Creo que es parte del orgullo de sentirse “buen lector” o “lector serio” el no dejar un libro a medias… o se trata más de una autopercibirse como alguien que no deja na tarea a medias… o sea, terminar correctamente lo que se ha iniciado.
El problema con leer –y no tener dinero- es que mucho del material debe consequirse, al menos en principio, a expensas de otros: o te prestan los libros o encuentras la forma de conseguirlos de alguna otra manera…
En la localidad donde crecí no había nada parecido a una biblioteca… o al menos no lo había hasta que casi estaba terminando mi educación primaria… pero para ese tiempo ya tenía en mi casa incluso mejor material que el par de bibliotecas locales –una era parroquial-.
Aunque nunca tuvimos en casa El Gran Tesoro de la Juventud… mi padre se encargó de proveernos con varias colecciones de ciencia y técnica… diccionarios, incluso bastante material para el auto-aprendizaje de inglés… creo que así fue como comencé a interesarme en el idioma.
Cuando estaba alrededor de la mitad de la escuela primaria la hermana menor de mi madre –ella estaba en la mitad de la veintena, creo- llegó a pasar algunos meses a casa y me inició en el consumo de Selecciones del Reader’s Digest, con tan buen éxito que hasta hace pocos años me he estado dando cuenta de que además de ser una alabanza al imperio del norte muchos de los artículos eran simplemente publicidad… en fin.
Pero creo que el primer libro que dejé a medias… o al menos del cual puedo recordar claramente que lo dejé a medias fue Cristo en las cárceles comunistas –o algo así- y sí, era mi época de creyente y ya alguien me había hablado sobre las atrocidades que contaba el libro –ahora aún espero leer algo similar de Guantánamo o del estado ilegítimo de medio oriente-…
Y no lo dejé a medias porque no me interesara; acompañé a una hermana de mi padre al caserío en el cuál había sido maestra por un par de años y estaba dejando irrevocablemente y nos hospedamos en la casa de los ministros de la iglesia local.
Creo que me dejaron durmiendo en la sala de la casa y en una de las estantería estaba el citado libro; empecé a leerlo pero cuando lo llevaba como a la mitad o así el señor se levantó a revisar que todas las luces estuvieran apagadas –creo- y fingí estar durmiendo cuando se acercó a apagar la luz de la sala…
En el primero –o segundo- de mis viajes a PDX empecé a leer un libro muy chicano ‘Transportes Gonzáles e hija’ o algo así… la historia estaba contada, creo, en primera persona por una residente de la cárcel de Tijuana y con el pretexto de un club de lectura contaba su historia mientras fingía leer cualquier libro.
Recuerdo que lo había dejado a medias pero lo terminé en mi siguiente –o siguiente- viaje… el libro se encontraba en la biblioteca del condado y era uno de los lugares en donde pasaba la mayor parte de mis fines de semana; o sea, dejé el libro a medias pero pude terminarlo uno o dos años después.
Y luego está Bangkok Tatoo… este libro estaba en otro de los lugares en donde pasaba bastante tiempo –algunas horas entre semana y varias el fin de semana-: donde aprendí a desarmar y rearmar computadoras y un poco de Linux.
Creo que no había leído mucho inglés por esa época… o al menos no libros no técnicos; leí algunas páginas y no recuerdo la razón por la que no lo continué… no estoy seguro si en parte fue porque por esa época estaba tratando de empaparme de Budismo Zen y en el libro el budismo se presentaba de una forma bastante diferente a la que estaba aprendiendo en el templo al cual asistía.
La cuestión es que leí dos o tres páginas del libro –recuerdo que lo encontré bastante confuso- pero siempre me quedé con la impresión de que debía completarlo… lo he buscado varias veces en internet pero incluso en papel era difícil compartirlo.
Hasta que empecé a conseguir libros en formato epub y encontré una biblioteca digital bastante completa: bajé el libro hace un par de semanas y empecé a leerlo hace dos o tres día –ya lo llevo por la mitad- y debo decir que no me ha decepcionado… de hecho estoy considerando leer su precuela: Bangkok 8.
