Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amistad. Mostrar todas las entradas

sábado, 1 de junio de 2013

Caminata épica...

El jueves continué con los documentos que se están volviendo eternos en su fase de elaboración.  Casi al principio de la jornada había tenido un connato de discusión con Ant porque aplazó por tercera vez la presentación que debía impartir sobre el libro Getting Things Done.  Como una manera de limar asperezas lo invité ese día a almorzar.  Pollo frito.  Había planeado pasar al banco al mediodía a depositarle a una de las líderes de uno de los grupos de la tarde con los que visito cierta cantidad de dinero para la confección de una playera con el logo del grupo.

Por la tarde continué con lo mismo, mas unas llamadas y a las 6:30 me retiré de la oficina.  Había quedado de ir a jugar billar con el compañero del BWM.  En el camino llamé a mis hijos y mi chica segunda me comentó que ya había terminado el destapador de gaseosas que estaba fabricando en el área de talleres de su instituto y de que -como le había prometido- debía comprarle una gaseosa para que comprobara su funcioamiento en clase, creo que así lo calificarían.

Por alguna razón -me sucede con bastante frecuencia- a mitad de la primera partida de billar perdí por completo el interés en la actividad.  Ni siquiera calculaba ángulos o intensidad del golpe.  El resultado fue que perdí tres partidas estrepitosamente y no me importó en lo más mínmo.  Es más decidí inventar cualquier excusa la próxima vez que me conviden a jugar nuevamente.  El compañero del BMW pasó a dejarme a mi casa y salí a comprarle la gaseosa a mi hija.  Fuí a dejarle el agua a mi hija y aproveché para sacar uno de los juegos de quemadores, parrilla y bandeja de la estufa pues es la que mi ex esposa ha usado como por veinte años y su estado es realmente lamentable.  Bandejas carcomidas, hornillas con llama irregular.  En fin.  Retorné a mi habitación y continué con The Big Bang Theory y El Lobo Estepario.  Me dormí como a medianoche.

El viernes me levanté de un poco mejor humor.  Como era el último día del mes traté de concluir otro par de actividades y al final llegué como al 55% de cumplimiento de las metas del mes.  Creo que debo mejorar en ese aspecto.  Al mediodía salí a depositar el valor de la playera al banco.  Después del banco me fuí a ul supermercado en donde había comprado el pelador de frutas hace un par de meses -o quizá un poco más?-.  Compré un sartén con teflón, una espátula de plástico y un pelador que pienso regalarle a mis peques.   La semana pasada que mi hija segunda me ayudó a rayar una zanahoria me comentó que se tardaban un montón cuando les tocaba pelar papas y que un pelador les quedaría de maravilla.

Por la tarde continué con los documentos.  La compañera de mi jefa no llegó ese día y el compañero del BMW se retiró como a las cinco y media.  Yo salí como a las siete y media.  Mi jefa aún se quedó y Ant -que ha estado quedándose super tarde por casi dos semanas- se quedó supuestamente hasta las nueve y media.  Este día incluso estuve investigando en arrendadoras de autos pues se me ocurrió que puedo, en lugar de prestarle el automovil a Rx para llevar a mis chicos a ver a mis papás, alquilar un automovil por un día.  La verdad el precio no es muy alto.

Como me había puesto de acuerdo con el voluntario que vive en la misma colonia pasé a su casa a cenar.  Carne asada.  Estuve como de ocho y media a diez entre cena y conversación.  Incluso un poco antes de las diez llegó uno de los voluntarios -mi menos favorito- de los sábados por la noche.  Creo que porque hoy se iban de campamento y tenía que llegar tempranísimo al lugar de reunión de nuestros voluntarios en entrenamiento.  Vine a continuar con El Lobo Estepario, llegué hasta la página 90 -de 130- y luego me dormí, otra vez casi a medianoche.

Este día me levanté -o al menos sonó el celular- a las siete.  Estuve aún un rato dormitando y escuchando un poco de música en la computadora.  A las ocho me levanté y me dirigí al centro pues había planeado comprar los repuestos de la estufa antes del círculo de lectura.  Me dirigí a un negocio en el centro que me había indicado Ant y compré un juego de quemadores, una bandeja y una parrilla -no habían más bandejas o parrillas-.  La verdad me salió bastante caro pero igual, espero que mejore un poco la situación de mis peques.  Que al menos concinen más tranquilamente.  Al menos a mí me servirá para preparar un poco más tranquilo los desayunos de los domingos.

Después de comprar los repuestos y como aún faltaba una hora para la reunión de lectores pasé a un café a desayunar.  La verdad me llamó la atención el café -Café León, octava avenida, zona 1- pues tenía una barra supergrande central y otras adosadas a las paredes.  Desayuné algo ligero y luego me dirigí caminando -como diez calles- hasta el museo del ferrocarril.  Cuando llegué estaba ingresando otro de los compañeros -pagó por mi entrada- y adentro solo estaban el poeta al que invité a almorzar hace como tres semanas y su novia.  Ya eran casi las diez y media y empezamos a comentar un poco sobre nuestras lecturas recientes.

Al final llegamos a esta reunión quince personas.  No llegó mi amiga ni la pareja de estudiantes de matemáticas que han sido asiduos.  Llegó incluso un tipo nicaragüense.  Estuvimos hasta las doce conversando sobre Herman Hesse, su tiempo y las circunstancias en las que había crecido y luego hablando sobre El Lobo Solitario.  La mayoría lo lleva como a la mitad, igual que yo.  Después de la reunión aún estuvimos con un par de los dirigentes conversando con la administradora del museo.  Luego me dirigí al lugar en donde habíamos quedado de reunirnos con un par de voluntarios de uno de mis grupos de la tarde -no el de la playera-.

Frente al comercial en donde nos citamos estaba el voluntario que frecuentemente actúa como estatua humana en la sexta.  Deposité un pequeño billete en su caja de donaciones y me dispuse a esperar.  Cargaba One Bird One Stone.  Estuve esperando como veinte minutos -en el interín mi amigo dejó de realizar su acto y llegó a conversar a donde me encontraba- y llegó únicamente una voluntaria.  Me comentó que la otra voluntaria que supuestamente iba a llegar debía trabajar hasta tarde.  Como llevaba la dirección de un instituto del cual quería recabar información para evaluar la opción de que mi hija mayor estudie allí el otro año le propuse que caminaramos -estaba como a veinte calles de distancia-.

La voluntaria aceptó acompañarme y aprovechamos el camino para conversar largo y tendido.  Yo sobre porque cargaba super pesada la mochila -incluso se terminó de romper- y ella sobre su familia, su vida, sus estudios, sus parejas -chicos y chica-.  En fin, una muy buena conversación.  Al final no encontramos el instituto porque las calles por allí pierden el orden del centro.  También el sector me pareció demasiado riesgoso -lleno de moteles y trabajadoras de la calle-.  Abordamos un transurbano y retornamos al centro.  Yo compré un yogurt para almorzar y luego caminamos como otras treinta calles hasta su casa.  Me despedí en la puerta de su casa y retorné a tomar el transmetro.

Vine a mi casita como a las cinco de la tarde y estuve actualizando mis redes sociales -y bajando un par de videos de música-, luego salí a comprar mi cena -tamal, té y panito- e inicié a ver Hansel y Gretel Cazadores de Brujas online.  También estuve conversando por facebook con un par de voluntarios -una de ellos del mismo departamento donde crecí- y avanzando un poco en El Lobo Estepario.  Saldré a dejar ropa en remojo pues planeo levantarme a las seis mañana para lavar temprano, ordenar bien mi cuarto y salir sin prisas a prepararles el desayuno a mis chicos, y que esto sea el inicio de un muy buen domingo.

lunes, 19 de marzo de 2012

Vacaciones -o algo así- truncadas...

Hoy mi hijo menor cumple diez años. Había planeado para este año tomar dos o tres días de vacaciones alrededor de los cumpleaños de mis hijos, para comprarles sus regalos en paz y/o pasar el día con ellos. Las cosas se complicaron en Febrero con mi ex así que lo último no era muy viable pero ya había programado las vacaciones.

El miercoles pasado salí a las 18:10 -me imagino- y pasé casi hora y media en el boulevard en donde nos hemos estado estacionando con LG. Me pasó a dejar al trebol desde donde camine a mi casita. El día había estado un poco pesado -una serie de tareas bastante trabajosas que me tocó realizar casi toda la semana-. Mi jefa me asignó además una capacitación con nuestra filial hondureña para el jueves a las 8:00 AM.

El jueves me levanté un poco tarde -seis y media o algo así-, planché una de mis camisas, me metí a bañarme y cuando estaba vistiéndome la camisa se rasgó por la parte media de la espalda. Iba a planchar otra camisa pero me recordé que tenía que capacitar a una persona de Honduras, así que me llevé la camisa polo del uniforme. El Jueves estuvo super pesado. Mi jefa estaba -dice ella- trabajando desde su casa, yo estuve capacitando a esta persona y mi jefa estuvo presionándome para que esta persona empezara a realizar algunas tareas que supuestamente ya le había asignado y notificado. Al final resultó que si le había asignado pero no notificado. Además, mi jefa me había quitado el viernes como día de vacaciones y casi al final de la tarde me dijo que siempre lo tomara. Me molesta bastante este tipo de cambios. Salí un poco después de las 6:00 bastante molesto, afortunadamente el compañero B me dió aventón a mi casita y traté de relajarme. Compré un asado y cené en mi habitación. Con LG habíamos -afortunadamente- acordado no vernos el jueves pues le comenté que sería bueno que pasara tiempo también con su familia. Quedamos en vernos el viernes después de su curso. A las 8:00 pm.

El viernes entonces tomé mi día de vacaciones. Se suponía que sería Viernes, Lunes y Martes. Para empezar dormí -cosa que no hacía desde mucho tiempo atrás- sin alarma. Me desperté como a las 8:30, le envié un mensaje a LG y me llamó de vuelta. Pasé una parte de la mañana en mi habitación y luego me dirigí al Colegio de Ingenieros a pagar mi cuota de asociado para los prósimos tres meses. Después del colegio pasé a una venta de ropa usada americana pero no encontré ninguna camisa. Me dirigí en bus al Walmart que está cerca de mi trabajo y en el camino me llamó Axl. Con Axl había hablado el día anterior pues me había ofrecido a acompañarla al doctor. Al final no fue al doctor pero le avisé que andaba cerca y que pasaría por su casa luego de hacer unas compras.

Compré un par de camisas para reponer las que he perdido el último año, busqué el muñeco de Ben 10 que me había mencionado un par de semanas atrás mi chico pero no lo encontré. Luego me dirigí a donde Axl en donde estuve como dos o tres horas, compramos un helado y almorzamos en su casa. Me despedí como a las 4:00 de Axl y me dirigí a mi casita. Pasé a mi habitación a recoger mis zapatos -que ya casi no tenían tacón- y los pasé a dejar al puesto de reparación de calzado del mercado. Luego fuí a comprar cuatro cubos de Rubik. Retorné como a las 6:15 a mi habitación, me bañé, vestí y me fuí al centro comercial en donde habíamos quedado con LG de reunirnos. Tuvimos nuestra primera pelea.

No fue propiamente una pelea pero la decisión de vernos tan tarde tampoco estuvo muy buena. LG estaba bastante cansada, tensa y nerviosa. Al final hizo un par de comentarios sobre lo que cada uno podría estar esperando de la relación, lo que me dejó a mi pensando y a ella más nervios. Me pasó a dejar cerca de mi habitación como a las 10:00.

El sábado me levanté super temprano, como a las 6:00. Lavé un baño de ropa que había dejado en remojo el jueves por la noche y me dirigí al centro comercial a donde LG pasaría a traerme para ir a desayunar a San Lucas. En el comercial -que aún estaba cerrado- encontré a cuatro o cinco voluntarios que se dirigían a su día de convivencia, LG y yo preferimos pasar este día juntos y solos. Eran dos voluntarios y tres voluntarias. Los dos voluntarios tenían cubos de rubik y empezamos a intercambiar formas de armarlo. Hay una foto en FB de los tres en pleno proceso de armar los cubos.

