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martes, 22 de agosto de 2023

El eterno retorno... The eternal return... L'éternel retour...

Hace tres años o así -estábamos empezando a salir de la pandemia, creo- empecé a ver un poco más a mi hija mayor -y a mi hijo menor también-... en el caso de la primera fue porque el administrador del edificio donde estaba viviendo me contactó para comentarme que andaba dando paseos sobre el tercer o cuarto nivel y fuera de la baranda de seguridad.

Entonces me hice el propósito de verlos un poco más pues me preocupaba que la situación general los estuviera marginando más socialmente; además del trabajo que realizan: ambos trabajan de forma remota.

Creo que a la reunión de los tres en la última navidad mi hija mayor llegó tomada: se estaba riendo por cualquier detalle y al cuestionarla nos comentó que había estado tomando; no le dije nada pues ya tiene más de veinte años y se mantiene sola; creo que puede hacer de su vida lo que se le antoje.

Pero me incomoda interactuar con ella cuando anda bajo los efectos del alcohol -como este último sábado que llegó a la reunión de dialéctica socrática que estoy organizando dos sábados al mes-: no sé bien qué actitud tomar; o seguir actuando normalmente o mostrar mi incomodidad por su comportamiento.

Además, creo que sería bastante hipócrita simplemente aconsejarle o sugerirle que no tome: durante mi época universitaria -y algunas veces luego de esta- también consumí alcohol; llegando a emborracharme en dos o tres ocasiones; la ventaja (?) es que a mí me producía urticaria por lo que no fue nada complicado decidir dejar de hacerlo.

Nietzche, en La Gaya Ciencia -nunca lo he leído, por cierto-, retoma el pensamiento de Hermes para indicar que no sólo son los acontecimientos los que se repiten, sino también los pensamientos, sentimientos e ideas, vez tras vez, en una repetición infinita e incansable... estoicismo puro y duro.

Hoy me levanté a las seis de la mañana y estuve bajo las sábanas casi media hora antes de levantarme a meditar -tenía dos días de no hacerlo-; luego hice un ejercicio de dibujo -también dos días sin actividad acá- y luego estaba empezando a leer las treinta páginas del ciclo de Lean Your Loneliness Slowly Against Mine cuando recibí una llamada por whatsapp.

Me cuesta bastante contestar este tipo de llamadas pues debo desbloquear el teléfono, luego entrar a whatsapp y luego contestar la llamada; generalmente quien llama cuelga antes de que conteste y me toca retornar la llamada; en este caso sí pude hacerlo: era mi hija mayor llamándome para pedirme un préstamo de doce dólares.

Y su llamada me dejó bastante inquieto pues el sábado que departimos -almorzamos en Taco Bell junto con su hermano menor- me preguntó cómo hacía para ir a donde un médico -mi respuesta: vas a una clínica-; la llamada de hoy era para pedirme prestado dinero para comprar medicamentos para los ojos; al parecer le han estado doliendo y quería comprar lágrimas artificiales para mejorar la lubricación.

Le indiqué que no veía bien que se automedicara y que sería mejor que consultara con alguien que se había pasado seis o siete años en la universidad aprendiendo a reconocer diferente dolencias del cuerpo humano; de todos modos le mandé el dinero y luego me escribió para comentarme que había decidido seguir mi consejo: iría al médico.

A ver cómo sigue eso.

El domingo me levanté a las cuatro de la mañana y preparé dos de los panes que preparaba cuando salía con mis tres hijos -o que he llevado al puero a mis últimas visitas con mis padres-: pan francés, huevo revuelto con embutidos, ketchup, mayonesa, aguacate, tomate y lechuga.

Eché en la maleta térmica dos botellas de hielo, tres coquitas, cuatro jugos de pera, los panes que había preparado y un sandwich que sobró de los que preparó Rb; además de bolsas de snacks, galletas y un banano; a las cuatro y media levanté a Rb y nos dirigimos al lugar en el que me había comprometido a pasar catorce horas vigilando que el proceso de votación no tuviera anormalidades.

La convocatoria había sido para las cinco y veinte pero la mayoría de los treinta y cuatro fiscales había indicado que llegaría a las cinco; yo llegué a las 5:01 y anuncié en el grupo de whatsapp que ya estaba en el portón; luego me encontré con la coordinadora y el pequeño grupo de fiscales.

A diferencia de los fiscales del otro partido -les estaban pagando por el día de trabajo- que habían llegado casi una hora antes, que portaban un uniforme para identificarse y a quienes se les proporcionó una silla de plástico para utilizar durante la jornada, la mayor parte de nuestro grupo llegó tarde, y no nos identificábamos más que porque la mayoría cargábamos nuestros propios banquitos.

El grupo a cargo de la mesa de recepción de votos estaba compuesto por cinco personas (dos chicas) y me parece que todos provenían de la misma iglesia (me parece que el Tribunal Supremo Electoral recluta a grupos de voluntarios en este tipo de instituciones o en grandes empresas); el presidente es Licenciado en Administración de empresas, una de las chicas era su hermana y la otra estaba por concluir la carrera de Abogacía.

El presidente fue bastante formal y jovial a la vez -estuvo amenizando la jornada con marimba y música popular (y música clásica, a mi petición)- y la jornada se desarrolló sin muchos contratiempos; al final se presentó el 67% de los convocados y únicamente hubo tres casos raros: dos personas que se presentaron a votar con el documento de identificación deteriorado.

La mesa estuvo abierta desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde; me ausenté de la misma únicamente diez minutos a las una de la tarde -para ir al baño- mientras la fiscal del otro partido fue apoyada por su coordinador cuando tenía que ausentarse y para el desayuno, refacción y almuerzo -aunque tuvieron dificultades con el almuerzo y se los entregaron con un par de horas de retraso-.

A las siete se realizó el conteo de votos y fue emocionante verificar que el partido al que estaba apoyando con la fiscalización obtuvo el 87% de los votos mientras el otro partido únicamente el 11% -el resto fue de votos nulos-; luego de tomarle fotografía -de acuerdo a lo establecido- al acta de finalización y entregar el documento de resumen a la coordinadora llamé a Rb para que llegara por mí.

En la espera volví a encontrar a un personaje bastante particular que había conocido en la madrugada: antes del inicio de la acción saludé a un anciano que llevaba una silla y al notar su fuerte acento le pregunté su procedencia; me indicó que tenía cuarenta y un años de vivir en el país y diez de haber adoptado la nacionalidad.

También me comentó que conocía personalmente al candidato presidencial del partido al cual estábamos apoyando y que esperaba que su gestión cambiara el rumbo que han seguido los gobiernos durante las últimas décadas; mientras esperaba a Rb en la noche conversamos un poco sobre el desarrollo del día y los resultados y nos despedimos.

Otra de las voluntarias que conocí por la mañana también anciana nos había comentado que se había graduado hacía mucho de la universidad nacional y que había tenido que marcharse al exilio cuando llevaba media década trabajando en la misma; nos comentó que ya había participado varias veces como fiscal de mesa de junta receptora de votos.

Por la noche le envié un mensaje a esta anciana comentándole que estaba agregando su contacto en whatsapp para mantenernos en contacto; no recibí ninguna respuesta; quien sí me escribió ayer fue el ex ciudadano británico; al buscar información en la web encontré que tiene una amplia trayectoria en el comité olímpico local.

Como el otro mes cumple una década de que le otorgaran la ciudadanía local le propuse que desayunáramos el sábado siguiente a esa fecha y quedamos en que estaríamos en contacto para afinar los detalles de la reunión.

Otra cosa que ocurrió el domingo fue que cuando retornamos a casa coloqué la mochila, el banco y mi teléfono en la parte trasera del auto y retorné al interior del mismo para extraer el vaso térmico en el que había llevado café por la mañana; cuando Rb tomó mis cosas para entrar a la casa dejó caer mi celular y la parte superior de la pantalla se astilló totalmente.

Total que ayer fuimos a un centro comercial a buscar una forma de reparar la pantalla pero el cambio costaba más de sesenta dólares mientras que la colocación de un vidrio templado nomás seis dólares; elegí la segunda opción y espero que el teléfono me aguante otro par de meses; se supone que el otro mes Rb renovará su contrato telefónico por lo que puede cambiar su teléfono sin costo -realmente paga como 12 centavos de dolar por el cambio- y yo podré quedarme con el Huawei que ella usa actualmente.

Aprovechando que estábamos en el lugar entramos a Walmart, en donde compré una docena de muffins -mitad de sabor vainilla y mitad de sabor chocolate- y luego retornamos a casa; en el camino decidimos acudir al supermercado más cercano y barato por pollo para la perra más vieja de Rb pero resultó que este producto estaba agotado.

Al final de la tarde, y como estuvo toda la tarde la amenaza de la lluvia, nomás salimos a caminar dentro de la colonia -usualmente le damos cinco o seis vueltas a dos calles con lo que estimamos completar el par de kilómetros que caminamos tres veces a la semana-.

Aún no he respuesto el cubo de Rubik de espejo (tamaño irregular de los cuadros) que perdí cuando fuí a traducir en la jornada médica pero estoy bastante avanzado con la resolución del cubo de rubik de colores de 4x4: ya nomás me falta el último nivel (aunque en la solución del cubo de Rubik de 3x3 este último nivel implica cuatro pasos de siete).

Sigo avanzando con el libro noruego de matemáticas y romance; espero acabarlo dentro de un par de ciclos -hoy estaba leyendo por la mañana pero al final terminé durmiendome casi dos horas-; el de español (El Mono Obeso) aún lo tengo bastante crudo pero voy rápido con The Huntress (dos capítulos por ciclo).

No sé si todos los libros del autor de The Song of the Cell me deprimen o si es nomás la pesadez de su forma de escribir lo que me baja el ánimo; es extraño porque creo que son libros muy buenos... también creo que será el último que leeré de este autor; creo que en este ciclo terminaré The Agile Samurai y me falta un largo camino con el libro de Zen (y con la meditación en general).

En el plano laboral no ha cambiado mucho la cosa; a los otros compañeros que no enviaron a mi nuevo proyecto les asignaron ya uno diferente y se desconectaron totalmente del actual; tanto que hoy que me habían asignado trabajar con uno de ellos me reasignaron todo el trabajo pues ya están con tareas asignadas de su nueva área.

Según el analista más antiguo de mi área lo que estoy trabajando a partir de este día deberé finalizarlo a más tardar el jueves por la tarde pues el viernes debe realizarse la entrega y la otra semana estaremos ya trabajando en tareas de nuestra nueva asignación...

Y a ver cómo va eso.

lunes, 14 de agosto de 2023

Comienzos otra vez... Beginnings again... Recommence...

Una de las razones por las que he durado tanto en este trabajo -amo realmente la empresa y las funciones que realizo- es porque la mayor parte del trabajo ha sido bajo la modalidad de Proyectos; es decir: "una asociación de esfuerzos, limitado en el tiempo, con un objetivo definido, que requiere del acuerdo de un conjunto de especialidades y recursos".