Y a pesar de que aún me cuesta dejar libros a medias –con excepción de La Rebelión de Atlás… ese sí que literalmente lo tiré a la pared y luego lo devolví a la biblioteca de mi vieja universidad cuando lo llevaba como a la mitad: no libertarian appeal- de vez en cuando me encuentro aún con libros que se me caen de las manos –y que finalmente ya no completo-.
Split Tooth estoy casi por terminarlo, a pesar que había estado dudando de continuar con él… llevo a medias L’Évasion de Kamo y acabo de empezar a leer Los Ritos del Agua –el segundo de la Serie de la Ciudad Blanca-… tengo a medias Spam, aunque avanzo algunas páginas de vez en cuando y aunque también considero Periodic tales como ‘in progress’ tengo varias semanas de no avanzar en el mismo.
El Covid no me tardó más de una semana, de hecho había considerado ir a ver a mis hijos ayer pero justo el lunes –o martes- Rb empezó con molestias y pensé que era más prudente escribirles y proponerles que nos viéramos el siguiente sábado… no le hizo un gran favor a mi estado de ánimo general pero ni modo, es como es.
Les escribí el martes o miércoles y nomás mi hija mayor me respondió en el grupo de Whatsapp –según la aplicación ese mismo día mi hijo menor leyó el mensaje- y luego silencio total… hasta ayer por la tarde que mi hija mayor me llamó para interesarse por mi estado de salud… no se si sentirme orgulloso por que actúan en una forma bastante parecida a la mía.
Lo bueno es que, en mi caso, no hubo muchas complicaciones con esta variante del virus… o sea, un par de días sí estuvo bastante molesto: fiebre, dolor de cuerpo, cansancio general; pero en el caso de Rb –quizá por sus afecciones ‘normales’- le ha costado un poco más superarlo… igual nada realmente serio.
La semana pasada me escribieron –otra vez- de la universidad española para confirmar –otra vez- la dirección a la cual deben enviar el diploma del master en Ciberseguridad que completé hace casi dos años… al parecer ahora sí lo enviarán.
Esta semana, como cosa rara, en el grupo de la liga de Duolingo que me asignaron no se pusieron intensos… creo que desde el segundo día logré mantenerme en el primer lugar –aunque trato de que no me manipulen- y al parecer –luego de muchas semanas- volveré a estar en el primer lugar… aún me falta completar las unidades 8, 9 y 10 con el nivel 4.
Hace dos días tuve el último de los días de vacaciones que había programado en muchos años… no espero volver a ausentarme del trabajo en mucho tiempo, aunque la verdad no ha sido tan desagradable desconectarme durante unas horas del mismo.
La verdad es que ha estado bastante raro el tema laboral; después de mi contratación ingresaron otros dos o tres analistas –uno de ellos parece que ya había estado trabajando en esta posición y regresó luego de unos meses fuera de la empresa- pero yo sigo trabajando al lado del analista más antiguo… espero que mejore mi nivel de involucramiento en el trabajo pero me cuesta ver cómo puedo hacer.
Y ya no pude entrar al sitio en el cual conseguía las preguntas parecidas a las del examen de certificación que planeo tomar en un par de semanas… aunque creo que había logrado pasar en limpio el 75 u 80% de las mismas no sé si será suficiente para obtener el mínimo.
Y a ver cómo va eso…
El lugar en el que registro los sucesos que se van dando para resolver mi koan personal...
domingo, 31 de julio de 2022
Libros a medias… half read books… livres inachevés…
sábado, 23 de julio de 2022
y COVID... and COVID... et COVID...
Finalmente llegó la epidemia a casa... creo que el sábado pasado que desayuné con uno de mis antiguos compañeros de voluntariado me contagié; quién sabe si él era portador... me comentó que había sufrido con con la variante omicrón pero hacía meses... o el cajero, o la señora de las tortillas pues recuerdo que no llevé mascarilla a la tienda... en fin.
