viernes, 28 de febrero de 2014

Final de febrero, Asperger again…

Esta semana –desde antes de mis vacaciones más bien creo- la forma de alimentarme ha variado bastante.  El lunes almorcé en el comedor donde lo hago una o dos veces por semana.  Pollo.  Salí un poco antes de las seis y en el camino aún llamé al compañero del jefe de mi jefe para pedirle audiencia para el día siguiente.  Aún cené pan tostado y té.

El martes volví a acudir al comedor, esta vez pollo frito –lo preparan los martes y jueves-.  Como quería conversar un poco con la compañera de mi jefe con quien mejor me llevo me quedé tarde en la oficina.  Al final tuvo que salir de la oficina pero una hora o algo así más tarde pasó por mí.  Volví a cenar pan tostado y té.  Por la mañana entré a la oficina del jefe de mi jefe y le planteé la posibilidad de pasarme a su área a trabajar como analista de programación.

El miércoles almorcé avena,  la voluntaria que trabaja a cuatro o cinco calles de mi oficina me había vuelto a ofrecer películas y pasé a su oficina al mediodía.  Antes de eso pasé al banco a trasladar a una de mis cuentas de ahorros una parte de lo que me devolvieron de la retención de impuestos del año pasado.

Llegué medio temprano a mi casa, el compañero del BMW me dio aventón.  Como había almorzado solo avena planeé comprar un asado y cenar en mi habitación.  También debía lavar ropa pues siempre me está faltando la camisa blanca de los jueves.  Salí a poner un baño de ropa en remojo y luego fui a la casa de mis peques a dejarles el Kindle, acababa de ponerle el tercer libro de la saga de Percy Jackson y los Dioses del Olimpo.

Cuando llegué a la casa de mis peques mi hijo me comentó que debía llevar un multímetro al día siguiente a su laboratorio de reparación de computadoras.  Le hice ver que no era muy conveniente que me pidiera las cosas a última hora –me había mencionado algo el sábado pero ya no me había dicho para cuando-.  Retorné a mi casa, puse ropa en remojo y salí a comprar mi cena: asado, coca cola y snacks.

Luego me dirigí a una farmacia/ferretería que queda como a diez calles de mi casa.  Afortunadamente tenían multímetros, compré uno y regresé a la casa de mis peques a dejarlo.  Luego cené, estuve –como casi todas las noches- jugando Scrabble con Rb y un poco después de las once salí a lavar la ropa.

Ayer no volví a almorzar formalmente, no tenía hambre por lo que sólo compré un helado.  También fui al banco a depositar la mensualidad de mis peques.  Por la tarde mi reuní con mi jefe, afortunadamente mis resultados este mes –surprise!- fueron mejores que los del mes pasado.  Le comenté que estaba leyendo un libro que me prestó la compañerita, El Caballero de la Armadura Oxidada.  Este libro es –como la mayoría de ese tipo- una elaboración de las enseñanzas básicas del budismo –zen incluso, creo-.  Son como cincuenta páginas de una fábula bastante infantil.

Mi jefe también me comentó si ya había hablado con el compañero del jefe de su jefe, sobre moverme a su área.  La compañerita también me había preguntado el día anterior y mi respuesta fue la misma: Hablé con el susodicho pero solo eso.

Al final de la tarde le pedí aventón al compañero Tn quien me pasó a dejar a una estación del Transurbano.  Aprovechando que llegué a mi colonia antes de las siete pasé al supermercado que queda a pocas calles de mi casa para proveerme de los componentes del desayuno del sábado con mis peques.  También compré un cubilete de chocolate.  Para cenar compré una torta mejicana y cené jugando Scrabble.  Un poco después de las ocho y media mi hijo menor me llamó pidiéndome que le consiguiera unas gráficas en internet.

Fui por él para que me explicara mejor, retornamos a mi habitación a bajar la información y luego lo pasé a dejar a su casa y me dirigí al internet que está en la universidad a imprimir tres páginas a colores.  Pasé a dejarle las impresiones y retorné a mi habitación a continuar con las partidas de Scrabble.  También lavé un par de camisas que había dejado de la noche anterior.

Terminé la noche –casi la una de la madrugada, realmente- leyendo La Cúpula.  Está bastante bueno el libro.  Hoy me levanté un poco después de las seis y veinte y me vine a la oficina aún bastante temprano, en el camino terminé de leer El Caballero de la Armadura Oxidada.  Ha estado bastante lento el día, he estado volviendo a revisar información sobre el Síndrome de Asperger, derivado de una conversación sobre Gmail con Rb.  Quizá algún día tendré un diagnóstico profesional.  Quién sabe.

martes, 25 de febrero de 2014

The Original Hacker Nº4

La edición Nº4 de The Original Hacker está online desde el martes 25 de febrero de 2014 con el siguiente contenido:

[Bash Scripting Avanzado] sustitución de parámetros y manipulación de variables
Este artículo sigue la serie de scripting en bash que comenzó unos números atrás. La sustitución de parámetros en bash es un tema que no tiene desperdicios y en este artículo se abarca minuciosamente (incluye chuleta!!)

