sábado, 31 de agosto de 2013

Personalidad peculiar...

Durante casi toda la semana estuve dejando la alarma para las 5:30 pero levantándome alrededor de las seis de la mañana, excepto el miércoles.  El martes llevé una sopa con un par de aguacates y unas salchicas; y un poco de pan francés.  Nuestra jefa y Ant fueron a una capacitación y llegaron como a media mañana a la oficina.  Esta semana estuvo bastante buena pues por fin envié un buen grupo de documentos a autorización.  Un poco después de las doce salí a almorzar al parquecito de costumbre.

Por la tarde estuve ajustando la información de un par de documentos y a las 5:00 nos reunimos para la reunión de equipo que no pudimos tener por la mañana.  El compañero del BMW realizó una presentación sobre  competencias laborales con lo que la reunión terminó casi a las siete y media.  El compañero del BMW me ofreció aventón pero le había ofrecido a la compañera de mi jefa que la acompañaría cuando saliera.  Salimos un poco antes de las ocho de la oficina, junto con una compañera de otra área.

El miércoles me tocaba ir a una capacitación en el mismo edificio donde recibí la inducción laboral hace casi ocho meses.  La conferencia -incluyendo desayuno- iniciaba a las siete y media por lo que, previendo el tráfico y/o algún inconveniente me levanté un poco después de las cinco.  Planché mi camisa y me dirigí al lugar de la capacitación.  El desayuno estuvo bien y la conferencia -sobre ISO 27001- estuvo bastante aceptable.  Incluso aproveché para saludar -y dar segumiento- a un par de personas que deben autorizar documentos.  Un poco después de las diez me retiré del lugar y, aprovechando que un supervisor que trabaja en el mismo piso iba hacia la oficina, conseguí aventón.

Al mediodía salí a almorzar al parquecito.  Avena.  Aunque realmente lo que hice fue ir a leer al parque -el capítulo que me toca exponer el próximo martes-, retornar un poco antes de la hora a la oficina y comer en mi computadora.  Había esperado que la compañera de mi jefa me diera aventón ese día o el compañero del BMW, pero ella salió temprano y el compañero del BMW me comentó que no iba en la misma dirección.  Me vine en Transmetro.  Pasé a comprar una torta al lugar de costumbre y me vine a cenar a mi habitación.

El jueves me fuí a la oficina en el Transmetro pues el día anterior habían habido rumores que subirían el precio de los pasajes de los autobuses.  Al final no pasó nada.   Estuve preparando la presentación durante una parte de la mañana y durante el resto del día ordenando las carpetas en el disco duro de la computadora y en el correo electrónico.  Me llevó bastante tiempo.

El tema que expondré la otra semana tiene que ver con la personalidad y su relación con el desarrollo de las competencias laborales.  Un tema muy interesante.  Para ahondar un poco en el tema expuesto en el capítulo investigué sobre test de personalidad -Myers-Briggs- y contesté un cuestionario online.  El resultado -el mismo que obtuve hace un par de años y hace más tiempo- es que tengo una personalidad INTJ -Introvertido, Intuitivo, Pensador y Juicioso-.

Estuve leyendo jueves y viernes un poco más del tema -y preparando la presentación-.  Esta personalidad es llamada por algunos autores El Analista -y por otros El Investigador o El Científico- y, aunque se afirma que no debe tomarse como excusa para determinado comportamiento, enfatiza en la falta de importancia por socializar, centrarse en datos y análisis y exigencia de resultados.  También que la pareja idónea es ENFP.  En fin.  Estuve publicando algunos 'hechos' sobre INTJ en Twitter y Facebook durante el jueve, viernes y hoy.

Al mediodía le había propuesto a Tn que fuéramos a almorzar al mismo lugar que el lunes pero, por estar trabajando en algo en conjunto con el compañero del BMW, salieron a almorzar más tarde.  Me fuí, solito, a almorzar pollo frito.  Por la tarde me reuní con la señora con la que había estado redactando un documento de cumplimiento y luego modifiqué los mismos para enviarlos a autorización.

Los jueves la compañera de mi jefa va a un grupo católico de damas y el compañero del BMW me comentó que nuevamente no iba en mi ruta.  Como, en conjunto con Ant y nuestra jefa, debía enviar un reporte a otro departamento terminamos saliendo casi a las ocho.  Mi jefa me dió aventón a una estación del transmetro.  Estoy un poco -no se si confundido o- preocupado, pues la relación jefa-Ant está llegando a niveles de intimidad bastante ridículos profesionalmente hablando -creo-.

