El jueves por la mañana, entrando a la oficina me llamó a su oficina el compañero de mi jefe con el que mejor me llevo. Conversamos como media hora, él cuestionando las razones de mi salida y tratando de convencerme que no era el momento adecuado, etc. Traté de avanzar en los informes que aún llevo. Como a las 5:30 me llamaron de Recursos Humanos, la encargada de relaciones laborales me hizo llenar una entrevista de salida y también me ofreció mi cambio de funciones o departamento. Decliné. Salí como a las 6:30 de la oficina.
El viernes mi jefe, el compañero de mi jefe con quien mejor me llevo y mi compañero de área fuimos a almorzar pizza. Despedida laboral pues mi jefe viajaba el domingo, por toda la semana, a México. Salí un poco después de las seis pues planeaba terminar de pasar el efectivo de mi cuenta bancaria actual a otro banco -había pasado la mitad el día anterior-. Pasé al banco en donde tengo una cuenta de ahorros y saqué un poco de dinero para comprarle el regalo a mi hija mayor. Después de depositar el resto del dinero en mi cuenta de ahorros pasé a Radio Shack y compré un mp4 player que estaba en oferta, me costó alrededor de 20 dólares. Me pasé una gran parte de la noche configurándolo y aprendiendo a pasar videos de formato .mpg y .avi a .amv que es el único formato de videos que acepta el aparatito.
El sábado por la mañana visité el hospital infantil que había visitado con otro grupo tres semanas antes. Después de la retroalimentación, con los mismos voluntarios del almuerzo en el centro de hace tres o cuatro sábados, compramos pollo frito y comimos en un pequeño prado cerca de una carretera bastante concurrida. Por la tarde visité el área de Cardiología del hospital nacional más grande de la ciudad, llegamos solo tres voluntarios y una voluntaria. A la voluntaria llegó a traerla su papá apenas empezando la visita por lo que estuvimos la hora y media casi solo tres personas. El mínimo número de voluntarios con el que he visitado. En la noche ví una parte de Cowboys & Alliens.
El domingo por la mañana vimos con mis chicos un par de capítulos de Phineas and Ferb, le enseñé a mi hija a usar su mp4 player y fuirmos a la hora de internet mensual. Almorzamos arroz chino en unas mesas de concreto de la universidad. Después del almuerzo estuvimos un rato en la biblioteca. Con mi amiga más nueva del voluntariado -está en el tercer año de psicología- habíamos estado conversando sobre el Test de la Persona bajo la Lluvia. Se trata de dibujar una persona bajo la lluvia y tenemos un par de manuales para interpretación. Aproveché el tiempo en la biblioteca para pedirles a mis chicos que hicieran el dibujo y planeamos revisarlos este sábado con mi amiga. Después de la bilioteca retornamos a ver 20 minutos de El Viaje de Chihiro -y a lavar trastos- y a las 6:20 los fuí a dejar a su casa.
El lunes entré temprano a la oficina. Ya la mayoría de compañeros se enteraron que me retiro y se han pasado por mi escritorio a expresarme sus buenos deseos. Ayer almorcé con una compañera del período de inducción con la que hemos almorzado bastantes veces y le comenté que me retiraba. Salí un poco después de las 18:00. Había planeado dormirme temprano pero luego me entretuve hablando sobre FB con mi amiga más nueva del voluntariado y bajando un material de aprendizaje de inglés que deseo dejarle a mis compañeros.
Hoy me costó levantarme pero llegué a tiempo a mi trabajo. He estado escribiendo y corrigiendo los tres informes que me quedaban pendientes y se los he estado pasando al compañero de mi jefe para que me los revise. En mi hora de almuerzo de este día pasé al banco a depositarle a mis chicos la mensualidad. Realmente me quedaré bastante corto económicamente con este cambio de empleo pero de seguir la tendencia me hubiera quedado pronto también sin empleo. El domingo les comenté a mis chicos que estaba retornando a mi antiguo lugar de trabajo y les pareció magnífico. Empezamos a bromear con que en mi actual trabajo me pasaba más o menos lo de Mr Increíble -Bob-. Salí un poco después de las 5:00 -tempranísimo- y pasé a la biblioteca del CCEG a sacar un par de libros: Negra espalda dle tiempo de Javier Marías y Catalina y Catalina de Sergio Ramírez.
