro de ajedrez de la oficina era quien llevaría la voz cantante pero no pudo hacer que los convocados de la subsidiaria se presentaran a Skype.  Mientras esperábamos si se daba o no la reunión estuvimos conversando un poco sobre filosofía y relaciones.  El maestro de ajedrez de la oficina acude a un grupo gnóstico y practica meditación.

Aprovechando el aguacate sobrante esta mañana había comprado pan y jamón y preparado unos panitos, tres.  Me comí uno a media mañana y al medio día bajé con el resto y la avena a almorzar al tercer nivel, junto con Cartas a Adriana.  No tomé mucho tiempo de almuerzo pues había planeado empezar con las compras navideñas.  Acudí a una tienda de electrónicos a comprarle un celular a mi hija mayor, el que está usando está apagándose constantemente.

Después del almuerzo seguí trabajando en la misma asignación de la mañana y participé en una reunión a la que mi jefe no pudo acudir.  Un poco antes de salir de la oficina revisé mi correo de Outlook y me percaté que había una oferta -realmente era de ayer- para Analista de Procesos, cuando ví el correo me pareció conocida la dirección y al investigar un poco más en Google, encontré que era para la misma posición para la que me habían entrevistado la semana pasada.

Tuve un bajón de ánimo bastante fuerte.  La verdad estaba contando con esa oportunidad.  Por otra parte, he estado repitiéndome que debo seguir trabajando tan bien -o mejor- de como lo he estado haciendo durante este año, eso hasta que realmente tenga otra oportunidad, o de hecho, me toque renunciar.  Finalmente me puse a buscar un par de artículos para continuar avanzando a pesar de las decepciones.

Un poco después de las cinco y media recibí una llamada, la verdad casi no se escuchaba, ya que por la altura de la oficina la señal es muy irregular.  Le indiqué a quien me llamaba que le devolvería la llamada y entré a una pequeña sala de reuniones.  La que llamaba era la misma persona que la semana pasada.  Me llamaba para una entrevista con su jefa -el segundo paso- el día de mañana a las 5:30.  Así que mañana tengo que volver a pedir permiso en mi trabajo para salir una hora antes.

Un poco antes de esta escena le había enviado un mensaje por Facebook a mi mejor amigo en Portland, en Yahoo News había salido una encuesta con las carreras más satisfactorias y el Bombero Municipal estaba en la segunda posición.  Mi amigo andaba por Facebook y me contestó el mensaje, agradeciendo el mensaje que había dejado en el libro de visitas de la esquela de su abuelo el fin de semana.  Intercambiamos un par de mensajes más.

Un poco después de la hora de salida me retiré de mi oficina.  En el camino llamé a mis peques para verificar si estaban siguiendo el curso de inglés que les pasé el domingo.  Me recibió mi hija mayor con la novedad que habían comprado unas pericas australianas -el domingo me habían comentado algo-.  Hablé también con mi hija segunda y mi chico para que me pasen este domingo el listado de sugerencias para sus regalos esta navidad.  Ya solo me faltarían dos regalos.

Vine un poco antes de las siete a mi habitación a limpiar un poco el baño, previendo que si avanzo en el proceso del banco me tocará recibir una visita domiciliar.  También a ver los primeros capítulos de Homeland segunda temporada.  Este día el compañero A me pasó los últimos seis capítulos de los once que lleva ahorita la segunda temporada.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Lunes, asalto -otra vez- casi...


Hoy me costó levantarme.  Se está convirtiendo en la historia de mi vida.  A pesar de todo llegué a las 7:58 a mi oficina.  Me llevé un billete de 20 para el almuerzo -usualmente los lunes compro una pizza personal- y olvidé llevar monedas para comprar el pan con el que desayuno usualmente.  Aprovechando -y debido a que durante el fin de semana como de más y a que he sobrepasado completamente mi presupuesto mensual- decidí no comer un par de días.  En la mañana estuve trabajando con la única programadora de la oficina pues la asignaron para que me apoye en el desarrolo de unas pruebas.  Al mediodía preparé la avena que había llevado y bajé a almorzar al segundo nivel.  Continúo leyendo Wolf Brother.

Luego del almuerzo continué con la misma actividad.  En la oficina están nuevamente los supervisores de Tecnología de las oficinas de Latinoamérica que atendemos por lo que el ambiente está bastante formal.  Había planeado salír un poco después de las seis, ya que la asignación actual está bastante pesadita pero un poco antes de las cinco y media mi jefa me indicó por Skype que debía retirarme a mi hora.  Mis chicos me habían llamado avisándome que no habían podido instalar un par de juegos para pc que les grabé en la memoria el día anterior y había llamado a mi ex esposa para ver si podía pasar esta noche a ver la computadora.

Cuando estaba a un par de cuadras de mi casa una moto se detuvo justo en la intersección de la calle con la avenida -venía yo sobre la calle y la moto sobre la avenida-.  Venía el motorista con un pasajero y me pareció amable que me diera tiempo de pasar.  Como a media cuadra colocaron la moto a mi lado y el conductor me indicó que les diera -sin hacer relajo- mi celular.  Otra vez no supe como reaccionar, tranquilamente saqué mi celular del bolsillo del pantalón y se lo entregué al pasajero de la motocicleta.  No se como el conductor se dió cuenta que mi celular era de los baratos y le indicó al acompañante que me lo devolviera -devolvele esa su m$#&**&-.  Me indicó que me quedara tranquilo y se fueron.  Intenté ver la placa -simple curiosidad- y me di cuenta que no cargaba.

Vine a mi habitación a tratar de bajar un emulador para los juegos que le dí a mis peques y un poco después de las 8:00 me dirigí a su casa.  Estuve un poco menos de una hora tratando de instalarles otros juegos -no pude instalar el emulador- y luego retorné a mi habitación.  Espero no dormirme muy tarde pues esta semana se ve bastante cargadita.  Las personas de IT de las oficinas que atendemos estarán hasta media semana y la programadora que me está apoyando con las pruebas descansa Jueves y Viernes.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Illness... gajes del oficio...

El domingo me dormí bastante rápido, al final el desánimo que había estado sintiendo en el día no era solo por enterarme de como les va a mis chicos, también había una intoxicación alimenticia en proceso.  Creo que el estado de ánimo tiene mucho que ver en desarrollar o no una dolencia.  En fin, no se si la intoxicación me puso mal o el ponerme mal hizo que me pegara la intoxicación.  Durante el domingo, además del desánimo anduve con dolor de cabeza la mayor parte del día, cuando retorné con mis chicos de la universidad me tomé unos acetaminofén y al menos el dolor de cabeza desapareció.

Ayer me levanté un poco antes de las 6, sintiéndome bastante mal, otra vez de la cabeza y ahora también del estómago.  Como debía llevar el desayuno a la reunión con mi jefa pasé por la panadería a comprar un par de croissants y a la tienda de la esquina a comprar un jugo Kerns de manzana.  Llegué a la oficina como a las 7:00.  Por supuesto no había llegado nadie.  La señora de la limpieza llegó como a las 7:30 y mi jefa un poco antes de las 8:00.  Un poco después de las 8 nos reunimos.  Mi jefa me preguntó el motivo de mi enfado -tenía mala cara de seguro- y le comenté que me estaba sintiendo mal del estómago.  De hecho interrumpí un par de veces la reunión para correr al baño.  Me ofreció retirarme y continuar trabajando desde mi casa si me sentía muy mal pero me hice el macho y continúe en la oficina.