Se supone que Ant es el primero en la fila de promociones y al parecer quieren dejarlo bastante claro.  Me produjo cierta incomodidad su comunicación excluyente en el automóvil.  Me bajé bastante confundido y abordé el Transmetro hacia mi casita.  Cuando iba pasando frente a la casa del voluntario que vive en la misma colonia me percaté que estaba estacionado enfrente el automovil del voluntario que me dá aventón usualmente los domingos.  Lo llamé para ver que estaban haciendo y me comentó que estaban pegando en el comedor unas fotografías del grupo -habían estado organizando algo de eso a través de Facebook-.  Le dije que bajara a abrir la puerta y me quedé un rato ayudándolos.  Luego me pasaron a dejar a mi casita.  Vine a cenar pan tostado y té.

El viernes celebramos el cumpleaños de un compañero del área vecina.  Comimos pastel y bolovanes.  En la reunión, a diferencia de la mayoría de reuniones anteriores, me mantuve más bien callado pues, con el compañero del BMW, acordamos que habíamos hecho bastante relajo en ocasiones anteriores.  Después del desayuno me tocó subir a una reunión a otro departamento y estuve casi hasta el mediodía en una reunión muy interesante con alguien bastante preparado.

Al mediodía había planeado acudir a almorzar al mismo lugar que el lunes y el jueves pero me tocaba depositarle a la madre de mis peques la mensualidad.  Los dos bancos, en donde tengo mi ahorro y en donde tengo que depositar, estaban atestados.  Me desesperé al inicio pues realmente quería ir a almorzar pero luego mejor me relajé en la cola.  Afortunadamente cargaba un libro de Joko Beck.  Realicé el depósito y retorné a mi oficina a actualizar la información de mi reporte mensual de actividades.  El mes pasado llegué como a 0.3, ahora subí a 0.5.  Algo es algo.

Con el compañero del BMW nos habíamos puesto de acuerdo en salir a las seis de la tarde.  Un poco antes de esa hora apagamos las computadoras y nos retiramos.  En el camino comentamos dos hechos bastante obvios para ambos, el primero que Ant casi no sale de la oficina de la jefa, entorpeciendo incluso las consultas que a veces debemos hacer -creo que todo empezó desde que Ant sustituyó prácticamente a la jefa durante sus vacaciones- y el segundo es que el empuje que están mostrando los dos nuevos dista mucho del que llevábamos como grupo de trabajo.  Digo, se retiran bastante temprano y dan la impresión de que si no tienen asignaciones están felices.

El compañero del BMW pasó a dejarme a mi casita y, aprovechando que aún no eran las siete, me dirigí al supermercado que queda a una calle de mi casa a comprar los ingredientes del desayuno de hoy.  Después de proveerme en el supermercado fuí a comprar mi cena.  Había planeado cenar un asado pero el lugar estaba atestado, compré un par de gringas y vine a cenar a mi habitación, a terminar de ver el final de El Club de la Pelea y a leer un poco más de Guerra Mundial Z.

Hoy me levanté bastante tarde, había dejado la alarma para las seis y media pero me levanté un poco después de las siete.  Ordené un poco mi habitación y me dirigí a la casa de mis chicos.  Afortunadamente había comprado todo lo necesario para el desayuno anoche.  Con mis chicos preparamos el desayuno: huevos con chorizos, cereal de chocolate con leche y bananos y frijoles con nachos.  Desayunamos y luego venimos a mi habitación.  Vimos un par de videos sobre el Bosson de Highs y Física Cuántica y luego les mostré una parte de una presentación sobre HTML, CSS y JavaScript, luego hicieron un ejercicio en la computadora, jugaron en la otra y jugaron ajedrez conmigo.

Un poco después del mediodía nos dirigimos a la universidad con una pelota que comparmos hace como tres semanas.  La pelota es bastante suave pero bastante ideal para volley ball informal.  Estuvimos jugando un rato en la parte trasera de la rectoría pero empezó a lloviznar.  Nos metimos a la biblioteca.  Mi hija mayor está leyendo un libro de Cuauhtemoc Sánchez sobre elección de carrera profesional, mi hija segunda un libro del mismo autor de El Mundo de Sofía y mi hijo empezó a leer una novela sobre Drácula.

