Al final no hubo visitas el último sábado del año. Tampoco habrá el 31 de diciembre. Publicaron un aviso en el grupo de visitas, aduciendo que todos necesitan descansar -especialmente quienes se encargan de organizar-. Otros años sí ha habido. Espero que no quede establecido este patrón para los siguientes años. Podrían, por ejemplo, designar a otras personas para que durante esta temporada organicen -o desorganicen- visitas. Estoy seguro que muchos lugares se quedan esperando a los voluntarios.
Realmente esperaba visitar el sábado pero, al ver que desde el jueves anunciaron oficialmente que no habrían más visitas, decidí asistir al convivio de fin de año de compañeros y ex compañeros de trabajo que organiza usualmente el compañero A. La otra opción era ir con un grupo de voluntarios -y mucha más gente no voluntaria- a subir un volcán de Antigua Guatemala. No me llamaba la atención esto último.
Me desperté temprano -un poco después de las seis- pero seguí, como de costumbre, dormitando un rato más. Le envié un mensaje a Pb para que me diera jalón a la casa del Compañero A y luego, me levanté para ir a comprar un CD para quemar la imagen de Precise Pangolin para instalarlo en mi portátil más nueva. Como a las 8:00 empecé a instalar la nueva versión LTS de Ubuntu en mi portátil, pero, como tenía más de dos años de no actualizar no pude darle upgrade a la versión instalada. Me tocó que crear una partición en el disco e instalar la versión en forma paralela.
Dejé la máquina trabajando y salí de mi habitación como a las 9:30, había quedado con Pb que lo esperaría a las 10:30 en el comercial que está frente al edificio en el que trabajamos. Me fuí caminando. Llegué un poco antes de la hora al lugar de reunión y aproveché para entrar a un supermercado cercano a comprar unos embutidos, un megalitro de agua gaseosa y una bolsa de malvaviscos. Se suponía que cada uno de los que llegáramos debía llevar lo que planeaba cocinar.
Como era de esperarse Pb y su antiguo jefe pasaron un poco tarde. De hecho ellos también pasaron a comprar lo necesario a ese supermercado. Terminamos saliendo del lugar como a las 11:30. Llegamos a la casa del compañero A como a las 12:00 y fuimos los primeros. Los otros invitados llegaron entre dos y tres horas después. Un poco después del mediodía, mientras Pb y el otro invitado jugaban a bailar -kinetic- con la hija mayor del compañero A, yo acompañé a su esposa a preparar el área del picnic. Encendí un fuego de los que me enorgullezco de lograr.
El almuerzo estuvo bárbaro. Al final llegamos como seis o siete. Dos personas más de la oficina, con su respectivo consorte. Dos ex compañeros, uno con su esposa y dos hijos. Compartí los embutidos que había comprado con Pb y ellos me proporcionaron carne asada. Alguien más obsequió pollo adobado y al final terminamos en la sala del compañero A con café y magdalena. Como a las seis de la tarde nos despedimos y Pb pasó a dejarme un poco antes de las siete a mi habitación.
Vine a terminar de instalar Precise Pangolin, luego VirtualBox, luego Windows Xp dentro de VirtualBox y al final el programa para la declaración anual de impuestos dentro de Windows XP. También estuve conversando sobre FB con mi amiga de Antigua. Precise Pangolin trabaja muy bien. De hecho siento hasta más eficiente mi portátil. Dejo de usar por un tiempo Chrome. Vuelvo a Firefox.
Al final me dormí como a las dos de la madrugada entre instalación de lo necesario y configuración de algunos programas.
Hoy me desperté a las siete. Continué dormitando hasta un poco después de las ocho y luego estuve revisando mis correos y blogs. También leyendo un poco de State of Wonder -aún voy por el segundo capítulo-. A las nueve me levanté finalmente, a ordenar mi habitación y prepararme para recibir a mis peques. Fuí por ellos a las 9:25.
