Increible -o quizá no tanto- lo que pueden cambiar las cosas de un día para otro. Y quizá no tan increíble porque todo está siempre en cambio, pero cuando algo es extremo -desde nuestro punto de vista- nos quedamos como en shock.
Como ayer.
Me levanté temprano -no tanto como el día anterior- y me dirigí a la oficina, en donde estuvo el día bien. De hecho nos reunimos con mi jefa y los representantes de otras dos áreas a revisar el documento por el que me había estado quedando tardísimo la semana anterior. El documento estuvo bastante bien de acuerdo a la opinión de los asistentes a la reunión.
A la hora del almuerzo me dirigí al edificio en el que trabajé a finales del año antepasado para tratar de recuperar Mil Soles Esplendidos. No estaba la persona a quien se lo presté. Un poco después de mediodía llamé a mi hija mayor y me contestó la mediana, me comento que andaban por la universidad pues tenían que investigar una tarea. Me comentaron que andaban solas ellas dos. Llamé después a mi pequeño y conversamos un momento.
Por la tarde estuve realizando las modificaciones -pocas- que pidieron en el documento y lo terminé y envié a las 8:00 pm. Había recibido un mensaje unos quince minutos antes pero no lo había leído. Mi jefa pasó a dejarme a una estación del Transmetro y cuando lo abordé leí el mensaje. Era de mi ex esposa, pidiéndome que pasara a su casa para conversar. La llamé comentándole que estaba tomando el autobús y que podía llegar como en una hora. Tranquilamente me dijo que estaba bien.
Pasé a mi habitación a cambiarme de ropa y me fuí a la casa de mis peques. Mi ex esposa me recibió fríamente y empezó co la perorata de costumbre 'que si no me importaban mis peques, que no me involucraba, con ellos, etc etc etc'. También me indicó que ya no estudiaría los sábados y que volvíamos al régimen anterior. Luego me comentó que mi hija mayor se había auto infligido cortes en el antebrazo. O lo insinuó y luego conversé con mi chica mayor y me dijo que así era.
Estuvimos conversando una media hora o algo así con mi hija mayor. Estaba bastante alterada por lo que había hecho. Deprimida. Ansiosa. Muchas emociones realmente. Al final lo que pasó fue que la discusión que tuvimos con mi ex esposa el domingo no fue tan discreta como yo había esperado. Cada uno de mis chicos se metió a su habitación a leer o a dibujar. Y mi hija mayor me comentó que estaba en su habitación y tenía ganas de salir a gritarnos que dejáramos de discutir.
Que ya estábamos separados y que no había sentido en la discusión. Realmente coincido con sus pensamientos. En fin, tenía ganas de hacer algo violento y tomó la navaja que usa para su curso de electricidad -la punta no tenía filo- y se hizo casi una decena de pequeños cortes en el antebrazo. Dice que le dolió bastante porque la punta estaba sin filo. Lo tremendo es que pasé la tarde del domingo con ellos y no noté lo que había pasado.
Estuvimos conversando un rato. Yo tratando de comprender un poco la situación y ella asegurándome que no volvería a suceder. Lloramos un poco ambos. Luego los envié a arreglar sus mochilas para la escuela de hoy. Mi hijo llegó un poco después y estuvimos conversando un poco de la vida cotidiana.
Luego intenté hablar con mi ex esposa pero ahora -según ella- ya es muy tarde. No iba a iniciar la discusión nuevamente así que me fuí a despedir de mis chicos. Mi hija mayor aún estaba con los ojos llorosos. Me vine a mi habitación casi a las diez y estuve leyendo un poco en internet sobre el fenómeno de la automutilación en los adolescentes. Interesante el tema. Lo interesante también es que ese día había comprado en la oficina un lapiz humedecedor para mi hija mayor pues se daña constantemente los labios. O sea, debí haberlo visto venir.
Vuelve la rutina de los sábados. Al menos retorno a las visitas. Debo ver como trato de darle mejores herramientas a mis hijos para que gestionen sus enojos, frustraciones o tristezas. Estuve luego viendo un poco de Route Irish y me dormí casi un poco después de las once.