Después de la biblioteca nos dirigimos a Mc Donald's y compramos cuatro cajitas felices y unas Mc Patatas.  El restaurante estaba lleno y nos tocó que esperar casi cinco minutos para que se vaciar una mesa.  Me quedé en la mesa y envié a mis chicos a comprar.  Mi hija mayor pagó con mi tarjeta de débito. Luego del almuerzo retornamos a los campos de la universidad a jugar nuevamente volley ball pero por poco tiempo pues empezó a lloviznar nuevamente.  Volvimos a entrar a la biblioteca.

Estuvimos un poco más de media hora en la biblioteca y luego nos venimos a mi habitación.  Habíamos planeado comprar unos helados pero estaba cerrada la tienda de helados.  Venimos a jugar un poco de Clue y luego vimos un poco de Episodio 3.  A las seis y media los fuí a dejar a su casa.  Mi hija segunda había olvidado sus llaves en mi habitación pero, como su madre estaba en casa, sus hermanos se quedaron y con mi chica segunda venimos a traer las llaves.

Un poco antes de ir a dejar a mis chicos el voluntario que usualmente me dá jalón los domingos me había llamado para confirmar mi asistencia a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.  Vino ayer de Los Angeles.  Le indiqué que llegaría a las siete y media.  Un poco después de las siete una voluntaria me llamó para pedirme indicaciones del Transurbano para llegar a la casa del voluntario que vive en la misma colonia.  Me ofrecí a recogerla en la estación y me dirigí a la estación anterior a la que utilizo frecuentemente.  Esperé un rato y cuando se apeó del Transurbano nos dirigimos a la casa del voluntario.

Con el grupo con el que me reuno usualmente los sábados por la noche estuvimos revisando las fotos que hemos ido acumulando durante estos tres años de convivencia y luego compramos cena, asados.  Cenamos y luego estuvimos conversando hasta un poco antes de las once, hora en la que el voluntario que usualmente me dá aventón me pasó a dejar a mi casa.  Vine a terminar de leer Guerra Mundial Z -ya me faltan pocas páginas- y a revisar mis redes sociales.  Espero no dormirme tan tan tarde pues mañana debo lavar antes de ir a la visita con mi grupo de voluntarios.  Espero visitar en la mañana y en la tarde.  Hangin on in here.

lunes, 26 de agosto de 2013

Repetición de experiencias...

Estaba pensando en un dicho para esta entrada... Nadie puede bañarse dos veces en un mismo río... Cada uno habla de la feria según como le fue en ella... en fin.  El tema era la celebración del aniversario del grupo en el que he hecho trabajo voluntario durante los últimos cuatro (?) años.  Cuando acababa de terminar mi entrenamiento y estaba inciandome de lleno en las visitas celebramos el tercer aniversario -está relatado por acá Aniversario 2010-.  No hubo baile, concierto ni feria -como en los años subsiguients- sino sólo un rally.  El rally eran varias estaciones para jugar en grupo.  En la tercera o cuarta estación había lodo, mucho lodo.  Hasta allí llegó el rally, pasamos las siguientes dos o tres horas jugando entre el lodo.  Muy buena.  Aún andan algunas fotos en facebook del evento.

El año posterior se intentó hacer -no oficialmente- y al siguiente también, incluso hubo un connato de llamada de atención para algunos voluntarios que andaban enlodándose.  La mayoría extrañaba la actividad.  Este año hubo un concierto -como el año pasado- el sábado por la noche y organizaron otro rally para el domingo, prometiendo otra enlodada.  Lo cual no ocurrió.  En fin.  No me gustó el aniversario, pero esa es mi opinión personal, como en el segundo refrán.

El miércoles pasado no había llevado comida y, a pesar de que la compañerita nos había obsequiado (por penitencia) panitos por la mañana, tenía hambre al mediodía.  Salí a almorzar al comedor a donde acudo frecuentemente.  Como era miércoles -sólo martes y jueves venden pollo frito- me tocó almorzar algo diferente.  Por la tarde tuvimos una pequeña reunión para continuar con la modificación de los documentos y un poco después de las cinco me retiré de la oficina.  El transmetro iba atestado por lo que me subí a un autobús rojo.  Llegué tardísimo a Intecap.  Lo peor es que había olvidado que era el último día y que se debía presentar un proyecto.  De los cuarenta o cincuenta que éramos solo tres o cuatro personas presentaron un proyecto.