Me puse bastante mal.  La otra razón para no retirarme a mi habitación fue que debía depositar la mensualidad de mis chicos.  Al mediodía bajé al banco -me estaba sintiendo muy mal-, retiré dinero de mi cuenta de ahorros y deposité la misma cantidad en la cuenta de mi ex esposa.  Sentí fiebre y escalofríos mientras hacía la cola del segundo banco.  Retorné lo más aprisa que pude a mi lugar y continué con mi jornada, pues tenía un poco de retraso en la tarea que estaba realizando.  Durante la tarde me fuí poniendo peor.  Acudí un par de veces más a los servicios y a media tarde casi dejé de trabajar en mi escritorio.  Finalmente acudí al botiquín que tiene la secretaria y tomé Peptobismol, para controlar el estómago, al menos.  No conseguía el ánimo para redactar el correo que debía enviar con el resultado de la tarea que acababa de finalizar.

Un poco antes de la hora de salida convocaron a la reunión del pastel por los cumpleañeros del mes.  No había comido desde la mañana pero no tenía hambre, sin embargo, como había estado leyendo que en casos de intoxicación alimenticia es una buena medida consumir pan, me esforcé -poco- y me comí la parte del pan del pastel que repartieron.  Un poco antes de las seis le pregunté -por Skype- a mi jefa sobre su hora de salida y le pedí aventón a mi casa.  La verdad no me sentía con ánimos de retornar a mi casa, caminando o en autobús.  Al final mi jefa salió como a las 18:30 y me dió aventón.

Había quedado el domingo con mis hijos que los llamaría el lunes por la noche para confirmar si no asistirían al conservatorio ese día, para pasar el día juntos.  Me había quedado sin saldo en el celular desde el sábado.  Como no me sentía nada bien me vine a tirar a mi cama y empecé a conversar conmigo mismo -en inglés- sobre lo mala que es mi vida y que lo único que me importa en el mundo son mis chicos, que sino, no valdría la pena.  Deliraba -o talvez no-.

Como a las 9 me llamó LG.  Creí que después de lo ocurrido el sábado -unfriend en FB incluído- ya no volvería a llamarme, como necesitaba de todos modos levantarme a comprar tiempo para el celular contesté la llamada.  Estuvimos conversando un rato, ella incluso bromeó sobre la posibilidad de que los panqueques hubieran tenido la culpa y no tuve el ánimo de contarle que no había probado sus panqueques.  Después de terminar la llamada me conecté a mi cuenta que administro por internet y le cargué un poco de tiempo a mi celular.  Llamé a mis chicos y quedamos en que llegaría por ellos a las 10:00 de la mañana.

Continué durmiendo -ni siquiera me levanté a lavarme los dientes- hasta las 9:00 de ayer.  Me levanté todavía bastante mal pero ya con visos de recuperación.  Me bañé, cambié mi ropa de cama -no entraré acá en muchos detalles- y fuí por mis chicos un poco antes de las 10:00.  Les comenté mi estado de salud y lo que había pasado el día anterior y les dije que no podríamos salir a lugares muy lejanos por cuestiones de logística.  Nos estuvimos en la mañana en mi habitación con los cubos de Rubik y Scrabble -también online-, vimos un capítulo de Phineas y Ferb y compramos galletas , jugo de melocotón -para ellos-  y gaseosa -para mi- para la refacción.

Después del mediodía nos dirigimos a una pizzería que no queda muy lejos de mi habitación -aunque si más lejos de la universidad- y compramos unas pizzas personales -para ellos- y un poco de wantán -también para ellos- en un restaurante chino que encontramos en el camino.  Retornamos a mi habitación a almorzar pues creyendo que la universidad no estaría abierta -de hecho lo estaba- no había sacado trastos.  Después de almorzar jugamos un poco de damas chinas, luego lavamos los trastes y como había sido un día no muy normal vimos un poco más de una hora de Rango -la terminamos de ver-.  Después de la película todavía jugamos un par de partidas de Dos y luego los fuí a dejar a su casa, alrededor de las seis.

Después de retornar a mi habitación sentí un poco de hambre pues, a excepción de unos mordiscos a un par de wantán y unas cuantas galletas no había comido desde el día anterior.  Preparé una sopa de vaso y estuve viendo una parte de Eurotrip y jugando un poco de BrutalChess.  Me dormí un poco después de las 10:00.  Todavía estuve conversando un poco con mi mejor amiga del voluntariado.  Creo que iremos este fin de semana a ver The Avengers.

Hoy me levanté un poco antes de las 7:00.  Planché mi camisa, me bañé, preparé avena y me dirigí a mi trabajo.  Llegué un poquito antes de las 8:00.  Mi jefa llegó como a las 9:00 y me estuvo pidiendo bastante información para un par de reportes que debía presentar durante el día.  No me desagrada ayudarla -de hecho se que es parte de mis obligaciones-, pero percibo que esto lo toma como algo que debo de realizar sin dejar de lado lo que esté trabajando en el momento.  Y me desespera muchas veces con la forma de obtener la información.

No salí a almorzar.  En la mañana solo tomé un café y al mediodía tomé la avena que había llevado.  Después del mediodía mi jefa me asignó para cubrirla en una reunión bastante larga -al final duró un poco más de tres horas-.  Como a media reunión -el teléfono es de altavoz- me llamó a la sala en donde nos reunimos frecuentemente.  Me pregunté qué habría hecho para que me sacara de esa reunión pues era una de las vitales de nuestra función.  Al final en la sala estaba ella en reunión con su jefe, estaban revisando uno de los documentos para los que me había estado pidiendo información.  El jefe máximo estaba cuestiónando a mi jefa sobre un punto que ella no podía explicar claramente -yo tampoco pude-. Al final -entre los tres- aclaramos el punto y luego me disculpé pues tenía que regresar a la otra reunión.

Después de la reunión -era una hora después de la 'hora de salida'- retorné a mi escritorio a concluir la tarea en que había estado trabajando desde ayer por la tarde.  Mi jefa estaba en su lugar pero la ví muy concentrada en su pantalla.  De hecho le devolví uno de los estandares que me había prestado.  Como a la media hora se retiró.  Como había llegado otra de las asignaciones que tienen prioridad total antes de que concluyera lo que llevaba entre manos me demoré media hora más en salir.  Al final iba a retirarme a las 7:00 pero surgió otra tarea por la cual mi jefa había tenido una diferencia con la supervisora más antigua ayer.  Para evitar conflictos entre áreas terminé también esta y salí alrededor de las 7:30.

Estaba saliendo del edificio cuando recibí un mensaje de texto.  Era mi hija mayor comentándome que mi hijo menor quería que lo llamara.  Los llamé.  Mi hijo quería contarme que había logrado armar únicamente dos lados del cubo de Rubik.  Ayer les permití que se llevaran un cubo cada uno -y un juego de dados de bolsillo a mi chico-.  Armar sólo dos lados de un cubo de Rubik es casi tan -o más-  complicado que armar los seis lados.  Al final me contó mi chico que lo había logrado en dos ocasiones aunque aún no tenía muy claro la forma de hacerlo.  Le comenté que ese era el chiste, lograr llegar al método.  Lo felicité sin embargo por el logro.  Hablé un poco con mis chicas y luego hablé un poco con mi ex esposa.