En el pasado -llevo más de veinticinco años trabajando como ingeniero- trabajé en líneas de producción -y lo odié- tanto en Producción como en el área de Calidad; luego estuve estableciendo un sistema de calidad basado en ISO -amé la parte del establecimiento pero no tanto la parte del mantenimiento- y ahora llevo casi quince años en tecnología: soporte, diseño, QA, etc.

Pero la naturaleza misma del trabajo es un poco problemática... o quizá mi aproximación al trabajo: siempre he manejado mal la incertidumbre; trato de planear con bastante anticipación y me causa bastante incomodidad tener que cambiar lo previsto.

Y ahora estoy frente a un nuevo cambio: acaba de terminar la reunión de bienvenida al nuevo proyecto a donde nos están moviendo al ochenta por ciento del personal con el que he trabajado durante el último año -esperaba durar más en el mismo pero muchas veces las cosas no salen como uno las espera-.

Se supone que al otro veinte por ciento del grupo lo dividirán en dos y lo distribuirán en otras dos áreas; de los seis o siete analistas de calidad me acompañan a la nueva área el más antiguo y el más nuevo -creo que antigüedad y novedad respectiva con respecto a mi ingreso era de seis meses en cada caso-.

Cuando nos notificaron -hace ya un par de meses- que el proyecto iba a ser congelado se dijo que una parte del personal -al menos una pequeña parte- iba a continuar en el mismo y el resto iba a ser reasignado a otras áreas; ahora acaba de informarse la realidad: todos seremos reasignados a otra área.

Y al menos en mi caso ya se definió a donde voy; creo que prefiero eso al estado de los otros tres o cuatro compañeros que aún se quedan en el equipo anterior, esperando a ver cuál será la decisión que se tomará en cada caso.

Y -otro- al menos, el área al cual me están moviendo no es totalmente desconocida: hace tres o cuatro años estuve trabajando en un par de proyectos relacionados con la misma y la verdad me gustó el nivel de control que el administrador del proyecto tenía sobre el mismo; aunque ahora la historia es distinta pues llego con diferentes funciones... 

A ver cómo sigue eso...

El sábado me reuní con mi hijo menor; como ya no tengo clases por la mañana se me ha facilitado bastante la coordinación de estos almuerzos: no tengo que salir corriendo media hora antes de la hora acordada.

De hecho llego tan temprano al área en la que vive que usualmente me parqueo a dos o tres calles de distancia y camino hacia su habitación; en esta ocasión incluso lo llamé desde la acera pues las llaves que tengo de su casa no me funcionaron.

Almorzamos en la misma pizzeria en donde desayunamos las dos últimas veces con mi amigo asiático y aunque en el negocio nos habían prevenido que el tiempo de servicio sería bastante largo pues estaban teniendo problemas con su horno, al final no fue una mala experiencia.

Luego del almuerzo regresamos a la habitación y estuvimos resolviendo ejercicios de ajedrez del libro de Polgar (dos cada uno) y luego, viendo que estaba luchando por no dormirse, invité a mi hijo a caminar a la panadería más cercana -como cinco cuadras- en donde compramos una porción de pie de queso.

Retornamos a la habitación y preparamos café -yo había olvidado mi cajita habitual de té- y compartimos el pie de queso; conversando sobre la situación política actual y lo que podemos esperar en la segunda vuelta este domingo; un poco antes de las seis me despedí y retorné a mi casita.

Ayer Rb no fue a la iglesia; aparentemente la menopausia ya está en proceso -o algo parecido- pues su período se le atrasó un par de semanas y cuando se presentó lo hizo acompañados de dolores bastante intensos; por lo que no salimos en la mañana, nomás preparamos nuestro almuerzo de alitas.

Por la tarde me reuní con mi segunda ahijada profesional; su graduación fue hace casi cinco años y creo que es la primera vez que nos veíamos desde la misma: aunque traté de organizar una reunión el año pasado la epidemia estaba aún muy reciente y al parecer la afectó de una forma muy fuerte.

Nos reunimos a las cuatro y cuarto en el Mc Donald's cerca del área olímpica de la ciudad y estuvimos un par de horas poniéndonos al día de nuetras vidas -ella lleva más de diez años de relación estable con su novia- y recordando esos tiempos que compartimos como voluntarios; un poco después de las seis nos despedimos y retorné a mi casita.

Estoy aumentando un poco el número de páginas de cada ciclo de Lean your loneliness slowly against mine pues siento que estoy tardando mucho en leerlo; y estoy leyendo un capítulo de El mono obeso pues contiene únicamente nueve.

Estuve sopesando para el libro que leo más rápido -un vez cada libro no cada ciclo- entre The Huntress y The Undying Archive; el primero se lo ví a una doctora de Texas hace un par de semanas y el segundo lo encontré en una lista de los últimos mejores libros de ciencia ficción.

Estuve dudando en continuar el primero pues en el segundo capítulo empezaron a hablar de cacerías de nazis y eso -me suena nomás a propaganda del estado ilegítimo- y estuve leyendo la biografía del autor del segundo y tampoco me pareció muy atractivo su estilo; al final decidí continuar el primero y eliminé el otro de la tablet.

También aumenté de dos a tres los capítulos de The Song of the Cell para no extender mucho su lectura; con The Agile Samurai sigo con los mismos dos capítulos por ciclo, espero terminarlo pronto; y con el de meditación Zen continúo con un capítulo por ciclo... en diez años quizá ya sabré lo básico del tema.

Mañana es un día de asueto por acá -se conmemora a la virgen patrona de la ciudad- y estoy planeando reunirme con mi doctora; creo que será nuestra última reunión del año ya que luego se irá un tiempo del país; y este domingo participaré como fiscal de junta receptora de votos para ayudar a que se produzca un pequeño cambio en el país...

Y a ver cómo va eso.

lunes, 24 de julio de 2023

Buscar y encontrar... Search and find... Chercher et trouver...

Estaba tratando de recordar cuándo fue la primera vez que escuché la expresión 'el que busca encuentra', que es uno de esos lugares tan comunes de nuestra sabiduría popular; pero debe haber sido cuando era muy pequeño pues no logro precisar un momento exacto... lo más seguro es que haya sido en un mensaje de púlpito o en un programa de televisión.

Y la frase viene a cuento porque luego de varios meses de contactar a organizaciones sin fines de lucro -o pedir referencias a amigos sobre las mismas- para aprovechar las semanas de vacaciones que me están obligando a tomar en mi trabajo, por fin tengo algo firme.

El lunes pasado me escribieron de una organización a la cual me refirió una amiga lejana y luego de estar conversando parte del día sobre las tareas que desempeñan y como se organizan hablé con mi supervisora y mi directora para que me autorizaran ocho días de vacaciones.

Afortunadamente tanto mi supervisora -¡se retira del trabajo esta semana!- como mi directora -¡ella andaba de vacaciones la semana pasada!- no pusieron ningún inconveniente para que me retire algunos días del trabajo; el voluntariado empieza este viernes y termina el siguiente.

Pero, como no me gusta andar corriendo ni los horarios muy ajustados, ingresé mi solicitud en el sistema administrativo para tener libres ocho días empezando este jueves -debo ir al Colegio de Ingenieros a pagar la anualidad- y retornando al trabajo dentro de mañana en quince días.

La persona que me contactó -la que administra las actividades del voluntariado- me agregó a un grupo de whatsapp en donde se coordina todo -somos dieciocho voluntarios en total- y de inmediato me percaté que la mayor parte del equipo son personas muy jovencitas.

Debo acudir este viernes al aeropuerto para encontrar al personal médico que viene del Imperio del Norte y de allí nos transportarán a uno de los municipios más alejados de la capital en donde estaremos laborando por una semana y un día, retornando a la ciudad el siguiente viernes...

Y a ver cómo va eso.

En la salida post labores del miércoles aproveché para comprar un repelente de zancudos pues en el lugar en donde pasaré una semana estaremos durmiendo en galpones y me imagino que por ser un área con bastante vegetación el número de insectos será mayor del que estoy acostumbrado.

Esta semana -por fin- tuve una respuesta directa de mi hija segunda: no había recibido una respuesta luego del último mensaje enviado -donde le comengaba la forma en la que nos organizamos con sus hermanos-; nomás verifiqué que el mensaje había sido entregado y leído.

Hace un par de semanas le escribí para que me confirmara que aún estaba utilizando la misma cuenta a donde le he enviado los regalos de su cumpleaños y navidad desde que está en el Imperio del Norte; por fín, un par de días antes de su cumpleaños me respondió con la confirmación -y excusándose con la carga estudiantil para responder tan tarde-.

En fin, ese día le escribí a mi amigo que vive en el Imperio del Norte y por medio de quien he estado enviándo a mi hija segunda dos veces al año los cien dólares que les brindo a cada uno para sus cumpleaños y navidad.

El viernes, que bajamos hasta el supermercado más cercano en dirección sur, aproveché para adquirir una magdalena pues desde hacía unas semanas había programado visitar al voluntario a quien le estoy enseñando a armar el cubo de Rubik en la casa que alquila en el otro extremo de la ciudad.

No me hacía ilusión conducir casi una hora pero tampoco quería cancelar el compromiso por lo que el sábado cargué en el automóvil lo necesario para la reunión que tenía más tarde e inicié el trayecto; mal pues saliendo de la colonia encontré un tráfico descomunal y me crucé el arriate central para entrar a la ciudad por la ruta del sur.

Pero también esa vía estaba congestionada; me tardé casi una hora -usualmente son diez minutos- para entrar a la ciudad y al final lo que estaba provocando el embotellamiento era que el ministerio público había cerrado completamente la vía -dos carriles- pues tenían acordonada un área casi en la entrada de la urbe.

Con mi amigo habíamos estado comunicándonos por whatsapp para encontrarnos a medio camino pero al final llegué directamente a su casa pues no seleccioné bien el destino en google maps -utilicé la navegación por vos para realizar el recorrido-.

Total que llegué casi a las diez y media a la casa de mi amigo y tuve que esperarlo aún un rato pues él estaba en un supermercado -esperándome- y al final estuvimos en su casa nomás como treinta o cuarenta y cinco minutos -eso sí, desayunamos- pues yo tenía que dirigirme luego a mi reunión quincental.

Como mi amigo y su esposa debían dirigirse a la casa de sus padres -en otra de las esquinas de la ciudad- aproveché para que me guiaran en el retorno al centro; tenía un margen de un poco más de una hora -aunque Google decía que se necesitaban 20 minutos- y al final estaba parqueándome a pocas calles del lugar de la reunión 10 minutos antes del límite.

El retorno a la ciudad no estuvo tan lento, a pesar de que había bastante tránsito seguí el vehículo de mi amigo por varias rutas secundarias y llegué al centro con bastante tiempo de antelación, pero, ese día era el desfile del orgullo por lo que para avanzar las últimas calles me consumí casi el mismo tiempo que para llegar al centro.

La reunión estuvo bastante tranquila: se suponía que discutiríamos sobre el mito del barco de Teseo y sobre Heráclito y el río; pero la conversación fue más amplia y las dos horas estuvieron -a mi parecer- bien aprovechadas; mi hija mayor llegó un poco después del inicio y mi hijo menor casi al final; y participaron otras cuatro personas -tres de ellos, creo que indigentes-.