Después de las presentaciones nos dieron un diploma de participación.  A mí no me llamaron, po lo que creí que se había traspapelado mi asistencia.  Lo malo es que no pude dar un discurso que había estado preparando -in mente- para agradecer a la comunidad Drupal del país.  Antes de salir de aula me acerqué a quien tenía los registros de las asistencias y resultó que si, que tenía derecho a diploma.  Bastante sencillo pero algo es algo.  Me extendieron el diploma -ni nombre de instructor tenía, aunque sí firma- y luego nos reunimos un momento en el lobby para un pequeño refrigerio.

Aproveché para conversar con el desarrollador al que había ofrecido corregir los textos en inglés de su sitio.  Estuvimos conversando un rato y me comentó que podría necesitarme también para atender a algunos clientes del exterior.  Le indiqué que con mucho gusto lo ayudaría pero tenía el limitante de mi horario.  Quedamos en que nos cuminicaríamos para ponernos de acuerdo.  Un poco antes de las ocho me retiré de Intecap y me vine a mi casita.

Conversando con un par de amigas del voluntariado me enteré que andaban distribuyendo Guerra Mundial Z, el libro.  Me llamó la atención y lo bajé, he estado leyéndolo un poco estas noches.

El jueves estuvo bastante pesadito el día pues la dama a la que he estado ayudando con un documento legal estuvo presionándome para que le entregara una copia.  Lo malo es que aún no está aprobado y no puedo distribuir documentos en ese estado.   Había llevado avena y cargaba un cupón que me dieron en el banco donde ahorro para cambiar por una hamburguesa en el restaurante de pollo más grande -y caro- dle país.  Caminé hasta el restaurante más cercano y fuí a comer al parquecito de costumbre.  Entre la ida al restaurante y retornar al parquecito caminé casi cuarenta minutos.  Por la tarde me sentía cansado.

La compañera de mi jefa me había ofrecido aventón desde la tarde por lo que me esperé hasta un poco antes de las siete.  Me pasó a dejar cerca de mi casa.  Como estoy cambiando mis horarios para tener buenos sábados con mis peques había decidido cenar una torta, así al día siguiente tenía un buen almuerzo y ya no cenaba.  Pasé al lugar de las tortas pero no tenían panes para prepararlas por lo que pasé al lugar de los asados.  Compré uno de dos dólares y me vine a cenar a mi casita, y a seguir leyendo Guerra Mundial Z.

El viernes me llevé, por primera vez, una camisa con doble uso.  Por haber lavado ropa de cama la semana anterior no me percaté que no había lavado la camisa manga corta del uniforme que uso los viernes.  El viernes por la mañana me dije, la lavo en la noche y la pongo a secar en el baño.  Lo malo es que el viernes estaba lloviendo.  En fin, saqué de la bolsa de la ropa sucia la camisa, la planché y me dirigí a mi oficina.  Creo que estaba lo suficientemente límpia.

Durante la mañana estuve actualizando la información de mi control de actividades, y tratando de avanzar en un par de documentos que se me han ido quedando atrasados.  Al mediodía fuí al comedor de costumbre y comí carne asada.  Por la tarde continué con lo que había empezado antes de salir a almorzar y un poco después de las seis el compañero del BMW -que ahora tiene un Mazda- me dió aventón a mi casita.

Afortunadamente no eran aún las siete por lo que me dirigí directamente al supermercado que queda a una calle de mi casa y me proveí para el desayuno el día siguiente.  Ya no cené nada.

El sábado me levanté temprano.  Como a las seis y media.  Hice limpieza en mi habitación y me dirigí a la casa de mis chicos un poco antes de las siete y media.  Preparamos un gran desayuno, con cereal de chocolate, leche, huevos con salchica y salami y frijoles volteados.  También algo de fruta.  Después del desayuno nos venimos a mi habitación y les expliqué a mis chicos un poco de CSS, luego hicieron cada uno una hoja aplicando algunos formatos de CSS.

