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martes, 3 de febrero de 2026

Cincuenta y tres es un número primo… Fifty-three is a prime number… Cinquante-trois est un nombre premier…

Este día llegué a esta cifra de años que han pasado desde que entré en esta realidad; mi padre había muerto un mes antes y mi madre -con niño de dos años- aún era una adolescente; no muy buenas perspectivas, creo.

Además era una persona sin estudios -no sé si había pasado del primer grado en la escuela-, y sus padres -mi padre era un alcohólico que había sido trabajador en una cantera y por esa época vendía leña que bajaba de la montaña- se habían divorciado un tiempo atrás.

No sé a ciencia cierta toda la historia; la verdad, prefiero no conocer muchos detalles; pero no era un escenario muy propicio; tampoco sé cuál era el acuerdo entre mis padres, pero sí me contaron de muy joven que mis abuelos paternos trataron de quedarse con mi hermano mayor y yo (o no sé si solo con mi hermano mayor).

Ah, y dejaron a mi madre en la calle: cierto dinero que debía haber sido para mi madre lo tomaron mis abuelos y mis tíos paternos -mi padre tenía un grado medio en el ejercito-; supuestamente compraron -y destruyeron- un camión con eso.

Me llamó la atención que mi madre no les guardó rencor: mientras iba creciendo recibimos en la casa -mi madre se casó a los dos años con quien siempre he visto como mi padre- a mis tíos paternos; y -con mi hermano- pasamos varias vacaciones escolares en la casa en donde había crecido mi papá biológico.

De todos modos me considero afortunado: fuí el primero de mi familia en atender -y graduarme- de la universidad; o sea, no he tenido el éxito financiero que esperaba obtener, pero he conseguido un buen grado de paz.

El año pasado, en este día, me envié una carta, resumiendo -o tratando de- los acontecimientos del año anterior; y expresando algunos buenos propósitos para el año que empezaba.

Y la verdad, no ha cambiado mucho la situación: ya no he participado -ni creo que participaré este año- en jornadas médicas; aunque me gustaría seguir ayudando a algún grupo con interpretación inglés/español.

Sigo -afortunadamente- en el mismo trabajo, ya son más de once años; vivo en el mismo lugar y mantengo la rutina de meditación diaria; aunque hubo un pequeño cambio -en la sección nocturna-: ahora medito a las diez -cuando Rb realiza su devocional cristiano diario-.

Los ejercicios semanales han quedado en pausa debido al reposo médico que le recetaron a Rb después de su histerectomía a mediados de noviembre; durante las últimas semanas hemos salido a caminar los cuatro -y medio?- kilómetros diariamente.

Sigo practicando -o al menos leyendo en - Francés -aunque no he abierto un libro en este idioma desde mediados de noviembre-; no he practicado conversación y debo pensar en alguna forma de mejorar en este aspecto.

Concluí el curso de Portugués en Duolingo; pero luego le agregaron otra unidad, la cual aún no he concluido (sesenta por ciento?) porque me he dedicado más a intentar mejorar mi nivel en ajedrez -no logro pasar de un ELO de mil quinientos-.

Pero leí un par de libros en Portugués el año pasado; además bajé varios libros del mismo idioma y los agregué a mi lista de pendientes; pero, al igual que con el Francés, no he practicado conversación.

No pagué los meses que había previsto en Busuu; me molestó que cuando intentara contratar la membrecía -debido a mi ubicación geográfica- el precio se duplicara -o algo así-; nomás terminé todo el contenido -accesible- en Francés y Portugués y desinstalé la aplicación.

No he escrito mucho código, aunque sí he utilizado varios LLMs para 'mejorar' o 'adecuar' código que ha compartido el analisa más brillante del grupo: logré sobreponerme a un error en la instalación de una app, y luego utilicé código para extraer todos los Casos de Prueba de una Suite.

Con respecto a los certificados: me dí por vencido; o sea, tuve intenciones de obtener ITIL Foundation, pero luego ví un par de ofertas laborales en que pedían el certificado y no me parecieron atractivas.

Luego estuvo estudiando durante varias semanas para AWS Architect; pero luego me enteré que la versión para la que estaba estudiando estaba por vencerse; conseguí un par de guías para la siguiente, pero dejé a medias la adecuación del material para mi app de repetición espaciada -con la que obtuve el certificado de SCRUM-.

Al final me sentí desmotivado por -lo que percibí como- la inutilidad de obtener certificados por la etapa -la edad básicamente- en la que me encuentro en materia laboral; aún tengo pendiente decidir qué haré en este punto.

Lo otro destacado del año anterior fue el mes que trabajé en paralelo en otra empresa del Imperio del Norte: me gustó la experiencia de entrar, todo el proceso -incluída la entrevista final- fue completamente en inglés.

Pero no me gustó hacer lo mismo dos veces -aunque le dinero fuera el doble-; aún sigo buscando formas alternativas de generar más ingresos -sin descuidar el trabajo en el que he estado durante más de una década- 

Y puedo resumir el día de mi cumpleaños así: me desperté muy temprano -hizo menos frío que el día anterior pero el tránsito ha estado (creo) más ruidoso- pero me levanté a meditar a las siete y media.

Luego retorné a la cama, a atender la llamada de la reunión diaria; en la que la participación de mi equipo es mínima; la llamada tardó un poco más de media hora, me quedé en la cama haciendo lecciones de Duolingo y a las ocho y cuarenta recibí una llamada.

Era mi madre, comunicándose por mi cumpleaños; conversamos un poco -por alguna razón me cuesta dialogar con mis padres-; luego continué con Duolingo, y un poco del libro en Inglés (Intermezzo).

Rb entró a la habitación un poco después y estuvimos conversando un poco; a las diez salí de la habitación; iba a prepararme el desayuno pero Rb me había comentado algo de la basura, salí a dejar las tres bolsas al portón.

Cuando salí ví una motocicleta de mi pastelería favorita; pero el joven conductor parecía estar durmiendo sentado; le pregunté si venía acá -la verdad me sorprendí- y me comentó la dirección, además me dijo que se había detenido un momento porque andaba con fiebre.

Entré a la casa a pedirle a Rb algo para la fiebre; también le comenté que 'alguien' me habían enviado un pastel; y ese 'alguien' era ella -me sorprendió-; salió de su habitación y salimos con un par de Tylenol -y un vaso de agua- para el joven, también Rb pagó el pastel (doce dólares): era uno especial de cumpleaños.

Entonces decidí prepararme una taza de café y corté un gran trozo de pastel (quizá una quinta parte); un poco después tomé un tazón de avena, y un banano; luego le comenté a Rb que quería regalarle un cuarto del pastel a la vecina; ella no vió objeciones.

Partí el pastel, lo coloqué en un plato y le pedí a Rb que le hablara a la vecina -me molesta gritar-; ella salió y probó llamarla, luego pasó al patio vecino y tocó la puerta; al parecer la casa estaba vacía.

Al mediodía preparamos los tacos de pescado -igual a los del día anterior-; después del almuerzo lavé los trastes y, un poco más tarde, preparé un té de manzanilla para Rb y un té de menta para mí; lo que consumí con una pequeña porción de pastel -un poco antes había cortado el sobrante en diez o doce porciones, que almacené en un par de herméticos en la refrigeradora-.

A las cinco de la tarde salimos a caminar; le había comentado a Rb que había decidido regalarle el pastel, que no pude darle a la vecina, al guardia de turno; afortunadamente se trataba del anciano con el que mejor nos llevamos.

El otro, por cierto, más joven, y con menos tiempo en la garita; acaba de renunciar pues -al parecer- su esposa ha entrado en la fase terminal de su enfermedad: había estado mucho tiempo recibiendo tratamiento de hemodiálisis.

Pasamos a dejarle el pastel al guardia y caminamos hacia los supermercados en dirección Norte; no previmos comprar nada sino simplemente llegar al más lejano, dar la vuelta y retornar a casa; lo que hicimos sin ningún contratiempo.

Dos o tres conocidos me escribieron por whatsapp -mi segunda ahijada profesional entre ellos (y mi hija mayor)- para desearme un buen día; también recibí mensajes de felicitación en mi muro de Facebook -algún año fueron más de cien, ahora fueron casi veinticinco-.

Ha sido un buen cumpleaños.

Y a ver cómo sigue eso. 

 

domingo, 4 de febrero de 2024

Cincuenta y uno... fifty one... cinquante et un...

Ayer cumplí cincuenta y un años y me recordé que hace unos días estuve pensando acerca de los números primos y la edad... en esta ocasión no es un número primo y en esta década tendré un par: cincuenta y tres y cincuenta y nueve; la pasada tuvo tres: cuarenta y uno, cuarenta y tres y cuarenta y siete.

La noche anterior a mi cumpleaños me enteré del deceso de un conocido de la ciudad en la que viví -con interrupciones- por dos años: Lantz -o Lance-; publicó un mensaje de despedida en su muro de Facebook y al final del mismo su esposa explicaba que había fallecido el día anterior.

