lunes, 5 de noviembre de 2012

¿Es Fábrica de Sonrisas una secta?


Debido a un comentario aquí, me puse a pensar un poco sobre el voluntariado en el que participo y su clasificación como una secta.  De un artículo en el que identifican 20 características de una secta, creo que pueden sacarse unas muy buenas conclusiones:

1.       Lealtad absoluta:
No.  Fds no le exige lealtad absoluta a la causa.   No hay acciones disciplinarias basadas en el miedo y no hay una autoridad suprema –aparte de la junta directiva- que controle todo.

2.       Exclusividad:
De hecho, muchos voluntarios participan también en TECHO y otros grupos de voluntariado.

3.       Aislamiento del mundo exterior.
Al contrario, cada semana vamos a muchos lugares a regalar sonrisas y abrazos.  Nos pueden ver en calles, restaurantes y parques. 

4.       Falta de privacidad
Esto sería un poquito difícil de lograr –digo, coartar la privacidad-.  Después del entrenamiento inicial de medio año, lo más usual es vernos una vez a la semana en nuestras visitas y el resto del tiempo continuar con nuestros roles normales: estudiantes, profesionales, padres, hijos, etc.

5.       Inversiones económicas
Bueno, para el entrenamiento –dura casi seis meses- si se debe pagar una cuota.  Muchos han cuestionado esto, pero yo lo dejo a la conciencia de cada quien lo que haga con el dinero que recibe.  Pagué mi cuota –de eso ya hace tres años-, recibí mi entrenamiento, una bata –con decoraciones-, una mochila y una nariz.  Después de eso no he hecho muchas inversiones en FdS, aparte de alguna vez comprar globos para globoflexia o papel para origami.

 6.       Confusión doctrinal
Verdades incomprensibles, dice el artículo.  No tenemos dogmas en FdS, aparte de creer que la sonrisa ayuda a las personas.  No creo que haya una doctrina en esto.  Pasar un buen tiempo con nuestro grupo de visita, tratar de darle un buen tiempo a las personas que visitamos.  Eso.

7.       Amor
Como se puede reconocer una secta por su punto de vista del amor?  En este punto quedo algo confuso.

8.       Relaciones Asignadas
Según el artículo, en muchas sectas se asignan las relaciones que pueden tener.  En nuestro grupo habemos jóvenes, adultos y ancianos.  Me gustaría ver a alguien diciéndole a alguno de nuestros jóvenes con quién puede o tiene que andar. 

9.       Nuevo orden en las relaciones familiares
En muchos de los perfiles de facebook de los voluntarios empiezan a abundar hermanos, hermanas, tíos, tías, primos y así.  Pero no es nada serio.  Es solo la emoción de conocer a personas que consideras ‘casi’ de tu familia.

10.   Modificaciones del comportamiento
Esto sí.  Fds definitivamente cambia tu comportamiento,  a veces vas por la calle, te encuentras con otro(s) voluntario(s) y al reconocerlo(s) empiezas a repartir saludos y abrazos.  Te vuelves un poquito más empático.

11.   Presión de los compañeros
Nuestros grupos de visitas son tan variados.  Está desde el voluntario saliendo de la adolescencia, pensando que estudiará o en que trabajará hasta el catedrático universitario que se escapa un par de horas de su clase del lunes para ir a realizar una visita.  Más que presión, en nuestros grupos hay unidad.

12.   Conformismo
Inconformismo es lo que sentimos.  Inconformismo con el status quo.  Ganas de mejorar, al menos durante un rato al menos un día al menos la realidad de una persona.

13.   Rechazo de los valores
Los valores,  como se aprende valores? Como se rechazan valores?   Pues nada, hay un acrónimo por allí con los aspectos que un voluntario debería cuidar en una visita pero no invalida ninguno de los valores que llevamos al convertirnos en sonriseros.

14.   Aceptación ciega
Aceptación ciega de todas las prácticas y creencias.  Nuestras prácticas son varias: pintacaritas, globoflexia, origami, teatro, cantos, malabares y no recuerdo la última.  Se supone que son siete.  Intenté aprender aunque fuera una de las variedades de malabares.  Me fue imposible.  Lo mío es –y estoy especializado en- el origami.  No aceptamos ciegamente ninguna práctica.

15.   Estados hipnóticos
Se supone que a través de cantos repetitivos los sectarios dominan a sus seguidores.    En FdS tenemos muchos cantos, y muchos son repetitivos.  Lo que menos logramos con los cantos es el adormecimiento, de hecho es una fantástica forma de cambiar el estado de ánimo de las personas a las que visitamos.

16.   Cantos y meditación
Véase el punto anterior.

17.   Eliminación de los estímulos externos
No.  Imposible. Nuestros voluntarios se sumergen en el mundo de las personas a las que visitan.

18.   Dieta alterada
Este punto me preocupa.  :D
La dieta del voluntario de FdS se compone –especialmente en sus primero estadios- de mucho Taco Bell en todas sus variedades.  Luego va ampliándose el menú.  Usualmente con uno de mis grupos de visita hacemos desayuno o almuerzo ‘de traje’ –traje panqueques, traje jugo de naranja, etc- cuando hay actividades especiales.

19.   Paranoia
No, no le tememos al mundo exterior.  Es más, antes de cada visita nos animamos unos a otros a dar lo mejor de nosotros mismos durante la visita y después de finalizada la misma, nos reunimos para intercambiar apreciaciones de la misma.

20.   Escatología
Se supone que muchas sectas ponen énfasis en las realidades últimas.  Nosotros tratamos de hacer que el momento de la visita cuente.  A veces nos topamos con pacientes que se acercan a su final, o a veces nos enteramos que un paciente al que visitamos ya no está entre nosotros.  Entonces, tratamos de que la visita del día valga realmente la pena.

No, no creo que sea una secta.  De hecho hasta creo difícil que la persona que escribió el comentario -ya hace más de tres años- estuviera hablando en serio.  FdS es -o debería ser- una forma de vida.  Es, pura y llanamente, regalar sonrisas.

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