No se si me arrepentiré.   Creo que debemos hablar.  Por el bien de los chicos espero.  No será sencillo. Las diferencias que hay y siempre habrán.  También le comenté que no me parecía adecuado que fuera un tiempo de los cinco cuando habláramos.  No quiero que mis chicos se ilusionen con algo que yo no dejaré que suceda.  En fin.  Hablamos unos minutos.  Al parecer bien.  La conversación con mi ex esposa duró lo que me tardé en cruzar Miraflores -usualmente lo cruzó cuando salgo de noche de mi trabajo-.  Como a medio camino de Miraflores oí que alguien gritó mi nombre de voluntario.  Volteé a ver y era una chica con la que visitamos en alguna ocasión.  Como iba un poco sombrío con la conversación devolví el saludo de lejos.

Entré a mi habitación un poco después de las 8:30.  Me preparé té y cené el último par de galletas del paquete que compramos ayer.  Puse ropa en remojo -me urgía- y traté de bajar otro poco de Eurotrip.  No he podido.  Al menos ya tengo tres salidas en las cuales le gano a Brutal Chess la mayoría de las veces.

lunes, 5 de septiembre de 2011

Nuevo celular...

El sabado del aniversario de FdS estuvo bien. Pase por mis chicos a las 9:30 y nos fuimos al parque en donde se realizan las convocatorias y el entrenamiento de nuestro grupo de voluntarios. La actividad fue planeada como una pequeña feria y a mis hijos les encantó. Estuvimos cantando, participando en algunos juegos y al final nos retiramos como al medio dia del lugar. A pesar de que se habia prohibido jugar con lodo algunos voluntarios andaban cubiertos completamente del mismo. Estuve a punto de ser incluido en estos juegos pero me disculpe por andar con mis peques. Una voluntaria nos prestó el ultimo libro de la trilogia infantil de Isabel Allende: El bosque de los pigmeos.

Despues de la celebracion nos dirigimos a la universidad para la hora mensual de internet de mis chicos. Luego compramos comida china, comimos en la universidad y pasamos un rato a la biblioteca. Vimos un poco de Megamente en mi habitacion y fui a dejarlos a su casa a las 6 de la tarde.

El domingo me levante tempranisimo -como a las 5:00-, me fui caminando a la estacion de buses de San Cristobal pero no habia aun buses a esa hora -eran las 6 de la mañana-. Afortunadamente habian taxis que hacian el recorrido hasta donde debia llegar y el precio no era muy elevado. Todo el dia estuvimos en una actividad de Cuerdas -medias, me parece-. Desayunamos, hicimos algunas dinamicas de integracion de equipos, luego, refaccionamos; mas dinamicas al aire libre. Almorzamos y luego hicimos dinamicas en el aula -se desato una tormenta bastante fuerte, rezago de Irene, me parece-. Terminamos la actividad como a las 6:30. Mi jefa me dio aventon a mi casa y vine a encontrar mi habitacion inundada: El pasillo se habia inundado y el agua se habia colado por la puerta frontal de mi habitacion. Por estar todo el dia afuera el agua habia cubierto -casi- completamente el piso de mi habitacion. Me estuve rescatando los papeles que pude, poniendo en alto lo mojado y trapeando hasta las 9:30. Luego me dormi.

El Lunes, el jefe de mi jefa queria continuar con el trabajo que me habia absorbido toda la semana anterior pero, luego de entregarle mas informes, dejo pendiente la revision. Como era la ultima semana del mes me toco entrar todos los dias a las 7:00 y salir -casi- a las 7:00. Estuvimos el Lunes por la mañana en una conferencia con el todopoderoso del grupo empresarial. El martes por la mañana y por la tarde en capacitaciones especificas. El miercoles celebramos los cumpleañeros del mes y realizamos una dinamica sobre el libro asignado. El jueves por la mañana asistimos a un acto civico inaugurando el mes patrio. Por la tarde mas capacitacion y el viernes lo mismo, mañana y tarde conferencias. El miercoles, jueves y viernes estuve trabajando en uno de nuestros puntos externos, me toco viajar en autobus por casi una hora al ir y volver desde este lugar.

El jueves habia hablado con Axl y nos habiamos puesto de acuerdo para cenar el viernes. El viernes Yv me llamo, comentandome que se habian puesto de acuerdo con Axl para que cenaramos en grupo en su casa. El viernes por la mañana consegui -finalmente- un cubo de rubik. Lo compre en la calle y me costo como un dolar y medio, marca china pero me parecio adecuado para aprender a resolverlo. Me pase todo el dia dándole. No pude trabajar en la noche sobre su solución pues me quede temporalmente sin Internet en mi habitación.

El viernes sali como a las 6:00 de mi oficina. Pase a una clinica a un par de cuadras de mi trabajo por Axl, quien tenia una cita con su dentista. Axl me comento que la presion en su trabajo estaba llegando a niveles demasiado fuertes y que habia renunciado. Que su jefe venia de mejico la siguiente semana para coordinar la transicion. No se si es tan serio como lo dijo, pero me solidarice completamente con ella, la presion en mi trabajo tambien esta llegando a niveles cercanos.

Cenamos con Axl e Yv y estuvimos conversando y luego viendo el partido de las eliminatorias hacia el mundial Brasil '14. Guatemala es el equipo mas fuerte de su grupo y le propino una goleada 4-0 al pais caribeño. Despues del partido continuamos conversando y Axl me pasó a dejar a un par de cuadras de mi casa como a las 11:00.

El sabado por la mañana visite el mismo asilo que visite con un grupo de otra generacion/constelación hace casi un mes. Me parecio muy interesante el interactuar con un anciano que no puede hablar, ver ni escuchar. Puede, sin embargo, escribir unas cuantas palabras. Estuvimos interactuando un poco con una guitarra y le preste el cubo de rubik. Luego de la visita almorcé en el restaurante de costumbre y por la tarde visite el area pediatrica del hospital del centro historico. Estuve una gran parte de la visita con una niña de siete años con la sonrisa mas bella que he visto en mucho mucho tiempo. Me recordó bastante a mi segunda hija cuando era bebe. Me parece que habia perdido un pie.

Un voluntario me habia dado aventon del restaurante al hospital en motocicleta. Retorné de la misma forma a mi casita. Durante la retroalimentacion una voluntaria -una de las que mas quiero- se sento accidentalmente en mi cubo de rubik, quebrando uno de los lados. Final de la historia de mi cubo. Esta mañana pase por el mismo lugar donde lo habia comprado pero el señor ya no tenia. Espero preguntarle mañana para ver si puede conseguirme otro.

Una de las voluntarias de mi grupo de los sabados por la noche me habia comentado -en el restaurante- que esa noche se iban a reunir en la casa de Yv, me ofreci a llegar, sin embargo, cuando retorné a mi habitacion me puse a leer Eragon y me quede dormido como a las 6:30. Me desperte como a las 11:00, apague la luz y continue durmiendo hasta las 8:00 del domingo. No cabe duda que fue una semana bastante pesada.

El domingo me levante a lavar un par de pantalones, reordene mi habitacion -la habia dejado completamente desordenada desde el domingo anterior, por la inundacion- y fui por mis peques. Los traje a mi habitación y estuvimos leyendo un poco y viendo un par de cortos de Pixar: For the birds y Tu amiga la rata. Estabamos por refaccionar cuando recibi una llamada de Yv. Me pregunto si estaba en mi habitacion y me comentó que pasaria por aca. Como a los cinco minutos se aparecio por mi casa, lo pase a mi habitacion pues traia el ultimo libro de Harry Poter -Las reliquias de la muerte, yo le habia contado que mi hijo menor queria leerlo y le habia preguntado si lo tenia, pues habia visto varios libros de Harry Poter en su casa-. Les entregó el libro a mis peques y luego se despidió. Con mis peques salimos a comprar la refa y retornamos a mi habitacion a refaccionar y ver un video sobre la historia de Internet que habia conseguido la semana anterior.