Mi chico no traía su cuaderno en donde escribe sobre su semana porque había olvidado actualizarlo entre semana y su madre no le permitió escribir este día. Venimos a comernos los últimos chocolates de la temporada y a ver un par de videos que había conseguido sobre El Bosson de Higgs, La Teoría de Cuerdas, La ciencia y la música y Sueños Lúcidos. También publicaron sus primeras entradas en el blog con el que planeamos intercambiar mensajes con el hijo mayor de mi amiga Kr de Portland. Luego salimos a comprar la refacción: Melón y naranjas.
Refaccionamos en el patio y empecé a preparar los ingredientes para los sandwiches que nos llevaríamos al IRTRA. Luego preparamos entre todos los Sandwiches: Aguacate, jamón, salami, tomate, queso, zanahoria rallada, ketchup y mayonesa. Quedaron muy bien. Luego de tener preparados los sandwiches nos dirigimos al IRTRA.
Lo primero que hicimos fue buscar un lugar para almorzar, pues ya eran como las dos de la tarde. Llevábamos, además de los sandwiches, un litro y medio de agua gaseosa y una bolsa de snacks salados. Luego del almuerzo compramos un pasaporte para doce juegos. Ingresamos a una nueva atracción que es como un recorrido guiado sobre un personaje legendario -y mítico- de nuestra cultura: Don Chebo. Luego nos subimos a la Rueda de Chicago más grande que he visto en mi vida. Treinta y cinco metros de diámetro.
Mi hijo estaba reacio a subir pero le aseguré que todo estaría bien, que subiríamos los cuatro en la misma canastilla. La verdad es que hasta a mí no me gustó mucho al principio -nunca me han gustado, realmente-. Al final mi hijo pidió que volvieramos a subir, por lo que luego de un rato de juego en el área de Dinosaurios retornamos a la Rueda de Chicago y nos subimos nuevamente. Luego retornamos a mi habitación.
Habíamos quedado en jugar Clue pero faltaban como veinte minutos para que los fuera a dejar al retornar a mi habitación. Preferí que vieramos un capítulo de Phineas and Ferb y luego fuí a dejarlos a su casa. Les había comentado a mis peques que mañana les llevaría el pastel que me había ganado la semana anterior. También les comenté que le pediría a su madre que me los dejara el martes. Me indicaron que lo más seguro es que si estuvieramos el martes juntos. Cuando fuí a dejarlos aproveché para hablar con mi ex esposa acerca del pastel y el martes. Me comentó que tenían planes para el martes.
Voy a llevarles mañana el pastel y a contarles a mis chicos que no podremos salir el martes. Me imagino que ya lo sabrán ellos. Pasé al supermercado a comprar una cajita de Té y a la panadería a comprar pan tostado. No había pan tostado por lo que decidí no cenar. Igual no tenía mucha hambre. Al final me comí un par de chocolates que estaban aún empacado en una taza que había comprado para el intercambio -que ya nunca se realizó- en nuestro grupo de los sábados por la mañana.
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
domingo, 30 de diciembre de 2012
viernes, 28 de diciembre de 2012
Viernes, inocente palomita...
Ayer tenía que continuar con la asignación trabajosa por la que mi jefe me hizo asistir miercoles y jueves. Nomás trabajé en la tarea asignada hasta las 11:00 aproximadamente. De 11:00 a 13:00 y de 14 a 18, fue una 'reunión' para ver algunos documentos que teníamos que enviarle a uno de nuestras subsidiarias del sur. Y, como mi jefe no llegaba hoy viernes, quería dejar 'adelantado' el trabajo. Hasta las 11 estuve en mi escritorio y luego mi jefe me convocó a una sala de reuniones. Perdimos totalmente el tiempo de 11:00 a 13:00 entre revisiones de asignaciones pasadas y vagos planes para el mes de enero.
A la una de la tarde bajé al banco en el que utilizo tarjeta de débito. Había dejado como trescientos dólares en mi escritorio el día anterior y quería depositarlos. Como a media mañana me había comido el último tamal de los tres que me regalaron mis peques. El banco estaba nuevamente atestado. Como el jefe de programación me había indicado que bajaría a almorzar a esa hora, lo llamé y lo invité a almorzar. Almorzamos chimichangas. Le conté sobre los regalos que mis peques me habían obsequiado y lo creativos que habían sido preparándolos.
