miércoles, 29 de mayo de 2013

Media Semana... visitas inesperadas...

A Rx no la veía desde hace un buen tiempo... no se cuantos meses pero supuestamente no me había visto con traje -en esta temporada al menos-.  O sea que no la veía desde el año pasado.

Ayer me llamaron del banco en donde teno mis ahorros.  Para ver a que agencia me enviaban el cheque rechazado.  Pedí que me lo enviaran a la que está del otro lado de la calle frente al edificio en que trabajo.

La mayor parte del día de ayer lo pasé cambiando un documento que ha estado bien bien trabajoso.  Lo envié este día.  Para empezar me levanté a las cinco porque tenía que preparar mi sopa y tocaba entrar a las siete.  Por supuesto yo llegué a las 6:30, el compañero del BMW llegó a las 7:02, Ant llegó como a las 7:10 y la compañerita como a las 7:30.  En lo que desayunaban y demás ya no dió tiempo de avanzar en los pendientes.

Pasé la mayor parte de la mañana avanzando en el documento que llevo entre manos y al medio día salí a almorzar al parque.  Afortunadamente no llovió a esa hora.  Retorné  a la oficina a continuar con la tarea en curso y a las 6:00 acepté la oferta de aventón del compañero del BMW.  Otra vez pasó por él su amigo y me vinieron a dejar hasta mi casa pues volvió a llover.

Anoche empecé a leer nuevamente El Lobo Estepario -también ví el capítulo 13 de The Big Bang Theory Season 6-.  Había leído una parte del libro hace unos quince años y lo dejé como a la mitad.  Espero en esta ocasión terminar de leerlo.  También escribí a un par de grupos de Zen de Estados Unidos.  Uno de ellos me respondió esta mañana contestándome que no había ningún asociado por estos rumbos y recomendándome escribir a un par de grupos online.

Hoy me levanté a las 6:20, había puesto el reloj para las seis y aunque me desperté a las seis menos diez seguí dormitando hasta esa hora.  Me levanté a planchar mi camisa y bañarme y llegué a mi trabajo como quince minutos antes de las ocho.  Estoy trabajando en varios documentos a la vez y me cuesta un poco seguir el avance en grupo.

Hoy no compré pan dulce por la mañana porque creí que no iba a desayunar.  Me sentía un poco lleno pues anoche comí un poco más de pan tostado que de costumbre.  Al final compré un pan con carne en el trabajo.  AL mediodía salí a los bancos, a pasar mi sueldo mensual al banco de los ahorros y a depositarle a mis chicos y un poco de dinero a la cuenta que uso con tarjeta de débito.

Por la tarde me tocó que ir a la central de la empresa a revisar un par de procesos.  Casi al final de la tarde.  Como le había dicho a la compañera de mi jefa que la iba a esperar aún retorné a trabajar un par de horas a la oficina.  A las siete cerré todos mis documentos y luego apagué la computadora.  Estaba entrando al elevador cuando me llamó Rx.

Había escrito en su muro en Facebook hace unos días pues acaba de cumplir años.  En esa ocasión le indiqué que cuando quisiera podía pasar por mi habitación.  Hoy estaba en el parqueo de mi casa cuando me llamó.  Como el tráfico a esa hora está bien fluido le indiqué que en veinte minutos estaría por acá.  Al final fueron dieciseis minutos.

Rx anda de bajón.  Que volvió a terminar con su pareja -vivieron juntos casi un año- y aún no sabe que hará.  La invité a que me acompañara a comprar mi cena, compré una torta para mí y un asado para ella.  También compré una gaseos y una bolsita de snacks para mi -típica cena-.  Rx acaba de ir a Colombia y andaba con un frasco de café colombiano, el cual no pudimos probar pues anoche se me acabó el agua pura.

Cenamos, conversamos un poco y luego se fue.  Se supone que vendrá otra noche.  Quizá para quedarse a dormir.  No se.  Por Facebook me escribió la ex novia de mi ex alumno.  Se supone que iremos un día de estos a ver The Fast and The Furious 6.  No se si se dará y no se si es lo mejor.  Quiero avanzar un poco de El Lobo Estepario pues solo me quedan dos noches más antes de los comentarios en el Círculo de Lectores.

lunes, 27 de mayo de 2013

Cambios de temperatura, baja de presión...