Al final Lantz eligió irse de este ciclo el primer día de febrero y -de acuerdo a lo que había previsto al moverse de Kentucky a Oregon (cuestiones legales estatales)- según el comentario de su esposa: decidió poner fin al dolor muriendo con dignidad -estuvieron juntos por dieciséis años y un mes-.

Lantz creció en un pequeño -creo- pueblo de Kentucky, en un ambiente rural y con bastantes dificultades familiares -según pude leer en las historias que estuvo publicando en los nueve meses anteriores-: en mayo del año pasado le detectaron tumores en el cerebro, pulmón y páncreas.

Fue como el clásico chico de campo, trabajando en granjas y al parecer su padre estuvo en prisión mientras crecía y su hermano mayor -por diez años- se suicidó cuando ya se había casado y vivía en un pueblo cercano.

En todo caso, se graduó de ingeniero en computación y se movió a Portland porque -entre otras cosas- en el estado hay una opción para los enfermos terminales de acabar con su vida; aunque, de acuerdo a los comentarios de su esposa -viuda ahora-, no fue tan fácil que consiguieran esta alternativa.

Conocí a Lantz en mi tercer -y última- estadía en Portland; por alguna razón me involucré con el trabajo voluntario en una ONG que reciclaba computadoras; al menos aprendí a desarmar y armar computadoras e inicié la utilización de Linux -primero Ubuntu y ahora Fedora-.

Además me dejó con una necesidad permanente de buscar formas de realizar trabajo voluntario -aquí ya he estado diez años en un grupo de risoterapia y (hasta el momento) he participado en un par de jornadas médicas-.

Fueron más o menos seis meses de ir casi diariamente a este lugar que era un conglomerado de voluntarios de los más variados; desde personas cumpliendo condenas de trabajo comunitario, indigentes y drogadictos hasta personas muy talentosas en tecnología.

Muchos genios de la tecnología, eso sí; como el amigo que vino al país el mismo año de mi retorno y llegó a quedarse -con su novia- a mi habitación por una noche; y Lantz estaba también entre este círculo de genios; y excéntricos: además de moverse siempre en bicicleta utilizaba el cabello largo e indumentarias realmente llamativas -como medias blancas con franjas de colores-.

Interactuamos directamente nomás en una ocasión: había yo adquirido mi primera portátil con Ubuntu y estaba en el lugar descargando material audiovisual -algunos videos y algo de música- y estaba escuchando algo de música Country.

Me ausenté un momento del aula y al retornar encontré mi máquina en mute -no recuerdo si había dejado los altavoces con bajo volumen o los audífonos con alto volumen- y al sentarme Lantz se dirigió a mí: Anything but Country, Koan; en fin, nos movíamos en círculos bastante diferentes.

Aunque ya no participo mucho de la comunidad de Facebook sigo entrando de vez en cuando a la página y así me enteré -el año pasado- que estaba siendo tratado de algunos tumores en el cráneo: tuvo cirugía laser y luego quimioterapia.

También me enteré que estaba estudiando francés en Duolingo; y que había ido el año antepasado a Europa con su esposa; y hace un par de meses le mostré una de sus publicaciones a Rb pues contaba la forma en la que había iniciado su última relación: se parecía mucho mucho a la forma en la que nosotros mismos empezamos la nuestra.

Y hace un par de semanas una amiga de la pareja publicó que había iniciado una colecta en GoFund me pues habían desahuciado a Lantz y la familia estaba tratando de permanecer unida en sus últimos días; la colecta inicial era por dos mil dólares pero esto fue sobrepasado en un par de días; luego la subieron varias veces -creo que la última vez a treinta mil dólares- y al final recolectaron casi cuarenta y cinco mil dólares.

Y ayer me puse a revisar el timeline de Lantz para ver cómo habían estado esos últimos nueve meses -desde el diagnóstico- pues estuvo publicando periódicamente actualizaciones de su tratamiento mezcladas con comentarios sobre su familia; allí me enteré un poco más de su historia; además de que en dos mil cinco le habían extirpado una mancha congénita de la espalda que había mutado a melanoma.

O sea que -quizá- allí empezó todo; porque -hasta donde he podido ver- el cáncer nunca se va; se trata, se controla, remite; pero al final -de una u otra forma- vuelve a acabar con la vida de la víctima; o es lo que he estado leyendo desde hace algunos años en libros sobre genética, células y ADN.

...

El jueves y el viernes estuvieron un poco más ocupados en el plano laboral: el dev que más nos ha ayudado me contactó el jueves para asignarme una tarea en nuestra plataforma con una duración de casi una semana; por lo que a partir de ese día empecé a revisar cómo funcionaba en el pasado esta característica.

Incluso en la reunión del viernes temprano participé de una forma un poco más dinámica en la reunión diaria ya que el analista con más tiempo en el equipo estaba explicando ciertas dificultades que tenemos con uno de los ambientes de trabajo pero su llamada se desconectó y tuve que terminar de explicar el contratiempo que estábamos experimentando.

Por otro lado, el jueves me tocó levantarme a las seis de la mañana: el día anterior había llamado al taller de la aseguradora para corroborar el horario en el que podía ir a dejar el auto para que me lo repararan; incluso consideré llevarlo a media mañana para no ausentarme del trabajo pero al final nomás le escribí a mi PM para excusarme de la reunión diaria.

Como el tránsito local ha estado bastante complicado preferí caminar los dos kilómetros hasta el lugar en donde se puede tomar el bus intermunicipal para entrar a la ciudad: Rb se ha tardado casi una hora en llegar al mismo lugar cuando ha esperado el busito las dos últimas semanas.

Llegué al lugar donde se toma el bus a las seis y veinte y quince minutos después estaba apeándome a un par de cuadras de la estación del transmetro; consideré caminar los dos o tres kilómetros hasta la casa de mi amigo voluntario -aún no estaba seguro si la estación estaba ya en funcionamiento- pero al final abordé la unidad y un poco antes de las siete de la mañana estaba tocando el portón de la casa de mi amigo.

En el camino había comprado un poco de cubiletes pues sopesé la idea de pedirle a mi amigo que preparara café; pero como ví que el tránsito en la avenida principal estaba bastante pesado y debía conducir con mucha precaución mejor inicié el trayecto.

Saqué el auto del parqueo de mi amigo e inicié la conducción hacia la zona aledaña en donde se encuentra el taller; afortunadamente no encontré ningún embudo y, a pesar de que la dirección estaba un poco complicada, a las ocho menos veinte estaba parqueándome frente al parqueo.

Le hablé al guardia que estaba en el lugar comentándole que iba a dejar el automóvil y le enseñé el marbete que me había proporcionado el ajustador del seguro; el señor me indicó que me parqueara a un lado y un poco después salió un joven a realizar el proceso de recepción.

El empleado llenó un formulario con la información del automóvil y el estado general del mismo: funcionamiento de luces, arranque, herramientas incluidas (de hecho no me había dado cuenta que aún había dejado un tricket y una llave de chuchos a un lado de la rueda de repuesto). 

Luego de que me dieran una copia del formulario solicité una moto en la aplicación de Uber y diez minutos después (y un cargo de 1.25 dólares a mi tarjeta de crédito) estaba subiendo las gradas de la estación más grande del Transmetro.

No tuve muchas dificultades en abordar una unidad hasta el comercial en donde se estacionan los busitos que me dejan al otro lado de la calle de la colonia en donde vivo; y tuve la fortuna de llegar a la estación de busito justo cuando estaba iniciando el recorrido uno -sino, me hubiera tocado esperar como quince minutos-.

Total que a las nueve menos cuarto estaba entrando a la casa de Rb; un poco después ella se despidió pues salió hacia el centro en su visita semanal al mercado en donde compra frutas; el trabajo empezó a ponerse interesante desde este día y además me tocó transferir los cien dólares que invertimos mensualmente con mi hijo en las acciones de la empresa en la que trabaja.

Por la tarde nos dirigimos a los dos supermercados que quedan en dirección sur; en donde compré los ingredientes necesarios para el desayuno al que invité a mi amigo de ascendencia asiática -taiwanesa precisamente- para el día de mi cumpleaños.

El viernes, luego de la jornada laboral, realizamos con Rb la rutina de ejercicios abdominales; también estuve en comunicación con mi hija mayor pues me comentó que no habían logrado hacer el traslado de su servicio de internet a su nuevo lugar de habitación; por lo que había tenido que estar trabajando desde la habitación de su hermano menor; y quería comprobar que su teléfono estaba funcionando.

Al final me levanté los tres días a las seis de la mañana: el jueves para llevar el auto al taller -pasarán varias semanas antes de verlo de nuevo-, el viernes para trabajar un par de horas antes de la reunión diaria del equipo y el viernes para preparar el desayuno que habíamos acordado con mi amigo para las siete.

Para empezar bien el día de mi cumpleaños me dí una buena ducha y luego me ocupé más de media hora en el desayuno: omelette de embutidos y champiñones, frijoles y plátanos fritos; todo acompañado de salsita de tomate, crema y café.

Terminé de preparar el desayuno un poco después de las siete y esperé hasta las siete y cuarto para llamar a mi amigo; el teléfono me envió directamente al buzón de mensajes por lo que pensé que había tenido algún contratiempo.

