El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
martes, 18 de septiembre de 2012
Ex'es y Concursos...
Estas mañanas -o una de estas- estuve pensando en Al, en como a más de un año que no nos vemos ni hablamos aún la extraño. Es extraño. Realmente.
Hoy por la mañana me llamó LG. Con Al terminamos -maso- de mutuo acuerdo. Al menos ambos nos gritamos por teléfono. Ella me sacó de FB y yo la saqué de cualquier directorio de contacto. Sin embargo, seis o siete meses después -al final del año pasado- le envié un mensaje por FB, comentándole que había sido una de los mejores eventos de mi año. No recibí ninguna respuesta y lo dejé allí.
Con LG, por otra parte, la cosa fue diferente. Yo la corté. Ella insistió y yo corté completamente la comunicación. Especialmente luego de que después de intentar seguir siendo amigos normales, ella insistió en que siguieramos siendo pareja. Nos hemos visto en visitas -ella está en el grupo de mi mejor amiga de FdS- pero nos hemos mantenido apartados.
Hoy me llamó LG. Para preguntarme sobre el nombre de un restaurante chino en el que almorzamos alguna vez pues supuestamente debía organizar un evento. I just rolled my eyes pues me recordó una excusa que alguna vez usó mi ex esposa para volvernos a ver cuando aún eramos novios. A LG le indiqué la información que necesitaba y le deseé buena suerte.
Por la tarde me llamaron los organizadores del certamen de relatos cortos en el que me llevé el primer premio hace un par de años. Otra vez estoy de finalista y me invitaron a acudir el viernes a las 5:30 a un centro cultural en la zona histórica de la ciudad. Mi hija segunda también es finalista por lo que la llamé al salir de la oficina para contarle y ofrecerle asistir juntos al evento. Espero que me den a los tres el viernes.
El viernes tengo libre. Se suponía que tenía vacaciones ayer, hoy y mañana pero -para variar- a mi jefa se le olvidaron las fechas y yo no insistí mucho, pues este día era el examen final de un curso de contabilidad que estoy llevando en la oficina y me hubiera tocado llegar un par de horas -al final el examen tardó tres horas y no pude terminarlo-. Le pedí a mi jefa el viernes -espero visitar por la mañana con mi mejor amiga del voluntariado-, el lunes y el martes -espero visitar la unidad de oncología pediátrica a donde asistí casi seis meses hace un par de años-.
Para finalizar el día fuí a un evento de capacitación de la asociación de gerentes de por acá. Le pedí aventón al compañero de la oficina que nos apoya con el club de lectura. Al final, la conferencia estuvo regular, peero, al salir del salón encontré a Al. Nos saludamos como dos amigos que no se han visto en mucho tiempo y, como ella andaba acompañada -creo-, quedamos en hablar otro día más tranquilamente. Y bueno.
domingo, 26 de agosto de 2012
El inquisidor... quinto aniversario de Fábrica de Sonrisas
Hace un par de años o algo así conseguí en una de las librerías de usados del centro La Canción de Salomón. Recuerdo que me costó como 1.5 de dolar o algo así. El libro me gustó, no solo porque es de la primer mujer negra en obtener el nobel de literatura sino por el estilo de narración que utiliza. Cultura negra.
Antes de ir a la visita hace dos sábados encontré a un voluntario leyendo El Inquisidor. Quedamos en que intercambiaríamos los libros ayer. Estoy ahora leyendo la historia de un inquisidor italiano, escrito por un argentino. Desde hace un mes o así he estado leyendo Stephen King, primero Mientras Escribo, luego Saco de Huesos, La Milla Verde y La Zona Muerta. Además, hemos tratado -con mi jefe- de revivir el grupo de lectura que tenían el año pasado en la oficina. Nos juntamos seis personas en el área de café de un Mc Donalds, el miércoles pasado, para comentar el primer capítulo de Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida, de Dale Carnegie. No leo ahora muchos libros de este tipo pero me llamó la atención el reunirnos a conversar sobre libros.