Acabo de hablar con mi nueva jefa, recordándome que debo presentarme el jueves a las 8:00 y pidiéndome una actualización de mi curriculum vitae. Mañana es mi último día en mi actual empleo y el jueves retorno a mi antiguo lugar, en el que sucedía bastante eso de los retornos, el saludo con el que recibíamos a todos era -me imagino que sigue siendo-: La que es vuelve.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
martes, 29 de noviembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Back to back...
Y sucedió, lo que trajeron los últimos días de diciembre es un nuevo trabajo, en mi anterior lugar. No me han gustado las segundas partes y la única vez que retorné a mi trabajo anterior no me fue muy bien: estaba desempleado y me ofrecieron una nueva posición con 'las mismas condiciones', al final salí perdiendo, económicamente hablando, aunque la experiencia estuvo buena. Ahora tengo trabajo -aunque si seguían las cosas igual no me hubiera durado mucho- y regreso con unas condiciones un poco mejores a las que tenía antes, en una nueva función que combina dos áres que me gustan mucho, ante todo, la tecnología.
Se suponía que hoy por la noche me llamaría mi ex compañera -ahora jefa- para confirmarme si si o si no. Me llamó como a media tarde y me indicó que para formalizar la situación le enviara un correo desde mi correo personal -estoy por enviarlo-. Me puse bien nervioso, contento por el cambio y nervioso por la renuncia, etc.
Ayer por la mañana -a las 6:00- me presenté en la nueva oficina de la empresa y como a las 6:30 llegó a evaluarme, el examen era realmente una entrevista técnica pero definitivamente mi ex compañera quería que trabajara con ella: No fue ni siquiera un interrogatorio sino más bien como una puesta en común. Lo interesante de la llegada es que a medio camino debía transbordar de transmetro a autobús pero no llevaba efectivo -llevaba pero no lo encontré- y me tocó caminar como tres kilómetros a las 5:30 de la mañana para llegar a la oficina. Me reencontré con el compañero B y conversamos un poco antes de la evaluación, también me prestó el dinero del bus para ir a mi trabajo. Aún llegué un poco después de las siete a mi oficina y seguí trabajando normalmente. El día costó un poco que pasara, incertidumbre y había dormido poco la noche anterior. Salí como a las 6:30 y planeaba venir a dormirme rápido. Como a las 8:30 me llamó Rx, que estaba fuera de mi casa. Rx me contó que acababan de confirmarla en un nuevo empleo -tenía mes y medio de no trabajar- y la invité a ver una parte de El Viaje de Chihiro, invité también a las tortillas con carne asada. Salí a despedirla un poco después de las 10:00.
Después de la llamada de hoy, al final escribí una nota a mano dirigida a mi jefe, agradeciéndole la oportunidad y aduciendo incompatibilidades con las tareas para renunciar, al preguntarme si tenía otro trabajo le indiqué que no. No me pareció lo adecuado, de acuerdo a las circunstancias mostrar todas mis cartas. Una media hora después me llamó mi jefe y nos reunimos con su jefe, aún intentaron convencerme de que me quedara o al menos que me quedara otro par de meses, o que cambiaría de actividad o que cambiaría de departamente, pero me mantuve en mis trece. Personalmente creo que cuando una relación -de cualquier tipo- ya se envenenó, lo mejor es dejarla por las buenas.
Salí de mi oficina a las 6:30, aún debo trabajar en varias asignaciones -de las ingratas- y trabajar hasta el último día del mes. A partir del uno de diciembre, una nueva aventura comienza.
Hoy cumple 13 años mi hija mayor. Al igual que el cumpleaños anterior de mi hija segunda me había confundido de fecha y tenía en la mente que cumplía el 26. En realidad quien cumple el 26 es mi ex esposa. Llega a las cuatro décadas. Llamé un poco después de las 8 a mi hija pero no me contestó. La llamé nuevamente a las 10 y le deseé un muy feliz cumpleaños. Quedamos en que lo celebrábamos el domingo, planeo comprar un mp3 player -no muy caro- y espero encontrarle un libro adecuado.
Aparentemente no hay visitas este sábado por lo que tendré la mañana disponible para ir a buscarle sus regalos.
Se suponía que hoy por la noche me llamaría mi ex compañera -ahora jefa- para confirmarme si si o si no. Me llamó como a media tarde y me indicó que para formalizar la situación le enviara un correo desde mi correo personal -estoy por enviarlo-. Me puse bien nervioso, contento por el cambio y nervioso por la renuncia, etc.
