El primer fin de semana del mes estuvo un poco diferente. Especialmente de los últimos tres meses –Rb lleva bien las cuentas-. Para empezar, el viernes no salí tan temprano de mi oficina, pues Rb me había comentado que por una actividad de su trabajo no se encontraría en su casa al principio de la noche. Un poco después de las seis le pedí aventón a Tn y tomé el transmetro en la estación central. Llegué a la casa de Rb como a las siete y media. No estaba y, de acuerdo a lo conversado, saqué a pasear a sus mascotas.
Acabábamos de salir con las perras cuando llegó Rb. Terminamos el recorrido y retornamos a cenar, y a empezar a ver Office Space. También empecé a bajar El Origen de los Guardianes, que es la siguiente película en la lista de los sábaods. Nos dormimos un poco antes de la medianoche y a las seis y un poco de la mañana me retiré de su casa.
El sábado había planeado llevar a mi hija segunda a la dentista, la mayor fue la que empezó hace unos meses a ser más consciente de su higiene dental –cepillándose varias veces al día- y ya lleva dos visitas con dos dentistas diferentes. Después de desayunar con mis peques pasamos un rato a mi habitación a ver un par de videos de HolaSoyGerman y uno de Phineas and Ferb. Luego nos dirigimos al centro. Se suponía que en espera sólo estaba un paciente –además del que estaba ya en tratamiento- por lo que creí que no nos tardaríamos mucho –alrededor de una hora-
A los cuarenta y cinco minutos aún no había salido el paciente en tratamiento y al ver por un resquicio de la ventana –no muy buena privacidad, al final- vi que la dentista estaba colocándole anestesia. Les comenté a mis chicos lo que había visto y nos retiramos del lugar, esperando volver en dos semanas.
Nos pasamos el resto de la mañana –hasta las dos de la tarde, realmente- en la biblioteca del Centro Cultural de España, yo leyendo un par de libros de un autor nacional y cada uno de mis peques con otro grupo de libros. A las dos nos fuimos a comer a la panadería en donde venden unos muy buenos licuados y panes preparados.
Después de almorzar nos dirigimos al café internet que queda en la entrada de la universidad para su hora mensual de Internet. Mientras estaba en el café internet me contactó por FB una de las voluntarias del grupo del sábado por la noche invitándome a que los acompañara en la cena de ese día. Le escribí a Rb y quedamos en juntarnos en el comercial desde donde tomo el busito hacia su casa. Retornamos con mis peques a mi habitación, leímos un rato y luego vimos media hora de Lluvia de Hamburguesas 2. A las seis y media los fui a dejar a su casa. A las siete me dirigí a reunirme con Rb.
La reunión de esa noche en la casa del voluntario que vive en la misma colonia era para celebrar el cumpleaños del voluntario que menos bien me cae. No recordaba la fecha, llegamos además de Rb, otro subgrupo y el organizador del concurso de cuento que gané el año pasado. Cenamos asado y –ellos- hubo brindis con tequila. Un poco antes de las diez le propuse a Rb que nos retiráramos y nos dirigimos a su casa. Antes de salir, sin embargo, hubo un connato de discusión entre Rb y la voluntaria que me había invitado por el poco tiempo que les dedico ahora. A la reunión también llegó Axl.
El domingo fui a visitar con el grupo de Rb, nos levantamos un poco tarde y llegamos justo a la hora a la entrada del orfanato del centro histórico en donde nos tocaba. La visita estuvo bien, sacamos a los niños en sus sillas de rueda a dar vueltas al parque que queda frente al lugar. Después de la visita le propuse a Rb que almorzáramos en el Taco de costumbre y nos fuimos con varios miembros de su grupo. En el Taco no pasó mi tarjeta y tuve que pedirle a Rb que pagara. Después de Taco retornamos a la casa de Rb y estuvimos viendo un poco de una película. Rb también me comentó que se había atrasado en su período ya por tres días.
Luego de que mi hijo menor nació –cumple doce en un par de semanas- decidí realizarme la vasectomía pues con mi ex esposa éramos tan fértiles que mis hijos se llevan un año diez meses cada uno, y eso que la intimidad era bien esporádica. Luego de casi seis años separados –y con pocas relaciones en mi haber- nunca me había planteado si aún estaba vigente el resultado de la operación y, para variar, internet tiene más información de la que realmente a veces conviene.
Total, terminé el domingo –y pasé el lunes y la mañana del martes- preguntándome si no me tocaría reiniciar desde cero mi rol paternal. También diciéndome que debo verificar nuevamente si mi esterilidad sigue vigente.