El domingo no salimos de casa porque habíamos estado planeando por varios meses cortar unas plantas que crecen en los meses lluviosos a un costado del muro lateral; estuvimos un poco más de una hora bajo un sol bastante intenso y por la tarde nomás estuvimos viendo series.
El lunes me empecé a sentir un poco mal: me ardía la garganta y me dolía un poco la cabeza; el martes creo que fue el peor día, me dolía todo el cuerpo y sentía mas molestias en la garganta además tenía un poco de secreción, también el dolor de cabeza fue más intenso y más constante; igual no tomé nada.
El martes me pasé casi todo el día durmiendo, ni siquiera quería comer; afortunadamente Rb se hizo cargo de la situación, me llevó desayuno a la cama y me preparó un almuerzo bastante líquido, además estuvo cada par de horas brindándome limonada caliente con miel.
El miércoles me sentía mucho mejor, incluso estuve trabajando un poco, aunque le comenté a mis compañeros que el día anterior me había sentido bastante mal y que apenas me estaba poniendo al día; además, por sentirme mejor por la tarde acompañé a Rb al supermercado (una caminata de un par de kilómetros) cuando el día anterior ni siquiera la acompañé a la caminata diaria de sus perros (un par de cuadras).
Al retornar de la caminata, sin embargo, me sentí otra vez mal y le comenté a Rb que ya dejaría de salir por al menos el resto de la semana; total que el jueves mis síntomas empeoraron -no al nivel del martes- y decidí empezar a tomar acetaminofén (500 miligramos por la mañana).
El viernes también tomé otros 500 miligramos de acetaminofén y estuve la mayor parte del día con secreción nasal; no masiva pero si constante; por ser mi cuarto viernes libre (de cinco que solicité este mes) me pasé la mayor parte del día en cama.
Hoy ya me siento mejor; no he querido hacerme un hisopado porque no le veo sentido a pagar para confirmar o descartar un contagio con COVID, no a estas alturas; en nuestro país ha habido un repunte de más del 500% durante las últimas semanas pero al parecer la morbilidad del virus ya no es lo que era.
Los síntomas que tuve -espero que ya haya terminado- son: dolor de cabeza y cuerpo durante un día, debilidad general y ardor de garganta, un poco de secreción nasal; muy poca fiebre, no pérdida de gusto u olfato; en fin, nada -afortunadamente- más que incomodidades corporales.
Lo malo ahora es que Rb empezó a sentirse mal ayer -es alérgica a varias cosas por lo que la secreción nasal es bastante frecuente pero ayer fue un poco más intensa- y hoy ha estado teniendo dolor en el cuerpo; creo que empieza el ciclo con ella, espero que sea igual de corto que el mío...
El jueves también fue mi último día en mi antigua posición... o al menos fue el último día en la calendarización que mi gerente había eviado para mi transición; la verdad es que las últimas semanas he estado trabajando muy poco en ambos lados.
Poco en lo que estaba dejando porque ya había completado la transición de mis responsabilidades a mi mejor analista del país vecino del norte y nomás había estado apoyándolo con dudas puntuales de algunas funciones o pruebas muy específicas.
Poco en la posición que estoy empezando a desempeñarme porque el knowledge transfer ha sido bastante escueto -o raquítico se diría- y durante las últimas tres semanas o así he estado trabajando al lado -de forma virtual- del analista más antiguo pero mis acciones han sido bastante limitadas.
Pero, de acuerdo a lo que anuncié a mis compañeros del pasado, a partir de esta semana dejo de acudir a las reuniones de los dos proyectos en los que me involucré durante los últimos meses y también dejaré de reportar tiempo para los mismos.
Leí una gran parte de Agency (creo que más de la mitad), una de las últimas novelas de William Gibson pero no me apeteció avanzar en la misma; estuve leyendo en paralelo SPAM que describe de forma bastante interesante cómo esta parte de la informática ha crecido desde el mismo inicio de internet.
SPAM es un libro bastante denso y lo llevo apenas como a la mitad; aunque no sé si continuaré con este, al igual que con el anterior; empecé a leer The Echo Wife porque creí que era de ciencia ficción pero es más bien de fantasía; brujas adolescentes y cosas así.