LG pasó a las 8:00 y nos dirigimos a San Lucas, desayunamos en un puesto del mercado de Santiago y luego realizamos una larga caminata, casi un par de horas. Después de la caminata retornamos a la ciudad. Pasamos a un car wash a que lavaran el carro de LG y luego nos dirigimos al Irtra de Petapa. Almorzamos pollo en el restaurante del interior del parque y luego dimos otra larga caminata por el zoológico. Allí surgió la segunda discusión -o no tan discusión-. Resulta que en cierto momento de la conversación declaré escuetamente que no esperaba que nadie reparara mi vida. Que como estaba mi vida estaba bien. Y luego tuvimos una conversación bastante difícil sobre lo que cada uno podía esperar de la relación. LG terminó llorando y yo sintiéndome muy mal.

Para terminar el día le había ofrecido a LG que le iba a mostrar mi habitación, para que viera como vivía. Venimos a mi cuarto -lo había dejado desordenado pues no había planeado traerla tan pronto- y estuvimos un rato conversando y tratando de relajarnos un poco. Un poco después de las 4:00 me dijo que se tenía que retirar para ir a traer a sus hijos y le pedí que me pasara a dejar al comercial de la mañana pues aún no había comprado el regalo de mi hijo.

En el comercial encontré a otro grupo de voluntarios con los que me estuve un poco más de media hora, comiendo pizza y conversando. Luego me despedí, me dirigí a Cemaco a comprar una figura de acción de Hawkeye y después me dirigí al Taco de siempre en donde aún habían algunos voluntarios que pasaron luego de la convinvencia grupal. En el lugar encontré a MS y nos estuvimos conversando un rato con los demás voluntarios. Un poco después de las 6:00 le dije a MS que caminaramos hasta un lugar en donde he comprado películas últimamente y adquirí In Time. Después pasamos al Paiz de Aguilar Batres por una figura de acción de Havok y luego nos despedimos en la estación del transmetro. Retorné a mi habitación a ver la película y a prepararme para mi día de chicos.

El domingo estuvo mas o menos normal. Dejando el hecho de que a mi chica la habían enviado al área de psicología en la semana por escribir en un ensayo que si no cumplía su meta de ser cantante famosa, psicóloga, bióloga y tres o cuatro profesiones más, se convertiría en terrorista. Creo que quiere llamar la atención. También escribió una obra en siete actos que presentarán con un grupo de su clase. Muy buena sátira de Doña Rosita La Soltera. Le entregué los regalos a mi chico y quedó encantado. Luego salimos a comprar un melón para la refacción. Estuvieron jugando en las computadoras y cada uno resolvió cuatro cubos de Rubik. Mi hija segunda -dragón de metal- se encontró en la calle una figura de acción de Batma, la cual venimos a lavar muy bien y a tender en el lazo del secado.

Al mediodía nos dirigimos a la pizzería de la universidad pero estaba cerrada por lo que nos dirigimos a Domino's Pizza en donde compramos una grande de cinco carnes y unas canelitas. Luego fuimos un rato a la biblioteca de la universidad. Para terminar el día venimos a ver veinte minutos de El Viaje de Chihiro. Como a las 18:05 me llamó mi jefa, pidiéndome que trabajara martes y que luego me repondría el día de vacaciones. Le indiqué que prefería trabajar el lunes pues no me gusta dejar para última hora las tareas. A las 6:15 me llamó LG pero le indiqué que aún estaba con mis chicos. A las 18:20 fuí a dejar a mis chicos. Luego estuvo conversando un buen tiempo con LG. Me dormí como a las 10:00

Anoche puse el reloj para las 4:30 pues planeaba hacer una buena limpieza antes de irme a trabajar, en caso que vinieramos con LG por la noche a mi habitaciń. Al final me levanté como a las 6:20 y lo único que dejé ordenada fue mi cama. Afortunadamente no tenía que planchar pues me llevé una de las camisas que compré el Viernes. El día estuvo un poco tranquilo, mi jefa anda de mejor ánimo que la semana pasada y casi todo el día me lo pasé en la tarea por la que me había cortado las vacaciones. Al mediodía salí a almorzar con el compañero B, estuvimos conversando sobre lo difícil que me es comunicarme con las chicas y sobre lo que está sucediendo con mis niños.

A las 18:05 me retiré de mi oficina. A las 18:10 LG pasó por mi. No venimos a mi habitación. Nos quedamos en el boulevar de costumbre hasta las 19:00. Estamos comunicándonos un poco mejor. O al menos le estoy bajando un poco las revoluciones a mi conversación. A las 19:00 me pasó a dejar al Trebol. Pasé a Paiz a comprar un poco de líquido para pulir pisos, un desodorante y a recargar el tiempo de mi celular. En la panadería de costumbre compré un poco de pan tostado. Vine a mi habitación a cenar y a llamar a mi único amigo de la universidad y a mi único amigo de la niñez.

Luego estuve actualizando mi FB, conversando sobre FB con un amigo de Portland y tratando de llamar al Tyler, el hermano de mi mejor amigo en Portland. Tyler se casó un año después de que yo dejara Portland -tenía 21 o 22 años- y me acabo de enterar que su esposa está esperando una bebé. No he logrado contactarlo.

martes, 13 de marzo de 2012

Martes 13...

El sábado en la mañana visité el asilo con mi grupo regular de visita. Como había lavado el viernes por la noche el sábado me levanté con calma a las 6:00 AM, hice una buena limpieza a mi habitación -ya la necesitaba- y un poco antes de las 7:00 me dirigí al restaurante en donde nos habíamos citado con LG, quien llegó como con diez minutos de retraso, eso sí, me había llamado para contarme que estaba en un embotellamiento. Desayunamos y luego nos fuimos un rato a su automovil a conversar, casi hasta las 8:45 que era la hora límite para llegar a nuestros respectivos grupos de visita.

Estoy planeando dejar mi grupo de la mañana, no creo que sea buena idea acompañar al grupo de LG -la encargada es MV- pero por segunda ocasión en la visita hubo una persona que no era parte del voluntariado y como al tratar de señalar esas situaciones otras veces se ha generado energía negativa estoy mejor pensando dejarlo por la paz y buscar otro grupo. De pronto este sábado visite con LG, el siguiente es descanso y luego creo que empezaré a buscar otro grupo al cual adherirme.

Después de la visita retornamos al restaurante de reunión usual en donde le comenté la situación que había pasado a una sonrisera antigua -y muy querida- y me comentó que no le parecía bien que estuviera cediendo mi espacio ante este tipo de situaciones. Igual, creo que es una vaina que en un grupo con tan buena vibra se genere energía negativa. Después de la conversación con esta sonrisera me dirigí al otro restaurante en donde nos estamos reuniendo con el grupo de la tarde.

La visita de la tarde estuvo similar a los sábados anteriores. Compartir mucho con las ancianas, un poco con las enfermeras y un poco con la administradora del lugar. Después de la retroalimentación una voluntaria me pasó dejando al trebol. Había planeado tomar el transmetro pero finalmente caminé hasta mi habitación. Compré un asado y vine a cenar viendo la última parte de la película de Nicolas Cage que había comprado la noche anterior. Un poco antes de las 10 me llamó LG y estuvimos conversando un buen rato. Me dormí un poco antes de las 11:00.

El domingo fuí a traer a mis peques a las 9:30, afortunadamente había dejado ordenado mi cuarto desde el día anterior, aunque -me imagino que por LG- mi nivel de energía ha estado bastante alto durante toda la semana. Antes de ir por mis peques había reunido un poco de dinero entre mis cajones, mesa, pantalones y mochila. Creí que no tenía lo suficiente y saqué una buena cantidad de monedas de una alcancía que mantengo sobre mi ropero.

Con mis chicos jugamos angry birds, MahJong, Rubik, además de tener un poco de tiempo personal con cada uno de ellos. La mayor andaba con algunas escoriaciones en los labios que me preocuparon un poco. Ha estado aplicándose una pomada. Refaccionamos plátanos y banano y compramos pan, aguacate, salsas y embutidos para preparar emparedados. Fuimos a almorzar a la universidad y pasamos un rato a la biblioteca. Los dos pequeños están leyendo a Agatha Christie y la grande está leyendo un libro de un bisnieto sobrino de Bram Stoker. Yo estuve leyendo un poco de todo. Ciencia ficción, Rius, Redacción. Retornamos a mi habitación, mis chicos resolvieron un par de ejercicios de ajedrez cada uno y luego me ayudaron a lavar los trastos.

Para terminar vimos 20 minutos de El Viaje de Chihiro. Los fuí a dejar a las 18:20. Cuando veníamos retornando de la universidad nos cruzamos como a medio camino con mi ex. Son interesantes estos episodios -igual que cuando suceden alrevés- pues el que va solo saluda a los chicos y todos continuamos con nuestro camino. Cuando fuí a dejar a mis peques vi que en la cocina de la casa estaba una de las mejores amigas de mi ex esposa, de hecho, no se si ella se encontraba en casa. Retorné a mi habitación a conversar con LG -por teléfono- y me dormí un poco después de las 10:00.

Ayer entré un poco antes de las 8 a mi trabajo. Estaba el jefe regional de la corporación y un ejecutivo de asia con quien había almorzado hace un poco más de un año. El ambiente se sintió bastante pesado pues el jefe regional viene una o dos veces al año y marca el rumbo de la oficina para el tiempo entre visitas. Afortunadamente estuve en comunicación -por sms y cel- con LG. Al mediodía pasé al banco en el que me depositan mi salario y trasladé el monto que espero sea mi presupuesto mensual durante este año a la cuenta en la que manejo tarjeta de débito. No me dió tiempo de almorzar pero tenía la avena de la mañana. La comí en mi escritorio. Sentí también pesado el día pues mi jefa estuvo cuestionándome sobre unos informes que había presentado el mes anterior -y en el cual habían varios errores- y tuve que estarlos reparando durante una buena parte de la mañana.

A las 18:10 LG pasó por mí. LG estacionó su automovil en el mismo boulevard que la semana pasada y estuvimos conversando casi por hora y media. Luego me pasó a dejar al Trebol desde donde caminé hasta mi casita. Un poco antes de las 10:00 aún me llamó y estuvimos conversando casi media hora. Me dormí un poco antes de las 11:00.

Hoy estuvo un poco mejor el día. A pesar de la fecha me levanté con un muy buen ánimo -de hecho, me desperté un ahora antes de que sonara la alarma- y como había visto que este ejecutivo de Asia estaba cumpliendo años esperé a que llegara para hacerle bulla por el cumpleaños. Hace un año fue toda una odisea el almuerzo pues su inglés es muy muy básico. De hecho al compañero B no le cae bien pues no han logrado comunicarse pero estoy seguro que el inglés del compañero B es mucho mejor que el del asiático. La nota discordante es que todos todos -excepto el gerente general de la oficina- habían llevado la playera del uniforme -la que uso los viernes- menos yo. Lo primero que me preguntó mi jefa fue porque no cargaba el uniforme y le respondí que no sabía. Resultó que aún no estoy en el grupo general del correo y no me llegó la notificación el día de ayer.

A la hora del almuerzo salimos con el compañero B al comedor que está cruzando la calle a un costado del edificio en el que trabajamos. Lo invité a almorzar y conversamos sobre un pequeño conflicto que había surgido con mi jefa debido a que ella tenía la impresión de que yo me dejaba influenciar mucho por el compañero B. Al final coincidimos que es difícil llevarle el ritmo a algunas personas. También le conté al compañero B sobre LG y conversamos un poco sobre las expectativas al iniciar una nueva relación de este tipo.

Como a media tarde se nos invitó a pasar al área de la cafetería en donde compartimos un pastel por el cumpleaños del ejecutivo asiático y luego se nos fue fotografiando por equipos -todos con uniforme menos yo-. Pero no me sentí mal. De hecho hasta me pareció que eso me colocaba en una mejor posición -diferente-. Lo trabajoso de este día fue la media docena de informes que tuve que hacer sobre el trabajo de uno de los de producción menos pro activos, pero a las 5:30 le avisé a mi jefa que me retiraba para asistir a la conferencia de la asociación de gerentes a la cual me había inscrito la semana pasada.

La conferencia estaba programada para las 6:30, el autobús se tardó un poco más de media hora para llegar a la estación final -cinco o seis cuadras lejos del hotel de la conferencia- y caminé tranquilamente al lugar. Cuando iba cerca del banco en donde trabajé hasta noviembre del año pasado encontré a mis dos ex compañeros, que se vieron bastante sorprendidos de verme por allí. Les comenté que iba a una conferencia y ellos que retornaban de hacer algún trámite. Conversamos unos cinco minutos y luego nos despedimos.