A las tres empaqué la cafetera y los otros implementos y nos retiramos con mis hijos del lugar; luego nos fuimos a almorzar a un Carl's Junior en donde no había estado por varios años y estuvimos en el lugar más de una hora entre almuerzo y conversación.

Un poco después de las cinco pasé a dejarlos a sus respectivas habitaciones y retorné a mi casita; por cómo se había desarrollado el día -embotellamiento, reunión y reunión- me sentía completamente drenado de energía por lo que retornar a casa fue bastante reconfortante.

Por la noche -y todo el día de ayer- estuve consiguiendo documentos de identidad y llenando formularios para la inscripción del terreno en el que estoy construyendo en el puerto: mis papás me habían hablado y me habían dejado un mensaje con Rb pues, al parecer, el comité de vecinos del lugar está trabajando en la regularización de las propiedades.

Aunque creí que ayer Rb asistiría a la iglesia en la mañana -estaba preparado para conducirla en el auto- no sucedió y en la mañana nomás acudimos al supermercado a comprar un poco de fruta -y un poco de tiburón-; almorzamos las alitas de costumbre y por la tarde le pedí a Rb que me acompañara a imprimir uno de los formularios que debía firmar, escanear y enviar al puerto.

También me tocó que pagar el tercer mes -espero que únicamente de cuatro- de Super Duolingo; y espero repetir el mismo pago únicamente el siguiente mes pues el objetivo del mismo: completar el nivel legendario de los más de doscientos niveles, se ha quedado corto; creo que no he llegado ni a la cuarta parte de esa cantidad y creo que debo cambiar el enfoque.

He estado avanzando bastante con Los Astronautas -un capítulo luego de cada libro de mis líneas de lectura- por lo que ya casi estoy por concluirlo; creo que después leeré otro que la autora aconsejó en una entrevista: La historia de los vertebrados; también me falta un par de porciones de 2666.

El que estoy sopesando seriamente si completarlo -creo que ya pasé de la mitad- es Lean Your Loneliness Slowly Against me... y es que no es tanto de matemáticas como de romances tóxicos; aún estoy meditando si dejarlo a medias y empezar el siguiente de la misma línea: Black Cake; también, casi termino el de Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro.

Sigo avanzando en The Agile Samurai y en Bad Thoughts, leyendo dos capítulos de cada uno en cada iteración; además estoy entrando lentamente a Zen Training pero me preocupa que las instrucciones sean demasiado formales: estuve viendo algunas gráficas de la posición de Zazen y coloca la posición de rodillas como inadecuada.

Y a ver cómo sigue eso...

lunes, 17 de julio de 2023

Esas redes sociales... These social networks... Ces réseaux sociaux

Hace unos meses -o años- repasaba las redes sociales en las cuales tenía alguna presencia digital: en Facebook fui bastante activo durante los diez años o así que me desempeñé como voluntario en el grupo de risoterapia... hace más de una década abrí una cuenta de Twitter pero nunca he sido muy asiduo a esta red social: la encuentro demasiado intensa.

Nunca tuve una cuenta en Snapchat pero sí tuve -tengo- una en Tumblr; además Instagram lo tomé como una extensión de facebook por lo que a pesar de no usarla si 'tengo' una cuenta en la red que le está haciendo una competencia a Twitter por estos días.

Y es que aún encuentro difícil ver cómo se traslada lo digital a lo cotidiano... como en la primavera árabe o en las protestas de hace unos años en Hong Kong... o sea, usualmente en las redes sociales se presenta una relación bastante distorsionada de la vida personal o social; en esta ocasión la realidad de Twitter se reflejó fielmente en la primera vuelta de estas elecciones.

En todo caso encuentro sorprendente lo que está sucediendo por estos día en el país... empezando por el hecho de que dos candidatos de la 'social democracia' hayan quedado en los lugares más altos en el conteo de votos... y creo que incluso los sectores más conservadores -o radicales- quedaron igual de sorprendidos.

O sea, si hubieran previsto el escenario actual no hubiera permitido que el segundo candidato llegara tan lejos... ahora están tratando por todos los medios de que disponen -que no son pocos- de frenar su participación en la segunda vuelta o al menos desprestigiarlo de cualquier forma posible: que si es comunista -que no es-, que si trae la agenda LGBT -su hija es lesbiana, él es heterosexual-, que perderemos nuestras propiedades -¿cuáles?- y así...

Será un largo mes hasta la realización de la segunda vuelta de las elecciones -20 de agosto- y aún cuando lo elijamos en esa fecha -es casi casi casi seguro que tendrá una victoria apabullante- será un camino aún más largo hasta la transición presidencial el 14 de enero próximo...

Y a ver cómo va eso...

Mi rutina de la semana pasada reflejó de forma bastante fiel a la semana anterior, incluso llevé el control de lo que iba realizando diariamente en una matriz en Notepad++: levantarme a las 6:00 AM y  avanzar en el libro de dibujo utilizando el lado derecho del cerebro, luego meditar veinte minutos.

El lunes, miércoles y viernes empezar a trabajar a las siete y media -recibiendo training sobre automation de nuestros amigos del subcontinente asiático- y el martes y jueves a las ocho, con la reunión diaria del proyecto que está feneciendo por estos meses pero al cual aún debemos de brindarle soporte.

Luego, durante la mañana intercalar las tareas del trabajo con el dibujo en Indesign -esta semana terminé la primera ronda de los once dibujos que mi editora me dejó hace un par de semanas-, dibujo en Autocad -aunque llevo como tres semanas que no he hecho nada de esto-, leer y formación en Ciberseguridad -terminé el curso de Incibe hace más de una semana y empecé uno de ISC2-.

Continúo también con el ayuno intermitente -creo que lo he hecho todo el año-: de lunes a jueves tomo mi primera comida -desayuno- al mediodía: una taza de avena, un banano, un poco de mango y 22 gramos de gelatina; de viernes a domingo desayuno a las siete de la mañana.

El almuerzo, cuando estoy en casa lo tomo usualmente a la una de la tarde y de la misma forma un poco antes de las dos ayudo a Rb a pasear a su perra más pesada -damos dos vueltas a la cuadra; luego del trabajo, los lunes, miercoles y viernes, usualmente salimos a caminar: tenemos dos supermercados a distancias casi equidistantes en direcciones opuestas.

Martes y jueves ejercicios en casa: los martes tenemos una rutina de aeróbicos y kickboxing y los jueves una de aeróbicos y ejercicios abdominales; trato de cenar entre seis y siete de la tarde -generalmente, cuando caminamos, más cerca de las siete que de las seis- y luego leo un poco o completo mi cuota diaria de francés con Duolingo.

Rb es bastante asidua a las series de Netflix, Hulu, HBO y similares por lo que de siete a once generalmente pasamos el tiempo en su habitación -yo también veo algo como The Witcher o Jack Ryan, o alguna película de los mismos géneros- intercalando el tiempo de consumo de material audiovisual con Duolingo, Ajedrez o algo similar.

A las once usualmente me retiro a mi habitación en donde leo un poco más y trato de dormirme antes de medianoche; esta rutina varía generalmente los fines de semana pues trato de no contectarme a mi trabajo e intento salir un poco: los sábados a desayunar con algún conocido y/o a almorzar con uno de mis hijos y los domingos llevando a Rb a la iglesia y visitando a alguna de mis primas o algún viejo contacto de mi voluntariado de risoterapia.

Y así más o menos estuvo mi semana anterior... la variación de la rutina ocurrió el miércoles que le presté ciento cincuenta dólares a mi hija mayor para que adquiriera una máquina de coser -creo que, al igual que el tejido, le ayuda a mantenerse ocupada y -espero- rebajar su ansiedad-.

También: el viernes salí de mi trabajo con una hora de antelación pues acompañé a Rb a una reunión con su jefe: aunque es nativo de este país tiene varias décadas de vivir en el imperio del norte y es la segunda ocasión en la que nos reunimos los tres... y hasta ahorita me doy cuenta que no es necesario que participe en esas reuniones... en fin.

El sábado estuvo bastante raro: el señor que por muchos años ha provisto de frutas y verduras a la colonia acaba de abrir una tienda en una colonia aledaña y le habían pedido a Rb que compartiera su membrecía del supermercado en donde compramos provisiones al por mayor, por lo que habíamos acordado que su esposa nos acompañara en nuestra siguiente visita a este lugar.

Y yo ya tenía programado el almuerzo mensual con mi hijo menor... los perros de Rb usualmente desayunan a las nueve menos diez y luego de que terminaran de comer nos dirigimos a la tienda en la colonia vecina... la esposa del señor me entregó las llaves de su automóvil y nos dirigimos al supermercado.

Yo había estimado que tres horas serían suficientes para ir, comprar y retornar pero el viaje de ida estuvo bastante lento: usualmente no nos tardamos más de quince o veinte minutos en el trayecto pero en esta ocasión fue más de una hora.

Afortunadamente las compras -aunque se recorrieron todos los pasillos del supermercado- no fueron muy tardadas e iniciamos el viaje de retorno con buen tiempo... con mucho tráfico nuevamente; yo no llevaba teléfono y el reloj del tablero del automóvil estaba incorrecto: me estacioné frente a la tienda y le indiqué a Rb que me retiraría -porque, de acuerdo al automóvil, faltaba poco para la una de la tarde-.

Dejé a Rb en la tienda y retorné casi corriendo a mi casita -con las pocas compras que nosotros habíamos hecho-; encendí la computadora del trabajo y me conecté a Whatsapp para informarle a mi hijo que iba a llegar tarde y al ver la hora de la computadora me percaté que aún era mediodía por lo que procedí a bañarme con calma y a preparar mis mochilas -en una de ellas cargo implementos de té-.

Rb entró un poco más tarde y a las doce y veinticinco abordé el automóvil para dirigirme a la casa de mi hijo... como había visto que el acceso habitual a la ciudad estaba bastante congestionado -al parecer por la bonificación anual que la mayor parte de empleados recibe durante estas semanas- decidí entrar por la parte opuesta y a la una de la tarde llamé a mi hijo para que saliera.

Con mi hijo nos dirigimos a almorzar al Taco Bell de costumbre y estuvimos en el lugar un poco más de una hora entre comida y conversación... luego retornamos a su habitación en donde estuvimos revisando el sitio en donde podemos consultar la información de las acciones de su empresa que empezamos a adquirir hace un par de meses -están perdiendo bastante valor!!!!-.

Luego preparamos té y compartimos el tiramisú que compramos en el camino de regreso de Taco Bell; para terminar la tarde resolvimos un par de ejercicios de ajedrez del libro de Polgar y a las cinco y media nos despedimos y retorné a mi casita... un poco antes el hijo mayor de mi prima me había escrito por whatsapp para cancelar la reunión que habíamos acordado para las seis de la tarde.

La reunión cancelada -la excusa fue que la suegra estaba teniendo dificultades médicas y debía acompañar a su novia en la emergencia- la había programado un par de días antes a petición de mi prima favorita: su hijo mayor tiene casi treinta años y no quiere trabajar... me pareció interesante... en fin.