También leí un poco de The This pero no le encontré mucho atractivo; The ministry for the future fue uno de los libros que Bill Gates recomendó este año entre sus selecciones anuales, leí los primeros tres capítulos del mismo y está bastante interesante... aún estoy considerando si lo continuaré.
El que sí leí -casi- completamente (evité los capítulos que se circunscribían al imperio del norte) fue Pond Foolish, que trata sobre la industria de las finanzas personales y todos sus gurús; no estuvo tan mal; y como estoy tratando de mejorar un poco en francés empecé a buscar libros infantiles -o juveniles- en este idioma.
Empecé a leer Poil de Carotte pero me pareció bastante dark para ser un libro infantil -en general los libros infantiles de antes eran raros-; también leí como la mitad de Le Petit Prince y un par de capítulos de un par de libros de Short Stories in French.
Bajé y empecé a leer L'élégance du hérisson, que leí (y fue uno de mis libros favoritos) en español hace casi una década; estoy tratando de leer un capítulo de este libro de vez en cuando; también bajé los cuatro libros de una serie juvenil cuyo héroe se llama Kamo.
Estoy por terminar de leer el primero: Kamo l'idée du siécle y pienso completar los otros tres antes de moverme a libros un poco más serios; creo que podría ser una buena idea leer los de Julio Verne en su lengua original; también bajé un libro que empecé a leer hace como quince años y que siempre he querido terminar: Bangkok Tatto.
Pero, como he estado bien desmotivado en la lectura bajé el primer libro de una serie de novela negra: El silencio de la ciudad blanca; la historia está ambientada en el país vasco y versa sobre un asesino en serie que comete crímenes rituales en los sitios históricos de Vitoria... un clásico.
Lo terminé de leer el miércoles o jueves de madrugada, que estuve teniendo dificultades para dormir de noche debido a mi poco nivel de actividad física durante la semana; pero no pienso leerme los otros dos libros de la misma autora, creo que ha sido suficiente novela negra por ahora.
En Duolingo acabo de pasar el nivel cuatro de la unidad seis y se me está haciendo bastante cuesta arriba; me imagino qe nomás debo seguir practicando y practicando; por lo pronto la meta sería: cerrar el nivel 4 de las siguientes 4 unidades y luego retornar a la cinco para cerrar el nivel cinco en todas -hasta la diez-.
Aún no he decidido si luego de completar el nivel cinco de las 10 unidades de Duolingo continuaré profundizando mi conocimiento de este idioma con otros recursos -lectura, otros cursos- o empezaré a estudiar Alemán en Duolingo (empezando con un conocimiento nulo del mismo); la semana pasada hice una lección de la primera unidad y se ve bastante retante.
Por el nivel de contagios en el país -y que todavía andaba con síntomas- le escribí esta semana al ex compañero del vountariado con el que me iba a reunir hoy para cancelar nuestro desayuno; Rb me pidió que no salgamos durante un tiempo pero aún no he querido cancelar el almuerzo que había programado con mis chicos el próximo sábado.
Mi hija segunda me escribió la semana pasada con la información para comprar su pasaje a Japón, serán tres meses y el pasaje al final salió en mil ochocientos dólares; y bueno, creo que -aparte del pasaje de vuelta al país- será de los últimos gastos fuertes que cubriré.
Mi hijo menor ha estado siendo puntual en el plan de pagos que acordamos hace un par de meses -ya solo le quedarían cuatro meses- y mi hija mayor aceptó que le resguardara una parte de sus ingresos como una forma de ahorro; actualmente tengo en mis cuentas como un 15 por ciento de lo que gana en un mes, pero creo que ya es un principio.
Y eso... hace un par de semanas fui a la casa de mis papás a ver cómo estaban y a ver cómo iba la construcción; las paredes del primer nivel estan casi completas y la siguiente semana le envié a mi madre el dinero para que se empiece a trabajar en la terraza del primer nivel.