La conferencia estuvo interesante. Alrededor de las 8:00 se dió por finalizada y caminé a la estación más cercana del transmetro. Cuando estaba a dos o tres paradas de mi estación recibí un mensaje de LG y al entrar a mi habitación me conecté al msn para conversar con ella. Me llamó en el acto y estuvimos conversando como media hora. A media conferencia -y ayer a media cita con LG- me había llamado Alx y le he colgado diciéndole que iba a llamarla más tarde. Estuvimos aún conversando con LG sobre msn hasta casi las 10:00. Espero verla mañana.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Soledad, paternidad y empleo...

Anoche fui a otro de esos eventos que prepara una asociacion de gerentes en la ciudad, el tema era la escucha efectiva. La disertante era chilena con una ayudante autóctona y la presentación estuvo un poco mejor que la última, la del conferenciante que llegó a divagar sobre pensamiento creativo. A la presentación de anoche asistí con el pleno de mis ex compañeros de departamento: El compañero A, el compañero B y P. Solo que ahora ya no soy parte de ese departamento. La vida y su curso.

En la presentación mantuvimos el tono alegre que nos caracterizaba en el área, el mismo por el que varias veces llegaron a llamarnos la atención por hacer mucho relajo. La conferencia duró casi dos horas y luego fuimos con el compañero A y el compañero B a un Mc Donald's cercano al hotel de la presentación a cenar. En el interin me enteré de varios hechos interesantes: Mi antiguo departamento seguirá disminuyendo y uno o dos colaboradores se irán a México, no esta claro si permanentemente o a entrenamiento. Hablamos -hablaron- sobre la precariedad de la situación actual pues el programa sobre el que trabajamos va rumbo a su extinción -tres? cuatro años?- y las posibilidades de hacer la migración hacia el nuevo programa. A ellos -por tener más de un año de labores en la nueva oficina- les toca también cierto ajuste salarial, me imagino que yo deberé de esperarme hasta el otro año.

Mi ex esposa no se ha pronunciado nuevamente -o al menos no se ha dirigido a mi- sobre el tema de los chicos. No he querido tampoco enfrentarlo directamente pero deberé hacerlo en el corto plazo pues nos resta estabilidad a los cuatro. La semana pasada, el miercoles me parece, había pasado al supermercado a comprar el par de zanahorias semanal y por primera vez se perdieron las verduras: No tuve ánimo ninguna mañana de levantarme a preparar mi ensalada. Finalmente el domingo las eché a la basura.

La semana pasada estuvo más o menos igual laboralmente hablando, los días han estado un poco más llenos pero también estuve leyendo un poco de La invención de la Soledad de Paul Auster. Los últimos dos o tres días de la semana -y el primero de esta semana- estuve desayunando café con pan y almorzando avena y una doblada de pollo.

El viernes no fui al partido semanal de futbol, había planeado desde el día anterior que trabajaría hasta tarde por causa de una asignación que se veía bien trabajosa pero al final más o menos al medio día mi jefa me dió la indicación que le diera luz verde a la misma y por la tarde estuve trabajando en una nueva tarea. No fui sin embargo al partido sino preferí cenar con el voluntario que vive en la misma colonia.

El miercoles y el jueves que no salí tan tarde -un poco después de las seis- pasé al centro universitario que queda más o menos a medio camino entre mi trabajo y mi casa. Pasé a ver a mi nueva mejor amiga del voluntariado pues no nos habíamos visto por casi dos semanas. Entré a dos de sus clases y luego estuvimos conversando un rato. Al contactarla por fb mas tarde la noche del miercoles me comentó que andaba en confusión pues el voluntario que vive en mi colonia había aprovechado el día del cariño para realizar una declaración de amor bastante desafortunada. Me parece que hay una diferencia de casi 20 años y no hay mucho en común. La soledad puede ser muy dura a veces.

El sábado por la mañana visité con el grupo de mi amiga en el hospital de oncología. Una buena visita. Almorcé con mi otro grupo y visité por la tarde el asilo de ancianas del centro histórico. Después de la retroalimentación la encargada de mi grupo me pasó a dejar a un lugar intermedio entre mi trabajo y mi casa. Vine a cenar, tamal y te con pan, y me dormí un poco temprano.

El domingo estuvo un poco extraño pues como no he hablado con mi ex aún no se si su oferta se debió a un intento de presionarme para exigirme más dinero o si relamente estaba entre sus planes darme a mis chicos. Hablé un poco con mi hija mayor al respecto y según ella el plan es continuar con el cambio. Por la mañana estuvieron con computadoras y cubos de rubik -aprovecho los diez o quince minutos que se tardan en armar un par de cubos para conversar por aparte con cada uno de ellos- y compramos en el mercado una papaya para la refacción. Al mediodía nos dirigimos a la universidad y preparamos unos burritos de embutidos y frijol.

En la tarde estuvimos un rato en la biblioteca. Mi hijo menor está avanzando en su dominio de origami y mis chicas estuvieron leyendo algo de Lewis y Stoker. Yo estuve hojeando un par de libros de Paul Auster. Al retornar a mi habitación no vimos película sino pasamos la última hora entre un par de ejercicios de ajedrez y una partida de Scrabble. Siguen mejorando en Scrabble. Los fuí a dejar un poco después de las 6 de la tarde.

El lunes iba a llegar temprano a la oficina pero desde las 4:30 hasta las 6:30 estuve nomas poniéndole más tiempo a la alarma. Llegué un poco antes de las ocho y me estuve una buena parte del día sin hacer nada de provecho pues las tareas en las que tenía que trabajar estaban paradas en el proceso anterior. Avancé un poco en otro par de asignaciones secundarias y casi terminé el libro de Auster. Al salir del trabajo compré la película Underworld 4 y la miré por completo antes de dormirme.

Ayer salí un poco después de las 6 de la oficina, el compañero A nos pasó a traer con el compañero B y P y asistimos a la capacitación en Escucha Efectiva. Después de la conferencia P se quedó en las cercanías del hotel y con el compañero A y el compañero B nos fuimos a cenar. Luego el compañero A nos retornó a la oficina junto con el compañero B, le quedaba en el camino. Pasé como cuarenta y cinco minutos a la oficina, aproveché a llamar a Erik. Estuvimos conversando como veinte minutos y nos pusimos al día de los últimos dos meses, casi no ha cambiado su rutina: trabaja 24 x 48 y vive en un lugar cercano al vecindario de sus padres. Su novia andaba de visita ese día en la ciudad. Ahora vive mucho más cerca que el año pasado.

Me preguntó Erik sobre mi situación y le comenté lo de mis peques. Me deseó suerte. También me preguntó si andaba con alguna pareja y me puse a pensar en lo singular que soy: Tres años en soledad -con dos o tres semanas de Al el año pasado-. Comparado con mis amigos que no pueden -o no quieren? o no saben?- vivir mucho tiempo sin tener a alguien más significativo en su vida se ve bastante extraño. Pero, creo, hay cosas que es mejor que se queden como estan.

martes, 14 de febrero de 2012

San Valentin...

A partir del miercoles pasado tuve mejor ánimo... se me notó tanto que incluso el Compañero B me comentó que me veía más animado que en los días anteriores. Le comenté lo que me estaba preocupando y que al final estaba tratando de digerir la idea. He estado tratando de no salir muy tarde de mi trabajo para empezar una forma de entrenamiento en el caso de que me quede con mis chicos. Tratar de no regresar muy tarde. El jueves y el viernes llevé ensalada de zanahoria y atún para el almuerzo. Los días han estado bien trabajosos pero siento que he estado cumpliendo con mis asignaciones. Una tarde de la semana pasada me quedé hasta tarde en reunión con mi jefa y le comenté lo que se me venía. Me externó su apoyo.

El viernes me quedé hasta tarde en el trabajo. Estuve en una reunión con una de nuestras subsidiarias del sur hasta después de las 6 de la tarde y luego continué trabajando en la asignación más extensa que tengo actualmente hasta las 7:30. Luego nos fuimos con el compañero A y otros programadores al partido de Futbol. Definitivamente hemos mejorado -por cierto, no creo poder continuar con el hábito si recibo a mis peques-, solo perdimos por un gol -quedamos como 11 a 10 o algo así-.

Después del partido el compañero B y su esposa me dieron jalón a mi habitación. También me invitaron a cenar en McDonalds -cumpleaños atrasado-. El Miercoles en la noche había dejado ropa en remojo. La saqué el jueves en la noche y ese día volví a dejar otro baño -tenía bastante ropa sucia-.

El sábado me levanté un poco después de las 6:30, lavé el baño de ropa que tenía en remojo y me dirigí a la visita con el grupo de la mañana. Visitamos un asilo en Antigua Guatemala a donde había ido una vez el año pasado. La visita estuvo bien. Son bastantes ancianos y estuve conversando con algunos de ellos y con un par de personas que trabajan con ellos. Nos fuimos y nos venimos en el automovil de un voluntario. Ibamos en total 8 personas. Retornamos después de la visita a a la ciudad y me dirigí al Wendy's al cual nos habían convocado para la visita de la tarde. Cuando estabamos realizando la reunión post visita en el asilo de la Antigua recibí una llamada de mi padre, aunque es contra las reglas contestar llamadas mientras se está realizando esa reunión le expliqué al encargado de mi grupo que son muy esporádicas las llamadas de mis padres y me retiré un poco del grupo para conversar con mi padre y mi madre un momento. Mi mamá les mandó un poco de dinero a mis peques y yo le comenté la posibilidad de que mis peques empezaran a vivir conmigo.

En la tarde visitamos el asilo de ancianas de la semana pasada. Estuve casi las dos horas con un grupito de ancianas bastante simpáticas. El viernes había llamado a Axl para proponerle que salieramos el sábado, esperaba desocuparme a las 5:00 y dirigirme a su casa. Al final nos despedimos todos como a las 6:00 llamé a Axl y le avisé que iba camino a su casa. Axl dejó de trabajar la semana pasada -o antepasada, creo-, supuestamente mucho estres.

Estuve un rato en su casa con sus papás y su hermana que es médico -y que tampoco está trabajando- y luego nos fuimos a cenar a Miraflores -cena de cumpleaños atrasada también-. Después de eso nos comimos un helado y luego me vino a dejar a mi casita. Me dormí casi a media noche, estaba por terminar el tercer libro de la saga Millenium de Steig Larsson pero le faltaban unas páginas al archivo pdf.

El domingo me levanté un poco después de las 8:00. Arreglé mi habitacíón y fui a traer a mis peques. No sabía muy bien como actuar pues mi ex me había enviado un correo comentándome que ya les había hablado a mis hijos sobre la posibilidad de que vivieran todo el tiempo conmigo. Al final aproveché el tiempo que dos tienen en computadoras mientras el tercero arma dos cubos de rubik. Los fuí sacando de la habitación uno por uno y comenté con cada uno lo que está en proceso. Mi hija mayor está en período de negación. Actúa como si le diera igual. El pequeño está un poco asustado de lo que pueda pasar y mi hija mediana está inconsolable. Casi que empezamos a hablar y no paró de llorar. Yo lloré con ella también.

Estuvimos un buen rato en mi habitación, luego fuimos al mercado a comoprar un melón para refaccionar y pan dulce para mi desayuno. Al mediodía nos dirigimos a la universidad, estaba un poco nublado pero afortunadamente no llovió. Compramos un par de pizzas en la entrada de la universidad y almorzamos en el pasillo exterior de la biblioteca. Luego estuvimos un rato leyendo en el tercer nivel de la biblioteca. Yo aproveché para leer las páginas que le faltaban a mi libro digital.

Vimos un poco más de media hora de -la completamos- Piratas del Caribe III y un poco después de las 6 los fui a dejar a su casa. Traté de darles paz y les aconsejé que trataran de no angustiarse -se que es más fácil pedirlo que hacerlo-, que ya veríamos que pasaba luego. Retorné a mi habitación y trabajé un poco en la asignación que me está llevando más tiempo. Continué leyendo La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire y me dormí un poco después de las once. Puse la alarma para las 4:30 pues no había podido avanzar mucho en mi trabajo por señal intermintente de internet.