[Seguridad Informática] EuropioCode, un sistema de codificación de caracteres basado en el modelo SAC de 3 capas
EuropioCode es un nuevo sistema de encoding (codificación de caracteres) especialmente diseñado para la codificación de campos de formulario y persistencia de datos de forma segura, previniendo de forma absoluta y definitiva, la inyección de código a través de entradas en web forms. Este paper es un completo manual tanto de uso como de desarrollo. Como sistema de codificación, aplica además, un modelo de seguridad en 3 capas (server-application-client/servidor-aplicación-cliente) con lo que su implementación podría significar el comienzo de aplicaciones 100% invulnerables.

[Ingeniería Inversa] solo el “qué” puede desvelar el camino hacia el “cómo”
Este paper no es apto para todo el mundo. Si bien intenta explicar no solo en teoría sino en la práctica pura y exclusiva, los pasos que la ingeniería inversa aplica en el desarrollo de Software, no deja de ser un tema complejo que podría resultar hasta incluso contradictorio en muchísimos programadores. Su publicación está solo expuesta a título informativo y no pretende servir de guía para la ingeniería de software ni mucho menos, servir de único material de consulta. Su único objetivo es servir de auto-evaluación al programador que tenga interés en comenzar a inmiscuirse en el uso de la ingeniería inversa para desarrollar software.

[Ingeniería de Software] wrappers y decoradores en Python (la explicación definitiva)
En la edición pasada, se introdujo a los conceptos de funciones lambda y closures en Python, prometiendo abarcar también, wrappers y decoradores. Y lo prometido es deduda. Con este artículo, uno de los temas quizás más complejos de abarcar en Python, queda finalmente expuesto en blanco sobre negro a riesgo de garantizar que el 99,9% de los programadores, lo entenderá de forma definitiva. Lejos, el artículo estrella de esta edición :)

[EuropioEngine Lab] SecurityLayer, una capa de seguridad inteligente
Hace dos ediciones atrás, se introdujo al concepto de capas de seguridad inteligentes en PHP. Toda la investigación sobre el tema, se aplicó -y probó- en una capa de seguridad para EuropioEngine, explicada paso a paso en esta edición. Lectura recomendada no solo para usuarios de EuropioEngine, sino también, para todos aquellos que se hayan interesado en el paper sobre capas de seguridad inteligentes y quieran una referencia de base para desarrollar una propia.
 
Acá está el enlace para descargarla.
 

Descargar The Original Hacker # 3

lunes, 24 de febrero de 2014

Febrero ido...

El lunes pasado fui a cenar a mi casa.      Una torta mejicana.  No me fui con el compañero del BMW sino que decidí esperar a la compañera de mi jefa con la que me llevo bien, planeaba preguntarle en su automóvil si aún estaba abierta la plaza de proyectos a la cual apliqué. Al final no me fui con ella porque tenía otro compromiso y terminé yéndome con otra analista.  Me pasó a dejar cerca de mi casa.

El martes me tocó que entrar super temprano.  Nos habían citado con Ant y Fri para asistir a una conferencia en una de las nuevas universidades privadas del país.  De siete a once.  El tema era sobre las diferencias entre las generaciones en el ámbito laboral.  No estuvo tan mal.  Además, ese día nos habían convocado para la comida tradicional que ocurre en esta institución cuando un colaborador ingresa a una nueva área –ya sea contrato inicial o promoción-.  En esta ocasión fue por Ant, el almuerzo fue en una pizzería y, contrario a mi costumbre de comer masivamente pizza, en esta ocasión únicamente me comí tres pedazos.  En la noche me dio jalón Tn.

El miércoles no almorcé por ir a recoger unos formatos de un concurso de dibujo en el que espero que mis chicos participen.  Comí avena en mi escritorio e invertí casi la hora completa de almuerzo en el viaje para obtener los formatos.  Planeaba pasar a dejárselos a mis chicos en la noche.  Un poco después de las cinco le pedí aventón al compañero del BMW y me dirigí a mi casa.  Como no había almorzado planeaba comprar pollo frito, cenar y luego ir a la casa de mis peques.  Cuando me faltaban unas calles para llegar a mi casa recibí un mensaje de mi hija mayor pidiéndome que le comprara una playera blanca pues debían hacer un ejercicio de serigrafía al día siguiente.

El mensaje estaba bastante dramático por lo que pasé a dejar mis cosas a mi habitación, me cambié de ropa y me dirigí a la casa de mis peques.  Le pedí a mi hija que le pidiera permiso a su madre para acompañarme y fuimos a un Walmart a comprar una playera.  Luego pasamos a cenar, aprovechando que mi hija había estado mencionando que le gustaría probar el sushi, pasamos a un multirestaurante y compramos sushi y Taco Bell.  Luego volvimos caminando a su casa.