Hoy me costó levantarme. Al igual que ayer puse el reloj para las cinco y media pues tenía planes de levantarme a leer un poco Project Management for Dummies, al final me levanté un poco después de las seis. Preparé un poco de avena y me fuí a la oficina. A donde llegué a las 8:03. Me llevé también mi tablero de ajedrez. Estuve trabajando en la mañana en un listado de proyectos que debo ayudar a gestionar y al mediodía pasé al edificio frente a nuestro edificio para trasladar dinero de mi cuenta de ahorros a la de mi ex esposa: el gasto mensual.
Por la tarde continué trabajando en el documento que llevo entre manos. Salí finalmente de mi oficina a las seis. Me vine en el Transmetro y un poco después de las siete estaba entrando a mi casita. Con una torta para la cena. El lunes y ayer para el almuerzo únicamente había comido avena. Este día mandé a comprar un almuerzo. Un poco antes de salir estuve conversando con los dos compañeros que entraron en la misma semana que yo pues por costumbre de la oficina debemos invitarlos a desayuno o almuerzo con nuestro primer sueldo.
Acabo de bajar un libro de SharePoint pues todo indica que me quedaré administrando la distribución de los documentos en la oficina. Veremos como va eso.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
miércoles, 30 de enero de 2013
lunes, 28 de enero de 2013
A long long weekend...
El jueves pasado me levanté un poco más temprano que el día anterior, preparé y llevé para el almuerzo zanahoria rallada con atún. Como a media mañana nos convocaron a la sala de reuniones para la celebración del cumpleaños de mi jefa: pastel y tacos. Realmente estoy gastando un montón en este nuevo trabajo con tantas celebraciones y reuniones. Después de la reunión le dí el regalo a mi jefa.
En la segunda reunión de presentación de resultados nos dieron un buen sandwich. Como he estado trabajando en un procedimiento super extenso no salí a almorzar -igual habíamos perdido bastante tiempo en las reuniones-, me quedé en mi escritorio con mi ensalada. Por la tarde continué con la misma asignación y salí finalmente como a las ocho. Fuí el último en salir, le había preguntado a la compañera que se fue unos veinte minutos antes sobre el procedimiento de cierre y supuestamente además de apagar todo y desconectar el microondas y el oasis debía echar llave. Pero no tengo. Dejé la oficina sin cerrar.
El viernes era el cumpleaños de mi jefa y había pedido el día libre. Continué todo el día con la misma asignación de la semana y no iba a salir a almorzar pero la compañera que llegó el mismo día que yo me invitó a la sala en la que se almuerza usualmente y los acompañé como media hora. Luego continué con la tarea que he llevado entre manos. Me había hecho el propósito de no salir muy tarde pero al final salí a las ocho de la noche, iba a salir como diez minutos antes pues creo que el Transmetro deja de pasar más temprano los viernes pero cuando me fuí a despedir de la supervisora que aún estaba en la oficina me ofreció aventón si la esperaba cinco minutos.
El voluntario que vive en la misma colonia me había enviado un sms para cenar como de costumbre pero vine muy tarde. Como a las ocho y media pasé por el puesto de asados y me vine a cenar a mi habitación. Viendo Abraham Lincoln Cazador de vampiros y cargándole tiempo de aire a mi celular. Me dormí un poco antes de las once de la noche.
El sabado estuvo buenísimo. Llegué a la casa de mis chicos como a las ocho y media -mi ex esposa aún no se había retirado- y estuvimos haciendo un poco de tarea antes de ir a un supermercado a realizar las compras del almuezo. Retornamos a la casa de mis peques y preparamos carne adobada y ensalada de aguacate, pepino y tomate. Lo acompañamos con frijoles de bolsa y coditos con mayonesa. Por la tarde fuímos con mis peques por unos útiles que necesitaban y luego pasamos a la biblioteca a leer un poco y bajar un poco de información que necesitaban para sus tareas.
Retornándo de la biblioteca vimos que su madre venía en camino y sólamente los pasé a dejar a su casa. Eran las cinco de la tarde. Vine a mi habitación a cenar tamal y té con panito y luego estuve leyendo un poco y viendo algunos videos en mi portátil. El voluntario que vive en la misma colonia me había enviado otro mensaje para que los acompañara a cenar con el grupo del sábado por la noche pero tenía que lavar ropa y debía levantarme a las cinco de la mañana el domingo. Ignoré el mensaje.