Me levantá a las 4:45, encendí mi máquina mas potente y comprobé que tenía buena señal, estuve trabajando mientras planchaba mi ropa y me bañaba hasta las 5:45 y me fuí a mi trabajo como a las 6:15. El día estuvo tranquilo -trabajoso- y por la tarde recibí un correo de mi hijo menor diciendo que estaba preparado para el tiempo total, decía además que su hermana mediana no había opinado nada aún. Un poco antes del mediodía llamé a Axl, habíamos quedado en que llegaría a almorzar a su casa el lunes pues había preparado una comida especial para el cumpleaños de su madre, el domingo.

Por la noche le escribí en FB a un abogado que es parte de mi grupo de voluntarios -y con el que no he podido llevarme bien- para pedirle asesoría en mi caso. Estuvimos conversando casi media hora y quedamos en que debo solicitarle una reunión a mi ex en la que él esté presente. No se en que irá a quedar todo.

Anoche pasé al supermercado por un par de zanahorias. Había planeado llevar ensalada de zanahoria y atún el martes y miercoles pero hoy no me dieron ganas de preparar almuerzo. Además se suponía que nos ibamos a reunir con mi jefa a las 8 y que yo día llevar desayuno, había planeado comprar un par de egg mcmuffins. Al final llegué a mi trabajo como a las 7:40 y mi jefa se apareció como a las nueve. Desayuné café y pan y en el almuerzo comí avena con un plátano y un banano. Compré también tiempo para mi celular pues quería llamar a mis peques y saludarlos por ser el día del cariño y la amistad.

Había planeado salir un poco después de las 5:30 pero terminé saliendo casi a las 7:00 por una reunión interdepartamental y el apoyo al compañero A con un incidente que tenía con una asignación en la que había trabajado la semana antepasada. Vine a mi colonia casi a las 8:00 y pasé a comprar un asado. Cené en mi habitación revisando mis páginas de internet.

martes, 7 de febrero de 2012

La invención de la Soledad... coincidencias...

El año pasado -o antepasado- leímos, en el club de lectura de la biblioteca de la universidad, un fragmento -el inicio creo- de La invención de la Soledad de Paul Auster. Me pareció que escribía bien el señor. Estadounidense y entre 50 y 60 años actualmente. Me llamó la atención que el libro empieza con la llamada en la que le cuentan la muerte de su padre. Me recordó a la película El Gran Pescado, no se si tiene relación. Ayer que me puse a investigar un poco más del autor -estuve entreleyendo un par de libros de Auster el domingo en la biblioteca de la universidad- me enteré que cumple años el mismo día que yo. Sus libros tratan -según algunos blogs- sobre la identidad, la soledad y cuestiones existenciales. El lenguaje y estilo me parecen bastante digeribles.

Mi cumpleaños no terminó bien. Como al mediodía al revisar mi correo de hotmail me encontré con un par de mensajes -muy escuetos- de mi ex esposa ofreciéndome que invirtiéramos el regimen con mis chicos. Yo los tendría toda la semana y ella los fines de semana. Me puso mal porque en mi situación actual no podría aceptar su oferta. Trabajo todo el día y no se como haría por las tardes con mis chicos. En fin, los mensajes me provocaron un bajón de ánimo bastante pronunciado. A las 6:30 me retiré de la oficina, me fuí a cenar a Patsy -igual que el año pasado- y luego retorné a la oficina para irme con el compañero A al partido de futbol de los viernes por la noche.

Como el compañero B no pudo acudir, al terminar el partido le pedí jaló a P y me pasaron a dejar al Trebol, de donde tomé el transmetro para dirigirme a mi habitación.
El sábado continuaba con el ánimo bajo. No recibí tampoco información de visita de mi grupo de la mañana y me fuí con el grupo de Mv a visitar el hospital de cancerología. La mayor parte de la visita la pasé con mi nueva amiga del voluntariado. Alrededor de una hora estuvimos conversando con un anciano que tenía un tumor detras de la oreja izquierda. El señor se veía bastante conservado a sus 84 años. Nos estuvo contando una gran parte de su vida. Nos agradeció por llegar a escucharlo. La última media hora la pasamos en una habitación en donde había un señor bastante grande en una cama y un joven -35 creo- en la otra. El joven tenía cancer en la columna vertebral y me comentó directamente que el doctor le había dicho que se iba a morir. Tratamos de pasar un momento con cada uno de ellos.

Después de la visita el grupo de Mv estaba organizando un almuerzo y había planeado acompañarlos un rato. Lastimosamente hubo bastante atraso en la obtención de la comida y preferí dirigirme al Wendy's en el que debía juntarme con mi grupo de la tarde. Con el grupo de la tarde visitamos un asilo -creo que es el más grande del centro histórico- en donde solo atienden a ancianas. Estuve una gran parte de la visita conversando con un par de ancianas bastante coherentes aún. También estuvimos cantando con un compañero que llevaba una guitarra.

Después de la visita la encargada del grupo de visita me entregó una bolsita de regalo de cumpleaños -con globos y algunas sorpresas infantiles-, nos repartieron unos cubiletes y luego nos dirigimos a la casa de una voluntaria que cumplía años ese día. La celebración estuvo genial, empezando porque alguien llevaba un par de bolsas de cascarones de carnaval. Después de armar un buen relajo con los cascarone estuvimos en la sala de la compañera, comiendo tacos y pastel. La encargada del grupo y su novio pasaron a dejarme a pocas calles de mi casa un poco después de las 9 y media.

El sábado había olvidado mi celular en la habitación y cuando retorné tenía como 10 llamadas perdidas. Un par de las llamadas era de Axl -se suponía que ibamos a salir ese día por la tarde- otro par de mis amigos voluntarios del sábado por la noche y los otros números eran desconocidos. También me había llamado mi jefa. Continué leyendo el libro de Larsson y me dormí casi a media noche.

El domingo nos pasamos la mayor parte de la mañana en la habitación con mis chicos. Yo había esperado que mi ex esposa saliera ese día para que conversaramos pero no sucedió. Sin embargo en el día yo no me sentí con muchos ánimos de hacer algo. Les comenté incluso a mis chicos que había algo que me estaba preocupando. Refaccionamos plátanos y almorzamos en el McDOnald's de la Universidad. Incluso encontré una mosca entre las papas fritas. Definitivamente mi energía no era la mejor ese día. Después de almorzar pasamos un rato a la biblioteca, en donde estuve ojeando libros de Paul Auster.

En la mañana habíamos estado jugando ajedrez -en simultaneo- con mis chicos pero el pequeño se había desesperado casi al final de la partida. Para terminar el día jugamos un ratito Dos y luego los fuí a dejar a su casa. Retorné a mi habitación y traté de continuar la lectura de Larsson pero empecé a dormitar. Como a las 8:00 tocaron el timbre y uno de mis vecinos salió a abrir. Vinieron a tocar a mi puerta y eran mi hija mayor y mi hijo menor. A mi hijo menor se le había olvidado realizar una tarea y venían a ver si tenía una moneda de otro país. Afortunadamente tenía una moneda de Nicaragua que me regaló el año pasado P, la que les dí. Continué leyendo un poco y me dormí antes de medianoche.

Ayer entré a mi trabajo a las 8:00. Mi jefa me comentó que me había estado llamando el sábado pues el papá de la practicante que nos ayudó en diciembre había muerto ese día. Cancer. Le conté que había olvidado mi celular. El día de ayer -y hoy- estuvo bien pesado, con bastante presión para avanzar en varias asignaciones. Salí de mi trabajo un poco antes de las 6:00 y fuí al club de ajedrez para la última ronda del torneo. No llegó la persona contra la que me tocaba jugar y me retiré como a las 7:30 del lugar. Cuando iba pasando por la estación de la 18 calle en el transmetro vi que Mv iba caminando por una calle lateral, hablando por teléfono. Me bajé en la etación y la esperé, nos venimos conversando -realmente casi solo yo con mi situación actual- hasta mi estación. Cuando revisé el correo en mi habitación encontré otro mensaje de mi ex esposa.

Este día entré al trabajo a las 8:00 nuevamente. En la mañana estuve trabajando fuertemente en una de las tareas prioritarias y luego me llamó el gerente general para una reunión con mi jefa y los supervisores de otras dos áreas. Estuvo bastante tensa la reunión pero traté de enfocarme en los hechos. Al final uno de los supervisores de otra área estuvo trabajando a la par mía una parte del resto del día para avanzar en la asignación -era algo que tenían que reparar- y al parecer ya está concluida. A la hora del almuerzo me dirig{i al banco en el que me depositan de mi trabajo para trasladar un poco de dinero a la cuenta que utilizo con tarjeta de débito.

Salí del trabajo casi a las 7:00. Uno de los programadores me dió jalón hasta un punto intermedio y pasé al supermercado a comprar un par de zanahorias. Como ya era bastante tarde cuando llegué a mi colonia encontré la panadería cerrada. Compré un par de galletas para cenar con té y encendiendo mi computadora estaba cuando un vecino vino a tocar la puerta. Me entregó un paquete. Primero pensé que era de parte de Erik. Luego vi el remitente y a pesar de ser de acá no lo reconocí. Como estaba dirigido con mi título profesional creí que era algo del Colegio de Ingenieros. El paquete traía un libro de lectura de sexto primaria y una carta de la editora, agradeciéndome el haber permitido incluir mi cuento en el libro. Ya había dado por hecho que la señora no iba a cumplir su promesa de enviarme un libro cuando publicaran mi cuento. Esto me levanta el ánimo: Recibir un libro que será utilizado como texto para sexto primaria con mi cuento y algunas actividades para trabajar valores.

jueves, 2 de febrero de 2012

Treinta y nueve años...

La semana pasada terminó más o menos igual que las anteriores. El viernes habíamos quedado con Axl que ibamos a salir pero ya no nos pusimos de acuerdo. El viernes después del trabajo me fui con los amigos de la oficina al partido nocturno de futbol que ya estamos convirtiendo en hábito. Antes del partido con el compañero B y P pasamos a una gasolinera, ellos se tomaron un par de cervezas y yo me comí un hotdog y una gaseosa.

La semana pasada terminé de leer el primer libro de la trilogía de Millenium e inicié el segundo. Después del partido de futbol con el compañero B, P y otros dos amigos que no son de la oficina nos fuimos a la gasolinera que está cerca del obelisco, ellos siguieron tomando y yo me comí otro hot dog, esta vez de tocino. El sábado fue la novena convocatoria de Fábrica de Sonrisas. Me dió la impresión que eran menos voluntarios los que habían llegado pero al ver las fotos me doy cuenta que realmente lo que sucede es que ya somos bastantes los voluntarios antiguos. Después de la convocatoria me dirigí con una voluntaria al restaurante de constumbre en donde almorcé y llamé al voluntario que viven en la misma colonia para que me pasaran a traer con mi amiga más nueva del voluntariado.

Estuve toda la tarde en la casa de Yv. Almorzamos y vimos El Perfume. Yo había leído el libro hace un par de años y me pareció bastante fiel la película. Un poco antes de las 8 me vine a mi habitación a continuar leyendo La chica que soñaba con un bidón de gasolina y una cerilla. El domingo me levanté un poco temprano y fui por mis chicos a las 9:30. Estuvimos armando los cubos -se quebró el más antiguo- y jugando ajedrez. Al mediodía fuimos por su hora de internet y luego almorzamos arroz chino en los campos de la universidad. Estuvimos un rato en la biblioteca y luego vimos en mi habitación una parte de Piratas del Caribe III. Después de irlos a dejar a su casa iba a continuar con el libro de Larsson pero me quedé dormitando hasta casi las 10:00, luego apagué la luz y continué durmiendo hasta las 6:00. Este lunes no tuve reunión pues mi jefa me había llamado el viernes para avisarme que la reunión semanal sería el martes.

El lunes no fuí al campeonato de ajedrez. Lo olvidé completamente pues había quedado con Axl de reunirnos para un café y pastel después del trabajo. Después de conversar un buen rato con Axl me vino a dejar a mi habitación. La semana pasada había hablado un poco con mi mejor amiga de Portland, acababa de retornar con su esposo de un trabajo de voluntariado en Nicaragua. Quedamos en que la llamaría una noche de la semana pero llevo más de una semana sin internet en mi casa. El lunes como a media mañana me llamaron por Skype, estuvimos conversando como media hora. Me gusta ser capaz aún de sostener una conversación en inglés por tanto tiempo.