Con mi jefe la relación no ha mejorado, es más, creo que se ha deteriorado más. Tengo cada vez menos paciencia con sus actos de inmadurez. Estuve hace unas dos o tres semans en conversaciones con mi ex jefa -via Skipe- sobre una oportunidad en la empresa en la que ella trabaja ahora. Supuestamente había pero para una posición que se mueve bastante entre países. Creo que, a menos que haya una real emergencia, pasaré de una posición de ese tipo. Los domingos con mis hijos son prioridad.
El viernes al mediodía se realizó una reunión en mi oficina para entregar los certificados del curso de reportes en el que estuve participando el mes anterior. Sorpresivamente -para mí mismo- fuí la nota más alta del curso y me entregaron una nota especial, del instructor del curso y el jefe máximo, además de los diplomas que me amparan como programador de una lenguaje de bases de datos y reporterías.
No he visto Batman, ni Spiderman, ni La Era del Hielo 4 ni ninguna de las películas que han estrenado últimamente. Simplemente no he encontrado con quien ir a verlas. Hace una semana o así mi ex esposa me convocó a su casa para que conversáramos con mi chica mayor. La adolescencia entró completamente en su vida y parece que va a perder matemáticas este año. Qué vaina.
Ayer se celebró el quinto aniversario de Fábrica de Sonrisas, el voluntariado que -lo repito- salvó mi vida hace un par de años. Cada año ha estado variando la forma de celebrar el aniversario. Hace dos años tuvimos un combate general en el lodo en el que terminé tirando mis zapatos y ropa que utilicé ese día. El año pasado se trató de organizar una pequeña feria tipo pueblo. No fue tan tan atractiva. Este año se organizó una serie de visitas masivas, incluyendo a los voluntarios de las sedes del interior y de El Salvador. Nuestro bus -eran como veinte- y otro nos dirigimos al hospital psiquiátrico de una de las zonas de la periferia de la ciudad. Terribles las condiciones en las que viven los internos. Al final de la visita estuve conversando en inglés con uno de los paciente durante una media hora o así.
De hecho había contactado a una chica de El Salvador un par de días antes de la visita y nos conocimos y estuvimos conversando un poco fuera de la fiesta que se celebró anoche. No soy fanático de fiestas - no me gusta bailar- pero me pareció que estaría animada ya que se había anunciado la presencia de un par de grupos de reggae. Al final la fiesta no estuvo tan tan bien. Si llegó la banda de reggae y un par de DJ's, estuvimos bailando en grupo con varios de los que habíamos visitado por la mañana. Un poco después de las nueve acompañé a mi mejor amiga del voluntariado a la plaza frente a la que se celebraba la fiesta pues necesitaba aire fresco. Allí me reencontré con mi nueva amiga salvadoreña y estuvimos como una hora conversando entre todos. El voluntario que vive en la misma colonia me llamó un poco antes de las diez para comentarme que se retiraba de la fiesta y ofrecerme jalón a mi casa. Aún pasamos a cenar a un Mc Donald's -yo un Mc Flurry-.
Desde hace un par de día estoy llevando un diario de mis gastos -creo que es otra vez esa época del año-, pues lo que usualmente utilizo en un mes lo gasté esta vez en tres semanas. Quiero comprobar cual es el nivel real de mis gastos. Lo que planeo hacer es ver cuantos días me dura realmente lo que había contemplado -desde hace casi cuatro años- para gastar en un mes.
Antes de ir a la visita hace dos sábados encontré a un voluntario leyendo El Inquisidor. Quedamos en que intercambiaríamos los libros ayer. Estoy ahora leyendo la historia de un inquisidor italiano, escrito por un argentino. Desde hace un mes o así he estado leyendo Stephen King, primero Mientras Escribo, luego Saco de Huesos, La Milla Verde y La Zona Muerta. Además, hemos tratado -con mi jefe- de revivir el grupo de lectura que tenían el año pasado en la oficina. Nos juntamos seis personas en el área de café de un Mc Donalds, el miércoles pasado, para comentar el primer capítulo de Cómo suprimir las preocupaciones y disfrutar de la vida, de Dale Carnegie. No leo ahora muchos libros de este tipo pero me llamó la atención el reunirnos a conversar sobre libros.