Ayer por la mañana -a las 6:00- me presenté en la nueva oficina de la empresa y como a las 6:30 llegó a evaluarme, el examen era realmente una entrevista técnica pero definitivamente mi ex compañera quería que trabajara con ella: No fue ni siquiera un interrogatorio sino más bien como una puesta en común. Lo interesante de la llegada es que a medio camino debía transbordar de transmetro a autobús pero no llevaba efectivo -llevaba pero no lo encontré- y me tocó caminar como tres kilómetros a las 5:30 de la mañana para llegar a la oficina. Me reencontré con el compañero B y conversamos un poco antes de la evaluación, también me prestó el dinero del bus para ir a mi trabajo. Aún llegué un poco después de las siete a mi oficina y seguí trabajando normalmente. El día costó un poco que pasara, incertidumbre y había dormido poco la noche anterior. Salí como a las 6:30 y planeaba venir a dormirme rápido. Como a las 8:30 me llamó Rx, que estaba fuera de mi casa. Rx me contó que acababan de confirmarla en un nuevo empleo -tenía mes y medio de no trabajar- y la invité a ver una parte de El Viaje de Chihiro, invité también a las tortillas con carne asada. Salí a despedirla un poco después de las 10:00.
Después de la llamada de hoy, al final escribí una nota a mano dirigida a mi jefe, agradeciéndole la oportunidad y aduciendo incompatibilidades con las tareas para renunciar, al preguntarme si tenía otro trabajo le indiqué que no. No me pareció lo adecuado, de acuerdo a las circunstancias mostrar todas mis cartas. Una media hora después me llamó mi jefe y nos reunimos con su jefe, aún intentaron convencerme de que me quedara o al menos que me quedara otro par de meses, o que cambiaría de actividad o que cambiaría de departamente, pero me mantuve en mis trece. Personalmente creo que cuando una relación -de cualquier tipo- ya se envenenó, lo mejor es dejarla por las buenas.
Salí de mi oficina a las 6:30, aún debo trabajar en varias asignaciones -de las ingratas- y trabajar hasta el último día del mes. A partir del uno de diciembre, una nueva aventura comienza.
Hoy cumple 13 años mi hija mayor. Al igual que el cumpleaños anterior de mi hija segunda me había confundido de fecha y tenía en la mente que cumplía el 26. En realidad quien cumple el 26 es mi ex esposa. Llega a las cuatro décadas. Llamé un poco después de las 8 a mi hija pero no me contestó. La llamé nuevamente a las 10 y le deseé un muy feliz cumpleaños. Quedamos en que lo celebrábamos el domingo, planeo comprar un mp3 player -no muy caro- y espero encontrarle un libro adecuado.
Aparentemente no hay visitas este sábado por lo que tendré la mañana disponible para ir a buscarle sus regalos.
lunes, 21 de noviembre de 2011
Lunes... casi diciembre...
El viernes cené en mi habitación -asado, papas de bolsa y gaseosa-, leí bastante La Lanza Sagrada y ví una parte de El Viaje de Chihiro. Dejé en remojo mis tres pantalones de uniforme y el saco. El sábado me levanté a lavar la ropa que había dejado en remojo, desayuné y me fuí al restaurante de costumbre para la visita de la mañana. Estaban ya a esa hora cerrando el periférico pues era el día del desfile navideño de uno de los bancos más grandes del país.
La visita de la mañana la realizamos en el hospital pediátrico al que acudí con el otro grupo de visita hace unas tres semanas. Eramos siete sonriseros y nos movimos por todo el hospital, jugando con los niños, regalando globos y conversando con las familias y los pacientes en todo el hospital. Terminamos la visita a las 12:00 y el voluntario que vive en la misma colonia nos pasó a dejar al Taco de costumbre. Le devolví el sueter a mi nueva amiga voluntaria y estuve en el restaurante hasta las 2:00 que nos dirigimos al hospital de cardiología en donde era la visita de la tarde.
Después de la visita nos quedamos en el periférico un rato con varios de los sonriseros pero la multitud era excesiva. Con un voluntario que toma el autobus a su casa en la última estación del transmetro caminamos a la segunda estación más cercana a mi casa y nos despedimos allí. Pasé un rato a la casa del voluntario que vive en la misma colonia -solo habían otras dos voluntarias- y cené y conversamos un par de horas. Me vine un poco antes de las 11:00 y me quedé leyendo hasta casi la 1 de la mañana La Lanza Sagrada.