Hoy me he sentido terrible, anímicamente y físicamente.  Lo dicho, de unos dos o tres años para acá los cambios de presión en el ambiente me afectan más. 

Anoche me acosté como a las 11:00 y me levanté este día como a las cinco y media.  Preparé los panitos que llevo usualmente los lunes y me fuí a la oficina un poco después de las seis y media.  Creí que iba a mojarme en el camino pero afortunadamente dejó de llover un poco antes de salir de mi habitación. Llegué bien temprano a la oficina, como a las siete y veinte.

Los correos que no me fueron respondidos el jueves y viernes empezaron a llegar este día, con un montón de cambios por hacer a los documentos que llevo entre manos.  Lo malo es que casi desde temprno me sentí terriblemente.  Es como que empieza a llover y me da un desgano en general.  Siento que me palpitan las venas del lado derecho del cráneo.

Apenas pude contestar un par de correos, uno de mi jefa y uno de la compañerita; quien por cierto no llevó hoy dulces.  Debo recordarme de comprar dulces esta semana para tener preparados en la oficina.  EL acuerdo es que el que no lleve dulces a primera hora del lunes debe llevar dos semanas seguidas.

Salí a almorzar a las doce.  Me comí el par de panitos mientras caminaba.  Afortunadamente no estaba lloviendo.  En el camino encontré a una voluntaria a la que no había visto como en un año y con ella caminé algunas calles.  Fuí a recargar la tarjeta de transporte y al final el gran premio por recargar cierta cantidad este mes era el 5% de las cargas.  Al menos.

En la mañana había escrito al banco en el que tengo mis dos cuentas de ahorro preguntando sobre la razón de que no hubieran cargado un cheque que deposité el miércoles pasado.  Al final pregunté en las oficinas donde recargué la tarjeta del transporte y me informaron que lo había endosado mal.  Que vaina pagar un cargo por esta causa.

En la tarde avancé un poco más en el documento que debo entregar el miércoles -y en el cual voy completamente atrazado- y estuve tratando de pasar el día.  El compañero del BMW me comentó que lo llegaban a traer a las seis y media y lo esperé pues no tenía ánimos de quedarme muy tarde pero tampoco ánimos de salir a mojarme.

Esta mañana llamé a mi ex jefe en Portland.  Hoy celebran Memorial Day y usualmente lo llamo para fechas en que no abren el workshop en el que trabajé casi dos años.  Un poco después del almuerzo llamé a mi hija mayor para mantenerme en contacto y un poco antes de salir llamé a mi hija segunda.  No pude hablar con mi chico porque estaba bañándose.

Afortunadamente el amigo del compañero del BMW pasó a traerlo a la hora en punto.  También me vinieron a dejar a mi casa pues estaba lloviznando.  Pasé a comprar un poco de pan para la cena -y para mañana- y espero no dormirme muy tarde pues sigo sintiéndome terrible y mañana debo llegar antes de las siete de la mañana.  O pago el desayuno de todos.

domingo, 26 de mayo de 2013

Domingo sin salida...

Al final no me dormí tan tarde anoche.  Igual, esta mañana no me quería levantar.  Puse la alarma para las seis y media para lavar una hora y luego ir tranquilamente por mis peques a las 8:00.  Me desperté como a las seis y seguí dormitando, oía la lluvia caer.  Me levanté finalmente como a las siete y cuarto.

Salí a lavar un poco de ropa.  Estaba lloviznando así que no tenía muchas esperanzas de que se secara para mañana.  Lo bueno es que el vecino nicaragüense tiene unos lazos dentro de la pestaña y salió a decirme que colgara la ropa allí pues no se secaría en la terraza.  Tendí un poco y deje unas camisas y calcetines en remojo pues se mi hizo tarde.  Como a las ocho y cuarto entré a ordenar un poco mi habitación.  Ya solo me dió tiempo de hacer la cama.  Ni siquiera barrí.