El domingo me levanté un poco después de las cinco y diez, les había comentado a mis chicos que tenía una reunión en mi trabajo y que llegaría por ellos a la una y media, también le avisé a mi ex esposa quien no tuvo inconvenientes. Un poco antes de las seis me dirigí al Burger King de Calle Martí pues habíamos quedado con los compañeros de la oficina de juntarnos a desayunar antes de dirigirnos a una reunión masiva del trabajo. Llegó la mayoría de los compañeros al restaurante y desayunamos en grupo, luego nos dirigimos a un estadio en el norte de la ciudad.
Hubo bastante desorden en la cuestión de los parqueos y al final el envento inició una hora después de las siete y media que habían convocado. En la entrada nos entregaban una playera y una gorra de la institución. El evento tuvo como objetivo anunciar los logros del año pasado y las metas para el presente. Hubo discursos, reconocimientos, música, incluso partimos algunas tablas al estilo karate. Me retiré del lugar como a las once y media pues luego solo restaba el almuerzo y juegos para los que se quisieran quedar.
Llamé a mi chica mayor comentándole que llegaría temprano y acepté el aventón que un compañero me ofreció. Sin embargo, el automovil del compañero estaba completamente rodeado y preferí tomar un autobús. Llegué a la casa de mis peques un poco después de las doce y me dia y creí que únicamente pasaría por ellos para traerlos a mi habitación. Mi hija segunda me comentó que su madre quería hablar conmigo y entré a la casa a conversar. Si se le puede llamar así a el drama que arma mi ex esposa cuando las cosas no van como ella espera.
Por principio me indicó que ya no tendría a mis chicos los sábados, pues se estaban atrasando en sus tareas escolares, etcétera, etcétera, etcétera. En otras ocasiones simplemente me he retirado para evitar conflictos, esta vez me puse firme en que no lo aceptaría y luego de más tensión y reclamos quedamos en que continuamos los sábados. Al final salimos re tarde con mis chicos. Los traje a mi habitación a que dejaran las cosas de sus tareas y fuímos a almorzar a Mc Donalds. No fue realmente un buen domingo. Me costó sobreponerme al estado de ánimo.
Almorzamos en Mc Donalds y compramos unos helados en Campero luego pasamos un rato a la biblioteca en donde mi hija mayor terminó de leer un libro de Isaac Asimov, mi hijo avanzó en un libro del mismo autor de El Mundo de Sofía y mi hija mediana avanzó en la relectura del quinto libro de Harry Potter. Un poco después de las cuatro nos venimos a mi habitación pues teníamos que completar las tareas para la semana.
Estuvimos un poco más de una hora ayudándole a mi hija mediana a realizar un collage de medios de información y luego vimos quince minutos de Enredados. A las seis y media los fuí a dejar a su casa. Retorné a mi casita y salí a comprar pollo frito para cenar. Con té. Estuve viendo un poco de Prometheus en mi portátil pero me dormí un poco después de las diez pues planeaba levantarme a las cuatro y media a leer unos documentos que debía explicar en la presentación de este día.
Hoy el reloj sonó a las cuatro y media -y nuevamente a las cuatro y treinta y cinco-. Me levanté al baño y me volví a acostar, pero encendí la portátil y leí los tres documentos que debía. Me levanté a las seis y me preparé para la oficina. Salí bastante temprano de mi habitación y pasé a comprar pan dulce en el camino. Llegué a mi oficina con bastante antelación y empecé a preparar el equipo para la presentación que debíamos realizar con mi jefa y mis dos compañeras, Di y Champ.
Habíamos planeado ofrecer un desayuno -siguen los gastos- y realizar la presentación al mismo tiempo. El desayuno estuvo bueno y la presentación aceptable. Proyectamos un video de trabajo en equipo y uno sobre metas. Los resultados de mi área fueron los más escuetos de las tres coordinaciones pero es que mi jefa tiene sólo siete meses a cargo. Di y Champ llevan varios años, creo que la primera es la que más tiempo lleva y vuelve a sorprenderme como una persona puede estar tanto tiempo en un lugar cuando pierde tanto el tiempo.
La otra compañera creo que si terminó de estudiar ingeniería. Su comportamiento es un poco heterodoxo, especialmente en cuestiones de relaciones. Mi jefa está bien. Y bien abrumada con todo lo que debe realizar, realmente espero ser un apoyo idóneo en el área. Después de la reunión nos quedamos los cuatro desayunando en la sala de reuniones y luego cada quien retornó a sus labores.