Un poco despues del mediodia fuimos a almorzar a Mc Donalds. Cuando estaba pagando me percate que no llevaba mi tarjeta de debito por lo que unicamente compre comida para ellos y almorzamos en el lugar. Despues de almorzar pasamos un rato a la biblioteca de la universidad. Mi hija mayor esta leyendo los libros de Cuauhtemoc Sanchez, la segunda ha estado releyendo Narnia y mi hijo menor estuvo releyendo Harry Poter 4 -o 5, me parece-, yo lei un poco de una novela del mismo autor de The Bodyguard.

Despues de la biblioteca retornamos a mi habitacion. Mis chicos me ayudaron a lavar un poco de trastos, luego compramos galletas y refaccionamos, finalmente terminamos de ver Megamind. A las 6:00 los fui a dejar a su casa. Como no habia almorzado compre un asado y cené viendo la parte final de Kung Fu Panda 2. Me dormi un poco despues de las 9:00. A las 11:00 recibi una llamada de Axl. Conversamos un par de minutos y luego continué durmiendo hasta hoy a las 5:20.

Ah si, el titulo. El ultimo celular que perdi -me robaron- realmente me gustaba. Al dia siguiente compre el modelo mas barato. Lastimosamente este modelo es realmente malo, desde ayer por la tarde uno de los botones principales dejó de funcionar. Desarmé el aparatito, lo limpie y rearme pero no hubo modo. El botón que no funciona es exactamente el que desbloquea el teclado por lo que me quede sin acceso a realizar llamadas o aun a leer mensajes. Este dia al mediodia me dirigi a la misma tienda en donde habia comprado el penultimo telefono y compre uno exactamente igual -25% mas caro-. Espero que esta vez me tarde mas. Tengo telefono nuevo!

lunes, 21 de marzo de 2011

Tres semanas en el paro...

El jueves asistí al club de lectura de la biblioteca. Como mi amiga de veterinaria salía a las 11 de sus clases nos acompañó un rato en la actividad. Después de la reunión estuvimos conversando un rato y luego la acompañé al lugar a donde llegó a recogerla su padre. Luego retorné a la biblioteca a leer otro poco, eran como las dos y me había puesto de acuerdo con Rd para reunirnos a las cuatro en el mc de la salida de la universidad.

Almorcé con Rd y estuvimos en el lugar como una hora. Rd trabajó en la oficina y ahora que no trabaja está estudiando Mercadotecnia además de administración de empresas. Al despedirme de Rd me dirigí a mi habitación pero a medio camino recibí una llamada de Rx para invitarme a un café. Vine a mi habitación a ver como iba la película que estaba bajando y por mi tarjeta del transporte público.

Me encontré con Rx en un comercial de la zona 10 y estuvimos con un café, pastel y conversación por aproximadamente una hora. Luego abordamos el transmetro para dirigirse cada uno a su lugar. A medio camino me ofreció quedarme esa noche en su casa. Rx vive -con su mamá- en una colonia bastante alejada de la ciudad, nos tardamos casi una hora en llegar. Una de las ventajas es que es una colonia cerrada por lo que se puede incluso dar una caminata a media noche sin mucho riesgo.

Esa noche cenamos en su casa y estuve instalándole un par de programas a su computadora y actualizándole su sistema. Me dormí alrededor de las 2 y nos levantamos como a las 7:30. Vine a mi casa como a las 8:30 y no salí para nada de mi habitación. Comí -avena y galletas- a media tarde y me dormí como de 6 a 10. Luego volví a intentar dormirme alrededor de medianoche pero hasta acá llegaba el sonido de una fiesta que tenían en la universidad por lo que me levanté a revisar mi correo y estuve conversando casi hasta las 2:00 con mi amiga de veterinaria. Luego me llamó por teléfono y estuvimos conversando un rato. Me dormí un poco antes de las 3:00.

El sábado visitamos en la mañana el hospital que visitamos en navidad pasada. Eramos solo cuatro voluntarios al inicio y a media visita se nos unieron otro par de voluntarias. Al medio día le compré el regalo de cumpleaños a mi chico menor -y me compré un nuevo celular, pues con el anterior perdía llamadas porque no vibra- y encontré en Taco al grupo con el que visitaría por la tarde. La visita en la tarde fue en el hospital de rehabilitación al que acudí con mi grupo de la mañana hace un par de meses. Al finalizar la visita retornamos a Taco. Allí encontré a Ms y Pj quienes me invitaron a ir a la casa del voluntario en donde nos reunimos frecuentemente los sábados por la noche.

La reunión estuvo bastante diferente pues una de las voluntarias tiene conflictos familiares -mamá y hermanos- bastante serios y está considerando retirarse del voluntariado para poner un poco de orden en su vida. Cenamos tamal. Pj y Ms me pasaron a dejar a mi casa alrededor de medianoche.

Este día fuí a traer a mis chicos a las 9:30. Pasamos la mayor parte de la mañana en mi habitación, leyendo, jugando con un Hanged que le regalaron el día de ayer a mi hijo y haciendo un poco de origami modular. Le dí la figura de acción que le compré ayer. Al mediodía fuimos a almorzar -arroz chino y aguacate- a la universidad y luego fuimos a un cibercafe por su hora mensual de internet. Estuvimos un rato en la biblioteca y luego nos venimos a mi habitación en donde comimos pastel de chocolate.

Los fuí a dejar a las 6:30 y retorné a mi habitación a leer El Reino del Dragón de Oro. Me dormí -sin querer- alrededor de las 7:30 y me desperté a las 11:00. Me levanté a cepillarme y a cambiarme de ropa -me había quedado vestido- y terminé de leer Chiquita. Hoy 21 estoy completando tres semanas sin trabajar. Hasta la semana pasada no había puesto mucho empeño en buscar una nueva ocupación pues la tercera semana de Marzo estaba la actividad de Patch Adams y -más importante aún- la venida a mi país de Gl y su esposo. Ahora ya no tengo ninguna otra actividad pendiente así de importante por lo que es hora de ponerle realmente corazón a la búsqueda de trabajo y darle fin a la inactividad actual.


viernes, 21 de enero de 2011

Outplacement - día 4.

Evaluaciones psicométricas.

Algo de lo que siempre me he preciado es de mi inteligencia. Creo que a veces rallo en la arrogancia. Hace unos diez años estuve estudiando una maestría en Recursos Humanos y aunque no la completé -nació mi segunda hija, etc- conocí y apliqué un para de evaluaciones psicométricas.

El día de ayer vimos cuatro de las evaluaciones que se emplean en los procesos de selección de personal. Las cuatro por supuesto son las que aplica la oficina a la que estamos acudiendo para evaluar a personal de nivel ejecutivo:

Personalidad (Gordon) : Evalúa 8 aspectos de la personalidad. Se completa en una lapso de aproximadamente 20 minutos.

Comportamiento (Cleaver): Examina cuatro factores de comportamiento:
-Dominio-Empuje
-Influencia
-Constancia
-Cumplimiento
Se completa en un período de 10 minutos.