El domingo me levanté a las 9:00, no había dejado el despertador y la bulla de mis vecinos me indicó que ya era tarde. Afortunadamente tenía bastante ordenada la habitación. Fuí por mis chicos a las 9:30 y nos venimos un rato a mi habitación. La grande y el pequeño ya dominan completamente el cubo. La segunda ya puede armarlo sin instrucciones aunque se frustra cuando se confunde en el último paso. Fuimos a la Feria del Café -creo que hemos ido los últimos tres años- pero las atracciones para chicos van reduciéndose cada año. Creo que el otro año ya no iremos. Igual, mis chicas se subieron a un juego que se llama Eurobungee y mi hijo menor también se había subido pero se aterró con el primer movimiento vertical y pidió que lo bajaran. Debo encontrar una forma de que aumente su seguridad pero no se me ocurre aún una buena.
Después de la feria -un poco después del mediodía- compramos un par de pizzas y almorzamos en la Avenida Las Américas. Nos estuvimos un rato en el lugar y luego nos venimos a mi habitación. Estuvimos leyendo un rato y luego vimos una parte de El Viaje de Chihiro. Los fuí a dejar a las 18:00 horas, pasé comprando pan y cené leyendo La lanza sagrada. Había planeado leer hasta altas horas de la noche pero un poco antes de las 7:00 empecé a dormitar y mejor me levanté a lavarme los dientes y me dormí. Puse el reloj para las 5:30.
El teléfono sonó a las 5:30, pero fiel a mi costumbre de los últimos días le fui dando snooze hasta las 6:20 o así. Mi hija mayor me había dicho ayer que debía recargar el teléfono pero por dormirme temprano no lo hice. En el camino al trabajo -y al recibir un mensaje de mi nueva amiga- la batería empezó a marcar rojo. Como tenía que usar hoy el teléfono por la reunión con mi ex compañera, traté de no utilizarlo mucho y al mediodía en vez de almorzar me dirigí a un cibercafé con la esperanza de encontrar un cable USB para cargarlo. Pagué por media hora de internet -y no almorcé- para actualizar mis correos, no encontré el cable y traté de no usar mucho el teléfono, igual recibí un par de mensajes más de mi amiga, recargué el saldo y mis hijas me llamaron -y luego les devolví la llamada-.
Un poco después del almuerzo llamé a mi ex compañera y confirmé la reunión para las 6:30. Un poco después de las cinco me llamó para decirme que nos reuniéramos cerca de mi trabajo pues su padre estaba hospitalizado en el seguro social a una cuadra del lugar y nos convenía a ambos la reunión cerca del mismo. La llamé a las 6:00 y nos reunimos en un restaurante a una cuadra de mi trabajo.
El trabajo que me ofreció se ve muy bien, es de seguir con tecnología y una parte de calidad. La tecnología es el foco. Creo que debe consultar con su jefe mi aspiración salarial pues le dije una cantidad con la que quedaría igual a como estoy ahora -un poquito más de lo que tenía antes, creo-. Conversamos casi una hora, del trabajo, de la vida, etc. Su padre ha sufrido dos infartos hace poco y los doctores no le dan muchas esperanzas. Me presentó a su madre y a su hermana.
Quedamos en que mañana a las 6:00 llego a la oficina -me queda un poco a trasmano- a evaluarme de temas de calidad. El miercoles se reunen y el jueves deciden quien de los tres candidatos es el elegido. El día de inicio es el 1 de diciembre. Tengo unos enormes deseos de que las cosas se den. No es una oportunidad así como que tan brillante, el software no es perfecto y la empresa que lo usa estima que en uno o dos años dejará lo sustituirá. De todos modos son dos años en los que puedo especializarme allí, moverme a otro departamento o buscar nuevos horizontes, mientras en mi trabajo actual languidezco cada día. Igual si no se dá debo de tratar de seguir trabajando lo mejor que puedo en donde estoy ahora mismo.
Veremos que traen los últimos días de noviembre.
La visita de la mañana la realizamos en el hospital pediátrico al que acudí con el otro grupo de visita hace unas tres semanas. Eramos siete sonriseros y nos movimos por todo el hospital, jugando con los niños, regalando globos y conversando con las familias y los pacientes en todo el hospital. Terminamos la visita a las 12:00 y el voluntario que vive en la misma colonia nos pasó a dejar al Taco de costumbre. Le devolví el sueter a mi nueva amiga voluntaria y estuve en el restaurante hasta las 2:00 que nos dirigimos al hospital de cardiología en donde era la visita de la tarde.