Ayer me levanté temprano y leí algo del libro de dibujo... pero no medité -al igual que el domingo anterior-; preparé mi desayuno y luego retorné a la cama -a la cama de Rb realmente- en donde estuve dormitando hasta un poco después de las nueve.

A las diez menos veinte llevé a Rb a su iglesia y cuando retorné estuve haciendo un poco de Duolingo e informándome en las redes sociales de los últimos eventos en la telenovela que están siendo las elecciones locales... al mediodía, luego de una llamada por Whatsapp, fui por Rb al supermercado de costumbre y venimos a preparar las alitas de pollo dominicales.

He estado tratando de programar reuniones los domingos por la tarde para evitar quedarme solo en casa pues Rb acude a su iglesia a recibir clases de teología: si me quedo solo y me pongo a leer o a ver algo en la computadora me baja el sueño y odio dormir en el día pues siento que altera mi ciclo circadiano.

Lo malo es que ya van varios domingos que las clases de Rb son canceladas -o las recibe online- y entonces debo ausentarme aunque no lo necesitara... como ayer, ya había programado una reunión con el voluntario que vive en la misma colonia en donde viví durante ocho años luego de mi retorno del imperio del norte, y cancelaron la clase de Rb.

A las tres y media empaqué en mi mochila un paquete de pan tostado que había adquirido en el supermercado y me dirigí a la casa de Yv -tenía más de cinco años de no verlo-... la reunión la habíamos acordado la semana anterior y en el camino estuve recordando todo el tiempo que pasé la década anterior en esa casa: era el luegar habitual de reunión del grupo informal que se encargaba de muchas funiones administrativas del voluntariado.

Y, por vivir a un par de calles y tener una estructura vital bastante similar (mi amigo es cinco años mayor y también ha vivido solo durante muchos años) generalmente nos reuníamos al menos una vez a la semana para cenar... además de compartir las visitas semanales a hospitales, orfanatos, asilos o similares con nuestra labor de risoterapia.

La visita estuvo bastante tranquila... la casa de mi amigo sigue bastante igual luego de cinco años y estuvimos poniéndonos al día de los acontecimientos del último lustro: ya la mayor parte de voluntarios de esa época han seguido con su vida cotidiana y mi amigo continúa -creo- bastante aislado de la sociedad.

Un poco después de las seis nos despedimos, acordando no dejar pasar tanto tiempo para la próxima reunión, y retorné a mi casita; aunque ya era tarde cuando estacioné el auto, aún había bastante claridad -creo que es esa época del año en que los días son más largos-; por la noche les escribí a mis hijos mayor y menor por whatsapp y les envié el libro How to Adult de Stephen Wildish. 

Llevo dos o tres ciclos de Lean your loneliness slowly against me y ya voy en la recta final de 2666 -creo que me quedan uno o dos ciclos-, además terminé de leer Invierta con poco e inicié con Los Astronautas; este último me parece muy interesante pues explora la dinámica de las familias rotas -como la mía-.

Estoy avanzando con Bad Thoughts -creo que ya pasé de la mitad- y con The Agile Samurai: estoy leyendo dos capítulos en cada ciclo pero los he sentido muy ligeros; el viernes -o sábado- terminé el úlitmo libro planeado de Análisis Transaccional y empecé con el primero de Meditación -Zen Training de Katsuki Sekida-.

Y pues... leer, dibujar a mano, dibujar en computadora, trabajar, jugar ajedrez, jugar de vez en cuando scrabble, aprender...

Y a ver cómo sigue eso.

lunes, 10 de julio de 2023

En pausa el partido... The match is in pause... Le match est en pause...

Y no es un juego deportivo... ayer nuestra selección perdió -después de quedar en el primer lugar en la ronda anterior- contra un equipo de afrodescendientes de una isla colonizada por ingleses... de donde proviene el reggae también... no vi el partido pero al parecer el futbol está mejorando un poco -al menos a esos niveles-.

Lo que está en pausa es el juego político local: el giro a la izquierda no puede completarse porque quienes tienen los medios de producción por acá -y bueno, la situación geopolítica es demasiado particular- están tomando una serie de acciones legales para que no se oficialicen los resultados de la primera vuelta... a ver cómo sigue eso.

Por lo pronto ya me anoté en un formulario del partido que surgió del movimiento anticurrupción de hace ocho años que convocaba a fiscales para la observación de la segunda vuelta, en caso se alcance; también me inscribí en un curso del mismo tema que imparte en línea nuestro organo estatal encargado de la realización de elecciones. 

Toda la semana pasada -con excepción del día de ayer- seguí la misma rutina antes de empezar a trabajar: leer o realizar los ejercicios del libro de dibujo -he hecho dos o tres dibujos con fondo de carboncillo- y meditar durante veinte minutos; esto último lo hago sin un objetivo particular, tratando de seguir las enseñanzas de mi antiguo templo zen.

El lunes, miércoles y viernes salimos a caminar con Rb luego del horario laboral: el lunes nomás nos proveímos de alitas de pollo y bananos, el miércoles compré los ingredientes para preparar hamburguesas para llevar en mi visita trimestral a mis padres: leche y embutidos.

El martes y el jueves realizamos, también luego del horario laboral, los ejercicios de kickboxing y abdominales respectivamente; además al final del miércoles tuve que llamar al mecánico pues no se apareció ese día, quedó de venir al día siguiente y efectivamente estuvo trabajando el jueves y el viernes -al final la fuga de refrigerante se debía a la bomba de agua- en el auto.

También nos dijo que debemos cambiarle los neumáticos delanteros pues el delantero de lado derecho está bastante gastado -el lado que él reparó la última vez-; en total pagamos como doscientos dólares entre el servicio del motor y el cambio de la bomba de agua acordando con Rb de cambiar los neumáticos la siguiente vez que vayamos al supermercado en donde compramos comestibles a granel.

El jueves era el cumpleaños de mi prima favorita y, continuando con mi esfuerzo en mejorar mis habilidades interpersonales, le escribí tempranito para felicitarla y al final de la tarde le envié una pizza vegetariana a su domicilio -aunque trabaja desde casa ese día casualmente la hicieron llegar a la oficina-.

El viernes un poco antes de medianoche -estaba por dormirme cuando ví el anuncio en facebook- encargué una mochila para -finalmente- sustituir la que he estado usando la última década -tiene ya rasgaduras y hace cuatro años o así ya la mandé a reparar por la misma razón- creo que fueron veinte dólares bien invertidos.

Toda la semana me estuve levantando entre seis y media y siete para lograr trabajar al menos una hora entre dibujo y meditación; el sábado me levanté a las cinco y media pues había acordado reunirme a desayunar a las siete con el tenor que fue antiguamente mi supervisor.

El desayuno estuvo muy bueno y se alargó hasta las diez de la mañana; en esta ocasión él insistió en pagar la cuenta y luego de acordar no dejar pasar otro año -justamente hace un año lo había invitado por primera vez- para repetirlo nos despedimos.

Me sentía un poco indispuesto del estómago por lo que pasé a un comercial cercano a utilizar los servicios y luego me dirigí al banco en el cual me pagan pues había planeado retirar quinientos dólares -parte de mi plan de seguridad financiera-; el banco estaba bastante lleno por lo que mejor me dirigí a una pastelería y adquirí un par de magdalenas para la visita del día siguiente.

Retorné a mi casita luego de pasar a llenar el tanque de gasolina del auto y el resto del día lo utilicé para dibujar en InDesign y leer; además empecé a ver una película basada en un libro de John Le Carré: es la última película en la que actuó Seymour Hoffman y ya la había visto hacía algunos años; por la tarde recibí la mochila que había encargado la noche anterior.

El domingo me levanté a las cuatro y media de la mañana y no dibujé ni medité; me dediqué a preparar las hamburguesas para la visita utilizando unas tortitas de cordero que teníamos en el congelador desde hacía algunos meses; luego me bañé y un poco antes de las cinco y media tomé el camino al puerto.

La concesión de la autopista -con el peaje- terminó hace un par de meses pero los trabajos para eliminar el peaje aún no han concluido por lo que el paso por el lugar está bastante lento: de ida me tocó nomás disminuir la velocidad pero en el retorno un tramo de un par de kilometros los recorrí como en veinte minutos.

El viaje de ida lo hice en una hora y cuarto y el de retorno en dos horas; encontré a mis papás bastante bien y me sorprendió que la terrasa del segundo nivel de la casa que estoy construyendo ya está terminada: el del primer nivel fue bastante oneroso y en este caso nomás me pidieron dos transferencias de mil dólares cada una.

Estuvimos desayunando y conversando con mis padres y luego, aprovechando que el clima estaba bastante fresco salimos a dar un recorrido por todo el lugar en donde viven: el área fue hace muchos años una refinería/almacenamiento de combustible y está rodeada por un muro de un par de metros; la mayor parte de casas son bastante humildes pero se ven algunas verdaderas mansiones.

Casi terminando el recorrido empezó una lluvia bastante torrencial por lo que retornamos un poco empapados y estuvimos esperando a que se calmara antes de realizar la otra acción que preví para mejorar mis relaciones interpersonales: pedirle a mi madre que me acompañara a saludar a la presidenta del comité de vecinos y entregarle una de las magdalenas que adquirí el día anterior.

La visita fue bastante breve -y buena-; ellos tienen un comedor justo en la entrada de la colonia -hay un enorme portón que servía en tiempos antiguos para controlar la entrada al área- y estaban en el lugar la señora, su esposo -a quién entregué un regalo similar hace tres meses- y la hija menor de ambos -con su respectiva hija de tres o cuatro años-.

Luego de retornar a la casa de mis papás empaqué mis utensilios -había llevado incluso una cafetera- y emprendí el viaje de vuelta; la carretera está -aún- en buenas condiciones y, salvo por el paso del peaje no hubo novedades en el trayecto; un poco después del mediodía estaba estacionándome frente a mi casita y luego ayudé a Rb con el almuerzo dominical: alitas de pollo.

Como había madrugado temí que me quedaría dormido si continuaba viendo la película de Seymour Hoffman y efectivamente estuve a punto de hacerlo pero me ayudó que Rb empezó a utilizar la computadora y aproveché para refaccionar; además estuve bajando algunos libros que el pastor de Rb le había pedido.

Por la noche nomás avancé un poco en el libro de Inversiones que estoy leyendo y me retiré a dormir un poco antes de la hora habitual; esta mañana me costó bastante levantarme -no cabe duda que ya no estoy para los viajes de un día al puerto- y no dibujé nada, nomás hice los veinte minutos de meditación que he estado realizando.

Además del libro de Inversiones escrito por una autora española estoy actualmente leyendo Lean your loneliness slowly against me -ficción, noruega, aún empezando-, 2666 -en español, ya por el setenta y cinco por ciento-, Bad thoughts -no ficción, pensamiento crítico, como a la mitad-, The Agile Samurai -Tecnología, aún empezando- y el último libro de Análisis Transaccional dentro de mis planes -ya tengo preparado el de Meditación con el que empezaré la siguiente línea de lectura-.

En el trabajo sigue la cosa más o menos igual: afortunadamente han habido algunas tareas mientras el curso que nos estaban impartiendo desde el subcontinente asiático continúa realizándose dos o tres veces a la semana -aunque ya no he estado haciendo las tareas-...