Luego de estar en la computadora salimos al mercado y compramos ingredientes para preparar emparedados.  Retornamos a mi habitación y mis chicos me ayudaron a preparar el almuerzo.  Luego nos dirigimos a la universidad.  Llevábamos una pelota para jugar volleyball pero en el camino empezó una lluvia bastante fuerte.  Ha estado lloviendo bastante extraño, llueve fuerte, se calma, vuelve a llover y así.  Nos costó un poco pero finalmente llegamos al edificio de la rectoría en donde almorzamos.

Después de comer fuímos a la biblioteca en donde mis chicos continuaron con los libros que han estado leyendo, la grande está leyendo El Lazarillo de Tormes, la mediana algo de CS Lewis y el pequeño un libro de HG Wells, La Guerra de los Mundos, me parece.  Yo estuve leyendo un poco de psicología adolescente.  Estuvimos un poco menos de una hora en la biblioteca y luego retornamos a mi casa.  Mis chicos me ayudaron a lavar los trastos y luego vimos un poco de Episodio 3 de Stars Wars.  Los fuí a dejar tardísimo.

La voluntaria del departamento en el cual crecí iba a venir al concierto de aniversario de nuestro grupo de voluntarios.  Al final creo que hubo una confusión con los horarios y me llamó para que le consiguiera el teléfono de alguien que la apoyara.  Le escribí en Twitter y Facebook a dos o tres voluntarios pero creo que todos andaban en preparativos del concierto.  Ninguno me contestó.  Un poco más tarde mi amiga me llamó para comentarme que ya no vendría.  Yo le había comentado desde la semana anterior que no iba a ir porque tenía que ver a mis chicos hasta tarde esa noche y quedamos en que talvez nos veíamos el domingo.

Por la noches estuve leyendo Guerra Mundial Z pero me quedé dormido bastante rápido, aunque no me había alistado, me tuve que levantar a lavarme los dientes, apagar las luces y la computadora y terminé durmiéndome casi a medianoche, hasta salí a dejar ropa en remojo para la semana.

El domingo me levanté un poco después de las ocho, a lavar mis camisas y ropa interior.  El día estaba bastante gris y salí a tomar el autobús para la actividad que esperaba sería igual que hace tres años.  Incluso llevaba una mudada completa de ropa en mi mochila.  Llegué al lugar de reunión un poco después de las diez. Habían convocado para las diez pero la puntualidad no es una de las virtudes del grupo.

Un poco antes de las diez y media empezó la actividad con algunas canciones y luego se dividieron los grupos para realizar los juegos.  Yo encontré a una de las voluntarias de los sábados de la noche -y dirigentes del grupo- y caminamos al lugar en el que se reunió uno de los grupos.  La caminata estuvo bastante larga y cuando ya casi íbamos llegando ella recibió una llamada de su trabajo para que fuera a resolver algo a una de las tiendas.  Como había dejado la mochila en su automóvil me tocó que caminar de regreso con ella.

Un poco antes de salir de mi casa había llamado a otro de los voluntarios del grupo de los sábados por la noche para guardar en su auto mi mochila.  Como me tocó que regresar al parqueo lo esperé en el lugar y pasé mi mochila del carro de la voluntaria al suyo.  Luego fuímos a la actividad.  Que estuvo bien apagada -o al menos así la ví yo-.  No hubo lodo ni nada parecido.  Algunos juegos y luego se reunió a todo el grupo para una foto para un periódico.  La excusa es que los voluntarios que vinieron de fuera de la ciudad -y de El Salvador- debían iniciar el retorno a las una de la tarde.  En fin.

Me sentía cansado -a pesar de no haber hecho más que caminar- por lo que le pedí al voluntario donde guardé mi mochila que me pasara a dejar al periférico para tomar un autobus hacia mi casa.  Estaba planeando almorzar lo mismo que el domingo pasado y ponerme a ver una película.  Me imaginé que iba a dormirme, igual que el domingo pasado.  Cuando venía a unas cuatro o cinco calles de mi casa me llamó mi ex esposa.  Pidiéndome que la llamara de vuelta.

Vine a mi habitación, esperé un poco y luego llamé a la madre de mis hijos.  Estaba un poco alterada, problemas que tiene con mi hija mayor.  La verdad es que la adolescencia es dura para cualquiera y cuando se añade un divorcio me imagino que se complica más.  En fin, están teniendo discusiones por el lugar en el que mi chica mayor estudiará el bachillerato el otro año y parece que mi hija entró a su habitación a golpear algunas cosas.  Me ofreció que pasara un rato conmigo. 