Me dispuse a desayunar y decidí regalarle el desayuno extra al guardián de la colonia -iba a cubrir el plato con papel de aluminio y dirigirme a la garita luego de desayunar-; pero, un par de minutos después mi amigo me llamó disculpándose por el atraso y comentándome que ya estaba en la garita.

Salí a su encuentro y luego nos pasamos las siguientes cuatro horas entre desayuno -realmente estuvo masivo-, conversación -es bastante hablador- y un poco de tecnología -traía una lenovo que compró en black friday.

Yo también saqué mi computadora de Fedora pero por un desafortunado descuido derramé un poco de café en el teclado bluetooth que adquirí para la misma hace tres o cuatro meses y las teclas centrales dejaron de funcionar.

Mi amigo me estuvo enseñando en su lenovo el curso de Ciencia de Datos que está tomando con una institución de la India y yo le mostré las últimas adiciones que le he estado haciendo últimamente a mi página personal.

A las once de la mañana mi amigo pidió un Uber para retirarse pero se entretuvo tanto en las despedidas que al final le tocó que correr pues el conductor le confirmó que ya estaba esperándolo en la entrada de la colonia; un poco más tarde me escribió para comentarme que todo había ido bien.

Para almorzar, con Rb preparamos una gran ensalada de pollo, y consumimos un poco de verduras cocidas que nos había sobrado de los almuerzos de la semana; luego sacamos a caminar a sus perros y nos percatamos que ya había empezado la celebración del cumpleaños de una anciana cuyo hijo nos vino a invitar unos días antes.

Completamos el paseo de los perros y luego nos vestimos para cumplir el compromiso social; le llevábamos el regalo que Rb había adquirido el martes -mientras yo esperaba en la oficina la actualización que no se realizó-.

La celebración la realizaron en un gran parqueo que hay justo a la entrada de la colonia; en el lugar pusieron algunos toldos y decoraron el espacio flores y moñas; además tenían una marimba orquesta amenizando el ambiente.

Acudir a estos eventos se ha vuelto bastante complicado ya que Rb tiene que rechazar cualquier oferta de comida o bebida, debido a sus alergias; yo también había comido bastante en el desayuno y el almuerzo pero me acerqué a las mesas del catering y pedí que me sirvieran nomás la mitad de la ración que estaban ofreciendo.

Estuvimos un poco más de media hora en el lugar y luego utilizamos la excusa de la alimentación de los perros para retirarnos bastante rápido; el resto de la tarde lo pasamos bastante pasivamente: Rb viendo algunas series y yo intentando leer en mi habitación; aunque tuve un connato de indigestión debido al exceso de comida.

Por la noche ví el final de la película de Nicolas Cage que había dejado en pausa una semanas antes (Dream Scenario) y avancé un poco en mi semana de Duolingo (perdí los quince minutos de la mañana y la noche porque se me olvidó hacer mi lección de antes del mediodía).

Un poco después de las diez y media utilicé la excusa del malestar estomacal para retirarme antes a mi habitación y empecé a leer los primeros dos capítulos del libro interlecturas en turno: The Luck Factor; me dormí un poco antes de la medianoche.

Hoy me costó bastante despertarme -o levantarme, más bien- debido a la hora en la que he iniciado mis actividades desde el miércoles por lo que aunque había dejado una alarma para las siete al final me levanté un poco después de las ocho y media.

Usualmente los domingos conduzco a Rb a su iglesia pero en esta ocasión -debido al accidente del martes- le tocó que irse en bus -dos busitos- a la misma; y como había acordado traducir a un misionero estadounidense debía llegar con bastante antelación.

Aprovechando que me quedé solo la mayor parte de la mañana avancé un poco en mis lecciones de francés y aproveché para preparar la gelatina que consumo en los desayunos de los cuatro primeros días de la semana; al mediodía preparé una ensalada y cociné las alitas de pollo dominicales.

Rb retornó bastante tarde la iglesia y aún vino a calentar el caldo que habíamos reservado para el almuerzo de este día; después de la comida sacamos a caminar a sus perros y luego del té de la tarde -por fin terminé el pastel de cumpleaños que Rb me trajo el jueves- ella se conectó a su clase de teología y yo bajé un par de libros que agregué a mi biblioteca digital.

Y a ver cómo sigue eso...

jueves, 3 de febrero de 2022

Cuarenta y nueve... Forty-nine... Quarante-neuf

Hoy es mi cumpleaños número cuarenta y nueve... siete x siete... medio siglo menos uno.

Por alguna razón ayer tuve algunas dificultades para conciliar el sueño... me sucede a veces: es una sensación como de sobrepeso en las piernas, de pronto es algo del corazón o de la circulación sanguínea; de todos modos me costó dormirme y tuve que recurrir a la respiración consciente: concentrarme en la inhalación y la exhalación.

Hoy me desperté -como casi todas las mañanas entre semana- a las 6:53; tuve la reunión de las siete con mi único analista actual y luego la reunión del equipo del proyecto de 7:00 a 7:15; por estar ya en la fase final del proyecto las sesiones se han hecho paulatinamente más cortas.

Lo peor -creo- del proyecto se dió la semana pasada pues las últimas dos semanas, por ser el inicio de la temporada de impuestos en el imperio del norte, la utilización de nuestros servicios se multiplica por 100 o 200 durante un par de días; incluso el último día de enero tuve que entrar a una reunión al final de la tarde y tardamos un par de horas en resolver un incidente en producción.

La recompensa fue el reconocimiento del buen trabajo: la directora del área de negocios envió un correo a todo el equipo -menos el de mi área- agradeciendo a todos por la dedicación al mismo y haber apoyado hasta la última noche de la temporada alta.

La analista de negocios del proyecto tuvo la gentileza de reenviar el correo, incluyéndome, y haciéndome partícipe del reconocimiento pues aunque no se esperaba directamente que participara en la resolución de ese último incidente igual entre a ayudar al área de desarrollo.

Inicié el día bastante tranquilo: después de la reunión del grupo me reuní con mis dos analistas asignados y un equipo del subcontinente asiático para continuar la revisión del proyecto que tomaremos a nuestro cargo a partir del próximo mes; como a media reunión me llamaron mis padres para desearme un buen cumpleaños, y casualmente al mismo tiempo se interrumpió la energía eléctrica por lo que tuve que salir de la reunión por un momento.

Conversé un momento con mis progenitores y luego retorné a la reunión, también me contactó mi abogado -bueno, el abogado que me ha ayudado con mis cuitas legales durante los últimos años- por whatsap por si celebrara mi cumpleaños; y mi hermana también me habló por el mismo medio.

De más de 200 mensajes que recibía hace 10 años en facebook este año nomás 25 contactos me escribieron, incluidos dos primos de mi familia favorita; además, recibí la tarjeta virtual que mi mejor amiga acostumbra enviarme cada año; sigue leyéndome por este medio.

Casualmente hoy me reuní con mi jefa para mi evaluación de desempeño anual y aunque no fue como con mi anterior jefa -ella me subía la moral cada año con esta tarea pues siempre me calificaba con la nota más alta- no estuvo tan mal: mi jefa me evaluó con la segunda mejor nota y me comentó -al igual que mi anterior jefa- que intentaría que mi nivel organizacional fuera incrementado este año, pero que no me prometía nada -igual que mi anterior jefa-.

Y no me pesa; he estado dirigiendo varios equipos durante los últimos cuatro o cinco años y la verdad no me importa el título que se me asigne; incluso le comenté que si me necesitaba en otro equipo como analista y no como Lead, igual estaba disponible.

Como Rb sigue con complicaciones gástricas acordamos que nuestro almuerzo sería lo más normal posible -pescado- aunque me preparó papas fritas mientras ella se conformaba con pasta sin ningún aderezo; se mostró compungida por limitar mi celebración -la verdad no me llama la atención acaberme un paste yo solito- pero se tranquilizó cuando le pedí que fueramos a media tarde al autoservicio de Mc Donalds, en donde compré un Mc Flurry de Oreo... muy buen postre.

Otra cosa que me regalé hoy fue un pliego de papel lustre: a partir de hoy estoy llevando un tablero de KanBan; anoté dos tareas pendientes: la tarea del curso de lenguaje de señas que debo entregar mañana antes de medianoche y la elaboración de un formato de requerimientos que me pidieron ayer del proyecto en el que estoy participando como freelance.

Entre las tareas en progreso tengo los tres libros que estoy leyendo en paralelo: Eloquent Javascript; llevo como tres capítulos de veinte pero me he propuesto leerlo completo y no únicamente los capítulos que me interesen, como he hecho con la mayoría de libros de programación.

Counting es un libro escrito por una trabajadora social en donde se examina la naturaleza de los números desde el punto de vista de sus orígenes sociales y sus consecuencias en las comunidades; me recuerda mucho al de Armas de Destrucción matemática pero tiene un enfoque un poco menos científico y más coloquial; lo llevo como a la mitad.

El tercer libro lo empecé ayer o antier: Periodic tales; este es bastante parecido a La Cuchara Menguante pues se basa en los elementos de la tabla periódica de los elementos pero dejando un poco de lado la parte científica y analiza el origen geográfico y el impacto social de los mismos a través de la historia.