De dos a 17:30 continuamos con la reunión, corrigiendo un par de documentos y viendo las tareas para las primeras semanas de enero. Un poco después de las 17:30 me retiré de la oficina. Cuando iba pasando por Miraflores llamé a mi hija segunda y estuvimos conversando un momento. Cuando venía como a un 25% del camino me dí cuenta que había olvidado mis llaves. No quise regresar a la oficina sino que continué hasta la casa del voluntario que vive en la misma colonia y pasé a pedirle las copias que me custodia.
Vine a mi habitación a leer un poco de State of Wonder y de Come, Reza, Ama. También a conversar sobre FB con mi mejor amiga del voluntariado, Eve y otra amiga voluntaria. Un poco antes de medianoche me acosté.
Hoy me desperté como a las 5:30, mis vecinos aún no aprenden a cerrar bien la llave del sanitario y cuando se levantan de madrugada dejan el agua corriendo. Usualmente me despierto. Me levanté a cerrar bien la llave y me volví a acostar. Hasta las 6:30. El aliciente este día para llegar en paz a mi trabajo es que mi jefe había pedido un día de vacaciones. Pasé en el camino a comprar el panito del desayuno. Desde temprano fuí consciente que era el Día de los Inocentes y algunas personas hacen bromas realmente pesadas.
Casi todo el día estuve en reuniones. La otra parte la ocupé en preparar los documentos que mi jefe había dejado en proceso. A la una de la tarde bajé a almorzar un poco de avena que había dejado en mi escritorio la semana pasada. Ví en la foto de un amigo de FB un título de un libro que me llamó la atención: La Mecánica del Corazón. Lo busqué en la red y lo descargué. Lo curioso es que lo había visto no hace mucho en papel en poder de una amiga del voluntariado. Había olvidado eso.
Como broma general cambié el estado de mi perfil en Facebook de Soltero a 'En una relación', tres o cuatro amigos comentaron mi cambio de situación.
Como a las seis me retiré de la oficina. Incluso me tocó llamar a mi jefe a media tarde pues mi supervisora favorita precisaba de una información que mi jefe había enviado a una subsidiaria sin dejarme copia. Igual no la pude conseguir. Vine a mi habitación por mi portátil pues había quedado de acuerdo con el voluntario que vive en la misma colonia que este día me conectaría en su casa para bajar la última versión de Ubuntu, para actualizar VirtualBox, para instalar el programa de impuestos, para preparar la declaración anual de impuestos.
Entrando estaba a mi habitación cuando me llamó Rx, teníamos muchos meses de no hablar. Incluso la última vez recuerdo que le corté la llamada. Sin embargo, no lo hice este día. Rx me sugirió que salieramos por un café y le comenté que me dirigía a la casa del voluntario que vive en la misma colonia, por si quería acompañaranos. Aceptó. Empaqué mi portátil más potente y me dirigí a donde ceno usualmente los viernes. Dejé la mochila en la casa y fuimos con mi amigo al puesto de asados de costumbre. Allí se nos unió Rx. Quien ahora está conviviendo con su novio. Al menos me pagó los doce dólares que le había prestado hacía casi un año atrás.
Rx nos acompañó en la cena y nos estuvo actualizando de su año en el trabajo y en su relación -están yendo a terapia de pareja-. Luego se despidió y me puse a trabajar en mi portátil. Esperaba que, gracias a que la conexión es por cable, la bajada del cd de instalación de Precise Pangolin fuera rápida pero el sistema indicaba que se tardaría por lo menos tres horas en descarga directa. También recibí una llamada de mi jefe, quien se oía bien alterado porque no le había dejado la información en la forma en la que esperaba. Me conecté a mi trabajo -puse en pausa la bajada del cd de instalación-, preparé la información que necesitaba y le envié un correo a mi jefe. Ni siquiera me contestó.