Le pedí también a mis hijos pequeños pero el chico no había aún almorzado y mi hija segunda tenía una montaña de tareas.  Como no había almorzado le ofrecí a mi hija comprar pizza.  Como estaba molesta me dijo que no tenía apetito.  Como yo si tenía hambre fuímos caminando al restaurante en donde usualmente compramos pizza.  Cuando iba a ordenar me percaté que no llevaba efectivo, ni tarjeta.  Nos tocó que retornar a mi habitación.  Volvimos a ir al restaurante -lluvia de por medio- y al final fuimos a comer al primer nivel de la biblioteca.  Almorzamos con mi chica media pizza y conversamos.  Me gustaría poder ayudarla más pero a veces es realmente complicado.

Después de almorzar subimos a la biblioteca, mi chica continúa con El Lazarillo de Tormes y yo estuve leyendo un poco de Blanchard -El Ejecutivo al Minuto-.  Después de la biblioteca pasé a dejarla a su casa y vine a comprar jamón y pan para el almuerzo de hoy.  También un cubilete y pan tostado para mi cena.  Por la noche continué leyendo Guerra Mundial Z.

Hoy me desperté a las cinco y media.  Encendí la computadora y continué en mi camita hasta las seis.  Me levanté a preparar los panes del almuerzo y me volví a acostar, luego me levanté a planchar la camisa, a bañarme y a prepararme para el trabajo.  Llegué a la oficina como cinco minutos antes de las ocho.  Hoy llegó Tn, quien trabajó en la misma oficina en la que trabajé hace tres años, aunque en otra área.  Tn se casó hace como dos años -su esposa no me cae bien- y hace como dos o tres semanas tuvieron a su primer bebé.  Es bastante alto, moreno, algo gordo y bastante callado.  Es bastante productivo, según lo que he escuchado.

Por la mañana estuve armándome de valor para la redacción de un documento que he estado trabajando por más de tres meses y del cual pidieron cambios bastante fuertes.  Estuve en eso toda la mañana.  También acompañé a Tn a abrir su cuenta bancaria.  Al mediodía iba a salir al parquecito pues había llevado panes.  Como ninguno de los compañeros iba a salir a la hora que Tn, me ofrecí a enseñarle el comedor en el que usualmente almuerzo.  Le pasé regalando los panes a uno de los guardias del edificio.

Almorzamos, milanesa, y conversamos un poco sobre el trabajo en el que coincidimos -mi ex jefa lo había despedido y trató de recontratarlo cuando me contrató hace año y medio y cuando renuncié, hace medio año-.  Tn trabajó con mi jefa en el penúltimo trabajo de ambos.  Como no llevaba efectivo le pedí a Tn que pagara y le reembolsaría el efectivo en la oficina.  Aún no lo he hecho.

Por la tarde continué con el mismo documento.  Es increíble lo que se puede mejorar un diagrama cuando se vé desde otra perspectiva.  Finalmente envié la nueva versión un poco antes de las cinco y luego me quedé preparando un par de documentos que debo enviar a publicar.  Un poco después de las seis el compañero del BMW -que ahora maneja un Mazda- me ofreció jalón.  Cuando llegamos al parqueo encontramos una de las ruedas desinflada por lo que lo ayudé a cambiarla por la llanta de repuesto.  Luego me pasó a dejar a mi casa.

Pasé a la panadería a comprar pan tostado para mi cena y pan francés para el almuerzo de mañana, también unas salchichas.  Vine a bajar la ropa que había tendido ayer y se había mojado con el relajo de lluvia que ha habido.  Llamé a mis peques pero estaban cenando.  Me puse a actualizar mis redes sociales y el blog y volví a llamar a mis chicos.  Están haciendo tareas y leyendo.  Everything is ok.






martes, 20 de agosto de 2013

Escribir lo que deseas...

He leído en varias partes -El secreto, el autor de Dilbert, etc- que una buena forma de atraer lo que uno desea es expresarlo por escrito.  Y bien, hace un año y medio o así, cuando estaba en mi penúltimo trabajo y con bastantes conflictos con mi jefa de entonces empecé a llenar un cuaderno, una página por noche -fueron cuatro o cinco noches realmente- con lo que quería: Trabajar en proyectos, despertar con una dama los domingos.