El lunes pasó bastante lento. He estado leyendo La Cúpula y Cascabel, de Arturo Arias. Andaba con los ánimos bastante bajos. Salí a almorzar al comedor en donde como una o dos veces por semana. En la tarde le pedí aventón a Tn y llegué aún a tiempo para comprar mis almuerzos de dos días en el supermerdado que queda cerca de mi casa. También pasé por la casa de mis peques a recoger los dibujos para el concurso en el que les había propuesto que participaran.
Es la segunda vez que mis chicas se esmeran y mi pequeño no. Debo buscar nuevas formas para motivarlo –u obligarlo- a que participe en los concursos que les propongo. Ayer traje panitos para el almuerzo y al mediodía fui a entregar los dibujos de mis chicas. Iniciando la tarde recibí un sms de Rb –se suponía que si el miércoles persistía sin venirle su período iría a realizarse un examen de maternidad- anunciándome que No seríamos padres. Respiré aliviado.
Por la tarde pasé, como quien no quiere la cosa, por el líder máximo del área de proyectos e IT. Me comentó que la ex compañera de mi jefa le había pasado mi curriculum y que lo había entregado a su subordinado que tiene a cargo de IT. No sé si aún se podrá dar mi cambio –me encantaría que se diera- pues mi sponsor en ese lado –el mejor amigo de la compañerita del área- fue despedido la semana pasada.
Como no habíamos podido reunirnos temprano lo hicimos de cinco a seis con toda el área. Reunión semanal. Terminamos un poco después de las seis y la ex compañera de mi jefa -y con quién había también intentado pasarme- me dio aventón hasta mi casa. Aún llegué a cenar panito y té y a jugar unas cuantas partidas de Scrabble. Me dormí un poco después de medianoche luego de leer un poco de La Cúpula. Ya voy llegando al final.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
miércoles, 5 de marzo de 2014
viernes, 28 de febrero de 2014
Final de febrero, Asperger again…
Esta semana –desde antes de mis vacaciones más bien creo- la forma de alimentarme ha variado bastante. El lunes almorcé en el comedor donde lo hago una o dos veces por semana. Pollo. Salí un poco antes de las seis y en el camino aún llamé al compañero del jefe de mi jefe para pedirle audiencia para el día siguiente. Aún cené pan tostado y té.
El martes volví a acudir al comedor, esta vez pollo frito –lo preparan los martes y jueves-. Como quería conversar un poco con la compañera de mi jefe con quien mejor me llevo me quedé tarde en la oficina. Al final tuvo que salir de la oficina pero una hora o algo así más tarde pasó por mí. Volví a cenar pan tostado y té. Por la mañana entré a la oficina del jefe de mi jefe y le planteé la posibilidad de pasarme a su área a trabajar como analista de programación.
El miércoles almorcé avena, la voluntaria que trabaja a cuatro o cinco calles de mi oficina me había vuelto a ofrecer películas y pasé a su oficina al mediodía. Antes de eso pasé al banco a trasladar a una de mis cuentas de ahorros una parte de lo que me devolvieron de la retención de impuestos del año pasado.
Llegué medio temprano a mi casa, el compañero del BMW me dio aventón. Como había almorzado solo avena planeé comprar un asado y cenar en mi habitación. También debía lavar ropa pues siempre me está faltando la camisa blanca de los jueves. Salí a poner un baño de ropa en remojo y luego fui a la casa de mis peques a dejarles el Kindle, acababa de ponerle el tercer libro de la saga de Percy Jackson y los Dioses del Olimpo.
Cuando llegué a la casa de mis peques mi hijo me comentó que debía llevar un multímetro al día siguiente a su laboratorio de reparación de computadoras. Le hice ver que no era muy conveniente que me pidiera las cosas a última hora –me había mencionado algo el sábado pero ya no me había dicho para cuando-. Retorné a mi casa, puse ropa en remojo y salí a comprar mi cena: asado, coca cola y snacks.
Luego me dirigí a una farmacia/ferretería que queda como a diez calles de mi casa. Afortunadamente tenían multímetros, compré uno y regresé a la casa de mis peques a dejarlo. Luego cené, estuve –como casi todas las noches- jugando Scrabble con Rb y un poco después de las once salí a lavar la ropa.