Y a ver cómo va eso...

       



lunes, 3 de julio de 2023

El día del glorioso... The day of the glorious... Le jour du glorieux...

Este día se celebra por acá el día del ejercito nacional... creo que en primaria enseñaban la razón de la celebración y me imagino que es más común de lo que me gustaría este tipo de celebraciones alrededor del mundo; total, los ejercitos y sus guerras son los que han -en muchos casos- propulsado los avances científicos y tecnológicos -si tu arma no funciona en el campo de batalla, te mueres-...

Al menos todos los miembros locales de mi actual equipo de trabajo tenemos hoy el día libre... mañana lo tendrán los que laboran desde el imperio del norte: es su día de independencia; por lo que creo que será una semana más bien corta; al menos en lo que se refiere a las labores...

En el trabajo la situación se ha mantenido más o menos estable: todo el equipo está dedicándose a unas pocas funcionalidades que se habían entregado a principios de año y que deben ser revisadas, mejoradas y probadas antes de continuar con cualquier otro proyecto... al menos hemos tenido un poco de acción en los últimos días.

Y las rutinas caseras siguen también un poco iguales: lunes salir a caminar -aprovechamos para comprar bananos y aguacates-, martes ejercicios de kickboxing, miércoles salir a caminar -aunque esta semana sí varió-, jueves ejercicios abdominales y viernes salir a caminar -compré el queso de mis cenas-.

El martes por la noche recibí la última de las clases de dibujo en InDesign que me ha estado proporcionando mi editora; revisamos los dibujos en los que estuve trabajando las dos últimas semanas y me asignó otra docena de nuevos dibujos... en este caso son sólidos tridimensionales que debo pasar a líneas; se supone que pasarán dos meses antes de que nos volvamos a reunir.

El miércoles la rutina cambió porque ese día mi primo me escribió en whatsapp para avisarme que ya tenía en su habitación el banquito que le había encargado a su padre un par de semanas atrás; un poco antes de la hora de salida -había entrado más temprano- tomé el auto y me dirigí a traer el banquito; también aproveché para imprimir un par de planos de autocad -aunque estos no salieron muy bien-.

Mi primo vive en una residencia estudiatil a una cuadra de la universidad nacional; la colonia es bastante tranquila y la casa es de tres niveles; me estacioné frente a su casa y nos dirigimos a imprimir los planos; luego compré unos panquecitos y -había llevado tazas y té- estuvimos en su habitación tomando té y conversando... un poco antes de las siete retorné a mi casita.

El jueves salimos a comprar frutas y huevos porque pasarán aún dos semanas antes de que vuelva a presentarse por acá el señor de las verduras; ese día también me escribió mi hijo para confirmar la fecha en la que almorzaremos este mes; además acordamos que ese día le transferiría los cien dólares para la compra de acciones de su empresa.

El viernes que salimos a caminar con Rb compré -además del queso para mis cenas- una caja de pastel de chocolate pues Rb planeaba hornear sus galletas y panes el domingo y queríamos aprovechar el tiempo de horno; además le escribí a mi hijo para pedirle que me comprara tres piedras de alumbre en una tienda química que queda a pocas calles de su casa; acordamos que me las entregaría en la reunión del día siguiente.

Debido al banquito mi rutina matutina se alteró desde el jueves; ya había estado dibujando antes de entrar a trabajar pero estos últimos días -con la excepción de hoy- me he estado levantando a las seis de la mañana; dibujo entre media y una hora y luego medito veinte minutos.

El sábado por la mañana preparé la mezcla para el pastel que debía hornearse más tarde -Rb ya estaba preparando sus galletas y sus pantes- y me dirigí a la reunión que había estado planeando las últimas semanas; al lugar acudieron siete u ocho personas -dos mujeres: mi hija y otra señora- y estuvimos conversando un par de horas sobre diálogo, filosofía y la búsqueda de la verdad.

Luego de la reunión nos dirigimos con mis hijos al Subway de la zona donde viven y estuvimos en el lugar otro par de horas entre almuerzo y conversación; un poco antes de las seis los pasé a dejar a sus habitaciones respectivas y retorné a mi casita.

Antes de ir a donde mi primo el miércoles y antes de salir ayer hacia el lugar de reunión he revisado el nivel del refrigerante, para evitar sorpresas desagradables; me parece que el miércoles el nivel estaba nuevamente cerca del límite interior por lo que la mañana del sábado le escribí al mecánico para que venga a hacerle el servicio de motor; nos confirmó que viene el miércoles.

Ayer me levanté también a las seis a dibujar y meditar pero luego del desayuno retorné a la cama a leer un poco y me bajó una somnolencia bastante pesada por lo que estuve dormitando por un poco más de una hora; a las nueve y media me levanté de nuevo porque debía llevar a Rb a su iglesia.

Cuando retorné de la iglesia me puse a hacer Duolingo y luego a dibujar en la computadora; se suponía que a mediodía debía ir por Rb al supermercado de costumbre pero un poco después de esa hora Rb retornó a casa: la noche anterior le había bajado el volúmen a mi teléfono y no ví que me había llamado un par de veces por lo que aceptó un aventón hasta la colonia.

Rb no tuvo clases de teología ayer; le avisaron el día anterior o el mismo día; pero, como ya había acordado con mi segunda prima favorita que pasaría por su casa me tocó que salir por la tarde: un poco después de las tres tomé el auto y, luego de pasar por una pizzería (había ofrecido una pizza), me dirigí a la casa de mi prima.

Usualmente el parqueo es complicado en la colonia de mi prima -hay que parquearse en otra calle o frente a una tienda del barrio- pero, en esta ocasión, no había ningún auto en la casa; por lo que pude parquearme enfrente sin ninguna complicación.

El otro par de ocasiones en que he estado en la casa de mi prima ha habido una multitud -o al menos siete u ocho personas-; en esta ocasión estaba únicamente mi prima y su hijo menor (veintiseis años); estuvimos un rato conversando con mi prima cuando se nos unió su hijo, a compartir la pizza.

En total estuve de visita como hora y media; nomás me comí la mitad de una porción de pizza pues no tenía nada de apetito y la mayor parte del tiempo fue ponerle atención a los trabajos de diseño gráfico que el hijo menor de mi prima ha estado desarrollando desde hace diez años.

Mi prima -enviudó hace seis meses- está en plena búsqueda de trabajo y al parecer -benditas conexiones- tiene una muy buena oportunidad en el gobierno que debería concretarse en dos semanas; según su hermana mayor -mi prima favorita- de los cuatro adultos que viven en esa casa: mi prima, sus dos hijos y la novia del menor; únicamente la última está trabajando actualmente.

Ambos hijos de mi prima han sido bien inestables laboralmente y el menor -a sus veintiseis años- nomás ha trabajado algunos meses en un par de ocasiones -en call centers, me parece-; mi prima además está estudiando inglés, pero si la oportunidad en el gobierno se materializa, creo que será suficiente para ella.

Al hijo de mi prima le animé a que me enviara su curriculum para distribuirlo en mis grupos de búsqueda de trabajo y le comenté más o menos cómo andaba la situación laboral actual como para que supiera a que puede atenerse; no me envió la información por lo que me imagino que aún está procesando la muerte de su padre.

Hoy sonó la alarma -como todos los días últimamente- a las seis de la mañana pero continué dormitando hasta un poco antes de las siete; me levanté a meditar y luego me puse a hacer el ejercicio de dibujo del libro: en un recuadro sombreado dibujar una mano asistido por el visor que construí la semana pasada.

El resultado fue -siento- bastante aceptable e incluso se lo mostré a Rb; después me puse a hacer la lección matutina de Duolingo y luego a dibujar la figura -me parece que la cuarta- que debo pasar de tres dimensiones a dos; es un tigre que sospecho me tomará tres o cuatro días.

El día ha estado bastante tranquilo -porque es asueto- y ni siquiera he querido meterme a la red laboral a ver el ejercicio que debo hacer de las clases que hemos estado recibiendo de nuestros compañeros del sudeste asiático; mañana creo que deberé ponerme al día.

La semana pasada terminé de leer Autonomus y -el mismo día- King Dork; aún debo ver qué toca en la primera línea de lectura -ficción- pero para la parte animada -King Dork- empecé a leer el siguiente libro del mismo autor: Andromeda Klein; me parece que leí la introducción y uno o dos capítulos pero no me agradó para nada por lo que me puse a revisar mi lista de libros.

Al final decidí -tiré una moneda al aire, creo- leer Black Cake en ficción e Invierte con Poco en la parte animada; ya voy casi a tres cuartas partes de 2666 y aumenté el número de capítulos de Bad Thoughts (a un par por ciclo) además terminé de leer Grokking Algorithms y bajé el siguiente: The Agile Samurai.

Me falta aún un poco del libro de Análisis Transaccional pero ya bajé el primero que leeré del tema con el que sustituiré esta línea: Zen Training: Methods and Philosophy; además decidí que cuando termine 2666 seguiré con El Mono Obeso; en No Ficción será The Song of the Cell y en ficción Lean Your Loneliness Slowly Against Mine...

Y a ver cómo va eso...



lunes, 26 de junio de 2023

Y nos vamos a la izquierda... And we go to the left... Et nous allons à gauche...

Pasan a la segunda vuelta del circo -pero no da risa- que son las elecciones generales en esta parcela del istmo... yo creía que iban a pasar a segunda vuelta la ex primera dama y eterna candidata de la llamada socialdemocracia local y la hija del penúltimo (?) dictador militar... o sea, hubiera sido un encuentro entre la izquierda rancia y el derechismo con tendencia a fascismo; pero, con la magia del trópico pasó la primera y el candidato del partido surgido de las protestas de hace ocho años.

De lo que estoy seguro (?) es de que por la larga tradición paternalista local si se enfrentan un candidato y una candidata, sin importar los antecedentes o tendencias ideológicas siempre ganará el elemento masculino... Dios nos guarde de ser dirigidos por una mujer... en este caso -aparentemente- nos beneficia el programa y en dos meses estaremos eligiendo al hijo del mejor presidente que ha tenido esta tierra... y a ver cómo nos va con eso.

El sábado mi hermana menor me había estado llamando y escribiendo por Whatsapp para contarme que mi padre se presentaría en dos días -por fin- al examen privado que es el penúltimo requisito para graduarse de Profesor de Enseñanza Media en la universidad nacional; me molesta que mis padres no me digan directamente cuando necesitan algo pero aún así los llamé para ofrecerme a ayudarlos con el traslado en la ciudad.

El domingo que visité a mi tía y le comenté sobre la venida de mi padre al día siguiente me comentó que ya sabían y que ellos iban a brindarle transporte pero que su camioneta había dejado de funcionar esa semana... y si mi hermana no me cuenta a mí yo ni me entero... en fin; por la noche nos pusimos de acuerdo con mi padre para reunirnos al día siguiente a las cinco de la madrugada en una de las avenidas más transitadas de la ciudad.