Y a principios de este año empecé a trabajar en proyectos, por un corto tiempo al menos.  Luego de dos o tres meses de estar trabajando en esa área realizaron una regorganización en el departamento y quedé del otro lado, documentando.  Pero ha estado bien, he vuelto a ISO 9001 y he estado viendo también riesgos y six sigma.

Y el domingo anterior me desperté con una chica.  Literalmente.  Aunque creo que no se volverá a repetir en mucho mucho tiempo.

El viernes pasado llevé panitos con jamón y aguacate al trabajo.  La verdad el día estuvo bastante lento.  Estuve tratando de avanzar un poco en las asignaciones que han estado definiéndose en las reuniones de los martes y miércoles.  Al mediodía sali a almorzar con el nuevo compañero ya que había llevado su computadora y me pasó un par de películas a mis memorias usb.

En la tarde continué trabajando en otro par de documentos.  Un poco después de las seis el compañero del BMW me dió aventón a mi habitación.  Le había dicho a la compañera de mi jefa que la iba a acompañara pero no tenía muchos ánimos de quedarme más tiempo en la oficina.  El compañero del BMW me pasó a dejar a mi habitacion y vine a cenar pan tostado y té.  Por la noche estuve viendo un poco de The Fight Club.  Me dormí un poco antes de medianoche.

El sábado me levanté antes de las siete porque había dejado en remojo mi único cubrecamas y tenía que tenderlo ya que no tenía nada de ropa de cama y para esa noche tenía planeado recibir a una amiga del departamento en el que crecí.  Lavé la ropa, la tendí y luego salí a comprar los ingredientes para el desayuno.

A las siete y media me dirigí a la casa de mis chicos.  Ya estaban despiertos.  Empezamos a preparar el desayuno y un poco después de las ocho pasé al supermercado a comprar yogurt.  Fue un desayuno bastante sustancioso.  Después del desayuno venimos un rato a mi habitación y luego nos dirigimos al zoológico, en donde nos pasamos toda la mañana.  Ibamos a retornar al mediodía pues me preocupaba la ropa.  Ha estado lloviendo bastante irregularmente.

Después del zoológico les pedí a mis chicos que me acompañaran a un banco a sacar dinero.  Me volví a quedar sin dinero en efectivo el fin de semana y, como llovió por ratos, me resigné a comprar ropa de cama.  Pasamos a un comercial a comer unos burritos de Taco Bell y luego encontramos, por fin, un banco abierto. Retornamos a casa en transmetro.  Cuando nos apeamos estaba lloviendo por lo que nos tocó que esperar un rato en la estación.  Aprovechando que estábamos a la par de una gasolinera compré unos helados.

Retornamos a mi habitación a hacer unos ejercicios de HTML y, a las seis y media, los fuí a dejar a su casa.  Mi amiga me había enviado un mensaje de texto a las seis avisándome que había llegado al lugar en el que habíamos planeado reunirnos.  Retorné a mi habitación por mi mochila y me dirigí al edificio en el que trabajaba el año pasado.  Abordé el transmetro y luego un autobús.

Encontré a mi amiga exactamente una hora después de que me había enviado el mensaje.  Es alta y bastante corpulenta.  Igual no esperaba que tuviéramos relaciones.  Le pedí que me acompañara a un comercial y compré un cubrecamas y una colcha.  Luego nos venimos a mi habitación.  Compré una gaseosa y unos snacks y ella una galleta.

Un poco después de las diez nos acostamos.  Yo había planeado utilizar una de mis bolsas de dormir pero me pidió que la acompañara en la cama.  Estuvimos conversando hasta las dos y media de la madrugada.  Muy buena noche.  Había planeado que nos despertáramos a las ocho y media pero a las seis y media uno de mis vecinos salió a lavar, continuamos, sin embargo, en la cama hasta casi las diez de la mañana.

A las diez de la mañana mi amiga empezó a recibir llamadas de su hermano, quien no le creyó que había venido ese día de Antigua.  Al mediodía la acompañé a un comercial cerca de donde vive su familia, en el otro extremo de la ciudad y, a pesar de haber salido con mi mochila de visita, retorné a mi habitación.  No había comido en todo el día.  Pasé al supermercado a comprar un baggete, a la tienda a comprar una coca cola de medio litro y a Pollo Pinulito a comprar un menú de dos piezas. No encontré aguacates ni tomate.