El jueves almorcé pollo rostizado en el comedor de costumbre.  A la hora de salida le pedí aventón a Tn y llegué un poco temprano a mi casa.  Pasé a la casa de mis chicos a dejarles los formatos y a explicarles de que se trataba: estaré dándoles tres dólares por cada dibujo –de uno a dos- y si obtienen un lugar a nivel nacional les darán algún gadget.  Los mejores dibujos a nivel mundial obtienen un viaje a Japón –un adulto y un niño-.  En la remota posibilidad que uno de mis chicos ganara el viaje a Japón me endeudaría para que pudiéramos ir los cuatro.

El viernes tampoco almorcé –como de costumbre-, sólo tomé avena.  Por la mañana me reuní con mi jefe, quien me indicó que le preocupaba mi constante mal humor de los últimos tiempos, incluido el evento que ocurrió con su otra compañera antes de que me fuera de vacaciones.  Le indiqué –nuevamente, y ahora un poco más calmado- que quería trabajar en proyectos y que quería aprovechar la oportunidad.  A la hora de salida Tn me pasó a dejar al centro histórico, compré el desayuno para mis peque y tomé el transmetro para dirigirme a la casa de Rb.

Con Rb cenamos, vimos un capítulo de House y dormimos.  El sábado me levanté a las seis de la mañana y retorné a mi habitación.  Hice la limpieza, ordené un poco y me fui a la casa de mis chicos, quienes ya estaban solos.  Desayunamos, como casi siempre, cereal de chocolate con leche y bananos, huevos con jamón y frijoles fritos. Luego del desayuno nos dirigimos a mi habitación en donde mis chicos hicieron un ciclo de juego en computadora, papercraft –mi hijo menor casi termina la figura en la que han estado trabajando durante los últimos meses- y programación en Javascript.  También vimos un par de videos de HolaSoyGerman.

Después del ciclo fuimos a almorzar a Burger King y luego fuimos a jugar volley ball a los campos de la universidad.  Pasamos como una hora en la biblioteca y para finalizar el día retornamos a mi habitación en donde terminamos de ver –por fin- la saga de La Guerra de las Galaxias.  El próximo sábado empezaremos con Lluvia de Hamburguesas 2, luego El Origen de los Guardianes y posteriormente la saga de Harry Potter.  Estimo que para cuando terminemos con la saga de Harry Potter mi hija mayor ya tendrá dieciocho años.

A las seis y media fui a dejar a mis chicos a su casa.  Retorné a mi habitación por mi mochila de sonrisero y me dirigí a la casa de Rb.  Como casi todos los sábados, cenamos, empezamos a ver una película –Munich- y luego dormimos.  El domingo nos levantamos un poco después de las siete, desayunamos y Rb me pasó a dejar al Taco en donde se reunía el grupo de visita al que acompañé ese día.  Visitamos el hospital de cancerología más grande del país.

Éramos seis o siete voluntarios y en la sala habían cuatro señoras que se encuentran en tratamiento –radioterapia y quimioterapia-.  Habían además tres o cuatro enfermeras.  Un poco después de que ingresamos lo hizo también un grupo de una iglesia que llegó a jugar lotería y a regalarles implementos de limpieza a los pacientes.  Fue una buena visita

Después de la retroalimentación uno de los voluntarios me pasó a dejar a la estación del transmetro y me dirigí al parque en donde se encontraba el grupo con el que visitó Rb.  En el camino recibí un mensaje de la madre de mis chicos comentándome que había salido con los pequeños y que mi hija mayor estaba sola en casa.  La llamé para ver cómo estaba y le ofrecí pasar más tarde.

Le comenté a Rb que nos separaríamos una hora antes –usualmente me retiro de su casa a las cinco y media los domingos- porque quería pasar con mi hija mayor un rato.  Almorzamos pollo precocido, ensalada y arroz.  Luego íbamos a continuar viendo Munich pero preferimos pasar el tiempo restante en la cama.  Puse el reloj para las cuatro y veinte pero no sonó.  Me levanté a las cuatro cuarenta y Rb salió a dejarme a la estación del transmetro.

Llegué a la casa de mi hija un poco después de las cinco y salimos a comprar un helado.  Luego jugamos una larga partida de Scrabble, conversando en el ínterin sobre todos los conflictos que se dan por la falta de comunicación, falsas expectativas, etc.  Un poco después de las seis y media me despedí de ella y me dirigí a mi habitación.  Cené té de menta con pan tostado, cocí el ruedo de mi saco –tenía varios meses que lo sostenía con cinta adhesiva- y jugué un par de partidas de Scrabble con Rb.  Por primera vez en varias semanas me ganó ambas partidas.

También vi 47 Ronin.  Me gusta la forma en la que actúa Keanu Reeves pero no me gustó el –típico- final de los samuráis.  Leí un poco de La Cúpula y me dormí un poco después de medianoche.  Hoy me levanté como a las seis y diez y me vine a la oficina.  Espero poder hablar hoy –o al menos- esta semana con el Jefe Supremo de proyectos e indicarle que si no puedo pasarme a ver proyectos me gustaría pasarme a ver Oracle.  A ver cómo va eso.