A mediodía bajé a la agencia por la chequera de la cuenta que abrí la semana pasada. Luego me dirigí al centro comercial más caro de la ciudad para sacar dinero de un cajero automático, mi cuenta, sin embargo ya está bajo el límite de retiro. Había ido allí también para ver si en el restaurante de la cadena en donde compraba pizzas personales en mi anterior trabajo tenían ese producto pero, de acuerdo a lo previsto no lo tienen disponible. Deberé de examinar opciones de almuerzos.
Un poco antes del almuerzo le había entregado la primera versión del documento en el que trabajé toda la semana pasada. Un poco después se lo envió a su jefa. Luego del almuerzo nos reunimos mi jefa, su jefa y yo para ver un nuevo proyecto que se viene -y que ví superficialmente en otro lugar de trabajo-. Por la tarde estuve trabajando en una micro presentación -que no requiere un micro esfuerzo si un uno muy grande- y en un listado de documentos. Me sentí un poco cansado por la hora de despertarme y me retiré de la oficina un poco después de las seis.
Cuando estaba cruzando la calle frente al edificio en el que trabajo ahora saludé a una chica con la que conversamos ayer cuando andábamos buscando parqueo con el compañero de oficina que me dió aventón al estadio. Me saludó bien confianzuda pero ví que no me reconocía. Sin embargo, me ofreció aventón a la zona uno. Acepté y fuímos conversando en el camino. En la dieciocho calle tomé el transmetro pero no me percaté que iba directo hasta el extremo sur. Me tocó que tomar otro en Centra Sur y retornar a mi casita una media hora más tarde de lo que hubiera venido sin la equivocación.
Aparté el dinero para pagar mañana mi parte del desayuno de este día y el pago de mi habitación pues justamente hace una semana tocaba el pago. Mientras estaba redactando esta entrada se apareció el dueño de la casa y le cancelé el mes. Espero no dormirme muy tarde para tener una semana fenomenal en mi trabajo.
En la segunda reunión de presentación de resultados nos dieron un buen sandwich. Como he estado trabajando en un procedimiento super extenso no salí a almorzar -igual habíamos perdido bastante tiempo en las reuniones-, me quedé en mi escritorio con mi ensalada. Por la tarde continué con la misma asignación y salí finalmente como a las ocho. Fuí el último en salir, le había preguntado a la compañera que se fue unos veinte minutos antes sobre el procedimiento de cierre y supuestamente además de apagar todo y desconectar el microondas y el oasis debía echar llave. Pero no tengo. Dejé la oficina sin cerrar.
El viernes era el cumpleaños de mi jefa y había pedido el día libre. Continué todo el día con la misma asignación de la semana y no iba a salir a almorzar pero la compañera que llegó el mismo día que yo me invitó a la sala en la que se almuerza usualmente y los acompañé como media hora. Luego continué con la tarea que he llevado entre manos. Me había hecho el propósito de no salir muy tarde pero al final salí a las ocho de la noche, iba a salir como diez minutos antes pues creo que el Transmetro deja de pasar más temprano los viernes pero cuando me fuí a despedir de la supervisora que aún estaba en la oficina me ofreció aventón si la esperaba cinco minutos.
El voluntario que vive en la misma colonia me había enviado un sms para cenar como de costumbre pero vine muy tarde. Como a las ocho y media pasé por el puesto de asados y me vine a cenar a mi habitación. Viendo Abraham Lincoln Cazador de vampiros y cargándole tiempo de aire a mi celular. Me dormí un poco antes de las once de la noche.
El sabado estuvo buenísimo. Llegué a la casa de mis chicos como a las ocho y media -mi ex esposa aún no se había retirado- y estuvimos haciendo un poco de tarea antes de ir a un supermercado a realizar las compras del almuezo. Retornamos a la casa de mis peques y preparamos carne adobada y ensalada de aguacate, pepino y tomate. Lo acompañamos con frijoles de bolsa y coditos con mayonesa. Por la tarde fuímos con mis peques por unos útiles que necesitaban y luego pasamos a la biblioteca a leer un poco y bajar un poco de información que necesitaban para sus tareas.
Retornándo de la biblioteca vimos que su madre venía en camino y sólamente los pasé a dejar a su casa. Eran las cinco de la tarde. Vine a mi habitación a cenar tamal y té con panito y luego estuve leyendo un poco y viendo algunos videos en mi portátil. El voluntario que vive en la misma colonia me había enviado otro mensaje para que los acompañara a cenar con el grupo del sábado por la noche pero tenía que lavar ropa y debía levantarme a las cinco de la mañana el domingo. Ignoré el mensaje.