Después de la visita nos quedamos en el periférico un rato con varios de los sonriseros pero la multitud era excesiva. Con un voluntario que toma el autobus a su casa en la última estación del transmetro caminamos a la segunda estación más cercana a mi casa y nos despedimos allí. Pasé un rato a la casa del voluntario que vive en la misma colonia -solo habían otras dos voluntarias- y cené y conversamos un par de horas. Me vine un poco antes de las 11:00 y me quedé leyendo hasta casi la 1 de la mañana La Lanza Sagrada.
El domingo me levanté a las 9:00, no había dejado el despertador y la bulla de mis vecinos me indicó que ya era tarde. Afortunadamente tenía bastante ordenada la habitación. Fuí por mis chicos a las 9:30 y nos venimos un rato a mi habitación. La grande y el pequeño ya dominan completamente el cubo. La segunda ya puede armarlo sin instrucciones aunque se frustra cuando se confunde en el último paso. Fuimos a la Feria del Café -creo que hemos ido los últimos tres años- pero las atracciones para chicos van reduciéndose cada año. Creo que el otro año ya no iremos. Igual, mis chicas se subieron a un juego que se llama Eurobungee y mi hijo menor también se había subido pero se aterró con el primer movimiento vertical y pidió que lo bajaran. Debo encontrar una forma de que aumente su seguridad pero no se me ocurre aún una buena.
Después de la feria -un poco después del mediodía- compramos un par de pizzas y almorzamos en la Avenida Las Américas. Nos estuvimos un rato en el lugar y luego nos venimos a mi habitación. Estuvimos leyendo un rato y luego vimos una parte de El Viaje de Chihiro. Los fuí a dejar a las 18:00 horas, pasé comprando pan y cené leyendo La lanza sagrada. Había planeado leer hasta altas horas de la noche pero un poco antes de las 7:00 empecé a dormitar y mejor me levanté a lavarme los dientes y me dormí. Puse el reloj para las 5:30.
El teléfono sonó a las 5:30, pero fiel a mi costumbre de los últimos días le fui dando snooze hasta las 6:20 o así. Mi hija mayor me había dicho ayer que debía recargar el teléfono pero por dormirme temprano no lo hice. En el camino al trabajo -y al recibir un mensaje de mi nueva amiga- la batería empezó a marcar rojo. Como tenía que usar hoy el teléfono por la reunión con mi ex compañera, traté de no utilizarlo mucho y al mediodía en vez de almorzar me dirigí a un cibercafé con la esperanza de encontrar un cable USB para cargarlo. Pagué por media hora de internet -y no almorcé- para actualizar mis correos, no encontré el cable y traté de no usar mucho el teléfono, igual recibí un par de mensajes más de mi amiga, recargué el saldo y mis hijas me llamaron -y luego les devolví la llamada-.
Un poco después del almuerzo llamé a mi ex compañera y confirmé la reunión para las 6:30. Un poco después de las cinco me llamó para decirme que nos reuniéramos cerca de mi trabajo pues su padre estaba hospitalizado en el seguro social a una cuadra del lugar y nos convenía a ambos la reunión cerca del mismo. La llamé a las 6:00 y nos reunimos en un restaurante a una cuadra de mi trabajo.
El trabajo que me ofreció se ve muy bien, es de seguir con tecnología y una parte de calidad. La tecnología es el foco. Creo que debe consultar con su jefe mi aspiración salarial pues le dije una cantidad con la que quedaría igual a como estoy ahora -un poquito más de lo que tenía antes, creo-. Conversamos casi una hora, del trabajo, de la vida, etc. Su padre ha sufrido dos infartos hace poco y los doctores no le dan muchas esperanzas. Me presentó a su madre y a su hermana.
Quedamos en que mañana a las 6:00 llego a la oficina -me queda un poco a trasmano- a evaluarme de temas de calidad. El miercoles se reunen y el jueves deciden quien de los tres candidatos es el elegido. El día de inicio es el 1 de diciembre. Tengo unos enormes deseos de que las cosas se den. No es una oportunidad así como que tan brillante, el software no es perfecto y la empresa que lo usa estima que en uno o dos años dejará lo sustituirá. De todos modos son dos años en los que puedo especializarme allí, moverme a otro departamento o buscar nuevos horizontes, mientras en mi trabajo actual languidezco cada día. Igual si no se dá debo de tratar de seguir trabajando lo mejor que puedo en donde estoy ahora mismo.
Veremos que traen los últimos días de noviembre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)