Continué bajando lo necesario y grabando en una memoria usb todas las películas que cupieron en ocho gigabytes. También contesté a un par de mensajes sobre fb de personas que querían una copia de La Mecánica del Corazón. También recibí la notificación de una pastelería, en la cual me gané un pastel este miercoles al participar en una trivia, de que podía pasar por mi premio a partir de mañana.
Al final me retiré de la casa del voluntario que vive en la misma colonia un poco después de las diez. Mi mochilita azul -la uso casi casi todos los días- ya tiene cuatro años de servirme fielmente. Antes tenía zipper doble, es decir, se podía cerrar en ambas direcciones, desde hace un par de años o así ya sólo se puede cerrar en una dirección. Y desde hace un corto tiempo el zipper ha empezado a abrirse aleatoriamente. Creo que es tiempo que la cambie por otra. Creo que utilizaré el dinero que me pagó hoy Rx para reponer mi mochila. Como mañana no hay visitas -hasta la segunda quincena de enero!!- planeo ir a un convivio con algunos compañeros de la oficina.
A la una de la tarde bajé al banco en el que utilizo tarjeta de débito. Había dejado como trescientos dólares en mi escritorio el día anterior y quería depositarlos. Como a media mañana me había comido el último tamal de los tres que me regalaron mis peques. El banco estaba nuevamente atestado. Como el jefe de programación me había indicado que bajaría a almorzar a esa hora, lo llamé y lo invité a almorzar. Almorzamos chimichangas. Le conté sobre los regalos que mis peques me habían obsequiado y lo creativos que habían sido preparándolos.
De dos a 17:30 continuamos con la reunión, corrigiendo un par de documentos y viendo las tareas para las primeras semanas de enero. Un poco después de las 17:30 me retiré de la oficina. Cuando iba pasando por Miraflores llamé a mi hija segunda y estuvimos conversando un momento. Cuando venía como a un 25% del camino me dí cuenta que había olvidado mis llaves. No quise regresar a la oficina sino que continué hasta la casa del voluntario que vive en la misma colonia y pasé a pedirle las copias que me custodia.
Vine a mi habitación a leer un poco de State of Wonder y de Come, Reza, Ama. También a conversar sobre FB con mi mejor amiga del voluntariado, Eve y otra amiga voluntaria. Un poco antes de medianoche me acosté.
Hoy me desperté como a las 5:30, mis vecinos aún no aprenden a cerrar bien la llave del sanitario y cuando se levantan de madrugada dejan el agua corriendo. Usualmente me despierto. Me levanté a cerrar bien la llave y me volví a acostar. Hasta las 6:30. El aliciente este día para llegar en paz a mi trabajo es que mi jefe había pedido un día de vacaciones. Pasé en el camino a comprar el panito del desayuno. Desde temprano fuí consciente que era el Día de los Inocentes y algunas personas hacen bromas realmente pesadas.
Casi todo el día estuve en reuniones. La otra parte la ocupé en preparar los documentos que mi jefe había dejado en proceso. A la una de la tarde bajé a almorzar un poco de avena que había dejado en mi escritorio la semana pasada. Ví en la foto de un amigo de FB un título de un libro que me llamó la atención: La Mecánica del Corazón. Lo busqué en la red y lo descargué. Lo curioso es que lo había visto no hace mucho en papel en poder de una amiga del voluntariado. Había olvidado eso.
Como broma general cambié el estado de mi perfil en Facebook de Soltero a 'En una relación', tres o cuatro amigos comentaron mi cambio de situación.
Como a las seis me retiré de la oficina. Incluso me tocó llamar a mi jefe a media tarde pues mi supervisora favorita precisaba de una información que mi jefe había enviado a una subsidiaria sin dejarme copia. Igual no la pude conseguir. Vine a mi habitación por mi portátil pues había quedado de acuerdo con el voluntario que vive en la misma colonia que este día me conectaría en su casa para bajar la última versión de Ubuntu, para actualizar VirtualBox, para instalar el programa de impuestos, para preparar la declaración anual de impuestos.
