lunes, 2 de octubre de 2017

Unos se quedan, otros se van...

C tiene como mes y medio de estar viviendo en el campus del college que le dió una beca, dos países al sur del nuestro.  Hemos hablado un par de veces por whatsapp, aprovechando que tiene wifi en las instalaciones.  Según he visto en su facebook comparte habitación con una noruega y una estadounidense. La salida del país fue un relajo pues en la linea aérea no querían dejarla aboradr porque solo llevaba un pasaje de ida y no llevaba visa.  Al final me tocó que comprar un pasaje de autobús (mismo que se perdió) de Costa Rica a Nicaragua y ya todo marchó sobre ruedas.

K está a mediados de su segundo semestre en mi vieja facultad, aunque perdió el primer curso de matemáticas y está repitiendolo por ahora.  Además habla constantemente que quiere pasarse a la facultad de artes y de que quiere trabajar... no se qué hará finalmente y no creo que 'obligarla' a seguir estudiando algo que no la entusiasma sea un buen camino.

M cleaned his act.  El tercer bimestre, después de haberlo sentenciado nuevamente y ejecutado las consecuencias, salió en limpio y con un buen promedio.  Ahora sólo falta el último bimestre, en el cual lleva las mismas condiciones: o se aplica y sale en limpio o el dinero mensual es reducido.  Se supone que esta semana su colegio está de aniversario y la próxima son los exámenes del último bimestre.  No se ha decidido aún sobre qué estudiar luego del ciclo básico aunque ayer me insinuó que quiere estudiar Ciencias y Letras, en el mismo colegio, me imagino.  No se si al final va a estudiar algo 'serio' en la universidad o alguna cosa de humanidades... ¿en qué habré fallado?

Acabo de cumplir 37 meses en este trabajo (3 años y un mes).  El año pasado estuvo super pesado, trabajé casi todos los feriados y muchos días de muchas horas.  Este año estuvo un poquito más suave, tan suave que me dieron como 12 días de compensación por todos los trabajados el año pasado.

Hace como un mes vi un anuncio de un trabajo en uno de los más grandes call centers de la ciudad.  La posición era la misma que acá y me llamó la atención que uno de los analistas más antiguos de acá publicó en LinkedIn que ya iba a medio proceso.  Me dió curiosidad y apliqué por la misma vía.  Eso fue un lunes, el martes a la hora del almuerzo me llamaron y me entrevistaron de forma rápida en inglés y español.

Luego me volvieron a llamar cuando iba en el autobús de regreso a mi casa. La recepción era malísima e incluso el conductor, al pegarse mucho a un árbol, provocó un relajo al estallar un vidrio de una ventana lateral.  Esta entrevista tardó un poco más y la mayor parte fue en inglés.  A la siguiente semana me llamaron para evaluarme en programación, bases de datos y gramática inglesa.  Aproveché uno de los últimos días de compensación para ir por la mañana a esta cita.

Los exámenes estuvieron interesantes y de las tres preguntas de base de datos una realmente me puso a sudar.  Afortunadamente completé las pruebas y luego me dirigí a un centro comercial en la periferia de la ciudad, a recoger las fotografías de estudio de la graduación de C.  Después de eso pasé a migración a renovar mi pasaporte pero, como no llevaba el anterior, me tocó que retornar a mi casa por el vencido.  Al final renové mi pasaporte y luego me fuí a la casa de Rb, pues K fue a pasar la noche a la casa de su mamá y he aprovechado esas ocasiones para pernoctar donde Rb.

Me volvieron a llamar a la semana siguiente (tenía el últim par de días de compensación) para una entrevista técnica con una persona de El Salvador.  Eso fue hace dos semanas, como tenía dos días libres me pasé el miércoles en la casa de Rb, ella fue a una manifestación antigobierno y yo tomé su auto a las cuatro de la tarde para ir a esta entrevista, que fue bastante extensa y exclusivamente en inglés.  Salí como a las siete y me quedé en mi casa pues el tránsito estaba terrible.  Desde que me tocó llevar a C al aeropuerto he dejado en un par de ocasiones adicionales el automóvil fuera de mi casa.

La semana pasada me volvieron a citar, supuestamente para la penúltima entrevista.  Me habían citado para el lunes a las 6:00 pero a mediodía me la cambiaron para el día siguiente una hora antes.  Como había traído mi saco lo dejé acá en la oficina.  El martes salí rápido y pedí un Uber, llegué bastante temprano a la entrevista y me hicieron esperar como 45 minutos.  La entrevista (también por video conferencia) tardó como 30 o 40 minutos y me dijeron que me contactarían para la última.