Tengo otros dos o tres libros en progreso y no sé si me tocará reiniciar su lectura: La llave secreta del Universo de Hawking, So you Want to Talk about race y otro de un economista dle imperio; entre el backlog la mayor parte son libros que tengo por leer, como doce o trece.

Todas mis lecturas las he estado haciendo desde hace casi un año en la tablet que compré para avanzar en Duolingo pero que no me sirvió para eso debido al poco alcance de su antena de wifi; me preocupa que hoy descubrí una fractura en su pantalla, espero que me aguante al menos el resto del año; en todo caso creo que si me deja antes desenterraré el Kindle que tengo en una de mis cajas plásticas.

Entre el backlog también anoté dos salidas: ir a visitar a mis padres -creo que lo haré en marzo- y reunirme con mi único amigo que aún tengo de la facultad; con él nos hemos hablado cada cierto tiempo aunque ahora ya llevábamos más de un año: lo llamé ayer luego de que comentó una foto que publiqé en facebook de mis cubos de rubik.

No anoté la reunión con mis hijos mayor y menor porque ya es en dos días y bueno, no creo que tenga muchas dificultades; hablé con mi hija segunda el viernes último: sigue estudiando y aún no sabe si logrará ir a Japón o culminará sus estudios sin ese viaje; luego tiene planes de conseguir un interinato o seguir estudiando en el Imperio, espero que pueda llevar a cabo sus planes.

Mi hija mayor también me escribió ayer para -otra vez- pedirme prestado un poco de dinero; el mes pasado le había prestado como doscientos dólares y una semana o así más tarde me lo depositó de vuelta; la verdad es un gusto ayudarla y no cuento con retribuciones, nomás me gustaría que aprendiera a administrarse mejor, pero creo que es poco lo que puedo hacer.

El domingo pasado realizamos la primera visita con Rb en más de dos años; fuimos a ver a su amiga que vive al otro lado de la ciudad; fue como una hora de ida y una hora de vuelta en el automóvil y aunque las cuestas son bastante pronunciadas el automóvil respondió muy bien.

Pasamos una tarde muy agradable con Vk y su esposo -él es pediatra retirado y es quien ha estado tratando esporádicamente a Rb por sus últimas molestias de salud  (no ha sido el único, ha consultado como a cuatro doctores, pero él no le cobra por la amistad que tienen con Vk: se graduaron juntas de maestras de pre primaria)-.

El esposo de Vk es bastante particular: tiene como una década de haberse retirado y se dedica a tratar a pacientes sin ningún lucro; creo que su consulta aumentó enormemente durante los dos últimos años a causa del covid -según Vk más de mil video pacientes-; pero es que además ellos creen en muchas conspiraciones: iluminatis y esas cosas; a pesar de -o quizá por- ser adventistas.

Llegamos como a media tarde y estuvimos en el patio de su casa -medidas sanitarias- conversando y refaccionando hasta casi las siete de la tarde; cuando les comenté sobre el libro de física que había escrito Vk se mostró interesada pues con ella hemos escrito varios libros en el pasado.

Esta semana me escribieron -otra vez- de la universidad española que aún me debe el diploma de la maestría que completé el año pasado; de acuerdo al correo el documento lo emitirán en Marzo, luego lo enviarán a La Haya para la apostilla Europea y luego me lo remitirán vía DHL, a ver si aún alcanza a llegar este año; igual nomás me servirá para registrarlo en el Colegio de Ingenieros.

Y bueno, fue un buen cumpleaños; comí pescado y papas fritas; compré un helado y empecé mi tablero de Kanban, recibí una buena evaluación de desempeño y además espero aún ver a mis hijos el sábado y comprar un pastel de tres leches cuando vayamos con Rb a Pricesmart este domingo, además mañana empiezo otro curso de programación online -espero que no me vuelva a decepcionar el mayor instituto técnico del país-...

Y a ver cómo sigue la cosa...

domingo, 10 de febrero de 2013

Busy week...

El martes llevé una sopa ramen, cubos de aguacate y rodajas de salchica para almorzar.  He estado comprando pan en la mañana para tomar con café.  Ese día me quedé a almorzar en la oficina.  Salí alrededor de las siete y me vine en el transurbano a mi casita.  He estado viendo las películas que me prestó una de las compañeras de mi jefa:  Flight, dos más dos y 10 años después, también Bon appetite.  Había visto una parte de esta última hace un tiempo y en esta ocasión la ví de principio a fin.  Muy buena.  Flight también me pareció buenísima, es sobre adicciones.  Diez años después está bien y dos más dos no la terminé de ver, me aburrió ver a una pareja de parejas de maduros tratando de desarrollar una relación swinger.

El miercoles no llevé almuerzo.  Bueno, llevé avena y, para evitar comentarios acerca de mis hábitos alimenticios, al mediodía salí y me dirigí a un supermercado que queda a pocas cuadras de mi trabajo.  Planeaba comprar bananos o plátanos para complementar la avena.  No había ni plátanos ni bananos.  Compré un pelador de verduras.  Iba a comprar zanahorias pero no estaban muy buenas y decidí comprarlas por la noche en el supermercado que queda más cerca de mi habitación.  Luego empecé a caminar por una calle paralela a la que había recorrido para llegar al supermercado.  En una calle bastante silenciosa encontré una grada frente a una casa clausurada y allí ingerí mi avena.

Luego retorné a mi oficina.  En el camino encontré un parquecito que me pareció el lugar ideal para almorzar.  En la noche ya no pasé al supermercado pues un poco después de las ocho de la noche y una compañera de mi jefa me dió aventón a mi colonia. Compré una carne asada y vine a cenar a mi habitación viendo películas.  Había terminado de bajar Contagion.

El jueves me fuí en el transurbano.  Es el 10% más caro pero el recorrido es más directo y no debo transbordar.  Aunque se duplica casi el recorrido a pie luego de apearme del autobús.  Volví a llevar avena y al mediodía me dirigí al parquecito que había encontrado el día anterior.  Almorcé tranquilamente y retorné a trabajar, teniendo una tarde más animada que los otros días.   Salí un poco después de las siete de la noche.

El viernes volví a abordar el transurbano.  El miercoles por la noche el vecino encargado había pasado por la mensualidad del servicio de recolección de basura y me había regalado un aguacate.  Estaba aún un poco verde y decidí dejarlo para el almuezo del viernes.  El jueves por la noche compré pan tostado para cenar y pan francés para llevar al día siguiente, también cuatro salchichas.  Al mediodía volví a dirigirme al parquecito y almorcé tranquilamente leyendo un poco de Zen Mind, Beginner's Mind.  Había planeado no salir muy tarde pues pensaba retornar a la cena de los viernes con el voluntario que vive en la misma coloina.

Al final hubo un par de reuniones y tenía que dejar enviados un par de correos pues la otra semana debo ir a mi semana de capacitación en el área de recursos humanos.  Salí un poco después de las 8:00 y la compañera de mi jefa me pasó a dejar a la casa del voluntario casi a las 8:30.  Cenamos y vine a mi casa un poco antes de las 10.  Dos días antes había empezado a leer Los Cuadernos de Maya -insisto, me encantan las historias de Isabel Allende aunque no me gusta mucho su forma de narrar- y eso continué haciendo la noche del viernes.  Terminé durmiendome casi a las dos de la mañana del sábado, incluso quedé de pasar por la voluntaria a la que le reparé la computadora en enero para la visita de la mañana.

El sábado me desperté a las 6:30, como había planeado.  Ví que tenía un mensaje en mi celular y al abrirlo me enteré que podía dormir una hora más pues la voluntaria no iba a ir a la visita por tener que acompañar a su hermana a la universidad.  Me volví a meter a la cama hasta las 7:30.  Salí a poner un poco -un mucho, realmente- de ropa en remojo y a las 8:30 me dirigí al centro para realizar una visita en el hospital general de la ciudad.  Llegué como a las 9:00 y como la reunión era a las 9:30 me fuí a la sexta avenida a desayunar, en Al Macarone.

Un poco después de las 9:40 me dirigí al hospital.  Para visitar con mi grupo oficial.  La visita estuvo buena, estuvimos con un par de bebés con macrocefalia y sus cuidadores -una madre y una abuela- y luego nos invitaron a entrar al área de quemaduras.  Nos pasamos allí casi hora y media.  Yo haciendo origami y jugando con un par de niños.  Después de la visita un par de voluntarias que son madre e hija nos dieron aventón hasta el edificio en donde trabajaba hasta enero de este año.

Pasé al restaurante de costumbre a almorzar y reunirme con el grupo de visita de la tarde.  Que no era mi grupo oficial.  La visita de la tarde no estuvo tan bien.  Llegamos solo seis personas y en el lugar de visita -un hogar de niños sin familia- encontramos únicamente a tres niños -uno en silla de ruedas- que no había ido a jugar basketbol a una cancha en una colonia vecina.  La visita duró un poco más de una hora y en ese tiempo aproveché para estarme con el niño que está confinado en una silla de ruedas.  Luego nos retiramos del lugar y retornamos al restaurante.  Las chicas del grupo se despidieron y yo me quedé un poco más.  Luego retorné caminando a mi casita -y escuchando la radio de mi celular-.