El domingo me levanté un poco después de las cinco y diez, les había comentado a mis chicos que tenía una reunión en mi trabajo y que llegaría por ellos a la una y media, también le avisé a mi ex esposa quien no tuvo inconvenientes. Un poco antes de las seis me dirigí al Burger King de Calle Martí pues habíamos quedado con los compañeros de la oficina de juntarnos a desayunar antes de dirigirnos a una reunión masiva del trabajo. Llegó la mayoría de los compañeros al restaurante y desayunamos en grupo, luego nos dirigimos a un estadio en el norte de la ciudad.
Hubo bastante desorden en la cuestión de los parqueos y al final el envento inició una hora después de las siete y media que habían convocado. En la entrada nos entregaban una playera y una gorra de la institución. El evento tuvo como objetivo anunciar los logros del año pasado y las metas para el presente. Hubo discursos, reconocimientos, música, incluso partimos algunas tablas al estilo karate. Me retiré del lugar como a las once y media pues luego solo restaba el almuerzo y juegos para los que se quisieran quedar.
Llamé a mi chica mayor comentándole que llegaría temprano y acepté el aventón que un compañero me ofreció. Sin embargo, el automovil del compañero estaba completamente rodeado y preferí tomar un autobús. Llegué a la casa de mis peques un poco después de las doce y me dia y creí que únicamente pasaría por ellos para traerlos a mi habitación. Mi hija segunda me comentó que su madre quería hablar conmigo y entré a la casa a conversar. Si se le puede llamar así a el drama que arma mi ex esposa cuando las cosas no van como ella espera.
Por principio me indicó que ya no tendría a mis chicos los sábados, pues se estaban atrasando en sus tareas escolares, etcétera, etcétera, etcétera. En otras ocasiones simplemente me he retirado para evitar conflictos, esta vez me puse firme en que no lo aceptaría y luego de más tensión y reclamos quedamos en que continuamos los sábados. Al final salimos re tarde con mis chicos. Los traje a mi habitación a que dejaran las cosas de sus tareas y fuímos a almorzar a Mc Donalds. No fue realmente un buen domingo. Me costó sobreponerme al estado de ánimo.
Almorzamos en Mc Donalds y compramos unos helados en Campero luego pasamos un rato a la biblioteca en donde mi hija mayor terminó de leer un libro de Isaac Asimov, mi hijo avanzó en un libro del mismo autor de El Mundo de Sofía y mi hija mediana avanzó en la relectura del quinto libro de Harry Potter. Un poco después de las cuatro nos venimos a mi habitación pues teníamos que completar las tareas para la semana.
Estuvimos un poco más de una hora ayudándole a mi hija mediana a realizar un collage de medios de información y luego vimos quince minutos de Enredados. A las seis y media los fuí a dejar a su casa. Retorné a mi casita y salí a comprar pollo frito para cenar. Con té. Estuve viendo un poco de Prometheus en mi portátil pero me dormí un poco después de las diez pues planeaba levantarme a las cuatro y media a leer unos documentos que debía explicar en la presentación de este día.
Hoy el reloj sonó a las cuatro y media -y nuevamente a las cuatro y treinta y cinco-. Me levanté al baño y me volví a acostar, pero encendí la portátil y leí los tres documentos que debía. Me levanté a las seis y me preparé para la oficina. Salí bastante temprano de mi habitación y pasé a comprar pan dulce en el camino. Llegué a mi oficina con bastante antelación y empecé a preparar el equipo para la presentación que debíamos realizar con mi jefa y mis dos compañeras, Di y Champ.
Habíamos planeado ofrecer un desayuno -siguen los gastos- y realizar la presentación al mismo tiempo. El desayuno estuvo bueno y la presentación aceptable. Proyectamos un video de trabajo en equipo y uno sobre metas. Los resultados de mi área fueron los más escuetos de las tres coordinaciones pero es que mi jefa tiene sólo siete meses a cargo. Di y Champ llevan varios años, creo que la primera es la que más tiempo lleva y vuelve a sorprenderme como una persona puede estar tanto tiempo en un lugar cuando pierde tanto el tiempo.