Con mi jefe la relación no ha mejorado, es más, creo que se ha deteriorado más. Tengo cada vez menos paciencia con sus actos de inmadurez. Estuve hace unas dos o tres semans en conversaciones con mi ex jefa -via Skipe- sobre una oportunidad en la empresa en la que ella trabaja ahora. Supuestamente había pero para una posición que se mueve bastante entre países. Creo que, a menos que haya una real emergencia, pasaré de una posición de ese tipo. Los domingos con mis hijos son prioridad.
El viernes al mediodía se realizó una reunión en mi oficina para entregar los certificados del curso de reportes en el que estuve participando el mes anterior. Sorpresivamente -para mí mismo- fuí la nota más alta del curso y me entregaron una nota especial, del instructor del curso y el jefe máximo, además de los diplomas que me amparan como programador de una lenguaje de bases de datos y reporterías.
No he visto Batman, ni Spiderman, ni La Era del Hielo 4 ni ninguna de las películas que han estrenado últimamente. Simplemente no he encontrado con quien ir a verlas. Hace una semana o así mi ex esposa me convocó a su casa para que conversáramos con mi chica mayor. La adolescencia entró completamente en su vida y parece que va a perder matemáticas este año. Qué vaina.
Ayer se celebró el quinto aniversario de Fábrica de Sonrisas, el voluntariado que -lo repito- salvó mi vida hace un par de años. Cada año ha estado variando la forma de celebrar el aniversario. Hace dos años tuvimos un combate general en el lodo en el que terminé tirando mis zapatos y ropa que utilicé ese día. El año pasado se trató de organizar una pequeña feria tipo pueblo. No fue tan tan atractiva. Este año se organizó una serie de visitas masivas, incluyendo a los voluntarios de las sedes del interior y de El Salvador. Nuestro bus -eran como veinte- y otro nos dirigimos al hospital psiquiátrico de una de las zonas de la periferia de la ciudad. Terribles las condiciones en las que viven los internos. Al final de la visita estuve conversando en inglés con uno de los paciente durante una media hora o así.
De hecho había contactado a una chica de El Salvador un par de días antes de la visita y nos conocimos y estuvimos conversando un poco fuera de la fiesta que se celebró anoche. No soy fanático de fiestas - no me gusta bailar- pero me pareció que estaría animada ya que se había anunciado la presencia de un par de grupos de reggae. Al final la fiesta no estuvo tan tan bien. Si llegó la banda de reggae y un par de DJ's, estuvimos bailando en grupo con varios de los que habíamos visitado por la mañana. Un poco después de las nueve acompañé a mi mejor amiga del voluntariado a la plaza frente a la que se celebraba la fiesta pues necesitaba aire fresco. Allí me reencontré con mi nueva amiga salvadoreña y estuvimos como una hora conversando entre todos. El voluntario que vive en la misma colonia me llamó un poco antes de las diez para comentarme que se retiraba de la fiesta y ofrecerme jalón a mi casa. Aún pasamos a cenar a un Mc Donald's -yo un Mc Flurry-.
Desde hace un par de día estoy llevando un diario de mis gastos -creo que es otra vez esa época del año-, pues lo que usualmente utilizo en un mes lo gasté esta vez en tres semanas. Quiero comprobar cual es el nivel real de mis gastos. Lo que planeo hacer es ver cuantos días me dura realmente lo que había contemplado -desde hace casi cuatro años- para gastar en un mes.
lunes, 16 de julio de 2012
Permanencia total...
Busqué en internet un antónimo para el cambio... es más o menos como me siento por estos días. Creo que por primera vez en la vida del blog -más de dos años- pasé un mes sin ingresar ninguna nueva entrada. No le veía el sentido. Creo que por el tiempo en que dejé de escribir leí que Saramago había pasado más de cuarenta años sin escribir porque no había encontrado algo que decir. Me pareció interesante.
Me gustaría creer en algo. O talvéz me gustaría creer en algo similar a la mayoría de la gente. Dios, prosperidad, felicidad, qué se yo?. Por estos días ya hasta me parece un sueño -por la diferencia con mi actual realidad- los seis meses que asistí a un templo Zen. En esa época tenía la firme creencia que no seguiría buscando una forma de encontrar paz, sentido o perspectiva.