En el camino recibí un mensaje del voluntario que vive en la misma colonia contándome que había reunión a las siete en su casa.  Vine a mi habitación y me dormí un poco menos de una hora.  Luego salí a lavar el saco que estoy usando, una pantalón y una camisa.  Un poco después de las siete me dirgí a la casa del voluntario.  En donde estaban preparando un pastel de caja.  Nunca había visto que se horneara un pastel en horno de microondas pero la verdad es que les quedó muy bien.  Celebramos mi cumpleaños -me embarraron pastel en el rostro- y luego estuvimos un rato con karaoke.  Un poco antes de las once de la noche una de las voluntarias pasó a dejarme a mi casita.  Vine a ver un poco de Take this Waltz y a leer un poco de Los cuadernos de Maya.  Me dormí un poco después de medianoche.

Hoy me desperté a las 7:30 pero me quedé en mi camita hasta casi las ocho.  Me levanté a lavar el resto de la ropa que había dejado en remojo el día anterior y luego arreglé mi habitación para recibir a mis peques.  A las 9:30 los llamé y mi hija mayor me comentó que su hermana aún estaba bañándose.  Ofrecí pasar diez minutos más tarde.  A las 10 menos diez fuí por mis peques.  Venimos a mi habitación y luego de armar tres cubos de Rubik cada uno estuvimos leyendo un rato y viendo un par de videos que les tenía preparados.  También discutimos su participación en la Google Science Fair de este año.  Trataremos de gestionarlo como un proyecto.

Salimos al mercado a comprar ingredientes para preparar burritos pues decidimos ir este día al Irtra.  Compramos también una papaya para la refacción.  Un poco antes del mediodía partimos todas las verduras, queso y embutidos para el almuerzo y nos dirigimos al Irtra.  Lo primero que hicimos fue almorzar y luego nos dirigimos a visitar una parte del zoológico.  Después nos subimos todos a la rueda de chicago gigante.  Las chicas se subieron a una pequeña montaña rusa y el pequeño a unos planeadores.  Luego yo me subí con mi hija mayor y mi hijo más pequeño a los carros chocones.  Para finalizar todos nos subimos al recorrido en tren y luego compramos unos helados.  Luego retornamos a mi habitación.

Teníamos bastantes trastos en la pila por lo que nos aplicamos a la tarea.  Íbamos a ver una parte de enredados pero al verificar la hora nos quedaban únicamente tres minutos.  Los fuí a dejar a su casa.  Iba a cenar pan tostado pero al pasar a la panadería no ví buenas opciones.  Retorné a mi casa a revisar mis correos, redes sociales y a actualizar mi blog.  Espero terminar de ver Dredd y no dormirme muy tarde pues mañana me toca entrar a las siete a mi primer día de inducción y me comentaron que son bastante puntuales.  A ver como va eso.


lunes, 4 de febrero de 2013

Cuatro décadas...

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Champ, quien tiene un comportamiento un poco diferente al normal se pone a explicar en cada cumpleaños su teoría de las décadas de vida... según ella estoy entrando en mi quinta década, pues toma la cuenta de 0 a 10 como la primera y así sucesivamente... en fin.

La semana pasada casi no comí en el día. El miercoles, cené una torta y había comprado un almuerzo al mediodía. El viernes pasé a comprar un asado. Luego al almuerzo, casi sólo avena, incluso la compañera que entró el mismo día que yo me echó un sermón sobre la necesidad de una alimentación balanceada.

El jeves salí entre seis y siete y me vine directo a mi casita. El viernes tuvimos una reunión con mi jefa en otra torre de la empresa. Estuvimos un poco más de una hora en una reunión con un grupo de implementación por una nueva funcionalidad. Al mediodía salí a almorzar avena y a recibir el sermón de la compañera. Creo que es imposible que no se metan en la vida de uno. No iba a salir muy tarde pero debido a la reunión de la mañana empecé a trabajar en otra línea paralela, también la jefa de mi jefa me asignó para la búsqueda de un software especial de un área de soporte.

Salí entre siete y media y ocho. La misma supervisora que me había dado aventón el viernes pasado volvió a traerme a mi colonia. Me dejó cerca de los asados, a donde pasé a comprar mi cena y vine a mi casita a ver un poco de una película argentina: dos más dos. Me dormí un poco antes de medianoche.

El sábado retorné a las visitas de mi voluntariado. Antes de irme a visitar dejé un baño con ropa en remojo. Como no quería visitar con mi grupo oficial me dirigí al restaurante en donde es común que se reunan varios grupos. Me fuí con un grupo al hospital más grande de la parte sur de la ciudad. Al área de cirugía y adultos. Lo más emotivo de la visita fue brindarle un abrazo a una chica que estaba muy apenada pues su madre está en proceso de cirugía. Al mediodía retorné al mismo restaurante a almorzar y a reunirme con mi grupo de la tarde.

Visitamos un asilo cerca de mi colonia. El asilo es bastante pequeño y la mayoría de ancianos tienen dificultades para interactuar. Estuve un rato en una habitación con un anciano en silla de ruedas, le costaba conversar y únicamente el regalé una grulla de origami. Después de la visita nos organizamos en comités para la mejor organización de las visitas. También me regalaron un chocolate por mi cumpleaños. A esta visita acudió un padre con su hijo, ambos sonriseros.

El voluntario que vive en la misma colonia me había enviado un mensaje invitándome a pastel pues el más nuevo del grupo de los sábados por la noche había cumplido años un día antes. Justo mi ex alumno. Vine a mi habitación a lavar la ropa que había dejado en remojo y luego me dirigí al pastel. Después nos dirigimos a la casa de otro integrante esporádico de este grupo quien debía ir a devolver el niño que habían tomado del nacimiento el día de navidad. El evento estuvo bastante interesante pues le pidieron apoyo a una patrulla de la policía y hubo bastante teatro. Nunca había participado en una celebración de este tipo. Después de las disculpas y la penitencia tomamos ponche y tamal -yo dos-. Luego el cumpleañero del día anterior nos retornó a la casa del voluntario que vive en la misma colonia y le pedí aventón a otro voluntario hacia mi casa. Me dormí un poco antes de medianoche.

El domingo me levanté un poco temprano y arreglé mi habitación. A las 9:30 fuí por mis chicos. Mis chicas ya estaban listas pero el pequeño aún estaba desayunando. Volvímos a conversar con mi ex esposa aunque en esta ocasión un poco más calmados. De todos modos hubo lágrimas de ambos. Al final quedamos en paz. Quizá demasiado, pues justo como lo imaginaba mi ex esposa aún espera que algún día vuelva con ella. Al final me dió un par de besos. Traté de mantener la calma.

Al final salimos de la casa de mis chicos casi a las 10:30. Venimos a mi habitaciń a ver unos videos que les tenía preparados y un capítulo de Phineas y Ferb en inglés. Luego fuímos a comprar naranjas para la refacción, la cual hicimos dentro de mi habitación. Después de leer un poco preparamos las cosas -mis peques me regalaron una mochila por mi cumpleaños- y nos fuímos a almorzar a los campos de la universidad. Como estaba amenazando la lluvia comimos en los corredores de la rectoría: arroz chino y wantán. Habíamos comprado un par de aguacates pero los olvidamos en mi habitación.

Después de almorzar fuímos un rato a la biblioteca y luego pasamos por su hora de internet. Retornamos a mi habitación bastante tarde. Casi a las seis. Mis chicos me ayudaron con los trastes del día y luego vimos quince minutos de enredados. Para finalizar el día estuve respndiendo el poco más de centenar de mensajes de felicitación que mis conocidos más cercanos dejaron en mi muro de facebook. También recibí como tres mensajes de texto, de mi hermana y un par de primas y un par de amigos. También me llamó mi jefa por la mañana y PJ, y alguien más en la tarde que no pude identificar. En fin, un buen cumpleaños. Aunque raro por el espisodio de la mañana con mi ex esposa que me dejó realmente intranquilo. A ver cómo va eso.

Después de cenar un poco de pan tostado y un cubilete que mis chicos me habían traído estuve viendo un poco de películas. Me dormí un poco después de las diez, dejando el reloj para las 5:30 pues había planeado llevar panes con salchica y aguacate, aprovechando lo sobrante del día.

Hoy me levanté bastante rápido. En cuanto sonó la alarma. Planché la camisa del día y lustré mis zapatos, salí a comprar salchichas y pan y preparé los panes para el almuerzo. Salí de mi habitación un poco antes de las siete y no compré pan en el camino ni llevé avena pues habían planeado pastel en la oficina este día por mi cumpleaños. Y chuchitos. Mi jefa y sus compañeras supervisoras adornaron mi escritorio con globos, confeti y letreros de feliz cumpleaños. Bastante temprano partimos un pastel Selva Negra y lo complementamos con un chuchito. La mayoría guardamos el otro para el almuerzo.