A pesar del atraso en la conducción por el agujero que se formó en la ruta al pacífico el viaje no estuvo tan mal y, por haber llevado comida preparada de acá, no tuve ningún inconveniente de salud; quien ha estado teniendo molestias de salud es mi padre, pero, a los setenta años, creo que ya el cuerpo se resiente.
Hace un mes me llamaron de la universidad española en donde completé el curso de master hace ya mas de un año para contarme que ya casi casi completan el envío del diploma; la verdad es que es una decepción total; afortunadamente no me metí a ese programa por necesidades laborales o estaría en una peor posición.
Creo que completé setenta diplomas o así en Platzi -aunque aún me quedan como 8 o nueve meses de acceso a su plataforma- creo que la mitad de los diplomas fueron sobre IT y la mitad sobre inglés o alguna soft skill; no he entrado a la plataforma en varias semanas pero creo que debo revisar nuevamente si hay algún tema que podría interesarme.
En tres semanas también tengo calendarizado el exámen para una certificación de Azure que podría darme un poco más de estabilidad laboral; estuve estudiando para la misma hace un par de semanas pero luego no avancé nada durante la última; debo ponerme a trabajar en esto... y a ver cómo va eso.
domingo, 19 de junio de 2022
Orgullo y prejuicio -y COVID-... Pride and Prejudice -and COVID-... Orgueil et Préjugés -et COVID-...
Este es el mes del orgullo gay, creo... o LGBT o alguna de las diferentes definiciones que se le dan actualmente a las orientaciones (espero que no sea ofensivo) sexuales o de género que actualmente son tan discutidas... incluso en esa nueva película de Disney, que porque un personaje tiene dos mamás...
Cuando era niño conocí a una persona que estaba fuera de la normativa; vivía a dos o tres cuadras de mi casa y no recuerdo que se usara la palabra homosexual, a pesar de ser un puerto y vivir cerca de una pequeña ciudad en donde los marinos bajaban a celebrar su estadía en tierra.
Hueco creo que era el término que se utilizaba; era una 'mala palabra' y como buen evangélico no se me permitía usarla; la palabra ha sido utilizada -hasta hoy- como una ofensa hacia la hombría tan común en nuestro medio; marica me parece que era más aceptable pero creo que lo más común era: afeminado.
Los adultos hablaban con 'pena' de esta persona que según los terminos actuales se etiquetaría como homosexual y drag queen: se vestía comu mujer a pesar de haber nacido hombre e insistía en que le dijeran 'colorina' por el personaje de una telenovela mejicana popular en la época.
Nuestros padres, por supuesto, nos infundían temor hacia ese tipo de personas o comportamientos insinuando el infierno para cualquier acercamiento a la persona o hacia cualquiera de sus costumbres; Jaime, creo que era el nombre de esta persona y utilizábamos el nombre para ofender a nuestros amigos o compañeros.
Y con lo atrasados que éramos aún me sorprende 40 años después recordar que había un hombre transgénero en la comunidad: uno de los hermanos de mi mejor amigo se llamaba (o se llama, más bien) Tono y se dedicaba a trabajos temporales: pesca, albañilería y así; incluso escuché que aprendió a reparar aparatos electrónicos con deperdicios que encontraba en los basureros.
El caso es que Tono era 'realmente' una mujer; o ese era el rumor, incluso mi hermano mayor me comentó en alguna ocasión que algunos miembros de la iglesia a la que asistían se habían pronunciado en que era un pecado aceptarlo en la congregación sin 'ayudarle' a aceptar su condición natural (de mujer).
Y es que cuando estaba en la escuela primaria incluso se veía con malos ojos a las maestras que llegaban de la cabecera departamental y osaban vestir siempre pantalones: se rumoraba que eran marimachos, que sería el término actual para referirse a una lesbiana con actitudes masculinas.
Un gran porcentaje de los miembros de mi antiguo grupo de voluntariados se autoidentificaban como miembros de la comunidad LGBT; la verdad, o como yo lo veía, es que la mayor parte eran entre adolescentes y jóvenes adultos y creo que la mayoría nomás estaban en la etapa en la que aún investigaban sus preferencias.