El lunes me levanté a las cuatro y media, me bañé y saqué el auto... saliendo de la colonia llamé a mi padre para que me confirmara la dirección pero aún no la tenía; lo que sí tenía era el nombre de los transportes por lo que pasé al Mc Donald's que más visito y verifiqué la dirección; afortunadamente estaba bastante cerca.

A las cinco y media estaba estacionándome afuera de la terminal de buses y en ese momento mi padre me envió su ubicación; lo llamé para que saliera y me presentó al compañero (licenciado) que lo estaba apoyando con los trámites; ofrecí brindarles desayuno pues la hora en la que debía presentarse mi padre al examen era las seis y media.

Retorné -con mi padre y su acompañante- al Mc Donald's y estuvimos desayunando de forma bastante express... sin embargo, no conté con la exageración del tráfico en la ciudad a esa hora... el trayecto que había estimado de veinte minutos se convirtió en una hora y cuarto por lo que llegamos con cuarenta y cinco minutos de retraso a la extensión universitaria en donde se realizaría el examen... un tráfico infernal.

Los dejé en el lugar y retorné a mi casita, marcando la entrada a mi trabajo a las ocho y dos minutos; luego estuvo monitoreando el avance del trámite durante el resto de la mañana y al mediodía que me confirmaron que todo había concluído (afortunadamente aprobó el exámen) les ordené un Uber -tres dólares! una ganga- hacia la estación de buses... a las siete y media de la noche mi padre me estaba confirmando que habían retornado sin novedad al puerto.

Recuerdo que había revisado el nivel del agua luego del embotellamiento en el que estuve el sábado pero no estoy seguro de ello, tampoco si lo hice luego del embotellamiento del lunes... ayer que fuimos con Rb a un supermercado notamos cierto olor fuerte proveniente del motor por lo que este día revisé los líquidos del auto pues creí que andaba bajo de aceite... y no, lo que tenía extremadamente bajo era el refrigerante; afortunadamente no pasó a más -sobrecalentamiento y eso- y nomás le rellené el radiador y el depósito.

El lunes también compré los materiales de dibujo que listan en la primera parte de Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro; afortunadamente casi todo lo encontré en la librería de la vuelta y nomás el carboncillo lo tuve que comprar en la salida que realizamos con Rb luego del horario laboral.

Como parte de las actividades con las que espero sustituir lo que estuve haciendo durante diez años como voluntario he estado planeando realizar reuniones similares a las del club de lectura... como un club de lectura sin libros... de hecho le hablé a la directora del lugar y me confirmó un espacio para empezar este sábado.

Lo malo es que después de confirmarme el día y la hora ha cesado la comunicación... se suponía que me llamaría el miércoles pero hoy es lunes y no he recibido ninguna llamada; le he escrito un par de veces en whatsapp sin recibir respuesta pero eso no me ha detenido: el lunes pasado compré sobres de café y té y el miércoles compré vasos de duroport y galletas; lo que espero ofrecer a los asistentes.

Como operaron al señor que viene una o dos veces por semana a proveer de frutas y verduras a la colonia el jueves tuvimos que salir a conseguir un par de papayas y aproveché para comprar el pan para los tres desayunos de los días siguientes... ese día fue el cumpleaños de Rb pero por restricciones alimenticias no pudimos celebrarlo de la forma tradicional -ella me compró (como casi siempre que sale) un par de muffins-.

El viernes pagué el segundo -de cuatro planeados- mes de Super Duolingo... la verdad es que he bajado bastante mi rendimiento en la aplicación... en parte porque he estado dedicándome diariamente a practicar dibujo en InDesign y en Autocad (y ahora a mano) y en parte porque se me está haciendo cuesta arriba avanzar con los trofeos legendarios... por eso fue que decidí no completar las doscientas lecciones de esa forma sino únicamente lo que pueda alcanzar en cuatro meses -me quedarían tres-.

El sábado, de acuerdo a lo planeado, llevé a Rb al lugar en donde realizarián la clausura de los tres años de Lengua de Señas que estamos culminando este semestre; el lugar queda bastante alejado pero no hubo mucho contratiempo con la ida; retorné pronto a casa e hice mis prácticas de dibujo y Duolingo.

A las once me indicó que ya estaban terminando por lo que me bañé y me dirgí a recogerla... el tránsito estaba -otra vez- bastante pesado por lo que me tuvo que esperar más de media hora; y el retorno estuvo peor... tan malo que decidió bajarse del auto antes de lo planeado y tomar el transmetro; como aún faltaba media hora para la hora que había acordado con mi hija mayor me estacioné cerca de su casa y aproveché para leer las cinco páginas que me tocaban del libro de dibujo.

El calor estaba intenso y emití bastante sudor dentro del auto durante el tiempo que leí -en el celular- las cinco páginas; a la una en punto llamé a mi hija y me dirigí a su habitación... como ahora mi hija tiene una mini refrigeradora le ofrecí que almorzáramos algo que pudiera almacenar para el día siguiente.

Nos dirigimos a una pizzería Domino's que se encuentra a dos o tres calles de su casa y ordenamos una pizza grande, un doble litro de fanta y una porción de pechugas... almorzamos en el lugar y luego retornamos a dejar casi media pizza a su refrigeradora... luego nos dirigimos a imprimir otra copia del libro de dibujo pues aceptó -a diferencia de su hermano menor- mi ofrecimiento de la misma.

Luego de retornar a la habitación volvimos a salir para comprar un par de zepelines y preparamos té de menta... lo que consumimos mientras resolvíamos cuatro ejercicios del libro de Ajedrez de Polgar: los ejercicios de jaque en dos movimientos están llevándonos más tiempo que los anteriores.

A las cinco y media me despedí de mi hija y me dirigí al Mc Café en donde había acordado reunirme con mi primer ahijado profesional; creo que teníamos más de seis meses luego de la última reunión en el mismo lugar y, como de costumbre, ya estaba en el lugar cuando llegué.

A pesar de haber sido yo quien había propuesto la reunión mi ahijado insistió en pagar la cuenta de dos cafés y unos pastelillos; estuvimos un par de horas entre el café y la actualización de la situación personal, laboral y familiar de ambos... un poco después de las siete nos despedimos y retorné a mi casita. 

Ayer habíamos acordado con Rb acudir al centro de votación de cada uno a primera hora -se suponía que las mesas abrían a las siete de la mañana- para estar ya en casa a la hora en la que le da el desayuno a sus perros -ocho cincuenta-; salimos de casa un poco después de las siete y no encontramos mucho tráfico... pasamos al centro de votación de Rb y luego acudimos a donde me tocaba votar.

El lugar -a un costado de la universidad nacional- estaba repleto por lo que nos dirigimos al comercial a donde había acompañado a mi hija a comprar su refrigeradora para evitar problemas de parqueo... me tocó caminar un par de cuadras pero aún no había mucha gente acudiendo a votar; emití mi voto y retorné a encontrar a Rb y retornamos a casa.

A media mañana salimos al jardín a completar la limpieza semestral -ya ni se veía la acera- y estuvimos un poco más de hora y media entre corte de grama, maleza y retiro de hojas muertas del jardín; y remoción de grama y plantas silvestres de la acera; por la tarde me dediqué a dibujar y adelanté un poco en la lectura.

Por la tarde también salimos a la sucursal local del mercado en donde compramos a granel pues Rb necesitaba reponer algunos de los ingredientes que está utilizando para preparar sus recetas; también pasamos por la Megapaca en donde adquirí otro short -indumentaria laboral por estos tiempos- y un cincho -el actual creo que tiene más de diez años-.

Hoy me costó levantarme... me sentía bastante fatigado pero quería hacer un poco de Duolingo antes de entrar a trabajar; afortunadamente la chica que nos está enseñando automation canceló la clase del día por lo que tuve media hora más para avanzar un poco en Duolingo.

El resto del día lo dediqué a dibujar -no Autocad pues por el momento no sé qué más agregarle al diseño de la casa del puerto- y mayoritariamente a completar la tarea de la última clase -hasta hoy envió la asignación-... también leí un poco y salimos a la caminata de los lunes luego del horario laboral.

Estoy a un par de capítulos de terminar Autonomous y King Dork Approximately... no sé aún qué leeré en la primer línea de lectura pero luego de King Dork leeré el último libro del mismo autor: Andromeda Klein -hasta ahora me entero que el autor es cantante, compositor, autor y guitarrista-.

También estoy por terminar Grokking Algorithms pero aún voy bastante verde en 20666 (menos de la mitad), Bad Thoughts (quizá la cuarta parte) y el último libro de Análisis Transaccional -creo que llevo como las tres cuartas partes pero me cuesta bastante avanzar en su lectura-...

Y a ver cómo sigue eso...

domingo, 18 de junio de 2023

Una Lenovo menos... One less Lenovo... Une Lenovo de moins

He estado utilizando Lenovos desde hace nueve años: la primera computadora que me dieron en mi trabajo actual ya era de segunda y no le funcionaban algunas teclas; tenía que cargar un teclado externo y una base para que funcionara; a mis hijos les dí una portatil a cada uno cuando cumplieron quince años y las primeras dos fueron Tohsibas.

Tenía una fijación con las portátiles Toshiba, creo que porque eran los modelos que veía en unas revistas que hojeaba en mi época universitaria... pero cuando le tocó a mi hijo mayor ya no encontré de esa marca en la tienda de tecnología usual, por lo que también le compré una Lenovo.

Luego de tres o cuatro años en mi trabajo me dieron otra Lenovo, esta sí nueva de paquete: tenía windows siete y me sirvió muy bien durante cuatro o cinco años; hasta que ya no le funcionaban varias teclas y se trababa cuando abría demasiadas pestañas en Chrome.

Y la primera acción que tomó mi actual directora cuando me movieron bajo su organigrama fue conseguirme la Lenovo actual... que corre como la seda: los dieciseis gigabytes de ram me ha permitido un excelente funcionamiento en los últimos tres o cuatro proyectos.

Creo recordar que cuando retorné del Imperio del Norte también traje una Lenovo conmigo... no estoy seguro, creo que la otra era Dell; y ambas me sirvieron muy bien por cuatro o cinco años; luego K me envió una lenovo que aún anda por allí con una versión de Linux de hace seis o siete años.

Hace ocho años o así K me envió otro par de Lenovos; las tres computadoras provistas por K venían con la versión del momento de Linux pero cuando me envió las últimas dos también me envió otro par de discos con windows seven.

Esas dos últimas son las que he estado utilizando los últimos años para navegar, diseñar, escribir y últimamente dibujar en InDesign y en Autocad; a lo largo de los años tuve que cambiar ambos discos de Ubuntu por los de Windows pero a la segunda -que dejó de funcionarle el teclado hace mucho- le sustituí el disco por uno de estado sólido y le instalé Ubuntu 22.04.

Como la estaba utilizando para programar Python y Java le puse 8 GB de RAM y me ha aguantado incluso varias máquinas virtuales con alguna otra versión de Ubuntu, Windows Seven e incluso en alguna ocasión Windows 10.

En esta máquina practico actualmente InDesign y Autocad... la otra, aunque nomás tenía cuatro GB de RAM funcionaba muy bien con Windows seven y fue en la que trabajé la mayor parte de los libros que estuvimos escribiendo con Rb hace cuatro o cinco años... tenía una línea blanca vertical del lado derecho de la pantalla pero me servía.