He continuado visitando -más o menos- con mi grupo de voluntarios. No con los grupos de visita con los que estoy anotado oficialmente sino con el de mi mejor amiga y con otro elegido al azar el último sábado. La otra semana se supone que haremos una actividad especial con los voluntarios ya graduados. En dos semanas se viene la convocatoria para la décima generación.
Con mi grupo de los sábados por la noche se he reunido algunas semanas y otras me he quedado en mi habitación a cenar.
Mi hija segunda cumple doce años en diez días. Le regalaré su primer teléfono celular. He estado llegandoa ver la computadora -que no hay forma que trabaje como espero- durante las noches de miercoles de los últimos dos meses o así. Tuve una conversació más o menos extensa con mi ex esposa hace como dos meses y ahora podemos conversar sin tanta carga emocional. Mis chicos siguen yendo al conservatorio.
Los martes y jueves me he estado quedando por tres semanas -y faltan como otras cinco- recibiendo un curso de Reporting Services. El trabajo sigue casi igual. No puedo quejarme. No sirve de nada, en todo caso.
El mes pasado leí Cometas en el cielo, En nombre de la rosa y una parte de Mientras escribo de Stephen King. Planeo participar nuevamente en el concurso de relato corto en el que me llevé el primer lugar hace un par de años.
Hace un par de sábados me encontré a un viejo conocido, en el restaurante en el cual usualmente almorzamos con mi grupo de visita. Me comentó que se dedica a coaching empresarial y me propuso que nos reuniéramos a tomar un cafecito cualquier día. Aún no lo he llamado. También se dedica a contratar personal.
Terminé de ver House y ví el último capítulo de la temporada de The Big Bang Theory. Ví en el cine The Avengers y Men in Black III. Empecé a ver The Newsroom. He estado tratando de conseguir videos de valores y cuestiones de ese tipo para compartirlos con mis chicos los domingos.
No se si viene a cuento pero me suena mucho este libro: La insoportable levedad del ser...
Me gustaría creer en algo. O talvéz me gustaría creer en algo similar a la mayoría de la gente. Dios, prosperidad, felicidad, qué se yo?. Por estos días ya hasta me parece un sueño -por la diferencia con mi actual realidad- los seis meses que asistí a un templo Zen. En esa época tenía la firme creencia que no seguiría buscando una forma de encontrar paz, sentido o perspectiva.
He continuado visitando -más o menos- con mi grupo de voluntarios. No con los grupos de visita con los que estoy anotado oficialmente sino con el de mi mejor amiga y con otro elegido al azar el último sábado. La otra semana se supone que haremos una actividad especial con los voluntarios ya graduados. En dos semanas se viene la convocatoria para la décima generación.
Con mi grupo de los sábados por la noche se he reunido algunas semanas y otras me he quedado en mi habitación a cenar.
Mi hija segunda cumple doce años en diez días. Le regalaré su primer teléfono celular. He estado llegandoa ver la computadora -que no hay forma que trabaje como espero- durante las noches de miercoles de los últimos dos meses o así. Tuve una conversació más o menos extensa con mi ex esposa hace como dos meses y ahora podemos conversar sin tanta carga emocional. Mis chicos siguen yendo al conservatorio.
Los martes y jueves me he estado quedando por tres semanas -y faltan como otras cinco- recibiendo un curso de Reporting Services. El trabajo sigue casi igual. No puedo quejarme. No sirve de nada, en todo caso.
El mes pasado leí Cometas en el cielo, En nombre de la rosa y una parte de Mientras escribo de Stephen King. Planeo participar nuevamente en el concurso de relato corto en el que me llevé el primer lugar hace un par de años.
Hace un par de sábados me encontré a un viejo conocido, en el restaurante en el cual usualmente almorzamos con mi grupo de visita. Me comentó que se dedica a coaching empresarial y me propuso que nos reuniéramos a tomar un cafecito cualquier día. Aún no lo he llamado. También se dedica a contratar personal.
Terminé de ver House y ví el último capítulo de la temporada de The Big Bang Theory. Ví en el cine The Avengers y Men in Black III. Empecé a ver The Newsroom. He estado tratando de conseguir videos de valores y cuestiones de ese tipo para compartirlos con mis chicos los domingos.
No se si viene a cuento pero me suena mucho este libro: La insoportable levedad del ser...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)