La otra compañera creo que si terminó de estudiar ingeniería. Su comportamiento es un poco heterodoxo, especialmente en cuestiones de relaciones. Mi jefa está bien. Y bien abrumada con todo lo que debe realizar, realmente espero ser un apoyo idóneo en el área. Después de la reunión nos quedamos los cuatro desayunando en la sala de reuniones y luego cada quien retornó a sus labores.
A mediodía bajé a la agencia por la chequera de la cuenta que abrí la semana pasada. Luego me dirigí al centro comercial más caro de la ciudad para sacar dinero de un cajero automático, mi cuenta, sin embargo ya está bajo el límite de retiro. Había ido allí también para ver si en el restaurante de la cadena en donde compraba pizzas personales en mi anterior trabajo tenían ese producto pero, de acuerdo a lo previsto no lo tienen disponible. Deberé de examinar opciones de almuerzos.
Un poco antes del almuerzo le había entregado la primera versión del documento en el que trabajé toda la semana pasada. Un poco después se lo envió a su jefa. Luego del almuerzo nos reunimos mi jefa, su jefa y yo para ver un nuevo proyecto que se viene -y que ví superficialmente en otro lugar de trabajo-. Por la tarde estuve trabajando en una micro presentación -que no requiere un micro esfuerzo si un uno muy grande- y en un listado de documentos. Me sentí un poco cansado por la hora de despertarme y me retiré de la oficina un poco después de las seis.
Cuando estaba cruzando la calle frente al edificio en el que trabajo ahora saludé a una chica con la que conversamos ayer cuando andábamos buscando parqueo con el compañero de oficina que me dió aventón al estadio. Me saludó bien confianzuda pero ví que no me reconocía. Sin embargo, me ofreció aventón a la zona uno. Acepté y fuímos conversando en el camino. En la dieciocho calle tomé el transmetro pero no me percaté que iba directo hasta el extremo sur. Me tocó que tomar otro en Centra Sur y retornar a mi casita una media hora más tarde de lo que hubiera venido sin la equivocación.
Aparté el dinero para pagar mañana mi parte del desayuno de este día y el pago de mi habitación pues justamente hace una semana tocaba el pago. Mientras estaba redactando esta entrada se apareció el dueño de la casa y le cancelé el mes. Espero no dormirme muy tarde para tener una semana fenomenal en mi trabajo.
miércoles, 23 de enero de 2013
Iniciando, once and again...
El lunes mi celular sonó a las 6:00,
me levanté de inmediato pues debía planchar una camisa blanca y
rasurarme. Quería iniciar con buen pie mi semana laboral. Me bañé
y rasuré y salí como a las siete menos diez de mi habitación.
Tomé el transmetro y transbordé en la zona uno hacia la zona nueve.
Me apeé en la misma estación en donde lo hacia cuando trabajaba en
el otro banco y caminé como 10 minutos hacia mi nuevo lugar de
trabajo.
Como aún no tengo gafete me tocó
mostrar mi DPI en la puerta de ingreso para que registraran la hora.
Llegué como diez o quince minutos antes de la hora de entrada. De
acuerdo a lo que me había indicado Lk pregunté por su jefa y
conversé con la misma para iniciar el día. Me agradó la jefa de
Lk, es ingeniera en sistemas y me pareció de buen carácter. Un
poco después de las 8:30 llegó Lk y me anduvo presentando por todas
las oficinas y cubículos. Aún no tenía muy claro quienes eran mis
compañeras.
Luego empecé a trabajar en las
primeras asignaciones: Una presentación y la revisión de un
documento de diesño. Como a media mañana llegó otra persona nueva
quien estará en una coordinación de la misma gerencia. Al mediodía
mi jefa y la otra coordinadora que recibió personal nuevo nos
invitaron a almorzar. Pizza. Continué trabajando toda la tarde en
la misma presentación y empezando a revisar el documento de diseño.
La verdad durante una parte del día me
sentí abrumado pues definitivamente que mi jefa urgía de mi apoyo.
Está super atrasada en varias líneas. Me dió un listado como de
10 tareas en las que debo trabajar ASAP. Salí de la oficina un poco
antes de las seis y me vine directamente a mi casita. En la noche
estuve leyendo un poco de En el límite, uno de los libros que les
regalé a mis chicos hace unos meses. Otra de las razones de mi bajó
ese día fue que me enteré que este domingo tengo que ir a una
actividad durante medio día. Es una actividad que se realiza una
vez al año y llegué en el momento exacto.