Entrando estaba a mi habitación cuando me llamó Rx, teníamos muchos meses de no hablar. Incluso la última vez recuerdo que le corté la llamada. Sin embargo, no lo hice este día. Rx me sugirió que salieramos por un café y le comenté que me dirigía a la casa del voluntario que vive en la misma colonia, por si quería acompañaranos. Aceptó. Empaqué mi portátil más potente y me dirigí a donde ceno usualmente los viernes. Dejé la mochila en la casa y fuimos con mi amigo al puesto de asados de costumbre. Allí se nos unió Rx. Quien ahora está conviviendo con su novio. Al menos me pagó los doce dólares que le había prestado hacía casi un año atrás.
Rx nos acompañó en la cena y nos estuvo actualizando de su año en el trabajo y en su relación -están yendo a terapia de pareja-. Luego se despidió y me puse a trabajar en mi portátil. Esperaba que, gracias a que la conexión es por cable, la bajada del cd de instalación de Precise Pangolin fuera rápida pero el sistema indicaba que se tardaría por lo menos tres horas en descarga directa. También recibí una llamada de mi jefe, quien se oía bien alterado porque no le había dejado la información en la forma en la que esperaba. Me conecté a mi trabajo -puse en pausa la bajada del cd de instalación-, preparé la información que necesitaba y le envié un correo a mi jefe. Ni siquiera me contestó.
Continué bajando lo necesario y grabando en una memoria usb todas las películas que cupieron en ocho gigabytes. También contesté a un par de mensajes sobre fb de personas que querían una copia de La Mecánica del Corazón. También recibí la notificación de una pastelería, en la cual me gané un pastel este miercoles al participar en una trivia, de que podía pasar por mi premio a partir de mañana.
Al final me retiré de la casa del voluntario que vive en la misma colonia un poco después de las diez. Mi mochilita azul -la uso casi casi todos los días- ya tiene cuatro años de servirme fielmente. Antes tenía zipper doble, es decir, se podía cerrar en ambas direcciones, desde hace un par de años o así ya sólo se puede cerrar en una dirección. Y desde hace un corto tiempo el zipper ha empezado a abrirse aleatoriamente. Creo que es tiempo que la cambie por otra. Creo que utilizaré el dinero que me pagó hoy Rx para reponer mi mochila. Como mañana no hay visitas -hasta la segunda quincena de enero!!- planeo ir a un convivio con algunos compañeros de la oficina.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Miercoles, primos, chica...
Ayer habíamos quedado con mi ex esposa en que podía ir a traer a mis peques como a las 11:00 AM. Un poco después de las 10:00, luego de ver una parte de Dragonfly y leer un poco de State of Wonder los llamé para ver si estaban listos y fuí por ellos. Venimos a mi habitación a ver un episodio de Phineas and Ferb, un video sobre fails del 2012 y a buscar alguna información en Wikipedia.
Había quedado con mis primas que llegaría a su casa al almuerzo navideño alrededor de la 1:30. Había planeado salir de mi casa a las 12:30 con mis peques para no llegar muy temprano. Al final salimos casi a las 1:00 de mi habitación y llegamos un poco después de la 1:30 a la casa de mis primos. Temprano. Mis tíos llegaron como media hora después y un poco después mi prima mayor.
Almorzamos pavo, arroz especial y ensalada de manzana. Lo típico. Y muy sabroso. Estuvimos departiendo entre almuerzo y conversación casi hasta las 4:30, también explicando un poco del cubo de Rubik. A las 4:30 les comenté a mis primos que tenía que retirarme para que no nos agarrara la tade y retornamos a mi habitación con mis peques. Luego los llevé de vuelta a su casa, alrededor de las 5:30.
Retorné a mi habitación y terminé de ver Dragonfly. Luego me dormí temprano.
Había una dama a la que contacté por medio de Facebook hace más de dos años, creo. Ella estuvo en el mismo período de entrenamiento en el que ingresé a mi voluntariado pero se retiró por completo del mismo. Hablamos algunas veces por Facebook el año pasado y nos mensajeamos algunas veces. La semana pasada la invité a que salieramos. Se suponía que leeríamos Cien Años de Soledad y nos reuniríamos para comentarlo. Buen plan. La cita estaba para hoy a las 6:00.