El martes después del trabajo acompañé a Axl a realizarse unos examenes de laboratorio, la iba a invitar a almorzar luego del laboratorio pero me parece que tenía que llegar pronto a su casa. Me vino a dejar inmediatamente a mi habitación. Como realmente andaba con hambre fui por un asado al puesto que está a pocas calles de mi casa. Ayer después del trabajo pasé a un supermercado a proveerme de avena, atún y un shampoo. En el camino a mi casa me encontré un rollo de dinero, como 10 dólares.

Este día ocurrió lo que varios compañeros me habían prevenido cuando retorné a mi trabajo. Mi jefa tiene la costumbre de no aceptar cuando comete errores y trata de evadir su responsabilidad a toda costa. La semana pasada la sustituí en una reunión y este día se suscitó un conflicto por no haberse asignado una tarea. En cada reunión que la cubro preparo un correo con el resumen de la misma. En esta ocasión hubo una frase que podía ser interpretada de varias formas y ella eligió la que más le convenía. Al final me mostró el correo que estaba enviando al gerente general cuya primera línea decía... 'en la reunión que me cubrío Koan entendió mal un punto y esa fue la causa de la equivocación'.

No era tan así la cosa -de hecho la confusión se dió cuando ella leyó el mensaje- pero bueno.

Mañana cumplo 39 años. 3 veces 13. 3 y 3x3. Me parece interesante que esté a un paso de las cuatro décadas y aún no haya encontrado un equilibrio en mi vida. Creo que debo aceptar que no lo encontraré.

lunes, 16 de enero de 2012

Libros a medias (II)

El sábado pasado intenté devolver los libros que tenía de la biblioteca del CCEG pero al llegar a la misma estaba cerrada. Aprovechando que estaba cerca de la biblioteca del IGA pasé a terminar de leer El Leproso -un libro sobre el retorno de un inmigrante a Guatemala-, que había dejado a medias hacía casi un año. Eso me recordó de un libro que nunca terminé de leer -y ya no me interesa- sobre la represión a los cristianos en los países comunistas. Había yo acompañado a una tía a una aldea en lo más recóndito de Izabal y nos dieron posada en la casa de un pastor. A mí me tocó quedarme a dormir en la habitación del hijo del señor -tenía mas o menos mi edad- y llegué hasta la madrugada leyendo el libro. Un poco después de medianoche llegaron a apagar la luz y me hice el dormido. Nunca terminé el libro.

El domingo que llegué por mis chicos e encontré con que mi hija segunda se había cortado el pie, así que no podía caminar mucho. Habíamos planeado ir a depositar a las cuentas pero decidimos quedarnos en casa. Estuvimos jugando en la computadora y al mediodía fuimos a almorzar -pollo frito- a los campos de la universidad.

El lunes entré a las 6:00 pues había quedado de reunirme con mi jefa temprano. Salí a las 5:00 y fuí a un torneo de ajedrez al club italiano. Era un torneo de 9 rondas de cinco minutos. Perdí las primeras cuatro, descansé una ronda y gané las últimas cuatro. El martes por la noche compré zanahorias en el supermercado y el miercoles y jueves almorcé ensalada de zanahoria y atún. Estuve saliendo toda la semana entre 5:30 y 6 y caminando directamente a mi casita. No tomé cena en toda la semana.

El viernes no había traido almuerzo y no se me antojó comprar algo preparado. A la hora de la comida bajé al supermercado que queda a tres calles del trabajo y compré una papaya, dos bananos y una manzana. Retorné a la oficina en donde pelé la papaya y almorcé casi solo eso. Incluso regalé unas pequeñas porciones a los compañeros que estaban en la cocina. En la noche fuimos a jugar futbol de sala, de 9 a 10. Después del partido el compañero B y su esposa pasaron a dejarme a mi casa. Me regalaron media porción de Wantan.

El sábado me levanté temprano a lavar un baño de ropa que había dejado en remojo el día anterior. Después del lavado pasé al mercado por mis tenis blancos -los había dejado el sábado anterior para que les cambiaran la suela-. Es gracioso que el cambio de suela me costó un poco más que lo que me costaron los zapatos en Portland -usados-. Sin embargo, de comprar otro par de tenis me hubieran salido en el triple de lo que pagué. Después del mercado me dirigí a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.

Habíamos quedado con mi nueva amiga del voluntariado en ir a devolver los libros, comprar unos tableros de ajedrez y pasar a pagar su internet. También ver la película de Los Muppets. Con el voluntario que vive en la misma colonia pasamos a traer a nuestra amiga al edificio en el que trabajo. Fuimos a la biblioteca del CCEG -no estaba la bibliotecaria- y luego fuimos al mercado central, en donde había visto hacía algunos meses unos tableros de ajedrez chinos bastante baratos. El centro estaba bastante lleno por el cambio de gobierno, pero pudimos realizar las compras sin ningún contratiempo. Después de comprar los tableros nos dirigimos al edificio en el que trabajo para que mi amiga pagara su factura de internet. Nos quedamos un rato en el food court del edificio, jugando ajedrez.

Un poco después del mediodía nos dirigimos a la casa del voluntario que vive en la misma colonia a almorzar -pollo y pizza- y por la tarde vimos la película de Los Muppets. Después de la película fuimos a dejar a nuestra amiga a su casa y con el voluntario retornamos a la colonia. El grupo de voluntarios de los sabados por la noche llegó a la casa del voluntario y estuvimos viendo Misión Imposible III y cenando -ellos, pues yo había comido demasiado en el almuerzo-. Un poco antes de las 11:00 una de las voluntarias me pasó a dejar a mi casita.

Ayer me levanté como a las 8:30 y salí a lavar un poco de ropa que había dejado en remojo el sábado por la noche. Ordené mi habitación y fuí por mis chicos. Desde el sábado pasado estoy turnándolos entre las dos computadoras y resolver dos cubos de rubik. Se están demorando entre 10 y 15 minutos en resolver los dos cubos y ese es el tiempo en el que deben turnarse con las computadoras. Un poco antes del mediodía nos dirigimos a la cooperativa en la que tienen una cuenta de ahorros y les dí el resto de dinero que les enviaron mis papás -y un poquito que puse yo- para que lo depositaran en las cuentas -menos un porcentaje que siempre les queda en efectivo-.

Después de la cooperativa pasamos a comprar una pizza y nos dirigimos a la universidad. Luego de almorzar estuvimos jugando una partida en simultáneo. Estoy enseñándoles a anotar las partidas de ajedrez y ayer fue la primera vez que completaron una partida anotada. Después de terminar la partida estuvimos alrededor de media hora en la biblioteca y luego retornamos a mi habitación. Mis chicos me ayudaron con los trates sucios y luego vimos 10 minutos de Piratas del Caribe III. A las 6:20 los fui a dejar a su casa.

La semana pasada -miercoles o jueves- compré una nueva jarrilla eléctrica. Creo que no estoy consumiendo suficiente calcio y espero poder cocinar unos huevos a la semana en la antigua jarrilla -lo había hecho varias veces hace un par de años-. Compré la nueva para no usar el mismo trasto con el que preparo el té que usualmente tomo. Como utilizaré un poco más de electricidad decidí que ya no voy a estar planchando diariamente la camisa diaria, como he estado haciendo desde hace bastante tiempo. A partir de esta semana plancharé una vez a la semana -domingos por la noche- y usaré la jarrilla de los huevos una -o dos- veces por semana. Anoche después de ir a dejar a mis chicos retorné a planchar las cuatro camisas de la semana. Me dormí un poco después de las 10:00 pues debía de levantarme a las 4:30 para entrar a mi trabajo a las 6:00: además de la reunión semanal debía empezar con una tarea bastante temprano.

martes, 3 de enero de 2012

Balance 2011... o lo que el año pasado dejó...

Creo que no puedo resumir -aún- los hechos del año pasado, me imagino que este post irá creciendo con los días, sin embargo, quiero empezar una lista de los hechos relevantes del 2011:

-Completé tres años de haberme restablecido en el país.
-Salí en tv. No me había dado cuenta hasta que un amigo de Portland me escribió contándome.
-Adquirí una nueva portátil. -bastante potente-.
-Perdí una portátil -una de las viejitas ya no arrancó luego de dos semanas de desconexión-.
-Perdí mi trabajo en febrero -ya lo sabía desde el 2010-.
-Cambié de trabajo tres veces -el primero por dos días, el segundo por cinco meses y el actual con el mismo equipo del año pasado-.
-Tuve novia -no se si se puede decir novia pero estuve con una chica por dos semanas (y algunos días después)-. Aún la extraño algunos días.
-Aprendí a armar el cubo de rubik -y le enseñé a mis chicos-.
-Volví a recibir en el país a la pareja de amigos de Portland que ha venido varias veces -ellos me trajeron la portátil-.
-Continúo conversando -de vez en cuando- con mis amigos de Portland. Ayer tuve una conversación de casi media hora con mi mejor amigo de esa ciudad.
-Experimenté nuevamente el trabajo de mi carrera universitaria -y no me gustó-.
-Terminé el año trabajando en tecnología -que realmente me gusta-.
-Visité con Patch Adams y su grupo de voluntarios.
-Estuve en una convocatoria de Fábrica de Sonrisas en Jalapa.
-Estuve en la celebración del Aniversario de Fábrica de Sonrisas en Coatepeque.
-Completé dos años de trabajo voluntario con Fábrica de Sonrisas.
-Trabajé en un banco.
-Me asaltaron dos veces.
-Cambié de celular tres veces -dos por asaltos y una por fallo del aparato-.
-Asistí a un taller de Teatro Clowning -y estuvo bien-.
-Asistí a un taller de narrativa -y no me gustó-.
-Asistí a un taller de títeres...

Muy feliz año a los que pasan por acá.

Final del 2011...

El jueves pasado se me ocurrió devolver el favor del regalo del ajedrez electrónico con un cubo de rubik, por lo que planeé ir a realizar el cambio de juegos con mi hija el jueves por la noche, luego el viernes al mediodía, cambiar el ajedrez defectuoso por un cubo de rubik que había visto en el almacén en donde compré el aparatito. Ese era el plan. Salí de la oficina como a las 6:00 y una compañera de mi jefa me ofreció aventón a mi casa. Me dejó en una de las rutas principales cerca de donde vivo -como 8 calles de distancia- y pasé a mi habitación a cambiarme de ropa. Luego fuí a donde mi hija y a el juego de ajedrez que me había dado el maestro de ajedrez de la oficina pero no le gustó. Primero porque tenía las baterías soldadas -eso pasa por dejar un aparato sin usar y con las mismas baterías durante más de un año- y luego porque me comentó que el otro aparato estaba cumpliendo su función. Entonces no hubo cambio.

El viernes por la mañana le devolví el ajedrez al maestro de ajedrez. Ese día almorzamos en el food court del edificio -17 pisos abajo de nuestra oficina- y jugamos un par de partidas de ajedrez. Debo mejorar realmente mi planeación en ajedrez. En el segundo juego llegué a dejarlo sin su reina en un paso bastante temprano y aún así me ganó. Un poco después de las seis me retiré de la oficina y me dirigí al banco pues me dí cuenta por la tarde que era fin de mes y no le había depositado a mis chicos. En el área financiera de Miraflores perdí hora y media entre retirar dinero de mi banco usual y depositarlo en la cuenta bancaria de mi ex esposa. Incluso me tocó modificar el límite de retiro para mi tarjeta de débito pues no me alcanzaba para retirar el monto necesario. Fuí uno de los últimos clientes en ser atendidos en el segundo banco. Me retiré del comercial como a las 8:30 pm. Me dirigí a mi habitación, pasando en el camino a comprar un asado y cené viendo una parte de Cypher. Me acosté un poco antes de medianoche pues había quedado de despertar a mi nueva amiga del voluntariado a las 6:00 AM. Aún dejé unas camisas y calcetines en remojo.