El martes me demoré un poco más en la
cama. Me levanté como a las 7:12 a planchar mi camisa y e resto de
las preparación para el trabajo. Llegué igual como con diez
minutos de anticipación a mi oficina e inicié a trabajar en serio
con el documento de diseño. Está bien interesante. Incluso pude
obtener algunos documentos de la red. Por la tarde nos reunimos con
mi jefa y le comenté que el día siguiente si había estado un poco
preocupado pero que ya estaba empezando a agarrar ritmo. Al mediodía
una de mis compañeras me indicó que podía acompañarlas a almorzar
en compañía de la chica nueva si salía a la misma hora.
Acepté la invitación pero luego le
comenté que tenía que realizar una operación en el banco y que
mejor lo dejábamos para otro día. Había llevado pan en la mañana
y había guardado un para de bollos dulces. También tenía avena.
Preparé la avena con el par de panes y salí a caminar unas cuantas
cuadras y en el camino comí la avena. Pasé a un cajero a sacar
dinero de mi cuenta de cheques y retorné a la sucursal del banco que
está en el primer nivel a abrir una cuenta para que me depositen mi
salario. Luego retorné a la oficina.
Continué avanzando con el documento de
diseño y salí un poco después de las siete de la noche. Me vine
directo a mi casita a terminar de leer En el límite y a ver un poco
de Vampires Suck, también continué bajando Abraham Liconl Cazador
de Vampiros. Me dormí un poco después de las once.
Hoy me levanté también un poco
después de las seis y diez. He decidido rasurarme Lunes y Miércoles
así que estimé que no debía levantarme tan temprano. Me atrasé,
sin embargo, por grabar un archivo de un video que le había ofrecido
a mi jefa y salí un poco después de las siete de mi habitación.
Pasé a comprar pan en la panadería que acabo de descubrir -el pan
es realmente grande- y abordé el transmetro. Llegué a la oficina
un poco antes de las ocho. Como mi jefa me había dejado su portátil
-aún no me han instalado la computadora que usaré- continué
trabajando en la asignación que llevo entre manos. En la mañana
una de las Coordinaciones -somos tres- presentó los resultados del
año anterior, con lo que nos reunimos un par de horas como a media
mañana.
La misma compañera del día de ayer me
indicó que almorzarían en una sala de reuniones por si quería
acompañarlas. Como estaba avanzando en el documento que llevo en
proces trabajé hasta la una y media y luego me llevé mi avena a la
sala en donde estaban dos chicas almorzando. Luego llegaron mi jefa,
su compañera con la que nos invitaron a almorzar y otra analista.
Estuvimos conversando animadamente hasta las dos y media.
Por la tarde nos reunimos con mi jefa y
el representante del área a la cual estámos elaborándole el
documento de diseño y un representante de Tecnología. Estuvimos
terminando de definir algunas pantallas y cálculos entre tres y
cinco de la tarde. Ayer y hoy cedí a la tentación del café por la
tarde pues el sueño me ataca bastante fuerte. La alergía no está
tan mal y he estado pensando que si no tomo en demasía puedo
funcionar bien.
Un poco después de las seis iba a
retirarme pero cuando me fuí a despedir de la amiga de mi jefa me
indicó que estaban esperando a que ella se fuera para decorarle su
oficina pues mañana se le celebraré el cumpleaños -cumple el
viernes pero no llega ese día-, por lo que decidí esperarme para
ayudarlas. Terminé saliendo un poco antes de las ocho de la noche
de mi oficina. Tomé el transmetro en la estación de costumbre y me
apeé una estación antes de la más cercana a mi casa para pasar al
supermercado a comprar zanahorias. Tengo el firme propósito de
alimentarme bien.
Aprovechando compré unos calcetines,
una pasta para lustrar zapatos, unos audifonos y una copa con dulces
y chocolates que espero regalarle a mi jefa mañana. Luego me vine
caminando a mi habitación. En el camino pasé a comprar una torta y
unos snacks -también baterías y toallas sanitarias para mis
chicas-. Vine a mi habitación a cenar y a verificar que ya se había
terminado de bajar Abraham Licoln Cazador de Vampiros. También
instalé VLC en mi máquina más antigüita pues mañana planeo
llevármela a la oficina para mostrarle el video a mi jefa. Y, es
otro inicio, nuevo trabajo, nueva jefa, nuevos compañeros. Once and
again.
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