Pasé al supermercado y a la tienda y llegué a la casa de mis peques como a las ocho y cuarenta.  Empecé a preparar el desayuno -cereal, huevos, jamón, tomate y aguacate- y mi hija mayor me comentó que su madre no nos acompañaría a desayunar.  Un misterio para mí pues estaba en una habitación.  Preferí no insistir.  Le indiqué a mi hija segunda que preguntara si le dejábamos el desayuno e indicó que le daba igual.  Le dejé una porción de lo que desayunamos.

Casi a las diez nos venimos a mi habitación.  Mientras mis chicos armaban tres cubos de Rubik barrí y terminé de ordenar la habitación.  Vimos unos videos de Country, la relación aurea y otro en inglés.  Luego realizamos la nueva rutina: dos en las portátiles y el tercero jugar ajedrez conmigo.  Más que jugar ajedrez trato de ponerme al día, especialmente con la más grande.

Mi hija mayor fue a examinarse a uno de los mejores colegios -y más caros- del país.  Las timósamente sus notas no han sido tan buenas el año pasado y este.  Le comenté que no debía desanimarse si no podía ingresar allí, que siempre hay otras opciones y que trataría de contactar a uno de mis amigos que van en los primeros años de medicina para que asistiera mientras está en el bachillerato como oyente a algunas clases del primer año.

También conversé con mis hijos pequeños pero la grande es la que ahora está en el medio de la acción.  Incluso ahora tiene dos pretendientes en vez de uno.  Es interesante lo que el hijo mayor sufre, especialmente por la inexperiencia de los padres.  Espero que salgamos todos fortalecidos de esta etapa.

Parte del tiempo compartido este día -fue mucho más de los normales veinte minutos- fue la revisión por parte de cada uno de mis chicos de un catálogo con todas las carreras de todas las universidades del país.  Les pedí que anotaran en la última hoja de su diario al menos cinco opciones de carreras que les gustaría estudiar cuando lleguen a la universidad.

 Me parece intersante que mi hija mayor haya considerado auditoría, medicina, psicología y leyes.  Mi hijo chico ciencias de la comunicación y mecatrónica.  Pero lo que más me sorprendió fue ver el listado de opciones de mi hija segunda, como diez.  Ella ha estado desde hace algunos años bastante insistente con estudiar biología.  A ver por cual carrera se decide cada uno.

A media mañana salimos a comprar ingredientes para sandwiches pues habíamos planeado ir al IRTRA.  También tomamos algo de tiempo para leer.  Un poco antes de las dos preparamos los emparedados y como ya era casi la hora del almuerzo -y estaba lloviznando- comimos dentro de mi habitación.  Después de almorzar empacamos unos libros y nos dirigimos al IRTRA.  Como a tres calles de acá empezó a lloviznar y nos refugiamos en una cornisa.  Esperamos cinco o diez minutos leyendo y luego volvimos a intentar avanzar pero empezó a llover nuevamente. 

Acordamos con mis chicos retornar a la habitación por el riesgo de terminar empapados.  Volvimos a tomar la rutina de las mañanas:  Juegos en portátiles y ajedrez.  A las seis vimos como veinte o veinticinco minutos de Episodio I -la otra semana creo que terminamos de verla- y a las seis y media fui a dejarlos a su casa.

Retorné a comprar el salami y el pan del almuerzo de mañana.  Por no haber ido al IRTRA no gasté los seis o siete dólares que usualmente invierto en la actividad -aunque no me hubiera pesado hacerlo- por lo que creo que no tendré que tocar el buffer para llegar al fin de mes.

Vine a bajar la ropa que tendí en la mañana.  También había colgado una camisa dentro de mi baño, con lo que comprobé que puedo -en una emergencia- secar también allí la ropa.  Lavé unas camisas que había dejado aún en remojo por la mañana y luego terminé de ver el último capítulo de Homeland Season 2.  Espero no dormirme más tarde de las nueve y media pues me espera una intensa última semana de mes.