El sábado -último día del año- visitamos el hospital general de la ciudad. Eramos mas de 100 voluntarios y nos repartimos en las diferentes alas del hospital. Con mi nueva amiga y varios voluntarios nos dirigimos al área de tomografía helicoidal, emergencias y -ya solo mi amiga y yo- al área de otorrino, aunque en realidad habían pacientes de traumatología. Los últimos cuarenta y cinco minutos o así estuve con dos chicos que habían sufrido accidentes: Uno había sido tirado por un automovil y el otro había chocado una motocicleta. Estuve haciendo origami y compartiendo historias con el segundo pues resultó ser de la misma ciudad en la que crecí. Por la tarde nos dirigimos con el voluntario que vive en la misma colonia, mi nueva amiga del voluntariado y otro voluntario a almorzar Pollo Pinulito y luego a ver Misión Imposible 4. Como a las 6 o algo así retorné a mi casa. Había planeado conversar sobre FB con mi nueva amiga pero me quedé sin red bastante rápido y me dormí como a las 9:30. Recuerdo haberme despertado con la bulla de la medianoche pero continué durmiendo.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Lunes... casi diciembre...

El viernes cené en mi habitación -asado, papas de bolsa y gaseosa-, leí bastante La Lanza Sagrada y ví una parte de El Viaje de Chihiro. Dejé en remojo mis tres pantalones de uniforme y el saco. El sábado me levanté a lavar la ropa que había dejado en remojo, desayuné y me fuí al restaurante de costumbre para la visita de la mañana. Estaban ya a esa hora cerrando el periférico pues era el día del desfile navideño de uno de los bancos más grandes del país.

La visita de la mañana la realizamos en el hospital pediátrico al que acudí con el otro grupo de visita hace unas tres semanas. Eramos siete sonriseros y nos movimos por todo el hospital, jugando con los niños, regalando globos y conversando con las familias y los pacientes en todo el hospital. Terminamos la visita a las 12:00 y el voluntario que vive en la misma colonia nos pasó a dejar al Taco de costumbre. Le devolví el sueter a mi nueva amiga voluntaria y estuve en el restaurante hasta las 2:00 que nos dirigimos al hospital de cardiología en donde era la visita de la tarde.

Después de la visita nos quedamos en el periférico un rato con varios de los sonriseros pero la multitud era excesiva. Con un voluntario que toma el autobus a su casa en la última estación del transmetro caminamos a la segunda estación más cercana a mi casa y nos despedimos allí. Pasé un rato a la casa del voluntario que vive en la misma colonia -solo habían otras dos voluntarias- y cené y conversamos un par de horas. Me vine un poco antes de las 11:00 y me quedé leyendo hasta casi la 1 de la mañana La Lanza Sagrada.

El domingo me levanté a las 9:00, no había dejado el despertador y la bulla de mis vecinos me indicó que ya era tarde. Afortunadamente tenía bastante ordenada la habitación. Fuí por mis chicos a las 9:30 y nos venimos un rato a mi habitación. La grande y el pequeño ya dominan completamente el cubo. La segunda ya puede armarlo sin instrucciones aunque se frustra cuando se confunde en el último paso. Fuimos a la Feria del Café -creo que hemos ido los últimos tres años- pero las atracciones para chicos van reduciéndose cada año. Creo que el otro año ya no iremos. Igual, mis chicas se subieron a un juego que se llama Eurobungee y mi hijo menor también se había subido pero se aterró con el primer movimiento vertical y pidió que lo bajaran. Debo encontrar una forma de que aumente su seguridad pero no se me ocurre aún una buena.

Después de la feria -un poco después del mediodía- compramos un par de pizzas y almorzamos en la Avenida Las Américas. Nos estuvimos un rato en el lugar y luego nos venimos a mi habitación. Estuvimos leyendo un rato y luego vimos una parte de El Viaje de Chihiro. Los fuí a dejar a las 18:00 horas, pasé comprando pan y cené leyendo La lanza sagrada. Había planeado leer hasta altas horas de la noche pero un poco antes de las 7:00 empecé a dormitar y mejor me levanté a lavarme los dientes y me dormí. Puse el reloj para las 5:30.

El teléfono sonó a las 5:30, pero fiel a mi costumbre de los últimos días le fui dando snooze hasta las 6:20 o así. Mi hija mayor me había dicho ayer que debía recargar el teléfono pero por dormirme temprano no lo hice. En el camino al trabajo -y al recibir un mensaje de mi nueva amiga- la batería empezó a marcar rojo. Como tenía que usar hoy el teléfono por la reunión con mi ex compañera, traté de no utilizarlo mucho y al mediodía en vez de almorzar me dirigí a un cibercafé con la esperanza de encontrar un cable USB para cargarlo. Pagué por media hora de internet -y no almorcé- para actualizar mis correos, no encontré el cable y traté de no usar mucho el teléfono, igual recibí un par de mensajes más de mi amiga, recargué el saldo y mis hijas me llamaron -y luego les devolví la llamada-.

Un poco después del almuerzo llamé a mi ex compañera y confirmé la reunión para las 6:30. Un poco después de las cinco me llamó para decirme que nos reuniéramos cerca de mi trabajo pues su padre estaba hospitalizado en el seguro social a una cuadra del lugar y nos convenía a ambos la reunión cerca del mismo. La llamé a las 6:00 y nos reunimos en un restaurante a una cuadra de mi trabajo.

El trabajo que me ofreció se ve muy bien, es de seguir con tecnología y una parte de calidad. La tecnología es el foco. Creo que debe consultar con su jefe mi aspiración salarial pues le dije una cantidad con la que quedaría igual a como estoy ahora -un poquito más de lo que tenía antes, creo-. Conversamos casi una hora, del trabajo, de la vida, etc. Su padre ha sufrido dos infartos hace poco y los doctores no le dan muchas esperanzas. Me presentó a su madre y a su hermana.

Quedamos en que mañana a las 6:00 llego a la oficina -me queda un poco a trasmano- a evaluarme de temas de calidad. El miercoles se reunen y el jueves deciden quien de los tres candidatos es el elegido. El día de inicio es el 1 de diciembre. Tengo unos enormes deseos de que las cosas se den. No es una oportunidad así como que tan brillante, el software no es perfecto y la empresa que lo usa estima que en uno o dos años dejará lo sustituirá. De todos modos son dos años en los que puedo especializarme allí, moverme a otro departamento o buscar nuevos horizontes, mientras en mi trabajo actual languidezco cada día. Igual si no se dá debo de tratar de seguir trabajando lo mejor que puedo en donde estoy ahora mismo.

Veremos que traen los últimos días de noviembre.

martes, 15 de noviembre de 2011

Momentos...

Anoche volví a tener internet... llegué casi a medianoche conversando -sobre FB- con mi amiga, la psicóloga a la que respeto. También actualicé mis correos, blog y redes sociales. Esta mañana puse a bajar los últimos dos capítulos de Dr House y dejé la compu para que se apagara cuatro horas después. Me fuí a mi trabajo a las 7:00 AM. Aún lavé tres camisas blancas, mi bata y un pantalón de lona antes de bañarme.

El viernes pasado fue el aniversario del accidente de la familia del voluntario que vive en la misma colonia. Llegué a su casa como a las 7:00 -el único día que salí un poco después de las seis de mi trabajo- y compramos comida, en la siguiente hora fueron llegando seis o siete voluntarios más y al final nos pusimos a ver Men in Black II. Me vine a mi habitación como a las 11:30. Mi nueva amiga voluntaria me prestó Las Intermitencias de la muerte de Saramago. Ese día el jefe de mi jefe me llamó a reunión en su oficina en la que estaba -me pareció- un representante de cada área. El señor me empezó a preguntar -en inglés- sobre mi nivel en inglés y mi disposición para darles unas clases a los interesados. Por supuesto que me mostré interesado -emocionado quizá- en el tema.

Como había acordado, el sábado me fuí a visitar con el otro grupo de visita a un hopital pediátrico en donde había una jornada de urología. Estuvimos jugando con los niños y haciendo origami entre otras cosas. Iba a ir a visitar en la tarde pero me quedé a almorzar en el centro con la encargada del grupo -Mv- mi nueva amiga y otro voluntario. Había quedado de reunirme con Axl después de mi segunda visita pues quería que le ayudara con la traducción de un folleto y llegué a su casa como a las 5:00 pero ella tenía que salir como a las 5:30 así que solo la acompañé al lugar en donde sería su reunión y luego me pasó a dejar a mi casa. En la noche me fuí a cenar con mi grupo de los sabados por la noche.

El domingo llevé a mis chicos al zoo. Como había tenido internet una noche de la semana antepasada tenía un capítulo de Phineas and Ferb, que vimos antes de dirigirnos al zoológico. Llevábamos embutidos, aderezos, tortillas de harina y zanahoria y almorzamos unos burritos muy buenos antes del recorrido por todas las instalaciones. Al final del día vimos un poco de Piratas del Caribe III y los fuí a dejar a su casa a las 6:30. Mi hija mayor y mi hijo menor ya saben resolver el cubo de rubik en cinco minutos sin ver instrucciones. Sorprendente. Mi hija mediana aún debe ser guiada en uno o dos pasos.

Ayer trabajé de 8 a 8, todo el día en la asignación especial. En el camino de ida y vuelta en transmetro empecé a leer Las Intermitencias de la muerte. Hoy trabajé en lo mismo, al mediodía salí al banco a cancelar -vaciar- mis cuentas de un banco en el que se empezó a aplicar una cuota mensual 'por servicios', son como tres dólares pero me niego a pagar por tener mi dinero en una institución. Almorcé pizza, gaseosa y dona. El compañero de mi jefe con el que me llevo mejor me prestó el libro La Lanza Sagrada.

No se si es la oficina del jefe de mi jefe pero hoy que estaba en una reunión viendo avances del proyecto -sorprendentemente hemos empezado a comunicarnos un poco mejor- recibí una llamada de una ex compañera de trabajo. La dama se hace cargo del área de Calidad de Software de la empresa en la que trabajaba antes. En un par de ocasiones me dió aventón en su automovil y en varias ocasiones -por asignaciones- me tocó apoyarla en pruebas de calidad. La llamada en cuestión -tuve que decirle que estaba ocupado y llamarla luego- era para saludarme y para ofrecerme una oportunidad laboral! Almorzaremos este viernes y veremos de que se trata. No me veo en un futuro en mi lugar actual, creo que lo he escrito varias veces acá y se lo comentaba a mi amiga anoche, pero debo planear bien cualquier movimiento pues en caso de retirarme pronto debo pagar una especie de fianza.

Salí casi a las 7:30 de mi trabajo, aún recibí una llamada de Axl -me llamó el domingo por la noche pero ya estaba durmiéndome- y de mi hermano mayor -vive en la casa paterna aún-. Conversé con ambos un buen tiempo, avancé lo que debía en mi asignación y me retiré de mi oficina. Vine a cenar té con pan, revisar que hubieran bajado bien los capítulos de House MD, empezar a bajar The Big Bang Theory y conversar con mi nueva amiga voluntaria sobre FB. En esas estoy.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

House MD... otras actividades

Mi conexión a internet ha estado bastante irregular. Afortunadamente la semana pasada tuve acceso un par de días. Me enteré que ya estan avanzando Dr House y The Big Bang Theory. La semana pasada bajé el primer capítulo de la octava temporada de House y el lunes y martes bajé otros tres capítulos.

El lunes me preparaba para iniciar con la revisión de informes que me toca una vez al mes. Actualicé unos informes que debía presentar ese día y escribí el plan de lo que debía realizar en la semana. Empezando por el reporte de lo realizado el mes anterior que la verdad, estuvo bastante raquítico. Después del medio día mi jefa me informó que los informes que tenía que revisar debía dejarlos completados ese mismo día. Al mostrarme sorprendido y comentarle que usualmente lo hacía en dos o tres días me dijo que había una asignación especial para mí y el otro compañero más nuevo de la sección y que debíamos invertir completamente el resto de la semana y la mitad de la siguiente. Recibí una capacitación express en la actividad que tendría que estar ejecutando y luego me puse a trabajar en los informes. Sali casi a las 8 pm -mi jefa me había pronosticado que todos estos días serían de 8 am a 8 pm- pero dejé finalizada la revisión, afortunadamente no hubo errores que reparar con el departamento que emite los informes pues eso ha incrementado el tiempo en meses pasados.