Aunque claro que siempre hay de todo: había personas que durante toda su vida se habían identificado con una de las letras del espectro o que simplemente no se identificaban con ninguna pero actuaban de una forma que dejaba pocas dudas sobre su orientación sexual.
Hace un par de sábados fuímos con Rb a la oficina del notario a quien habíamos pagado para redactar el acta de matrimonio y la lectura de los artículos para legalizar nuestra vida en común: a los 49 puedo identificarme como una persona con estado civil casado.
Esa mañana me había reunido con el voluntario que me había ayudado con los primeros pasos del saldo de la deuda de mi papá hace casi un par de años; este voluntario es uno de los que se identifican (aunque no se viste ni se comporta de una forma particularment especial) como homosexual.
O al menos, era sabido que mantenía una relación de pareja con otro voluntario que sí se identificaba abiertamente como bisexual; el desayuno estuvo bien tranquilo y nomás nos pusimos un poco al día luego de no habernos visto por casi tres años.
Ayer también me reuní con un ex compañero de trabajo a quien no veía desde hace más de una década: CC me contrató en la oficina de consultoría a donde entré a trabajar luego de mi primer viaje a Portland; y justo en la época en la que mi familia se fue al carajo, afectando también mi vida laboral pues renuncié de forma casi intempestiva de este lugar.
Con CC no hablé durante mucho tiempo pero sí con su hermana menor, otra ingeniera que también estaba trabajando en la misma oficina por la misma época; esta chica fue muy amable por la época en la que regresé de mi tercer viaje a Portland casi dos años después.
La hermana de CC se casó unos años después de nuestro trabajo en común y se retiró del mundo laboral por unos años por lo que su situación laboral era más o menos la misma cuando yo estaba tratando de reinsertarmen en el mundo laboral local.
Creo que por ella me enteré que CC estaba viviendo en Chile, trabajando con el mismo ERP al cuál estuvimos dando soporte en la época en la que trabajábamos los tres juntos: CC era el consultor senior y su hermana, yo y otros tres o cuatro ingeniero eramos consultores nomás.
Por las rarezas de la vida, y lo pequeña que esta ciudad, resulta que la mejor amiga de la mamá de mis hijos estaba por esa época teniendo una relación con un hermano menor de CC y por alguna razón le comentó a la mamá de mis hijos que CC era homosexual.
A mí me daba lo mismo pero la mamá de mis hijos se mostró escandalizada con el dato; cuando supe que CC se había marchado a Chile me imaginé que una de las razones era encontrar un poco más de libertad de expresión: además de Ingeniero Químico CC es barítono.
Total que CC retornó al país hace un par de años o así, y fue tan amable de volver a ofrecerme empleo el año pasado o el anterior; en ese momento decliné cortesmente su oferta; primero porque me gusta mucho el trabajo que he estado haciendo últimamente y segundo porque no me llama la atención las funciones que debe realizar un consultor por acá: especialmente el trato con la gente.
Ahora que ya estoy saliendo de mi ostracismo social post pandemia lo invité a desayunar en uno de los lugares 'elegantes' de la ciudad y estuvimos un poco más de una hora poniéndonos al día de nuestras vidas: él regresó casado de Chile y creo que está viviendo una buena etapa de su vida al lado de su esposo.
Hace un par de semanas -o quizá un poco más- leí un artículo en el que entrevistaban y fotografiaban a la persona anteriormente conocida como Ellen Page: Elliot Page; creo que se pueden decir muchas cosas sobre su transformación, o reasignación o transición de mujer a hombre; quizá se puedan decir muchas mas cosas sobre los privilegios, pero bueno.
En el artículo se mencionaban cuatro o cinco libros que le habían parecido interesantes y fuí tomando nota de los mismos pues me parecieron atractivos sus títulos; luego de concluir el artículo empecé a sopesar en qué orden leerlos pues estaba a medias de Come as you are pero no me estaba apeteciendo continuarlo.