Hasta hoy... luego de varias semanas de batallar con el botón de encendido hoy por la mañana finalmente dejó de funcoinar; incluso la desrmé -viendo un video de Youtube- le quité el teclado, lo limpié y la pude volver a encender momentáneamente -aproveché para sacar un par de libros y mis notas que mantengo usualmente abiertas en Notepad++-.

Pero luego murió... y estoy de luto; fue una buena máquina por más de ocho años y la voy a extrañar... ahora debo conseguir un cable para poder conectar el disco como externo para acceder a las películas y libros que aún tengo almacenados en sus diferentes carpetas.

Ya solo me queda la primera -no sé si encenderá luego de dos años de almacenamiento- y la que uso para dibujar... espero que el teclado le aguanté un poco más, porque la verdad no quiero adquirir -por el momento- más equipo... y por supuesto, la del trabajo; pero en esta -a diferencia de la anterior- he tenido cuidado de no instalar ningún programa personal.

Lo único que le he instalado -y eso fue la semana pasada- fue el JDK de Java y dos editores para escribir programas en ese lenguaje: Eclipse e IntelliJ IDEA: la semana pasada fue la segunda de las clases -de tres meses- de automatización utilizando Java, Maven y Selenium que nos está brindando una chica del subcontinente asiático.

Y esto último ha sido básicamente el trabajo las últimas dos semanas: tres horas de capacitación en días intermitentes y otra hora de capacitación de parte de nuestra supervisora; lo bueno es que he podido llenar las horas restantes de trabajo con InDesign, Autocad y Duolingo -y un poco de lectura- -y otro poco de ajedrez-.

No es la primera vez en nueve años que me ocurre algo similar; de hecho pasé por un período de separación activa durante casi seis meses hace casi cinco años; not my first rodeo this time; por lo que he tomado las cosas con calma; me parece que la mayoría de mis compañeros -que no tienen ni un año por acá y que trabajaban en su primer proyecto- sí están nerviosos... creo que tampoco ayudó la salida del analista más antiguo -y con más experiencia-.

En Duolingo voy cuesta arriba... de hecho ya acepté que no completaré los doscientos trofeos legendarios: apenas acabo de pasar de la mitad y han habido varios días que no he logrado completar ni siquiera un trofeo... una parte es por typos y otra es por los conceptos de gramática francesa... entonces, me lo estoy tomando con calma: hago media hora al levantarme -generalmente repetir la misma lección seis o siete veces- y una hora o así por la noche.

Y he decidido que pagaré cuatro meses Super Duolingo -serán como treinta dólares- y luego lo dejaré allí... al menos en Duolingo, luego tendré qué hago en la línea de idiomas: si seguir tomando cursos de otra parte -online o presencial- o iniciar le estudio de otro idioma: Koreano o Alemán.

Al menos en dibujo he estado más constante: completé la tarea que me dejó mi editora y en la clase del martes pasado -es cada dos semanas- revisamos mis trazos y le parecieron bastante aceptables; luego me asignó unos dibujos con un grado de dificultad mayor... en esos he estado trabajando esta semana, pero también me lo tomo con calma.

Creo que el martes fue la última clase de Autocad... la verdad ya ni asistí a -ni siquiera ví los videos de- las últimas dos clases... al menos la inscripción al curso me ayudó a: instalar Autocad 2017 en una máquina virtual; y a aprender por medio de tutoriales de Youtube; ya completé los planos de la casa del puerto -elevaciones de perfil, vistas de planta y proyecciones isométricas- y estoy practicando la adición de más detalles a los planos: balcones, puertas, y así; también esto trato de hacerlo por media hora al día.

El domingo pasado limpié mis tres computadoras -la que murió hoy, la del teclado externo y la del trabajo-, la computadora de Rb y la computadora de mi doctora... la verdad no fue ni tan difícil ni los resultados fueron tan notables: el teclado de la máquina de la doctora y el de mi máquina con Ubuntu siguieron igual: varias teclas sin funcionar; pero al menos el aspecto en general de todas mejoró.

Luego le apliqué el mismo procedimiento a la máquina de la doctora que el que había realizado con la primera: deshabilitación de procesos secundarios, deshabilitación de servicios no esenciales, revisión del rendimiento en general; lo malo es que en esta máquina no era nomás el rendimiento del disco el que afectaba sino el CPU y la RAM: de hecho la máquina -otra Lenovo- nomás tiene un slot para memoria RAM y cuenta con el mínimo: 2 GB.

La máquina corre Windows 10 con 2 GB de RAM por lo que su rendimiento deja mucho que desear; además tenía instalado un antivirus 'gratuito' que llenaba el task manager de procesos; al menos eso se lo pude desinstalar y el rendimiento mejoró un poco; con el teclado no quise meterme pues ya he tenido experiencias con este tipo de máquina: aunque se cambie el teclado al parecer el problema es realmente en la tarjeta.

Le escribí a mi doctora para contarle de los resultados y quedamos en que nos veríamos el sábado para la entrega de la segunda computadora; el lunes al retornar de nuestra visita al supermercado para la compra de bananos pasamos con Rb a una ferretería a comprar un machete pues el anterior -viejísimo y oxidadísimo- no había aparecido por varias semanas; compramos uno pequeño por 5 dólares y justo cuando estaba buscando una lima para afilarlo encontré el anterior.

El martes me comuniqué con mi primo para encargarle un banco de meditación -su papá es tallador y fue el que me confección el marco de mi título universitario-: estoy planeando agregar a mi rutina diaria la meditación y creo que el adquirir un banco me compromete a utilizarlo; le envié a mi primo un plano que encontré en un sitio de budismo y su papá me lo cotizó en doce dólares; le transferí el dinero y espero que él me lo traiga esta semana a la ciudad o -en caso contrario- ir a traerlo al departamento vecino la próxima semana.

Ese día también nos reunimos con la amiga de Rb que vive en Atlanta y a donde enviamos nuestras últimas compras en el Imperio del Norte: Rb ingredientes sin alérgenos para la preparación de sus recetas y yo un par de Reebok y unos audífonos con cancelación de ruido -cada artículo me salió casi en cincuenta dólares-.

Salí -luego de conversar con mi supervisora- una hora antes de mi trabajo y nos dirigimos a la casa de la familia de la amiga de Rb -vive cerca del McDonalds en donde acostumbro desayunar varias veces al mes-; y estuvimos en el lugar un par de horas entre conversación y entrega de los encargos; un poco después de las siete nos despedimos pues tenía que venir a recibir mi clase de dibujo artístico.

Pero justo a medio camino -no ví el mensaje hasta más tarde- la editora me envió un mensaje en whatsapp cambiándo la clase para el día siguiente; igual Rb tenía que venir a darle de comer a sus perros y yo creo que entré aún unos minutos a la última clase de Autocad -deplorable en general, la verdad-.

Los ejercicios semanales los hemos estado haciendo martes y jueves pero por la visita del primer día decidimos esta semana cambiarlos para miércoles y viernes; los del miércoles estuvieron pesaditos pues usamos por primera vez muñequeras y tobilleras de una libra.

El jueves luego del trabajo pasamos a la tienda de rebajas en donde adquirimos los anteojos secundarios pues no encontraba los últimos que había adquirido -su costo es de un poco más de un dolar- y aprovechando que andábamos afuera compré el pan para mis desayunos del viernes y sábado.

Los ejercicios del viernes estuvieron más pesados que los del miércoles pues en una gran parte de los mismos utilizamos una pesa de tres libras... sumado este peso a las muñequeras provocó una sudoración realmente excesiva... sin embargo le comenté a Rb que en dos o tres semanas el cuerpo se acostumbrará y le agregaremos -espero- otra libra a cada extremidad.

En lo laboral ha sido nomás transferencia de conocimiento, del subcontinente asiático hacia acá: la primera clase fue el miércoles y ese día instalé Java, dos herramientas adicionales (Maven y Gradle) y dos IDES (Eclipse e IntelliJ IDEA); además la ingeniera esta nos ha asignado tareas en cada clase, sencillas la verdad pero me he asegurado de completarlas y enviarlas.

El viernes por la mañana mi supervisora me habló por la mañana para contarme que se reiniciaba el trabajo -al menos temporalmente- en nuestro congelado proyecto: nos reunimos por la tarde y estuvimos trabajando en la reproducción de un error que debe ser reparado -y probado- y quedamos en empezar la planificación.

Lo que me pareció interesante es que a la reunión me convocó nomás a mí: o sea, somos seis o siete analistas y a pesar el de más antiguedad, mi conocimiento de código no es tan avanzado como el de dos o tres de los otros y mi experiencia en las funcionalidades tampoco es la mejor; creo que ayuda la buena disposición y el background que compartimos... al menos ya habrá un poco más de trabajo esta semana.

Ayer era el ensayo de la canción que se presentará en la clausura del último curso de lengua de señas -al cual había decidido no asistir- pero ya habíamos decidido con Rb que trabajaríamos en la remoción de hierbajos del patio delantero -por eso fue la compra del machete-; aún antes de la hora de la clase la maestra me contactó para pedirme que diera las palabras de despedida del evento pero le recordé que ese día tenía que trabajar -mi excusa-... y propusé a Rb y a otra compañera -doctora- que también tenía un nivel bastante alto de interpretación.

Ayer temprano hice Duolingo, InDesign y Autocad y la segunda parte de la mañan nos la pasamos limpiando el patio delantero -casi hora y media bajo el sol-; estaba un poco inquieto pues debía coordinar la entrega de la computadora a mi doctora y el almuerzo con mi hijo... pero mi hijo me escribió para que atrasaramos media hora nuestra reunión por lo que le escribí a la doctora y me dirigí al mall en el cual nos hemos reunido en las últimas ocasiones.

Tenía hora y media para llegar al lugar, entregar la computadora y dirigirme a la habitación de mi hijo; me hice casi una hora para llegar al lugar -el tráfico estaba super pesado- pero el viaje de vuelta estuvo aún más complicado... conduje más de media hora a vuelta de rueda; incluso llamé a mi hijo para avisarle que me atrasaría quince minutos... al final fueron nomás siete minutos pero refuerza mis razones para manejar lo menos posible en esta ciudad.

Llegué a las 13:37 a la habitación de mi hijo y nos dirijimos a almorzar a Subway -su eleccíón- en donde estuvimos casi una hora entre almuerzo y conversación; luego retornamos a su habitación y estuvimos trabajando en los ejercicios de ajedrez; aunque en esta ocasión apenas pudimos completar cuatro de los seis de la página que nos tocaba.

Además mi hijo me había dicho que tenía un compromiso después de las cuatro y media por lo que habíamos acordado que me retiraría a esa hora de su habitación; lo que también me vino bien pues había quedado con Rb que retornaría un poco antes de las cinco y media: una de sus amigas de twitter venía a visitarla por cuarta o quinta ocasión durante los últimos seis o siete años.