Lo interesesante de este proceso es que otros dos analistas de acá han estado en el mismo, uno de ellos se quedó en los exámenes y el otro (el más antiguo) llegó hasta la misma entrevista en la que voy yo.  Además, cuando me entrevistaron hace dos semanas encontré al analista que estaba liderando el proyecto que terminamos hace un par de meses.  Él estaba en la fase de exámenes y, aunque me dí cuenta que no los completó, lo habían citado para la siguiente entrevista la semana pasada.

Tengo más de tres años acá, que es lo más que he durado en un mismo lugar en la misma posición.  No me molesta el trabajo pero en el presente proyecto aún no veo las cosas muy claras.  Además, hace un par de meses nos indicaron que uno de los beneficios de trabajar acá iba a ser removido.  Veremos si me llaman para la última entrevista, y cómo va; o si simplemente debo continuar acá y estar atento a otras oportunidades. 

En el área de redacción, participé en el concurso Tu Ciudad en 100 palabras, nuevamente.  No pude ir a la ceremonia de premiación porque coincidió con la entrevista técnica en el otro lugar, debo llamar para ver si obtuve algún lugar o mención honorífica.  De la editorial anterior no nos han vuelto a contactar y la amiga de Rb estuvo casi dos meses en Estados Unidos, el último mes prácticamente esperando que los vuelos se pusieran al día pues los estados que visitó sufrieron inundaciones por huracanes.  Se supone que nos reuniremos en un par de semanas para ver si continuamos con los libros de primaria.  A ver cómo va eso.

En el área de voluntariado, seguimos con las visitas cuando no se trata de actividades de formación o especiales.  Ayer visitamos un hospital psiquiátrico al que no había ido como en seis años.  Se celebraba el día del niño y mientras la mayoría de voluntarios estuvo en la fiesta, piñatas y refacción, con Rb nos pasamos a un aula en la que estaban 10 o 12 niños con necesidades muy especiales.  La visita estuvo bien.


lunes, 7 de agosto de 2017

Llegadas, partidas...

Acabo de hablar con Rb (el messenger de FB, no less), uno de sus hermanos mayores murió (por enfermedad) esta madrugada. Hoy temprano Rb me salió a dejar a la estación del Transmetro, tenía casi ocho meses de que no dormíamos juntos, o sea, quedarnos una noche entera en la misma cama.  Desde que mi hija mayor se pasó a vivir conmigo.  Los primeros meses pernoctábamos los sábados en casa de Rb, hasta que hubo un conflicto por los perros y decidí terminar con las visitas en familia.  La excusa era (y de hecho había mucho de eso) que trabajaba en labores editoriales los sábados por la noche; pero a veces no se puede tener todo.

Rb fue a visitar a su hermana residente en México, estuvo allí como tres semanas y esos sábados si me llevé a mis hijas (bueno, en la segunda ocasión solo a mi hija mayor) a la casa de Rb pues aprovechamos para lavar mucha ropa.  En la segunda ocasión mi segunda hija se quedó a dormir en la casa de su madre.  Lo mismo ocurrió anoche, Rb me estaba conduciendo a mi casa al final de la tarde cuando me llamó mi hija mayor, avisándome que se iban a quedar ambas a dormir donde su madre.  No recordaba que K se iba a quedar allí y la llamada era para avisar que C también se quedaba.  Como íbamos a medio camino con compras de PriceSmart y no tengo ahora ropa formal en la casa de Rb pasamos a mi casa a dejar las compras y una de mis computadoras, y a recoger una mudada formal, luego retornamos a su casa.

Esta semana es la última que C pasa en mi casa, el sábado debe realizar su prechequeo en la página web de la línea aérea y el domingo de madrugada debo llevarla al aeropuerto.  Su vuelo sale a las 6 AM por lo que creo que debemos estar allí a las 4 AM.  Planeo usar el auto de Rb para llevar a C al aeropuerto, creo que K nos acompañará.  Luego nomás nos quedaremos K y yo en casa.  No creo que mi hijo menor se pase a vivir en el corto plazo conmigo, una de las razones debe ser que su madre no trabaja y entonces se complicaría su vida cotidiana.  Y lo otro es que he sido bastante implacable; le había anunciado que si perdía otra vez una clase no iba a aportar el dinero que les doy mensualmente a él y su madre.  Perdió dos clases, informática (de todas, cuando él sabe programar) con un punteo bien bajo (creo que ya no la puede ganar en el año) por lo que cumplí mi promesa.  