Hoy me levanté a las 6:30. Me había despertado mucho antes pero me quedé dormitando en mi camita, este mes de diciembre ha estado realmente frío. Entré a mi oficina un poco antes de las 8:00, me llevé el par de tamales que me sobraron de los tres que mis chicos me regalaron ayer. Cuando llegué a la oficina solo estaba el compañero A y la verdad, la oficina se veía bastante solitaria este día.
Temprano en la mañana me llamaron de la agencia en donde están realizando la investigación socioeconómica para el trabajo en el banco al que estoy aplicando. Supuestamente no habían podido ponerse en contacto con varias de mis referencias personales. Les proporcioné otros cuatro contactos y les escribí sobre Facebook a los cuatro para ponerlos sobre aviso. A dos -al voluntario que vive en la misma colonia y a H- los contactaron mientras estaba avisándoles. El voluntario que vive en la misma colonia me llamó para confirmar que lo había puesto de referencia y H me escribió sobre Facebook para comentarme que lo habían llamado.
Luego, como a la media hora, me llamó Lc, quien será mi jefa en el banco. Lc me llamó para comentarme que estaba presionando a la agencia esta para que pasaran el informe y agilizar la contratación. Le comenté lo que había sucedido más temprano y que había recibido la visita domiciliar el sábado. Le aseguré que en cuanto me confirmara en el trabajo renunciaría en donde estoy.
Estuve trabajando todo el día en la asignación por la que mi jefe me cortó estos dos días de vacaciones y por la mañana conversando sobre Facebook con la dama con la que me encontraría en la tarde. Salí a la hora del almuerzo al banco en donde me depositan y pasé una pequeña cantidad a la cuenta de ahorros y deposité la mensualidad para mis peques en el otro banco. Tomé otra cantidad para mis gastos mensuales y me dirigí al banco en donde manejo tarjeta de débito pero el banco estaba atestado. Dejé el dinero en un sobre en el archivo de mi escritorio.
Un poco después de las 5:30 me retiré de la oficina. Mi jefa también. De hecho coincidímos en el elevador. Costó que pasara el bus para el centro pero finalmente llegué como con media hora de anticipación. Aprovechando lo temprano recorrí un poco la sexta avenida, ingresando incluso a una exposición de pintura que tiene el gobierno al lado del museo de la policía nacional civil.
Un poco antes de las siete me dirigí al café en donde nos habíamos citado con Eve y esperé un par de minutos. A las siete le envié un mensaje y me comentó que ya había llegado. La llamé y resultó que estaba ya dentro del local. Compré un café helado, un café caliente y un pastel y pasamos la siguiente hora y media conversando de libros, vida, etc.
Un poco antes de las 9:00 Eve me indicó que debía retirarse, pues no guarda su automovil en su casa sino en un parqueo contiguo y no le gusta llegar tarde. Me ofreció sin embargo, aventón hasta mi casa. Con Eve me sentí como un adolescente -igual me sucede con casi todas las chicas que me gustan- y estuve a punto de besarla cuando nos despedimos. Sin embargo me refrené. Eve es auditora, tiene una fantástica carrera profesional y, según la conversación que sostuvimos, sueña con tener una familia. O sea, iríamos hacia hacernos mucho daño. Me despedí con beso en la mejilla e ingresé a mi casa y a mi habitación. La soledad creo que es mi mejor compañía.
Había quedado con mis primas que llegaría a su casa al almuerzo navideño alrededor de la 1:30. Había planeado salir de mi casa a las 12:30 con mis peques para no llegar muy temprano. Al final salimos casi a las 1:00 de mi habitación y llegamos un poco después de la 1:30 a la casa de mis primos. Temprano. Mis tíos llegaron como media hora después y un poco después mi prima mayor.
Almorzamos pavo, arroz especial y ensalada de manzana. Lo típico. Y muy sabroso. Estuvimos departiendo entre almuerzo y conversación casi hasta las 4:30, también explicando un poco del cubo de Rubik. A las 4:30 les comenté a mis primos que tenía que retirarme para que no nos agarrara la tade y retornamos a mi habitación con mis peques. Luego los llevé de vuelta a su casa, alrededor de las 5:30.