En la habitación de mi hijo preparamos té de menta y consumimos las galletas que acompañan a los menús de Subway... a las cuatro y media me despedí de él y retorné a mi casita; en donde estuve departiendo con Rb y su amiga por un par de horas -libros, trabajos, películas, y similares-; un poco antes de las ocho se despidió pues tenía que manejar hasta el otro extremo de la ciudad.

Hoy temprano iba a hacer mi lección de Duolingo en la máquina de costumbre pero ya no encendió... nomás logré desarmarla para sacar un poco de información y la dí ya por difunta; además me tocó activar el windows seven de la máquina virtual en donde tengo instalados InDesign y Autocad... y volver a activar Autocad... total que estuve en esos menesteres un par de horas; hasta que llevé a Rb a su iglesia.

Luego retorné a completar el tiempo de Duolingo y las tareas de dibujo artístico y técnico; al mediodía -de acuerdo a lo conversado- Rb me avisó cuando estaba ya en el supermercado al lado de su iglesia y fui por ella, aprovechando para comprar un poco de pan dulce pues había -de acuerdo a lo planeado- llamado ayer a mi tía favorita para avisarle que pasaría este día a visitarla.

La verdad es que los domingos por las tardes no me gusta quedarme solo en casa -Rb se va a media tarde a tomar clases de teología- pues nomás me pongo a ver series o películas o en algunos casos a leer pero usualmente me baja sueño y en alguna ocasión me he quedado dormido -lo cual odio hacerlo en el día pues descontrola completamente mi ciclo circadiano-.

Pero este día le avisaron a Rb que no iba a haber clases; pero yo ya había confirmado la visita en la casa de mi tía... en fin; un poco después de las tres me bañé y me dirigí a la casa de mi tía - en el camino pasé llenando el tanque del auto- a donde llegué un poco después de las cuatro; llevaba un paquete de pan dulce y acepté el café que me ofrecieron.

Aunque mis tíos estaban -como viven- solos -viven en el segundo nivel de la casa de mi primo- un poco después se nos unió este y luego llegó mi segunda prima favorita -quien tiene seis meses de haber enviudado- y su hijo mayor; total que estuvimos los seis tomando café y conversando y un poco antes de las seis -mi prima y su hijo ya se habían retirado- me despedí de mis tíos y retorné a mi casita.

Ya pasé de las tre cuartas partes de Autonomous y voy bastante avanzado con King Dork Approximately; además sobrepasé un cuarto de 2666 y creo que llevo dos terceras partes de Grokking Alghoritms; sigo avanzando con Bad thoughts y con mi último libro de Análisis Transaccional -debo empezar a buscar libros de meditación-.

Además esta semana empecé la lectura metódica de Aprender a dibujar con el lado derecho del cerebro; es interesante que además de mi editora también mi supervisora me comentó que era uno de sus libros de cabecera... apenas voy por los primeros capítulos pero estoy planeando leer cinco páginas cada dos días para realizar los ejercicios sugeridos...

Y a ver cómo va eso.  


domingo, 11 de junio de 2023

La nota más alta... The highest grade... La notte la plus haute

Pocas veces he sacado una nota perfecta en los diferentes estudios en los cuales me he enrolado... en el primer semestre de la universidad, por ejemplo, saqué una nota perfecta en el último proyecto de mi clase de dibujo técnico; pero eso nomas fue porque le pedí a un compañero que escribiera la parte de texto por mí -mi letra ha sido siempre penosa-... mis trazos eran perfectos.

En esta ocasión: la segunda parte del nivel avanzado de lengua de señas está por concluir; o concluyó ya, realmente, pues la semana pasada fue el examen final y los dos sábados anteriores no tuvimos clases debido a dificultades técnicas de la maestra; este día nomas nos dió a conocer las notas finales; cinco estudiantes sacamos la nota perfecta: 100.

Además de Rb, otras tres compañeras también obtuvieron una nota total; pero, al igual que Rb, sé que la nota se debe más a la desorganización de la maestra y a su buena voluntad que a nuestro verdadero desempeño: soy consciente que cometí un par de errores en el examen parcial y en el final... en fin.

El próximo sábado se reunirán para practicar la canción que se presentará en el acto de clausura, a realizarse el siguiente sábado; no asistiré ni a la práctica ni al acto de clausura porque me molestan los conflictos y pase lo que pase el otro grupo estará a la expectativa de cómo nos irá; debido a que mi grupo solicitó la separación de los mismos para la presentación... en fin.

En el pasado he tenido días e incluso semanas sin ninguna actividad en el trabajo; al inicio me preocupaba por la cuestión de la ocupación y el reporte de mis horas; luego comprendí que generalmente sucedía porque -la mayor parte de veces- concluía mis asignaciones en un corto tiempo; pero esta semana, al estar sin proyecto asignado no he realizado casi nada luego de las pruebas del lunes.

El día que pusieron pausa en el proyecto tanto la gerente local como la directora -que se encuentra en el imperio del norte- remarcaron varias veces que no está entre los planes a corto plazo prescindir de ninguna persona del equipo... pero es un poco difícil creer en lo mismo cuando de mi equipo anterior acaban de separar -y de forma abrupta- a un par de analistas.

A sugerencia de Rb le hablé el miercoles a mi ex directora -que también vive en el imperio- quien ahora trabaja en una compañía diferente; el contacto fue para pedirle referencias por cualquier eventualidad pero además de hacerme sentir mejor -sus palabras: they would be stupid to let you go- sirvió para poco más pues nomás me recomendó que me mantuviera en constante comunicación con mi actual directora -que vive en nuestro gran vecino al norte-.

No sé qué sigue y estoy tratando de que no me afecte mucho; al día siguiente que anunciaron la cancelación del proyecto nuestra manager local nos anunció que uno de los analistas más antiguos de mi área -y con quien he estado trabajando muy cerca durante este año- abandonaba la empresa... Espero que los siguientes analistas seniors con quienes trabaje tengan una actitud tan buena.

Lo que sí he estado haciendo religiosamente (además de mis lecciones diarias de Duolingo) es practicar dibujo: artístico en Indesign y técnico en Autocad; en el primer caso completé los dibujos que mi editora me asignó hace casi dos semanas y en el segundo terminé siete u ocho planos -incluyendo una proyección isométrica- de la casa del puerto.

Le envié los planos al amigo al que le estoy enseñando a armar el cubo de Rubik -él es técnico en dibujo de construcción- y le parecieron bastante aceptables; ayer, aprovechando que fui a imprimir el libro Aprenda a Dibujar con el lado derecho del cerebro en el café internet a la entrada de la Universidad, también imprimí los planos de Autocad.

Estoy más o menos a la mitad de Autonomus y llevo la tercera parte de 2666 además he estado leyendo varios capítulos de King Dork Approximately entre cada lectura seria; creo que estoy por llegar a la mitad de Grokking Algorithms y empecé a leer el siguiente libro de No Ficción: Bad thoughts: A guide to clear thinking, de un filósofo australiano, creo.

En la última línea de lectura (Análisis Transaccional) estuve a punto de dejar el libro actual a medias ya que no le estoy encontrando mucho sentido a continuar conociendo una terapia que parece fuera de tiempo; pero, decidí concluir el presente libro y justo en el capítulo actual encontré cual será la línea de lectura con la cual sustituiré la misma: Meditación.

El miércoles por la tarde me contactó una ingeniera con la que trabajé hace como quince años; es hermana del antiguo supervisor al cual invité a desayunar hace un año en el lugar más fancy hasta ese día; yo tenía la impresión que ella me había ayudado cuando había estado entre trabajos pero al parecer la cosa ha sido a la inversa; y su llamada fue para solicitar nuevamente mi ayuda pues anda intentando establecerse como consultora independiente de sistemas de gestión.

Estuvimos conversando un buen rato por teléfono y al final quedamos en que me enviaría su hoja de vida para que la compartiera con mis contactos; aproyechando que un antiguo compañero de la facultad me había ofrecido recientemente algún trabajo como capacitador le remití el curriculum de mi amiga y además lo compartí en el grupo de búsqueda de trabajo de whatsapp.

El sábado por la mañana, luego mis lecciones de Duolingo y un poco de trabajo en Autocad me conecté a la reunión de mi grupo de lengua de señas; la reunión fue super corta -menos de media hora- y básicamente la maestra nos compartió la nota final... luego me dirigí a la universidad a imprimir el libro de dibujo creativo y los planos de Autocad.

Cuando estaba en el café internet llamé a mi hija mayor en dos o tres ocasiones; incluso esperé a que fuera mediodía pues creo que es su hora habitual de despertarse -trabaja (o realiza otras actividades) de noche y madrugada-... pero no me contestó, por lo que después de recibir -y pagar- las impresiones me dirigí al lugar de reunión del club de lectura.

Al cual llegamos nuevamente únicamente tres personas: la organizadora, mi hija mayor y yo; había contactado a mis dos hijos un par de días antes ofreciéndoles café o similar luego de la reunión, pero, mi hijo me respondió ese día aduciendo su falta de comfort para dejar de asistir a las actividades del club de lectura.

La organizadora llevaba materiales para realizar algunas actividades manuales y nos pasamos la última hora de la reunión practicando un poco de origami y kirigami para confeccionar tres separadores de libros; además nos contó -respondiendo a mis preguntas- que la organización del club inició como una sugerencia de su psiquiatra.

Y me pareció interesante que una estudiante de derecho de diecinueve años haya pasado dos o tres años en tratamiento psiquiátrico patrocinado por uno de los hospitales públicos más grandes de la ciudad; la verdad no quise especular sobre las razones de su tratamiento pero observé ciertas marcas en su antebrazo izquierdo.

Luego de la reunión fuimos por el automóvil al parqueo público y mi hija me pidió ayuda para transportar un mini refrigeradora que pensaba adquirir en un comercial cercano a la universidad; nos dirigimos al lugar y mi hija por el electrodoméstico -ciento veintisiete dólares-, lo metimos al asiento trasero del automóvil y almorzamos en el mismo lugar en Taco Bell.

Luego del almuerzo nos dirigimos a la habitación de mi hija mayor y estuvimos un poco menos de una hora conversando y tomando té acompañado de unos muffins que habíamos adquirido en el mismo comercial en donde almorzamos; un poco después de las seis nos despedimos y retorné a mi casita.

Por diversas razones -ejercicio(?), inestabilidad laboral(?), lluvias nocturnas esporádicas(?)- he estado teniendo dificultades para dormir; incluso una noche de la semana pasada llegué a las tres o cuatro de la madrugada sin conciliar el sueño y me parece que anoche se repitió.

Hoy me desperté un poco después de las siete y luego de realizar ejercicios de duolingo e InDesign -y desayunar- llevé a Rb a su iglesia y retortné a vaciar la mesa del comedor; creo que est la primera vez que quedaba completamente vacía luego de varios años de uso; cuando le pasé un par de toallitas con cloro el color de las mismas se oscureció completamente.

Y la preparación de la mesa es porque hoy planeo dedicarme por la tarde a limpiar la segunda máquina de mi doctora -y aprovechar para hacer la misma limpieza en la máquina de mi trabajo, la máquina de Rb y mis dos máquinas personales-... espero realizar la limpieza de las cinco en paralelo y estoy estimando un par de horas y media para completar la tarea...

Y a ver cómo va eso...