Al final lo obligué a que retirara sus ahorros (que cubren como el 80% de lo que mensualmente les proveo) para que lo utilicen este mes.  Además, y como ya no hay mas ahorros, le indiqué que la manutención del próximo mes está directamente vinculada a sus resultados escolares.  El otro año le toca ya elegir una carrera profesional (si no pierde este grado) y la verdad no veo que vaya por buen camino.  A ver cómo se desarrolla eso.

C está casi lista para irse, aunque aún no ha empezado a preparar la maleta que llevará.  Lo único que tiene ya listo es su violín.  K está en su segundo semestre de Ingeniería, aunque no logró pasar matemáticas ni en el curso de vacaciones ni en segunda retrasada.  Irá atrasada en matemáticas y física y a ver como le va este semestre.  Como se ha puesto varias veces bien intensa la discusión sobre sus estudios, llegando a un connato de suicidio (que más veo como una inmadurez mal canalizada), le presenté tres opciones: seguir estudiando algo serio (ingeniería, arquitectura, medicina o así) y yo me hago cargo de todos sus gastos, incluso asignándole una pequeña suma semanal para cuestiones personales; estudiar algo menos serio (humanidades o así) y trabajar, aportando un 25% a los gastos de la casa; o no estudiar y dedicarse nomás a trabajar (aportando el 50% de los gastos de la casa).  Hasta el momento ha elegido la opción 1, y espero que se mantenga en su decisión. M es la gran incógnita ahorita, él ha dicho que quiere estudiar ingeniería (es muy bueno en cuestiones tecnológicas), pero hasta el momento no ha tomado con seriedad sus estudios.  Espero que esto cambie en el plazo inmediato.

Ayer no fui a visitar pues llegué temprano a la casa de Rb y en lugar de preparar desayuno o quedarme con la computadora en la sala me metí a la cama con ella y sus perros.  Al final nos levantamos tarde y no nos dió tiempo de ir a visitar el asilo al que hemos estado yendo los últimos domingos.  No me sentí tan tan mal pues el día anterior había estado teniendo síntomas de gripe y se supone que no debemos visitar cuando estamos enfermos.  El sábado llevé a C al dentista y a M a que retirara sus ahorros.  Ese día almorzamos en el restaurante de comida vegetariana favorito de C, coincidentalmente me empezó a molestar un diente (premolar según Rb) e hice una cita para hoy con la dentista.  Espero que se pueda salvar, sino será el primer diente no molar que pierda (he perdido como 4 muelas ya).

No hemos ido a visitar varios domingos durante los últimos dos meses (Rb más pues se fue a México un tiempo) porque nos reunimos con una ex compañera de Rb que se dedica a producir libros (de hecho ella fue el primer contacto para el trabajo que estuvimos realizando al inicio de año).  Las reuniones han sido para planear libros de ortocaligrafía para básicos y bachillerato y libros de ciencias naturales para el nivel primario.  Con Rb trabajamos el contenido de seis libros de ortocaligrafía y luego trabajamos el diseño de los mismos, Rb trabajó tres libros y yo dos; como esto último es algo que mis hijas habían visto en sus estudios les dí la mayor parte del trabajo.  Al final cada una recibió (aún debo hacérselos efectivo) como 150 dólares por un trabajo esporádico durante tres semanas, yo recibí como 50 dólares pues preferí que mis hijas se mantuvieran ocupadas, K estaba en sus vacaciones de medio ciclo y C nomás estaba yendo a recibir un curso de diseño dos días a la semana.

Hace como tres semanas fuimos por última vez a la editorial con la cual estuvimos trabajando desde principios de año; nos hicieron efectivo el último pago.  Se suponía que se querían reunir con Rb el viernes pasado para planear nuevos libros para el nivel básico pero al final ya no la llamaron.  Este día Rb llamó y le indicaron que la persona encargada había tenido una emergencia pero que aún estaba pendiente la reunión.  O sea, como que si habrá más trabajo allí, pero no este mes; lo que no me queda tan bien porque este mes la amiga de Rb se fue de vacaciones a Estados Unidos y yo ya entregué la parte del libro de primero primaria que tenía asignada. En mi trabajo 'normal' las cosas han estado un poco raras.  La semana pasada nos convocaron a una reunión para indicarnos que ya no tendremos la opción de trabajo remoto. El proyecto en el cual he estado trabajando desde el año pasado (y que durante unas semanas lideré) llegó a su fase final el sábado pasado, de hecho ese día trabajé hasta las 4 de la madrugada.  A ver si hay otro proyecto o me tocará (este mes cumplo tres años acá!) moverme hacia otro lugar. Veremos cómo va eso.

lunes, 5 de junio de 2017

Dos graduaciones... graduations, graduations.