Liderazgo (LIFO): Evalúa cuatro estilos gerenciales:
-Da y Apoya
-Toma y Controla
-Mantiene y Conserva
-Adapta y Negocia
Se completa en un período de 20 minutos.

Inteligencia (Terman): Siete -me parece- series de preguntas que evalúan distintas áreas de inteligencia, me pareció fuertemente orientado a matemático y verbal.

Esta última prueba tenía un tiempo fijo de 35 minutos, las otras tres no eran contra tiempo.

Nos explicaron -presentación de PowerPoint- cada una de las pruebas, que contenían y que se esperaba determinar con cada una. Enfatizaron -al igual que en cualquier proceso- en la sinceridad al momento de responder las que evaluan rasgos de personalidad.

Luego de la presentación realizamos las cuatro pruebas y nos dijeron que los resultados, así como una entrevista personal, sería el contenido del último día del proceso.

Salí un poco antes de las 18:00 horas -sentí que no me fué muy bien en la última prueba- y llamé a Pv. Vine un rato a la oficina y luego nos reunimos en el Mc Donalds que está más cerca de mi oficina. Realmente trabajamos a una cuadra de distancia. Como me dijo que no tenía mucho tiempo le ofrecí únicamente acompañarla a su casa. Tomamos un bus y conversamos en el trayecto sobre su día y la llamada de atención -la primera en este trabajo y muy fuerte- que había recibido de su jefa por un error de proceso. Pv trabaja como auditora de calidad en un Call Center.

Después de despedirnos en la parada de autobús más cercana a su casa me dirigí a mi habitación. La casa de Pv queda a una distancia más o menos equivalente a la del restaurante en el que almuerzo comúnmente los sábados por lo que decidí retornar a pie a mi casa. Cuando estaba ya a unas pocas cuadras de mi casa -no iba poniendo atención realmente- vi a pocos metros que una moto se acercaba sospechosamente del lado de la acera. Intenté cambiarme de lado de la calle pero había otra moto enfrente. Intenté correr pero a media cuadra me coparon. En una moto iban dos tipos y en la otra solo uno. No se realmetne porqué corrí. Creo que fue únicamente un acto reflejo pues mi cel es de los más baratos. Creo que gasto más en un fin de semana en comida y diversión.

Me paré y les dije que se calmaran. De una moto se bajo uno de los tipos y me quitó el celular. No se si iban armados, creo que no pero no creo que valiera la pena averiguarlo. Igual en mi mochila llevaba mi mp3 player -el doble de valor de mi cel- y dinero en efectivo por una cantidad mayor a la del valor del cel. Me quitaron el celular y en el celular se quedó trabado el carnet de mi trabajo -en este portadocumento también tengo mi DPI y la tarjeta recargable que uso en el transporte-. El tipo fue tan amable de colocar eso en la acera. O sea que solo se llevaron mi cel.

Retome mi camino. Al salir de esa calle, por supuesto, apareció otro tipo y me preguntó si estaba bien y que qué me habían quitado y que gracias a Dios que no me habían hecho nada. Llegué a mi habitación y me puse a verificar como me comunicaba con Pv, pues habíamos quedado de llamarnos. Pasé casi una hora entre msn y FB y al final conseguí los números de Pv. Salí a llamarla al teléfono público que está en la esquina de mi casa. Publiqué en mi perfil que mi cel estaba averidado y me quedé viendo el final de Terminator 2.

Esta mañana pasé a la Agencia de la telefónica que está a un par de cuadras de mi trabajo e informé que mi telefono se había ido en una reposadera y que quería comprar otro y conservar el número del anterior. Compré -otra vez- el modelo más barato -hey, tiene mail y vidocámara :D- y vine a la oficina media hora tarde. Pasé a comentarle a mi jefe que había tenido problemas técnicos en mi casa y que esperaba que no volviera a ocurrir. Mi jefe me comentó que se habían extrañado que no hubiera venido antes ya que mi puntualidad es proverbial y que no había problema. El compañero B me comentó que había intentado llamarme al ver que no me aparecía pero que Jq, la compañera de calidad que ha estado unas semanas en nuestra oficina le informó de lo que había publicado en mi perfil de FB.

Empiezo el último día de la semana laboral, el último día del proceso de outplacement y el primer día con mi nuevo cel.

miércoles, 19 de enero de 2011

Outplacement - día 2.

Había planeado postear una entrada por cada día del proceso de Ouplacement. 5 días, 5 entradas.

Tenía también planedo ir al cine este día -los miercoles es 2x1 en los mejores cines por acá- así que ayer por la mañana le envié un mensaje a Axl comentándole sobre mi horario de esta semana, del hecho de que los miercoles hay 2x1 e invitándola al cine, en caso no tuviera otros planes. No recibí respuesta de ese mensaje pero un par de horas más tarde Fer -quien aparentemente tenía también cierto interés en Axl- me escribió por Facebook comentándome que todo iba viento en popa.

Al medio día estaba conversando sobre msn con otra voluntaria a la que conocí hace unos tres o cuatro meses -y a quien no he visto en los últimos dos o tres-, estuvimos conversando casi una hora pero cuando le comenté el tema cine tampoco recibí ninguna respuesta.

Finalmente al mediodía -realmente quería ir al cine y no quería hacerlo solo- llamé a otra chica que conocí en el voluntariado hace un par de meses y con la que compartí la aventura del automovil sin batería este sábado. No me contestó en ninguno de los dos números que me había dado.

La segunda sesión de Outplacement se basó exclusivamente en Curriculum Vitae y su elaboración. Ni siquiera se revisó la información que completamos en el ejercicio que nos habían asignado el día anterior. Vimos tres tipos de CV's: Cronológico, Funcional y Combinado.

Me parece que mi curriculum lo he estructurado desde hace un buen tiempo como Combinado con bastante tendencia a Cronológico. Como estoy decidido a aprovechar el proceso para mejorar en mis oportunidades traté de estar abierto a las mejoras a mi curriculum. Creo que eliminaré tres o cuatro expericncias que, según las asesoras, están ya muy lejanas en mi historial laboral y cambiaré el lugar en el cual estoy colocando el trabajo voluntario que he realizado desde hace casi cuatro años.

Al final nos estuvieron mostrando un par de sitios en la web en los cuales podemos publicar nuestro curriculum. Debo trabajar también en esto, actualizando la información en un sitio en el que ya tengo cuenta y creando una en otro par de estos.

Al salir de la oficina encontré a Mt. Mt es toda una historia en si mismo. Trabajamos juntos hace como doce años en una fábrica de candelas aromáticas luego él se fué dos o tres años a Argentina mientras yo aumentaba mi familia y trabajaba en otro par de lugares. Hace cinco años o así -antes de mi segundo viaje a Portland- lo encontré también saliendo de mi oficina y me comentó que había retornado a Guatemala, estaba por casarse y trabajaba en la más grande cementera de latinoamérica -no estoy seguro si es parte de la más grande cementera del mundo-.

Ayer me comentó que tiene dos hijos y que sigue trabajando en la cementera. Quedamos en que le enviaría mi curriculum y que almorzaríamos un día de estos para ponernos al día.

Regresé con Ma -el Gerente de Calidad- a la oficina, al igual que el día anterior. El lugar en el que estamos recibiendo la asesoría queda a cinco o seis calles de nuestra oficina. Cuando retorné volví a llamar a Pv y ahora si me contestó aunque me dijo que iba en el autobús y que me llamaría en cuanto llegara a su casa. Como a la media hora me llamó y estuvimos conversando casi una hora. Acordamos ir al cine y que me volvería a llamar cuando ya estuviera en mi casa.