El martes desde que llegué al trabajo me dediqué de lleno a la actividad especial. Es tediosa, repetitiva pero, para mi, es una gran ventaja salir de lo que llevaba entre manos. Al compañero más antiguo -de acuerdo a instrucciones de mi jefa- le toca realizar durante semana y media las ingratas tareas de mi función. El martes salí otra vez como a las 8:00, vi los capítulos tres y cuatro de Dr House de la octava temporada y cené pan tostado, galleta y té.

La semana pasada había recibido una invitación para asistir a unas conferencias este día -almuerzo incluído- en un hotel cercano a la oficina, el anfitrión es la asoción nacional del negocio en el cual está la empresa en la que trabajo. Por lo de la asignación especial para esta y la otra semana asumí que no podría asistir -mi compañero antiguo también habia sido invitado-, pero, afortunadamente la inscripción la había realizado el jefe de mi jefa. Este día me ausenté de la oficina junto con mi compañero más antiguo y uno de los compañeros de mi jefa -el que mejor me cae de ellos-. Estuvimos en la conferencia que era básicamente una presentación de productos de varias compañías que quieren entrar a proveer a nuestro sector de la industria. Al menos incluía un almuerzo tipo buffet y un diploma de participación.

Retornamos a la oficina un poco antes de las 2 de la tarde y me pasé las siguientes seis horas trabajando a todo vapor en la asignación que estoy realizando. Un poco después de salir recibí una llamada del voluntario que vive en la misma colonia, preguntándome sobre la forma de realizar videoconferencias y llamadas a Estados unidos con la computadoras. En el mes que estuvo él en California y Las Vegas lo llamé un par de veces. Soy un evangelista de Gtalk, un centavo de dolar por minuto es mucho más barato que los 20 centavos de dolar por minutos que cobran las compañías locales de celulares para llamadas normales.

Este viernes estoy invitado a participar en una cena en la casa del voluntario que vive en la misma colonia. Por estas fechas, en otros años, se ha puesto muy mal, pues es el aniversario del accidente en el que murieron sus padres, su novia y un sobrino -y él quedó afectado permanentemente en una pierna-. El año pasado lo acompañamos la mayor parte del día con nuestro grupo de voluntarios, de hecho yo estaba saliendo tarde de mi trabajo y llegué a su casa como a la 11:00 pm, vimos esa vez Depredadores. Me parece que el viernes saldré alrededor de las 8:00 pm así que no será un gran cambio.

Otros... la semana pasada estaba haciendo fila para comprar mi almuerzo y una chica inició a conversar sobre el libro que estaba leyendo mientras esperaba por servirme -Your money or your life-, estuvimos conversando unos cinco o 6 minutos en inglés, luego nos presentamos y quedamos en conversar otro día. Ayer le aparté lugar a dos chicas con las que usualmente nos saludamos -siempre andan juntas- no se si deba decir chicas pues son como de mi edad -la del libro en inglés también-. Nos hemos hablado desde hace un mes o así usualmente al entrar o salir de la oficina o a la hora del almuerzo pero este día conversamos un poco más sobre cada uno. Este viernes espero que una amiga de mi grupo de voluntarios con la que he estado intercambiando mensajes de texto en el cel desde hace varias semanas me preste Las Intermitencias de la Muerte de Saramago, ella si es chica, creo que tiene 20 o 21 años.

Una de mis metas luego de retornar a mi país hace tres años, era tener tres o cuatro amigas como las que tenía en Portland, las cuatro eran casadas -aunque una estaba ya en proceso de separación- y manteniamos muy buenas relaciones, salíamos, a veces me invitaron a sus casas y pasábamos muy buenos tiempos. Con Gl y su esposo -a veces sus hijos- pasé un Thanksgiving y una pascua judía -luego han venido a mi país como tres veces- y el último viernes de cada mes usualmente los acompañaba a la sinagoga, Keara me invitó a cenar una vez con toda su familia y llegué a buscarla varias veces a su universidad, con Angela meditábamos juntos en el templo Zen y luego nos estuvimos mandando correos kilométricos. Con Kate -era vendedora en donde trabajaba- nos llevabamos muy bien -era mucho mayor que yo- a pesar de haber cierta tensión pues me atraía, frecuentemente me daba ride en su auto e incluso en una ocasión que le comenté que mi habitación era bastante fría me prestó un calentador portátil. Almorzamos varias veces -incluso un día antes de que me viniera-.

Creo que entre Axl y las otras amigas casi estoy llegando al mismo nivel.Creo que debo sentirme afortunado y aceptar la vida tal como está. Quizá para algunos -mi- eso es lo mejor.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Intimidad

Qué es realmente la intimidad?

El jueves pasado me custionó el jefe de mi jefa sobre la falta de avances en el proyecto que debo de ver directamente con él. Inició la reunión con algo como 'Practicaré nuevamente la paciencia pero es la tercera vez que le xplico lo que debe hacer...' y es realmente frustrante no lograr avanzar en algo que supuestamente es para lo que me contrataron. Se trata de aplicar dos estándares, uno dentro de otro, se supone que el exterior es mi especialidad y el interior es la de él. Empecé a trabajar en mi especialidad pero la indicación en la reunión es que debo empezar de adentro hacia afuera. Igual, entusiasmo por el trabajo no tengo mucha. La semana pasada fue la del mes en que me toca entrar a las 7:00 AM y salir a las 7:00 pm. por cuestiones de formación. Además, casi todos los días estuve realizando una tarea especial en área fuera de mi oficina. Al menos el jueves cenamos en el mismo restaurante en el que habíamos cenado como grupo el mes anterior. El día viernes por la mañana estuve hasta la 1:00 pm en entrenamiento en un programa de data mining y por la tarde -hasta las 5:30- nuevamente en el área fuera de mi oficina. Cuando retorné a mi lugar de trabajo vi en mi celular que mi jefa había tratado de contactarme media hora antes.

En mi escritorio -llevo ya como tres semanas en el mismo lugar- encontré unos informes en los que debo de invertir dos o tres días completos cada principio de mes. Me retiré un poco después de las seis de la oficina y me dirigí a mi habitación. Tenía ganas de llegar a mi casa y no salir más. Acababa de entrar a mi habitación cuando pasó un automovil -pasa varias noches a la semana- vendiendo tamales. Compré un par y llamé al voluntario que vive en la misma colonia para llegar a su casa a cenar. Estuve en su casa hasta un poco después de las nueve y luego retorné a mi habitación. Dejé ropa en remojo.

El sábado me levanté casi a las 9:00. Lavé la ropa que había dejado en remojo y luego me dirigí al centro a comprar libros usados para mis chicos. Compré cuatro: El Lunático y su hermana Libertad, El pequeño Nicolás, Las vacaciones de Nicolás y la Vida Secreta de Hubie Hartzel. Retorné a mi habitacion pues no logré comunicarme con mi prima favorita a la que quería visitar por la tarde. Me preparé una sopa especial, almorcé y luego me dirigí al centro comercial más grande de la ciudad en donde había quedado con un par de voluntarios para ir al cine.

Vimos Detrás de las paredes -un drama psicológico- y no estuvo tan mal. A las 6:30 llamé a Axl pues habíamos quedado de reunirnos a esa hora para dirigirnos a la casa del voluntario que vive en la misma colonia y preparar una sopa italiana. Antes de entrar al cine había comprado un helado en Mc y un burrito en Taco Bell. Como no pudimos reunirnos con Axl me dirigí en transmetro a la casa del voluntario. Axl llegó como a las 7:30 y preparamos una gran cena. Me serví de la sopa dos veces y luego un buen trozo de magdalena con café. Un poco después de las 9:30 -estaba a medias con mi café- me llamó Rx, preguntándome por mi ubicación y al comentarle donde estaba me indicó que me esperaría en mi casa. Se oía mal. Estuve un rato más con Axl, Yv y otro voluntario y luego me vine a mi habitación. Al parecer Rx andaba otra vez en problemas con su novio -llevan siete años juntos-. Me traía un paquete de galletas.

Al final invité a Rx a que pasara la noche en mi habitación. Mi habitación estaba hecha un desastre pero, afortunadamente, había dejado en la tarde una barrita de incienso de vainilla. Como el automovil de Rx había estado transportando cachorros últimamente mi ambiente le pareció fantástico. Vimos un poco de The Hang Over 2 -la había comprado la semana pasada- y nos dormimos un poco antes de medianoche. No había dormido acompañado desde hace más de cuatro años. La última vez fue con mi ex esposa justo antes de viajar por tercera -y última- vez a Portland. Al nunca se quedó a dormir y con ella no hubieramos dormido realmente. Igual esa noche me costó dormirme debido al exceso de comida en la jornada. Con Rx dormimos como si hubieramos sido hermanos. Nos levantamos un poco después de las ocho. La salí a despedir y luego ordené mi habitación para ir por mis chicos.

Con mis chicos vimos un capítulo de Phineas and Ferb, refaccionamos las galletas que me regaló Rx y seguimos practicando la resolución del cubo de Rubik, mi hija mayor ya sabe resolverlo sin ver instrucciones. Luego me acompañaron a votar -afortunadamente no ganó el más demágogo- y luego fuimos a almorzar a Mc Donalds. Jugamos un poco de frisbee y pelota en la universidad y luego pasamos un rato a la biblioteca. Venimos a terminar de ver Percy Jackson y el ladron del trueno. Los fuí a dejar a las 18:30.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Halloween, día de muertos...

Ayer se celebró el día de los muertos o el día de todos los santos o algo así... antier el Halloween, personalmente no observo ninguno. Mi abuelo favorito murió cuando yo tenía nueve años. Mi papá murió un mes antes de que yo naciera. Después de la muerte de mi abuelo no me ha conmovido ninguna, tías, abuelos, etc.

Mis chicos siguen avanzando con la resolución del cubo de rubik. Les imprimí unas hojas con las instrucciones -en inglés- y han estado practicando los domingos. Hoy contacté a una amiga que viene de Chicago el domingo y espero que pueda traerme unos cubos de Rubik originales, con los que hemos estado practicando -chinos- cuesta avanzar en tiempos, casi terminamos quebrándolos.

El viernes pasado salí tarde del trabajo -para variar- como a las 7:00, había hablado con Axl un poco antes de las seis y me contó que ya había obtenido un nuevo trabajo -exactamente en un mes de búsqueda-. Me pasó a traer a mi trabajo como a las 7:20, pasamos comprando pizza y cenamos en la casa del voluntario que vive en mi colonia. Luego Axl me pasó dejando a mi casa como a las 10:30. Me quedé sin internet como dos semanas por lo que estuve leyendo un poco, meditando un par de días y repasando las películas que tengo en mi computadora. Antier que volví a tener señal aproveché para bajar el primer capítulo de la octava temporada de Doctor House, ahorita esoy bajando el segundo capítulo.

El sábado me reuní con mi grupo de visita de la mañana en el restaurante de costumbre, no realizamos visita sino que desarrollamos una especie de lluvia de ideas para mejorar nuestro desempeño en las visitas y lograr una mejor integración grupal. Al mediodía mi encargado de grupo me dió jalón a mi casa y vine a revisar el lugar de reunión del grupo de la tarde. Pagué por media hora de internet en un cibercafé cercano a mi casa y me enteré que no habría reunión con el grupo de la tarde. Retorné a mi habiación, desayuné/almorcé y ví The Hangover 2. En la noche me fuí con mi grupo de los sabados por la noche a acuerpar la apertura de una tienda de zapatos en donde trabaja una de las lideresas del grupo.

El domingo me costó -otra vez- un montón levantarme. Fuí por mis chicos a las 9:30 y pasamos una parte de la mañana practicando con los cubos de Rubik. Al mediodía salimos a su hora mensual de internet y luego fuimos a almorzar -pizza- a la universidad. Después del almuerzo pasamos un rato a la biblioteca y luego venimos a ver una tercera parte de Percy Jackson y el ladrón del rayo. Los fuí a dejar un poco después de las 18:00.

El lunes continué realizando una de las ingratas funciones de mi trabajo por la mañana y por la tarde trabajé en la redacción de un manual que me había solicitado el jefe de mi jefa -a través de mi jefa-. Salí un poco después de las 6:30 -es la semana de formación en la cual entro a las 7:15 y salgo entre 6:30 y 7:00-.