Mi hija mayor empezó la facultad este año... Antes de medio semestre estaba ya quejándose que había elegido mal, que realmente quiere estudiar arte y así.  De los cinco cursos que llevan ahora los del primer semestre (recuerdo que hace 25 años eran cuatro nomás), ganó cuatro: deportes, dibujo técnico, social humanística e inglés.  Los cuatro los ganó casi sin el examen final, el curso que perdió fue matemáticas, que debería ser el centro de la carrera.  Tampoco logró pasarlo en el primer examen de recuperación -que ahora lo realizan antes del curso de vacaciones-.  Está ahora cursándolo en vacaciones, en donde comprimen el contenido de cuatro o cinco meses en cuatro semanas.

Lo complicado del asunto es que la primera semana del curso de vacaciones coincidió con la última semana de su preparación como voluntaria en el grupo en el cual he estado durante más de siete años. Y también coincidió con el fin de semana en el cual mi hija segunda culminó sus estudios de bachillerato.  La semana pasada estuvo un poco especial.

Como ahora vivimos con mis hijas bajo el mismo techo ya no me quedo a dormir donde Rb.  Habíamos estado pernoctando allí los sábados durante los primeros meses del año, con la excusa de que trabajamos juntos en la escritura de libros, pero, hace como un mes hubo un conflicto un poco extraño entre Rb, mi hija mayor y sus perros.  Esa noche retornamos a dormir a nuestra casa y desde entonces no ha habido contacto entre Rb y mis hijas.  Lo que creo que debió permanecer desde el inicio, en fin, al menos probamos.

Como ahora tengo dos días para trabajar remotamente, los jueves y los viernes me voy temprano a la casa de Rb y allí trabajo hasta las cinco o seis de la tarde. Los sábados los paso con mis hijos y el domingo con Rb hacemos trabajo voluntario por la mañana y por la tarde nos quedamos en su casa. Como la graduación de mi segunda hija estaba programada para un viernes por la tarde había solicitado cuatro días de vacaciones en mi trabajo, los cuales coincidían, al igual que el año pasado, con un lanzamiento en producción del proyecto en el cual llevo un par de años trabajando.

El martes pasado, mi primer día de vacaciones, lo utilicé para inactivar un automóvil del cual aún estaba debiendo los impuestos de circulación luego de diez años de no verlo.  Luego pasé al colegio de mi hijo menor a dejar su tarjeta de calificaciones.  Regresé como al mediodía a mi casa y almorzamos con mi hija mayor, luego vimos una parte de Black Hawk Down, que iniciamos a ver a finales del año pasado.  Ese día habíamos planeado reunirnos en el centro con mi segunda hija para asistir a la proyección de una película en el Centro Cultural Español.  Era el último día de clases de mi segunda hija.

El miércoles había planeado reunirme con H, a quien estoy ayudando en la planificación estratégica de su ONG, pero, como pasé todo el día en la casa de Rb y había estado lloviendo un poco fuerte, reprogramé la reunión para este día.  El jueves también lo pasé con Rb, creo que ambos día estuvimos poniéndonos al día con House of Cards, Better Call Saul y Silicon Valley.  El miércoles también habíamos llavado el auto de Rb al taller pues, luego de un par de meses de constantes reparaciones, debían cambiarle el radiador.  El jueves le tocaba a Rb la última dósis de vacuna antirrábica pues, por andar acariciando perros en la calle, había recibido una mordida unas semanas antes y le tocaba inmunización.

El viernes vino mi papá del puerto.  Habíamos ido a visitarlo dos semanas antes y habíamos conversado sobre la próxima graduación de mi segunda hija y su asistencia al evento.  El año pasado, para la graduación de mi hija mayor, vinieron mi mamá y mi papá; pero este año mi mamá se encuentra en la costa opuesta cuidando a mi hermano mayor, quien tiene enyesada completamente una pierna por un accidente de motocicleta.

Estuve llamando a mi papá desde temprano y a media mañana fuimos con Rb a recogerlo.  Almorzamos donde Rb y luego pasamos a mi casa para vestirme formalmente y recoger a mis hijas, de allí nos fuimos al colegio de mi hija segunda.  El acto de graduación inició puntualmente a las 3 de la tarde y terminó como a las cinco y media.  Lastimosamente, a diferencia de la graduación de mi hja mayor, no pudimos pasar sin incidentes con la madre de mis hijos y ella se retiró del evento con mi hijo menor apenas concluidas las actividades.  Bastante molesto, realmente, pues habíamos conversado con mis hijas de cenar algo en familia para celebrar la graduación.