Al final decidí comenzar con Somebody's daughter que es una especie de autobiografía o memoria de una chica negra queer casada con un chico blanco heterosexual (o CIS creo que es como lo identifican); y es un muy buen libro: una chica cuyo padre fue enviado a prisión (por doble violación, nomás) cuando ella aún era muy pequeña y a quien ha visto dos o tres veces en su vida y que ahora saldrá de prisión.
Luego continué como How to write an autobiographical novel que es una serie de ensayos escritos por un estadounidense de padre koreano y madre blanca que creció entre el Pacífico y Nueva Inglaterra y que fue testigo del azote del HIV durante los 80s.
Me cuesta leer ensayos pues una de mis debilidades es tratar de encontrar un hilo en las historias; en un ensayo se plantea un punto de vista y se explora desde uno o más ángulos para presentar -creo- una conclusión personal sobre el tema.
Pero el libro es muy bueno, abordando la identidad sexual del autor: me parece que vive con su esposo en Nueva York; la identidad de los koreano americanos; y la dificultad de ser escritor de temas no tan mainstream.
Además, en uno de los ensayos casi del final, se menciona a la autora de uno de los libros que han sido recurrentes en mis conversaciones durante los últimos años: A little life; o como lo tradujeron al español, tan poca vida.
Y me impactó la mención del libro pues parece que la autora fue una de las primeras en interesarse en la novela debut de este autor: Edimburgo; que trata, también, sobre abuso sexual; además, no sé la razón por la cual había asumido que la autora de A little life era de ascendencia India.
En realidad Yanagihara es de ascendencia hawaiana/coreana/japonesa y ver su fotografía y compararla contra lo que había visualizado fue un momento bastante interesante: hablar de libros usualmente me emociona pero no siempre logro transmitir bien lo que intento decir.
Luego de completar el libro de Alexander Chee -o casi junto con los últimos ensayos- empecé a leer Split Tooth de una autora canadiense que también es cantante y activista social para el respeto de las tradiciones de su comunidad: los Inuk que viven en el círculo polar ártico.
El libro es bastante diferente a los dos anterioes; no es memoria ni ensayo sino una mezcla de ambos con bastante poesía; los temas que aborda son bastante crudos y hay -casi desde el inicio- un carga muy fuerte de temas sexuales.
Me parece que aún me quedan dos o tres libros de los que recomendaba Elliot en su árticulo pero creo que también buscaré algo un poco más 'ameno' para leer, quizá algo de ciencia ficción o acción o cibernética o realismo mágico.
El trabajo no ha cambiado mucho aún: sigo dedicando la mayor parte de mi tiempo diario a los dos proyectos en los cuales he estado trabajando estos últimos meses; con mi actual supervisor me he estado reuniendo una vez a la semana pero nomás hemos visto un par de herramientas que utilizaré en el futuro.
Espero que esto mejore un poco esta semana pues me reuniré con la novia de mi supervisor; con la que trabajé hace como siete años y quien es además catedrática en una de las universidades más caras por acá por lo que espero que la transmisión de conocimientos sea un poco mejor.
Además, a partir del miércoles pasado cambió mi designación oficial dentro de la empresa: ahora hay un automate antecediendo mi título y mi anterior jefa pasó a ser la jefe de mi supervisor actual; también mi salario se incrementó en 25%; lo cual no está nada mal, considerando que mi salario aumentó únicamente como el 20% en los últimos siete años.
Y el COVID... personalmente no me asusta el virus; quizá es un poco la parte estóica de mi vida -la que repite que al final todos nos vamos a morir- o a que no le había afectado -aparte de mi hermana menor- a nadie de mi -pequeño- círculo íntimo... hasta ayer.
Hace un par de noches me escribió mi hija mayor para comentarme que no iba a estar disponible para nuestra reunión del sábado -en realidad era en dos sábados- porque la habían diagnosticado con COVID y tenía que estar en aislamiento por 10 días.
Esa noche me costó conciliar el sueño pero al final no puedo hacer mucho... le indiqué que me mantuviera informado del progreso y de si necesitaba algo; se suponía que tenía que ir al Seguro Social que pagamos todos por acá y que fue el lugar en donde le practicaron el hisopado.