Me retiré de mi oficina como a las 8:15 y al llegar a mi casa envié el correo finalizando mi día de trabajo y empecé a buscar una versión online de Terminator 2. Había estado leyendo el script de la película y quería verla en inglés. Como a las 10:00 no me había llamado marqué el número de Pv para comentarle que salía del aire. Me comentó que estaba por llamarme y me pidió que le diera un poco de tiempo. Continué viendo la película y luego recibí un correo de un conocido en común -mensaje de Facebook-. El mensaje decía que Pv pedía que la llamara.

Al parecer tenía problemas con la memoria de su celular. La llamé. Me llamó y estuvimos hablando casi dos horas. Pv es divorciada -me parece que tiene 23 o 24 años- y su historia es bastante interesante. Para empezar estuvo casada dos meses después de un noviazgo de seis. Ahora vive otra vez en la casa de sus padres.

Quedamos en ponernos de acuerdo hoy al medio día para ver que hacemos al salir de la oficina. Hoy a las 7:30 me llamó para saludarme. Me puse a pensar si no sería conveniente inventar una excusa para no salir hoy.

domingo, 16 de enero de 2011

Participación frustrada en concurso, frente a un volante después de tres años...

Esta semana terminé de leer 'El dios de las pequeñas cosas' una novela de una escritora hindu. El lunes había planeado levantarme temprano para empezar a buscar trabajo un poco más activamente pero finalmente me levanté como a media mañana y ya no salí de mi habitación hasta la hora que tenía que dirigirme a mi trabajo.

El martes asistí a la visita en el hospital de Oncología Pediátrica, se me informó en mi trabajo que debía trabajar el miercoles de 10:30 a 18:30. Por la visita del martes y mi turno mas temprano del miercoles estos dos días pasaron relativamente más rápido.

El miercoles fuí convocado a una reunión con nuestro líder supremo. A la misma reunión asistió mi jefe, el jefe de Calidad y el jefe financiero. En la reunión se explicó como iba a estar el proceso de outplacement. No sabía que solo nosotros cuatro entrabamos al proceso siendo que al final los que nos vamos somo más de quince personas. Mi jefe me explicó que los otros diez u once compañeros tienen un tipo de contrato diferente al nuestro.

El Jueves fui a iniciar el largo recorrido en la reparación de mi dentadura. Al final son como una docena de rellenos -tan mal estaba?- un par de extracciones y una prótesis para sustituir un par de piezas de cada lado de la parte superior de mis muelas. Me fastidia la idea de la prótesis, siempre me había resistido a utilizar algo extraño en la boca. Según la dentista -que cree en la iridiología- es necesario para restablecer la capacidad masticatoria. Después de recibir el primer relleno en una de mis muelas pasé una hora o así a una biblioteca y luego a almorzar al restaurante que queda entre la biblioteca y mi oficina.

Ese día recibí una llamada de Mv. Hacía un par de semanas que no hablábamos. Al final conversamos sobre esto y lo otro y luego corté ya que estaba bastante atareado en mi trabajo. A pesar que la ví un par de minutos este sábado en el restaurante en donde almuerzo frecuentemente entre la visita de la mañana y la visita de la tarde creo que puedo dar por cerrado el caso.

El viernes trabajé de medio día a veinte horas. Este día envié mi hoja de vida al lider supremo para que él lo remitiera a la empresa que estará dando el servicio de outplacement. Me imagino que quería chequear la información del mismo antes de nuestra salida. Me confirmaron que la otra semana tengo que estar asistiendo a las oficinas de esta empresa de recursos humanos de 16:00 a 18:00. Mi jefe me asignó al turno diurno y al compañero B al turno de la noche.

El sábado realicé dos visitas: La primera en un hospital del seguro social. Casi las dos horas estuve conversando con un anciano que fué operado de la columna vertebral y está actualmente en un programa de fisioterapia para recobrar algunas funciones corporales -como caminar por ejemplo-. El traslado del hospital al restaurante de costumbre fue toda una odisea. La misma compañera que nos había transportado por la mañana nos retornó al mediodía, pero, por tener una llanta baja tuvimos que pasar a un taller de reparación. Bastante retraso. Luego el auto se quedó sin batería. Tratamos de empujarla pero no se sabía la parte de arrancar un automovil al empujón.
Como ninguno de los otros tres que iban acompañandonos podía manejar me tuve que hacer cargo de la situación. Luego de tres años de no tocar un volante puedo decir que manejar un auto es como andar en bicicleta: Una vez que lo aprendes no lo olvidas.


En el restaurante encontré a muchos muchos voluntarios -voluntarias especialmente- que no había visto en varias semanas -incluyendo a Mv-. Me gustó especialmente encontrar a Axl. Con Axl estuve en una reunión en diciembre en la casa del voluntario que vive a pocas calles de mi casa. Es rubia y con pecas -me encantan las pecas-. No la ví tan joven -puntos extras- y me cayó muy bien esa noche aunque no pudimos conocernos mucho pues era una especie de convivio con intercambio de regalos y demás. Este sábado me enteré que desciende de escoceses y que tiene su propia oficina de asesoría en recursos humanos. Intercambiamos números de celular y direcciones de correo. También tiene auto y nos transportó del restaurante al asilo que visitamos por la tarde y de vuelta al restaurante al final de la visita.

Hoy me levanté bastante temprano, ordené mi habitación y realicé varias compras con miras a llevar a mis chicos a un día de campo en un parque ecológico en el extremo opuesto de la ciudad. La pasamos muy bien, explorando varios senderos en la montaña, jugando un poco de futbol y preparando un asado bastante completo. Tenemos más o menos planeados los domingos del siguiente mes y medio.

Esta mañana Rd -que era el niño de la oficina, luego ya no y ahora ya ni trabaja en la oficina- me envió un correo disculpándose por no haber completado su parte del acuerdo al que habíamos llegado: En un concurso de cuentos cortos que ibamos a atender yo escribía los cuentos, él los narraba en video y los subía a la página del concurso. Yo le envié tres cuentos a media semana y el viernes me comentó que los tenía casi a punto. El sábado era la fecha límite y ya no pudo terminar de editarlos. En fin, creo que debo de seguir trabajando por mi lado en el tema.

martes, 23 de noviembre de 2010

Semana cortita, laboralmente hablando...

El sábado tuve uno de mis momentos de iluminación al estarme bañando antes de ir a la visita: Comprendí -creo- que el que no me hayan elegido para ser encargado de grupo de visita fué lo mejor, dado que no puedo dedicarme plenamente a eso, por mis obligaciones de los domingos. Razoné también que por la misma razón no aplicaré a ser parte de la Payaescuela del próximo semestre, otro de los hechos -al igual que ser encargado de visita- con los que me había hecho ilusiones al iniciar el ciclo de visitas de este semestre.

Eso -el haber visto más claramente mi situación- me dió una gran tranquilidad esa mañana y pude realizar una buena visita en el asilo de la zona 1 a donde debíamos ir. A la visita apenas llegamos la cantidad mínima -6 más uno de invitado- de voluntarios requeridos para una visita. La mayoría fueron llamados a ser encargados de grupo del nuevo grupo de voluntarios.