Retorné a mi habitación y terminé de ver Dragonfly. Luego me dormí temprano.
Había una dama a la que contacté por medio de Facebook hace más de dos años, creo. Ella estuvo en el mismo período de entrenamiento en el que ingresé a mi voluntariado pero se retiró por completo del mismo. Hablamos algunas veces por Facebook el año pasado y nos mensajeamos algunas veces. La semana pasada la invité a que salieramos. Se suponía que leeríamos Cien Años de Soledad y nos reuniríamos para comentarlo. Buen plan. La cita estaba para hoy a las 6:00.
Hoy me levanté a las 6:30. Me había despertado mucho antes pero me quedé dormitando en mi camita, este mes de diciembre ha estado realmente frío. Entré a mi oficina un poco antes de las 8:00, me llevé el par de tamales que me sobraron de los tres que mis chicos me regalaron ayer. Cuando llegué a la oficina solo estaba el compañero A y la verdad, la oficina se veía bastante solitaria este día.
Temprano en la mañana me llamaron de la agencia en donde están realizando la investigación socioeconómica para el trabajo en el banco al que estoy aplicando. Supuestamente no habían podido ponerse en contacto con varias de mis referencias personales. Les proporcioné otros cuatro contactos y les escribí sobre Facebook a los cuatro para ponerlos sobre aviso. A dos -al voluntario que vive en la misma colonia y a H- los contactaron mientras estaba avisándoles. El voluntario que vive en la misma colonia me llamó para confirmar que lo había puesto de referencia y H me escribió sobre Facebook para comentarme que lo habían llamado.
Luego, como a la media hora, me llamó Lc, quien será mi jefa en el banco. Lc me llamó para comentarme que estaba presionando a la agencia esta para que pasaran el informe y agilizar la contratación. Le comenté lo que había sucedido más temprano y que había recibido la visita domiciliar el sábado. Le aseguré que en cuanto me confirmara en el trabajo renunciaría en donde estoy.
Estuve trabajando todo el día en la asignación por la que mi jefe me cortó estos dos días de vacaciones y por la mañana conversando sobre Facebook con la dama con la que me encontraría en la tarde. Salí a la hora del almuerzo al banco en donde me depositan y pasé una pequeña cantidad a la cuenta de ahorros y deposité la mensualidad para mis peques en el otro banco. Tomé otra cantidad para mis gastos mensuales y me dirigí al banco en donde manejo tarjeta de débito pero el banco estaba atestado. Dejé el dinero en un sobre en el archivo de mi escritorio.
Un poco después de las 5:30 me retiré de la oficina. Mi jefa también. De hecho coincidímos en el elevador. Costó que pasara el bus para el centro pero finalmente llegué como con media hora de anticipación. Aprovechando lo temprano recorrí un poco la sexta avenida, ingresando incluso a una exposición de pintura que tiene el gobierno al lado del museo de la policía nacional civil.
Un poco antes de las siete me dirigí al café en donde nos habíamos citado con Eve y esperé un par de minutos. A las siete le envié un mensaje y me comentó que ya había llegado. La llamé y resultó que estaba ya dentro del local. Compré un café helado, un café caliente y un pastel y pasamos la siguiente hora y media conversando de libros, vida, etc.
Un poco antes de las 9:00 Eve me indicó que debía retirarse, pues no guarda su automovil en su casa sino en un parqueo contiguo y no le gusta llegar tarde. Me ofreció sin embargo, aventón hasta mi casa. Con Eve me sentí como un adolescente -igual me sucede con casi todas las chicas que me gustan- y estuve a punto de besarla cuando nos despedimos. Sin embargo me refrené. Eve es auditora, tiene una fantástica carrera profesional y, según la conversación que sostuvimos, sueña con tener una familia. O sea, iríamos hacia hacernos mucho daño. Me despedí con beso en la mejilla e ingresé a mi casa y a mi habitación. La soledad creo que es mi mejor compañía.
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