Ayer no volví a almorzar formalmente, no tenía hambre por lo que sólo compré un helado. También fui al banco a depositar la mensualidad de mis peques. Por la tarde mi reuní con mi jefe, afortunadamente mis resultados este mes –surprise!- fueron mejores que los del mes pasado. Le comenté que estaba leyendo un libro que me prestó la compañerita, El Caballero de la Armadura Oxidada. Este libro es –como la mayoría de ese tipo- una elaboración de las enseñanzas básicas del budismo –zen incluso, creo-. Son como cincuenta páginas de una fábula bastante infantil.
Mi jefe también me comentó si ya había hablado con el compañero del jefe de su jefe, sobre moverme a su área. La compañerita también me había preguntado el día anterior y mi respuesta fue la misma: Hablé con el susodicho pero solo eso.
Al final de la tarde le pedí aventón al compañero Tn quien me pasó a dejar a una estación del Transurbano. Aprovechando que llegué a mi colonia antes de las siete pasé al supermercado que queda a pocas calles de mi casa para proveerme de los componentes del desayuno del sábado con mis peques. También compré un cubilete de chocolate. Para cenar compré una torta mejicana y cené jugando Scrabble. Un poco después de las ocho y media mi hijo menor me llamó pidiéndome que le consiguiera unas gráficas en internet.
Fui por él para que me explicara mejor, retornamos a mi habitación a bajar la información y luego lo pasé a dejar a su casa y me dirigí al internet que está en la universidad a imprimir tres páginas a colores. Pasé a dejarle las impresiones y retorné a mi habitación a continuar con las partidas de Scrabble. También lavé un par de camisas que había dejado de la noche anterior.
Terminé la noche –casi la una de la madrugada, realmente- leyendo La Cúpula. Está bastante bueno el libro. Hoy me levanté un poco después de las seis y veinte y me vine a la oficina aún bastante temprano, en el camino terminé de leer El Caballero de la Armadura Oxidada. Ha estado bastante lento el día, he estado volviendo a revisar información sobre el Síndrome de Asperger, derivado de una conversación sobre Gmail con Rb. Quizá algún día tendré un diagnóstico profesional. Quién sabe.
El martes volví a acudir al comedor, esta vez pollo frito –lo preparan los martes y jueves-. Como quería conversar un poco con la compañera de mi jefe con quien mejor me llevo me quedé tarde en la oficina. Al final tuvo que salir de la oficina pero una hora o algo así más tarde pasó por mí. Volví a cenar pan tostado y té. Por la mañana entré a la oficina del jefe de mi jefe y le planteé la posibilidad de pasarme a su área a trabajar como analista de programación.
El miércoles almorcé avena, la voluntaria que trabaja a cuatro o cinco calles de mi oficina me había vuelto a ofrecer películas y pasé a su oficina al mediodía. Antes de eso pasé al banco a trasladar a una de mis cuentas de ahorros una parte de lo que me devolvieron de la retención de impuestos del año pasado.
Llegué medio temprano a mi casa, el compañero del BMW me dio aventón. Como había almorzado solo avena planeé comprar un asado y cenar en mi habitación. También debía lavar ropa pues siempre me está faltando la camisa blanca de los jueves. Salí a poner un baño de ropa en remojo y luego fui a la casa de mis peques a dejarles el Kindle, acababa de ponerle el tercer libro de la saga de Percy Jackson y los Dioses del Olimpo.
Cuando llegué a la casa de mis peques mi hijo me comentó que debía llevar un multímetro al día siguiente a su laboratorio de reparación de computadoras. Le hice ver que no era muy conveniente que me pidiera las cosas a última hora –me había mencionado algo el sábado pero ya no me había dicho para cuando-. Retorné a mi casa, puse ropa en remojo y salí a comprar mi cena: asado, coca cola y snacks.
Luego me dirigí a una farmacia/ferretería que queda como a diez calles de mi casa. Afortunadamente tenían multímetros, compré uno y regresé a la casa de mis peques a dejarlo. Luego cené, estuve –como casi todas las noches- jugando Scrabble con Rb y un poco después de las once salí a lavar la ropa.
Ayer no volví a almorzar formalmente, no tenía hambre por lo que sólo compré un helado. También fui al banco a depositar la mensualidad de mis peques. Por la tarde mi reuní con mi jefe, afortunadamente mis resultados este mes –surprise!- fueron mejores que los del mes pasado. Le comenté que estaba leyendo un libro que me prestó la compañerita, El Caballero de la Armadura Oxidada. Este libro es –como la mayoría de ese tipo- una elaboración de las enseñanzas básicas del budismo –zen incluso, creo-. Son como cincuenta páginas de una fábula bastante infantil.