Luego de la visita de la mañana almorzamos en el lugar de costumbre. Me despedí rápido pues había quedado con el grupo de la tarde de reunirnos a la 1 en el centro comercial de costumbre. Fuimos con el grupo de la tarde a visitar el asilo de ancianas al que habíamos acudido hacía casi un mes. Estuve conversando un poco en inglés con una anciana americana que vive en ese asilo y la visita en general también estuvo bien.

Después de la visita con Fd, Ely y otra voluntaria nos quedamos viendo el desfile navideño que organiza uno de los bancos del país y nos despedimos casi a las 10. Mientras Fd y la otra voluntaria estuvieron de pie viendo el desfile Ely y yo nos sentamos en los barrotes de una pasarela y compartimos casi todo el desfile, yo abrazándola pues nuestra posición sobre estas barras era bastante precaria.

El sábado en la noche vi un poco de The Expendables.

El domingo me levante un poco temprano. Recogí a mis chicos a las 9:45 y nos venimos a mi habitación a jugar scrabble -por fin la última partida de la ronda actual- y a preparar pollo asado pues quería llevarles comida casera para la visita al zoo. Nos fuimos un poco después del medio día al zoo. Estuvimos recorriendo el lugar casi toda la tarde y a las 5:00 retornamos a mi habitación. Los fuí a dejar a las 6:30 a su casa luego de una partida de Dos.
Esa noche estuve conversando con Ely sobre el chat de Facebook, al final la conclusión fue que aún no está preparada para otra relación. Que aún extraña a su última pareja. Me parece que debo ir a otra cosa.

El lunes me levanté un poco temprano, lavé mi bata y me dirigí al centro a comprar un libro para el cumpleaños de mi chica mayor. Me entretuve bastante tiempo en la primer librería que encontré y finalmente compré un pequeño libro que trata sobre los cambios de los adolescentes. Había planeado cruzar la calle y buscar otro libro en la otra librería en la que usualmente me proveo de libros. Cuando salí a la acera me dí cuenta que cuatro jovenes estaban asaltando a otros tantos. No se si llevaban armas, lo que ví es que los estaban bolseando. Caminé rápido hacia la esquina y recordé que había visto una patrulla de policía estacionada en esa calle. Me apresuré a llegar a donde estaban y les informé del hecho. No los ví muy motivados pero fueron a verificar el percance. En mi caso, preferí alejarme de la escena y monté un transmetro hacia la zona en la que trabajo.

Le compré -a pocas cuadras de mi trabajo está una oficina de la telefónica más grande del país- un teléfono a mi hija y luego fuí a almorzar al lugar que paso cuando voy a devolver libros a mi biblioteca. Un poco antes de las 2 ingresé a mi oficina. El trabajo estuvo bastante normal. Estuve en mi oficina hasta las 9:00 y a marcar mi salida iba cuando me enteré por Facebook que la voluntaria a la que había acompañado la semana pasada a realizarse sus exámenes de admisión los había reprobado todos. La llamé y estuve tratando de animarla hasta un poco después de las 9:30 por lo que ya no alcancé el último transmetro y me tocó caminar a mi casita, en donde trabajé la última media hora.

Como me ha sucedido no poco, al solicitar mis días de vacaciones para esta semana confundí la fecha en que mi hija cumple años. El domingo, por un comentario de mi chica mayor, me dí cuenta de esto y el lunes le solicité a mi jefe correr una hora la entrada para este día. Por la noche llamé a mi ex para ver si podía tener a mi hija mayor de 11 a 1. Me respondió que de 10 a 12 le quedaba mejor.

Anoche empaqué el libro y el celular con papel de regalo. Esta mañana me levanté un poco después de las 7. Me bañé y me dirigí a la visita en el hospital de oncología pediátrica. Planeaba salir a las 9:30 y dirigirme a recoger a mi chica a las 10:00. La visita estuvo muy buena. Llegaron un montón de voluntarios, la mayoría de la generación que acaba de graduarse. Estuvo bastante desorganizada también, pues no llegó la encargada de visita. Se suponía que la visita terminaba a las 9:30 pero a las 9:45 que me despedí aún estaban en plena actividad.

A las 9:45 empecé a caminar hacia la casa de mi chica pues no ví que circulara ningun bus hacia nuestra colonia. Cuando estaba como al 60% del camino por fin se apareció un bus y lo abordé. Llamé a mi chica diciéndole que llegaría a las 10:10. Cuando pasé por la casa de mis hijos mi ex andaba impartiendo clases partículares. Mis chicos menores se quedaron solos pues había planeado que iba a ser un tiempo especial con mi hija mayor -igual se han quedado solos en alguna otra ocasión me parece-.
Nos dirigimos con mi hija a un restaurante cerca de casa y mientras yo desayunaba y ella consumía una dona le entregué sus regalos. Se mostró emocionada por su celular.

Un poco antes de las 11:30 nos llamaron y mi ex me pidió si podía llevarla hasta la 1. Estaban organizando algo con mis hijos menores. La pasé a dejar a su casa exactamente a la 1. Luego pasé a comprar un regalo para el hijo de mi hermana. Planeo verlos mañana o pasado pues me voy mañana temprano a mi pueblo natal. Pasé a mi habitación por los libros que tenía de la biblioteca y me dirijí al Centro Cultural Español a entregar los libros y sacar otro par.

Antes de salir de mi colonia pasé a la casa del dueño de la casa a pagarle el alquiler de este mes. Esta tarde avisé a Pb que mañana caeré por su oficina. No he podido comunicarme con mi amigo de la primaria pero logré hablar con mi amigo del bachillerato. Mi última tarea -antes que mi jefe se retirara- fué entregarle la boleta en la que dejo registrado los días de vacaciones: uno la semana pasada y dos esta semana.

martes, 13 de abril de 2010

Las Horas Negras...

En Desayuno en Tiffanys de Truman Capote, la heroina le dice al narrador que en sus horas negras le gusta ir a Tiffanys, pues siente que nada malo puede sucederle en ese ambiente de tanto glamour.

El viernes pasado me reuní a almorzar con Mv, cuando le pregunté que hacía ella en sus horas negras me respondió que por su forma de ser (?) ella no padece de depresión. Me imagino que cada uno definimos las horas negras de diferente manera.

El martes compré mi nuevo celular, no había cambiado de modelo por más de cuatro años, y si no es por el robo hubiera continuado con el mismo aparatito, aunque ya no tuviera numeros en la carátula y se negara a avisarme de llamadas entrantes pues los tonos dejaron de funcionar hace como un año. Compré el segundo modelo más barato pues el más barato estaba agotado.

Miercoles y Jueves fueron de clases y trabajo.

Viernes me tocó llevar la refacción al trabajo para la reunión semanal. Llevé una sandía, un melón y desayunos de un retaurante de comida rápida para todos.

Ese día estuve casi toda la mañana en la oficina, luego invité a almorzar a Mv y regresé a la oficina a trabajar de 4 a 8 pm.

El sábado fué el reinicio de Fábrica de Sonrisas, luego del feriado de Semana Santa. Recibimos la visita de la junta directiva de FdS, quienes por pareja fueron visitando cada una de las constelaciones en el transcurso de la mañana.

Luego fuimos a un restaurante de comida rápida a ver el partido Barcelona-Real Madrid. Lo que me queda claro de esto último es que el futbol no es una de mis pasiones: Estaba durmiendome al finalizar el partido, a pesar del ambiente de euforia general.

lunes, 5 de abril de 2010

Asalto, ahora si...

Hace unos meses venía en un bus a mi casa y dos personas asaltaron a algunos pasajeros. De hecho asaltaron hasta el asiento frente al que yo venía, luego se bajaron del bus, utilizaron escuadras.