Al final no fue al Seguro, creo, ni a consultar a ningún doctor; según entendí ayer que le escribí la enfermera del trabajo le había recetado antiinflamatorios pero creo que aún no los había adquirido; me volví a poner a su disposición pero no quiero forzarla a actuar de la forma que yo esperaría que fuera la correcta.
Espero que su juventud sea un factor positivo en el desarrollo de la sintomatología y logre recuperarse sin muchos contratiempos; al final ante cualquier eventualidad creo que a mí me tocará actuar; pero no quiero actuar con la intransigencia que me caracteriza.
Como con la deuda de mi padre; al inicio Rb me comentó que cuando les hablé se me percibía como molesto y no era la actitud más aconsejable al tratar con ellos; y sí, estaba molesto porque acudían a mí como última instancia -y que fuera mi hermana menor quien me había contactado y no mis papás-.
Pero al final lo resolvimos: ayer me llamó mi papá preocupado porque había recibido un depósito de una cantidad bastante fuerte en su cuenta bancaria (creo que eran los dos mil dólares que le adeudaban); lo raro es que yo había hablado con la amiga que se estaba haciendo cargo del trámite y ella había pronosticado otro mes de espera; o sea, la burocracia en nuestro país funciona de forma casi mágica.
Total que mi hija mayor se contagió de COVID, y creo que le sucedió por haberse cambiado de lugar de trabajo -ahora trabaja en el mismo lugar que su hermano menor- pues había estado más de un año trabajando desde casa.
Hace un par de semanas me había escrito para que la ayudara a obtener sus antecedentes penales, antecedentes policíacos y boleto de ornato municipal; me habló un jueves en la noche y los necesitaba el viernes temprano.
Afortunadamente yo había realizado los mismo pasos unas semanas antes y esa misma noche pude enviarle el boleto de ornato y los antecedentes policíacos; los antecedentes penales fueron emitidos hasta las 8:30 de la mañana siguiente y luego de mandárselos evité preguntar si sus trámites habían sido exitosos.
Y parece que sí lo fueron pues el día que me comentó de su contagio entendí que había estado en el training del nuevo lugar del trabajo y que ellos la estaban guiando en los pasos que debía seguir luego de la confirmación de su diagnóstico.
Y ni siquiera quiero ponerme a meditar sobre las razones por las que estaba buscando cambiar de trabajo luego de un par de años de trabajar como intérprete médica: una mezcla entre el ruido que estaban provocando remodelaciones en la casa en donde vive y su hartazgo de traducir a madres que estaban aprovechando el overturning de Roe vs Wade en el imperio del norte... en fin.
Y no sé hasta que punto podré -o querré- hacerme cargo de las obligaciones financieras que implicarán sus padecimientos actuales; cuando mi hijo menor me habló hace un par de meses pidiéndome dinero, pues acababa de empezar a trabajar después de un par de meses en el paro, acordamos un pago de vuelta en un plan de seis meses.
Porque al final son adultos: él tiene 20, ella tiene 23; y yo puedo ser todo lo 'dadivoso' que soy pero tarde o temprano ya no estaré más y deben -creo- aprender a funcionar como adultos: aceptar las consecuencias de sus actos o de su inacción.
Y creo que estaremos ya llegando al mismo punto con mi hija segunda: hace un par de semanas me escribió -luego de un par de meses de silencio- para preguntar si aún estaba dispuesto a financiar su viaje a Japón; al parecer dos años depués de su primer intento ahora si viajará.
Y no serán cuatrocientos dólares como me había indicado hace un par de años sino entre mil quiniento y dos mil; y sí, claro que me haré cargo de este gasto; al final ella se independizó casi totalmente apenas cumplió los diecisiete, por lo que ese último año de su niñez nomás le proporcioné dos o tres mil dólares en lugar de los cuatro o cinco mil habituales.
Y por último, to my Jewish bff: thanks a lot for being there... I appreciate it. :D