Estuve en la mañana trabajando en la modificación de un formulario. Iba a salir a almorzar mis panitos y mi chuchito sobrante pero mi jefa y una de sus compañeras supervisores me propusieron ir a Burger King. Es bueno cumplir años. Me invitaron a un King de Pescado. Luego las acompañé a comprar unas bandejas para la oficina y retornamos casi a las tres a la oficina. Continué trabajando en lo que llevaba entre manos y salí un poco antes de las siete. Tengo un gran cúmulo de trabajo. Cuando acababa de abordar el Transmetro llamé a mi hija mayor pues ayer le había prestado mi cincho y olvidé pedírselo antes de irlos a dejar. Vine a mi habitación a cambiarme de ropa y fuí por mi cincho. Salió únicamente mi hija mayor pues estaban en la hora de la cena. Espero no dormirme muy tarde pues planeo levantarme otra vez a las siete. Llevaré mañana para el almuerzo una sopa ramen con cubitos de aguacate y rodajas de salchicas. A ver cómo va eso.

martes, 14 de febrero de 2012

San Valentin...

A partir del miercoles pasado tuve mejor ánimo... se me notó tanto que incluso el Compañero B me comentó que me veía más animado que en los días anteriores. Le comenté lo que me estaba preocupando y que al final estaba tratando de digerir la idea. He estado tratando de no salir muy tarde de mi trabajo para empezar una forma de entrenamiento en el caso de que me quede con mis chicos. Tratar de no regresar muy tarde. El jueves y el viernes llevé ensalada de zanahoria y atún para el almuerzo. Los días han estado bien trabajosos pero siento que he estado cumpliendo con mis asignaciones. Una tarde de la semana pasada me quedé hasta tarde en reunión con mi jefa y le comenté lo que se me venía. Me externó su apoyo.

El viernes me quedé hasta tarde en el trabajo. Estuve en una reunión con una de nuestras subsidiarias del sur hasta después de las 6 de la tarde y luego continué trabajando en la asignación más extensa que tengo actualmente hasta las 7:30. Luego nos fuimos con el compañero A y otros programadores al partido de Futbol. Definitivamente hemos mejorado -por cierto, no creo poder continuar con el hábito si recibo a mis peques-, solo perdimos por un gol -quedamos como 11 a 10 o algo así-.

Después del partido el compañero B y su esposa me dieron jalón a mi habitación. También me invitaron a cenar en McDonalds -cumpleaños atrasado-. El Miercoles en la noche había dejado ropa en remojo. La saqué el jueves en la noche y ese día volví a dejar otro baño -tenía bastante ropa sucia-.

El sábado me levanté un poco después de las 6:30, lavé el baño de ropa que tenía en remojo y me dirigí a la visita con el grupo de la mañana. Visitamos un asilo en Antigua Guatemala a donde había ido una vez el año pasado. La visita estuvo bien. Son bastantes ancianos y estuve conversando con algunos de ellos y con un par de personas que trabajan con ellos. Nos fuimos y nos venimos en el automovil de un voluntario. Ibamos en total 8 personas. Retornamos después de la visita a a la ciudad y me dirigí al Wendy's al cual nos habían convocado para la visita de la tarde. Cuando estabamos realizando la reunión post visita en el asilo de la Antigua recibí una llamada de mi padre, aunque es contra las reglas contestar llamadas mientras se está realizando esa reunión le expliqué al encargado de mi grupo que son muy esporádicas las llamadas de mis padres y me retiré un poco del grupo para conversar con mi padre y mi madre un momento. Mi mamá les mandó un poco de dinero a mis peques y yo le comenté la posibilidad de que mis peques empezaran a vivir conmigo.

En la tarde visitamos el asilo de ancianas de la semana pasada. Estuve casi las dos horas con un grupito de ancianas bastante simpáticas. El viernes había llamado a Axl para proponerle que salieramos el sábado, esperaba desocuparme a las 5:00 y dirigirme a su casa. Al final nos despedimos todos como a las 6:00 llamé a Axl y le avisé que iba camino a su casa. Axl dejó de trabajar la semana pasada -o antepasada, creo-, supuestamente mucho estres.

Estuve un rato en su casa con sus papás y su hermana que es médico -y que tampoco está trabajando- y luego nos fuimos a cenar a Miraflores -cena de cumpleaños atrasada también-. Después de eso nos comimos un helado y luego me vino a dejar a mi casita. Me dormí casi a media noche, estaba por terminar el tercer libro de la saga Millenium de Steig Larsson pero le faltaban unas páginas al archivo pdf.

El domingo me levanté un poco después de las 8:00. Arreglé mi habitacíón y fui a traer a mis peques. No sabía muy bien como actuar pues mi ex me había enviado un correo comentándome que ya les había hablado a mis hijos sobre la posibilidad de que vivieran todo el tiempo conmigo. Al final aproveché el tiempo que dos tienen en computadoras mientras el tercero arma dos cubos de rubik. Los fuí sacando de la habitación uno por uno y comenté con cada uno lo que está en proceso. Mi hija mayor está en período de negación. Actúa como si le diera igual. El pequeño está un poco asustado de lo que pueda pasar y mi hija mediana está inconsolable. Casi que empezamos a hablar y no paró de llorar. Yo lloré con ella también.

Estuvimos un buen rato en mi habitación, luego fuimos al mercado a comoprar un melón para refaccionar y pan dulce para mi desayuno. Al mediodía nos dirigimos a la universidad, estaba un poco nublado pero afortunadamente no llovió. Compramos un par de pizzas en la entrada de la universidad y almorzamos en el pasillo exterior de la biblioteca. Luego estuvimos un rato leyendo en el tercer nivel de la biblioteca. Yo aproveché para leer las páginas que le faltaban a mi libro digital.

Vimos un poco más de media hora de -la completamos- Piratas del Caribe III y un poco después de las 6 los fui a dejar a su casa. Traté de darles paz y les aconsejé que trataran de no angustiarse -se que es más fácil pedirlo que hacerlo-, que ya veríamos que pasaba luego. Retorné a mi habitación y trabajé un poco en la asignación que me está llevando más tiempo. Continué leyendo La Reina en el Palacio de las Corrientes de Aire y me dormí un poco después de las once. Puse la alarma para las 4:30 pues no había podido avanzar mucho en mi trabajo por señal intermintente de internet.

Me levantá a las 4:45, encendí mi máquina mas potente y comprobé que tenía buena señal, estuve trabajando mientras planchaba mi ropa y me bañaba hasta las 5:45 y me fuí a mi trabajo como a las 6:15. El día estuvo tranquilo -trabajoso- y por la tarde recibí un correo de mi hijo menor diciendo que estaba preparado para el tiempo total, decía además que su hermana mediana no había opinado nada aún. Un poco antes del mediodía llamé a Axl, habíamos quedado en que llegaría a almorzar a su casa el lunes pues había preparado una comida especial para el cumpleaños de su madre, el domingo.

Por la noche le escribí en FB a un abogado que es parte de mi grupo de voluntarios -y con el que no he podido llevarme bien- para pedirle asesoría en mi caso. Estuvimos conversando casi media hora y quedamos en que debo solicitarle una reunión a mi ex en la que él esté presente. No se en que irá a quedar todo.

Anoche pasé al supermercado por un par de zanahorias. Había planeado llevar ensalada de zanahoria y atún el martes y miercoles pero hoy no me dieron ganas de preparar almuerzo. Además se suponía que nos ibamos a reunir con mi jefa a las 8 y que yo día llevar desayuno, había planeado comprar un par de egg mcmuffins. Al final llegué a mi trabajo como a las 7:40 y mi jefa se apareció como a las nueve. Desayuné café y pan y en el almuerzo comí avena con un plátano y un banano. Compré también tiempo para mi celular pues quería llamar a mis peques y saludarlos por ser el día del cariño y la amistad.

Había planeado salir un poco después de las 5:30 pero terminé saliendo casi a las 7:00 por una reunión interdepartamental y el apoyo al compañero A con un incidente que tenía con una asignación en la que había trabajado la semana antepasada. Vine a mi colonia casi a las 8:00 y pasé a comprar un asado. Cené en mi habitación revisando mis páginas de internet.

martes, 7 de febrero de 2012

La invención de la Soledad... coincidencias...

El año pasado -o antepasado- leímos, en el club de lectura de la biblioteca de la universidad, un fragmento -el inicio creo- de La invención de la Soledad de Paul Auster. Me pareció que escribía bien el señor. Estadounidense y entre 50 y 60 años actualmente. Me llamó la atención que el libro empieza con la llamada en la que le cuentan la muerte de su padre. Me recordó a la película El Gran Pescado, no se si tiene relación. Ayer que me puse a investigar un poco más del autor -estuve entreleyendo un par de libros de Auster el domingo en la biblioteca de la universidad- me enteré que cumple años el mismo día que yo. Sus libros tratan -según algunos blogs- sobre la identidad, la soledad y cuestiones existenciales. El lenguaje y estilo me parecen bastante digeribles.