Vine a mi habitación a almorzar y puse Tropic Thuner en la computadora.  Comí y me quedé viendo la película pero un poco antes de las cinco caí rendido.  Me desperté como a las nueve, apagué la computadora y continué hasta el lunes a las seis de la mañana.  Más de doce horas en la cama.

Ayer me levanté bastante descansado.  Planché la camisa y me fuí a la oficina.  Llegué bastante temprano.  Estuve por la mañana actualizando mi plan mensual de asignaciones.  Al mediodía salí al banco, pasé mi salario quincenal a la cuenta que uso con tarjeta de débito y luego saqué una buena cantidad para pasarla a mis cuentas de ahorros.  El sistema no estaba funcionando en el banco donde tengo mis ahorros por lo que retorné a mi oficina con bastante efectivo.  No almorcé y no había desayunado.

Por la tarde estuve trabajando en una presentación que debía realizar este día y un poco después de las cinco y media salí de la oficina.  Con el compañero del BMW, dejé el efectivo en mi archivo, bajo llave.  Anoche compré jamón en el supermercado y pan en la panadería.  Cené unos panes con jamón, té y pan dulce.  Empecé a ver Confesiones de una Consejera Matrimonial, una de esas películas en la que la mayoría de actores son negros.

Cosí, por fin, una manga de mi saco azul.  Ya llevaba como dos semanas de estar utilizando únciamente el saco negro del uniforme. Estuve una buena parte de la noche investigando la forma de medir la inteligencia emocional del equipo.  Al final conseguí un test de empatía.  También conseguí las normas ISO 13053 que se refieren a Six Sigma.  Me dormí un poco antes de medianoche.

Hoy me desperté a las cinco pero me levanté casi a las seis.  Me bañé, preparé panes con jamón para mi almuerzo y me fuí bastante temprano a la oficina.  Llegué un poco antes de las siete y media.  La compañerita debia de dirigir la reunión pero llegó super tarde, otra vez, por lo que tendrá que patrocinar los panes de la refacción de mañana, otra vez.  La reunión estuvo interesante, presenté las diapositivas que había preparado ayer y terminamos a las nueve pues habían varias reuniones extras.

Un poco antes del mediodía me reuní con la persona por la que tuve que llegar a este trabajo antes de mi inducción formal.  Había estado insistiendo tanto en un tema que desesperó a mi jefa.  A mí me ha caido bien.  Trabajamos hasta el mediodía.  A la hora del almuerzo pasé a depositar a mis cuentas de ahorro el efectivo que había dejado ayer en la oficina.  Después pasé al área de almuerzo del edificio.  Varios compañeros estaban en una mesa pero la ví bastante llena, además estaba por terminar de leer Amor bajo la lluvia.  De paso vi a una persona de otro nivel jugando ajedrez en su celular, veré si lo contacto para practicar en los almuerzos.

Por la tarde me tocó que ir al otro edificio de la empresa.  Me reuní con la persona que me había cancelado la reunión la semana anterior.  La verdad es que ya tenía una parte de la información necesaria -no sé cómo había pasado por alto el correo- pero la reunión fue bastante provechosa.  Cuando bajé al lobby del edificio me dí cuenta de la tormeta que estaba cayendo.  Me tocó que esperar como quince minutos a que amainara la lluvia.  Afortunadamente cargaba un par de cubos de Rubik.

Retorné a la oficina y a las cinco la compañerita realizó la presentación que no había podido hacer por la mañana.  Bastante interesante.  Después de la reunión envié los documentos que había visto en la reunión de la mañana y luego empecé a preparar los de la reunión de la tarde.  Estaba por enviar la información pero me dí cuenta que el documento estaba incompleto.  Empecé a modificarlo pero la compañera de mi jefa me indicó que se retiraba.  Eran las siete y media.  Apagué la computadora y bajé al sótano.  La compañera de mi jefa me dió aventón a mi colonia.

Vine a actualizar mis redes sociales y a terminar de ver Confesiones de una Consejera Matrimonial, también a preparar un poco del material que debo enseñarles a mis peques este fin de seman -terminaré pronto HTML y empezaré CSS-.  Mañana es mi último día del curso de DRUPAL y debo llegar temprano por la reunión matutina.  Trataré de no desvelarme mucho.  All is well.