Ayer se observaba una fecha muy peculiar en nuestro país. Se supone que es para honrar a las personas fallecidas. Lo fuerte de la celebración -además de los barriletes gigantes- es la variedad de comida que se prepara. Lo fuerte de la comida es el fiambre: una mezcolanza de verduras en escabeche y embutidos. Creo que nunca había estado en una celebración formal pero Axl me invitó el viernes para que llegara a su casa a comer fiambre.

Axl es muy buena cocinera -por alguna razón mis compañeros de trabajo y mi jefa se ríen estrafalariamente cuando hago esta afirmación-. Ayer me levanté tarde -como a las 9:00 AM-, lavé un poco de ropa, desayuné y me dirigí -luego de conversar con una amiga sobre FB- hacia la casa de Axl un poco después de medio día. Me gusta la casa de Axl, es grande; y su familia, son como cinco hermanas y los papás que ya están jubilados. Todas las hermanas de Axl son profesionales universitarias -ella es psicóloga industrial-, me parece que hay dos auditoras, una abogada y una doctora, me parece que hay dos divorciadas, una casada -con una niña de 10 años, que le preguntó a Axl si yo era su novio cuando me vió a la mesa- y dos solteras -la médico y Axl-.

Me estuve toda la tarde en la casa entre comidas, conversaciones y juegos en la computadora. Me despedí como a las 6:00 pm y me vine a mi casita. Estaba a reventar de comida. Este día no desayuné -me está costando hacerlo últimamente- y en mi hora de almuerzo estaba a medias con una asignación -una de las ingratas- y seguí de largo. Salí de mi trabajo como a las 18:30 -al menos las últimas tres horas estuve trabajando en la traducción de un manual de inglés a español-. La ruta del transmetro estaba obstruida por alguna manifestación y me tocó que caminar casi un kilómetro para tomar un transurbano. Vine a mi casita como a las 8:30, pasé comprando un asado, una gaseosa y una bolsa de papas y tomé mi comida del día.

Luego estuve actualizando -por fin- mis correos, facebook y conversando con varios amigos sobre FB. Había planeado escribir un post sobre 'el futuro que nos alcanza' refiriéndome a la llamada que recibí ayer de mi padre en la cual me comentaba que acababa de crear su cuenta en FB y estaba viendo las fotos de mi grupo de visita. Nomás lo agregué hoy a mi familia en FB. Dos días y se acaba la semana. Este sábado no habrán visitas por causa de las elecciones de presidente. La elección está dura, opciones no hay. Hay un dicho general por estos días en el país: Elegir presidente es como elegir entre morir ahorcado o morir decapitado. No importa lo que elijas, estás acabado.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Libertad, independencia...

Que no había opciones en esta elección lo sabía desde que empezaron a hacer proselitismo. Que nos fuera a ir tan mal no lo esperaba. Van a segunda vuelta el ex militar y un demágogo de marca. El señor este está prometiendo un salario anual adicional y unificar los impuestos en uno solo. Si fuera solo de soplar y hacer botellas. Lo preocupante es que el ciudadano de la calle está suspirando por ese salario extra. Con alguien comentábamos que en nuestro país seguimos esperando que alguien venga con soluciones mágicas a resolvernos la vida. No hay modo, o nos ponemos a trabajar cada uno en nuestro pedacito o este país se va al carajo, o de todos modos se va.

El domingo fuí con mis chicos a votar. Voté por el intelectual, aunque se muy bien que no es eso lo que necesitamos. Necesitamos realmente a un buen político, alguien diestro en negociar con los polarizados sectores de nuestro entorno nacional que controlan la escena nacional. Después de ir a votar -me tocó como a cinco calles de mi casa- venimos a refaccionar y luego acudimos a que mis dos hijos menores votaran en las elecciones infantiles. Mi hija mayor no pude obtener su identificación para participar en esta actividad. Adicionalmente, los zapatos que cargaba mi chica mayor le produjeron ampollas en ambos pies pues nos tocó caminar un poco más de lo que esperábamos.

Retornamos -tarde- a mi habitación a almorzar y luego vimos una parte de Kung Fu Panda y un capítulo de Phineas and Ferb. Los fuí a dejar a las 18:00.

Esta semana ha estado un poco más tranquila. El lunes Rx me llamó para invitarme a cenar. Al final me tocó a mi pagar la cena porque el POS no leyó su tarjeta. Me pasó a dejar a mi habitación como a las 9:00. Manejé del restaurante a mi habitación. He estado trabajando en un par de proyectos que el jefe de mi jefe me asignó el mes pasado y en el reporte de mi actividad principal durante el mes.

Hoy salí temprano de mis actividades, a las 5:30 habían programado un acto cívico en conmemoración de la independencia del país. Independencia? libertad? aún son conceptos. Terminó el acto como a las 6:45 y luego tuvimos una refacción. Me vine en transmetro a mi habitación y ya no encontré abierta la panadería. Cené un par de galletas y cola.

Durante esta semana he estado en comunicación con mi amiga de Antigua. Hubo connato de que nos vieramos mañana pero al final desistí. No tengo los ánimos de echarme el viaje a Antigua. Al final parece que si, estoy solo porque realmente es como quiero estar. Mis chicos menores tienen actividad mañana así que no podré verlos.

He estado conversando con mi jefa estos días sobre expectativas laborales y vainas de ese tipo. Al menos creo que le aclaré que no tengo sueños de escalar en mi trabajo. Estabilidad es lo que ando buscando. Lo interesante es que de un tema a otro llegamos al de la religión. Segun mi jefa -y eso también me lo han dicho otras personas- es conveniente que tenga convivencia religiosa con mis chicos. No creo que explicarle mis creencias budistas hubiera ayudado.

Estoy releyendo Harry Potter y las reliquias de la muerte y aún estoy en el tercer paso -de siete- en la resolución del cubo de rubik. Le he comentado a un par de amigos que tengo muy pocos anhelos, uno que aún tengo es retomar algún día mi práctica zen. Asistir a un templo es mi retorno al paraíso. Por supuesto que sé que no hay retorno al paraíso. Es lo que es.

Mi vecino más antiguo trajo a varios amigos a su habitación y están discutiendo de política y estudios. Una chica entre ellos. Música a alto volúmen. Recuerdo el año pasado que el vecino más nuevo hizo eso y al día siguiente el dueño vino a maltratarlos. Mañana no trabajo!



jueves, 11 de agosto de 2011

Y sigue y sigue y sigue...

Como el conejito de Duracell. A veces quiera -será un deseo común?- tener la persistencia del conejito Duracell. O la energía, quizá. Los horarios en mi no tan nuevo trabajo han estado bastante extensos. En fin. El viernes había dejado pendiente un reporte que mi jefa me había delegado para entregar a otra área del mismo departamento. Para empezar temprano el lunes me dormí temprano el domingo, como a las 10, me parece. El lunes me levanté a las 4:00, planché mi camisa, desayuné y me dirigí a mi trabajo. En la estación del transmetro me percaté que había olvidado mi gafete de identificación, como me gusta cumplir las reglas retorné a mi habitación por el mismo. Entré a trabajar como a las 6:30.

El reporte estaba complicado, principalmente porque la información la generó quien tenía antes mi posición -y estuvo tan alegre cuando llegué que desde el primer día quería desligarse de todo- y no pude avanzar mucho. Finalmente a las 7:30 reordené un poco la información que había recibido, actualicé un par de indicadores y envíe la información a la persona que debía actualizar los indicadores generales del área -con copia a mi jefa-. Un poco más tarde mi jefa me dijo que había visto muy bien el informe. Ese día salí como a las 6:30.

He estado leyendo desde principios de semana el material de la certificación que debo aprobar a finales de año. El tema está interesante -hay bastante estrategia- pero la lectura está bien difícil, principalmente porque el documento -que es oficial- es una traducción de la versión en inglés y es una -en unas partes- muy mala traducción. La redacción suena a veces como que hubieran metido el parrafo -o la página- completo al traductor de Google. Ya casi voy por la mitad, es un mamostreto de 220 páginas.

El lunes en la noche dejé en remojo tres camisas blancas. El martes me levanté como a las 5:30 y lavé las camisas, dejé en remojo un poco de ropa. Desde el día anterior había intentado generar un informe de una tarea realizada el jueves y viernes de la semana pasada. No l0 he podido terminar aún hoy. Ese día mi jefa me dió aventón después de salir del trabajo. En la noche lavé la ropa que había dejado en remojo por la mañana.

Ayer me levanté un poco más tarde, a las 6:00. He estado leyendo también un libro de motivación -leemos uno por mes- mientras viajo en el transmetro y a la hora del almuerzo. Las dos compañeras con las que recibí la inducción salen ahora a almorzar a las 12:00. Por la noche ví la mitad de Wall Street 2. Casi lo olvidaba, hace dos noches mi portátil se sobrecalentó hasta 95°, de hecho se colgó el sistema operativo. Lo único diferente que hice esa noche fué ver unas animaciones del cubo de rubik, pero, al parecer Chrome no recibió con mucho agrado el uso de flash -creo que es IcedTea- y cuando trato de ver un video o una animación de flash el uso del procesador -que está entre 40 y 50 cuando tengo 10 pestañas abiertas- llega hasta casi 100%. Por estos días, mientras reparo Chrome, he estado usando Firefox para ver videos y Chrome para todo lo demás.

Hoy me levanté tarde, casi a las 6:00. Desayuné, me bañé, vestí y me largué al trabajo. Marqué -lo hago en mi computadora- a las 7:58. Aún estoy tratando de finalizar el reporte que empecé el lunes, en el interin he estado avanzando en otro par de documentos técnicos y tratando de avanzar en una de las nuevas tareas que me asignó el jefe de mi jefa la semana pasada. Hoy había hablado con Axl por la mañana y habíamos quedado de reunirnos luego del trabajo. Ella me llamaría a las 6:00, la acompañaría a su salón y luego iríamos a cenar o algo así. Al final no me llamó y a las 6:30 que se retiró mi jefa me ofrecí a ayudar a un compañero de otra sección a actualizar cierta información en el sistema. Salí a las 7:30. Estaba en la estación del transmetro como a las 8:15 pero decidí esperar pues estaba lloviendo a cántaros. Alrededor de las 8:45 amainó un poco y me vine a mi habitación. Lavé los trastes que tenía de la semana y aprovechando que ya era un poco tarde llamé a Iv desde gtalk. Luego llamé a Gl y estuvimos conversando casi media hora. Yo casi solo en inglés y ella casi solo en español. Como vine tarde ya no pude comprar galletas para mi cena por lo que me preparé media sopa instantanea. Creo que terminaré de ver Wall Street 2 y dormiré un poco para tener un buen viernes. Se acerca un fin de semana largo y planeo ir el sábado a Antigua a almorzar con la amiga que conocí el año pasado en la biblioteca de la universidad -y que no he visto desde ese día-.

domingo, 19 de junio de 2011

Preparación...

Parte de lo que tenía que llevar a la inducción eran dos trajes formales, ropa para hacer deporte y una camisa blanca. Como solo tengo un traje le pedí prestado uno a un vecino. El sábado me fuí a realizar las compras necesarias pues comono hago ningún deporte no estaba preparado. Compré dos pants y una camisa blanca. Y una docena de trusas, pues se nos indicó que no habría servicio de lavandería.

Este día no visité con mi grupo de voluntarios pues no me hubiera dado tiempo de comprar lo que necesitaba. Por la noche preparé mi maleta y estuve un rato en la casa de IV, le comenté a mi grupo de amigos lo que venía y me despedí por dos semanas. Retorné a mi habitación a planchar camisas para dos semanas. En la tarde había pasado a la casa de mis chicos a contarles mi ausencia: El domingo estaríamos solo hasta las 2 -mi entrada a inducción era a las 4:00- y el siguiente domingo no estaríamos juntos. Me desearon suerte en el curso.

El domingo me desperté temprano y fuí por mis chicos a las 9:30. Estuvimos una gran parte de la mañana en mi habitación y luego fuimos a la universidad por su hora de internet. Desafortunadamente el cibercafé de costumbre estaba cerrado por lo que solo estuvimos media hora en el cibercafé de la biblioteca -es más caro-. Almorzamos arroz chino y a las dos los fuí a dejar a su casa. Retorné a mi habitación por las maletas y me dirigí al lugar de la inducción. Nuestro grupo estaba compuesto por 45 personas.