Mi cumpleaños no terminó bien. Como al mediodía al revisar mi correo de hotmail me encontré con un par de mensajes -muy escuetos- de mi ex esposa ofreciéndome que invirtiéramos el regimen con mis chicos. Yo los tendría toda la semana y ella los fines de semana. Me puso mal porque en mi situación actual no podría aceptar su oferta. Trabajo todo el día y no se como haría por las tardes con mis chicos. En fin, los mensajes me provocaron un bajón de ánimo bastante pronunciado. A las 6:30 me retiré de la oficina, me fuí a cenar a Patsy -igual que el año pasado- y luego retorné a la oficina para irme con el compañero A al partido de futbol de los viernes por la noche.

Como el compañero B no pudo acudir, al terminar el partido le pedí jaló a P y me pasaron a dejar al Trebol, de donde tomé el transmetro para dirigirme a mi habitación.
El sábado continuaba con el ánimo bajo. No recibí tampoco información de visita de mi grupo de la mañana y me fuí con el grupo de Mv a visitar el hospital de cancerología. La mayor parte de la visita la pasé con mi nueva amiga del voluntariado. Alrededor de una hora estuvimos conversando con un anciano que tenía un tumor detras de la oreja izquierda. El señor se veía bastante conservado a sus 84 años. Nos estuvo contando una gran parte de su vida. Nos agradeció por llegar a escucharlo. La última media hora la pasamos en una habitación en donde había un señor bastante grande en una cama y un joven -35 creo- en la otra. El joven tenía cancer en la columna vertebral y me comentó directamente que el doctor le había dicho que se iba a morir. Tratamos de pasar un momento con cada uno de ellos.

Después de la visita el grupo de Mv estaba organizando un almuerzo y había planeado acompañarlos un rato. Lastimosamente hubo bastante atraso en la obtención de la comida y preferí dirigirme al Wendy's en el que debía juntarme con mi grupo de la tarde. Con el grupo de la tarde visitamos un asilo -creo que es el más grande del centro histórico- en donde solo atienden a ancianas. Estuve una gran parte de la visita conversando con un par de ancianas bastante coherentes aún. También estuvimos cantando con un compañero que llevaba una guitarra.

Después de la visita la encargada del grupo de visita me entregó una bolsita de regalo de cumpleaños -con globos y algunas sorpresas infantiles-, nos repartieron unos cubiletes y luego nos dirigimos a la casa de una voluntaria que cumplía años ese día. La celebración estuvo genial, empezando porque alguien llevaba un par de bolsas de cascarones de carnaval. Después de armar un buen relajo con los cascarone estuvimos en la sala de la compañera, comiendo tacos y pastel. La encargada del grupo y su novio pasaron a dejarme a pocas calles de mi casa un poco después de las 9 y media.

El sábado había olvidado mi celular en la habitación y cuando retorné tenía como 10 llamadas perdidas. Un par de las llamadas era de Axl -se suponía que ibamos a salir ese día por la tarde- otro par de mis amigos voluntarios del sábado por la noche y los otros números eran desconocidos. También me había llamado mi jefa. Continué leyendo el libro de Larsson y me dormí casi a media noche.

El domingo nos pasamos la mayor parte de la mañana en la habitación con mis chicos. Yo había esperado que mi ex esposa saliera ese día para que conversaramos pero no sucedió. Sin embargo en el día yo no me sentí con muchos ánimos de hacer algo. Les comenté incluso a mis chicos que había algo que me estaba preocupando. Refaccionamos plátanos y almorzamos en el McDOnald's de la Universidad. Incluso encontré una mosca entre las papas fritas. Definitivamente mi energía no era la mejor ese día. Después de almorzar pasamos un rato a la biblioteca, en donde estuve ojeando libros de Paul Auster.

En la mañana habíamos estado jugando ajedrez -en simultaneo- con mis chicos pero el pequeño se había desesperado casi al final de la partida. Para terminar el día jugamos un ratito Dos y luego los fuí a dejar a su casa. Retorné a mi habitación y traté de continuar la lectura de Larsson pero empecé a dormitar. Como a las 8:00 tocaron el timbre y uno de mis vecinos salió a abrir. Vinieron a tocar a mi puerta y eran mi hija mayor y mi hijo menor. A mi hijo menor se le había olvidado realizar una tarea y venían a ver si tenía una moneda de otro país. Afortunadamente tenía una moneda de Nicaragua que me regaló el año pasado P, la que les dí. Continué leyendo un poco y me dormí antes de medianoche.

Ayer entré a mi trabajo a las 8:00. Mi jefa me comentó que me había estado llamando el sábado pues el papá de la practicante que nos ayudó en diciembre había muerto ese día. Cancer. Le conté que había olvidado mi celular. El día de ayer -y hoy- estuvo bien pesado, con bastante presión para avanzar en varias asignaciones. Salí de mi trabajo un poco antes de las 6:00 y fuí al club de ajedrez para la última ronda del torneo. No llegó la persona contra la que me tocaba jugar y me retiré como a las 7:30 del lugar. Cuando iba pasando por la estación de la 18 calle en el transmetro vi que Mv iba caminando por una calle lateral, hablando por teléfono. Me bajé en la etación y la esperé, nos venimos conversando -realmente casi solo yo con mi situación actual- hasta mi estación. Cuando revisé el correo en mi habitación encontré otro mensaje de mi ex esposa.

Este día entré al trabajo a las 8:00 nuevamente. En la mañana estuve trabajando fuertemente en una de las tareas prioritarias y luego me llamó el gerente general para una reunión con mi jefa y los supervisores de otras dos áreas. Estuvo bastante tensa la reunión pero traté de enfocarme en los hechos. Al final uno de los supervisores de otra área estuvo trabajando a la par mía una parte del resto del día para avanzar en la asignación -era algo que tenían que reparar- y al parecer ya está concluida. A la hora del almuerzo me dirig{i al banco en el que me depositan de mi trabajo para trasladar un poco de dinero a la cuenta que utilizo con tarjeta de débito.

Salí del trabajo casi a las 7:00. Uno de los programadores me dió jalón hasta un punto intermedio y pasé al supermercado a comprar un par de zanahorias. Como ya era bastante tarde cuando llegué a mi colonia encontré la panadería cerrada. Compré un par de galletas para cenar con té y encendiendo mi computadora estaba cuando un vecino vino a tocar la puerta. Me entregó un paquete. Primero pensé que era de parte de Erik. Luego vi el remitente y a pesar de ser de acá no lo reconocí. Como estaba dirigido con mi título profesional creí que era algo del Colegio de Ingenieros. El paquete traía un libro de lectura de sexto primaria y una carta de la editora, agradeciéndome el haber permitido incluir mi cuento en el libro. Ya había dado por hecho que la señora no iba a cumplir su promesa de enviarme un libro cuando publicaran mi cuento. Esto me levanta el ánimo: Recibir un libro que será utilizado como texto para sexto primaria con mi cuento y algunas actividades para trabajar valores.

viernes, 4 de febrero de 2011

Cumpleaños...

Ayer cumplí 38 febreros. Empezó temprano mi día pues me tocó que trabajar en el turno de madrugada. Empecé a las 6:15 y terminé a las 15:00. El día anterior había sentido cierta molestia en la parte baja de la espalda. Ayer en algún momento de la mañana tuve dificultades para girarme, me estuvo doliendo la mayor parte del día. En el transcurso de mi turno en la oficina estuve recibiendo felicitaciones por mi cumpleaños via Facebook, msn, skype y teléfono.

A las tres que salí -ni siquiera había almorzado- decidí ir a la biblioteca de la universidad pero primero pasé por mi habitación a cambiarme de ropa. Me entretuve en mi habitación y empecé a ver un capítulo de The Big Bang Theory, estaba a punto de dormirme cuando recibí una llamada de una voluntaria, eso me despertó y finalmente me fuí a la biblioteca. Estuve una hora o así y luego fuí a cenar a mi lugar favorito de cenas/desayunos. Estaba empezando a cenar cuando recibí una llamada de Pj -eran como las 7:00- avisándome que andaba localizándome -creían que terminaba mi turno a las 8:00- y que los esperara en el lugar.

Como a las 7:30 llegaron Pj, Ms -su novio- y Mv. Me invitaron a un pastel y estuvimos en el restaurante hasta casi las 10:00. A esa hora me pasaron a dejar a mi habitación.

Pasé una mala noche. Dormí bastante irregular pues las molestias de la espalda continuaron. Estuve buscando en internet -bendito google- y parece ser un problema común en personas de cierta edad. Lo único diferente que hice fue lavar dos días seguidos -martes y miercoles- pero me imagino que en algún momento esforcé mucho la columna.

Este día fuí a la dentista para continuar con mi tratamiento. La dentista -que practica medicina alternativa- estuvo por recetarme algo para el dolor y la inflamación pero decliné su oferta sin embargo, creo que si tomaré algo. Acabo de hablar por msn con Vk -quien es fisioterapeuta- y ella también me recomendó diclofenaco y ciertos ejercicios de estiramiento.

Así que empiezo mis treinta y ocho con quebrantos de salud. Que vaina.

lunes, 19 de julio de 2010

Lluvia, Lluvia, -algo de puntualidad también-...