Hoy saliendo de mi trabajo, doblando la esquina un automovil pequeño -me parece que de esos suzukis pequeños- retrocedió casi media cuadra hasta ponerse justo frente a mi, luego arrancó dejando marcas de las llantas en la calle, me pareció extraño, pero no le dí mucha importancia. Venía tranquilo caminando hacia mi casa, como lo he hecho en los últimos tres o cuatro meses.

Continué caminando sin reparar mucho en lo sucedido, ocho o nueve calles más adelante -confieso que no iba prestando atención- vi a pocos pasos frente a mí al mismo carro y en esta ocasión se bajó un tipo y directamente fué a pedirme el celular y el dinero que cargaba. Como cosa rara hoy si cargaba dinero, usualmente cargo una o dos monedas, para el pasaje o para comprar pan. Hoy cargaba como el equivalente a 7 dolares, de lo que me había sobrado del domingo con mis peques. Le entregué mi celular y me pidió también lo que venía escuchando. Había comprado un mp3 player Lyra hace como cuatro años en PDX, en esa ocasión me costó como 30 dólares o algo así. La verdad ya estaba bastante dañado. Mi celular igual, tenía como cuatro años de uso y justo ayer recibí un mensaje de que mi saldo estaba por acabarse.

Lo bueno es que, al fin, cambiaré celular. Espero ir mañana a una tienda de celulares y tratar de continuar utilizando el mismo número. El dinero, mmm, lo que pensé justo después es que debia comprar jabon de baño y tenía entonces que pasar a mi habitación antes de ir a una tienda. Mi Lyra, mmm, tampoco me causó mucho sufrimiento su pérdida.

Tampoco es chiste que te quiten tus pertenencias, pero, me puse a pensar que la otra noche me vine con ochocientos dólares, pues no había podido cambiar lo que debía depositar, u otros días he andado con la portátil del trabajo o una de mis laptops en la mochila.

Me imagino que un par de días andaré prestando más atención a las personas o automoviles sospechosos, pero, al final no creo que valga la pena perder la paz por este tipo de situaciones.

miércoles, 7 de octubre de 2009

To live and to die in GT.

Guatemala.
Hoy nuestro jefe supremo nos convocó a una reunión general. Usualmente son a principios de mes y vemos los avances administrativos/financieros de la empresa.

Hoy no.

Hoy se cumplieron cuatro años en que uno de nuestros compañeros (bueno, yo llevo solo cinco meses allí) fue muerto, mientras salía de su casa al trabajo. Eran las cinco de la mañana.

Es interesante ver a alguien 'cold as ice' llegar a las lágrimas recordando a un compañero que 'se nos adelantó' en el camino. Y bueno, hicimos un minutos de silencio, luego varias personas expresaron sus mejores recuerdos del aludido. La reunión empezó con el anuncio que dos meses atrás otro ex compañero de trabajo tambié falleció, este a consecuencia de diversas enfermedades.

La reunión me recordó una parte de Tom Sawyer, cuando varios ex compañeros de juegos de Tom lo recuerdan, cuando creen que murió junto a Huck y el otro amigo.

En este tipo de situaciones me siento como el protagonista de 'El Extranjero' cuando el jefe de policía lo trata de conmover, y eso que soy fácil para las lágrimas, algunas películas (Armagedon, BraveHeart, y así) me conmueven hasta ese punto.

Salí tardísimo de mi trabajo, como a las 14:30 (mi horario terminaba a las 13:00), pues estaba dando un soporte y no quise dejarlo a medias. Compré en la calle un Pan y almorcé allí mismo en el puesto. BTW, hoy es el 'Mc Día Feliz'. Abordé el autobus, que venía bien vacío. Un anciano conduciendo, me senté en el lado derecho como a la mitad del bus. Al sentarme vi a dos pasajeros justo en el asiento de atrás de donde yo me senté, jovenes, uno a cada lado del pasillo, y no se porque me dieron 'mala espina' y no es que tenga precisamente un 'sexto sentido'. Pensé en bajarme y esperar otro, pero, total, lo único de valor que cargaba es un celular de los más baratos que compré hace como cuatro años. De hecho el peligro, creos es que un asaltante se enoje porque no cargue nada de valor y me agreda en venganza...

Y cabal, como 10 minutos luego de que me había subido, se pusieron de pie, y caminaron unos pasos hacia adelante, yo me dije, 'bueno, adiós celular', y seguí leyendo un libro de zen que cargo casi siempre. Se pararon uno a cada lado del pasillo en el sillo enfrente de donde venía y, el de mi lado, le mostró una escuadra al pasajero que estaba allí sentado, escuché algo de 'celular, cartera' o algo así, también, astutos que son, vieron hacia atrás y dijeron algo como 'vos quedate allí', total, creo que asaltaron a los dos pasajeros y luego se bajaron del bus, todavía dijeron algo así como 'quedense sentados muchá (por muchachos)'...

Otro día en la ciudad...

En otro orden de noticias, hoy distribuí un documento con el que declaré inaugurado el primer torneo de ajedrez de mi trabajo...

martes, 31 de marzo de 2009

Primero el porqué, luego el qué?


Digo, primero se debe saber que se quiere conseguir (porque emprender el camino) y luego ya se puede hablar de acciones (caminar)...
No habrán (creo) buenos resultados (o ningún resultado) del proceso PHVA si no se tiene definido un objetivo (misión o algo así)...
Así que por lo pronto:
Encontrar un empleo en mi ramo, con un horario aceptable y un pago similar al que estaba obteniendo en el último...
Creo que para empezar es un buen objetivo, creo que no puedo ser muy específico (aquí al menos), porque no viene al caso...

Hoy me desperté (despertaron) a las 10:00, era la contadora de mi extrabajo para recordarme de las camisas del uniforme, le informé amablemente sobre mi visita de anoche...
Hoy en la mañana le envíe un mensaje de texto a R para que me prestara un libro de Julio Verne de la biblioteca... Luego, luego del medio día le envié un mensaje para invitarla a ver Seven Pounds... no me respondió a ninguno de los dos...
Un poco después del medio día (y casi terminando de ver seven pounds) contacté con la novia de M, pues habíamos quedado de salir mañana, ellos continúan su viaje a Costa Rica en dos días, así que fuí a revisar la estación de buses y ver si había un hotel cercano en donde pudieran quedarse, pero no encontré nada, había planeado comprar en el supermercado un ajedrez y un poco de implementos para manualidades para mis bebes, pero al final no tuve animos de pasar.
Después de almorzar (en mi place) fuí a la biblio, leí un poco de un libro sobre rock nacional, luego me vine, cené y terminé de ver Seven Pounds, me sorprende cada historia.
Como al medio día me llamaron de una agencia de empleos a donde fuí a realizarme evaluaciones la semana pasada, para que les enviara mi Curriculum Vitae, y bueno... Anoche (u hoy por la mañana, no recuerdo) hice una recopilación de mi capital, entre lo que tengo en mis cuentas bancarias (dos monetarias, una de ahorro, una tarjeta de crédito virtual y un fondo de pensión) y el resultado me da para cinco meses aproximadamente, mismo que no me gustaría agotar anyway, pues quiero (o espero o necesito, no sé) comprar un auto...
Es bárbaro cuando puedes resolver un problema, como anoche, sin moverte del lugar donde estás (a través del cel y el correo electrónico), y eso que ya no trabajo allí...