Mi jefe también me comentó si ya había hablado con el compañero del jefe de su jefe, sobre moverme a su área. La compañerita también me había preguntado el día anterior y mi respuesta fue la misma: Hablé con el susodicho pero solo eso.
Al final de la tarde le pedí aventón al compañero Tn quien me pasó a dejar a una estación del Transurbano. Aprovechando que llegué a mi colonia antes de las siete pasé al supermercado que queda a pocas calles de mi casa para proveerme de los componentes del desayuno del sábado con mis peques. También compré un cubilete de chocolate. Para cenar compré una torta mejicana y cené jugando Scrabble. Un poco después de las ocho y media mi hijo menor me llamó pidiéndome que le consiguiera unas gráficas en internet.
Fui por él para que me explicara mejor, retornamos a mi habitación a bajar la información y luego lo pasé a dejar a su casa y me dirigí al internet que está en la universidad a imprimir tres páginas a colores. Pasé a dejarle las impresiones y retorné a mi habitación a continuar con las partidas de Scrabble. También lavé un par de camisas que había dejado de la noche anterior.
Terminé la noche –casi la una de la madrugada, realmente- leyendo La Cúpula. Está bastante bueno el libro. Hoy me levanté un poco después de las seis y veinte y me vine a la oficina aún bastante temprano, en el camino terminé de leer El Caballero de la Armadura Oxidada. Ha estado bastante lento el día, he estado volviendo a revisar información sobre el Síndrome de Asperger, derivado de una conversación sobre Gmail con Rb. Quizá algún día tendré un diagnóstico profesional. Quién sabe.
martes, 25 de febrero de 2014
The Original Hacker Nº4
La edición Nº4 de The Original Hacker está online desde el martes 25 de febrero de 2014 con el siguiente contenido:
[Bash Scripting Avanzado] sustitución de parámetros y manipulación de variables
Este artículo sigue la serie de scripting en bash que comenzó unos números atrás. La sustitución de parámetros en bash es un tema que no tiene desperdicios y en este artículo se abarca minuciosamente (incluye chuleta!!)
[Seguridad Informática] EuropioCode, un sistema de codificación de caracteres basado en el modelo SAC de 3 capas
EuropioCode es un nuevo sistema de encoding (codificación de caracteres) especialmente diseñado para la codificación de campos de formulario y persistencia de datos de forma segura, previniendo de forma absoluta y definitiva, la inyección de código a través de entradas en web forms. Este paper es un completo manual tanto de uso como de desarrollo. Como sistema de codificación, aplica además, un modelo de seguridad en 3 capas (server-application-client/servidor-aplicación-cliente) con lo que su implementación podría significar el comienzo de aplicaciones 100% invulnerables.
[Ingeniería Inversa] solo el “qué” puede desvelar el camino hacia el “cómo”
Este paper no es apto para todo el mundo. Si bien intenta explicar no solo en teoría sino en la práctica pura y exclusiva, los pasos que la ingeniería inversa aplica en el desarrollo de Software, no deja de ser un tema complejo que podría resultar hasta incluso contradictorio en muchísimos programadores. Su publicación está solo expuesta a título informativo y no pretende servir de guía para la ingeniería de software ni mucho menos, servir de único material de consulta. Su único objetivo es servir de auto-evaluación al programador que tenga interés en comenzar a inmiscuirse en el uso de la ingeniería inversa para desarrollar software.
[Ingeniería de Software] wrappers y decoradores en Python (la explicación definitiva)
En la edición pasada, se introdujo a los conceptos de funciones lambda y closures en Python, prometiendo abarcar también, wrappers y decoradores. Y lo prometido es deduda. Con este artículo, uno de los temas quizás más complejos de abarcar en Python, queda finalmente expuesto en blanco sobre negro a riesgo de garantizar que el 99,9% de los programadores, lo entenderá de forma definitiva. Lejos, el artículo estrella de esta edición :)
[EuropioEngine Lab] SecurityLayer, una capa de seguridad inteligente
Hace dos ediciones atrás, se introdujo al concepto de capas de seguridad inteligentes en PHP. Toda la investigación sobre el tema, se aplicó -y probó- en una capa de seguridad para EuropioEngine, explicada paso a paso en esta edición. Lectura recomendada no solo para usuarios de EuropioEngine, sino también, para todos aquellos que se hayan interesado en el paper sobre capas de seguridad inteligentes y quieran una referencia de base para desarrollar una propia.
Acá está el enlace para descargarla.
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