La lluvia ha sido una constante estos últimos meses por acá. Creo que son los efectos de La Niña. Este es el segundo Julio que paso en mi país luego de casi cuatro años fuera -mis viajes fueron irregulares-, el año pasado recuerdo que la temporada de lluvias estuvo más bien corta. Y que rico es despertarse a las 9 de la mañana, oir la lluvia en el patio y poder seguir entre las sábanas, como me sucedió hoy.

Ayer llevé a mis chicos a la Feria Internacional del Libro, la verdad es que es el primer domingo en que los llego a traer tarde. Tengo una -casi- obsesión en cuanto a la puntualidad, no recuerdo como tomé la costumbre, pero, usualmente es una desventaja, especialmente en mi país en donde hay una hora oficial y una hora 'real' para casi cualquier evento. Lo cierto es que los domingos me cuesta -especialmente en los últimos tiempos- levantarme temprano. A mis chicos los llego a traer a las 9:30, el año pasado -y principios de este- usualmente me levantaba alrededor de las 7:00 AM, lavaba la ropa de la semana, desayunaba y luego me encaminaba a la casa de mi ex. Este año -me imagino que por la locura de mis horarios de trabajo ultimamente- con mucha fuerza de voluntad me logro levantar alrededor de las 9:00 AM, limpio mi habitación y luego voy por mis peques. Hasta ayer, puse el reloj -mi cel- para las 7:00 AM, pues tenía cierta ropa por lavar, me levanté a esa hora pero continué en la cama. Como a las 7:30 pasó el dueño de la casa a ver como andaba el comportamiento de los nuevos inquilinos pues, según él, había recibido ciertas quejas de los vecinos. Despues de contestarle que yo no había visto nada raro me volví a acostar y juro que puse el reloj para las 8:30. No se que pasó, lo cierto es que a las 10:30 recibí una llamada de mi chica mayor preguntando si iba a ir por ellos. Me levanté de un salto, me vestí, lavé la cara y fuí corriendo a traerlos. Luego estuvimos todo el día en la Feria del Libro, mis chicos participaron en un par de actividades de lectura y mi segunda hija recibió un libro infantil como regalo. Ya casi de noche regresamos a mi habitación, a que hicieran su tarea y a celebrar con pastel y regalos -libro y muñeca- el cumpleaños de mi chica segunda, cumple 10 años el viernes pero, por cualquier eventualidad de mis horarios -y casi seguro que no los veo hasta el domingo- lo celebramos de una vez ayer. Los fuí a dejar casi a las 8:00 pm a su casa y regresé a iniciar mi semana laboral -de 20:00 a 24:00-.

sábado, 17 de julio de 2010

Regalos, regalos, regalos -y una vista rápida a mi presupuesto-...

El viernes que viene mi segunda chica cumple 10 años. Es increíble lo rápido que crecen. Apenas ayer estaba viendome -y yo juro que sonreía- al salir del vientre de mi ex esposa. La semana pasada -el viernes- fuí a una venta de libros usados para conseguir una versión antigua de Tom Sawyer, que me había pedido hace unos meses para su cumpleaños. En el mismo lugar conseguí La Canción de Salomón a un precio completamente ridículo -dolar y medio aprox-.

Había planeado comprarle su otro regalo ayer, he convertido en hábito regalarles a mis peques para cumpleaños o navidad un libro y algún juguete. Me cuesta mucho con lo de los juguetes, pues usualmente no se muy bien que regalarles, aunque este año creo que viene un poco más fácil. Mi chica se había mostrada interesada por una muñeca de estilo hada, a mi pequeño le compraré -cuando toque- un Lego City y a mi hija mayor le regalaré este año -doce años- su primer celular.

El viernes temprano fuí a reunión de departamento en mi oficina. Como me había tocado nuevamente llevar la refacción conseguí tamales y una magdalena. Luego de la reunión -que no estuvo tan mal- fuí a un supermercado a comprar la muñeca de mi chica. El día anterior el compañero B me había informado que posiblemente me invitarían a cenar -comida china- el viernes con su esposa, pues su cumpleaños es este fin de semana o al principio de la próxima semana. Tambien una compañera de FdS nos había invitado a un almuerzo a su casa el sabado por la tarde, con motivo de su graduación. Afortunadamente conseguí la muñeca de mi chica y aproveché para proveerme de shampoo y un par de cepillos dentales. Saliendo estaba del supermercado cuando el compañero B me llamó para confirmarme la cena de esa noche. Retorné a la sección de regalos y compré una taza de diseño para la esposa del compañero B, otra similar para la amiga de FdS y aproveché para comprar un teclado USB pues el teclado de mi laptop resucitada ha dejado paulatinamente de funcionar por el lado derecho. En la tarde regresé a trabajar mi medio turno a la oficina -que no pude avanzar mucho en mis pendientes-, a las 8:00 pasaron el compañero B con su esposa y nos fuimos a un restaurante de comida china en la zona 10. Cuando estabamos terminando la cena entregué el regalo a la esposa del compañero B y estuvimos conversando sobre la situación en la que me encuentro, sobre mi futuro retorno a la universidad y que aun no he decidido que quiero estudiar, así como sobre encontrar un equilibrio entre trabajo-chicos-resto de mi vida. Me pasaron a dejar casi a medianoche a mi casa.

Hoy fuimos a la tercera visita al asilo de ancianos con el que inauguramos este semestre de visitas en FdS. Luego de la visita nos dirigimos a la casa de la compañera que celebraba su graduación. En el camino compramos un par de pasteles para contribuir con la celebración. Cuando llegamos le entregué el regalo y estuvimos unas tres horas compartiendo con su familia y sus otros amigos. Luego con una pareja de antiguos voluntarios de FdS nos fuimos a la casa de Mv a celebrar su cumpleaños -había sido el viernes-. Estuvimos un par de horas en su casa jugando rummikub y luego partimos un pastel tres leches -me encanta- y le cantamos 'Feliz Cumpleaños'. Mañana le daré su par de regalos a mi chica.

A partir del viernes pasado empecé a llevar un diario de mis gastos, pues se que a partir de mi integración a FdS he estado gastando más de lo que acostumbraba el año pasado. Como tengo bien claro que más importante que la cantidad que gane es la cantidad que gaste y se que el año pasado esta última cantidad era aproximadamente el 90% de la primera quiero comprobar cual es esa relación por estas epocas. Debo decir que después de una semana de llevar un listado de mis gastos diarios el panorama no se ve tan bueno. Talvez sea porque esta semana me tocó comprar los regalos de mi segunda hija -cosa que se repite tres veces en el año-, pagar el internet y las celebraciones del cumpleaños de la esposa del compañero B, la graduación de la compañera de FdS y el cumpleaños de Mv, pero lo cierto es que la suma total para esta semana está muy por encima de mi presupuesto. Veremos como se completan las cuatro semanas. Al completar el mes de información estaré en el punto de evaluar un mes completo de gastos, compararlo contra los ingresos y decidir acciones para ajustar los primeros, en caso de ser necesario.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Onomástico. Post No. 100.

Hace casi un año que inicié este blog. Me parece que fué a finales de Marzo. Acababa de renunciar a mi empleo como Jefe de Producción en un Centro de Impresión de Data Variable y estaba en la búsqueda de una nueva oportunidad. Esta se presentó dos meses después -call center en el ínterin-, ahora me desempeño como Ingeniero de Soporte, estoy por cumplir 9 meses en esta posición.

Han habido días buenos y otros menos buenos. He realizado jornadas maratónicas de trabajo, he trabajado desde mi casa, en la oficina y aún en un par de otros lugares, cuando me toca estar de guardia. Hace poco más de un mes que mis turnos se han estado desarrollando la mayor parte de veces en la noche y en una menor medida en la madrugada.

Hoy estoy de manteles super largos, o para decirlo en buen español: Estoy cumpliendo años. Treinta y siete, como quien no quiere la cosa. Para empezar, inauguré el día laborando, pues terminé de trabajar como a las 2:00 AM -una hora más tarde de lo habitual-. Había planeado ir a recibir una clase de Tai Chi, pues aún no puedo ir a practicar Judo en mi lugar habitual. Por el tema del desvelo llegué tarde, y no me incorporé a la clase, veremos si el viernes hay mejor suerte. Recibí los mensajes habituales de felicitación, bueno, en realidad no tan habituales, pues este año fueron muchas más las personas que se acordaron de saludarme, la mayor parte de FB, amigos de PDX, algunos de mi oficina y aun un par de ex compañeros de trabajo.

Fuí a la oficina, pues había quedado de almorzar con 'el niño de la oficina'. Me parece que el plan era que él me invitaba, pero, al final, preferí cancelar yo la cuenta, como un gesto de aprecio de la amistad. También, por segundo año consecutivo, en horas de la mañana llamé a mi madre, para agradecerle por las molestias que se tomó hace treinta y siete años.

Me gustaría decir que a mi edad ya tengo la vida resuelta, que ya tengo -aunque sea algunas - respuestas, pero no es así. Aún soy un producto en proceso, y, pénsandolo bien, es perfecto. Tomaré lo que la vida me siga ofreciendo, aprovechando las oportunidades y causando el menor sufrimiento. O esa es la idea.