Al final, terminamos cenando con mis hijas y mi papá en un Mc Donalds.  Luego fuimos por unos helados.  Mi papá se quedó a dormir esa noche en la habitación de mi segunda hija, ella se quedó en mi habitación y yo me quedé a dormir en la sala, en donde mi hija mayor estuvo trabajando hasta altas horas de la madrugada en su primer tarea de matemáticas del curso de vacaciones.  A las cinco y media de la mañana le preparé café a mi papá y lo fui a dejar a su autobús; a esa misma hora mi hija mayor salió hacia el campamento de dos días que culmina la preparación como voluntarios de nuestro grupo.

A las ocho y media llegó mi hijo menor acompañado de su madre.  Mi segunda hija aún debía ver algo del vestido y salieron con su madre a ocuparse del asunto.  Con mi hijo menor tuvimos una conversación un poco tensa y un poco larga sobre un intercambio de mensajes que tuvimos en el messenger de Facebook el martes por la noche.  Se ha estado sintiendo presionado pues hace un par de meses le indiqué que si volvía a perder una clase (perdió dos examenes el primer bimestre) cortaría completamente la manutención que le paso a él y a su madre. Luego de la conversación desayunamos y fuimos por el auto a la casa de Rb.

A media tarde nos dirigimos con mi segunda hija y mi hijo menor al hotel en donde estaba programada la fiesta de graduación.  La penúltima actividad era una sesión fotográfica, su madre había declinado participar pero al final no estuvo tan mal.  El evento estaba muy bien coordinado, con equipo de iluminación y todo; hubo fotografías de mi hija en su vestido para la fiesta, de mi hija conmigo, de mi hija conmigo y con su hermano, y de mi hija con su hermano.  Después de las fotos retornamos a mi casa y a las seis de la tarde fuimos a dejar a su hermano a su casa.

La fiesta estaba programada para las ocho de la noche pero, como no me gusta andar conduciendo temerariamente, llegamos un poco después de las siete y cuarto.  Estuvimos esperando en el food court del centro comercial que está adosado al hotel y un poco antes de las ocho subimos para la foto grupal que estaba programada para las ocho y terminó realizándose casi a las nueve.

La mamá de mis hijos llegó a la fiesta pero no quiso -justificándose en ropa inadecuada- acompañar a mi hija y a mi en el desfile en una pasarela que debían realizar todos los graduandos.  El orden para subir a la pasarela era alfabético por lo que pasamos bastante tarde.  Un poco antes de las 10 de la noche fuimos anunciados y subimos a desfilar; deteniéndonos, como habíamos sido instruidos, en tres puntos específicos, para las respectivas fotografías.

La fiesta estaba programada para concluir a las seis de la mañana del domingo.  La mamá de mis hijos se retiró como a las 11 y con mi hija nos esperamos hasta cerca de la una de la mañana.  Ninguno de los dos bailamos por lo que pasamos del vals de graduandos.  La comida estuvo compuesta de entremeses llevados cada hora a la mesa por un equipo de meseros y hubo bebidas alcohólicas, aunque yo ya no me dedico a esos hábitos.

Un poco después de la una de la mañana nos retiramos con mi hija.  Como no quería molestar a Rb yendo a dejarle el auto pues luego debe retornarme a mi casa, esperé a que mi hija se durmiera; luego me puse a ver The Accountant, que había tenido en una de mis computadoras desde hace unos meses y un poco después de las cuatro de la mañana me dirigí a la casa de Rb.  Íbamos a ir a visitar un hospital pediátrico pero un poco después de las ocho me comentó que su perra más grande estaba enferma del estómago y planeaba llevarla al veterinario.  Cancelamos la visita y nos quedamos en su casa todo el día.

Por la noche retorné a mi casa en donde mi hija mayor estaba dormitando, luego de su fin de semana de campamento y mi segunda hija estaba disfrutando de su primer día libre luego de sus dos años de bachillerato.  Mi segunda hija se va becada durante dos años al tercer país al sur del nuestro.  Todo el mes pasado estuve tramitando la papelería para que le otorguen la visa de estudiante en ese país y esta semana debo comprarle su boleto aéreo.  A mediados de Agosto empezará otro período interesante.